Blog de Hildy
El blablablá de las redes sociales y de un jabonoso presidente
La insoportable levedad de preguntar a Woody Allen y loar a Pedro Almodóvar
Hubo una época en que tenías delante a un director legendario y le preguntabas por su cine y sus proyectos. Hubo un tiempo en que tenías delante a un director con una amplia filmografía, y en el discurso para darle un premio alababas las cualidades de su cine con la medida justa. Ese tiempo ya ha pasado.
Ayer hubo una rueda de prensa en Madrid para presentar el comienzo del rodaje de la nueva película de Woody Allen. Produce una compañía española, Wanda, que ofreció al neoyorquino rodar en el País Vasco o Canarias, pero el urbanita director, que ya había rodado en Donosti Rifkin’s Festival dijo que prefería hacerlo en una gran ciudad, Madrid, que se suma a Nueva York, Londres, París, Roma o Barcelona a sus entornos urbanos, aunque también tendremos ocasión de ver el escenario de Aranjuez. Faltó tiempo a la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso y al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida para contribuir desde sus administraciones a la financiación.
En el largo encuentro con los periodistas nadie le preguntó por la cultura de la cancelación que padece en sus carnes, y pocos se esforzaron en sonsacarle algo del argumento, tratando de buscar conexiones con otras películas, o pidieron más actores españoles en la trama. No. La pregunta, repetida de distintas formas hasta tres veces era lo de Maricarmen, el desahucio y la acampada en Sol. Que si lo había visto, que qué le parecía. Woody, fiel a sí mismo y a su personaje, dijo que “Preguntas a la persona equivocada. Nunca he sido un cineasta político y no tengo la sabiduría que se requiere en asuntos políticos y sociales. Cuando me preguntan, solo conozco lo que leo en los periódicos, no tengo la verdad sobre lo que ocurre.” Sirva en descargo de los periodistas tan interesados en el tema, que el de “El País” que acompañó a León XIV de vuelta a Roma tras su viaje a Francia, también le planteó la cuestión, que el Papa respondió señaló que no conocía el caso, pero que en cualquier caso la sociedad debería preguntarse qué está pasando para que a una anciana la tengan que desalojar de su casa.
Se ha vuelto habitual y cansino preguntar a los cineastas, no sobre sus películas o el cine en general, sino por cómo ven el mundo. Si le hubieran preguntado por Gaza, al menos es una cuestión mundial sobre la que algo habría escuchado, y hasta podría decirse lo mismo de la emergencia migratoria e invasión de Ceuta, y hasta de cierto inquilino de la Moncloa, rodeado de corrupción por todas partes. Pero no, tocaba preguntar e insistir por un caso de interés humano, concreto y local, y dar por hecho que Allen debía estar al tanto.
En fin, yo la sensación que tengo es que se trataba de incordiar a Ayuso y Almeida, incluso ante alguien al que la izquierda cultural no se atreve a criticar, por sus líos con Mia Farrow y alrededores, que han causado su cancelación en Estados Unidos. Alguno súper, súper ingenioso, decía aquello de “Toma el dinero y corre”, en alusión a una de sus películas, como si fuera un chico muy listo que engaña a los que le financian. Otros piensan que es un abuelito, y que, como su admirada Maricarmen, sólo merece respeto.
Por otro lado, me ha producido sonrojo leer el chauvinista discurso que pronunció Emmanuel Macron a la hora de conceder en la Casa Velázquez de Madrid la Legión de Honor a Pedro Almodóvar por sus contribuciones artísticas, de quien dice en el colmo de los elogios que podría ser francés. Digo adrede “pronunció” porque quiero creer que él no lo habrá escrito, aunque lo ha aprobado sin demasiadas consideraciones
Pienso que el manchego tiene méritos cinematográficos suficientes para recibir distinciones, pero aquí traigo algunas de las perlas del presidente de Francia, dichas menos de una semana después de recibir la visita del Papa. Hablando de Almodóvar señala que “recibe una educación católica y rigorista y sus películas no harán más que ser más libres y sensuales” –con escaso respeto a los católicos–, “muestra la homosexualidad y la transexualidad que varias décadas de dictadura habían querido marginar” –como si les hicieran la ola en el resto del mundo en esa época– “en España, su obra apasiona” –a favor y en contra, falta añadir–, y de su filmografía ensalza la película que sigue los pasos de su ley de eutanasia y suicidio asistido, “La habitación de al lado, un drama íntimo sobre la ayuda a morir que conmovió a muchos de nuestros compatriotas”.
A mí me parece que uno puede poner en valor las cualidades del cine de Pedro Almodóvar de una una forma más equilibrada e inteligente, y no decir generalidades como la de “usted es también ese pacifista convencido, defensor de los derechos de las mujeres y los niños, que rechaza toda injusticia y que se suma a tantas causas que Francia se esfuerza por defender”. Resulta muy justo alabar al cineasta como trabajador infatigable, pero resulta ditirámbico leer algo como “sigue pasando largas jornadas dedicado a escribir, leer, ir al cine con la misma emoción irrefrenable, la misma exigencia, la misma inquietud creativa. Sin creer jamás que el talento exime del trabajo, sin pensar nunca que una obra anterior da licencia para relajarse.”
Lo último del mundo del cine
"Fast & Furious" se convertirá en serie
La saga "Fast & Furious" dará el salto definitivo a la televisión. Peacock ha dado luz verde a una serie de acción en imagen real basada en la popular franquicia de Universal, con intención de estrenarla en 2028.
Margot Robbie cambia de nombre: pasa a ser Margot Ackerley
Margot Robbie ha cambiado su apellido por el de su marido, Tom Ackerley, después de casi diez años de matrimonio.