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Biografía

Kenneth Branagh

Kenneth Branagh

59 años

Kenneth Branagh

Nació el 10 de Diciembre de 1960 en Belfast, Irlanda del Norte, Reino Unido

Pasión por los clásicos

09 Diciembre 2009

Aunque ha actuado en numerosas obras teatrales y películas, el cineasta Kenneth Branagh debe su prestigio sobre todo a las películas que ha dirigido, en su mayoría adaptaciones de las obras de William Shakespeare. Y es que ambos comparten el intrincado mundo de las pasiones como terreno artístico favorito.

A sus casi cincuenta años puede decirse que Kenneth Branagh es uno de los cineastas británicos más afamados. Es cierto que como actor no tiene una filmografía memorable, pero como recuperador de William Shakespeare ha sido llamado en justicia el heredero de Sir Laurence Olivier. En efecto, sólo unas pocas almas muy compenetradas con las obras teatrales del genio británico de Stratford-Upon-Avon han logrado transmitir con convincente fidelidad las pasiones de sus héroes y heroínas ficticios a la pantalla de celuloide. Y una de ellas es Kenneth Branagh.

Nacido en Belfast el 10 de diciembre de 1960, Kenneth Charles Branagh es el tercer hijo de una familia protestante de clase obrera. Debido a la violencia en Irlanda del Norte, la familia se trasladó a Reading (Inglaterra) cuando Kenneth tenía 9 años. No hay más que ver sus películas para darse cuenta de que Kenneth es un tipo listo y activo, y así lo demostró también desde jovencito. Fue capitán del equipo de fútbol del colegio y escribía asiduamente en una revista local. Pero su ambiciones vitales cambiaron radicalmente cuando a los 15 años vio al actor Derek Jacobi –con quien años después trabajaría en numerosas ocasiones– en el papel protagonsta de “Hamlet”. Aquello le cambió la vida y el joven Kenneth decidió que sería actor. Ingresó así en la Royal Academy Dramatic Art y pronto trabajó en muchos montajes teatrales, como "Another Country", que le valieron premios diversos. Fue sin embargo su participación en “Henry V” de la Royal Shakespeare Company la que le haría más famoso y le situaría en lo alto de las más grandes promesas del teatro británico. Kenneth tenía 23 años. El teatro era entonces su gran pasión, aunque había comenzado a hacer sus pinitos para el cine y la pequeña pantalla. Así, apareció, aunque desacreditado, en Carros de fuego, y más tarde en la serie de televisión Play for Tomorrow. El primer papel importante lo obtuvo en el telefilme To the Lighthouse (1983). Entretanto, el joven actor fundó su propia compañía teatral, llamada Renaissance, con la que produjo e interpretó obras de Shakespeare como “Noche de reyes”, “Mucho ruido y pocas nueces” o “Hamlet”. Fue entonces cuando una gran parte de la crítica lo consideró el nuevo Laurence Olivier.

Entretanto, Kenneth siguió trabajando para la televisión en papeles pequeños, para series como Boy in the Bush o Play for Today, y películas como Coming Through (1985), en la que interpretaba al escritor D.H. Lawrence, y Ghosts, basado en una obra de Henrik Ibsen. En 1987, a los 27 años, hizo sus dos primeros trabajos para el cine: Un mes en el campo, junto a Colin Firth, y Temporada alta, con Jacqueline Bisset. Pero ese año lo más relevante de su vida es que conoció a la actriz Emma Thompson en la serie Fortunes of War. Se enamoraron y dos años después se casaron. Con ella al lado la carrera cinematográfica de Kenneth Branagh despegó hasta el cielo.

El mismo año de su boda ambos rodaron Enrique V (1989). Kenneth Branagh se estrenaba como director con esa adaptación de Shakespeare, de la que también fue guionista y actor principal. El film es absolutamente memorable –¿quién no recuerda su famoso discurso antes de la batalla de Agincourt?– y la conexión en pantalla de la pareja era excelente. La película fue nominada para tres Oscar, aunque sólo ganó el de mejor diseño de vestuario. Con su mujer rodaría tres películas más: el inquietante thriller Morir todavía (1991), la comedia picaresca Los amigos de Peter (1992) y la maravillosa Mucho ruido y pocas nueces, de nuevo adaptación de Shakespeare. Pero desgraciadamente la sociedad Branagh-Thompson concluyó en 1995, con el divorcio de la pareja. No volverían a trabajar juntos. En 2003 Branagh contrajo de nuevo matrimonio con la directora de arte Lindsay Brunnock.

Pero tras la ruptura con Thompson Branagh siguió dirigiendo obras destacables. En 1994 había rodado una interesante adaptación de un clásico de terror decimonónico: Frankenstein, de Mary Shelley. En 1995 estrenó En lo más crudo del crudo invierno, una divertida y original cinta que era su personal homenaje al mundo del teatro. En 1996 llegó su proyecto más ambicioso: Hamlet (1996). Branagh se encargó de escribir, dirigir e interpretar y el resultado fue la más fastuosa, extensa y brillante adaptación de la famosa obra del príncipe de Dinamarca. Tanto llegó la altura de la producción, que Branagh tuvo críticos que lo tacharon de megalómano. Lo que está claro es que el esfuerzo se cobró su precio, porque no volvió a ponerse detrás de las cámaras hasta cuatro años después, con la adaptación de las comedias más ligeras Trabajos de amor perdidos y más tarde Como gustéis (2006).  Luego dejó de lado al bardo inglés y eligió llevar a la pantalla La flauta mágica, adaptación de la ópera de Mozart, con resultados más que satisfactorios. Su último trabajo como director fue algo desconcertante: La huella, innecesario remake del film de 1972.

Pero como hemos apuntado más arriba, Branagh también ha actuado en múltiples películas más o menos comerciales. Algunas de sus mejores apariciones tuvieron lugar en Othello (1995), donde interpretó al celoso Yago; en La solución final, ambientada en la Alemania nazi; en la australiana Generación robada, de Phillip Noyce; en Harry Potter y la cámara secreta, en donde encarnó al divertido profesor Gilderoy Lockhart; y en Valkiria, donde ayudaba a Tom Cruise en su atentado contra Hitler. Para el año 2011 Branagh tiene previsto volver a la dirección con una película audaz, Thor, adaptación del famoso cómic creado por Stan Lee y Jack Kirby, inspirado en el héroe de la mitología nórdica.

Filmografía
Tenet

2020 | Tenet

Muerte en el Nilo

2020 | Death on the Nile

La aventura en Egipto de Hercule Poirot a bordo de un glamuroso barco de vapor se convierte en un trayecto aterrador en el que tendrá que identificar al asesino cuando un idílico viaje de novios se torna en una pesadilla de muertes violentas. El siniestro cuento de amor obsesivo y sus letales consecuencias se desarrolla en un clima de peligro y premonición, con giros impactantes que dejará al público con mal cuerpo y con la duda hasta el final sorpresivo.

El último acto

2018 | All Is True

Pequeña pieza de cámara de Kenneth Branagh, cineasta especializado en llevar el imaginario de William Shakespeare al cine, con versiones notables de Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Hamlet y Trabajos de amor perdidos, además del film En lo más crudo del crudo invierno, que describe la puesta en escena de “Hamlet” por parte de una pequeña empresa teatral. La exploración continúa con El último acto, film que especula acerca de los últimos años del genial escritor, cuando tras arder el Globe Teather donde se representaba “Enrique VIII”, también conocida como “Todo es verdad”, regresa a su Strattford natal, ya nunca volverá a escribir o representar en los escenarios. Allí se reencuentra con su esposa Anna, y sus hijas Susanna y Judith, ésta melliza de Hamnet, hijo varón muerto a temprana edad, suceso que dejó destrozado a William. Quizá la mayor debilidad del film estriba en su capacidad de desconcertar al espectador, que no encuentra un motor que conduzca la acción. Vemos a los personajes en su vida doméstica, con largos planos sostenidos, iluminados de modo naturalista, a veces con las simples luces de las velas. Y en tal tesitura se pone el acento en la idea, no contrastada, de que Shakespeare no sabría apreciar suficientemente el genio femenino que aletea en su esposa e hijas, añorando al retoño muerto –la presencia de su fantasma parece una vuelta de tuerca al fantasma del padre de Hamlet–, y quizá culpabilizando a Judith por haber sobrevivido a su hermano. Aquí asoman reivindicaciones feministas algo anacrónicas, en que las mujeres no habrían podido desarrollar su talento en un mundo de hombres. De todos modos, el film se sigue con interés, con muchos guiños a la obra de Shakespeare, aunque con un tono realista de autenticidad, muy diferente por tanto del de Shakespeare enamorado, y que podría llevar a engaño en algún extremo al espectador no avisado. El libreto está escrito por Ben Elton, conocido en Reino Unido por la curiosa sitcom de la BBC Upstart Crow, que bromea con la rivalidad entre Shakespeare y Robert Green. Kenneth Branagh encarna con poderío a Shakespeare, con un aire que a veces recuerda a Ben Kingsley, también por las entradas de su alopecia. Cuenta con un reparto estupendo, con nombres consagrados como Judi Dench, que da vida a su esposa, y Ian McKellen, que como conde de Southampton comparte una magnífica escena con Branagh con la lectura de sus sonetos como leitmotiv. Supone además un agradable descubrimiento Kathryn Wilder, que da vida Judith.

6/10
Asesinato en el Orient Express

2017 | Murder on the Orient Express

Vistosa adaptación de la homónima novela de misterio de Agatha Christie, que ya conoció otra célebre versión cinematográfica a cargo de Sidney Lumet en 1974. Aquí toma el relevo Kenneth Branagh, un director cuidadoso, exquisito incluso, que tiene su punto fuerte en la dirección de actores, en el cara a cara, con lo que la reunión de un grupo de personas que interactúan en un espacio reducido –una casa (Los amigos de Peter), una vieja abadía (En lo más crudo del crudo invierno) o un tren, como es el caso– es sin duda un perfecto caramelito. Durante un trayecto del Orient Express, tren de lujo que parte de Estambul con destino a Londres, se reúnen pasajeros variopintos: una princesa rusa y su sirvienta; un profesor alemán; una institutriz; un doctor; un marchante de arte, su mayordomo y su secretario; una dama madura, tan bella como seductora; un joven empresario hispano; dos nobles rusos; una misionera: y por último el belga Hércules Poirot (o, según corrige él mismo, “Hercule”, ya que nunca ha sido domador de leones), quizá el más célebre detective del mundo. Cuando uno de los pasajeros es asesinado, Poirot tendrá la ocasión de demostrar que su fama responde a la realidad. Lo primero que llama la atención Asesinato en el Orient Express es su acabado visual. Desde las primeras imágenes en Jerusalén (modélico prólogo), siguiendo por la tumultuosa secuencia de Estambul hasta las tomas montañosas que recogen el discurrir del tren, se disfruta de una soberbia recreación de época y un formidable uso de los efectos especiales, magníficamente acompañados de la fotografía de Haris Zambarloukos. Luego el film se sigue con interés, gracias a la variedad de personajes y las intrigas de la investigación, que se despliega en un “in crescendo” hasta el final, con planos muy cuidados y algunos escogidos encuadres mimados por el director. Quizá el guión de Michael Green (Logan, Blade Runner 2049) se precipita un poco en el último tramo, donde la celeridad de algunas deducciones puede hacer perder el hilo, y ciertamente no presta la misma atención a unos y otros personajes, pero en conjunto hay un elogiable equilibrio y también escuchamos algún diálogo portentoso: “si me sigue mirando así, voy a tener que cobrarle el alquiler”, espeta en un momento la seductora Lady Hubbard. Habrá parte del público que prefiera la versión clásica (si se puede hablar así), también porque Branagh moderniza cierto aspecto de la historia y del propio personaje de Poirot, que él mismo encarna a la perfección, cuya puesta en escena final podría parecer excesivamete teatral y melodramática. Aparte, claro está, tenemos la ambigua visión acerca del bien, el mal y la justicia moral, que sin duda sirve en bandeja un magnífico tema para el debate, pero que a algunos puede parecer también desafortunada en los razonamientos expuestos en el film. Entre el espléndido reparto, lleno de rostros conocidos, además de un ajustado Branagh (al que le hubiera venido bien mantener más el humor del arranque), destacan los trabajos de Daisy Ridley y Michelle Pfeiffer. 

