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Biografía

Michael Sheen

Michael Sheen

51 años

Michael Sheen

Nació el 05 de Febrero de 1969 en Newport, Gwent, Wales, Reino Unido

El hombre de Downing Street

29 Enero 2009

Michael Sheen o Tony Blair. El actor británico se ha ganado a pulso ser el doble del antiguo Primer Ministro Británico en la pantalla. Las dos interpretaciones que ha realizado del político se encuentran entre sus mejores trabajos, a los que hay que sumar los éxitos cosechados en el teatro.

Michael Sheen es de los pocos actores que ha repetido papel en dos títulos diferentes que no tienen nada que ver entre ellos. Este personaje es alguien de carne y hueso, algo más que habitual, tanto en cine como en televisión. Lo que ya no lo es tanto es que sea un personaje contemporáneo al actor. Sería interesante hablar largo y tendido con Tony Blair sobre Michael Sheen, el hombre que lo ha encarnado magistralmente en dos ocasiones. El culpable de convertir a Sheen en Blair ha sido Stephen Frears, cineasta que le dio la oportunidad de realizar dos de las mejores interpretaciones de su carrera. Quien también es una pieza clave en su filmografía es Peter Morgan, guionista y autor teatral de La reina y El desafío. Frost contra Nixon. Encarnando a otro personaje real –el periodista David Frost–, Sheen ha completado otro de sus mejores trabajos.

Michael Sheen nació el 5 de febrero de 1969 en Gales. Procede de una familia muy ligada al teatro, donde se mezclan los actores con los amantes de este arte. Así pues, sus padres le inculcaron este interés y admiración por los escenarios desde que era pequeño. Con estos antecedentes, no es raro que ya de niño, Michael formara parte de alguna compañía teatral. Sin embargo, en su juventud nada hacía presagiar que fuera a ser actor. Le encantaba actuar, pero lo que realmente le “obsesionaba” como él mismo reconoce, era el fútbol. Empezó a estudiar en la Bristol Old Vic Theatre School y poco a poco el deporte fue cediendo paso al teatro. El fútbol profesional se quedó atrás cuando Sheen comprendió que actuar era lo que realmente quería hacer. Sobre los escenarios cosechó cierto éxito, por lo que no es de extrañar que a día de hoy no los haya abandonado en beneficio del cine.

Su debut en la pantalla fue como protagonista en la producción televisiva Gallowglass. El cine llegó dos años después, en forma de Ludovico en el Otelo que protagonizaron Samuel L. Jackson y Kenneth Branagh. Iniciada su carrera en cine y televisión, se dedicó a compaginar estos trabajos con su vida en los escenarios, así como con los proyectos que lo alejaron de casa para llevarlo a Estados Unidos. En la meca del cine rodó películas como El secreto de Mary Reilly o grandes títulos de acción como la saga Underworld. Michael Sheen tiene un recuerdo muy especial de esta serie vampírica, cuya última entrega está a punto de estrenarse. La protagoniza Kate Beckinsale, la que fuera su novia y madre de su hija Lily Mo Sheen. Los tres coincidieron en Underworld: Evolution (2006); Kate interpretando a la protagonista, la gran guerrera vampírica Selene, Michael encarnando al hombre lobo Lucian, y la pequeña Lily como la versión niña de Selene. Michael recuerda con mucho cariño el momento en que los tres coincidieron en la misma película, siete años después de que naciera su única hija.

El papel secundario de la saga Underworld no es equiparable a otros papeles más pequeños que ha desempeñado en títulos comerciales como El reino de los cielos (2005) o Diamante de sangre (2006). Pero ya para entonces había demostrado su buen hacer como actor en la pequeña pantalla en The Deal (2003). Stephen Frears le ofreció el papel de Tony Blair en la recreación de la lucha interna entre él y Gordon Brown por erigirse en cabeza del Partido Laborista. Frears debió quedar más que satisfecho con el gran trabajo de Sheen, pues tres años después le dio la oportunidad de repetir personaje en La reina. En esta ocasión, el actor tenía que encarnar al ya Primer Ministro británico, en las horas posteriores a la muerte de la princesa Diana. Las geniales interpretaciones de Sheen y de Helen Mirren, brindaron al público momentos brillantes, como la primera reunión que tienen los dos personajes en el palacio de Buckingham.

Demostrada sobradamente su capacidad para interpretar a un alto cargo político, su último proyecto le da la vuelta a la tortilla, a pesar de que vuelve a encarnar a un personaje real. Michael Sheen pasa a convertirse en David Frost, un periodista encargado de entrevistar al dimisionario presidente de los Estados Unidos Richard Nixon. Frank Langella y Sheen triunfaron en los escenarios con sus respectivos personajes, a los que han sabido volver a encarnar a la perfección en la gran pantalla. El desafío. Frost contra Nixon llega a los cines poco antes que Underworld: La rebelión de los licántropos. También tiene pendiente de estreno The Damned United, una cinta que le ha dado la oportunidad de volver al mundo de su amado fútbol, pues ha interpretado a un entrenador del Leeds United. Entre sus planes inmediatos está el rodaje del thriller psicológico Unthinkable, junto a Samuel L. Jackson, y la nueva versión que prepara Tim Burton sobre Alicia en el País de las Maravillas, donde será el Gato Chesire.

Filmografía
Las aventuras del Doctor Dolittle

2020 | Dolittle

Tras disparar por accidente a una ardilla, el joven Tommy Stubbins decide llevarla a la mansión del Dr. Dolittle, reputado veterinario que posee el don de hablar con los animales. Le atiende, pese a que tras la muerte de su esposa se ha recluido en su mansión con amigos de todas las especies imaginables, menos humanos, con los que se siente desencantado. Se planteará salir al exterior porque una mensajera, Lady Rose, que ha llegado junto a Tommy, le explica que la reina necesita su ayuda porque está gravemente enferma. El británico Hugh John Lofting escribió en 1920 “La historia del Dr. Dolittle”, que inició una saga de libros infantiles que comprende otros doce títulos. El personaje dio lugar en 1967 a la correcta El extravagante doctor Dolittle, con Rex Harrison, a la imaginativa serie animada Doctor Dolittle, de 1970, y a las prescindibles Doctor Dolittle (1998) y Dr. Dolittle 2 (2001), con un histriónico Eddie Murphy en la piel del protagonista, que ya no aparecía en las siguientes tres secuelas destinadas al mercado doméstico. Resulta curiosa la elección como realizador de Stephen Gaghan, ganador del Oscar al mejor guionista por Traffic, que compone un aceptable espectáculo familiar, con valores positivos, como el respeto a los animales, la necesidad de relacionarse con otras personas, pese a que el hombre no sea perfecto, o las ventajas del trabajo en equipo. Pero el conjunto podría estar mejor rematado. Para empezar, no todas las combinaciones de animaciones CGI con actores resultan convincentes (véase la entrada en avestruz en palacio), pero sobre todo falta alguna secuencia brillante, el humor parece un tanto simplón y el metraje se alarga demasiado. Especializado en personajes sarcásticos, a Robert Downey Jr. no le va nada el protagonista; pero es que el guión no da con diálogos o situaciones en las que pueda demostrar el carisma exhibido en títulos como Iron Man. Algo similar ocurre con actores del nivel de Antonio Banderas, Jim Broadbent y Michael Sheen, cuyos personajes están tan desdibujados que saben a poco. Por no lucirse, ni el director de fotografía, Guillermo Navarro, ni el compositor Danny Elfman están a la altura de otras ocasiones.

5/10
Good Omens

2019 | Good Omens | Serie TV

Azírafel, ángel que vigila la puerta del este del Jardín del Edén, conoce al demonio Azirafel, en el Paraíso, pero éste se convierte en la serpiente que tentó a Eva. Con el paso de los años se hacen amigos, tras lo que trazan un plan para evitar la destrucción del mundo cuando llegue el Apocalipsis, tutelando al Anticristo. Cuando éste llega a la Tierra por una confusión acaba habiendo un intercambio de bebés, por lo que acaba siendo educado por una familia inglesa de lo más corriente. Adaptación televisiva en seis capítulos de la irreverente novela coescrita en 1990 entre el gurú de los comics Neil Gaiman (American Gods), que ejerce como productor y guionista, y el ya fallecido Terry Pratchett, creador de libros cómicos como la saga de “Mundodisco”, más apreciado en el mundo anglosajón, por los numerosos juegos de palabras de sus libros, aunque no le faltan seguidores en el resto del mundo. Ha habido varios intentos de llevar el volumen al cine; entre otros autores interesó a Terry Gilliam, lo que no resulta del todo sorprendente, pues su humor irreverente y surrealista remite a los Monty Python, formación a la que éste perteneció al principio de su carrera, en títulos como la polémica La vida de Brian. Esta versión audiovisual resulta bastante fiel al material original, se ha añadido algún elemento innecesario y poco más. Visualmente tiene tramos potentes, y tienen gracia algunos golpes de humor, siempre negro, y bastante británico. Pero esta parodia del apocalipsis (básicamente parece una versión cómica de La profecía, de Richard Donner) no da para tantos episodios, acaba agotando, y sus giros acaban dando lugar a situaciones demasiado disparatadas, lo que acaba desinteresando al espectador de los personajes. La voz de Dios (Frances McDormand), en función de narradora, ofrece un discurso que resulta reiterativo, o que trata de subrayar el humor de pasajes que carecen de gracia. En el apartado actoral, Michael Sheen (Aziraphale) y Andy Tennant (Crowley) sostienen la mayor parte del metraje, pero pese a su carisma y la química entre ambos, resultan sobreactuados en demasiados pasajes. Aunque brilla algún actor, sobre todo la pizpireta Adriá Arjona (la bruja Anatema), se desaprovecha no sólo a la citada McDormand (que se limita a locutar), sino también a Jon Hamm (el arcángel Gabriel), Benedict Cumberbatch (que le pone la voz a un Satán que apenas sale), Brian Cox (como Muerte, uno de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, que ni siquiera muestra su rostro), o Miranda Richardson (la episódica casera de un veterano cazador de brujas).

