Entrevistas
Stephen Frears, al servicio de su majestad "La Reina"
¿Qué tienen en común títulos tan dispares como Mi hermosa lavandería, Las amistades peligrosas, Héroe por accidente, Café irlandés y Alta fidelidad? Que son buenas películas… y que están dirigidas por Stephen Frears, uno de los reyes del cine británico. Ahora, se pone al servicio de Su Majestad en La reina, su film sobre las relaciones entre Tony Blair e Isabel II, donde confirma que es un gran cineasta, con una historia que atrapa hasta a los espectadores menos interesados en la monarquía británica. Incluso convence a los que están hartos de ver los innumerables telefilms sobre Lady Di que se rodaron tras su fallecimiento, sin que ninguno de ellos le llegara a Frears ni a la suela de sus zapatos.
¿Cuál es la principal aportación de esta película?
Soy británico y creo que mi película es una descripción de cómo es mi país. También es un viaje al interior de la mente de la reina, y una reflexión sobre la monarquía y la democracia.
¿Cómo ha conseguido el equilibrio entre las críticas a la monarquía y una mirada respetuosa al personaje?
Hemos estado muchos años trabajando en este proyecto. En cualquier caso, cuando me involucré en él, ya existía el guión de Peter Morgan, que era bastante sutil.
¿Se ha autocensurado a la hora de hablar de algunos de los personajes?
No, en Gran Bretaña hacemos muchos chistes sobre la familia real, sin que eso ocasione ningún problema. En televisión imitan a la reina y a su familia constantemente. Lo único novedoso que aporta esta película es que intentamos tomárnoslos en serio. Empieza con un tono de comedia, pero luego intento retratarlos de forma realista. Intento conseguir que el público conecte con los personajes. Si acaso, me contuve un poco, pensando que ellos no se podían defender, pero no he quitado nada por miedo a las reacciones que mi película pudiera ocasionar. Se ruedan cosas más ofensivas sobre la familia real.
¿Tuvo algún contacto con miembros de la familia real o con personas cercanas?
No, jamás los he conocido. Ni siquiera he podido hablar con nadie del entorno. El guionista, Peter Morgan, se documentó muchísimo, leyó mucho material sobre el tema y cuenta que estuvo hablando con toda aquella persona relacionada con el tema que encontró. Parece que la gente es bastante indiscreta a la hora de hablar de la familia real, porque hablan por los codos. Pero yo preferí acometer el rodaje sin hablar con ellos. La mayor parte de la película son suposiciones. Cuando Blair hablaba con la reina, no había testigos. Pero nadie ha dicho que lo hayamos hecho mal, o que nos hayamos equivocado, así que supongo que nuestras suposiciones han acertado bastante.
La secretaria de Lady Di ha dicho públicamente que fue a ver la película pensando que no habríamos acertado en nada. Por lo que ella misma dice, iba a reírse de la película, pero salió bastante convencida.
Entonces, si la iniciativa del proyecto fue de este guionista, ¿cómo se sumó usted a la película?
Trabajé con Peter Morgan en The Deal, un telefilm sobre el proceso por el que Tony Blair se convirtió en líder del partido laborista. En esa película, Blair estaba interpretado por Michael Sheen, al igual que en La reina. Tuvo mucho éxito, y al terminar, Morgan me preguntó si me gustaría hacer una película sobre la reina. Y ya tenía actriz. Me dijo que la protagonista sería Helen Mirren. Ante una proposición así, nadie habría dicho que no.
¿Por qué ha elegido un momento tan trágico como la muerte de Lady Di para hablar de la monarquía?
Porque no quería hacer una película aburrida. Si hubiera tenido conocimiento de otra historia sobre la familia real que tuviera posibilidades dramáticas, igual la habría rodado, pero creo que ésta era bastante buena. Probablemente, la vida cotidiana de la reina es aburrida. Seguro que mi vida es más interesante que la suya.
Cuando leí el guión me pareció que era bastante original contar todo esto desde el punto de vista de la reina. Contaba cosas interesantes, sobre todo que ella tuvo que escuchar las opiniones de los demás, para poder salir de un callejón sin salida.
¿Fue difícil conseguir que Helen Mirren estuviera a un nivel interpretativo tan alto?
No, ella misma lo conseguía sin ayuda de nadie. Es una actriz muy brillante. Realmente, en Inglaterra tenemos la suerte de tener muchas actrices excelentes. Hay varias actrices inigualables, como Judi Dench, Vanessa Redgrave... Helen Mirren es un poco más joven, pero igual de excelente.