6/10
Dunkerque

2017 | Dunkirk

Primera película de corte histórico de Christopher Nolan, guionista, director y productor, respaldado en la producción por su esposa Emma Thomas. Aborda la evacuación de soldados británicos atrapados en las playas francesas de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que se conoció como Operación Dinamo, que permitió el traslado de más de 300.000 hombres al Reino Unido en mayo de 1940, cruzando el canal de la Mancha. Los hechos han sido tratados en el cine con más o menos detalle, vienen al cabeza filmes como La Sra. Miniver, Fin de semana en Dunkerque o, casi contemporánea, a Dunkerque, Su mejor historia. Pero aquí la idea es recrear lo ocurrido con enorme realismo en las escenas de acción bélica, en línea con algunos de los mejores momentos de Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg, o Hasta el último hombre, de Mel Gibson, aunque claramente con una carga menor de violencia. Se trata pues de una verdadera y apabullante experiencia sensorial, rodada en 65 mm e IMAX en localizaciones auténticas de la playa de Dunkerque y evitando todo lo posible los efectos digitales, como a Nolan le gusta hacer. Lo que sumerge al espectador en lo allí acontecido, a través de tres hilos narrativos principales, por tierra, mar y aire, donde los protagonistas en las acciones descritas habrían estado implicados una semana, un día, una hora. Los pasajes en cada uno de estos terrenos se combinan y solapan en un dinámico montaje, que da al conjunto un aspecto, paradójicamente, de compleja simplicidad, ya se sabe que a Nolan le encanta explorar en la estructura narrativa. Verdaderamente Nolan vuelve a dar muestras de su poderío a la hora de contar historias, y esta vez lo hace con los diálogos justos, se evitan muy conscientemente las grandes parrafadas, y un reparto muy coral, donde conocemos de los distintos personajes, soldados y civiles, algunos rasgos básicos, pero de gran magnetismo emocional, sus conflictos y retos despiertan interés. De modo que el instinto de supervivencia, con manifestaciones a veces brutales, convive con el sentido del deber y las acciones heroicas, pero también con el miedo y los traumas paralizantes, nadie es perfecto. Están pues muy bien los conocidos Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, pero también el resto, Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Barry Keoghan, Jack Lowden… En lo visual y lo sonoro los logros son sencillamente sobresalientes. La composición de los planos en la playa, el espigón, las embarcaciones, bajo el agua, nadando, en el aire, tiene una fuerza tremenda, con los movimientos de los soldados, los aviones atacando, etcétera. Ello es posible también gracias a una arriesgada banda sonora de Hans Zimmer que integra una versión del tema "Nimrod" de Edward Elgar y convive con los ruidos de los disparos, explosiones y motores, fundiéndose con ellos, y proporcionando con tal combinación una atmósfera desasosegante, en que se diría que se escucha literalmente pasar el tiempo, tic-tac,-tic-tac, tic-tac, una sensación existencial de que la vida es un regalo, pero que puede ser breve, irse en un suspiro.

9/10
Jack Ryan: Operación Sombra

2014 | Jack Ryan: Shadow Recruit

El joven héroe de guerra Jack Ryan es reclutado por el agente de la CIA William Harper para realizar labores de analista. Gracias a su tapadera en una gran empresa de Wall Street descubrirá ciertos tejemanejes bursátiles con sus socios rusos y de ahí colegirá que se acerca un gran peligro para la seguridad de los Estados Unidos. Marchará a Rusia para investigar y allí se verá obligado a convertirse en el más letal agente de campo para salvar su vida y la de su país. Lejos en el tiempo quedan los días en que el actor y director Kenneth Branagh ofrecía adaptaciones de Shakespeare o películas originales, con personajes singulares y diálogos muy elaborados, tales como Morir todavía o Los amigos de Peter. Tan hollywoodiense se ha vuelto Branagh que se lanza a adaptar al personaje de acción más célebre del escritor Tom Clancy, el analista de la CIA Jack Ryan, ya llevado al cine anteriormente en películas como La caza del Octubre Rojo, Juego de patriotas o Pánico nuclear. Desgraciadamente el resultado no alcanza las cotas de esas películas, de las que la última es probablemente la más lograda, la más verosímil. Precisamente Branagh ha optado por primar la acción por encima de cualquier otra consideración, cosa que no ocurría con la película protagonizada por Ben Affleck, por seguir con la comparación. Falta mayor entidad dramática en el guión del experimentado David Koepp y del debutante Adam Cozad, pues las iniciales explicaciones empresariales, términos bursátiles y sesudos temores al futuro, en realidad no son más que excusas para repartir los tortazos de siempre. Reina al fin y al cabo un esquematismo alucinante en la trama y en los personajes de Jack Ryan: Juego de sombras, mientras que la narración va adelgazando en seriedad hasta convertirse en un juego plano de buenos y malos, en donde la resolución de las escenas es de lo más ligera (véase el engaño de chiste en la cena del restaurante, el rescate de la chica, las inverosímiles superdeducciones en la camioneta, la casual localización del terrorista, etc.), un cúmulo de momentos límite al más puro cine de palomitas. Dicho lo cual, el film es un entretenido divertimento, pura evasión. Las escenas de acción están bien rodadas, alguna de modo espectacular. Está claro que Hollywood busca "encontrar" su 007 yanqui en Jack Ryan y en este sentido se emula en ciertas fases el estilo realista del agente interpretado por Daniel Craig, como en la lucha cuerpo a cuerpo en la habitación del hotel. Pero, en fin, Chris Pine no alcanza a tener el carisma necesario para sacar adelante un personaje tan delicado, siempre en riesgo de caer en el ridículo de tan listo que es (al tipo no se le escapa ni una). Kenneth Branagh se reserva, como a él le gusta, el personaje del ruso malvado, un tipo malencarado con reminiscencias muy tópicas de la Guerra Fría. Mientras que Keira Knightley aporta poco más que su glamour femenino y casi dan ganas de pedir más protagonismo a un sólido Kevin Costner, aquí reducido a maduro espía tras las bambalinas.

5/10
Wallander. Un suceso de otoño

2012 | Wallander. An Event in Autum | Serie TV

Primero de los tres episodios de que consta la tercera temporada de las andanzas de Kurt Wallander en la versión británica protagonizada por Kurt Wallander. Adapta un relato corto de los menos conocidos de Henning Mankell, que arranca con el hallazgo de un cadáver enterrado en el jardín de la casa de Wallander. Nuevamente Branagh se lleva sin duda todos los elogios y consigue hacernos olvidar al Wallander que uno pueda haberse imaginado tras la lectura de alguna de las novelas originales.

6/10
Wallander. Los perros de Riga

2012 | Wallander. The Dogs of Riga | Serie TV

La aparición en Ystad de dos cadáveres flotando en el mar, de ciudadanos letones, obliga al inspector Kurt Wallander a desplazarse a Riga, donde debe colaborar con un policía local. Adaptación de una de las mejores novelas de Henning Mankell sobre su popular personaje de Wallander. Describe bien las andanzas del inspector en un país distinto al suyo, algo a lo que ayuda mucho el trabajo de Kenneth Branagh. Temas como la corrupción y la colaboración policial, más una trama amorosa, dan densidad a la historia.

6/10
Wallander. Antes de que hiele

2012 | Wallander. Before the Frost | Serie TV

Linda, la hija de Kurt Wallander, ha seguido los pasos de su progenitor en la policía. Aunque sus personalidades chocan con frecuencia, deberán colaborar tras las desaparición de una amiga de ella y la comisión de algunos horribles crímenes que parecen relacionados con el fanatismo religioso. La historia que cierra la tercera temporada de las andanzas de Wallander en versión "british" con Kenneth Branagh como protagonista. Adapta una de las novelas de Henning Mankell que empieza a ceder protagonismo policial a Linda, la hija de Kurt Wallander. Reflexiona sobre el vacío de una sociedad, donde incluso el recurso a la religión puede derivar en monstruoso fanatismo.

6/10
Mi semana con Marilyn

2011 | My Week with Marilyn

El londinense Simon Curtis es un veterano de la televisión de su país. Ahora, debuta en la pantalla grande con esta adaptación de los libros "My Week with Marilyn" y "The Prince, the Showgirl and Me", de Colin Clark –director que se especializó en documentales televisivos sobre arte–, en los que documenta su pequeño romance con Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista, dirigida por Laurence Olivier, que también era el protagonista masculino. Según sintetiza muy bien uno de los brillantes diálogos de esta cinta, el encuentro era muy importante tanto para Olivier, "un gran actor que anhelaba convertirse en estrella", como para Monroe, "una gran estrella, que deseaba mejorar como actriz". Reconstruye la época en la que a pesar del poco apoyo de su familia, Clark, joven veinteañero apasionado del cine, decide entrar a trabajar en la productora de sir Laurence Olivier, uno de sus ídolos, justo cuando llega armando mucho ruido la estadounidense Marilyn, acompañada del dramaturgo Arthur Miller, su marido entonces. Pero Olivier pronto empieza a estar muy preocupado, pues la diva ha traído a su profesora de interpretación que manda más que él, es una actriz del método –lo que a él le parece una modernez desconcertante–, se deprime si no se le hace la rosca, y se hace esperar horas en el set. El hecho de que después el trabajo de Marilyn brilla en la pantalla no le apacigua. El único que parece poder comunicarse con ella y captar su atención es curiosamente Clark, el muchacho recién llegado, que aunque ha iniciado un romance con futuro con una buena chica, se verá tentado por la actriz... El realizador de Mi semana con Marilyn aprovecha muy bien un guión de Adrian Hodges (Tom y Viv), de primera, sobre todo por sus frases llenas de sarcasmo británico, elegante pero corrosivo (no se sabe muy bien por qué, arremete con gracia contra el sindicalismo inglés en dos ocasiones). Describe a la perfección a los personajes –desde los protagonistas hasta los más episódicos son humanos y tridimensionales–, pero sobre todo ha sabido captar la esencia de Marilyn, una mujer que aparentemente lo tenía todo, inteligente y deslumbrante en sus películas, pero extremadamente vulnerable e insegura, destinada a su propia autodestrucción. El reparto sin duda se merece un diez. Sobresale Kenneth Branagh en el papel de su vida, ese Laurence Olivier que en el fondo es quien siempre quiso ser, como actor shakespeariano y realizador, que a pesar de su aureola queda desbordado por los acontecimientos. Ha sido nominado al Oscar al mejor secundario, al igual que compite como actriz principal Michelle Williams, quien realiza un notable esfuerzo, y aunque su trabajo no es memorable sale airosa de un reto complicado, ya que le toca definir a una mujer muy compleja. El protagonista es el británico Eddie Redmayne, que fue secundario en El buen pastor, y que mantiene el tipo como jovencísimo aprendiz de los entresijos del cine. En cuanto al resto del elenco, llama la atención Emma Watson, como chica trabajadora que se convierte en el amor ideal, pero también mundano, del personaje central; Judi Dench como la actriz Sybil Thorndike –que daba vida a la reina, madre del príncipe Olivier, en la película que están rodando– eleva al infinito sus ingeniosas frases; a pesar de su poco parecido físico, la poco prolífica Julia Ormond es una gran Vivien Leigh en horas bajas; Zoë Wanamaker es una convincente Paula Strasberg –esposa de Lee– y Toby Jones le da un toque estrafalario estupendo al entonces publicista de Marilyn, después productor, Arthur P. Jacobs. Finalmente, Mi semana con Marilyn se queda en un film anecdótico que sólo pretende documentar el encuentro de los personajes y poco más. Apunta temas profundos, como la iniciación amorosa, y sobre todo la soledad de los modernos famosos mediáticos, a los que nadie quiere por lo que son, sino por cómo les han vendido, lo que puede llevar a consecuencias trágicas. Pero al final no pretende tener mucho calado. En cualquier caso, la disfrutarán especialmente los mitómanos del Séptimo Arte.

7/10
Wallander. El hombre sonriente

2010 | Wallander. The Man Who Smiled | Serie TV

Kurt Wallander se ha retirado a un lugar apartado tras matar a un hombre en defensa propia, en acto de servicio. Entregó su placa de inspector, y lleva una vida solitaria, no ha logrado asimilar los hechos. En tal tesitura le visita Torstensson, un amigo, pidiéndole que investigue la extraña muerte de su padre en un supuesto accidente de automóvil. Deprimido rehúsa el encargo, y poco después el amigo aparece muerto, parece que se ha ahorcado. Wallander decide volver al trabajo, y la investigación de las dos muertes le conduce hasta un poderoso hombre de negocios, que lidera desinteresadamente varias iniciativas de ayuda a África.Una de las más felices adaptaciones de una novela de Henning Mankell en el contexto de la serie sobre Wallander protagonizada por Kennetth Branagh. El actor ha interiorizado su personaje, y encarna bien el trauma de haber quitado la vida a un hombre, y el alejamiento consiguientes de sus semejantes, de modo principal de su hija Linda y su anciano padre con principio de Alzheimer. El film aborda un tema espeluznante, el tema del tráfico de órganos humanos en el tercer mundo, donde se hace hincapié en el cinismo de los que se lucran con tan innoble actividad.

7/10
Wallander. La quinta mujer

2010 | Wallander. The Fifth Woman | Serie TV

Un tipo, aficionado a observar pájaros, cae en una cruel trampa que le asegura una muerte lenta. Otro, dueño de una floristería, desaparece misteriosamente hasta que se encuentra su cadáver atado a un árbol, cruelmente torturado. El inspector Kurt Wallander investiga estos casos, que parecen conectados por el 'modus operandi', aunque las víctimas no tienen conexión aparente. Aunque sí da la impresión de que eran hombres que despreciaban a las mujeres, y nuevas muertes podrían corroborar la hipótesis de que tal es el móvil del asesino.Buena adaptación de la homónima novela de Henning Mankell, un caso de Wallander que coincide con dolorosas circunstancias personales, la muerte inesperada de su padre. El film ahonda en la soledad que embarga al personaje interpretado por Kenneth Branagh, subrayada por esos cuadros que pintaba el padre, y por su último consejo, “búscate a alguien con quien poder sentarte a su lado”. Se aborda además la lacra social de los malos tratos a las mujeres.

7/10
Wallander. Asesinos sin rostro

2010 | Wallander. Faceless Killers | Serie TV

Un matrimonio de granjeros es brutalmente asesinado. Antes de morir, la mujer tiene tiempo de farfullar una palabra, que al inspector Kurt Wallander le parece que podría ser “extranjero”. Sus compañeros de policía enseguida dan por buena la pista de que el asesino o asesinos serían de fuera de Suecia, y una filtración a la prensa desata una ola de violenta xenofobia por todo el país. Los hechos coinciden con el noviazgo de Linda, la hija de Wallander, con un médico de origen iraní.Nueva muestra de la enorme calidad de la serie de televisión de la BBC que adapta las novelas de Henning Mankell sobre los casos policiales del inspector Wallander. De nuevo se combina la intriga por la resolución de un despiadado doble crimen, con los síntomas innegables de una sociedad enferma, que huérfana de ideales, teme a las personas que llegan del exterior con una cultura diferente. La narración sabe conjugar estos problemas en primera persona, ya que Wallander -extraordinario Kenneth Branagh- es el primero en advertir que su teórica apertura a los foráneos flaquea cuando le toca de cerca, en forma del novio de su hija.