4/10
Prodigal Son

2019 | Prodigal Son | Serie TV

Malcolm Bright (Tom Payne) es un psicólogo forense con amplios conocimientos sobre cómo funciona la mente de un asesino. Mal que le pese, esta fuente de sabiduría no solo la ha adquirido a través de su formación. En su tierna infancia descubrió que su padre era un asesino en serie que acabó con la vida de al menos 23 personas, por lo que desde muy pequeño se familiarizó con los cadáveres y con su modus operandi. Cuando su padre el doctor Martin Whitly (Michael Sheen) conocido como “el cirujano” fue detenido, Malcolm intentó continuar con su vida. Pero los fantasmas del pasado reaparecen cuando el departamento de policía de Nueva York le pide que colabore para detener a un nuevo asesino en serie que replica la forma de actuar de su padre. Ante este panorama, Malcolm deberá hacer uso no solo de sus conocimientos de criminología sino que tendrá que reencontrarse con su progenitor en prisión para que le ayude a descifrar la mente de este nuevo asesino. ¿Quién mejor que un psicópata para entender cómo funciona la cabeza de otro psicópata?

Qué fue de Brad

2018 | Brad's Status

Brad Sloan peina canas. Con 47 años y un único hijo a punto de matricularse en la universidad, siente que no ha hecho en la vida todo lo que hubiera querido, vendría a ser un fracasado. Mira en su entorno, piensa en los que fueron sus amigos de la facultad, y la conclusión es clara: ellos han triunfado. Quien no trabaja en la Casa Blanca es director de cine o viaja en el jet privado de su propia empresa, e incluso hay quien se ha prejubilado y holgazanea todo el día en una idílica playa acompañada por dos mujeres despampanantes. Él en cambio vive en Sacramento, encauzó sus ideales montando una ONG tecnológica que hace de intermediaria entre buenas causas y donantes, y se casó con una mujer afable que nunca se quejó de nada. ¿Le ha faltado ambición? El viaje que emprende con su hijo Troy para buscarle universidad en la zona de Nueva York podría tal vez devolverle la confianza, planificar para él el futuro que no ha sabido trabajar para su propia vida. Una muy notable película de Mike White, director y guionista, que hasta se reserva un pequeño papel actoral. Aparte de otro film tras la cámara, El año del perro, había firmado antes dos libretos de interés, los de The Good Girl y Escuela de rock. Aquí se diría que ha alcanzado una deseable madurez, a la que seguramente no sea ajena el hecho de haber rodado el film justo a la misma edad que el protagonista, muy bien interpretado por Ben Stiller, en quizá el mejor trabajo de su carrera como actor, el papel le va como anillo al dedo. Porque la película sabe combinar el toque de comedia con un necesario tono agridulce para hablar de la crisis de la mediana edad, ese momento que invita al balance existencial, qué he hecho con mi vida, y de la frecuente tendencia a la autocompasión de tantas personas a las que no les va tan mal, pero que tienden a mirarse demasiado el ombligo. El film acude sabiamente a la voz en off, sin abusar de ella, y también a pasajes en que Brad fantasea acerca de cómo podrían haber sido las cosas, o cómo pueden ser aún, sorprende el equilibrio logrado, porque todo podía ser excesivo o reiterativo y no lo es en absoluto. Y funciona muy bien el confrontamiento generacional, del padre con el hijo –también Austin Abrams hace un buen trabajo de chico millenial con sus cascos y cierta indolencia, pero con ilusiones que no deberían echarse a perder–, o del padre con Ananya, una amiga de Troy, en su conversación nocturna en una cafetería. Además, la mirada a los amigos de Brad, en que se desplaza la mirada distorsionada inicial a otra más ajustada, también es muy medida, y se beneficia del trabajo de unos actores bien entregados a la causa, Michael Sheen, Luke Wilson, Jemaine Clement y el propio White. Y resulta encantadora, Jenna Fischer, la esposa, la conversación matrimonial en el arranque no tiene precio.

7/10
Apóstol

2018 | Apostle

Principios del siglo XX. Thomas recibe una misiva de su hermana pidiendo ayuda, necesita ser rescatada de las garras de una misteriosa secta instalada en una solitaria y rústica isla de Finlandia. Bajo una identidad supuesta, llega al lugar, dominado por el profeta Malcolm, que ejerce un siniestro poder sobre los seguridores de su extraño culto. Película escrita y dirigida por el desconocido Gareth Evans, se trata de una cinta efectista, que trata de crear una atmósfera malsana con su trama, pero a la que falta un mínimo de lógica interna. El espectador jamás entiende qué retiene a la gente bajo la influencia de un profeta que no tiene nada de carismático, y que cita libros sagrados con frases pomposas pero vacuas. De modo que toca esconder lo superficial de la propuesta con tópicos al uso, como la prohibición a las jovencitas de mantener relaciones sexuales, lo que deben hacer clandestinamente con las consecuencias imaginables, o la existencia una especie de sanguinaria guardia pretoriana. Dan Stevens compone a un protagonista indescifrable, que trata de rescatar a su hermana, pero que por caprichos del realizador mantiene una mirada alucinada todo el tiempo. Agota el recurso a la percusión de la banda sonora para tratar de imprimir emoción a unas escenas que terminan bruscamente sin consecuencias. Ni siquiera ideas como la de que Thomas salve a Malcolm -Michael Sheen con un personaje indigno de su talento–, son aprovechadas suficientemente para generar una dinámica de confianza entre los personajes. En cuanto a las chicas, son meras comparsas, por muchos ojitos que pongan en determinadas escenas, o muestren determinación a la hora de ayudar a alguien en apuros.

4/10
Las reglas de Slaughterhouse

2018 | Slaughterhouse Rulez

Don Wallace ingresa como nuevo interno en la prestigiosa institución escolar Matadero, situada en medio del campo británico, en una zona cercana a un bosque. Allí pronto se dará cuenta de que va a tener una vida difícil. El director es muy rarito, su compañero de cuarto, Willoughby, es igual de extraño y la disciplina es férrea en el lugar debido a un veterano muy violento. Lo único bueno en el horizonte es la presencia de Clemsie, una estudiante por la que Don se siente atraído. Pero todo esas cosas quedarán en segundo plano cuando unas excavaciones prohibidas en el bosque cerca de la escuela provoquen el caos y la muerte entre los alumnos. Los comediantes ingleses Simon Pegg y Nick Frost se hicieron un nombre en el cine gracias a sus delirantes comedias de terror, al estilo Zombies Party. Aquí recuperan el aliento de antaño y ejercen como productores y también como actores de esta película gamberra y sanguinolenta que hará las delicias de frikis poco exigentes. Terror, sangre y humor se unen en un argumento poco trabajado, donde los efectos especiales importan poco y parece que lo más relevante es pasarlo bien en el rodaje. El resultado es inferior al de otras películas del mismo estilo. Cuenta, eso sí, con la aparición de otros actores de renombre, como Michael Sheen o la australiana Margot Robbie.

4/10
De vuelta a casa

2017 | Home Again

Alice, una madre soltera de Los Angeles, recientemente separada, acaba acogiendo a tres chicos jóvenes en su casa como inquilinos. Debut como realizadora y guionista de Hallie Meyers-Shyer, hija de los directores y guionistas Charles Shyer y Nancy Meyers, responsables de títulos como El padre de la novia. Ha compuesto un producto ligero, pero amable y prometedor, con un buen reparto.

4/10
Passengers

2016 | Passengers

Tras muchos años en estado de hibernación, Jim Preston se despierta en una astronave que le lleva a un planeta virgen donde con el resto de pasajeros formará una colonia. Pero algo ha salido mal, pues pronto se da cuenta de que está solo, el resto de compañeros sigue en sus cápsulas. Descubre que se ha adelantado 90 años, y desconoce cómo volver a dormirse. Aunque el vehículo cuenta con comodidades y robots que le sirven la comida, al cabo de un tiempo Jim se encuentra desesperado, por la soledad, por lo que baraja reanimar a Aurora Lane, una atractiva escritora, para que le haga compañía. Por desgracia, esto significa estropearle la vida, pues no hay marcha atrás… El noruego Morten Tyldum se consagró a nivel internacional con la notable Descifrando Enigma, que le supuso una candidatura al Oscar. Pero este film supone un paso atrás en su carrera, sobre todo por el guión de Jon Spaihts (Prometheus), que tiene un buen arranque, con ciertos toques de humor, que abre un abanico de posibilidades, pues podría haber dado lugar a reflexiones de altura sobre las consecuencias del aislamiento y la incomunicación. Y si no, en un ameno film de ciencia ficción. Pronto la acción se estanca de tal forma que quedan desaprovechados el magnetismo en pantalla de Chris Pratt, y los esfuerzos de Jennifer Lawrence, que en esta ocasión no da con su personaje. Pero aún más a los personajes de Michael Sheen, un camarero cibernético, Laurence Fishburne, un oficial, que no aportan nada, y sobre todo a un Andy García tan anecdótico que el espectador llega a preguntarse si se ha recortado mucho el metraje inicialmente pensado.

4/10
Animales nocturnos

2016 | Nocturnal Animals

Segunda película como guionista, director y productor del diseñador de ropa Tom Ford, nuevamente muestra poderío narrativo y visual al moverse dentro de las coordenadas de un universo propio. También, como en Un hombre soltero, parte de material literario ajeno, la novela de Austin Wright "Tony and Susan". Susan es una galerista de arte en Nueva York, con un matrimonio en decadencia y unos logros profesionales en los que ni siquiera ella misma parece creer, a pesar de estar envueltos por llamativos oropeles. Un día recibe el manuscrito de una novela original a punto de publicarse, "Animales nocturnos", escrita por su anterior marido, Edward. Su lectura –la obra describe la agresión que sufre una familia, el matrimonio y su hija adolescente, por parte de tres violentos desalmados, mientras viajan de noche en auto por una solitaria carretera– le producirá una auténtica y creciente perturbación. Ford se muestra hábil al tejer una narración que combina drama y thriller con varios hilos narrativos que atrapan: el presente, con la lectura de la novela; la ficción de lo que se cuenta en dicha novela, con personajes inspirados en Susan y Edward (el propio Jake Gyllenhaal interpreta con brillantez tanto el personaje real como el del papel); y algunos flash-backs que permiten saber cómo surgió el flechazo de los texanos Susan y Edward cuando se conocieron en Nueva York. Aunque se hacen presentes algunas de las obsesiones habituales del cine de Ford –resulta excesivo su recrearse esteticista al mostrar cuerpos desnudos, la instalación artística de mujeres gruesas en cueros con que arranca el film, los amantes, los cadáveres, el retrete al aire libre...–, hay que reconocer que sabe señalar las contradicciones y flaquezas, tanto de una visión conservadora de la vida que puede dejarse llevar por múltiples prejuicios, como de la liberal que so capa de autonomía y libertad termina en una alienación semejante, aunque sea en sentido contrario. Y alrededor de los conceptos de fortaleza y debilidad a la hora de actuar y tomar decisiones articula algunas de las sorpresas del film, incluido el impactante final. Además de los citados protagonistas, están también muy bien los secundarios, como Michael Shannon, o la más fugaz Laura Linney.

