Zona friki
"Annabelle", un sofrito que a pesar de todo asusta
Nada como acudir al cine a pasar miedo para olvidar el que nos produce las tarjetas opacas, Jorge Javier Vázquez y sobre todo el virus ébola (escribo esto ensordecido por los atronadores aviones que sobrevuelan Madrid, no se sabe si para preparar el desfile del domingo o para evitar una posible epidemia bombardeándonos).
Estos días los apasionados más pertinaces de los sustos andan inmersos en pleno Festival de Sitges. Aunque yo no estoy, me cuentan que Map to the Stars, la peli de David Cronenberg es "brutal" (amiguete reciente ganador de importante premio literario dixit), lo que no creía posible después de que el canadiense pareciera haber perdido el oremus definitivamente con la soporífera Cosmópolis. He tenido ocasión de ver varios títulos proyectados allí, como Musarañas (muy bien hecha pero el guión no logra hacer creíble que el personaje de la enjuta Macarena Gómez pueda con el resto), la indescriptible La distancia (peli española rodada en ruso sobre tres enanos que se comunican por telepatía que deben robar no se sabe qué), y un recomendable descubrimiento, Orígenes, lo nuevo del gran Mike Cahill, responsable de Otra Tierra, genial en su utilización de limitados elementos de ciencia ficción para contar una historia cautivadora.
En la playera localidad barcelonesa se presenta también Annabelle, el spin-off con la terrorífica muñeca de Expediente Warren, que llega a nuestras carteleras este mismo viernes. La dirige el responsable de la fotografía de la cinta de James Wan, un tal John R. Leonetti, autor de Mortal Kombat: Annihilation y El efecto mariposa 2, cuyos títulos hablan por sí mismos.
Ha dividido a Sitges en dos bandos irreconciliables, los que la odian y los que dicen que no está tan mal. En mi opinión, el film funciona y se deja ver, a pesar de ser un refrito de muchas pelis ya vistas. Por ejemplo, la embarazada acosada por sectarios y las alusiones a Charles Manson recordarán inevitablemente a La semilla del diablo y a la tragedia real que inspiró, lo que hace pensar que los guionistas le habrán puesto Mia al personaje protagonista, en honor de Mia Farrow. Por cierto, que la actriz que la interpreta, Annabelle Wallis, ha debido ser escogida porque a alguien le ha hecho gracia que comparta el nombre de pila con la muñeca, y porque no había pasta para mucho más.
Atención a la jugada maestra. Ha costado rodarla 5 milloncejos de nada, una minucia en comparación con Perdida, que cuenta con actores mucho más conocidos. Pero luego en las taquillas de Estados Unidos el primer fin de semana, la cinta de Fincher la ha superado por muy poco ($37.500.000 frente a $37.134.000). Se le odie o se le ame, se le debe reconocer a Annabelle una enorme genialidad como jugada comercial.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.