6/10
Radio encubierta

2009 | The Boat That Rocked

El director Richard Curtis (1956) es un enamorado de la música, como pudimos comprobar en su primera película detrás de las cámaras, la hiperromántica Love Actually. En esta segunda película, el director neozelandés afincado en Inglaterra, se deja llevar por esa pasión –y, la verdad, durante demasiado tiempo– para pergeñar una historia que gira completamente en torno a la música de su juventud. Lo que se cuenta es lo de menos, una mera excusa bastante peregrina; aquí lo que importa es simplemente recordar e idealizar nostálgicamente los felices años sesenta, las canciones que sonaban entonces y los sueños despreocupados de la juventud. 1966. Los adolescentes y jóvenes del Reino Unido viven entusiasmados con el 'rock and roll' y con la nueva música que escuchan en las emisoras de radio. Pero se trata de emisoras piratas, que eluden las licencias del gobierno. Y es que la nueva música es una manifestación más de la relajación de las costumbres y de la máxima juvenil imperante de vivir sin reglas ni censuras. Y el gobierno, claro, no aprueba esa actitud, por lo que decide cerrarlas. La emisora más famosa, pesadilla del ministro Dormandy (Kenneth Branagh), es Radio Rock, que emite desde un barco que flota en el Mar del Norte y cuya programación ininterrumpida es seguida por millones de personas. Hasta allí llega el joven Carl (Tom Sturridge), que ha sido expulsado del colegio. Su madre le envía a pasar una temporada con su padrino Quentin (Bill Nighy), que resulta ser el dueño de la emisora. Carl conocerá en el barco a todos los hombres que trabajan en Radio Rock, tipos de todo pelaje con una única cosa en común: su fanatismo rockero y pasión por las nuevas bandas que hacen furor en el público. Entre ellos destacan el grueso Dave (Nick Frost), inteligente y con un cruel sentido del humor; el buenazo de Simon (Chris O'Dowd), que busca un amor de verdad; y los norteamericanos Gavin (Rhys Ifans) y el Conde (Philip Seymour Hoffman), que compiten por ser las estrellas de la emisora. La película es indudablemente divertida. Es fácil imaginarse qué tipo de situaciones pueden darse entre un grupo de hombres encerrados en un barco, y Curtis sabe sacar partido con frecuencia a chistes fáciles de temática sexual, alardeados con el lenguaje procaz tan propio de su estilo (y algunas imágenes más explícitas cuando suben las mujeres al barco). Sin embargo, toda esa picante diversión, aderezada con la mejor música, cae a menudo en la patochada y corre el riesgo de resultar muy reiterativa, ya que Curtis prácticamente abandona lo que mejor sabe hacer: el romanticismo de sus otros guiones, como los de Notting Hill o El diario de Bridget Jones. Y es una pena, porque al quedarse sólo con el ambiente coral del barco, descuida demasiado a cada personaje, se centra en lo anecdótico y olvida más que otras veces los detalles importantes (no hay ni una sola escena memorable, ni tronchante ni emotiva). Y así resulta demasiado fácil caer en los lugares comunes de una época idealizada hasta la saciedad, con topicazos que agotan porque uno se los sabe de memoria. Capítulo aparte merece la música, a todas luces extraordinaria. Curtis se emplea a fondo y procura que esté muy presente en casi todas las escenas. El espectador podrá disfrutar de una amplia representación de los mejores músicos de los sesenta, desde The Rolling Stones, los Beatles y The Who, hasta Jimi Hendrix, Leonard Cohen, The Supremes o The Kinks, por nombrar sólo a unos pocos. En cuanto a los actores, destaca sin lugar a dudas el poderoso talento de Philip Seymour Hoffman.

4/10
Wallander. La falsa pista

2008 | Wallander. Sidetracked | Serie TV

Un granjero ha avisado a la policía de que una joven desequilibrada se oculta en su campo. Cuando el inspector Kurt Wallander acude al lugar, la chica, con el rostro desencajado por el terror, se rocía de gasolina y se prende fuego, a resultas de lo cual muere carbonizada. Entretanto, un asesino anda suelto matando a sus víctimas con un hacha, y arrancándoles un trozo de cuero cabelludo, a modo de trofeo.Adaptación de la novela homónima de Henning Mankell, primera de la estupenda serie de la BBC protagonizada por un Kenneth Branagh que borda al famoso detective de Ystad, Suecia. El film pinta el clima desasosegante de la sociedad sueca con unas relaciones familiares no siempre fáciles -las de Kurt con su hija Linda, y con su padre artista, que desaprueba su trabajo, y que empieza a dar muestras de demencia senil-, y lo combina con unos crímenes brutales que resultan difíciles de entender, y tras los cuales se descubre la degradación de las costumbres, la pérdida de la conciencia de la dignidad humana.Hay que reconocer el esfuerzo de Richard Cottan por comprimir la obra original, y captar su esencia, pero a veces da la sensación de que todo discurre demasiado precipitadamente. No obstante hay inteligencia en las transiciones, el ir de un lugar a otro del protagonista.

5/10
Wallander. Cortafuegos

2008 | Wallander. Firewall | Serie TV

Dos chicas adolescentes están involucradas en el brutal asesinato de un taxista. Por otro lado, un tipo con un corazón de hierro ha sufrido aparentemente un infarto delante de un cajero automático. El equipo del inspector Kurt Wallander en Ystad lleva los dos casos, en un momento en que sus oficinas han incorporado lo último en nuevas tecnologías, con nuevos ordenadores y acceso a internet. Precisamente internet es el modo en que Linda, la hija de Wallander, logra que su padre concierte una cita con una mujer que le ayude a pasar página de su reciente divorcio. En efecto, queda con Ella, una mujer que parece un verdadero encanto.Inteligente adaptación de la novela de Henning Mankell, donde los crímenes informáticos que se proponen, junto a la omnipresencia de los ordenadores en la actualidad, crecen en credibilidad frente a la obra del novelista. De nuevo se da esa perfecta combinación entre la intriga del caso, y lo incomprensible de que una "cría" mate a un hombre sin aparente motivo, y muestre un desprecio terrible hacia los demás y hacia la sociedad. Kenneth Branagh es perfecto para dar el tipo de hombre solitario, dedicado en cuerpo y alma a su trabajo, que "necesita una vida", como le dice su hija.

6/10
Wallander. Pisando los talones

2008 | Wallander. One Step Behind | Serie TV

Un grupo de amigos, que solían organizar fiestas de disfraces muy exclusivas, ha desaparecido. O eso cree la madre de una de ellos, pues la policía cree que ciertas postales demuestran que están de viaje por Europa. Este caso que recae sobre el inspector Kurt Wallander coincide con el asesinato de unos de sus compañeros policías, Svedberg, que por alguna misteriosa razón dedicó varios días de sus vacaciones a investigar el caso antes mentado. De modo que Wallander y su equipo se dedican a "pisar los talones" a Svedberg en su investigación.Adaptación notable de la que seguramente es la mejor de las novelas de Henning Mankell dedicada a su personaje Kurt Wallander. Kenneth Branagh vuelve a dotar de numerosos matices al personajes, ante hechos como la idea para él insospechada de que Svedberg le consideraba su mejor amigo, o los sentimientos paternales con cierto complejo de culpa que se despiertan en relación a Isa, la única del grupo de la "fiesta de disfraces" que no acudió a cierta reunión en la fiesta de san Juan. De nuevo la feliz fórmula de mezclar sentimientos personales en la compleja sociedad actual con una intriga inquietante se revela de una tremenda eficacia.

7/10
Wallander

2008 | Wallander | Serie TV

Serie producida por la BBC, de la que se han rodado tres temporadas. Está protagonizada por el inspector de polícía sueco Kurt Wallander encarnado por Kenneth Branagh. Es un abnegado profesional que por mucho que lleve años en el oficio no encuentra justificación para la violencia. Como suele suceder en este tipo de casos, su devoción laboral afecta a su vida personal porque vive por y para su trabajo. Quien agradece esta forma de ser son las víctimas de los casos que investiga, que viven emocionadas la resolución de cada una de sus tragedias. Además de ser elogiada por la crítica, la serie se llevó 5 BAFTA en 2009. No en vano lleva el sello prestigioso de la BBC. Kenneth Branagh se mete en la piel del memorable personaje creado por Henning Mankell. Las características que definen al policía las encarna a la perfección, con lo que se puede decir que la serie es muy fiel a las novelas. Está rodada además en una pequeña localidad sueca, lo cual crea el ambiente de Ystad retratado por Mankell, donde parece que nunca pasa nada, que todos se conocen, pero donde los índices de criminalidad no paran de crecer. En esta atmósfera fría, oscura, desangelada, vive un hombre solitario, con pocas habilidades sociales que se refugia en la investigación de casos en los que sólo él es capaz de hallar algo de luz. Sus compañeros de comisaría también realizan un buen trabajo, a pesar de que sus papeles son totalmente secundarios y el protagonismo recae siempre sobre la figura de Wallander. La serie está cargada de misterio, acción y emoción y hace que surja una especial empatía hacia su protagonista, un hombre un tanto incomprendido que se esfuerza por hacer lo correcto. Branagh se lleva sin duda todos los elogios y consigue hacernos olvidar al Wallander que se haya imaginado tras la lectura de alguna de las novelas. Por otro lado el esfuerzo por respetar la esencia de la saga literaria es encomiable, aunque por ‘motivos del guión’ a veces quede la sensación de condensarse demasiado la trama. Temporada 1 Wallander. La falsa pista Wallander. Pisando los talones Wallander. Cortafuegos Temporada 2 Wallander. La quinta mujer Wallander. El hombre sonriente Wallander. Asesinos sin rostro Temporada 3 Wallander. Un suceso de otoño Wallander. Los perros de Riga Wallander. Antes de que hiele

6/10
Valkiria

2008 | Valkyrie

África, 1943. El oficial alemán Claus von Stauffenberg es herido en acción de guerra, a resultas de lo cual pierde la mano derecha, varios dedos de la izquierda y un ojo. Ya antes de que ello ocurriera, discrepaba de los planes de Adolf Hitler, que han llevado a Alemania al desastre, además de haber propiciado crímenes abominables. Pero ahora, de vuelta en Berlín, se acentúa su convicción de que resulta preciso actuar, es su deber como soldado, patriota y católico no permanecer con los brazos cruzados. De modo que se aliará con un movimiento conspiratorio para asesinar al Führer, convocar a los reservistas, lanzar el boto de humo de un golpe de estado perpetrado por oficiales de la SS y tomar el control con el nombramiento de un gobierno provisional. Se trata de la Operación Valkiria, que deberá arrancar el 20 de julio de 1944 con un atentado en la Guarida del Lobo, en el cuartel de Ratensburg. Además del coronel von Stauffenberg, que diseña la estrategia de la operación, se encuentran conjurados en el complot el general Friedrich Olbricht, el coronel Albrecht Ritter Mertz von Quirnheim y el general Ludwig Beck, entre otros. Hasta de quince atentados llegó a ser objeto Adolf Hitler, y todos terminaron en fracaso. El cine ha abordado esta oposición interna al líder nacionalsocialista en películas tan apasionantes como Rommel, el zorro del desierto, o La noche de los generales. La incursión de Brian Singer, que ya abordó la temática nazi en Verano de corrupción, adaptación de una obra de Stephen King, resulta harto afortunada. Por un lado, el guión del debutante Nathan Alexander y Christopher McQuarrie -quien ya colaboró con Singer en Sospechosos habituales- es muy fiel a los hechos históricos, que sabe describir sin caer en el embarullo incomprensible, o en la ristra de nombres que ni el espectador más atento sería capaz de retener. La narración posee un dinamismo fantástico, no hay una sola caída de ritmo. Y el suspense acerca de cómo va a discurrir la operación golpista atrapa, ya sea en la preparación del explosivo y en las dudas de los implicados, o por la desinformación acerca del alcance del atentado. Al tiempo, los personajes están muy bien descritos, con rasgos que los humanizan. Tom Cruise compone a un von Stauffenberg resuelto, que sufre por los padecimientos de Alemania, actúa en conciencia y permanece muy unido a su numerosa familia; el actor sabe encarnar su grave determinación, lo que es meritorio en alguien que por sus rasgos tiende a mostrarse risueño. Y se entienden las dudas para entrar en acción de Olbricht o Beck, el pragmatismo cobarde del general Friedrich Fromm, la frustración del general Henning von Tresckow, la confusión del mayor Otto Ernst Remer, o las presiones a que se ve sometido el general Erich Fellgiebel. Si una película merece un premio al conjunto de su reparto es ésta, están perfectamente elegidos y responden Bill Nighy, Terence Stamp, Tom Wilkinson, Kenneth Branagh, Thomas Kretschmann y Eddie Izzard, e incluso los que tienen menor presencia, David Bamber componiendo a Hitler o Harvey Friedman a Goebbels. No sólo estamos ante cine histórico de primera, respaldado por una estupenda recreación de época y la ayuda que supone rodar en escenarios auténticos, como el edificio Blender, sino que Singer se muestra muy inspirado como cineasta. Es fantástica la idea de iniciar el film con von Stauffenberg escribiendo un diario en alemán, y el modo en que se produce la transición de ese idioma al inglés (o a la lengua en que el espectador escuche la cinta). Cinematográfico y sin palabras, muy visual, resulta ver al protagonista en su hogar, mirando a su esposa e hijos, no hace falta decir nada para saber que por ellos debe tomar importantes decisiones; también, casi a renglón seguido, es muy gráfico el momento del bombardeo mientras suena un disco con la música de Wagner, ese vinilo rayado que enlaca con la idea de la operación Valkiria; y las mutilaciones de von Stauffenberg son utilizadas lo justo, con ingenio, ese 'hail, Hitler', o la torpe manipulación de una cartera. Visto el brío vigoroso de Singer en este film no podemos sino hacer votos para que deje para otros los cuentos de superhéroes y él se dedique a contar historias más dramáticas y hondas, tiene talento de sobra para hacerlo.