6/10
Norman: El hombre que lo conseguía todo

2016 | Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer

Hombre de negocios neoyorquino de poca monta, Norman Oppenheimer sabe “nadar muy bien”, la expresión que usa para explicar sus trapicheos. Por ejemplo, regala unos zapatos a un secretario de Estado de Israel en horas bajas, para ir después dándoselas de que le conoce a un millonario de cara a que les invite a cenar, de los negocios que puedan salir de ahí algo sacará, piensa. El asunto no saldrá tal como él esperaba, pero el destino tiene reservado a Norman un curioso giro. Primer film escrito y dirigido en inglés por Joseph Cedar, tras varios filmes en hebreo, como Pie de página. Crítica en tono de fábula las relaciones interesadas en el mundillo de los negocios, donde manda el cinismo, se valora a las otras personas únicamente por su utilidad. En la política hoy en día todo vale con tal de mantenerse arriba, por lo que los principios quedan muy atrás, y si se tiene que traicionar a un amigo, da un poco igual. Aunque se pinta un panorama desolador, donde resulta imposible encontrar a alguien honesto, se deja cierto espacio para la esperanza, pues hasta los personajes más turbios pueden tener un gesto altruista. Quizás le sobra metraje, mientras que el guión a veces precipita demasiado la descripción de los negocios del personaje central. Pero cuenta con actores de categoría en pequeños papeles, como Michael Sheen, Steve Buscemi, Dan Stevens, o Charlotte Gainsbourg. Aunque todo está al servicio del lucimiento de Richard Gere, que tras encarnar a un mendigo en Invisibles, aquí da un paso más para que se le acepte en papeles distintos al galán de Pretty Woman. Consigue darle cierta humanidad a un personaje del que se desconoce absolutamente todo.

6/10
Lejos del mundanal ruido

2015 | Far from the Madding Crowd

Casi medio siglo después de la excelente adaptación de John Schlesinger, con Julie Christie, Alan Bates, Peter Finch y Terence Stamp en los papeles principales, llega una nueva adaptación de "Lejos del mundanal ruido", la novela de Thomas Hardy escrita a finales del siglo XIX y que anuncia ya algunos de los cambios sociales que se avecinaban en la sociedad inglesa, de modo especial en la campiña. En esta ocasión la dirección recae curiosamente en un director danés, Thomas Vinterberg, aunque no es la primera vez que rueda en inglés, antes firmó It's All About Love y Querida Wendy. Con tono netamente romántico y algunos toques fatalistas, ironías del destino, la fotografía algo sucia aunque también bella, y todo muy british, seguimos las vicisitudes de la joven Bathsheba Everdene, muy independiente y orgullosa, que trabaja con su tía, y que rechaza la proposición matrimonial de un terrateniente, Gabriel Oak. Curiosamente las tornas cambian cuando el rebaño de ovejas de Gabriel se despeña por un acantilado, lo que supone la ruina. Pues ella, entretanto, ha heredado la granja de uno de sus tíos, convirtiéndose en propietaria. Lo que hace que otro próspero hacendado, el soltero William Boldwood, la pretenda. Pero las preferencias caprichosas de Bathsheba se siente inclinadas hacia un militar recién llegado, el apuesto sargento Francis Troy, que no es el mismo desde que se malogró la boda que tenía prevista con Fanny Robbin. El film está muy bien rodado, el guión de David Nicholls se ciñe a la obra original, y el reparto se diría concebido para los nuevos tiempos. Pues los actores están bien, empezando por una Carey Mulligan capaz de hacernos creer que es esa joven mujer fuerte pero a veces algo fatua, pero curiosamente a Oak, Matthias Schoenaerts, le quita algo de la rusticidad que le prestaba Alan Bates; por su parte, Michael Sheen y Tom Sturridge cumplen sobradamente. Es otro enfoque, variaciones sobre el mismo tema, que a la postre funcionan; curiosamente las escenas de celebración campesina están muy conseguidas y son muy inglesas, tienen un tono que hacen pensar en el dibujo que hacía de ellas J.R.R. Tolkien trasladándolas a la famosa Comarca de los hobbits. En todo caso, quizá se puede decir que falta el toque personal del director, dirige Vinterberg, sí, pero podía ser otro, no se reconoce su universo personal, aunque tampoco pasa nada, cuando se adaptan obras con vitola de clásico, al final es lo que hay, a no ser que uno se llame, por ejemplo, Orson Welles.

6/10
Matar al mensajero

2014 | Kill the Messenger

Matar al mensajero reconstruye la historia real del periodista Gary Webb, ganador de dos premios Pulitzer. Adapta su libro "Dark Alliance", y el estudio sobre su trabajo de Nick Schou "Kill the Messenger: How The CIA’s Crack-Cocaine Controversy Destroyed Journalist Gary Webb", de donde ha salido el título del film. Matar al mensajero presenta a Webb cuando tras un trágico suceso se ha mudado con su familia a California, donde trabaja en el San Jose Mercury News, un diario relativamente pequeño. Pero la novia de un traficante de cocaína le proporciona un documento que vincula a la CIA con el contrabando de cocaína. Sus investigaciones posteriores sacarán a la luz que la administración estadounidense al menos miró hacia otro lado cuando los rebeldes nicaragüenses de la Contra impulsados por la propia CIA introducían droga en territorio estadounidense para financiar sus actividades. En una línea que recuerda más a sus logrados episodios de Homeland que a sus cintas 'indies' L.I.E. y El fin de la inocencia, el valioso realizador Michael Cuesta recupera el tono y el espíritu de los films setenteros sobre la prensa de Alan J. Pakula El último testigo y Todos los hombres del presidente. Aporta además una sutil defensa del periodismo de investigación en un tiempo en el que la crisis de los medios parece haber acabado con él por completo. Cuesta consigue una enorme intensidad a pesar de que la historia transcurre por caminos conocidos, y aprovecha el talento de los destacados secundarios con los que cuenta, como Tim Blake Nelson (abogado de un capo del crack), Oliver Platt (el redactor jefe), Andy García (un pez gordo mafioso 'encarcelado'), Michael Sheen (ideal para componer a un político), Ray Liotta (un oscuro confidente) y la española Paz Vega (la stripper que desencadena la trama). Pero sobre todo se lucen Jeremy Renner, en uno de sus mejores trabajos en la piel del protagonista, y Rosemarie DeWitt (su esposa, Sue). Matar al mensajero se compone de momentos destacables, como la conversación del personaje central con su hijo. Reivindica el papel del llamado Cuarto Poder en la sociedad democrática, al tiempo que explora la dificultad para ceñirse a la responsabilidad profesional, y mantener los deberes familiares, cuando se sufren grandes presiones y una campaña de descrédito.

7/10
Masters of Sex (2ª temporada)

2014 | Masters of Sex | Serie TV

Proceso de admisión

2013 | Admission

Portia Nathan (Tina Fey), miembro del equipo de admisiones de la Universidad de Princeton, viaja a una granja escuela en New Hampshire para ver a un candidato. Una vez allí descubre que el co-fundador de la escuela, John Pressman (Paul Rudd), fue a la universidad con ella, lo que le trae a la mente el hijo que ella dio en adopción cuando era una universitaria. De hecho, cualquiera de los alumnos de John podría ser su hijo.

Masters of Sex

2013 | Masters of Sex | Serie TV

Serie ambientada a finales de los años 50, se basa en las investigaciones en sexología del Dr. William H. Masters, que se buscó como ayudante y socia a Virginia E. Johnson, mujer en la que confió por su intuición, aunque no tenía ninguna titulación en medicina. Al estilo de Kinsey, película basada también en otro famoso estudioso del tema, la idea es pintar una época en que las costumbres puritanas habrían sido un impedimento para avanzar en el remedio de algunas disfunciones sexuales. Sin embargo, como también se encarga de mostrar Masters of Sex, la idea de un estudio aséptico y objetivo, despojado de un sentido moral, y donde se desconecta el ejercicio de la sexualidad de un contexto amoroso, tiene inevitablemente consecuencias en el comportamiento de las personas. La serie se basa en un libro sobre Masters y Johnson, que llevaron a cabo sus estudios en la universidad de Washington en Missouri. Aunque con buen reparto encabezado por Michael Sheen y una buena reconstrucción de la época, no puede escapar a los estrechos límites de una visión preconcebida y mecanicista de la cuestión, en que el estudio de la sexualidad humana es equiparado al de cualquier otra actividad del mundo animal con un racionalismo poco razonable, pues existen muchas variables en juego no mensurables con simples estadísticas. Quizá el mérito de Michelle Ahsford es no esforzarse en ocultar las contradicciones internas de este planteamiento. Pueden resultar molestas las abundantes y explícitas escenas eróticas, además de las constantes bromas y frases de doble sentido, que a la postre remachan el señalado enfoque reduccionista y empobrecedor del sexo.

4/10
El secreto del cofre de Midas

2013 | The Adventurer: The Curse of the Midas Box

Mariah Mundi, un jovencito, ve cómo de la noche a la mañana son secuestrados sus padres, afamados arqueólogos expertos en objetos míticos, y su hermano Félix, por unos enigmáticos individuos liderados por el malvado Luger, que quieren dar con el cofre del rey Midas, fuente de la vida y con capacidad para convertir todas las cosas en oro. El chico contará con la ayuda del intrépido Charity para rescatar a su familia y dar con el cofre, pero debe viajar al hotel Prince Regent, situado en una isla, donde se asociará con la guapa doncella Sacha. Ambiciosa coproducción juvenil española, con Reino Unidos y Estados Unidos, se basa en una saga novelística aventurera a lo Indiana Jones de G.P. Taylor, antiguo motero rockero, reconvertido en pastor anglicano. Tiene un reparto internacional de caras conocidas con gran oficio, donde destacan Michael Sheen, Sam Neill, Lena Headey y Ioan Gruffudd. Pero el protagonismo recae sobre los hombros de Aneurin Barnard, que ofrece una interpretación algo plana, y los rasgos de los personajes encarnados por los veteranos resultan muy esquemáticos. Se trata de un agradable “divertimento” familiar, donde se nota un importante esfuerzo en diseño de producción y efectos visuales, aunque las aventuras que se nos acaban entregando no tienen demasiada fuerza, todo resulta previsible y las frases sobre lo mucho que está en juego suenan algo huecas en su grandilocuencia. Dirige el poco conocido Jonathan Newman, que parece haberse decantado por el cine familiar.

