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Biografía

Sergi López

Sergi López

54 años

Sergi López

Nació el 22 de Diciembre de 1965 en Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España

Tortilla francesa y española

28 Septiembre 2010

Más que el corazón dividido, él lo tiene ampliado. Vive a caballo entre Francia y España, sus dos hogares. Se considera un tipo afortunado y querido en ambos. Su carrera cinematográfica tiene mucho que ver en esto. El tipo sabe cómo dejar al espectador sin habla. A ser malo no le gana casi nadie. Pero el villano también tiene su corazoncito y gusta de demostrar que también puede enamorar al espectador.

Después de nacer un día tan lotero como el 22 de diciembre, Sergi López se podía haber dedicado a los juegos de azar, pero no ha sido el caso. Nació en 1965 en Vilanova i la Geltrú (Barcelona). Con 16 años dejó los estudios y se fue a Francia para estudiar interpretación, cosa que hizo en París. Afirma que realizó esos estudios por el teatro, que al cine entró de casualidad cuando Manuel Poirier se fijó en él para darle el papel protagonista en el drama romántico La petite amie d'Antonio (1992). Se puede decir que entonces fue cuando a Sergi le tocó el gordo de la lotería. Con los años confiesa que está encantado con su vida gracias, entre otras cosas, a su profesión.

Lo del gordo no sólo viene porque Manuel ayudó a Sergi a descubrir su destino, sino porque se fijó en él. Desde entonces y hasta la fecha, han trabajado juntos en nueve películas, hasta la más reciente Le café du pont. Poirier es un gran cineasta y a Sergi le debe trabajos tan estupendos como el de Western (1997) y La curva de la felicidad (2002). El director galo suele poner a Sergi en personajes españoles, algo que no ha importado al actor, que nunca se ha olvidado de sus raíces. De hecho, desde que debutara en territorio patrio con la película de Caricias (1998), de Ventura Pons, ha alternado sus trabajos a los dos lados de los Pirineos, así como sus participaciones en títulos hechos a lo largo y ancho del continente como demuestra su malvado Sneaky de Negocios ocultos (2002), donde se las vio con Chiwetel Ejiofor y Audrey Tautou a las órdenes de Stephen Frears.

Sin embargo, el mayor reconocimiento se puede decir que lo ha recibido en Francia, en cuanto a que allí ha sido donde ha recibido el máximo galardón cinematográfico, el César. Fue gracias a su papel de psicópata en la comedia Harry, un amigo que os quiere (2000), que le valió también el máximo premio de cine europeo. Y es que al tipo le pega ser el malo de la película, ya sea en una comedia, en un drama o en un thriller. Y aunque demuestra que puede ser un hombre tierno y entrañable como en Una relación privada (1999) o El cielo abierto (2001), el público tiende a relacionarlo con el malo malísimo, o al menos con el tipo atormentado, casi deprimido.

No se puede culpar al público por tender a encasillar a Sergi en los personajes más oscuros, porque el tipo los borda. Su interpretación de marido maltratador en Sólo mía (2001) le sirvió para optar a su primera nominación al Goya. Su siguiente nominación vino de la mano del súper malísimo comandante Vidal en El laberinto del fauno (2006). A pesar de este éxito en la villanía, al que parece que sólo le puede hacer sombra Luis Tosar, López se empeña acertadamente en hacer de todo. Curiosamente, su paisana Isabel Coixet lo escogió para ser la víctima y no el verdugo en su Mapa de los sonidos de Tokio (2009).

Por todo ello, Sergi es un tío inmensamente feliz, aunque tiene muy claro que no todas las alegrías vienen del trabajo. Así que presume orgulloso de amigos, familia y especialmente de su novia y sus hijos, que son fundamentales para que el malo entre los malos con tendencia a la depresión, esté radiante después de que se oiga: “¡corten!”.

Filmografía
La vampira de Barcelona

2020 | La vampira de Barcelona

En la Barcelona de principios del siglo XX conviven dos ciudades: una burguesa y modernista, la otra sórdida y sucia. La desaparición de la pequeña Teresa Guitart, hija de una rica familia, conmociona al país y la policía tiene pronto una sospechosa: Enriqueta Martí, conocida como ‘La Vampira del Raval’. El periodista Sebastià Comas se adentrará en el laberinto de calles, burdeles y secretos del barrio del Raval, donde sabe que encontrará la verdad sobre las desapariciones y asesinatos macabros de niños de los que se acusa a la Vampira. Pronto descubrirá que allí se esconde una élite dispuesta a ocultar sus vicios a cualquier precio.

Perfumes

2020 | Les parfums

La relación entre una experta creadora de perfumes y su chófer. Un choque entre dos personas que pertenecen a dos mundos totalmente diferentes.

La boda de Rosa

2020 | La boda de Rosa

Rosa es una cuarentona que trabaja como sastre en el mundo del teatro, y a la que su padre viudo le anuncia que se va a vivir con ella. Y es que sus dos hermanos le endilgan siempre su atención, y al hombre se le ha ocurrido que lo mejor es que estén juntos. Por otra parte su hija se presenta en casa recién llegada de Londres y con un bebé, su marido está muy centrado en la música. Harta de la presión laboral y familiar, rompe con todo y se va a Benicassim con el singular proyecto de casarse... ¡consigo misma! Se supone que será una forma de elevar su autoestima, que estaría casi por los suelos. Se supone que acudirá la familia más cercana, aunque ninguno conoce el plan de Rosa, y además, en su deseo de dar realce al enlace, invitan a muchas personas del pueblo. Inesperada incursión de Icíar Bollaín en el terreno de la comedia, aunque agridulce y no exenta de crítica social. La directora interrumpe la habitual colaboración con Paul Laverty en el guion, y vuelve a asociarse con Alicia Luna, con la que escribió el drama sobre la violencia doméstica Te doy mis ojos. Estamos ante una película muy hija de su tiempo. Bollaín explota bien el punto de partida, con momentos divertidos, mientras habla muestra las paradojas de una sociedad individualista y narcisista, alienada y en busca de la autorrealización personal, que al mismo tiempo reclama que los demás escuchen y se preocupen de los demás. Los actores están muy bien, sobre todo los tres hermanos, Candela Peña, Nathalie Poza y Sergi López.

6/10
Rifkin’s Festival

2020 | Rifkin’s Festival

Mort Rifkin es un profesor universitario con ínfulas que rayan, si es que no sobrepasan sobradamente, la pedantería. Acompaña a su esposa Sue, representante de artistas, al Festival de Cine de San Sebastián. Entre los representados de ella se encuentra Philippe, el director de cine del que todo el mundo habla, se supone que sus películas podrían poco menos que contribuir a alcanzar al fin la paz mundial. El caso es que Sue está muy ocupada, y el neurótico Mort dispone de bastante tiempo libre, entre otras cosas para preocuparse de un pálpito del corazón. Acude a la consulta de un doctor que le han recomendado, y que resulta ser una mujer, la doctora Rojas, encantadora, con gustos parecidos a los suyos, y que ha vivido en su amada Nueva York. Buscará excusas para pasar tiempo con ella, que está casada con un pintor, algo que hace sin demasiados remordimientos, pues resulta indudable que Sue está flirteando con Philippe. No me cansaré de repetirlo, una película de Woody Allen siempre compensa. Aunque no todos sus títulos están a la altura de las posibilidades de su inmenso talento. Es lo que le pasa a Rifkin's Festival, una película ligera, amable, y por qué no decirlo, un tanto insulsa. Dan ganas de psicoanalizar al cineasta, y la primera conclusión que se instala en la cabeza del psicoanalista aficionado que escribe estas líneas, es que Woody Allen está triste. Los fantasmas de las acusaciones de abusos sexuales del pasado y el ostracismo consiguiente, propiciados por el movimiento #MeToo, con tantos artistas que antes le alababan y ahora le han dejado de lado, cuando no abjuran abiertamente de él, han hecho mella en él. El film transpira una cierta pena, que es expresada abiertamente en una de las escenas finales, la que homenajea a El séptimo sello de Ingmar Bergman, donde con resignación se consigna que, para pasar la vida con un poquito de felicidad, hay que agarrarse a lo de siempre, o sea, amor, amigos, trabajo, y nada, esperar a que venga la muerte –le da, "vida", Christoph Waltz, que parece disfrutar con este rol–, que nunca será bienvenida.  Woody Allen no cuenta en esta ocasión con actores de relumbrón. Ha logrado financiación española, bien por Jaume Roures, y recoge con su director de fotografía Vittorio Storaro la belleza de la ciudad donostiarra donde transcurre la acción. Saca todo el partido al reparto, que encaja bien en los papeles asignados. A Wallace Shawn le viene al pelo (poco pelo, cierto) hacer de Woody Allen, y son perfectos Gina Gershon como su esposa, y Louis Garrel como el director pagado de sí mismo. A Elena Anaya le quiere la cámara, pero quizá los momentos de flirteo que comparte con Shawn acaban cansando; la escena de vodevil con Sergi López, o las escenas a voz en grito, resultan un pelín estereotipadas. Da la impresión de que, para el film, Woody Allen ha sacado de su cajón de ideas ingeniosas una que funciona bien, y que invita a la complicidad de los cinéfilos; y es remedar como pasajes oníricos o de ensoñaciones provocados por la situación anímica del protagonista, escenas célebres de obras maestras de Orson Welles, Federico Fellini, François Truffaut, Jean-Luc Godard, Luis Buñuel o el ya citado Bergman. Esto y un puñado de chistes con su chispa habitual salvan la función, pero no estamos, desde luego, ante uno de los mejores filmes de Woody Allen.