8/10
Generación robada

2002 | Rabit-Proof Fence

A principios del siglo XX, en Australia, el gobierno puso un marcha un vergonzoso plan de limpieza étnica, y programó la desaparición de los mestizos, hijos de colonos blancos y aborígenes. Para ello, separaban a los hijos de sus familias y los reeducaban en centros de internamiento. El director australiano Phillip Noyce, que ha conseguido un inmenso prestigio en Estados Unidos con películas como Juego de patriotas, Peligro inminente y más recientemente El americano impasible, regresa a su país natal para adaptar una novela de Doris Pilkington, en la que ésta narra la historia real de su madre, arrancada de su hogar desde muy pequeña. Pero ella, emprende una huida con sus dos hermanas, aún menores, que las llevará a cruzar durante tres meses más de 2.400 kilómetros a pie por los inhóspitos desiertos australianos, perseguidas por un experto rastreador negro. Noyce consigue conmover al espectador con un estilo realista, y unas cuantas imágenes documentales al final que muestran a las auténticas protagonistas. Por su parte, Kenneth Branagh, sorprende una vez más en un papel de villano: el frío y deshumanizado Neville, oficial para la protección de los aborígenes.

6/10
Harry Potter y la cámara secreta

2002 | Harry Potter and the Chamber of Secrets

Ya está aquí por fin la segunda aventura del mago más famoso de todos los tiempos. Tras el primer año en Hogwarts, Harry vuelve a estar aburridísimo en casa de los Dursley, sus horribles tíos, y echa de menos a sus inseparables Ron y Hermione, los mejores amigos que ha tenido nunca. Un buen día recibe la inesperada visita de un elfo doméstico –nada que ver, por cierto, con los elegantes aliados de Frodo Bolsón–, el cual le comunica que un gran peligro le espera si regresa a su querida Escuela de Magia y Hechicería. Claro está que al intrépido Harry le basta ese aviso para que sus ganas de aventura se incrementen hasta el infinito y allá ira, después de un pequeño encontronazo con el andén 9 y 3/4, surcando los aires en el coche volador de Ron para aterrizar en el mismísimo jardín de Hogwarts. Es justo el momento de tomar aliento y respirar a fondo, porque desde ese instante las adversidades se multiplicarán: desde un sauce que está a punto de tragárselos hasta un ejército de peludas arañas dispuestas a prepararse un jugoso banquete. Pero el mayor peligro acecha tras unos extraños mensajes que aparecen en la escuela y que hablan de la apertura de la famosa Cámara de los Secretos, un lugar recóndito donde se dice que habitaba un monstruo. Una serie de calamidades –la pobre Hermione se quedará tiesa– avisan de que la malvada criatura ha despertado para llevar a cabo su deseo: acabar con todos los muggles, es decir, los magos de sangre sucia. Pero, tranquilos, Harry Potter esta más que dispuesto a dar la vida por salvar a sus amigos. Si en algo se diferencia de su predecesora es que en esta segunda parte de Harry Potter no hay respiro. El director Chris Columbus dispara la acción con ritmo frenético y adopta un tono general más tenebroso: “La cámara secreta es más sombría y más divertida. La primera película trataba sobre Harry dándose cuenta de que era realmente un mago. En contraste con los pintorescos y excesivos personajes que le rodeaban, Harry era algo pasivo y no se lucía hasta el tercer acto de la película. En esta segunda parte, Harry irradia mucha más confianza y fortaleza ya desde el comienzo”. La contrapartida cómica la toma de los gestos y palabras de Ron y de un actor felizmente recuperado: Kenneth Branagh. Y, cómo no, podremos disfrutar con un partido de quidditch con efectos especiales de los que hacen época.

6/10
Shackleton

2002 | Shackleton | Serie TV

La odisea auténtica de Ernest Shackleton, que pone en marcha una expedición británica para llegar al Polo Sur en vísperas de la Primera Guerra Mundial. Su gesta puede levantar los ánimos de la desanimada opinión pública, pero también conduce a una crisis familiar además de otros obstáculos. Además, una vez en marcha la aventura, el barco Endurance en que navegan quedará atrapado por el hielo, lo que hace peligrar la vida de todos los miembros de la expedición. Apasionante miniserie televisiva, fiel a los hechos reales, que pivota alrededor de las dotes de liderazgo de Shackleton, lo que no le impide cometer errores en su vida personal. Las escenas en el hielo son realmente impresionantes.

6/10
La solución final

2001 | Conspiracy

20 de enero de 1942. Quince hombres del alto mando alemán se reúnen en Wansee, a las afueras de Berlín. Tras horas de discusión, deciden cómo se ejecutará la infame “solución final” deseada por Hitler, que provocó el exterminio de millones de judíos. Este notable film de HBO se basa en el Protocolo de Wansee, encontrado en los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reich. Frank Pierson, guionista de películas tan interesantes como Tarde de perros, La leyenda del indomable y Presunto inocente, y director de Ha nacido una estrella, firma un durísimo film acerca de unos hombres que, con increíble frialdad burocrática, decidieron la muerte de seres humanos inocentes con métodos que pretendían ser “científicos”. Kenneth Branagh da vida a Reinhard Heydrich, brazo derecho de Himmler en la SS y Stanley Tucci es Adolf Eichmann, uno de sus ayudantes. Una película escalofriante.

6/10
Cómo matar al perro de tu vecino

2000 | How to Kill Your Neighbor's Dog

Peter McGowan es un tímido dramaturgo que atraviesa una etapa de bloqueo creativo. Además, aunque él y su mujer desean tener un hijo, ella no logra quedarse embarazada. Su suegra empieza a mostrar síntomas de demencia senil. Y por las noches, no puede dormir, pues el perro de su vecino ladra toda la noche. Ante esta situación, trama un plan para matar al animal. Kenneth Branagh protagoniza en esta ocasión una comedia, un género que no suele frecuentar.

3/10
Trabajos de amor perdidos

2000 | Love's Labour's Lost

Kenneth Branagh muestra audacia al adaptar esta obra de Shakespeare porque: 1) Es una comedia menor, poco conocida; 2) La ha convertido en un musical que transcurre en el siglo XX, con el peligro de que puristas e historiadores se tiren de los pelos; y 3) Ese musical bebe en los clásicos del género, por lo que puede sonar anticuado para el espectador joven. Pues bien, Branagh juega bien sus bazas: cree en lo que hace y ama el material que tiene entre manos. El film sigue la pista a un grupo formado por el rey de Navarra y tres consejeros, que han jurado solemnemente no tratar con mujeres durante tres años, para dedicarse a fondo al estudio de los asuntos de su país. Esta idea mínima, que conecta con la inmortal Bola de fuego de Howard Hawks, es suficiente para urdir un enredo repleto de frases brillantes, y en el que Branagh logra una especie de milagro: las canciones, todas existentes previamente y muy conocidas, encajan; no desentonan con el texto de la obra original. Tenemos un puñado de buenas interpretaciones en un film sin protagonistas absolutos. Quizá destaca en el conjunto Timothy Spall, en el papel de gracioso español. Los actores no son profesionales de la música y la danza. Pero se aplican a la tarea lo mejor que saben, y no salen mal parados. Quizá porque Branagh no pierde de vista que, lo que más le interesa, es el texto de Shakespeare. Con todas las audacias formales que se quieran, pero siempre al servicio de la historia original.

6/10
Extraña petición

1999 | The Theory of Flight

Richard es un artista con dotes de inventor, algo depresivo, que es condenado a 120 horas de trabajo social después de cometer una excentricidad. Le tocar cuidar a Jane, una joven tetrapléjica de carácter difícil. Aunque al principio piensa que aquello le supera, poco a poco se gana a la chica. A la vez, dedica parte de su tiempo a fabricar con un aeroplano con el que pretende volar. Cuando la amistad de Richard y Jane se afianza, se produce la extraña petición que da título al film: ella quiere tener, como sea, una experiencia sexual. Curiosa película protagonizada por Helena Bonham Carter y Kenneth Branagh, que formaban pareja en la vida real. El film trata de reflexionar sobre el anhelo de experiencias eróticas de tantas personas, que identifican ese deseo con el amor. Piénsese a este respecto en una de las secuencias del film, la del gigoló, en contraste con el creciente amor entre Jane y Richard.

4/10
Wild Wild West

1999 | Wild Wild West

El viejo Oeste. Dos agentes especiales del gobierno son requeridos por el presidente Ulysses Grant, ante la inexplicable desaparición de los científicos más reputados del país. James West, un juerguista nato que siempre la está armando, es muy eficaz; y Artemus Gordon destaca como maestro del disfraz, además de ser ingenioso inventor de todo tipo de artilugios para enfrentarse al crimen. Sus investigaciones les conducen hasta un general sudista de pasado dudoso, muy bien relacionado con el malvado doctor Arliss Loveless, un tetrapléjico que pretende derrocar al presidente. Una ayuda inestimable para enfrentarse al villano se la proporciona Rita Escobar, una joven que se mueve en el círculo de Loveless por motivos desconocidos. Adaptación a la pantalla grande de una vieja serie televisiva de los años 60, una especie de James Bond cómico que se mueve por el salvaje Oeste. Barry Sonnenfeld (Men In Black, La familia Addams. La tradición continúa, Cómo conquistar Hollywood) disfrutó de Jim West en sus años mozos, y para modernizar la serie acudió a su amigo Will Smith, con quien ya trabajó en Men in Black. Éste aporta su característico sentido del humor, igual que su compañero de armas, Kevin Kline. Kenneth Branagh compone a un malvado histriónico, muy alejado de sus típicos papeles shakesperianos. Mientras que la nota sexy del film la pone Salma Hayek.

5/10
Promesas incumplidas

1998 | The Proposition

Boston, años 30. Los Barret, un adinerado matrimonio católico, no pueden tener hijos: Arthur es estéril. Pero como quiere complacer el deseo de maternidad de Eleanor, su esposa, contrata a un joven, Roger, con el exclusivo propósito de que le dé un hijo. El problema es que Roger se enamora de la hermosa dama. Lo mismo le ocurre al padre Michael, recién llegado a la parroquia de los Barret. Increíble culebrón, del estilo de El pájaro espino. Lo mejor, el medido trabajo de William Hurt, creíble como torturado marido de Eleanor.

4/10
Conflicto de intereses

1998 | The Gingerbread Man

Rick Magruder es un prestigioso abogado que lleva una vida tranquila en un pequeño pueblo llamado Savannah. Se enamora de una preciosa camarera, Mallory, con la que mantiene una apasionada relación. Sin embargo, Mallory vive atemorizada por su tirano padre, Dixon Doss, un pastor fundamentalista. Para ayudarla, Rick alega que el padre padece una enajenación mental y lo encierran en un hospital psiquiátrico. Sin embargo, en poco tiempo consigue escapar y perseguirá a su hija, por lo que el abogado tiene que ayudarle. Como otros grandes cineastas (entre ellos Sydney Pollack y Francis Ford Coppola) el prestigioso realizador Robert Altman filmó en los años 90 un filme basado en un guión original del popularísimo escritor John Grisham, cuyos libros tienen en común que están protagonizados por jóvenes e intrépidos abogados. Altman saltó a la fama tras el éxito del filme M.A.S.H. en el año 1970, pero después desarrolló su carrera en el cine al margen del Hollywood con títulos como Nashville. A partir de principios de los 90, desarrollo una segunda edad de oro con el éxito de filmes como El juego de Hollywood, Vidas cruzadas o Prêt-à-Porter. Este es el trabajo más convencional del realizador, inscrito en el más puro estilo norteamericano. El reparto es absolutamente lujoso, e incluye nombres como el director y actor Kenneth Branagh (Henry V), Daryl Hannah (Blade Runner), Tom Berenger (Platoon, El sendero de la traición) y Robert Duvall, uno de los mejores actores de Hollywood, con títulos como El padrino.

5/10
Celebrity

1998 | Celebrity

Lee Simon es un novelista sin éxito, cuyas relaciones con las mujeres son muy poco duraderas. Su intento de colocar un guión en Hollywood le da entrada al mundo de las celebridades: gente acelerada, siempre a la búsqueda de nuevos placeres y sensaciones. El vértigo que sufre Simon en este mundo es descomunal. Woody Allen sigue con sus temas habituales, aunque con un pesimismo más marcado que en otros films. El director (que cede el típico papel que él suele interpretar a Kenneth Branagh) analiza el desconcierto afectivo de numerosos personajes, con un acidísimo sentido del humor y un tratamiento de la sexualidad mucho más oscuro y descarnado de lo acostumbrado. El reparto, como siempre, es fantástico: desde los jovenzuelos Leonardo DiCaprio, Winona Ryder, Famke Janssen y Charlize Theron, hasta los más veteranos Judy Davis, Joe Mantegna y Melanie Griffith.