5/10
La pasión de Port Talbot

2012 | The Gospel of Us

La filmación de una representación colectiva que implica a casi la totalidad de la población galesa de Port Talbot durante el fin de semana que culmina con la Pascua, y que se inspira muy libremente en la Pasión de Jesús narrada en los Evangelios, más que nada en parte de la imaginería. Porque con una puesta en escena que recuerda al teatro experimental, muestra a la gente en la playa, a una extraña corporación llamada ICU que quiere dominar a la gente; hay también unos terroristas suicidas con explosivos, y un Maestro que calma los ánimos. Todo resulta extraño y algo irritante, da la impresión de que los implicados se lo pasan en grande con la puesta en escena, incluido Michael Sheen, que es de la zona. Pero el espectador que no tenga ese grado de complicidad sólo captará parte del entusiasmo y del esfuerzo realizado.

4/10
Amanecer (Parte 2)

2012 | Breaking Dawn - Part 2

El matrimonio formado por Bella (Kristen Stewart) y Edward Cullen (Robert Pattinson) es feliz con su hija Renesmee, a la que todos los vampiros Cullen adoran y que cuenta además con la protección lobuna de Jacob (Taylor Lutner). Pero el peligro de la destrucción se acerca cuando Alice Cullen advierte que los Vulturis se disponen a eliminarlos a todos. La causa es que piensan que Renesmee es una niña inmortal, algo que está completamente prohibido para ellos y que lleva consigo el aquelarre de los responsables. Se acabó... ¿O no? Quién sabe, porque aunque con Amanecer (Parte 2) se cierra la saga iniciada con Crepúsculo allá por 2008, basada en la tetralogía escrita por Stephenie Meyer, lo cierto es que el desenlace ofrece un final totalmente abierto. Es fácil por eso que alguien se lance a proseguir esta historia de vampiros y hombres lobo, de buenos y malos, de amor y romanticismo exacerbados. Que nadie espere grandes novedades en este colofón. Al hilo del film anterior, también dirigido por Bill Condon, todo el argumento es unívoco, lineal y muy simple, aunque el desarrollo narrativo contenga alguna sorpresa lograda. La familia Cullen está muy preocupada por lo que pueda acontecerles debido a la amenaza de los Vulturis, y planean el encuentro final. El film es así como una larga espera, dimes y diretes, opiniones contrapuestas, silencios y temores, que desembocará en un enfrentamiento en el campo nevado. Para dar un poquito de contenido se introduce un nuevo elemento en la historia, que es el de los diversos poderes que tienen los vampiros. Este hecho ya estaba apuntado en películas anteriores, con las premoniciones de Alice (Ashley Greene), la fuerza mental de Jane (Dakota Fanning), etc., pero aquí se convierte en un aspecto principal que dirimirá el curso de los acontecimientos. Junto a ello se introducen nuevos personajes, aunque más bien sirven para distraer puesto que no aportan absolutamente nada al conjunto. Por lo demás, están presentes todos los elementos por los que han suspirado tantísimos espectadores adolescentes durante años, especialmente el apasionado amor entre Bella y Edward, que ahora cuenta con personificación de ese amor en su hija Renesmee. Tan acaramelado aspecto de la saga ya es conocido en el mundo entero, pero eso no quita que los más adultos suelten la mejor de sus carcajadas en algún momento de extrema ridiculez, como cuando el exhibicionista Taylor Lautner decide enseñarle sus “poderes” al padre de Bella. La preciosa música de Carter Burwell se encarga de rellenar los evocadores huecos entre miradas y desvelos, en los frecuentes encuentros amatorios entre los dos protagonistas o en las tertulias vampíricas de sala de estar, mientras que también se ofrece una vibrante batalla en el que los efectos especiales, todo hay que decirlo, están a la altura. Los actores cumplen, sin que se exija de ellos gran cosa. Si acaso destaca Michael Sheen en su papel de Aro, el rey de los Vulturis.

4/10
Jesus Henry Christ

2011 | Jesus Henry Christ

Resistance

2011 | Resistance

Midnight in Paris

2011 | Midnight in Paris

Gil e Inez son unos jóvenes prometidos, que pasan unos días de turismo en la capital del amor, París, antes de su inminente boda. Él es guionista exitoso en Hollywood, pero su ambición es convertirse en un gran escritor de novelas. Una noche en que decide volver por su cuenta al hotel, se pierde en las calles parisinas. Mientras suenan las campanadas de la medianoche, un antiguo carruaje pasa a su vera y los ocupantes le invitan a subir. Se ve de pronto inmerso en una fiesta... ¡en el París de los años 20! Y no sólo eso, sino que tiene el honor de conocer a los escritores y artistas de la época a los que tanto admira: Francis Scott Fitzgerald y su esposa Zelda, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Luis Buñuel... Y queda especialmente fascinado por una chica Flapper, que le hace dudar acerca de su amor por Inez. Originalísima película de un Woody Allen sembrado, con un estupendo punto de partida al que sabe sacar todo su jugo. El personaje de Gil, encarnado por Owen Wilson, es por supuesto un “alter ego” del director, el típico personaje que él habría podido interpretar en otra época; pero el actor ha sabido hacerlo suyo, y concederle la deseada aura romántica. Tiene interés la consideración de la expresión artística como forma de exorcizar la nostalgia de la belleza, de una edad de oro que se añora y que idealmente algunos colocan en el pasado. Toda una declaración de principios de Allen, que advierte del peligro de caer en el “cualquier tiempo pasado fue mejor”, pero que también supone una andanada para los que sólo creen en el futuro y el progreso, que siempre serían lo mejor. El artificio fantástico, con un recurso de medianoche a lo “Cenicienta”, conecta claramente con La rosa púrpura del Cairo. Pero gran mérito de Allen es que aceptemos la inesperada magia, y que en ese mundo alternativo sepa definirnos con unos pocos trazos a una numerosa galería de artistas, moviéndose entre el homenaje y la broma, manejando con absoluta conciencia ciertos tópicos al uso. Aunque hable de sus temas recurrentes, el amor que no acaba de encontrarse plenamente, o el arte como forma de llenar el vacío existencial, el tono de Allen es más ligero que en otras ocasiones, claramente ha optado por ofrecernos un “divertimento”, donde hay espacio para alcanzar una cierta felicidad. Acierta Allen en su reparto, donde nuevas caras que nunca habían trabajo con él se suman a la función, allí están el citado Wilson, Rachel McAdams, Michael Sheen, la muy publicitada Carla Bruni –la esposa de Nicolas Sarkozy, que sale airosa de un papel menor– y la formidable Marion Cotillard, más Adrien Brody y Kathy Bates (que hizo con él tiempo ha, Sombras y niebla). Como es natural, París está muy presente en toda la cinta. La película arranca con una especie de obertura jazzística, con cantidad de planos de todo París, que podría hacer temer que Allen había caído en la tentación de filmar un spot de promoción turística; pero no, luego Darius Khondji juega al contraste con el resto de poderosas imágenes que ofrece de la capital francesa.

8/10
Amanecer (Parte 1)

2011 | Breaking Dawn - Part 1

Bella y Edward se van a casar. Jacob acepta el hecho a duras penas. Bella está muy emocionada por la boda, pero también tiene el susto metido en el cuerpo. Mientras que Edward siente temor por las consecuencias de ese amor prohibido que siente por una humana. Las respectivas familias reciben el hecho con gran alegría... Pero lo más delicado llegará durante la luna de miel, ya que un embarazo de Bella podría tener consecuencias muy peligrosas y totalmente irreparables. Primera parte del colofón final de la saga comenzada con Crepúsculo, y continuada con Luna nueva y Eclipse. En este caso la adaptación del cuarto y último libro de la serie literaria creada por Stephenie Meyer ha sido desdoblado en dos películas –artimaña que ya ocurrió con la serie de Harry Potter–, sin duda para sacarle un mayor partido comercial. Toma el mando tras la cámara el prestigioso director Bill Condon (Dioses y monstruos), pero que a decir verdad tampoco aporta su identidad personal al resultado, ni a la puesta en escena ni al tono de la historia. Si acaso se nota su mano en la insistencia de los encuentros sexuales entre Edward y Bella (aunque manteniendo el aire de los demás filmes, Condon se esfuerza en no mostrar desnudeces explícitas). De todas formas, no lo ha debido tener fácil el director ya que toda la trama de la guionista habitual, Melissa Rosenberg, es en este caso absolutamente lineal, también con diálogos poco inspirados. Apenas hay espacio para nada que no sea el amor y las dudas entre Edward y Bella, y para las miradas que ambos entrecruzan con Jacob. Es la historia más plana de las que se han rodado hasta ahora, pues prácticamente todo sucede entre cuatro paredes y, salvo unas pocas imágenes, apenas hay secuencias de acción dignas de ese nombre. En general, poca, muy poca evolución aporta el film tras haber presenciado los primeros minutos y tras haber dejado claro cuál es la clave que vertebra la historia: las consecuencias de un embarazo vampírico en Bella. A este respecto, y siguiendo con el singular enfoque de la serie, se podría traer a colación el planteamiento ético del respeto absoluto por la vida engendrada por las madres, cuando todo les empuja a deshacerse de sus bebés (en el film se desecha explícitamente el término de “feto”, mucho más ambiguo), ya sea por la presión social, la oposición de los seres queridos o el riesgo de perder la propia vida. Por otra parte, es posible que los amantes del libro queden decepcionados, debido al leve peso de muchos personajes secundarios. Tan sólo hay uno que toma cierta relevancia con respecto a otros filmes, el de Rosalie (Nikki Reed), pero todos los demás se diluyen dentro del meollo principal y apenas si tienen una frase de diálogo.