6/10
La inocencia

2019 | La inocencia

Historia femenina íntima, que bebe seguramente de experiencias personales cercanas a la directora y coguionista debutante en el largometraje Lucía Alemany. Sigue en verano a la adolescente Lis, con sus ganas de fiesta en el pueblo, compartidas con sus amigas, su primera relación con un chico, que parecen más ganas de probar que verdadero amor, su ilusión, que parece utópica, de formarse para ser artista de circo, y el baño de realidad que supone quedarse embarazada. Alemany sigue la estela de directoras como Celia Rico Clavellino con Viaje al cuarto de una madre, o de Carla Simón con Verano 1993, o sea, filmar historias con un punto nostálgico que buscan ser auténticas, bebiendo de la vida misma. Y ciertamente, la película está bien rodada y narrativamente se sostiene de modo razonable, con actores solventes, bien por los veteranos Laia Marull y Sergi López, la recién llegada protagonista Carmen Arrufat, y el resto del juvenil reparto. Puede sin embargo pesar cierta bisoñez, pues los personajes se antojan demasiado monolíticos, lo que se traduce en cierta pobreza antropológica, de la que hace gala el propio lema promocional del film, "la culpa no existe", una solemne tontería en toda regla, una cosa es admitir la inexperiencia como disculpa, y otra negar la responsabilidad que conlleva el uso de la libertad. De modo que el padre poco hace aparte de gruñir, y aunque la madre tiene algo más de recorrido, también se diría algo contradictoria, a ratos parece sumisa, aunque puede asomar cierta personalidad para adoptar sus propias decisiones. Aunque donde queda patente la mirada superficial a los desafíos de la vida es en Lis, y el modo en que afronta su inesperada y no deseada maternidad. La vemos sufrir, sí, con dudas acerca de qué hacer, a quién contarlo y cómo. Pero pese a los consejos que recibe, que implican asumir responsabilidades, no deja de ser una cría con la cabeza más en el circo, o en sus miedos, que en la vida que ha empezado a gestarse en sus entrañas. Y esta superficialidad, que se traslada al novio y a las amigas de Lis, y que parece también la de Alemany, resta interés a su propuesta.

5/10
7 razones para huir

2019 | 7 raons per fugir

Curiosa película con tres directores –Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras– y siete historias encadenadas –adaptación de breves piezas para la escena de Soler–, que funcionan independientemente, pero que comparten mirada de humorada negra y desazón vital ante el modo en que la sociedad entiende sus valores, lo que queda ejemplificado en el terrible plano final, que cohesiona el conjunto. Se articula pues alrededor de la familia –un matrimonio explica a su hijo adulto cómo nunca desearon tenerle–, la solidaridad –un negrito que pide ayuda desde la pantalla de un televisor, se cuela en la sala de estar de un matrimonio mayor poco sensible–, el orden –en medio de la noche, un tipo despierta a su vecina porque no recuerda qué número va después del 6–, la propiedad –una mujer que busca piso, se encuentra con que el que le enseñan incluye un tipo ahorcado colgando de la lámpara–, el trabajo –un matrimonio de sastres esconde bajo la tarima de madera del suelo a 700 chinos que confeccionan sus pedidos–, el progreso –un tipo ha sido atropellado por el tranvía y una vecina se demora en llamar a la ambulancia– y el compromiso –en la boda que se celebra en una iglesia, el concepto de "hasta que la muerte os separe" toma asombrosos derroteros–. El conjunto es un claro homenaje al cine de Luis Buñuel, citado al inicio a propósito de la simetría, que luego se guarda y rompe en la composición de algunos planos, una opción estética complementada por el uso de grandes angulares y el rodaje en su totalidad en interiores. El sentido del humor y las situaciones surrealistas son claramente buñuelescos. Hay un buen y variado elenco actoral, y se combina el uso del catalán y el castellano.

6/10
El viaje de Marta

2019 | Staff Only

La adolescente Marta pasa unas vacaciones en Senegal con su padre, Manel, que regenta una agencia de viajes, y con su hermano pequeño. El matrimonio se separó, y se trata de una de las escasas ocasiones en que el progenitor convive con sus hijos. Pero Marta se aburre con las “turistadas”, safaris, danzas tribales y baños en la playa o en la piscina de su hotel. Le atrae más relacionarse en francés con los lugareños, como Khouma, que hace vídeos para vender a los viajeros, y Aissatou, una chica de su edad, que limpia las habitaciones. Neus Ballús es una más de las directoras formadas en Cataluña que se suma a la aventura de contar historias-experiencia sencillas, quizá vividas en primera persona, o casi, sigue así la estela de sus compañeras Lucía Alemany (La inocencia), Carla Simón (Verano 1993), Celia Rico Clavellino (Viaje al cuarto de una madre) y Laura Jou (La vida sin Sara Amat). El resultado tiene la ventaja de cierta autenticidad, de transmitir emociones reconocibles, aunque toca pagar el precio de un cierto cansinismo lánguido, y eso que las duraciones de las propuestas están muy controladas, en el caso que nos ocupa no se llega a la hora y media de metraje. El film permite explorar la idea de hasta qué punto se conoce un país cuando se está en el mismo por poco tiempo y motivos de placer, escapándose de la mirada la realidad social y personal de los que viven ahí. En efecto, Marta aprenderá con su actitud adolescente que trata de escapar del control paterno, algunas lecciones vitales interesantes: sus acciones pueden tener consecuencias, en primer lugar en ella misma –hacer algo mal, daña en primera persona–, pero también en otros, los famosos “daños colaterales”, que con frecuencia se pasan por alto o se consideran como mal menor; y los consejos del progenitor, aunque puedan ser deslizados de modo lacónico y sin excesiva convicción, pueden tener debajo algo de verdad. Con gran naturalidad se muestra el egoísmo adolescente que busca la autocomplacencia y gratificación inmediata, también en pequeños detalles, como en el modo en que Marta utiliza a su hermano Bruno para que le cubra, sin ocuparse nunca sinceramente de él. También el daño que puede hacer un padre con su mal ejemplo, o con su poca habilidad para tender puentes de comunicación, lo que implica esforzarse por entender a los hijos. Los actores están muy bien, Elena Andrada resulta muy creíble, y Sergi López da a la perfección el tipo de padre no mal tipo, pero despistado. También funcionan los más secundarios Diomaye Augustin Ngom, Madeleine C. Ndong y Ian Samsó.

6/10
El hombre que mató a don Quijote

2018 | The Man Who Killed Don Quixote

Más de 25 años ha tardado Terry Gilliam en ver hecho realidad su sueño de hacer una película inspirada por el Quijote de Miguel de Cervantes. Las múltiples dificultades previas, que parecían gigantes invencibles más que molinos de viento, quedaron recogidas en el documental Perdidos en La Mancha de Keith Fulton y Louis Pepe. Ahora por fin culmina su personal visión del caballero de la triste figura, que deja atrás a los actores elegidos antes para encarnar a Alonso Quijano, Jean Rochefort y John Hurt, es un ajustado y meritorio Jonathan Pryce el que ha ocupado su lugar. El tiempo transcurrido ha hecho que las expectativas en torno a la película, elegida para clausurar el Festival de Cannes, fueran altas, y en tal sentido la cinta de Gilliam, aunque sea coherente con su filmografía –aquí sobre todo con Las aventuras del barón Munchausen y El rey pescador, de 1988 y 1991 respectivamente–, sabe un tanto a decepción. El arranque tiene fuerza, la escena de los molinos de viento, que resulta formar parte de un rodaje. Luego nos enteramos de los esfuerzos de un director de cine, Toby, por llevar la obra de Cervantes a la pantalla antaño, y que ahora rueda anuncios respaldado por un productor que a su vez trata de satisfacer a un oligarca ruso con mucho dinero. Y ello se entremezcla con los flash-backs acerca del rodaje estudiantil en blanco y negro llevado a cabo por el mismo Toby años atrás, una etapa idealista en que conoció a una quinceañera que hizo las veces de Dulcinea, mientras un zapatero local encarnaba a don Quijote. De este modo, y con reminiscencias autobiográficas sobre sus esfuerzos creativos, Gilliam habla de un periplo que sería relativamente paralelo al suyo, y de alguien que perdió el juicio al igual que don Quijote, la actualidad estaría mostrando en las vivencias de Toby la vigencia del personaje que ocupa su película. La idea como base argumental es válida, pero no está bien ejecutada, algo chirría por culpa de estereotipos y personajes grotescos. Le pierde al cineasta su gusto por los excesos delirantes, hay momentos bastante pasados de rosca, sobre todo los relativos a los amoríos y lances sexuales de Toby –un Adam Driver que no acaba de hacerse con su personaje, que sería una especie de Sancho Panza sin serlo del todo, que antaño fue Quijote–, con la amante de su productor y con aquella adolescente ya crecida que ahora está con el ruso.

5/10
Lazzaro feliz

2018 | Lazzaro felice

Estamos en la época actual, pero podríamos encontrarnos en la Italia rural de hace varios siglos. Una comunidad de campesinos viven como aparceros en régimen de quasi-esclavitud, trabajando en una zona aislada para la marquesa Alfonsina De Luna, la reina del cigarrillo. Nunca salen de ahí, el modo en que son tratados les parece casi normal. Entre los trabajadores sobresale por su bondad y simpleza el joven Lazzaro, que atiende siempre solícito a lo que le piden los demás, sin ver intenciones torcidas, siempre está disponible para lo que haga falta. Lo comprueba el joven Tancredi, de su edad e hijo de la marquesa, que para llamar la atención simula ser secuestrado. Una serie de acontecimientos hará que las autoridades descubran las lamentables condiciones de vida de los campesinos, y les concederán un modo digno de conducir su existencia. O tal vez no. Singular parábola escrita y dirigida por Alice Rohrwacher, que recibió el Premio al Mejor Guión en Cannes, la cineasta italiana no era ajena a las recompensas en ese festival, pues recibió el Gran Premio del Jurado cuatro años atrás por El país de las maravillas. Aquí, con la estructura de un antes y un después, sabe mostrar la belleza y atractivo desarmantes de quien es sencillo como un niño, y se deja guiar en sus acciones por el amor y la bondad, incluso cuando se producen las más terribles injusticias. Al mismo tiempo se nos sugiere que no se debe demonizar el pasado, las acciones malas de otros tiempos, pues las muy democráticas sociedades en las que nos toca vivir con frecuencia no son mucho mejores, porque al final son las personas las que actúan y crean las estructuras donde puede instalarse la deshumanización y la ausencia de justicia. El film, de maravillosa fotografía de un paisaje agreste, que respira poesía y lirismo, contiene momentos muy hermosos. La interpretación de Adriano Tardiolo es muy contenida, su gesto trasluce en todo momento la pureza que se supone a su Lazzaro. Y los personajes a su alrededor, dentro de los temores que Lazzaro suscita –sobre todo cuando, como el personaje homónimo del evangelio, resucita de algún modo en la segunda parte del film–, despierta lo mejor que hay en ellos, les hace apreciar la naturaleza y las plantas que ellos ni siquiera veían, o les empuja a la generosidad, el detalle que deben llevar para corresponder a la invitación a comer del nuevo marqués Tancredi. Aunque siempre queda a salvo la libertad de las personas, el no entender y el dejarse llevar por los instintos primarios, o la violencia de la masa, la escena en el banco cuando Lazzaro es maltratado por unos asustados clientes, que se contagian unos a otros su reacción destemplada.

