Reportajes
Día 3: desde Francia hasta Afganistán
El cine de Manuel Poirier siempre tiene interés. Aborda el guionista y director francés historias muy humanas, como bien se ha podido comprobar en títulos como Western y La curva de la felicidad. Ha convertido además al catalán Sergi López en su actor fetiche, está claro que Poirier se siente cómodo trabajando con él.
En La maison (o sea, la casa) aborda sin tapujos los efectos perniciosos del divorcio en las familias. Lo hace sin aspavientos, suavemente, utilizando lo que parece una pura anécdota –la venta de una casa rural en subasta pública por un problema de deudas– para posibilitar el encuentro e interacción de los personajes. Malo (Sergi López) es un padre de tres niños a punto de divorciarse. La economía de medios con que lo cuenta Poirier (Malo deja a los críos en la puerta de la casa de la madre), habla a las claras de que estamos ante un buen narrador. Tiene talento el cineasta para ahondar en los personajes a través de detalles pequeños –los planos al principio y al final en el tren, las llamadas telefónicas de los niños…–, y no simplifica sus problemas. Con asumida parsimonia nos muestra a Malo decaído, y siguiendo desganado los consejos de un amigo, que le lleva a una casa de citas; y de pronto dinamiza la historia el descubrimiento de la casa en venta, una ganga, su exploración clandestina, y el arrebato sin querer de una carta infantil escrita mucho tiempo atrás, donde una niña expresaba su pena por una separación. Lo que lleva a Malo a contactar con las dos hermanas herederas de la casa endeudada. Poirier muestra a sus personajes confusos, dando tumbos, necesitados de afecto, pero es valiente en su exposición, y muestra con vigor cómo la mejor declaración de amor puede ser a veces una negativa.
Y de Francia a Afganistán. La coproducción iraní-francesa Buda Collapsed Out of Shame (Buda explotó por vergüenza), describe la vida de la gente que vivía bajo la célebre estatua de Buda que destruyeron los fanáticos talibanes. El film sigue los pasos de una niña de seis años, Baktay, animada por un niño vecino a ir a la escuela para aprender a leer y a escribir. El primer tramo se parece a tantas películas iraníes minimalistas en que a un niño se le ha perdido una moneda, un globo, un zapato, la gameboy (uy, esto no, pero es casi la única opción no contemplada…); en efecto, Batkay debe hacerse con un cuaderno y un lapicero, una tarea no tan sencilla como podría imaginarse. La parte más original es la de algo parecido al fanatismo, que empieza ya a hacer mella incluso entre tiernos infantes masculinos; porque Batkay encontrará en la escuela a un grupo de niños que juegan a la versión local de “indios y vaqueros”, o “polis y cacos”; o sea, juegan a talibanes y mujeres que deben llevar burka (improvisados con bolsas de papel) y ser lapidadas por usar pintalabios; aunque hay momentos en que se incide en la crueldad infantil, está todo tamizado por cierta ingenuidad e inocencia, y de hecho los chavales son capaces de cambiar de rol, y convertirse en norteamericanos en busca de peligrosos terroristas. La película es sencilla, presenta simpáticos golpes de humor, y la cría protagonista es un encanto.
Opta al Premio a Nuevos Realizadores, y está presente en Zabaltegi, Cosmos, una pintoresca película de Diego Fandos. Está claro que su selección tiene mucho que ver con la “geografía”, la película está rodada en San Sebastián. Su punto de partida es sugestivo –un empresario vasco secuestrado por ETA en 1991, liberado tras nueve meses de cautiverio, siente cierta afinidad con un cosmonauta atrapado en el espacio por las discusiones entre los nuevos países nacidos de la disgregación de la Unión Soviética–, pero se notan en Fandos los defectos del debutante: muchas subtramas y personajes, algunos claramente prescindibles, un preciosismo que se hace notar demasiado, varios pasajes muy discursivos, sexo gratuito, una música de misterio que despista, y la inesperada aparición de un ángel, cruce entre los que nos mostró Wim Wenders en El cielo sobre Berlín y ¡Tan lejos, tan cerca! y el calvo de los anuncios de lotería de Navidad. Trabajo esforzado, pero fallido.
Inde Navarrette aprovecha la obsesión con "Obsession"
La actriz que ha conquistado la taquilla con "Obsession" prepara su salto al gran Hollywood. Inde Navarrette, convertida en una de las revelaciones cinematográficas del año gracias al inesperado fenómeno de terror dirigido por Curry Barker, ya está estudiando sus próximos movimientos y tiene claro que no quiere ser un simple éxito pasajero.
Adam Sandler oficia la boda de Taylor Swift y Travis Kelce
Ya se ha celebrado la esperada boda de Taylor Swift y Travis Kelce. La pareja ha contraído matrimonio el 3 de julio en el emblemático Madison Square Garden, en una ceremonia multitudinaria que reunió a algunas de las mayores figuras del entretenimiento, la música, el deporte y la industria audiovisual.