4/10
Amenazados

2010 | Unthinkable

Un estupendo reparto, encabezado por los pesos pesados de Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Michael Sheen (La reina) y Carrie-Anne Moss (Matrix), entregan un film de intriga con guión buscadamente actual. Se trata de un sólido y adrenalítico thriller psicológico, que también incluye escenas muy violentas de tortura, que gira en torno al interrogatorio por parte de un agente del FBI a un sospechoso de terrorismo para que les confiese la ubicación de tres núcleos de armas nucleares preparadas para ser detonadas en los Estados Unidos. Detrás de las cámaras se sitúa Gregor Jordan (Buffalo Soldiers).

5/10
Alicia en el País de las Maravillas

2010 | Alice in Wonderland

Vibrante adaptación de las imaginativas obras de Lewis Carroll sobre el viaje de Alicia al País de las Maravillas. Tim Burton, un artista enamorado de los originales, da, a partir del guión de Linda Woolverton, su personal visión de la historia. Lo que implica el despliegue de una imaginería apabullante, que casa bien con las nuevas tecnologías del 3D, aunque sin alcanzar la altura del listón de Avatar, al fin y al cabo a James Cameron le pirran los ‘inventitos’, mientras que Burton se toma esa parte de la creación con más calma. Aunque se basa en Carroll, claro está, y se encuentran presentes sus temas y personajes, hay una mirada relativamente libre en esta incursión de Alicia, una jovencita de 18 años, al País de las Maravillas, como si fuera uno de otros tantos viajes que ha hecho antes allí, siendo niña, y que siempre ha interpretado como si fueran sueños. En esta ocasión Alicia sigue a un conejo también, pero mientras huye de la encerrona que le ha preparado su madre, para prometerla en matrimonio. Gracias a la bebida y a la comida menguará o aumentará de tamaño, para poder acceder al País de las Maravillas. Allí Alicia sabrá que se espera a una joven con su nombre, que debe enfrentarse a un tremendo monstruo, siervo de la reina de corazones. Mientras esquiva a ésta, Alicia tiene ocasión de conocer a variadas criaturas, entre ellos al excéntrico sombrerero loco. Puede ser éste uno de los títulos más comerciales de Burton, pues presenta un ritmo endiablado, y quizá huyendo del recuerdo de la versión animada de Disney, que aburría un tanto a los niños, aquí se planta hasta un duelo final, espectacular batalla climática, que retrotrae a las sagas de El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, e incluso, por qué no mencionarla, a la reciente Avatar. Las consideraciones sobre sueño y realidad, cuál es la diferencia, o sobre las decisiones que conforman la personalidad, están ahí, pero esquemáticamente. Sobre todo Burton entrega un espectáculo visualmente brillante, donde las criaturas y escenarios digitales presentan un extraordinario fotorrealismo, de modo que los personajes ‘normales’ interaccionan con ellos perfectamente, no hay sensación de ‘engañifla’. Se juega bien al contraste entre el mundo convencional –la fiesta de pedida– y un mundo fantástico que huye de la ñoñería, de atmósfera gótica, bosques frondosos y personajes muy originales, de modo especial la reina de corazones y su ejército. Habrá que estar atentos a la protagonista, Mia Wasikowska, todo un descubrimiento, está muy natural; mientras que Johnny Depp se lo pasa en grande como el sombrerero, con un trabajo contenido lo justo.

6/10
Tron Legacy

2010 | Tron Legacy

Steven Lisberger dirigió en 1982 Tron, una cinta adelantada a su tiempo por su temática (la realidad virtual, las redes informáticas), y por la utilización de gráficos elaborados por ordenador. Contaba con diseños de Jean Giraud “Moebius”, y aunque se estrelló en las taquillas, cosechó incondicionales y con el tiempo ha pasado a estar considerada en cierto sentido una película de culto. Por estas razones, Disney ha producido esta lujosa secuela, casi tres décadas después, con Lisberger como productor ejecutivo, mientras que cede la silla del director al debutante Joseph Kosinski, reputado realizador publicitario. Esta vez el protagonista es Sean Flynn, hijo de Kevin Flynn, personaje que interpretó Jeff Bridges en el film original. Cuando era muy pequeño, Sean fue abandonado por su padre, director general de la potente compañía informática Encom, que desapareció sin dejar rastro. Cuando Sean es un brillante experto en tecnología de 27 años, frustra el lanzamiento de uno de los productos estrella de Encom, filtrándolo en internet para su descarga gratuita, como protesta contra los ambiciosos ejecutivos nuevos de la compañía, tan ambiciosos como carentes de principios. Mientras investiga la desaparición de su padre, Sean pasa por el antiguo salón de videojuegos que éste regentaba, ahora abandonado. Descubre una sala oculta tras una máquina de videojuegos, desde donde se ve transportado al mundo virtual donde fue a parar tiempo atrás su progenitor. Se reencontrará con él en este lugar, ahora dominado por Clu, un antiguo programa que se ha convertido en un déspota. Disney ha apostado fuerte por esta producción que ha promocionado a lo grande desde años antes de su estreno, a base de lanzamiento de trailers, encuentro con los fans en convenciones como la Comic-Con de San Diego, avances de imágenes, etc., por lo que han creado altas expectativas. El film ha sido tan costoso que la campaña de lanzamiento va dirigida al público familiar, pues para que sea rentable debe convencer no sólo a quienes la esperan con impaciencia, sino a todos los sectores del público. ¿Gustará esta película a todos los espectadores? Está por ver, ya que tanto la trama como la estética parece sólo para apasionados de la informática, fans de la cinta de los 80 e incondicionales del cine fantástico. Tron Legacy se distingue por sus llamativos efectos especiales, y por sus grandes dosis de acción al estilo de los videojuegos, todo ello muy del gusto de los espectadores actuales. Sin embargo, y a pesar del derroche de medios, el mundo virtual supuestamente impactante, es más frío y menos original por ejemplo que el planeta Pandora, de Avatar, compuesto por su propia flora y fauna inventada, y claramente más vistoso. Básicamente los platos fuertes de la función son las secuencias de acción, pero las tres principales, a pesar de estar muy trabajadas no son demasiado novedosas. Dos de ellas (el duelo de discos y la guerra de motos) son reelaboraciones de las que ya había en la primera entrega, mientras que la otra es una batalla de naves que “homenajea” a un conocido momento de La guerra de las galaxias: Una nueva esperanza. El guión de los habituales de la serie Perdidos Edward Kitsis y Adam Horowitz cumple su función y se puede calificar de trabajo impecable, pero también es cierto que resulta un tanto insulso. Se rehuye el tratamiento de cualquier tema de calado, pues por ejemplo no aprovecha demasiado la metáfora religiosa presente en su predecesora, donde Flynn, el creador, se encontraba con uno de los programas que él mismo había elaborado, y éste le preguntaba si sus actos correspondían a un plan minuciosamente elaborado. Aquí se ofrece algún apunte sobre las consecuencias de la desobediencia de una criatura (Clu) a los designios de su creador, pero se pasa de lado por el asunto, como si algún ejecutivo hubiera dicho a los guionistas que el film no podía ser demasiado denso, a lo Blade Runner, no sea que se espante al público. Curiosamente, se deduce de la cinta un mensaje pro ‘libertad absoluta y gratuidad en la red’, pero más parece una estrategia para ganarse la complicidad del público juvenil, por parte de una compañía, Disney, tan afectada como el resto de majors por las descargas de archivos sin pago de derechos. El punto más débil de Tron Legacy son los personajes, todos ellos muy irreales. Por un lado, el joven protagonista, Sean Flynn, se reduce a un arquetipo de aspirante a héroe muy esquemático, y el actor que le interpreta, Garrett Hedlund (Eragon, Troya) no tiene demasiado carisma. El siempre solvente Jeff Bridges fracasa por completo al intentar insuflar vida de nuevo a Kevin Flynn, tan desdibujado que parece un robot sin sentimientos, que apenas se emociona cuando se reencuentra con su vástago al que lleva un par de décadas sin ver. Llama la atención que mucho después de verle por primera vez le pregunte si han fallecido ya los abuelos, como si los guionistas trataran de arreglar el desaguisado y darle un poco de profundidad, demasiado tarde. Tampoco resulta convincente otro actor de primera, Michael Sheen, que se esfuerza por hacer interesante a Castor, el dueño de un club, que queda como un loco extravagante sin mucho atractivo. A Olivia Wilde le ha correspondido un personaje muy inhumano sin gracia y el veterano Bruce Boxleitner –que repite como el programa Tron y Alan Bradley, su programador– apenas tiene presencia en el film.

5/10
Beautiful Boy

2010 | Beautiful Boy

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6/10
La relación especial

2010 | The Special Relationship

The Damned United

2009 | The Damned United

Tan sólo 44 días duró el entrenador de fútbol Brian Clough al frente del Leeds United, uno de los clubs más célebres del Reino Unido. Llegó allí en 1974, con vitola de estrella, pero se estrelló estrepitosamente. El director Tom Hooper, que ha dirigido interesantes filmes como Tierra de sangre y sobre todo series de televisión como Elizabeth I o John Adams, cuenta la historia de este famoso entrenador a partir de la novela de David Peace. Es muy inteligente el modo de abordar la carrera de Clough. Pues al contrario de lo que pueda pensarse, no es ésta una película exactamente deportiva (aunque lógicamente hay deporte), sino un retrato muy humano de los caracteres de quienes manejan los equipos, de las rivalidades exacerbadas entre entrenadores y de la guerra de egos que puede derivarse de los resultados, ya sean éxitos o fracasos. Hay, parece decir el film, una batalla muy importante que librar más allá del terreno de juego. The Damned United –algo así como 'el maldito United'– se centra en la fulgurante carrera de Clough (el aspecto familiar y social queda quizá demasiado al margen), entrenador del Derby County, del Leeds United y más tarde del Nottingham Forest, pero la historia se vertebra sobre dos tramas narrativas muy bien contadas: por un lado la rivalidad a muerte entre Clough y el anterior entrenador del Leeds, el multilaureado Don Revie; y por otra, su profunda amistad con Peter Taylor, su mano derecha en el banquillo y verdadero secreto de su éxito. Pero Tom Hooper dirige la película con enorme ritmo, y los diálogos vivaces y muy equilibrados atrapan. Además su talento narrativo se comprueba a la hora de estructurar el film, situando el grueso de la historia en sus días como entrenador del Leeds en 1974, y viajando hacia atrás en el tiempo para explicar cómo llegó hasta allí. Y para que una película de actores como The Damned United funcione hace falta un gran reparto. Y eso es lo que hay. Están perfectos Jim Broadbent y Timothy Spall, en sus papeles de empresario y segundo entrenador, respectivamente. Pero la composición que hace Michael Sheen (Underworld) es especialmente brillante, de una riqueza de matices que lo convierten en uno de los mejores actores de su generación. Gracias a su trabajo, que en manos de otro actor habría sido convencional, entrega un personaje de carne y hueso, muy cercano, con virtudes y defectos más que notorios, en las antípodas del maniqueísmo. Su rostro es un mar de sensaciones. En este sentido destacan las breves pero incisivas imágenes de la entrevista televisiva con Revie (y se ve que este tipo de escenas son la debilidad del estupendo guionista Peter Morgan, pues ya hizo lo mismo en El desafío. Frost contra Nixon y La reina, entre otros filmes). Por lo demás, el film cuenta con una contrastada y nublada fotografía muy realista, y una convincente puesta en escena setentera.