7/10
Escapada

2018 | Escapada

Gustave, transportista con graves problemas económicos, viaja al sur de España con sus hermanos, el anarquista Jules y Lou, la más joven, para hacerse cargo de la modesta herencia paterna, una casa destartalada rodeada de viñedos. Pronto surgirán las tensiones entre ellos, y se despiertan los fantasmas del pasado. Tras varios cortos, la belga Sarah Hirtt, asume su primer largometraje con afán perfeccionista, parece haber cuidado mucho cada plano, y se toma mucho tiempo para presentar a los protagonistas, de hecho desesperará a la mayor parte del público. Ella misma ha escrito el guion, que como si tuviera miedo de no volver a rodar nunca jamás habla de numerosas cuestiones, sobre todo del dolor por la pérdida paterna, de las relaciones fraternales, y de la contraposición entre los ideales y la realidad. Pero también parece contraponer tres formas de ver la vida, representadas por cada uno de los hermanos protagonistas: el que agarra la vida por los cuernos, con una visión más tradicional, continuando la labor de su padre, Gustave, el rebelde por sistema y anticapitalista Jules, y la joven Lou, que no tiene claro a cuál de los dos tomar como modelo, así que se debate entre un extremo y otro. Estos ricos personajes dan pie a elaborados trabajos de los actores que les dan vida, respectivamente François Neycken, Yohan Manca y Raphaëlle Corbisier. Les acompañan correctos profesionales, entre ellos los españoles Sergi López, Bruna Cusí y María León, que resulta especialmente convincente en este trabajo.

5/10
La vida lliure

2017 | La vida lliure

1918, fin de la Primera Guerra Mundial. Menorca sufre una grave epidemia de gripe y el trabajo escasea. El Mediterráneo está infestado de submarinos alemanes que necesitan provisiones. Los contrabandistas hacen el agosto y la dura competencia está servida. La madre de Tina y de Biel, como tantos otros isleños, ha emigrado a Argel y ha dejado los dos hijitos con su hermano que trabaja de labrador. Tina anhela reencontrarse con su madre y conocer mundo, pero tendrá que esperar hasta que esta tenga suficiente dinero.

Quatretondeta

2016 | Quatretondeta

Ópera prima como realizador y coguionista de Pol Rodríguez, hasta el presente ayudante de dirección en numerosos títulos, algunos relevantes, como Pan negro. Tomás, un anciano, desea enterrar a su esposa en Quatretondeta, una pequeña localidad, cumpliendo el deseo de la fallecida. Pero en la funeraria no se lo permiten, pues ha reclamado el cadáver una supuesta hija de la mujer, cuya existencia desconoce el propio viudo, así que éste opta por robar el coche fúnebre con el cadáver en su interior… El cineasta, de origen alicantino, toma como modelos los filmes más esperpénticos del valenciano más relevante del cine, Luis García Berlanga. Pero si en las obras del maestro los personajes, por muy exagerados que se presentaran, resultaban fácilmente reconocibles, aquí muchos de ellos (el ayudante del enterrador que se niega a hablar, etc.) parecen “marcianos”, y el humor de tintes negros que aquél explotó en obras maestras como El verdugo, aquí no tiene la más mínima gracia. El film acaba resultando aburrido, sobre todo en un punto en el que se empeña en realizar la promoción turística de las fiestas de Moros y Cristianos, en secuencias que no aportan nada al conjunto. Se desaprovecha así un esquema –el encuentro entre el anciano romántico y la joven desarraigada– que podría haber dado juego. No logran remontar el film los esforzados actores, por mucho que el veterano José Sacristán imponga ternura a su personaje, que Laia Marull también rebose humanidad, y que Julián Villagrán, el funerario, tenga cierta gracia. Sobresale en todo caso un inmenso Sergi López, como el brutote criador de pollos Genovés, el mejor hallazgo de la cinta.

4/10
La próxima piel

2016 | La propera pell

Nadie puede negar la capacidad de riesgo de Isaki Lacuesta, el suyo es cine de autor, de estudiadísimos tempo y atmósfera, que puede tomar forma de singular drama documental (La leyenda del tiempo), investigación antropológica experimental (Los pasos dobles), sátira mordaz a la crisis económica (Murieron por encima de sus posibilidades)... Aquí coescribe y codirige con su guionista Isa Campo la que podría describirse como su película más comercial, lo que no quita para que sea un drama con aristas y nada cómodo sobre la filiación y la maternidad, y los traumas de infancia que persisten en la adolescencia y la juventud. En un centro de huérfanos y chavales problemáticos en Francia, Leo ha sido identificado como Gabriel, que se perdió siendo niño en los Pirineos catalanes, y padeció una amnesia. Su madre Ana, viuda, y su tío Enric, acuden al lugar para recogerle y llevarle a casa, en un pueblecito de alta montaña, y les acompaña durante unos días su tutor Michel. Acostumbrarse a la nueva situación, ir recordando el pasado, va a llevar tiempo: Leo/Gabriel es un chico inestable, que no ha tenido una vida sencilla, y poco a poco descubrimos que la vida familiar antes de su desaparición no era exactamente idílica. Además, todo el tiempo persiste la duda de si Leo es realmente Gabriel, o simplemente un impostor que busca una vida mejor. Ana sólo desea creer que ha recuperado a su hijo, pero Enric albergas sospechas que podrían ser también celos. Lacuesta demuestra ser un gran narrador cinematográfico, ya con los primeros compases del film, planos de la naturaleza, el deshielo y los árboles combados por el viento, o los de Leo/Gabriel encaramándose temerariamente por una tubería del centro de acogida donde vive. O manejando viejas filmaciones y cintas de vídeo. Y sabe crear la atmósfera algo opresiva y atávida de una población rural, de personajes taciturnos que se sienten en parte prisioneros de sus propias existencias, la visión de la naturaleza humana de la película es decididamente pesimista. Paulatinamente teje las relaciones de los personajes, sembrando dudas acerca de sus intenciones, demostrando que más de uno tiene algo que ocultar. Aunque ese afán de misterio y de desconfianza en sus personajes, y hasta de desconocimiento propio, lo retuerce finalmente de un modo excesivo, el ménâge à trois, de Leo con su presunto primo y la novia de éste, que no viene demasiado a cuento, o ciertas truculentas sorpresas en el último tramo, que por otro lado se ven venir. Los actores están muy bien, Emma Suárez, Sergi López y un Àlex Monner que se ha especializado en chicos problemáticos.

6/10
Huérfana (Orpheline)

2016 | Orpheline

Si algo puede salir mal, saldrá peor, parece el lema vital de algunas personas. Y sucede que de entre ellas las hay quienes se dedican a hacer cine. Como Arnaud des Pallières, que con su coguionista Christelle Berthevas entrelaza en Huérfana, un poco caprichosamente, cuatro historias de mujeres, donde les persigue la mala pata y la desgracia, desde luego sus vicisitudes no son de las que te alegran el día. Una de ellas, la de Renée, directora de una escuela cuyo pasado le conduce a prisión ante el estupor de su marido, que estaba en la inopia, abre y cierra el film, y entretanto vemos a una mujer que responde a un anuncio y consigue un trabajo que deriva hacia donde no quiere, una adolescente apaleada que usa sus armas de seducción, y una niña que juega al escondite cuando dos de sus amiguitos desaparecen. Tal vez los responsables del film, que cuenta con un estupendo reparto con nombres como los de Adèle Exarchopoulos, Gemma Arterton o Sergi López, tienen clara la conexión cósmica y trascendental que quieren entregar con su deconstruida narración, pero el común de los espectadores quedará más bien desconcertado por esta extraña propuesta, que parece querer señalar una común orfandad y desvalimiento de cuatro mujeres, el eterno femenino en un mundo oscuro e inhóspito. Grandes pretensiones, para tan escaso resultado.

4/10
Río arriba

2016 | En amont du fleuve

Película minimalista cuya mínima trama hace pensar en el llamado "antiargumento" del que fue pionero entre otros Michelangelo Antonioni, apenas ocurre nada en un film que sirve sobre todo para ahondar en la psicología humana de los dos protagonistas, Homer y Joé, que acaban de descubrir que son hermanastros, y que emprenden un viaje en una pequeña embarcación ellos solos remontando un río en Croacia, para llegar al pequeño monasterio donde parece que su progenitor se quitó la vida. Se trata de una película tranquila, de preciosa fotografía en un increíble entorno natural al que se diría que no ha llegado el hombre tecnológico actual siempre pegado al smartphone, llevada con correcto pulso por Marion Hänsel a partir de un guión original del escritor Hubert Mingarelli, de la que quizá cabía esperar una mayor hondura a la hora de tratar cuestiones como fraternidad, filiación y sentido de la vida. Hay buena química entre Sergi López y Olivier Gourmet, que ofrecen unas interpretaciones muy naturales y creíbles como hermanos muy diferentes, el primero escritor que conoció bien a su padre, aventurero que nunca paraba en casa, el otro con una pequeña empresa de transportes, que siempre ignoró la identidad de su progenitor, se crió con su madre. La aparición del personaje irlandés encarnado por John Lynch se presenta con sobriedad, lo que se agradece antes unas revelaciones sorprendentes y algo prendidas con alfileres en la narración, quizá con la intención de señalar que así pasa en la vida, siempre aguardan, cuando menos te lo esperas, sucesos inesperados.