5/10
Hamlet (1996)

1996 | Hamlet

El cineasta y actor británico Kenneth Branagh (Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Trabajos de amor perdidos filmó una de las mejores adaptaciones de la celebérrima obra de Shakespeare, sobre la venganza. El texto había sido llevado al cine anteriormente por directores como Laurence Olivier y Franco Zeffirelli. Branagh corrió el enorme riesgo de respetar casi al máximo el texto original, lo que se traduce en cuatro horas de metraje. La principal baza de Branagh es que siendo él mismo un actor excelente, es capaz de rodearse de los intérpretes más brillantes. Escoge significativos nombres del teatro inglés (Judi Dench, Derek Jacobi, John Gielgud), e incluso leyendas del cine americano (Charlton Heston, Jack Lemmon), a veces con interpretaciones breves, pero intensas. Él mismo borda el personaje que se ha reservado: el protagonista. Además, Branagh consigue darle dinamismo al texto teatral, mediante una utilización hábil de los recursos visuales. Destacan secuencias  como el encuentro de Hamlet con la figura fantasmagórica de su padre o el monólogo más célebre, el “ser o no ser”, que Branagh recita delante de un espejo.

7/10
Othello (1995)

1995 | Othello

El británico Oliver Parker (Un marido ideal) dirige esta fiel adaptación de la obra de Shakespeare sobre el demonio de los celos. Destaca Kenneth Branagh (Yago) y el hecho de que Otelo esté interpretado por un actor negro, Laurence Fishburne.

6/10
Frankenstein, de Mary Shelley

1994 | Frankestein

Victor Frankestein lleva una vida feliz en Ginebra, junto a su adorada madre. Pero su ingenua felicidad es de pronto pisoteada debido a la muerte instantánea de su madre. Esto supone un giro radical en la vida de Victor, que sufre un terrible trastorno y se jura a sí mismo enfrentarse a la muerte. Con los años, se convierte en una persona introvertida y misteriosa. Completa con brillantez sus estudios de medicina. En Ingolstadt conoce al tenebroso profesor Waldman, y escucha rumores sobre su dedicación al estudio de las posibilidades de crear vida después de la muerte. Victor enseguida traba amistad con el profesor Waldman. Ambos comienzan a experimentar. Victor está dispuesto a llegar hasta el final a cualquier precio: su obsesión es devolver a la vida a un muerto. Adaptación de la genial novela de Mary Shelley. Se cuenta que los poetas Lord Byron, Shelley y la hermana de éste, Mary, pasaban unos días en una casa de campo. Lord Byron propuso a cada uno escribir un relato de terror, para leerlo después en voz alta. Mary Shelley escribió las primeras páginas de la historia del monstruo de Frankestein, que luego convirtió en novela. Esta historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones, con distintos grados de inspiración. Aquí Kenneth Branagh realiza una adaptación grandiosa, llena de efectos. Cuenta con una excelente plantilla artística. El resultado es espectacular.

6/10
Mucho ruido y pocas nueces

1993 | Much Ado About Nothing

Basada en la obra de William Shakespeare, Mucho ruido y pocas nueces es una comedia romántica que ronda la perfección. Cuenta con un excelente reparto que lleva a cabo exquisitas interpretaciones, entre las que destaca la pareja formada por Kenneth Branagh y Emma Thompson, donde surge un picante y divertido romance, pero por si acaso están acompañados por Robert Sean Leonard, Keanu Reeves, Michael Keaton y Denzel Washington, lo que no está nada mal. Kenneth Branagh, que ya ha llevado a Shakespeare al cine en diversas ocasiones -Hamlet (1996), Enrique V (1989)- dirige este film al que sabe imprimir un buen pulso narrativo, enamoramientos, romances, infidelidades, amistad y lealtad traicionada, rápidos saltos de la comedia a la tragedia, de la lágrima a la risa se nos presentan con una naturalidad nunca hasta ahora conseguida. La película cuenta con una elaborada dirección artística, espléndidos vestuarios y una gran banda sonora a cargo de Patrick Doyle.

7/10
Los amigos de Peter

1992 | Peter's Friends

A comienzos de los 90, un grupo de amigos que no se ha visto desde hace 10 años, casi todos profesionales del mundo artístico y de la comunicación, se reencuentran en casa de uno de ellos. Lo que sirve para meditar acerca de cómo les ha afectado el paso del tiempo, sus sueños cumplidos o no, sus necesidades afectivas... Todo ello punteado por música anglosajona de los años en que han estado separados. Película ligera de Kenneth Branagh, de la época de su matrimonio con Emma Thompson. Sin entrar en grandes profundidades acerca del valor de la amistad, supuesto "leit motif" de la cinta, se queda en agridulce comedia dramática de situación, con un leve toque cínico. Estupendo reparto.

6/10
Morir todavía

1991 | Dead Again

Mike Church (Kenneth Branagh) es un eficiente detective de Los Angeles que se dedica a buscar personas desaparecidas. Su último caso es distinto y más complicado que los demás. Debe ayudar a una mujer, interpretada por Emma Thompson, que ha perdido la memoria, a recuperar su pasado. En este difícil encargo sólo puede guiarse por las terribles pesadillas que la mujer sufre cada noche. Estas pesadillas se le presentan cada vez de forma más real, lo que le está llevando a la desesperación. La única solución que encuentra Mike consiste en solicitar ayuda a través de un anuncio en el periódico. De esta manera conoce a Franklyn Madson, un hipnotizador que se introduce en los recuerdos de Emma Thompson. Descubre que ésta no recuerda su propia vida, sino la de la famosa pianista de los años 40 Margaret Strauss, que murió asesinada en trágicas circunstancias. Un atractivo thriller con profundidad psicológica, dirigido con brillantez por el británico Kenneth Branagh. Cuenta con un excelente reparto, sobre el que destaca la pareja formada por el propio Branagh y Emma Thompson. Esta película dio a conocer internacionalmente a la pareja. Mantiene la intriga y la tensión hasta el final, y la resolución es notable.

6/10
Enrique V (1989)

1989 | Henry V

Enrique V llega muy joven al trono de Inglaterra. Manipulado por las personas de su alrededor, entra en guerra con Francia, para reinvindicar la corona de ese país. El principal reto del monarca consistirá en levantar la moral de sus tropas. El inglés Kenneth Branagh se había consagrado como actor teatral interpretando al protagonista de la inmortal obra de Shakespeare. Pocos años después, debutó como director con esta impresionante adaptación, que también protagoniza, bastante fiel al original, en su reflexión sobre el poder y la guerra. Memorable secuencia en la que Branagh, con una interpretación bastante sentida, alienta a sus tropas antes de la batalla de Agincourt.

7/10
Temporada alta

1987 | High Season

Una idealista fotógrafa llega a una isla paradisíaca frecuentada por una gran multitud de turistas. Con ayuda de un amigo historiador, intenta vender una vasija griega que supuestamente tiene una gran antigüedad. Si lo consigue, vencerá sus dificultades financieras. Amable comedia romántica que ganó la Concha de Plata del Festival de San Sebastián en 1987 a la mejor película. Junto con las veteranas Jacqueline Bisset e Irene Papas, el actor y realizador británico Kenneth Branagh hace una brillante interpretación.

4/10
Un mes en el campo

1987 | A Month in the Country

Tom Birkin, un restaurador de arte atormentado por los horrores de la 1ª Guerra Mundial, se traslada desde Londres a una campiña local para restaurar un fresco situado en una iglesia. Allí conoce a James, un joven que busca una basílica sajona en ese lugar. Ambos harán amistad y comprobarán que tienen miedos y frustraciones comunes, desde que los dos lucharon en el frente. Pat O'Connor (Noviembre dulce) dirige un drama intimista basado en una novela de J.L. Carr. Colin Firth y Kenneth Branagh no decepcionan en sus roles.

5/10
Ghosts

1987 | Ghosts

Adaptación de la obra de Henrik Ibsen, con un reparto sencillamente excepcional, donde se puede ver a actores jóvenes entonces desconocidos como Kenneth Branagh y Natasha Richardson, junto a veteranos como Michael Gambon y una Judi Dench que empezaba a despuntar. Pegados siempre al texto original, interpretan las vicisitudes de una familia que comanda Helene, que acaba de enviudar, y que aconsejada por el pastor de la comunidad soportó los devaneos de su esposo con infinita paciencia. Aunque ella envío al hijo Osvald lejos de casa para evitar la mala influencia paterna, se va a descubrir que padece de una sífilis heredera. No es la única desgracia que recorre la trama, pues la joven doncella de la que Osvald se enamora, forma parte de un oscuro secreto de familia.

6/10
Artemis Fowl

2020 | Artemis Fowl

Adaptación de la primera novela de la saga juvenil ideada por el irlandés Eoin Colfer. Sigue al personaje del título, Artemis Fowl, un chaval de doce años que pertenece a un singular linaje que combate con las criaturas fantásticas que viven de incógnito en el interior de la Tierra, hadas, elfos y centauros. Cuando su millonario padre, que se llama igual y habita en una magnífica mansión, es secuestrado, a él le toca hacerse cargo del negocio familiar, con la ayuda de Butler –personaje tomado prestado de “Batman”, sin duda–, un mayordomo negro de ojos azules, que le introduce en una serie de secretos que ignoraba por completo. Lo que le lleva a secuestrar a la hada Holy Short, de cuyos sortilegios se protege llevando unas gafas oscuras, al más puro estilo Men in Black. Parece que en Disney han tomado gusto a la idea de unir el mundo ordinario con el de las criaturas mágicas, visto el último estreno de Pixar, Onward. Por otro lado, han debido pensar que en Warner hicieron el negocio del siglo adaptando las novelas de J.K. Rowling de cierto niño mago llamado Harry Potter, y que ahora les toca a ellos. Sea como fuere, y sin tener un conocimiento directo de las novelas de Colfer, en lo relativo al film, lo mínimo que se puede decir es que estamos ante un resultado irregular, en el que han pesado algunos factores. Para empezar, Kenneth Branagh puede no ser el mejor director para acometer una película familiar. Cierto que entregó una Cenicienta aceptable, pero lo suyo es Shakespeare, o películas para un público adulto, e incluso su incursión al cine de superhéroes, Thor, resultó un tanto cansina. Aquí se advierte que tenemos un buen director, capaz de manejar una superproducción, pero falta pasión en lo que se cuenta, como si el propio Branagh fuera terriblemente consciente de la condición de pastiche del producto que tiene entre manos. Hasta en uno de sus puntos fuertes, la dirección de actores, queda sobrepasado por la parafernalia de los efectos visuales. Es cierto que el diseño de criaturas está bastante logrado, sobre todo deslumbra el primer atisbo que tenemos de un mundo fantástico insospechado, o la irrupción en una boda, pero se acaba pagando el precio de unas interpretaciones limitadas, incluso de una dama como Judi Dench, o de un Colin Farrell que se esfuerza en los momentos en que aparece. Además los chavalillos protagonistas, los desconocidos Ferdia Shaw y Lara McDonnell, resultan bastante sosetes, mientras que el Butler de Nonso Anozie es un ayudante sin garra, y el prisionero gigantón de Josh Gad con que arranca el film, está un poquito pasado de rosca.

5/10
Muerte en el Nilo

2020 | Death on the Nile

La aventura en Egipto de Hercule Poirot a bordo de un glamuroso barco de vapor se convierte en un trayecto aterrador en el que tendrá que identificar al asesino cuando un idílico viaje de novios se torna en una pesadilla de muertes violentas. El siniestro cuento de amor obsesivo y sus letales consecuencias se desarrolla en un clima de peligro y premonición, con giros impactantes que dejará al público con mal cuerpo y con la duda hasta el final sorpresivo.

El último acto

2018 | All Is True

Pequeña pieza de cámara de Kenneth Branagh, cineasta especializado en llevar el imaginario de William Shakespeare al cine, con versiones notables de Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Hamlet y Trabajos de amor perdidos, además del film En lo más crudo del crudo invierno, que describe la puesta en escena de “Hamlet” por parte de una pequeña empresa teatral. La exploración continúa con El último acto, film que especula acerca de los últimos años del genial escritor, cuando tras arder el Globe Teather donde se representaba “Enrique VIII”, también conocida como “Todo es verdad”, regresa a su Strattford natal, ya nunca volverá a escribir o representar en los escenarios. Allí se reencuentra con su esposa Anna, y sus hijas Susanna y Judith, ésta melliza de Hamnet, hijo varón muerto a temprana edad, suceso que dejó destrozado a William. Quizá la mayor debilidad del film estriba en su capacidad de desconcertar al espectador, que no encuentra un motor que conduzca la acción. Vemos a los personajes en su vida doméstica, con largos planos sostenidos, iluminados de modo naturalista, a veces con las simples luces de las velas. Y en tal tesitura se pone el acento en la idea, no contrastada, de que Shakespeare no sabría apreciar suficientemente el genio femenino que aletea en su esposa e hijas, añorando al retoño muerto –la presencia de su fantasma parece una vuelta de tuerca al fantasma del padre de Hamlet–, y quizá culpabilizando a Judith por haber sobrevivido a su hermano. Aquí asoman reivindicaciones feministas algo anacrónicas, en que las mujeres no habrían podido desarrollar su talento en un mundo de hombres. De todos modos, el film se sigue con interés, con muchos guiños a la obra de Shakespeare, aunque con un tono realista de autenticidad, muy diferente por tanto del de Shakespeare enamorado, y que podría llevar a engaño en algún extremo al espectador no avisado. El libreto está escrito por Ben Elton, conocido en Reino Unido por la curiosa sitcom de la BBC Upstart Crow, que bromea con la rivalidad entre Shakespeare y Robert Green. Kenneth Branagh encarna con poderío a Shakespeare, con un aire que a veces recuerda a Ben Kingsley, también por las entradas de su alopecia. Cuenta con un reparto estupendo, con nombres consagrados como Judi Dench, que da vida a su esposa, y Ian McKellen, que como conde de Southampton comparte una magnífica escena con Branagh con la lectura de sus sonetos como leitmotiv. Supone además un agradable descubrimiento Kathryn Wilder, que da vida Judith.