6/10
Mis últimas cinco novias

2009 | My Last Five Girlfriends

Luna nueva

2009 | The Twilight Saga: New Moon

El fenómeno "Crepúsculo" es sólo ya equiparable al de las grandes sagas como las iniciadas por Harry Potter y la piedra filosofal, El señor de los anillos: La comunidad del anillo o Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. El mundo creado por escritora Stephenie Meyer ha llegado hasta el último lugar del planeta y el amor de la humana Bella Swan por el vampiro Edward Cullen ha llegado muy hondo tanto a lectores como espectadores. Esta segunda entrega retoma la historia justo en donde la dejó Crepúsculo. Edward Cullen y Bella Swan están profundamente enamorados. Saben que su situación es muy difícil, pues pertencen a mundos distintos. Bella sigue queriendo convertirse en vampiro y pide una y otra vez que la conviertan en chupasangres; Edward no lo quiere y se resiste a cumplir esa voluntad de su amada. Sin embargo, hay también serios inconvenientes para conservarla ‘pura’, los cuales quedan al descubierto cuando un simple corte provoca que un vampiro amigo esté a punto de devorarla. Edward se da cuenta de que no puede proteger a Bella ni de su propia familia, y decide desaparecer, abandonar a su amada por su propio bien. La joven quedará entonces desolada, enterrada en vida, y tardará un tiempo en recobrarse mínimamante, todo gracias a la ayuda de su amigo de la infancia Jacob Black. Las cosas se complicarán cuando la relación entre ambos vaya tomando carices más profundos y Jacob muestre que no sólo hay vampiros ocultos entre los humanos. No se nota nada que esta segunda parte esté dirigida por Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) en lugar de Catherine Hardwicke (Thirteen, Los amos de Dogtown). Se diría que el director ha decidido emular completamente a su colega, pues tanto el trabajo de los actores, como la puesta en escena y la fotografía del español Javier Aguirresarobe son herederas de la película inicial, lo cual es seguramente un acierto. Hay quizá un mayor empeño en el tratamiento de la imagen, con muchas tomas ralentizadas bajo la notable y etérea partitura de Alexandre Desplat, de modo que el conjunto adquiere un cierto aire fantasmal. Otra diferencia es que en este film el terror y la acción tienen muy poca presencia: el romanticismo lo invade todo. Por otra parte, la historia juega con los mismos parámetros del amor juvenil y apasionado, y con ese singular enfoque de la autora de los libros, Stephenie Meyer, de salvaguardar la pureza de Bella de la mordedura vampírica, estableciendo un claro paralelismo vampirismo-sexualidad. Pero también hay en este film otros temas interesantes, como la referencia explícita a la inmortal tragedia ‘Romeo y Julieta’ de William Shakespeare. La trama coge elementos del bardo inglés que funcionan en pantalla y que hacen referencia a la imposibilidad de que uno de los enamorados viva sin el otro. De todas formas, la línea central del guión gira claramente alrededor de la rivalidad entre Edward y Jacob, pues ambos reclaman el corazón de Bella y se convierten en enemigos. Un tema, pues, tan viejo como el hombre. Los actores cumplen como corresponde, aunque destaca sin duda Kristen Stewart.

5/10
Underworld: La rebelión de los licántropos

2009 | Underworld: Rise of the Lycans

Precuela de Underworld y Underworld: Evolution que explica el origen de la guerra ancestral que enfrenta a licántropos contra vampiros. Los fans de la saga ya saben prácticamente todo lo que va a pasar, pues se han ido dando los detalles anteriormente. La acción transcurre en la época medieval, cuando Victor, el líder de los vampiros, mantiene esclavizados en su castillo a numerosas criaturas lobunas. Una de ellas es Lucian, que puede transformarse en ser humano, por lo que se le considera ‘el primer licántropo’. Lucian es el esclavo favorito de Victor, pero mantiene un idilio en secreto con su hija, lo que desencadenará la tragedia. Aunque se echa de menos a Kate Beckinsale, los actores realizan buenos trabajos. Hereda el protagonismo absoluto Michael Sheen, que ya interpretó a Lucian, el líder de los licántropos, en los otros dos filmes. El protagonista de La reina y El desafío. Frost contra Nixon demuestra su valía en un inesperado registro como héroe de acción. El principal papel femenino lo ha heredado la eficaz y atractiva Rhona Mitra (Shooter: el tirador), y también es digno de mención el trabajo de Bill Nighy. El hilarante roquero de Love Actually –que ha estado también en los anteriores capítulos–, aquí se perfila como un odioso villano. Aunque en un principio estaba previsto que repitiera el director de las dos anteriores entregas, Len Wiseman, al final él mismo decidió mantenerse como productor ejecutivo, y ceder la batuta a un fiel colaborador, el debutante en el largometraje Patrick Tatopoulos, diseñador de efectos mecánicos y criaturas de la saga, y que a pesar de su apellido griego resulta que es francés. Tatopoulos compone una ambientación que mezcla el estilo gótico de la saga con la fantasía heroica al estilo de El Señor de los Anillos –de hecho el director artístico es Dan Hennah, importante colaborador en este apartado de Peter Jackson en sus adaptaciones de la obra de Tolkien–. El film mantiene el toque romántico de sus predecesores y sus secuencias de acción sorprenden, pero es bastante ligero y predecible. También es un error que abuse innecesariamente de la violencia, alejándose del público adolescente al que va claramente destinado.

4/10
El desafío. Frost contra Nixon

2008 | Frost/Nixon

Es evidente que al guionista y autor teatral Peter Morgan le fascina sumergirse en la vida de personas reales a la hora de concebir sus obras de ficción. Logros cinematógraficos como El último rey de Escocia (el dictador ugandés Idi Amín), La Reina (Isabel II de Inglaterra, Tony Blair y compañía) y Las hermanas Bolena (Enrique VIII y las hermanas del título), donde se dan la mano autenticidad e interés dramático, son buena muestra de ello. La caída del poder del presidente Richard Nixon en 1974 por el escándalo Watergate, y las entrevistas televisivas que le hizo el británico David Frost tres años después le sirvieron de fuente de inspiración para una obra de teatro, protagonizada por Frank Langella y Michael Sheen, que triunfó en los escenarios de Londres y Broadway. Para su autor, una adaptación cinematográfica era impensable, pero los esfuerzos persuasivos de Ron Howard, director, y Brian Grazer, productor, fueron positivos, y Morgan convirtió su obra en libreto cinematográfico. El resultado en celuloide es cine político de altura, aun con las inevitables simplificaciones, en la línea de títulos como Buenas noches, y buena suerte. El planteamiento de la trama resulta apasionante, como si de un combate de boxeo se tratara, comparación que le viene al pelo al director de Cinderella Man. A la hora de pelear en el ring televisivo, tenemos a la derecha a un Richard Nixon frustrado por su retirada del poder, triste de que sus logros presidenciales se hayan visto empañados por el Watergate; es alguien que no se resigna al ostracismo, a que su mandato se reduzca, casi, a la nada, a unos hechos vergonzantes; necesitaría, y así lo ven sus asesores, un lavado de imagen cara a la opinión pública, que podría venir de una entrevista televisiva. Pero no de un entrevistador cualquiera, sino de, aspirante al título de supershowman televisivo, David Frost, exitoso por sus programas en el Reino Unido y Australia, pero con fama de frívolo y graciosete. Hay un momento en el film, en que uno tiene la sensación de estar contemplando “lo de siempre”, servido con buenos actores, estupenda reconstrucción de la época, todo el empaque que Hollywood sabe dar a las superproducciones que se toman a sí mismas en serio. O sea, una vez acordado un formato para la entrevista (horas de duración, temas a tratar, etc), vemos la preparación de los equipos de los dos contendientes, bromas, imitaciones de Nixon, declaraciones del tipo “hay que lograr que este tipo se disculpe”, la chica de Frost... Todo ello desde una óptica más próxima a la del bando liberal de Frost, que a la de los defensores de Nixon. Eso sí, con un esfuerzo de equilibrio y matización: el ex presidente carece del don de gentes, transpira demasiado, dice obscenidades, piensa mucho en el dólar, abusó de las grabaciones, admitió prácticas delictivas… pero tuvo logros políticos, ama a su país, posee convicciones, es un adversario temible; y Frost es audaz al asumir el reto de la difícil entrevista, y se lleva a las personas de calle... pero tiene la inseguridad de quien se mueve en un "show business" con frecuencia superficial, nota la desconfianza de los que le rodean, es mundano y no se esfuerza todo lo que debiera en preparar sus entrevistas. Y de pronto... Llega un momento electrizante, quizá lo mejor de la película, que anticipa de modo magistral el clímax de los pasajes reveladores de las entrevistas: la llamada teléfonica nocturna. ¿Realidad?, ¿ficción?, ¿qué más da? El caso es que sirve para establecer una inesperada conexión entre Nixon y Frost, dos personajes no tan diferentes de lo que a simple vista se diría. En ese momento, en que las interpretaciones de Langella y Sheen –que reasumen sus papeles de teatro– brillan a grandísima altura, somos conscientes de que tenemos ante nosotros a dos personas, de carne y hueso. Más o menos criticables, con virtudes y defectos, pero personas al cabo. Con esta magnífico bagaje, hasta se perdona el recurso facilón del investigador, que llega en el último momento con los documentos decisivos para encarrilar la entrevista en la dirección deseada.