5/10
Un día perfecto para volar

2015 | Un dia perfecte per volar

Sencilla pero inteligente es la última propuesta de Marc Recha, el “catalán iraní”, que entrega una historia minimalista rodada con su propio hijo Roc, e incluso él mismo, que una mirada superficial podría describir como una tonta película doméstica, en que se registra lo que da de sí un día en el campo con un chaval tratando de hacer volar una cometa. En efecto, ése es el punto de partida, Roc está solo tratando de hacer volar una cometa que le ha hecho su padre. Aparece entonces Sergi, con el que disfruta no sólo con la cometa, sino escuchando sus cuentos acerca de un gigante, con el que ríe gustoso, existe entre ambos una complicidad. Es cierto que la descripción de esta relación paternofilial con el preguntón Roc y el ocurrente Sergi se alarga, y puede cansar, pero de algún modo la cometa es un símbolo de la misma película a la que hay que echar hilo para que vuele, y sirve para dejar bien asentada la idea de lo bien que lo pasan juntos, simplemente estando, conociéndose, creciendo en la mutua confianza y en el amor. Lo que en tiempos de aparatos electrónicos que convierten en autistas a los niños no tiene precio. Además, Marc Recha sabe pegar a su historia un giro final sobrio y sorprendente, que tiene su encanto, y que apuntala la idea de que nada hay mejor en este mundo que las relaciones con otras personas basadas en el amor. El chaval es muy natural y también Sergi López entrega una interpretación donde se limita, para bien, a ser él mismo.

6/10
Segundo origen

2015 | Segon origen

En una población rural catalana, la joven Alba salva a Didac, un niño que no sabe nadar, arrojado al río por unos vándalos sólo por ser mulato. Cuando le saca a la superficie, un cataclismo ha provocado una tremenda destrucción global, hasta tal punto de que no encuentran a ningún superviviente. Poco a poco aprenden a sobrevivir, pero cuando pasan los años y Didac se convierte en un adulto surge la atracción física. Por desgracia no están solos... Adaptación de "Mecanoscrito del segundo origen", de Manuel de Pedrolo, publicada en 1972, quizás la más prestigiosa y exitosa novela de ciencia ficción que ha dado la lengua catalana, si bien no tiene una amplia competencia. Ya dio lugar a una serie emitida por TV3 en 1985. Segundo origen se recordará como el film póstumo de Bigas Luna, que le dedicó al proyecto los tres últimos años de su vida, pero falleció antes de finalizarlo, por lo que la realización ha recaído en Carles Porta, que debuta en el largometraje de ficción. Éste se ha permitido homenajear al iniciador del proyecto, con imágenes de Jamón, jamón que aparecen en una de las secuencias. Todo apunta a que Luna habría cargado las tintas en el erotismo de la historia, así como en el morboso y oscuro desenlace del libro, que aquí aparece muy suavizado y en todo caso sugerido, por lo que el relato fílmico sale ganando sustancialmente. Por lo demás, su sustituto demuestra cierta potencia visual, al menos en el arranque del film, y aprovecha bastante los cuidados efectos especiales, que muestran una Barcelona destruida, al estilo del Nueva York de Soy leyenda, con apabullantes imágenes del Camp Nou post apocalíptico. También cuenta a su favor con una buena actuación de Sergi López, que vuelve a demostrar que los villanos se le dan tan bien como los bonachones. El veterano actor logra salvar que en realidad su personaje –inventado para el film– sobre el papel es bastante plano. Por desgracia, el resto del reparto no llega a su altura, especialmente los dos actores que interpretan al joven Didac, no profesionales de la actuación. Tampoco se desenvuelve bien Rachel Hurd-Wood, cuyo catalán con marcado acento británico desconcierta un poco. Por desgracia, no acaban de funcionar las secuencias de acción finales. Además, simplifica mucho el texto original al que le quita el enfrentamiento con un alienígena, por lo que el conjunto resulta un tanto tópico en su mezcla de argumentos ya vistos en títulos como la citada Soy leyenda y El lago azul.

5/10
21 noches con Pattie

2015 | 21 nuits avec Pattie

Cinta adscrita al realismo mágico, que mira con un punto de humor muy desinhibido la desazón vital que atraviesan en la actualidad tantas personas. El punto de partida es el viaje de Caroline a un remoto pueblecito de sur de Francia, su madre Isabelle –localmente conocida como Zaza–, con la que apenas tenía relación –la dejó al cuidado de sus abuelos siendo niña, y siempre estaba viajando–, acaba de morir inesperadamente. Mientras está haciéndose cargo de los arreglos funerarios se encuentra con que el cadáver de Zaza ha sido robado, y surgen todo tipo de hipótesis, mientras se ve obligada a prolongar su estancia. Lo que significa una inmersión en un curioso mundo hedonista, que le haría recuperar el gusto por el placer sexual que habría perdido. Su particular guía es Pattie, una mujer que si no es ninfómana le falta poco –altamente promiscua con los hombres, habla de su experiencia sexual con detalle casi pornográfico–, y allí va tratando con distintos personajes que le invitan a fantasear sobre lo ocurrido, como el que parece un antiguo amante de su madre, y tal vez su padre, aunque también podría ser un chiflado necrófilo. Los hermanos Arnaud y Jean-Marie Larrieu vuelven a armar tras El amor es un crimen perfecto una trama con elementos desconcertantes, que invitan a preguntarse quién está más muerta, si Zaza o Caroline. Aunque no nos engañemos, su propuesta no entra en grandes vericuetos intelectuales, más bien parece una especie de juego o una broma, con abundantes elementos de comedia, que muchos espectadores encontrarán de dudoso gusto, al menos la insistencia en las perversiones sexuales resulta un tanto agotadora. Sin duda que los guionistas y realizadores se muestran habilidosos a la hora de hilar su discurso, conviven el realismo y la fantasía, el humor y el punto dramático, en cuidadoso equilibrio. E Isabelle Carré aguanta el protagonismo, y eso que acechan sobre todo dos actores, André Dussollier y Karin Viard, para robarle las escenas en que sus personajes cobran peso con sus respectivos excesos. Destaquemos también el trabajo de Laurent Poitrenaux, el gendarme, de breve presencia pero con indudable personalidad.

5/10
Transeúntes

2015 | Transeúntes

En el arte todo vale (o eso se dice), lo cual no significa que merezca la pena que dediquemos tiempo a él. En el cine pasa lo mismo. Experimentar demasiado o buscar la novedad por sí misma puede derivar en un ejercicio de estilo absolutamente vacuo, que no porta nada nuevo a quien lo ve (tan sólo quizá saciar la curiosidad ante las ocurrencias del artista). Y está claro que arriesgar desproporcionadamente puede echar por tierra cualquier originalidad. Eso ocurre en Transeúntes, una película muy pesada, agotadora. Rodada en Barcelona y alrededores a lo largo de más de dos décadas, Transeúntes es un conjunto de miles de planos dispersos, con decenas de intérpretes –profesionales o no–, mezcladas sin ningún criterio aparente, desajustando el sonido, utilizando invariablemente el blanco y el negro o el color, filmando con diferentes materiales –16 mm, 35 mm, super 8…–, con emulsiones distintas a lo largo del tiempo, y todo ello con un montaje abrupto y sumamente desorganizado. Según el propio director, Luis Aller, se trataba de “un proceso buscado para generar la idea del caos”. Pues, efectivamente, hay que darle la razón: el resultado es un completo despropósito, con momentos absolutamente rayantes que ponen a prueba la paciencia del espectador. Y, por si fuera poco, de entre el abigarrado collage que ofrece Aller –se pueden entrever algunos retazos de historia entre la maraña de planos–, tan sólo se desprenden leves ideas de frustración y tristeza ante la vida, aquí retratada como un sinsentido, un cúmulo de egoísmos que sólo generan sufrimiento.