6/10
Asesinato en el Orient Express

2017 | Murder on the Orient Express

Vistosa adaptación de la homónima novela de misterio de Agatha Christie, que ya conoció otra célebre versión cinematográfica a cargo de Sidney Lumet en 1974. Aquí toma el relevo Kenneth Branagh, un director cuidadoso, exquisito incluso, que tiene su punto fuerte en la dirección de actores, en el cara a cara, con lo que la reunión de un grupo de personas que interactúan en un espacio reducido –una casa (Los amigos de Peter), una vieja abadía (En lo más crudo del crudo invierno) o un tren, como es el caso– es sin duda un perfecto caramelito. Durante un trayecto del Orient Express, tren de lujo que parte de Estambul con destino a Londres, se reúnen pasajeros variopintos: una princesa rusa y su sirvienta; un profesor alemán; una institutriz; un doctor; un marchante de arte, su mayordomo y su secretario; una dama madura, tan bella como seductora; un joven empresario hispano; dos nobles rusos; una misionera: y por último el belga Hércules Poirot (o, según corrige él mismo, “Hercule”, ya que nunca ha sido domador de leones), quizá el más célebre detective del mundo. Cuando uno de los pasajeros es asesinado, Poirot tendrá la ocasión de demostrar que su fama responde a la realidad. Lo primero que llama la atención Asesinato en el Orient Express es su acabado visual. Desde las primeras imágenes en Jerusalén (modélico prólogo), siguiendo por la tumultuosa secuencia de Estambul hasta las tomas montañosas que recogen el discurrir del tren, se disfruta de una soberbia recreación de época y un formidable uso de los efectos especiales, magníficamente acompañados de la fotografía de Haris Zambarloukos. Luego el film se sigue con interés, gracias a la variedad de personajes y las intrigas de la investigación, que se despliega en un “in crescendo” hasta el final, con planos muy cuidados y algunos escogidos encuadres mimados por el director. Quizá el guión de Michael Green (Logan, Blade Runner 2049) se precipita un poco en el último tramo, donde la celeridad de algunas deducciones puede hacer perder el hilo, y ciertamente no presta la misma atención a unos y otros personajes, pero en conjunto hay un elogiable equilibrio y también escuchamos algún diálogo portentoso: “si me sigue mirando así, voy a tener que cobrarle el alquiler”, espeta en un momento la seductora Lady Hubbard. Habrá parte del público que prefiera la versión clásica (si se puede hablar así), también porque Branagh moderniza cierto aspecto de la historia y del propio personaje de Poirot, que él mismo encarna a la perfección, cuya puesta en escena final podría parecer excesivamete teatral y melodramática. Aparte, claro está, tenemos la ambigua visión acerca del bien, el mal y la justicia moral, que sin duda sirve en bandeja un magnífico tema para el debate, pero que a algunos puede parecer también desafortunada en los razonamientos expuestos en el film. Entre el espléndido reparto, lleno de rostros conocidos, además de un ajustado Branagh (al que le hubiera venido bien mantener más el humor del arranque), destacan los trabajos de Daisy Ridley y Michelle Pfeiffer. 

6/10
Cenicienta

2015 | Cinderella

Tras varias incursiones modernillas como director –Thor, Jack Ryan: Operación sombra–, el británico Kenneth Branagh regresa a lo mejor sabe hacer: trasladar los clásicos a la gran pantalla. Esta vez no se trata de Shakespeare, pero sí de una narración tan célebre como las del bardo inglés. “La Cenicienta”, cuento de hadas creado por Charles Perrault, ha tenido algunas memorables versiones cinematográficas, entre las que destacan la de dibujos animados de 1950 y la filmada por Bryan Forbes en 1976. Ahora la imagen real vuelve a tomar forma para contar la preciosa historia que ha cautivado a niños y mayores durante generaciones. Recordemos la romántica trama: Ella es una niña encantadora que vive con sus padres en una casa campestre. Pero sus padres mueren y, ya jovencita, tendrá que convivir con una madrastra que la detesta y unas hermanastras tontas, caprichosas y sumamente egoístas. Poco a poco Ella empieza a ser relegada a labores de sirvienta en su propia casa, y hasta se permiten llamarla con desprecio Cinder-Ella (textualmente “Ceniza-Ella”, en español “Cenicienta”). Tras una de las múltiples obligaciones a que es sometida, Ella escapa a dar un paseo por el bosque y se topa con un apuesto cazador. El flechazo entre ambos es instantáneo, pero Cenicienta ignora que es el príncipe del reino. Pocos días después se organiza en palacio un suntuoso baile, en donde el futuro monarca ha de elegir esposa... Al revés que otros cuentos clásicos que han sido seriamente modificados para su puesta al día en el cine, como Maléfica (La bella durmiente) o Blancanieves y la leyenda del cazador (Blancanieves y los siete enanitos), el relato que nos ocupa tiene como sorpresa que se mantiene absolutamente fiel al espíritu original, al que no se añade ni se sustrae nada. En este sentido el guión de Chris Weitz (Un niño grande) no sorprende lo más mínimo, pero a la vez encandila sin molestar y su trama conserva una vivacidad atemporal que no va a pasar nunca de moda. Esto no significa que el diseño de producción no resulte espléndido y que la ambientación no traslade al espectador a un mundo de mágico ensueño, de luz y color, con alguna secuencia de bellísima fastuosidad, como la aparición en el salón de baile y la danza entre el príncipe y Cenicienta. Y fiel a la sencillez del cuento Branagh ha optado además por no cargar las tintas en los efectos especiales, aunque cuando tiene que haberlos alcanzan un altísimo nivel, véase el hechizo de la carroza. Por otra parte, la película gana intensidad gracias a la elección de actores. La risueña Lily James (Downton Abbey) está maravillosa como la Cenicienta. Su sonrisa y ternura son sencillamente perfectas para dar vida al personaje. Le da la réplica una genial y maligna Cate Blanchett como la madrastra. Brilla menos Richard Madden, en su papel de príncipe, un poco comparsa y quizá demasiado esquemático, mientras que los secundarios Ben Chaplin, Hayley Atwell, Helena Bonham Carter y Derek Jacobi cumplen perfectamente.

6/10
Jack Ryan: Operación Sombra

2014 | Jack Ryan: Shadow Recruit

El joven héroe de guerra Jack Ryan es reclutado por el agente de la CIA William Harper para realizar labores de analista. Gracias a su tapadera en una gran empresa de Wall Street descubrirá ciertos tejemanejes bursátiles con sus socios rusos y de ahí colegirá que se acerca un gran peligro para la seguridad de los Estados Unidos. Marchará a Rusia para investigar y allí se verá obligado a convertirse en el más letal agente de campo para salvar su vida y la de su país. Lejos en el tiempo quedan los días en que el actor y director Kenneth Branagh ofrecía adaptaciones de Shakespeare o películas originales, con personajes singulares y diálogos muy elaborados, tales como Morir todavía o Los amigos de Peter. Tan hollywoodiense se ha vuelto Branagh que se lanza a adaptar al personaje de acción más célebre del escritor Tom Clancy, el analista de la CIA Jack Ryan, ya llevado al cine anteriormente en películas como La caza del Octubre Rojo, Juego de patriotas o Pánico nuclear. Desgraciadamente el resultado no alcanza las cotas de esas películas, de las que la última es probablemente la más lograda, la más verosímil. Precisamente Branagh ha optado por primar la acción por encima de cualquier otra consideración, cosa que no ocurría con la película protagonizada por Ben Affleck, por seguir con la comparación. Falta mayor entidad dramática en el guión del experimentado David Koepp y del debutante Adam Cozad, pues las iniciales explicaciones empresariales, términos bursátiles y sesudos temores al futuro, en realidad no son más que excusas para repartir los tortazos de siempre. Reina al fin y al cabo un esquematismo alucinante en la trama y en los personajes de Jack Ryan: Juego de sombras, mientras que la narración va adelgazando en seriedad hasta convertirse en un juego plano de buenos y malos, en donde la resolución de las escenas es de lo más ligera (véase el engaño de chiste en la cena del restaurante, el rescate de la chica, las inverosímiles superdeducciones en la camioneta, la casual localización del terrorista, etc.), un cúmulo de momentos límite al más puro cine de palomitas. Dicho lo cual, el film es un entretenido divertimento, pura evasión. Las escenas de acción están bien rodadas, alguna de modo espectacular. Está claro que Hollywood busca "encontrar" su 007 yanqui en Jack Ryan y en este sentido se emula en ciertas fases el estilo realista del agente interpretado por Daniel Craig, como en la lucha cuerpo a cuerpo en la habitación del hotel. Pero, en fin, Chris Pine no alcanza a tener el carisma necesario para sacar adelante un personaje tan delicado, siempre en riesgo de caer en el ridículo de tan listo que es (al tipo no se le escapa ni una). Kenneth Branagh se reserva, como a él le gusta, el personaje del ruso malvado, un tipo malencarado con reminiscencias muy tópicas de la Guerra Fría. Mientras que Keira Knightley aporta poco más que su glamour femenino y casi dan ganas de pedir más protagonismo a un sólido Kevin Costner, aquí reducido a maduro espía tras las bambalinas.

5/10
Thor

2011 | Thor

El reino mítico de Asgard, un planeta donde moran los dioses de la mitología nórdica. Allí reina Odín, que con su sabiduría se esfuerza en mantener la paz con sus belicosos vecinos de Jotunheim, los gigantes de hielo. No es fácil, pues el mismo día en que debía ser coronado rey su hijo Thor, sufren un ataque que es repelido. Pero el impulsivo Thor, desoyendo las órdenes paternas, arrastra a sus amigos guerreros y a su envidioso hermano Loki a pergeñar una venganza por su cuenta. El resultado será el destierro, y Thor va a parar a la Tierra, en el desierto de Nuevo México, donde la astrofísica Jane estudia los cuerpos celestes en una concienzuda investigación que corre peligro por culpa de agentes del gobierno. Adaptación del cómic de Marvel creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby. Ante el goteo cansino que no cesa, de superhéroes que saltan de la viñeta a la pantalla, la duda en este caso, teniendo tras la cámara al shakespereano Kenneth Branagh, residía en si el cineasta sería capaz de insuflar resonancias de gran drama a las rencillas familiares y de poder de los dioses nórdicos, Thor y compañía. Pues bien, conviene no llevarse a engaño. Aquí tenemos un film pasablemente entretenido, pero las diferencias paternofiliales o fraternales no dan para mucho, por mucha frase grandilocuente que se haya preparado para la ocasión, o el selecto reparto con dos actores oscarizados, Anthony Hopkins y Natalie Portman. En realidad lo más logrado en relación a la trama es la parte que podríamos denominar “de comedia”, en que se juega con la clásica situación de “pez fuera del agua”, o sea, “dios fuera de su Olimpo”, donde ciertamente hay algún gag divertido, en que las andanzas de Chris Hemsworth pueden recordar también a las de otro superhéroe de Lee y Kirby, el increíble Hulk, o a Tarzán paseándose por la ciudad de los rascacielos en Tarzán en Nueva York. También parece haber un guiño a E.T., el extraterrestre, con el despliegue de siniestros agentes del gobierno alrededor del meteorito-martillo de Thor, caído en medio del desierto. No faltan, como es habitual, las referencias que sólo los más fans del universo Marvel sabrán captar para su goce personal, y que preparan el terreno a la próxima llegada fílmica de “Los vengadores”. Por lo demás hay un gran esfuerzo en el apartado visual, con el puente que une mundos diversos, o los planetas míticos de Asgard, con su peculiar arquitectura, o los hielos de Jotynheim. Pero la parafernalia digital puede agotar, y es que a estas alturas, entre videojuegos y pelis de efectos especiales, empieza a haber una cierta saturación.

5/10
La huella

2007 | Sleuth

Revisitación de la obra de teatro de Anthony Shaffer, que ya llevó al cine Joseph L. Mankiewicz (La huella (1972) ), elevándola a la categoría de obra maestra. Ahora el Premio Nobel de Literatura Harold Pinter es quien firma el guión (en el film citado lo hacía el autor de la obra original) y Kenneth Branagh quien maneja la cámara. Curiosamente repite uno de los actores de la película de 1972, Michael Caine, sólo que ahora él asume el papel que en su día hizo Laurence Olivier, siendo sustituido en su rol por Jude Law. El film cuenta el encuentro Andrew y Milo en la casa de campo del primero. Milo, actor en paro, chófer ocasional y peluquero, es el amante de la mujer de Andrew, y ha accedido a reunirse pensando en que van a negociar el divorcio de ella. En cambio se encuentra con un marido resentido, que le hace una propuesta insólita: el robo de un valioso collar, para así poder mantener a una dama demasiado acostumbrada al lujo. Algo huele a chamusquina, y la relación entre los dos hombres se va a convertir en un intercambio de humillaciones mutuas. Las comparaciones son odiosas, así que intentaremos evitarlas, los autores son libres de revisitar tramas poderosas, y la que nos ocupa lo es. Lo que está claro es que asistimos a dos interpretaciones portentosas, Caine y Law están soberbios, merece la pena verles en acción. Se pierde un poco el dinamismo de las continuas "vueltas de tortilla" del original, quizá con un deseo de ofrecer un estudio de personajes más sosegado. El situar la trama en 2007 permite más despliegue tecnológico, se juega con las cámaras de seguridad y los teléfonos móviles. Por lo demás hay un elegante y moderno diseño del interior de la casa que da mucho juego, y un planteamiento de la puesta en escena original, como si los antagonistas estuvieran disputando un partido de tenis. La variante homosexual en uno de los juegos de humillación no quita ni pone nada, pero el aspecto visual y sonoro -gran partitura de Patrick Doyle, habitual de Branagh- tiene su aquel.