7/10
La voz del interior

2007 | Music Within

Película que recrea la vida real de Richard Pimentel, adalid de los derechos de los discapacitados en Estados Unidos, cuyas dificultades él mismo conoce bien debido a su sordera, sobrevenida por un ataque de artillería en Vietnam. Su mismo nacimiento tiene algo de milagroso, pues antes su madre ha perdido hasta siete bebés que esperaba, cuando estaba a punto de dar a luz en Portland. De hecho estas circunstancias van a marcar de modo decisivo a Richard, pues su padre de origen chino muere accidentalmente cuando él es un niño, y su madre acaba en un manicomio, de modo que le cría la abuela. El chico se refugia en su imaginación, y luego en sus increíbles dotes para la oratoria. Pero le falta, se lo dice un mentor cuando acude a la universidad, una causa que defender, tener voz propia. Y la encontrará, cuando se queda sordo, en la lucha por otros veteranos de Vietnam, y en general, por todos los que deben vencer mil y un obstáculos por su discapacidad, ya sea para encontrar trabajo, o para ser tratados como simples seres humanos en los locales públicos.Steven Sawalich debuta en el largo con una historia bienintencionada, y que evita los edulcoramientos facilones. Verdaderamente hay un esfuerzo serio por pintar la vida de Richard -esforzada composición del desconocido Ron Livingston-, sin ahorrar los rasgos menos atractivos de su carácter, mientras se pinta su honda amistad con el paralítico cerebral Art -un papel para el lucimiento de Michael Sheen-, sus altibajos sentimentales con Christine -dulce Melissa George-, o la dura realidad del estado de su madre -una casi irreconocible Rebecca De Mornay-; lo que se combina con sus logros como voz que estimula a los discapacitados y lucha por sus derechos. Pero hay desequilibrio tonal, sobre todo en el arranque: cuesta saber ante qué tipo de película nos encontramos, tan delirante y surrealista resulta el planteamiento de los detalles biográficos iniciales. Luego la cosa se atempera, y queda un film de indudable interés humano.

5/10
La antigua Roma

2006 | Ancient Rome: The Rise and Fall of an Empire | Serie TV

Uno de los grandes éxitos recientes de BBC, que recoge la historia del Imperio Romano, desde el año 146, a. de J.C. Cuenta con un amplio presupuesto que se refleja en los lujosos decorados.

5/10
La Reina

2006 | The Queen

1997. Recién proclamado vencedor de las elecciones, Tony Blair debe entrevistarse con la reina Isabel II, para que ésta, según el protocolo, le pida que acepte el cargo de primer ministro. Poco después, una noticia provoca una auténtica conmoción en Gran Bretaña y el resto del mundo: Diana Spencer, la popular Lady Di, divorciada desde 1994 de Carlos, príncipe de Gales, fallece en accidente automovilístico en París, cuando huía de los paparazzi con su pareja, el millonario de origen egipcio Dodi Al Fayed. A la reina le cuesta ocultar que no sentía ningún cariño por su ex nuera, y se niega a que la familia real guarde luto. Esto la aleja del pueblo, que siente devoción por la fallecida. Tony Blair se da cuenta de que la cabezonería de Su Majestad podría ocasionar una crisis en la monarquía británica, e intenta interceder para que dé marcha atrás. El todoterreno director de Las amistades peligrosas (1988) y Alta fidelidad sale airoso de un arriesgado proyecto. Con la perspectiva del tiempo, parece relativamente sencillo reconstruir las relaciones entre personajes históricos, como Enrique VIII y Tomás Moro, como ocurría en Un hombre para la eternidad, o Miguel Ángel y el Papa Julio II, en El tormento y el éxtasis. Pero es mucho más difícil describir los encuentros y desencuentros entre una reina de Inglaterra viva y un primer ministro en activo, centrándose en acontecimientos muy recientes, con numerosos aspectos que probablemente no son de dominio público. Los guionistas, decoradores, actores y el propio Frears han llevado a cabo un complejo proceso de documentación, que propicia una ambientación creíble, y conversaciones perfectamente verosímiles, con secuencias muy difíciles, como la reacción del príncipe Carlos al conocer la noticia, o las conversaciones de alcoba de la reina con su marido. Dios salve a Helen Mirren, que encarna a Isabel II, poco después de haber interpretado a Isabel I, en una prestigiosa serie producida por BBC. Su trabajo es tan excepcional, que los espectadores no sienten delante a la protagonista de En el nombre del hijo, o La locura del rey Jorge, donde interpretaba a otra reina, sino a la auténtica reina de Inglaterra. Le secundan grandes actores, como Michael Sheen, que compone un Tony Blair propenso al humor, y reacio a relacionarse con la realeza al principio, que acaba sintiendo fascinación por la monarca.

8/10
Diamante de sangre

2006 | Blood Diamond

En sus teorías sobre el montaje, Eisenstein hablaba de estimulantes estéticos agresivos, es decir, de usar imágenes impactantes, para que el espectador no pueda olvidar el mensaje de la película. Conoce sin duda este principio básico del maestro ruso el artesano Edward Zwick, autor de películas valiosas como Tiempos de gloria, Leyendas de pasión, En honor a la verdad o El último samurái. Esta vez Zwick se ha propuesto usar el potencial de una superproducción de Hollywood con un fin loable: concienciar a los espectadores de todo el mundo del sufrimiento que provocan los conflictos derivados del comercio internacional del diamante, sobre todo en la década de los 90, en el marco donde transcurre la acción, la guerra civil que asoló Sierra Leona. Solomon Vandy, un apacible pescador de Sierra Leona, es separado de su familia por el ejército rebelde, que le obliga a trabajar en los campos de diamantes. Vandy logra escapar, tras haber enterrado un gigantesco diamante de color rosa que ha encontrado. Entretanto su pequeño hijo ha sido reclutado por los rebeldes para que combata junto a ellos. Solomon no duda en internarse en el frente bélico, en busca de su vástago, con ayuda de Archer, un blanco, mercenario de Zimbaue que trafica con diamantes y al que sólo parece motivarle el dinero que ganará con el diamante de Solomon. Para reforzar su mensaje, Zwick no escatima detalles escabrosos y estremecedores a la hora de mostrar muertes y torturas. Si sus planos de miembros amputados son brutales, más duras resultan las secuencias de los niños de la guerra, adoctrinados para odiar y usar armas de fuego como autómatas, contra un enemigo que a veces puede ser su propia familia. La película también muestra el abandono de las regiones más pobres de África, y apuesta por la familia como ámbito idóneo para superar situaciones extremas. DiCaprio vuelve a demostrar que no es sólo la estrellita de moda, sino también un actor valioso, en su papel de traficante de armas, tan cínico como insensible, que poco a poco se va humanizando. No le va a la zaga Djimon Hounsou, que confirma su talento tras el film En América, ni tampoco la actriz Jennifer Connelly, a pesar de que su papel de periodista es bastante breve.

7/10
Underworld: Evolution

2006 | Underworld: Evolution

Vampiros y hombres lobo mantienen una encarnizada guerra desde tiempos ancestrales. Representantes de ambas razas se asesinan mutuamente sin llamar la atención entre los humanos. Selene, una vampiro guerrera, ha pasado su vida combatiendo a los hombres lobo, a los que creía responsables de la muerte de su familia. Pero al final de la primera parte se enteraba de que el verdadero asesino era Viktor, el líder de su clan. Selene acababa asesinando a Viktor, y por tanto, convirtiéndose en enemiga de los demás vampiros. Perseguida por sus hermanos de sangre, Selena cuenta con la ayuda de Michael, híbrido de ser humano y hombre lobo, del que se ha enamorado, a pesar de pertenecer a razas enfrentadas. Ambos tratarán de encontrar a Marcus, el primer vampiro, a punto de despertarse de un letargo que ha durado largos años. Selene espera que Marcus entienda por qué mató a su jefe y le perdone. Len Wiseman, que debutaba con la primera parte, repite en esta secuela con un presupuesto mucho mayor. Esto se nota en secuencias tan vistosas como la del vampiro atacando una camioneta, o el prólogo que explica el origen de la guerra entre hombres lobo y vampiros. Los sofisticados efectos especiales propician creíbles transformaciones y dinámicas secuencias de acción, muy influidas por el universo de los videojuegos. Éstas remontan un guión que puede resultar lioso si no se está muy atento. Repiten también los actores de la primera parte, y se añaden algunos secundarios de lujo como el ilustre actor británico Derek Jacobi.

5/10
El reino de los cielos

2005 | Kingdom Of Heaven

Siglo XII. Jerusalén se encuentra en una época de paz tras la segunda cruzada, pero las relaciones entre cristianos y musulmanes son muy inestables. Tan sólo el esfuerzo del rey cristiano Balduino IV es capaz, a duras penas, de mantener el orden, no sólo entre distintas facciones sino en su propio ejército. Le apoya el leal caballero Tiberias, pero tiene en su contra a los templarios Reynaldo y Guy de Lusignan, ávidos de poder y deseosos de derramar la sangre musulmana de las huestes de Saladino. En medio de este panorama hace acto de presencia Balian de Ibelin, hijo de un caballero de Jerusalén, que busca una nueva vida en la tierra que ha heredado de su padre. Pero su existencia allí va a ser ajetreada, pues se enamorará de la bella Sibylla, hermana del rey, y sobre todo comprobará lo frágil que es la paz y qué complicado es tomar a veces las decisiones adecuadas. Con Gladiator y Black Hawk derribado Ridley Scott demostró con creces que es un director sabio en el rodaje de grandes superproducciones. Aquí vuelve a dar el do de pecho en la concepción grandiosa de los escenarios, en el elegante movimiento de la cámara –sobre todo en las batallas, en las tomas generales– y en la factura visual (también fotográfica) de las imágenes. El guión, sin embargo, puede resultar poco convincente al espectador, sobre todo por su cesión al tópico medieval acerca de los templarios y la Iglesia. En este sentido, Scott ha querido primar el aliento épico del argumento por encima de la exposición de matices históricos y de las motivaciones más hondas de los personajes. Especialmente notable es la larga secuencia bélica del cerco de Jerusalén, rodada con gran virtuosismo, y entre el variado reparto destaca el veterano Jeremy Irons.