1/10
Les rois du monde

2015 | Les rois du monde

El Niño

2014 | El Niño

El mundo del narcotráfico en el estrecho de Gibraltar, con la droga que viene de Marruecos, las pequeñas organizaciones y las mafias que se lucran de ella, más las fuerzas del orden españolas que tratan de desarticularlas, o al menos aprehender grandes alijos. Jesús es un veterano policía nacional, que lleva más de tres años trabajando codo con codo con Eva para dar un gran golpe a los narcos de Gibraltar, motivo por el cual vigilan de cerca a 'El Inglés'. Pero una operación no sale bien, y Jesús pasa a patrullar con 'El Pájaro', o sea, un helicóptero, aunque en su tiempo libre sigue investigando en el Peñón y pasando información valiosa a Eva. Mientras, dos jóvenes andaluces, 'El Niño' y 'El Compi', más un socio marroquí de su edad, Halil, montan su personal negocio de tráfico de drogas, al margen de sus mayores. La asociación de Daniel Monzón con Jorge Guerricaechevarría sigue mostrándose fructífera tras Celda 211. De nuevo entregan un potente  y entretenido thriller con buen ritmo, ambientado en el mundo criminal, con bastantes virtudes. Para empezar, las escenas de acción son muy resultonas, las persecuciones automovilísticas y del helicóptero en su seguimiento de las lanchas rápidas y las motos de agua, con momentos que no tienen nada que envidiar a lo que nos suelen entregar los especialistas de Hollywood. Y el marco geográfico del Estrecho, con el permiso de la serie El Príncipe, no había sido hasta ahora muy explotado, y aquí se revela muy cinematográfico. Por otro lado, hay un esfuerzo realista en pintar de modo adrenalítico a los dos bandos enfrentados en la actividad del tráfico de drogas, y cómo el deseo de dinero fácil de un lado, o el deseo de detener a criminales, del otro, impide llevar una vida normal, formar una familia, etcétera, cosas que claramente se anhelan. La idea de que tus aliados pueden también traicionarte y jugártela, con respuestas brutales, está presente entre los agentes de la policía y entre los narcos, y resulta poderosa. De todos modos, la idea de concebir el enfrentamiento que vertebra el film como un "juego" tiene el problema de obviar la lacra social que supone la droga y su consumo, puede parecer que se minimiza el impacto y la moralidad de lo que hacen tres jovencitos para ganarse unos euros, pobres, sólo tratan de salir adelante, forjarse un futuro mejor y tal... Seguramente el principal problema que arrastra El Niño es su subtrama sentimental, el romance de 'El Niño' con la hermana de Halil, bastante convencional, con escenas muy alargadas y donde se explota en exceso y lánguidamente el "sex appeal" de los debutantes Jesús Castro –que hace un trabajo aceptable– y Mariam Bachir –más limitada de registros–. Son personajes más interesantes que el de ella los juveniles 'El Compi' –Jesús Carroza, que aporta cierto desahogo cómico– y Halil –Saed Chatiby– con un rostro perfecto para encarnar a alguien frágil con vitola de perdedor. De todos modos, en el aspecto actoral son los actores veteranos los que se llevan el gato al agua, Luis Tosar esta brillante como policía tozudo, obsesionado con su presa, y les respaldan muy bien sus compañeros agentes Eduard Fernández, Sergi López y Bárbara Lennie. En cuanto a Ian McShane, su presencia sólo cabe calificarla de anécdotica.

6/10
Dos a la carta

2014 | Dos a la carta

Óscar, corredor de bolsa catalán que se mete en líos porque ha pedido un préstamo a la mafia que no puede pagar, acude al rústico restaurante rural de su padre, a punto de fallecer. En su lecho de muerte le confiesa que el chico que tiene a su servicio, un vasco poco espabilado, en realidad es hijo suyo. Así que ha repartido como herencia el local, única esperanza de Óscar para salvar el pellejo, entre los dos. Comedia dirigida por Robert Bellsolà, totalmente desconocido al menos fuera de Cataluña, aunque cuenta en su haber con numerosos fans en Facebook, el largometraje Passi el que passi y el documental Brasil somos nós. A ratos parece que ha pretendido rodar un film intrascendente pero con risas, al estilo de Ocho apellidos vascos, pues también cobran importancia en algunos momentos las diferencias regionales. Pero demuestra precisamente que el guión de aquélla, escrito por Diego San José y Borja Cobeaga, no es tan fácil de llevar a cabo como pueda parecer a primera vista, y también en cierta medida que para que un gag funcione es necesario aprender a reírse en primer lugar de uno mismo, no sólo de la otra parte. Y es que las gracietas de Dos a la carta resultan en todo momento predecibles e ineficaces, cuando no realiza su aparición el humor grueso. Y resulta ampliamente sobreactuado su reparto, encabezado por Adriá Collado, que ha demostrado su talento en otras ocasiones, y en el que también está presente como secundario el todoterreno Sergi López. Dos a la carta escama desde los títulos de crédito iniciales, cuando anuncia los cameos de Santi Millán, el gaitero Carlos Núñez y otros. No señor, no funciona así. Por mucho que te emocione el hito de haber logrado estas colaboraciones de lujo, funcionan mejor cuando son una sorpresa.

1/10
Descalzo sobre la tierra roja

2014 | Descalzo sobre la tierra roja

Cuidada miniserie televisiva, estrenada en dos capítulos y producida por Televisión Española y TV Brasil, que narra la vida de Pedro Casaldàliga, claretiano que con 40 años marchó de misionero a Brasil, más exactamente a una remota zona del Mato Grosso. Allí poco a poco fue acercándose a los más pobres y dándose cuenta de las tremendas injusticias a que se les sometía por parte de los dueños de esas inmensas tierras, personas sin escrúpulos que bajo el auspicio del gobierno militar de entonces, trataban a los lugareños como esclavos. La muerte, la enfermedad y las vejaciones estaban a la orden del día. Esta situación llevó Casaldàliga a liderar en aquel lugar lo que luego se llamó Teología de la Liberación, una visión marxista de la religión, que en términos de lucha de clases reivindicaba una Iglesia de los pobres, en contra de los ricos y del capitalismo, visto por Casaldàliga como el gran pecado social. La opción preferencial por los pobres, algo siempre promovido por la Iglesia católica, distaba sin embargo mucho de los planteamientos marxistas de la Teología de la Liberación, doctrina condenada por la Iglesa. Pero Casaldàliga veía las cosas de modo distinto, y poco a poco se fue radicalizando hasta llegar a ser partidario de promover una revolución eclesial que se oponía a la tradición en otros muchos temas, como la ordenación de mujeres, el celibato de los sacerdotes, etc. La extensa película, basada en un libro de Francesc Escribano y dirigida con ritmo por Oriol Ferrer (Isabel), está lograda en su faceta formal y el guión tiene la suficiente enjundia para atrapar porque las problemáticas importan. El protagonista es en gran medida un hombre absolutamente ejemplar, hombre de fe recia, heroico en su lucha contra la injusticia y coherente con sus ideas, aunque éstas acaben chocando con la doctrina católica. Ideológicamente el film está cerca de Casaldàliga y hay un sesgo nada conciliador al mostrar el Vaticano y su política de acoger a todos y no sólo a los pobres. El entonces Cardenal Ratzinger (entonces Prefecto para la Doctrina de la Fe) está dibujado con un aire de desagradable superioridad, como una eminencia insensible e incluso sibilinamente distante de los problemas que le plantea el ya obispo Casaldàliga. Por lo demás, Descalzo sobre la tierra roja destaca por el trabajo actoral, con un gran Eduard Fernández, aunque en algún momento resulte quizá un poco afectado. Le acompaña un notable Pablo Derqui.

5/10
Murieron por encima de sus posibilidades

2014 | Murieron por encima de sus posibilidades

Isaki Lacuesta, un director con vitola de autor, ha demostrado ya su oficio cambiando de género y estilo con gran facilidad, pero esto tiene sus riesgos, este film trae a la memoria el nombre de Juanma Bajo Ulloa, cuya carrera entró en declive, paradójicamente, con su película más alocada y comercial, Airbag. Murieron por encima de sus posibilidades aborda de modo transgresor y salvaje los efectos de la crisis económica y de valores en una serie de tipos, que han acabado asesinando a personas cercanas en un momento de profundo hartazgo. Recluidos en un centro psiquiátrico, deciden fugarse para secuestrar al director del Banco Central, que tiene una guarida secreta para sus juergas en el mar, debajo de lo que parece una simple chalupa. Lacuesta reúne un reparto coral de actores muy conocidos, sin querer hacer un recuento exhaustivo desfilan por ahí Raúl Arévalo, Luis Tosar, Carmen Machi, José Coronado, Imanol Arias, Ariadna Gil, Emma Suárez... Y orquesta un montón de situaciones surrealistas, delirantes, brutales, y hasta tarantinescas, que no falte “de ná”, incluido el gore. Pretende ser divertido mostrando una sociedad egoísta, compuesta por individuos tarados, que han creado un monstruo de muchas cabezas que difícilmente puede ser sanado, si cortas una saldrán cuatro nuevas. En realidad, resulta irritante y cansino, e incluso se diría que algunos de los intérpretes no acaban de encontrarse demasiado cómodos enredados en el disparate en que consiste el film.

3/10
Geronimo

2014 | Geronimo

Verano en una barriada marginal del sur de Francia. Geronimo es una educadora social en un entorno complicado, aunque ella tiene experiencia personal de lo que supone crecer así. Mientras atiende a un grupo de chavales, ve cómo los pandilleros de bandas rivales podrían emprender una guerra de imprevisibles consecuencias, después de que una joven turca haya dejado plantado al novio previsto el día de su boda, para buscar a su verdadero amor, un gitano. Como se ve, el planteamiento bebe de "Romeo y Julieta", aunque Tony Gatlif le imprime los ritmos musicales étnicos tan característicos de su filmografía, y centra su atención en la conciliadora Geronimo. La cinta resulta algo cansina, ese ambiente urbano gris y graffitero, aunque llama la atención la capacidad del cineasta de montar su film muy rítmicamente, y por su dibujo de ambientes marginales. Sergi López tiene un pequeño papel, como padre español de la protagonista.