6/10
Como gustéis

2006 | As You Like It

Comedia sobre el sistema de herencias en la Inglaterra de finales del XVII. Las heredades se mezclan con líos amorosos que acaban componiendo un caótico panorama, especialmente para los chicos, pues por distintos motivos las chicas adoptan distintas personalidades. A veces, estos disfraces y nuevas identidades ayudan a la relación y otras sólo consiguen liar más las cosas. Kenneth Branagh vuelve a adoptar a William Shakespeare en quien es todo un experto.

4/10
La flauta mágica

2006 | The Magic Flute

Con razón se llegó a considerar hace tiempo a Kenneth Branagh como el heredero de Sir Laurence Olivier. Efectivamente, su gusto por lo clásico le ha llevado a adaptar para la pantalla grande diversas obras de Shakespeare (Hamlet, Mucho ruido y pocas nueces, Enrique V, etc.), siempre con una calidad exquisita y notable éxito de crítica y público. Ahora, da un nuevo giro de tuerca y se adentra en un territorio más complicado. "La flauta mágica" es una de las óperas más célebres de la historia y fue creada en 1791, con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Emanuel Schikaneder. Se estrenó con éxito en el Teatro de Viena, el 30 de septiembre de 1791. Brannagh conserva los personajes originales, pero simplifica la historia de Schikaneder y la traslada a las trincheras de la I Guerra Mundial. El combatiente Tamino es recogido malherido del campo de batalla por tres damas, servidoras de la Reina de la Noche. Ésta ofrece al joven la mano de su hija Pamina, si consigue liberarla de las garras del malvado Sarastro. Al ver la foto de la joven, Tamino se enamora perdidamente y acepta. A él se le unirá Papageno, un simpático amante de los pájaros, que también va en busca del amor. Para vencer en sus empresas, la damas dan a Tamino una flauta capaz de cambiar el ánimo de quien la escuche, y a Papageno unas campanillas mágicas. Prácticamente toda la película es cantada, al ritmo de la partitura de Mozart, y el aire fantasioso y alegórico de lo que se narra es similar al de la ópera clasica. Quizá consciente del riesgo que corría con esta empresa, el director inglés ha puesto un especial empeño por captar la atención del espectador con un diseño de producción fabuloso y una esmeradísima planificación. Así, uno se queda literalmente pegado al asiento con el fabuloso inicio: un larguísimo y muy elaborado plano secuencia, de más de cinco minutos, que nos lleva con pasmosa naturalidad por las trincheras, el campo abierto e incluso por el cielo mismo, sembrado de aviones, para mostrarnos el lugar de la batalla y el sitio donde caerá herido el protagonista. Sin embargo, con el paso de los minutos y el tempo propio de la partitura, el film va cayendo poco a poco en intensidad y acaba convirtiéndose en más ópera y menos película, con los peligros que eso conlleva. La historia, adaptada por el propio Branagh y trasladada al idioma inglés por su amigo y actor Stephen Fry, ha sido simplificada probablemente para no alargarse y aburrir demasiado, pero, de un modo desconcertante, se embarulla mucho hacia el final y se desemboca en un desenlace claramente precipitado. Una pena esa mancha, porque el film la acusa demasiado, pero es que jugar con un texto clásico es jugar con fuego. Demasiado lo ha de saber Branagh, que siempre ha mantenido en sus películas shakespearianas los textos originales del bardo inglés. Todo el film está, por otra parte, impregnado de proclamas pacifistas sobre la unión fraternal de la humanidad, sobre la consecución de un mundo en armonía, sin guerras ni rencillas, algo que ya está presente en la ópera original. Y la música es punto y aparte. Fabulosa, lógicamente. Branagh se ha rodeado de un grupo de actores no profesionales, en su mayoría jóvenes promesas operísticas, que hacen un gran trabajo, especialmente la soprano Lyubov Petrova. Destacan, eso sí, las mundialmente famosas arias de Papageno y de La reina de la noche.

6/10
Trabajos de amor perdidos

2000 | Love's Labour's Lost

Kenneth Branagh muestra audacia al adaptar esta obra de Shakespeare porque: 1) Es una comedia menor, poco conocida; 2) La ha convertido en un musical que transcurre en el siglo XX, con el peligro de que puristas e historiadores se tiren de los pelos; y 3) Ese musical bebe en los clásicos del género, por lo que puede sonar anticuado para el espectador joven. Pues bien, Branagh juega bien sus bazas: cree en lo que hace y ama el material que tiene entre manos. El film sigue la pista a un grupo formado por el rey de Navarra y tres consejeros, que han jurado solemnemente no tratar con mujeres durante tres años, para dedicarse a fondo al estudio de los asuntos de su país. Esta idea mínima, que conecta con la inmortal Bola de fuego de Howard Hawks, es suficiente para urdir un enredo repleto de frases brillantes, y en el que Branagh logra una especie de milagro: las canciones, todas existentes previamente y muy conocidas, encajan; no desentonan con el texto de la obra original. Tenemos un puñado de buenas interpretaciones en un film sin protagonistas absolutos. Quizá destaca en el conjunto Timothy Spall, en el papel de gracioso español. Los actores no son profesionales de la música y la danza. Pero se aplican a la tarea lo mejor que saben, y no salen mal parados. Quizá porque Branagh no pierde de vista que, lo que más le interesa, es el texto de Shakespeare. Con todas las audacias formales que se quieran, pero siempre al servicio de la historia original.

6/10
Hamlet (1996)

1996 | Hamlet

El cineasta y actor británico Kenneth Branagh (Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Trabajos de amor perdidos filmó una de las mejores adaptaciones de la celebérrima obra de Shakespeare, sobre la venganza. El texto había sido llevado al cine anteriormente por directores como Laurence Olivier y Franco Zeffirelli. Branagh corrió el enorme riesgo de respetar casi al máximo el texto original, lo que se traduce en cuatro horas de metraje. La principal baza de Branagh es que siendo él mismo un actor excelente, es capaz de rodearse de los intérpretes más brillantes. Escoge significativos nombres del teatro inglés (Judi Dench, Derek Jacobi, John Gielgud), e incluso leyendas del cine americano (Charlton Heston, Jack Lemmon), a veces con interpretaciones breves, pero intensas. Él mismo borda el personaje que se ha reservado: el protagonista. Además, Branagh consigue darle dinamismo al texto teatral, mediante una utilización hábil de los recursos visuales. Destacan secuencias  como el encuentro de Hamlet con la figura fantasmagórica de su padre o el monólogo más célebre, el “ser o no ser”, que Branagh recita delante de un espejo.

7/10
En lo más crudo del crudo invierno

1995 | In the Bleak Midwinter

Tras un año de paro, el actor Joe Harper (Michael Maloney) se embarca en la empresa de dirigir y protagonizar en su pueblo natal un montaje teatral del “Hamlet” de Shakespeare. Tras un breve proceso de selección, reúne a seis actores a los que no faltan las ganas de trabajar. Sin embargo, durante las tres semanas de ensayo previas al estreno de la obra, salen al la superficie sus peculiaridades y puntos de fricción. Lo que, junto a la falta de medios, pondrá en peligro la representación. Después de la complicada producción de Frankenstein, de Mary Shelley, se entiende que Kenneth Branagh decida dirigir un film más sencillo y cercano. Acierta de pleno con En lo más crudo..., pues es precisamente su apariencia de obra menor, su modestia, las que le prestan gran parte de su grandeza. No hay escenarios apabullantes, los actores son desconocidos, se toma la decisión de fotografiar en blanco y negro... Branagh huye deliberadamente del espectáculo, e incluso en los planos más largos en los que mueve la cámara con soltura, lo hace con discreción, sin hacerse notar. Todo para tocar un tema cercano, querido, que conoce bien: el de la creación artística y la pasión por actuar. El resultado es que lo que escribe y dirige le sale del corazón. Gran parte de la habilidad de Branagh reside en la elaboración de un entramado narrativo sin fisuras. Su obra es dramática, pero con elementos de comedia que descargan una tensión muy real; en este sentido se acerca al estilo Woody Allen, algo ya presente en Los amigos de Peter. Los diálogos son ágiles, aunque alguna vez se caiga en una estúpida grosería. Y los personajes están bien dibujados; sus pequeños dramas resultan cercanos, las relaciones de amistad que surgen entre ellos son hermosas, y ayudan a configurar el sentimiento de familia que impregna poco a poco a la compañía. Este ideal de formar una “familia” viene apuntalado por los problemas familiares que arrastran los personajes, muy presentes a lo largo de la historia, y que hacen reflexionar. Una vieja canción de Noël Coward, con su estribillo “el espectáculo continúa”, viene muy a propósito para hacer discurrir estas situaciones. Aletea en la película la preocupación por el teatro, y en sentido más amplio por las actividades que elevan el espíritu del hombre. No parece casualidad que Branagh fije, para el estreno de la obra que preparan sus personajes, el día de Nochebuena; ni que el lugar donde se prepara y representa sea una iglesia abandonada. Hay un sincero lamento en la película de que, en la actualidad, las iglesias y teatros se vacíen... De que falte entre la gente razones por las que trabajar, luchar, vivir... Branagh dirige su película más personal, lo que ayuda a su solidez. Su identificación con el protagonista –al que decide no encarnar; por primera vez Branagh no actúa en un film suyo– es evidente: con él comparte la pasión por el arte, el deseo de aportar algo, la lucha por no buscar el dinero inmediato a cambio de renunciar a la creación artística personal. No es difícil adivinar que detrás del chico quinceañero citado en el film, que se sintió arrobado sin saber por qué tras ver una representación de la obra de Shakespeare, se esconde cierto director de cine, enamorado del teatro y del genio del dramaturgo inglés, que después de rodar el film que se comenta, se aprestó a hacer realidad uno de sus grandes sueños: hacer Hamlet (1996) en cine.

7/10
Frankenstein, de Mary Shelley

1994 | Frankestein

Victor Frankestein lleva una vida feliz en Ginebra, junto a su adorada madre. Pero su ingenua felicidad es de pronto pisoteada debido a la muerte instantánea de su madre. Esto supone un giro radical en la vida de Victor, que sufre un terrible trastorno y se jura a sí mismo enfrentarse a la muerte. Con los años, se convierte en una persona introvertida y misteriosa. Completa con brillantez sus estudios de medicina. En Ingolstadt conoce al tenebroso profesor Waldman, y escucha rumores sobre su dedicación al estudio de las posibilidades de crear vida después de la muerte. Victor enseguida traba amistad con el profesor Waldman. Ambos comienzan a experimentar. Victor está dispuesto a llegar hasta el final a cualquier precio: su obsesión es devolver a la vida a un muerto. Adaptación de la genial novela de Mary Shelley. Se cuenta que los poetas Lord Byron, Shelley y la hermana de éste, Mary, pasaban unos días en una casa de campo. Lord Byron propuso a cada uno escribir un relato de terror, para leerlo después en voz alta. Mary Shelley escribió las primeras páginas de la historia del monstruo de Frankestein, que luego convirtió en novela. Esta historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones, con distintos grados de inspiración. Aquí Kenneth Branagh realiza una adaptación grandiosa, llena de efectos. Cuenta con una excelente plantilla artística. El resultado es espectacular.

6/10
Mucho ruido y pocas nueces

1993 | Much Ado About Nothing

Basada en la obra de William Shakespeare, Mucho ruido y pocas nueces es una comedia romántica que ronda la perfección. Cuenta con un excelente reparto que lleva a cabo exquisitas interpretaciones, entre las que destaca la pareja formada por Kenneth Branagh y Emma Thompson, donde surge un picante y divertido romance, pero por si acaso están acompañados por Robert Sean Leonard, Keanu Reeves, Michael Keaton y Denzel Washington, lo que no está nada mal. Kenneth Branagh, que ya ha llevado a Shakespeare al cine en diversas ocasiones -Hamlet (1996), Enrique V (1989)- dirige este film al que sabe imprimir un buen pulso narrativo, enamoramientos, romances, infidelidades, amistad y lealtad traicionada, rápidos saltos de la comedia a la tragedia, de la lágrima a la risa se nos presentan con una naturalidad nunca hasta ahora conseguida. La película cuenta con una elaborada dirección artística, espléndidos vestuarios y una gran banda sonora a cargo de Patrick Doyle.

7/10
Los amigos de Peter

1992 | Peter's Friends

A comienzos de los 90, un grupo de amigos que no se ha visto desde hace 10 años, casi todos profesionales del mundo artístico y de la comunicación, se reencuentran en casa de uno de ellos. Lo que sirve para meditar acerca de cómo les ha afectado el paso del tiempo, sus sueños cumplidos o no, sus necesidades afectivas... Todo ello punteado por música anglosajona de los años en que han estado separados. Película ligera de Kenneth Branagh, de la época de su matrimonio con Emma Thompson. Sin entrar en grandes profundidades acerca del valor de la amistad, supuesto "leit motif" de la cinta, se queda en agridulce comedia dramática de situación, con un leve toque cínico. Estupendo reparto.