5/10
Hasta que la ley nos separe

2004 | Laws of Attraction

Audrey y Daniel son dos prestigiosos abogados, especialistas en casos de divorcio. Sobre todo a la hora de dilucidar el reparto de bienes, ellos siempre son los mejores a la hora de lograr que sus clientes se lleven la mejor parte. Hasta ahora nunca se habían enfrentado en un tribunal. Pero la separación de un adinerado matrimonio hace que a cada uno le toque representar a una de las partes. Y existe un punto en el que no parece haber acuerdo posible. ¿Para quién será un castillo de cuento de hadas sito en Irlanda? Más allá del litigio que sostiene la trama, este film sirve para describir a los dos abogados, de caracteres diametralmente opuestos y que, sin embargo, por aquellas extrañas leyes de la química amorosa, acaban atrayéndose. Julianne Moore da vida a una mujer que tiene su vida perfectamente ordenada y bajo control; o eso cree, pues en realidad es muy insegura, sobre todo en lo que se refiere a dar y recibir amor; mientras que Pierce Brosnan es un tipo instintivo, que se deja llevar por la intuición, caótico y a lo que parece incapaz de sentar la cabeza. Con tal pareja, la guerra de sexos está servida, de modo que Peter Howitt se las compone para entregar una agradable comedia, que apuesta decididamente por el amor en el matrimonio para toda la vida. Una receta nada corriente en tiempos donde las iniciativas legislativas abogan por el llamado 'divorcio exprés'.

6/10
Timeline

2003 | Timeline

El joven Chris se integra en el equipo de arqueólogos de su padre, el profesor Edward Johnson, que trabaja para desenterrar unas ruinas del siglo XIV. Pero Chris descubre un mensaje de ayuda de su padre, cuando entra con otros estudiantes y el profesor adjunto en una sala que lleva cerrada seiscientos años. Para resolver el misterio, los chicos viajan al último sitio donde saben que acudió el profesor, la sede de ITC, la corporación que financiaba el proyecto, donde se ha inventado una máquina del tiempo que ha enviado a Johnson a la Edad Media. Chris y sus compañeros se ofrecen voluntarios para una expedición de rescate. El veterano director de Superman y la saga de Arma Letal, Richard Donner, adapta una exitosa novela de Michael Crichton. Al igual que en Parque Jurásico, la novela más conocida de este autor, las teorías científicas y la ciencia ficción se mezclan con un argumento propio del cine fantástico y de aventuras. Parece que el cineasta no ha contado con un presupuesto demasiado holgado, por lo que le ha quedado una cinta con factura propia de serie B, en la que ha concentrado sus escasos recursos en la secuencia del asedio a un castillo, donde intervienen multitud de extras. Está protagonizada por Paul Walker, que adquirió cierta popularidad con las dos entregas de A todo gas.

5/10
Underworld

2003 | Underworld

Tras muchos siglos de guerra, los vampiros parecen tener dominados a sus enemigos más peligrosos: los hombres-lobo. Ambas razas se disputan la hegemonía inmortal del mundo de las tinieblas. Pero un hallazgo provoca un giro inesperado que desencadenará una batalla definitiva. Los licántropos buscan a un humano, el doctor Michael Corvin, y Selene, una guerrera vampira, averigua el porqué: su enemigos quieren utilizar su sangre para llevar a cabo una transformación en su raza que les hará invencibles frente a los chupasangres. Selene tendrá que llegar antes y retener al doctor lejos de sus enemigos. Unos cuantos vampiros y licántropos, una guerra ancestral, un romance improbable, estética “mod”, artes marciales, chica guapa, chico bueno y sangre en grandes proporciones… Con esos ingredientes la película no podía fallar. Y no falló: se convirtió rápidamente en número 1 de taquilla en USA y en España. Gran parte del mérito hay que achacárselo a la dirección del debutante Len Wiseman, que hasta entonces sólo había trabajado como decorador artístico en Stargate e Independence Day. Y es en esta faceta “externa” donde reside la fuerza de la película. Su atmósfera gótica está realmente lograda: ambientes oscurísimos, lluvias perpetuas, interiores recargados, contrastes luminosos y vestuario de diseño. Y a esa envoltura tenebrosa, ya de por sí fascinante, se añade la presencia de una actriz en alza que ha cambiado esta vez las sedas y los volantes por la licra negra ajustada y la capa de altos vuelos. Kate Beckinsale es protagonista absoluta, si bien es cierto que el joven Scott Speedman (Mi vida sin mí) hace un trabajo digno. Y atención a la aparición de Bill Nighy en un papel muy, pero que muy distinto, al del divertido y alocado rockero de Love Actually.

6/10
Escándalo con clase

2003 | Bright Young Things

Adam es un escritor que está pasando una racha económica muy mala. Esta situación le impide casarse con Nina. La joven está enamorada de él, pero también lo está del lujo y de las fiestas de postín, por lo que el matrimonio es inviable hasta que Adam tenga dinero. Pero el escritor está dispuesto a intentarlo todo para conseguir costear los carísimos gustos de su amada. Debut tras las cámaras del brillante actor inglés Stephen Fry, quien se reserva un pequeño papel en la historia.

5/10
Volver a empezar (2002)

2002 | Heartlands

Simpática comedia de Damien O'Donnell, que ya probó su dominio del género en la muy recomendable Oriente es oriente. Aquí nos cuenta las andanzas en moto de Colin, quien tras ser abandonado por su mujer, decide seguirla a ella y su nuevo amante allá adonde vayan. En el camino, mientras intenta localizarla, irá conociendo a diversos personajes que le enriquecen y ayudan a entender mejor cómo perdió a su esposa, al quedar atrapado en la rutina. Al final, la solución al problema de Colin quizá no esté tan lejos como cree.

4/10
Las cuatro plumas (2002)

2002 | The Four Feathers

Las buenas historias nunca mueren. Por eso al director indio Shekhar Kapur no le ha importado lo más mínimo rodar una versión más de este clásico, cuyo precedente más meritorio data del año 1939 y fue realizado por Zoltan Korda. La novela original de A.E.W. Mason narra las peripecias de un grupo de jóvenes del ejército británico en la época de las colonias, allá por 1898. El oficial Harry Faversham está comprometido con una bella joven y goza de enorme prestigio entre sus amigos. Sin embargo, cuando es requerido para luchar en tierras africanas, Faversham decide abandonar el ejército. Tal decisión no es comprendida por sus allegados: su padre reniega de él y sus mejores amigos le “marcan” con el envío de cuatro plumas blancas, el símbolo de la cobardía. Demostrar que no es un cobarde será una durísima prueba para el joven oficial. El heroísmo del protagonista de este película tiene algo de inmortal, precisamente porque su miedo es auténtico, y la superación de ese temor –y no su carencia– es lo que le hace verdaderamente grande. Como anillo al dedo se ajusta el papel protagonista al actor Heath Ledger (El patriota), el cual logra una esforzada caracterización de los encontrados sentimientos que embargan a su atormentado personaje: pánico, valentía, desesperación, orgullo, amistad… Le acompañan unos correctos Wes Bentley y Kate Hudson. La espectacularidad de las sangrientas batallas y la vibrante música de James Horner hacen el resto para generar la épica que demanda esta trágica y admirable historia de honor que felizmente se resiente a ser olvidada.

6/10
Wilde

1997 | Wilde

Oscar Wilde fue un gran escritor. Todos los que le conocieron atestiguan su ingenio en la conversación y su capacidad de escuchar. Su personalidad resulta altamente compleja. Amante marido y padre de familia, tuvo dos hijos. Era católico y encontraba un algo indefinible en su fe, de lo que no veía rastro en el anglicanismo de su entorno. Refinado esteta, extravagante en el vestir, con gusto por lo exquisito, le atraía la clase alta, a la que no pertenecía. Ya maduro, su afectividad le acercó a hombres jóvenes, uno de ellos, Lord Alfred Douglas Bosie. Su relación con él supuso un escándalo en la Inglaterra victoriana, y le llevó a la cárcel, donde escribió “De profundis”, una obra desgarradora, donde lamenta, y a la vez, añora, su pasión por el joven. Brian Gilbert ha filmado una película pulcra, bien ambientada, y hasta cierto punto fiel a los hechos. Stephen Fry, con una apariencia física que casa muy bien con Wilde, hace una magnífica interpretación. A pesar de todo, el film no acaba de satisfacer. Se echa de menos la genial facilidad de palabra del escritor, y el aleteo de su obra artística, presente sólo en leves apuntes. La dificultad de integrarlos en el relato es obvia, pero es allí donde el guionista, Julian Mitchell, debía echar el resto, y no lo hace. En cambio él y Gilbert optan por ceder el protagonismo a lo más polémico de Wilde: su homosexualidad. Ya el director actuó de modo semejante en Tom y Viv, al fijar la atención en aspectos discutidos de la vida del poeta T.S. Eliot. Así se dibuja una cierta intolerancia social, se suaviza el egoísmo de Bosie con Wilde, y se apunta un amor imposible con Robbie, un viejo amigo. Pese a que, como dice Fry, “nadie está del todo seguro de su implicación física en las relaciones”, el film es explícito en este apartado.

4/10
El secreto de Mary Reilly

1996 | Mary Reilly

La escritora Valerie Martin reimaginó la inmortal historia de "El doctor Jekyll y mister Hyde" desde el punto de vista de su doncella, Mary Reilly. Stephen Frears la traslada a la pantalla con un colaborador habitual, Christopher Hampton. Y lo cierto es que la cosa no acaba de funcionar. Sobre todo por que se pierde la inconfundible nitidez moral de la obra de Robert Louis Stevenson, la distinción entre el bien y el mal, con la exploración de los abismos de degradación en que puede caer uno si se decanta por lo segundo. Así, la cosa queda en puro ejercicio de estilo, con dos buenos actores, John Malkovich y Julia Roberts, a los que les falta algo llamado "personaje", que poder llevarse con gusto a la boca. La atracción que siente Mary, sencillamente, es incomprensible.

4/10
Othello (1995)

1995 | Othello

El británico Oliver Parker (Un marido ideal) dirige esta fiel adaptación de la obra de Shakespeare sobre el demonio de los celos. Destaca Kenneth Branagh (Yago) y el hecho de que Otelo esté interpretado por un actor negro, Laurence Fishburne.

6/10

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