4/10
Ismael

2013 | Ismael

Octavo largometraje del argentino Marcelo Piñeyro, que en los últimos años se distingue porque desarrolla su carrera entre su país y España. El cineasta ha tardado cuatro años en volver a estrenar tras Las viudas de los jueves, de 2009. Ismael, un niño de 10 años de madre africana, se fuga de su casa en Madrid para coger el AVE rumbo a Barcelona. Allí quiere encontrar a su padre biológico, Félix Ambrós, profesor de niños inadaptados, aunque en la dirección que tiene sólo encuentra a Nora, una mujer cincuentona que resulta ser su abuela. El guión de Ismael, firmado por el propio cineasta bonaerense, junto a su colaborador habitual Marcelo Figueras (Plata quemada, Kamchatka) y Verónica Fernández (El Bola) trata de forma muy positiva el tema central, el miedo a la responsabilidad. De forma secundaria están presentes las relaciones paterno-filiales y la educación de niños problemáticos, entre otros asuntos. Ismael describe –con ayuda de un reparto coral de primera categoría– a los personajes con gran profundidad, tratando de entender la postura de todos los involucrados en el conflicto central, sobre todo de Félix, un buen tipo que a pesar de estar enamorado profundamente se asustó al enterarse de que iba a ser padre (llegó a recomendar el aborto) y que con el paso del tiempo paga las consecuencias de este error. Pero también parecen de carne y hueso los otros implicados, como un niño que sólo siente la natural curiosidad, una madre a la que aún le dura la decepción, la abuela sorprendida ante la existencia de un nieto que desconocía, y un padre adoptivo comprensivo. Es habitual para Piñeyro dirigir a actores de renombre incluso en los papeles más secundarios. Aquí destacan más los secundarios, especialmente Belén Rueda, que afronta con valentía un papel de mujer más madura que sus personajes habituales, y Juan Diego Botto, que repite con el realizador, tras el último film de éste, y que ofrece tridimensionalidad a un personaje menor que en manos de otro actor quizás hubiera pasado desapercibido: la nueva pareja de la madre de la criatura. Por lo demás, el gran Sergi López le otorga gran simpatía a un músico de importancia incidental en la trama. El jovencísimo Larsson do Amaral resulta lo suficientemente expresivo, así como algún otro adolescente que aparece en la pantalla. Podrían haber estado mejor el otras veces muy superior Mario Casas (su personaje tenía posibilidades de haber sido memorable) y la debutante en el largo Ella Kwueku.

6/10
Michael Kohlhaas

2013 | Michael Kohlhaas

Tango libre

2012 | Tango libre

Jean-Christophe, vigilante de una prisión, se siente atraído por Alice, con la que coincide en clases de tango. Pero resulta ser la mujer de Fernand, uno de los internos a su cargo, además de amante de otro, Dominic. Lo que, tras algunos titubeos, no parece ser obstáculo para que empiecen un romance. Al hijo adolescente de ella no deja de afectarle la situación. Fallida película de Frédéric Fonteyne, se mire como se mire, y a pesar de la también transgresora Una relación privada, discutible pero más lograda. En Tango libre la relación a varias bandas supera sobradamente el listón del esperpento para convertirse en algo increíble y poco aceptable, incluido el final. Excusarse en que se trata del espíritu del tango o algo así parece pobre excusa para esta libertaria cinta rancia, Fonteyne no logra la cuadratura del círculo, seguramente porque no era posible obtenerla. Además los personajes están muy desdibujados, ya sea el de Sergi López, o incluso el de François Damiens, que no logra la frescura ingenua que sí tenía su papel de La delicadeza.

3/10
El monje

2011 | Le moine

La España de finales del siglo XVI. Siendo un bebé, Ambrosio fue abandonado a las puertas de un convento de capuchinos. Criado con ellos se hará monje, hasta el punto de convertirse en una celebridad local como predicador infatigable y riguroso director de almas. Sus certezas espirituales se verán puestas a prueba cuando ingresa como novicio el hermano Valerio, joven que oculta su rostro desfigurado tras una máscara. Adaptación de la novela gótica de Matthew Gregory Lewis (1775-1818), escrita cuando el autor contaba sólo 20 años, y admirada por sus coetáneos lord Byron y el marqués de Sade. Está tras la cámara Dominik Moll, que sirvió en 2000 la inquietante Harry, un amigo que os quiere. Se trata de un film altamente desconcertante, a modo de cuento moral para los que se creen superiores a los demás hombres, y que sin embargo albergan en su interior las mismas flaquezas sino peores. Llama la atención el retrato del diablo como un ente real, capaz de seducir a los hombres, aunque subrayando que éstos, por su arte, no harán nada que ellos mismos no quisieran hacer libremente. El cineasta francés se las compone para crear una atmósfera desasosegante en su descripción de cómo el virtuoso se precipita hacia el abismo. De todos modos no evita cierto aire de folletín en el fatalismo de ciertas revelaciones finales, y desconcierta con algunas líneas del relato -la monja pecadora castigada de modo nada cristiano por su abadesa, el amor limpio de dos jóvenes que se han conocido con motivo de un sermón de Ambrosio-, cuya imbricación en la trama principal no queda suficientemente clara. Aunque se juega la baza de recordar a títulos populares como El nombre de la rosa, no parece que haya intención de dar una visión negativa de la religión. Lo que no quita para que en la reduccionista visión de Moll brille por su ausencia el amor de Cristo encarnado, todo se limita al estoicismo de un conjunto de reglas que pueden llegar a ser muy opresivas e incluso carentes de sentido.

5/10
La presa (2011)

2011 | La proie

Franck Adrien es un ladrón de bancos que ha dado con sus huesos en la cárcel, aunque por suerte ha escondido el dinero de su último golpe. Cuando su compañero de celda, Jean-Louis Maurel –sospechoso de violación–, sale en libertad al ser declarado inocente, promete a Adrien que cuidará de su familia. Sin embargo, al poco, Adrien recibe la noticia de la policía de que Maurel es un asesino en serie. Entretenido thriller criminal dirigido por el galo Eric Valette (Llamada perdida), un director que no ha tenido demasiada suerte en su periplo estadounidense. Lo mejor de este film es la convincente y angustiosa interpretación de Albert Dupontel (Dejad de quererme), un padre capaz de jugarse el todo por el todo por su familia. Entre el reparto destaca además la presencia del español Sergi López, actor muy querido en el país vecino.

6/10
Potiche, mujeres al poder

2010 | Potiche

Suzanne es lo que se dice una mujer “potiche”, es decir una mujer florero. Efectivamente, cualquiera diría que está de adorno en su casa, y sin embargo ella ha asumido ese papel con humor, porque en realidad es una mujer sin complejos, feliz a su modo, independiente y descomplicada a pesar de que su marido Robert es un personajillo miserable que la desprecia y le es infiel. Además, Robert regenta la fábrica de paraguas que da de comer a la familia gracias a ella, pues heredó la fábrica de su suegro. El matrimonio tiene dos hijos adultos que les quieren, pero que no entienden cómo su padre trata con tanta desidia a su madre y sobre todo cómo ella siempre ha aguantado sin replicar todos los caprichos y desprecios de su marido. Pero las cosas van a cambiar en la familia con motivo de una huelga de trabajadores en la fábrica, los cuales echan en cara al dueño su pésima gestión. Por motivos de salud Robert habrá de ausentarse y será entonces la accionista mayoritaria, Suzanne, la que asuma el mando... Por una vez François Ozon se olvida de sus típicos dramones sórdidos, de sus familias insanas y de sus personajes desesperanzados (Swimming Pool, 5x2, El tiempo que queda, etc.) y se lanza a la comedia frugal y amable, y lo hace con acierto, pues la historia se sigue con una sonrisa en los labios. Para desarrollar el guión, el propio Ozon ha adaptado la obra teatral de Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy y como resultado entrega una película muy francesa, esto es, repletita de diálogos y réplicas divertidas, y completamente asentada en la labor interpretativa de varias estrellas del cine francés. En verdad todo parece orquestado a la mayor gloria de la gran Catherine Deneuve (a la que ya pesan algo sus 67 años, todo hay que decirlo), quien parece sentirse muy cómoda con ese papel ambiguo de mujer pusilánime y superficial pero en realidad soberanamente independiente. Le da la réplica un siempre estupendo Fabrice Luchini (Confidencias muy íntimas), en uno de esos papeles llenos de comicidad que él clava tan bien, el de hombre patético que pretende aparentar más de lo que es. Por último, Gérard Depardieu cumple con oficio como el tercero en discordia.

5/10
Pan negro

2010 | Pa negre

Agustí Villaronga es un gran creador de atmósferas, y vuelve a demostrarlo en Pan negro. La trama de su película, que maneja un buen plantel de actores, se sitúa en la Cataluña posterior a la guerra civil, en un pueblo de montaña, y adopta el punto de vista de un niño, Andreu, cuyo padre, Farriol, de modesta condición, está mal visto por las fuerzas vivas, por haberse significado en el pasado como hombre de izquierdas, o sea, del bando de los perdedores. Un día el chaval descubre en el bosque los cadáveres de un hombre y su hijo, amigo suyo. No está claro que haya sido un accidente su caída por un barranco, y podría ser la excusa perfecta para colgar los muertos al padre de Andreu. El director adapta una desesperanzada novela de Emili Teixidor y entrega imágenes brutalmente poderosas, de modo especial en el arranque. Hay que reconocer cierta originalidad en la trama, donde se da una vuelta al habitual victimismo de las películas sobre la contienda fraticida, siempre empeñadas en "ganar la guerra" al menos en el cine. Los grandes ideales pueden que no lo sean tanto, y las miserias humanas vienen a ser las de siempre, no hay nada nuevo bajo el sol en los secretos de la España profunda, o la Cataluña profunda si se prefiere. La mirada del director es oscura, muy oscura, no hay espacio para la luz. Ya lo dice el título, con la metáfora del pan negro. La película sigue el esquema habitual de las narraciones sobre la pérdida de la inocencia en la infancia, eso sí, sin resquicio para la esperanza, no hay nadie capaz de iluminar la pantalla. La única salida es el pragmatismo cínico, adaptarse a las circunstancias como un camaleón, tragar lo que haya que tragar, tratando de seguir siendo uno mismo. Porque en el fondo el desenlace no muestra más que a un personaje que va a seguir los pasos de sus padres -que dentro de su supuesto idealismo han tenido que optar por la supervivencia- o de su prima Núria, una niña que no duda en acostarse con su maestro si eso le reporta alguna ventaja, aunque en el fondo ansía escapar. Asumido su amargo pesimismo, puede decirse que Villaronga no logra el deseable equilibrio en su película. En cierto momento las cosas se le van de las manos, pierde las riendas en los contradictorios laberintos de los distintos personajes, su tupida red de mentiras y excusas, que se acumula caóticamente; no casa bien esta parte dramática con la atmósfera algo terrorífica de algunos pasajes, ni tampoco es acertado el modo de desvelar cierta acción brutal que descalifica a sus protagonistas y conduce al final del film. Hay una denuncia de la mentira, pero en realidad nadie parece interesado en la verdad, falta el necesario referente ético.