6/10
Morir todavía

1991 | Dead Again

Mike Church (Kenneth Branagh) es un eficiente detective de Los Angeles que se dedica a buscar personas desaparecidas. Su último caso es distinto y más complicado que los demás. Debe ayudar a una mujer, interpretada por Emma Thompson, que ha perdido la memoria, a recuperar su pasado. En este difícil encargo sólo puede guiarse por las terribles pesadillas que la mujer sufre cada noche. Estas pesadillas se le presentan cada vez de forma más real, lo que le está llevando a la desesperación. La única solución que encuentra Mike consiste en solicitar ayuda a través de un anuncio en el periódico. De esta manera conoce a Franklyn Madson, un hipnotizador que se introduce en los recuerdos de Emma Thompson. Descubre que ésta no recuerda su propia vida, sino la de la famosa pianista de los años 40 Margaret Strauss, que murió asesinada en trágicas circunstancias. Un atractivo thriller con profundidad psicológica, dirigido con brillantez por el británico Kenneth Branagh. Cuenta con un excelente reparto, sobre el que destaca la pareja formada por el propio Branagh y Emma Thompson. Esta película dio a conocer internacionalmente a la pareja. Mantiene la intriga y la tensión hasta el final, y la resolución es notable.

6/10
Enrique V (1989)

1989 | Henry V

Enrique V llega muy joven al trono de Inglaterra. Manipulado por las personas de su alrededor, entra en guerra con Francia, para reinvindicar la corona de ese país. El principal reto del monarca consistirá en levantar la moral de sus tropas. El inglés Kenneth Branagh se había consagrado como actor teatral interpretando al protagonista de la inmortal obra de Shakespeare. Pocos años después, debutó como director con esta impresionante adaptación, que también protagoniza, bastante fiel al original, en su reflexión sobre el poder y la guerra. Memorable secuencia en la que Branagh, con una interpretación bastante sentida, alienta a sus tropas antes de la batalla de Agincourt.

7/10
La flauta mágica

2006 | The Magic Flute

Con razón se llegó a considerar hace tiempo a Kenneth Branagh como el heredero de Sir Laurence Olivier. Efectivamente, su gusto por lo clásico le ha llevado a adaptar para la pantalla grande diversas obras de Shakespeare (Hamlet, Mucho ruido y pocas nueces, Enrique V, etc.), siempre con una calidad exquisita y notable éxito de crítica y público. Ahora, da un nuevo giro de tuerca y se adentra en un territorio más complicado. "La flauta mágica" es una de las óperas más célebres de la historia y fue creada en 1791, con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de Emanuel Schikaneder. Se estrenó con éxito en el Teatro de Viena, el 30 de septiembre de 1791. Brannagh conserva los personajes originales, pero simplifica la historia de Schikaneder y la traslada a las trincheras de la I Guerra Mundial. El combatiente Tamino es recogido malherido del campo de batalla por tres damas, servidoras de la Reina de la Noche. Ésta ofrece al joven la mano de su hija Pamina, si consigue liberarla de las garras del malvado Sarastro. Al ver la foto de la joven, Tamino se enamora perdidamente y acepta. A él se le unirá Papageno, un simpático amante de los pájaros, que también va en busca del amor. Para vencer en sus empresas, la damas dan a Tamino una flauta capaz de cambiar el ánimo de quien la escuche, y a Papageno unas campanillas mágicas. Prácticamente toda la película es cantada, al ritmo de la partitura de Mozart, y el aire fantasioso y alegórico de lo que se narra es similar al de la ópera clasica. Quizá consciente del riesgo que corría con esta empresa, el director inglés ha puesto un especial empeño por captar la atención del espectador con un diseño de producción fabuloso y una esmeradísima planificación. Así, uno se queda literalmente pegado al asiento con el fabuloso inicio: un larguísimo y muy elaborado plano secuencia, de más de cinco minutos, que nos lleva con pasmosa naturalidad por las trincheras, el campo abierto e incluso por el cielo mismo, sembrado de aviones, para mostrarnos el lugar de la batalla y el sitio donde caerá herido el protagonista. Sin embargo, con el paso de los minutos y el tempo propio de la partitura, el film va cayendo poco a poco en intensidad y acaba convirtiéndose en más ópera y menos película, con los peligros que eso conlleva. La historia, adaptada por el propio Branagh y trasladada al idioma inglés por su amigo y actor Stephen Fry, ha sido simplificada probablemente para no alargarse y aburrir demasiado, pero, de un modo desconcertante, se embarulla mucho hacia el final y se desemboca en un desenlace claramente precipitado. Una pena esa mancha, porque el film la acusa demasiado, pero es que jugar con un texto clásico es jugar con fuego. Demasiado lo ha de saber Branagh, que siempre ha mantenido en sus películas shakespearianas los textos originales del bardo inglés. Todo el film está, por otra parte, impregnado de proclamas pacifistas sobre la unión fraternal de la humanidad, sobre la consecución de un mundo en armonía, sin guerras ni rencillas, algo que ya está presente en la ópera original. Y la música es punto y aparte. Fabulosa, lógicamente. Branagh se ha rodeado de un grupo de actores no profesionales, en su mayoría jóvenes promesas operísticas, que hacen un gran trabajo, especialmente la soprano Lyubov Petrova. Destacan, eso sí, las mundialmente famosas arias de Papageno y de La reina de la noche.

6/10
Como gustéis

2006 | As You Like It

Comedia sobre el sistema de herencias en la Inglaterra de finales del XVII. Las heredades se mezclan con líos amorosos que acaban componiendo un caótico panorama, especialmente para los chicos, pues por distintos motivos las chicas adoptan distintas personalidades. A veces, estos disfraces y nuevas identidades ayudan a la relación y otras sólo consiguen liar más las cosas. Kenneth Branagh vuelve a adoptar a William Shakespeare en quien es todo un experto.

4/10
Trabajos de amor perdidos

2000 | Love's Labour's Lost

Kenneth Branagh muestra audacia al adaptar esta obra de Shakespeare porque: 1) Es una comedia menor, poco conocida; 2) La ha convertido en un musical que transcurre en el siglo XX, con el peligro de que puristas e historiadores se tiren de los pelos; y 3) Ese musical bebe en los clásicos del género, por lo que puede sonar anticuado para el espectador joven. Pues bien, Branagh juega bien sus bazas: cree en lo que hace y ama el material que tiene entre manos. El film sigue la pista a un grupo formado por el rey de Navarra y tres consejeros, que han jurado solemnemente no tratar con mujeres durante tres años, para dedicarse a fondo al estudio de los asuntos de su país. Esta idea mínima, que conecta con la inmortal Bola de fuego de Howard Hawks, es suficiente para urdir un enredo repleto de frases brillantes, y en el que Branagh logra una especie de milagro: las canciones, todas existentes previamente y muy conocidas, encajan; no desentonan con el texto de la obra original. Tenemos un puñado de buenas interpretaciones en un film sin protagonistas absolutos. Quizá destaca en el conjunto Timothy Spall, en el papel de gracioso español. Los actores no son profesionales de la música y la danza. Pero se aplican a la tarea lo mejor que saben, y no salen mal parados. Quizá porque Branagh no pierde de vista que, lo que más le interesa, es el texto de Shakespeare. Con todas las audacias formales que se quieran, pero siempre al servicio de la historia original.

6/10
Hamlet (1996)

1996 | Hamlet

El cineasta y actor británico Kenneth Branagh (Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Trabajos de amor perdidos filmó una de las mejores adaptaciones de la celebérrima obra de Shakespeare, sobre la venganza. El texto había sido llevado al cine anteriormente por directores como Laurence Olivier y Franco Zeffirelli. Branagh corrió el enorme riesgo de respetar casi al máximo el texto original, lo que se traduce en cuatro horas de metraje. La principal baza de Branagh es que siendo él mismo un actor excelente, es capaz de rodearse de los intérpretes más brillantes. Escoge significativos nombres del teatro inglés (Judi Dench, Derek Jacobi, John Gielgud), e incluso leyendas del cine americano (Charlton Heston, Jack Lemmon), a veces con interpretaciones breves, pero intensas. Él mismo borda el personaje que se ha reservado: el protagonista. Además, Branagh consigue darle dinamismo al texto teatral, mediante una utilización hábil de los recursos visuales. Destacan secuencias  como el encuentro de Hamlet con la figura fantasmagórica de su padre o el monólogo más célebre, el “ser o no ser”, que Branagh recita delante de un espejo.

7/10
En lo más crudo del crudo invierno

1995 | In the Bleak Midwinter

Tras un año de paro, el actor Joe Harper (Michael Maloney) se embarca en la empresa de dirigir y protagonizar en su pueblo natal un montaje teatral del “Hamlet” de Shakespeare. Tras un breve proceso de selección, reúne a seis actores a los que no faltan las ganas de trabajar. Sin embargo, durante las tres semanas de ensayo previas al estreno de la obra, salen al la superficie sus peculiaridades y puntos de fricción. Lo que, junto a la falta de medios, pondrá en peligro la representación. Después de la complicada producción de Frankenstein, de Mary Shelley, se entiende que Kenneth Branagh decida dirigir un film más sencillo y cercano. Acierta de pleno con En lo más crudo..., pues es precisamente su apariencia de obra menor, su modestia, las que le prestan gran parte de su grandeza. No hay escenarios apabullantes, los actores son desconocidos, se toma la decisión de fotografiar en blanco y negro... Branagh huye deliberadamente del espectáculo, e incluso en los planos más largos en los que mueve la cámara con soltura, lo hace con discreción, sin hacerse notar. Todo para tocar un tema cercano, querido, que conoce bien: el de la creación artística y la pasión por actuar. El resultado es que lo que escribe y dirige le sale del corazón. Gran parte de la habilidad de Branagh reside en la elaboración de un entramado narrativo sin fisuras. Su obra es dramática, pero con elementos de comedia que descargan una tensión muy real; en este sentido se acerca al estilo Woody Allen, algo ya presente en Los amigos de Peter. Los diálogos son ágiles, aunque alguna vez se caiga en una estúpida grosería. Y los personajes están bien dibujados; sus pequeños dramas resultan cercanos, las relaciones de amistad que surgen entre ellos son hermosas, y ayudan a configurar el sentimiento de familia que impregna poco a poco a la compañía. Este ideal de formar una “familia” viene apuntalado por los problemas familiares que arrastran los personajes, muy presentes a lo largo de la historia, y que hacen reflexionar. Una vieja canción de Noël Coward, con su estribillo “el espectáculo continúa”, viene muy a propósito para hacer discurrir estas situaciones. Aletea en la película la preocupación por el teatro, y en sentido más amplio por las actividades que elevan el espíritu del hombre. No parece casualidad que Branagh fije, para el estreno de la obra que preparan sus personajes, el día de Nochebuena; ni que el lugar donde se prepara y representa sea una iglesia abandonada. Hay un sincero lamento en la película de que, en la actualidad, las iglesias y teatros se vacíen... De que falte entre la gente razones por las que trabajar, luchar, vivir... Branagh dirige su película más personal, lo que ayuda a su solidez. Su identificación con el protagonista –al que decide no encarnar; por primera vez Branagh no actúa en un film suyo– es evidente: con él comparte la pasión por el arte, el deseo de aportar algo, la lucha por no buscar el dinero inmediato a cambio de renunciar a la creación artística personal. No es difícil adivinar que detrás del chico quinceañero citado en el film, que se sintió arrobado sin saber por qué tras ver una representación de la obra de Shakespeare, se esconde cierto director de cine, enamorado del teatro y del genio del dramaturgo inglés, que después de rodar el film que se comenta, se aprestó a hacer realidad uno de sus grandes sueños: hacer Hamlet (1996) en cine.

7/10
Mucho ruido y pocas nueces

1993 | Much Ado About Nothing

Basada en la obra de William Shakespeare, Mucho ruido y pocas nueces es una comedia romántica que ronda la perfección. Cuenta con un excelente reparto que lleva a cabo exquisitas interpretaciones, entre las que destaca la pareja formada por Kenneth Branagh y Emma Thompson, donde surge un picante y divertido romance, pero por si acaso están acompañados por Robert Sean Leonard, Keanu Reeves, Michael Keaton y Denzel Washington, lo que no está nada mal. Kenneth Branagh, que ya ha llevado a Shakespeare al cine en diversas ocasiones -Hamlet (1996), Enrique V (1989)- dirige este film al que sabe imprimir un buen pulso narrativo, enamoramientos, romances, infidelidades, amistad y lealtad traicionada, rápidos saltos de la comedia a la tragedia, de la lágrima a la risa se nos presentan con una naturalidad nunca hasta ahora conseguida. La película cuenta con una elaborada dirección artística, espléndidos vestuarios y una gran banda sonora a cargo de Patrick Doyle.

7/10
Enrique V (1989)

1989 | Henry V

Enrique V llega muy joven al trono de Inglaterra. Manipulado por las personas de su alrededor, entra en guerra con Francia, para reinvindicar la corona de ese país. El principal reto del monarca consistirá en levantar la moral de sus tropas. El inglés Kenneth Branagh se había consagrado como actor teatral interpretando al protagonista de la inmortal obra de Shakespeare. Pocos años después, debutó como director con esta impresionante adaptación, que también protagoniza, bastante fiel al original, en su reflexión sobre el poder y la guerra. Memorable secuencia en la que Branagh, con una interpretación bastante sentida, alienta a sus tropas antes de la batalla de Agincourt.

7/10

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