Ha citado a Michael Sheen, que además de trabajar con usted en The Deal, también intervino en Mary Reilly. Interpreta a Blair como un tipo jovial, cotidiano, con mucho sentido del humor. ¿Cree que eso se ajusta a la realidad?
Me encanta trabajar con Sheen, porque es un magnífico actor. Por eso repito. Estoy convencido de que Tony Blair es así, como lo he retratado. Sobre todo es bastante accesible y jovial, pero también es un tipo complejo, que hace cosas que son un auténtico enigma. No tengo ni idea de por qué invadió Irak, ni tampoco estoy seguro de que él sepa por qué lo hizo. Donde verdaderamente demostró su inteligencia fue ganando las elecciones. Ahí se comprueba su valía. Yo personalmente pienso que después no ha hecho nada igual de bien. Es una gran tragedia. La tragedia de un hombre que ha ganado las elecciones, y después no tenía ni idea de qué hacer con el poder.
Ha rodado mucho cine social, con historias sobre personajes humildes, como Café irlandés, La camioneta, Mi hermosa lavandería. ¿Se siente más a gusto con esos personajes de la calle o con los personajes de alta cuna que retrata en esta ocasión?
Mi máxima prioridad es la historia. En cualquier caso era un reto para mí hacer una película sobre la reina, que es más difícil de hacer que una sobre personajes de clase baja. No se sabe a ciencia cierta cómo se comporta la reina. Pero yo creo que en el fondo es bastante parecida al pueblo llano. Me he inspirado mucho en mi madre, que recibió una educación tradicional, que debe ser muy similar a la que recibió la propia soberana.
Se habla de que su película está muy bien posicionada de cara a los Oscar. ¿Cree que recibirá alguna estatuilla?
De momento, es un orgullo para mí que ganara dos premios en Venecia: el premio al mejor guión y la Copa Volpi a la mejor actriz. Eso ya es todo un triunfo. Mentiría si dijera que no me preocupo por lo que ocurrirá en los Oscar, pero creo que también se preocupa cualquier otra persona que haya hecho una película.
En Héroe por accidente criticaba duramente a la prensa. En La reina los periodistas tampoco quedan muy bien. ¿Por qué tiene esa visión tan negativa de la prensa?
Muy fácil. Porque leo los periódicos todos los días y sé lo que escriben. Creo que se comportan de forma sucia Me quedo muchas veces asustado ante las cosas que se publican. Muchas veces se mueven por oscuros intereses. Creo que Blair lo primero que hizo al ganar las elecciones fue llamar a Murdoch, el magnate de la comunicación. Y ahí empezó todo. Cuanto más leo los periódicos, más me convenzo de lo perjudiciales que son. A veces, son auténtica basura. Uy, discúlpeme. (se sonríe con ironía) No había caído en que usted trabaja para la prensa.
¿Quién le despierta mayor simpatía? ¿Tony Blair o la reina?
Pues aunque soy republicano, en este momento me siento más cercano a la reina. Tiene mucho mejor carácter. Desde que ocurrió lo que se cuenta en la película, y la muerte de su madre, es mucho más afable. Por desgracia, su hijo no tiene muy buen carácter, así que no sé si durará mucho la monarquía después de él. Pero me quedo con la reina. Es humillante para un republicano decir esto.
También presenta como una republicana convencida a Cherie Blair, la esposa del primer ministro, que tiene una gran importancia en la película. ¿Ha intentado expresar a través de ella la opinión de los ciudadanos británicos que defienden la república?
Desgraciadamente, no hay muchos republicanos en Gran Bretaña. La mayoría son monárquicos. Me interesaba mucho ese personaje, y lo he utilizado para los momentos más cómicos. Creo que la historia de Cherie Blair es cómica. Y también un poco ilógica. Resulta que es una abogada brillante, inteligente, muy de izquierdas, que se ha casado con un político de derechas. Ella dedica su vida a la defensa de los derechos humanos, y él se dedica a destruir esos mismos derechos. ¿De qué hablarán durante el desayuno?
¿Sabe que si en España se hiciera una película similar a la suya se armaría un gran escándalo?
¿Y por qué los reyes de España son intocables? Si la reina de Inglaterra no lo es... Realmente, no sé si se podría hacer una película sobre la monarquía española, no tengo datos. Yo aproveché que lo que ocurrió tras el fallecimiento de Lady Di era una buena historia. En Gran Bretaña, todo el mundo critica a la familia real, y no pasa nada.
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