5/10
Petit indi

2009 | Petit indi

El catalán Marc Recha sigue fiel a su estilo pausado y sencillo. Como es habitual, su cine toma como referencia a los directores iraníes, y también aspira a lograr la poesía de las películas de Víctor Erice. Además, siempre suele narrar las peripecias de personajes cotidianos, fácilmente identificables. En esta ocasión sigue los pasos de Arnau, un chico que vive en un barrio de Barcelona, y se dedica a cuidar pájaros. Uno de ellos es un jilguero que ha adiestrado minuciosamente para presentarlo a un concurso de pájaros cantores. La madre de Arnau cumple condena en prisión, por lo que el chico intentará conseguirle un buen abogado. Lo malo es que necesita mucho dinero para ello, por lo que entre otras cosas empieza a apostar dinero en un canódromo muy frecuentado por su tío Ramón. Como ocurre con todas las películas de Recha, Petit Indi tiene una fuerte carga documental. Describe el barrio de Vallbona, una zona en plena transformación, habitada por personas de etnias diferentes. Se detiene por ejemplo a explicar la rutina del canódromo, ya clausurado, y que fue el último en cerrarse de la península ibérica. Los veteranos Eulalia Ramón, Sergi López y Eduardo Noriega ofrecen una apariencia de gran espontaneidad a sus interpretaciones. También resulta bastante natural el joven protagonista, Marc Soto, que debuta en la pantalla. Es un film sugerente, lleno de imágenes simbólicas. El planteamiento engancha al espectador, mucho más que la media del cine español. Además, trata temas que podrían haber dado mucho juego, como las relaciones familiares en una situación difícil, y la pérdida de la inocencia del protagonista. Sin embargo, Recha se muestra demasiado repetitivo en algunas ocasiones (algunas imágenes del chico jugando con sus pájaros se hacen pesadas, o explica de forma innecesaria un triste suceso del final de la trama que ya se había entendido perfectamente). La mirada de Recha es demasiado fatalista, y su cinta  quiere ser tan sencilla que al final se queda en poca cosa.

5/10
Ricky

2009 | Ricky

A François Ozon hay que reconocerle su valentía a la hora de afrontar proyectos imposibles. El cineasta francés entrega su proyecto más bizarro, un cruce imposible entre Una relación privada y la española Toby. Adapta libremente de la historia corta “Moth”, de Rose Tremain. “Mi primera reacción al leerla fue pensar que sólo la podían adaptar los hermanos Dardenne o Walt Disney”, comenta Ozon, con bastante razón. Katie, madre soltera de una niña, conoce en la fábrica en la que trabaja a Paco, un emigrante español. Ambos sienten una atracción mutua tan grande que no pueden ni esperar a que acabe la jornada laboral, así que acaban manteniendo relaciones sexuales en un cuarto de baño de la factoría. Aunque a la niña le cuesta aceptar que su madre se haya buscado un novio, Paco acaba mudándose con Katie, que se queda embarazada. Katie da a luz a un niño, Ricky, al que le salen hematomas en la espalda. Acusa a Paco de maltratarle, por lo que éste, ofendido, la abandona. Pero en realidad la causa de las heridas es que al bebé le están saliendo alas, como las de un ángel. Gracias a ellas acaba remontando el vuelo. El realizador pretende hilar una mezcla imposible entre fantasía y realidad que no funciona. Es mucho más sencillo filmar un drama, o un film fantástico-familiar como la citada cinta de Antonio Mercero, que desde el principio utilice elementos irreales y enseñe sus cartas. Si se intenta combinar ambas cosas, el riesgo de caer en el ridículo es grande. Ozon no es un genio de la talla de Buñuel, capaz de filmar argumentos surrealistas, como el de El ángel exterminador, con un tono poético, y que el espectador lo acepte todo con naturalidad. Parece que Ozon ha tratado de seguir los pasos del cineasta aragonés, introduciendo elementos de crítica social. Pero acaba resultando todo bastante ligero, porque algunas secuencias suyas, como la del niño revoloteando por el supermercado, mientras los empleados, bomberos y policías intentan atraparle, serían adecuadas para una antología del cine “kitsch”. Sergi López repite su papel más característico, el de amante peludo visto en las recientes Mapa de los sonidos de Tokio y Partir, mientras que la especialista en comedia Alexandra Lamy realiza un gran esfuerzo que sin embargo se ve devaluado por la falta de calidad del film.

2/10
Partir

2009 | Partir

Drama coescrito y dirigido por la veterana realizadora francesa Catherine Corsini, muy desconocida fuera de su país. La protagonizan la inglesa Kristin Scott Thomas y el español Sergi López, que repite con la realizadora una década después de La nueva Eva. Suzanne es una mujer de mediana edad que se despierta junto a un hombre. Poco después, resuena un disparo en la casa... Un flash-back nos traslada en el tiempo. Poco tiempo atrás, Suzanne llevaba una plácida existencia con su marido, médico, y sus dos hijos. Pero éstos ya están muy crecidos, y su inactividad le resulta pesada, por lo que decide volver a ejercer como fisioterapeuta. Durante las obras de la consulta que va a abrir contrata a Iván, un español que acaba de salir de la cárcel, por el que se sentirá muy atraída. Estamos ante una tragedia sobre la infidelidad que no oculta sus cartas, pues el prólogo adelanta que no va a acabar bien. La directora describe minuciosamente a los personajes y aprovecha que cuenta con grandes actores, pues Kristin Scott Thomas logra expresar a la perfección la angustia de su personaje. Sergi Löpez está inmenso, en un registro similar al de siempre. Destaca el personaje del marido abandonado, interpretado por el siempre solvente Yvan Attal. Partir muestra muy bien cómo la protagonista destruye a su familia, sabe que está haciendo daño, se encamina ella misma hacia el desastre, y sin embargo, no lo puede evitar por culpa de la pasión sexual.

6/10
Mapa de los sonidos de Tokio

2009 | Map of the Sounds of Tokyo

Tokio, en la actualidad. El señor Nagara, un poderoso empresario, está roto de dolor por el suicidio de su hija Midori. Culpa de la tragedia a su novio David, un español que tiene un negocio de vinos. Su fiel empleado Ishida, enamorado en silencio siempre de Midori, le dice que él se "ocupa" de todo. Lo que significa que va a contratar a una asesina a sueldo para matar a David. Ella es Ryu, una mujer que lleva una doble vida: trabaja por las noches en el mercado de pescado, pero se gana un sobresueldo asesinando a gente por encargo. No cuenta con el inesperado afecto que va surgir en ella hacia la potencial víctima. Y alrededor del relato, que puntea con su voz en off, está un ingeniero de sonido, que inició una singular amistad con Ryu, pidiéndole que le dejar grabar el ruido que hacía al comer. Una película de atmósfera, donde enseguida se detecta la mirada de su directora, fascinada por la cultura oriental. Casi se diría que rodar en Tokio es un pretexto, un deseo al fin satisfecho. Isabel Coixet juega a ser Wong Kar Wai. Pero no es Wong Kar Wai. Se esfuerza en atrapar el "mood", el estado de ánimo de los personajes, todos con el corazón roto, llevando a cuestas consigo su melancolía. David no necesita que el señor Nagara le culpe de la muerte de Midori, él mismo asume esa tarea. Es egoísta en la relación que inicia con Ryu, y lo sabe; también ella lo sabe, pero acepta la situación, porque parece que tal tesitura es lo más cerca que se ha sentido de estar viva en mucho tiempo. Hay momentos en que verdaderamente Coixet contagia al espectador de la tristeza de los personajes; pero a la vez, en muchos pasajes la "música" suena a falsete. Resulta difícil aceptar que el "encargo" asesino devenga en extraña, compleja relación, con encuentros en un motel donde la directora se detiene con morosidad erótica excesiva, que pretende homenajear a cierto cine erótico nipón expresamente citado; sin llegar a los extremos ridículos de Caótica Ana de Julio Medem, hay algún momento en que se roza tan peligroso terreno de perder cierto sentido de la realidad; y el final teñido de fatalismo tiene cierta belleza, pero también está susurrando al espectador la petición de la suspensión de la incredulidad. Hay cierta intención de decir "qué cantidad de cosas trascendentes estoy contando", sobre la incomunicación, el amor, el dolor, y a la vez, no se deja de transmitir la sensación de que todo es demasiado leve, que no se atisba siquiera la complejidad de la entrega al otro, del sacrificio, del amor en suma. Estéticamente, la película es un regalo para los sentidos, ya sea en el apartado visual, ese Tokio nocturno de subyugante belleza, o en el sonoro, de gran importancia, y donde se distinguen y cobran gran importancia los ruidos del agua, un tranvía, el roce de un papel o de un vestido, el que se hace al beber o al masticar, un motor, etc., a la hora de componer la atmósfera de la soledad en la que están inmersos los personajes. Hay un buen trabajo actoral, sobre todo de Rinko Kikuchi, aunque se trata, sobre todo, de un ejercicio de estilo de la directora.

6/10
Parc

2007 | Parc

George Nail, un hombre humilde felizmente casado, con un hijo y una vida de lo más normal, vive tranquilamente en Parc. Allí iniciará una gran amistad con Paul Hammer, un rico e inteligente individuo. Adaptación de la novela "Les lumières de Bullet Park", de John Cheever. Cuenta con un reparto solvente, encabezado por Jean-Marc Barr y Sergi López.

4/10
La Maison

2007 | La Maison

El cine de Manuel Poirier siempre tiene interés. Aborda el guionista y director francés historias muy humanas, como bien se ha podido comprobar en títulos como Western y La curva de la felicidad. Ha convertido además al catalán Sergi López en su actor fetiche, está claro que Poirier se siente cómodo trabajando con él. En La maison (o sea, la casa) aborda sin tapujos los efectos perniciosos del divorcio en las familias. Lo hace sin aspavientos, suavemente, utilizando lo que parece una pura anécdota –la venta de una casa rural en subasta pública por un problema de deudas– para posibilitar el encuentro e interacción de los personajes. Malo (Sergi López) es un padre de tres niños, a punto de divorciarse. La economía de medios con que lo cuenta Poirier (Malo deja a los críos en la puerta de la casa de la madre), habla a las claras de que estamos ante un buen narrador. Tiene talento el cineasta para ahondar en los personajes a través de detalles pequeños –los planos al principio y al final en el tren, las llamadas telefónicas de los niños…–, y no simplifica sus problemas. Con asumida parsimonia nos muestra a Malo decaído, y siguiendo desganado los consejos de un amigo, que le lleva a una casa de citas; y de pronto dinamiza la historia el descubrimiento de la casa en venta, una ganga, su exploración clandestina, y el arrebato sin querer de una carta infantil escrita mucho tiempo atrás, donde una niña expresaba su pena por una separación. Lo que lleva a Malo a contactar con las dos hermanas herederas de la casa endeudada. Poirier muestra a sus personajes confusos, dando tumbos, necesitados de afecto, pero es valiente en su exposición, y muestra con vigor cómo la mejor declaración de amor puede ser a veces una negativa.

6/10
El laberinto del fauno

2006 | El laberinto del fauno

Una viuda de la guerra española, con una hija pequeña, se ha casado con un comandante de la guardia civil en busca de seguridad. Encinta de su nuevo esposo, la familia se instala en una casa en medio del bosque, donde el comandante y sus hombres tratan de acabar con el maquis, hombres que se refugian en la montaña y que no admiten la derrota de la pasada contienda bélica. La pequeña, ajena a ese entorno de enfrentamiento político y amante de los cuentos, se internará en un misterioso mundo mágico habitado por un fauno. Éste le hace una sorprendente revelación a la niña: Ofelia es en realidad una princesa. Para poder regresar a su verdadero mundo, y recuperar su estatus real, deberá superar tres pruebas. El mexicano Guillermo del Toro dirige una sólida película, quizá la mejor que ha realizado desde Cronos (1993), donde juega a que las diferencias entre el mundo mágico y el real no son tantas: en ambos espacios hay buenos y malos, y se hacen necesarios el amor y el sacrificio para sobrevivir a la crueldad y al egoísmo. De exuberante imaginería y envidiable ritmo, choca no obstante la violencia desmedida de algún pasaje. Como en otros filmes ambientados en el franquismo, carga la tópica imagen maniquea al uso, aquí camuflada con la estructura de cuento, que hace más aceptable que los guardias civiles sean ‘malos malísimos’ y los ‘chicos’ del maquis héroes sin fisuras. De interpretaciones impecables, sobresale la parte fantástica.

7/10
Pintar o hacer el amor

2005 | Peindre ou faire l'amour

William y Madeleine. Un matrimonio de larga duración, basado en el amor. O eso se supone. Él se ha prejubilado, su única hija se ha ido a estudiar a Italia… Le sobra el tiempo, al igual que a su esposa. Ésta, que se dedica a pintar al aire libre, conoce un día a Adán, alcalde ciego de un pueblo cercano, que le muestra una hermosa casa en venta, cercana a la suya. Con su marido, deciden comprarla. Y cuando arde en un incendio la casa de Adán, él y su novia serán acogidos por sus nuevos vecinos. Y un buen día ambos matrimonios se dedican a intercambiar sexo, y le cogen el gustillo. Amoral comedia francesa, sin demasiadas pretensiones, tan frívola como poco creíble, y que alardea de un exhibicionismo exagerado y ridículo. Lo mejor, el trabajo de Sabine Azéma, de Daniel Auteuil y del español "afrancesado" Sergi López.

4/10
Caminos cruzados

2004 | Chemins de traverse

Adaptación de la novela de Ignacio Martínez de Pisón, llevada no hace mucho al cine por Emilio Martínez-Lázaro con el título Carreteras secundarias. Se entiende que el francés Manuel Poirier, especialista en retratar hombres maduros en crisis (Western, La curva de la felicidad), haya optado por ofrecer su particular versión de la historia, con quien viene siendo su actor fetiche, el catalán Sergi López. El film retrata básicamente a dos personajes. El padre, un hombre que va dando tumbos por la vida, sin trabajo ni relaciones afectivas estables; y su hijo adolescente, que apenas lo soporta por otra razón que por el hecho de que ‘padre no hay más que uno’. Los dos viajan con frecuencia, cambiando de ciudad, pero su última parada va a servir para estrechar lazos, y para que el hijo viva su primer amor. Aunque premiosa, la película ofrece un dibujo creíble de la relación paternofilial.

4/10
Janis y John

2003 | Janis et John

Pipo Sterni necesita una gran suma de dinero. Su única solución consiste en pedírsela a un primo que ha heredado una fortuna. Pero éste tiene el cerebro destrozado por las drogas, y vive en espera del regreso de John Lennon y Janis Joplin, que se le aparecieron  treinta años atrás, bajo los efectos del LSD. Así que Pipo pide a su esposa que se vista de Janis Joplin, y contrata a un actor parecido a Lennon. Última película de Marie Trintignant, cuya muerte por malos tratos conmocionó a Francia. Se trata de una dinámica y amena comedia, sobre la soledad, donde también tiene un destacado papel Jean-Louis Trintignant, padre de la actriz.

4/10
Jet Lag

2002 | Décalage horaire

Rose, maquilladora profesional. Félix, ejecutivo agresivo. A ambos les toca padecer, en el aeropuerto de París, los efectos combinados de una huelga de pilotos, unos ordenadores estropeados, temporada alta… Su relación empieza por la cesión de un teléfono móvil, pero a partir de ahí serán como uña y carne, en la típica guerra de sexos. La comedia, muy a la francesa, quiere tener como referencia a Julia Roberts; la protagonizan Juliette Binoche y Jean Reno.

5/10
La curva de la felicidad

2002 | Les femmes… ou les enfants d'abord

Tom. Padre de familia. Una buena esposa, dos niños estupendos. No es mal tipo. Pero sus jornadas son aburridas, cada una igual a la otra. Su trabajo es anodino y la vida parece ofrecer pocos alicientes. Cerca de los 40, la crisis podría estallar en cualquier momento. Porque tiende, además, a la disipación: se distrae con la publicidad de lencería y las chicas guapas que se cruzan en su camino, y halaga a su ego masculino que una compañera le tire los tejos. Pero una inesperada noticia, que le trae una antigua novia, trastoca todo: hace nueve años, ella tuvo una hija de él; y le ocultó el hecho. Ahora está sin blanca, y antes de que vaya a un orfanato, prefiriría que él se hiciera cargo de Nina. ¿Aceptará su mujer a la niña en casa? El francés Manuel Poirier sorprendió con Western, que permitió descubrir a un excelente actor español, Sergi López. Ahora vuelven a trabajar juntos en un film luminoso sobre amor y responsabilidad. Guionista y director, Poirier despliega la historia con ritmo tranquilo, adecuado al ambiente rural de la Bretaña donde se desarrolla. Y compone una galería de personajes entrañables, con problemas semejantes a los de Tom, que se hacen querer. Lejos de la sensiblería presenta, con optimismo muy de agradecer, gente de carne y hueso, y problemas que a todo el mundo atañen. El detonante de la trama (el descubrimiento de la hija desconocida) sirve a Tom a modo de potente foco, que ilumina lo que un estilo de vida acomodaticio había empañado.

6/10
Negocios ocultos

2002 | Dirty Pretty Things

Un tema conflictivo, el del tráfico de órganos, se aborda en Dirty Pretty Things de Stephen Frears, donde los inmigrantes aceptan proposiciones tan increíbles como la de que les quiten un riñón para obtener el anhelado pasaporte. El film sigue la pista a Okwe, un nigeriano inmigrante ilegal en Londres, que combina trabajos variopintos como los de taxista y recepcionista en un hotel de baja nota. Junto a Senay, una joven turca que también trabaja en el hotel, va a descubrir que Sneaky, su desagradable jefe, desarrolla en el lugar negocios más que turbios. Dura película de Frears, que recupera la descripción de sórdidos ambientes urbanos que le hiciera famoso en títulos como Mi hermosa lavandería y Ábrete de orejas. La novedad estriba en tratar un elemento nuevo en el paisaje, los inmigrantes y el peaje que pagan por incorporarse, es un decir, a la sociedad occidental. El director describe el film “como una historia gótica de terror, pero también se trata de un africano que vive en Londres, un tema bastante infrecuente”. En el internacional reparto podemos reconocer a la francesa Audrey “Amélie” Tautou y al español Sergi López, haciendo de malo malísimo.

4/10
Sólo mía

2001 | Sólo mía

En su debut como realizador, Javier Balaguer intenta llamar la atención sobre los maltratos domésticos. Es el problema de Ángela, muy enamorada de su marido, Joaquín, hasta que un día y sin motivo aparente, le atiza una tremenda paliza. Balaguer se rodea de buenos actores como Sergi López, que demostró su capacidad para convertirse en villano en Harry, un amigo que os quiere.

4/10
Hombres felices

2001 | Hombres felices

Varias parejas viven su día a día con las cosas que conllevan las relaciones entre ellos. Los chicos quieren ser felices pero son unos machistas que se debaten entre dudas, niñerías y obsesiones, y las chicas, que se definen como más independientes y seguras de sí mismas, no saben qué hacer sin ellos. Primera película de Roberto Santiago, el cual quiso rodar una comedia romántica, pero ¿por qué lo llama amor si quería decir sexo? La historia, contada con humor ácido y soez, quiere ahondar en las distintas relaciones de pareja, con los celos, los rencores, los deseos, los amores y desamores, la felicidad, el abandono, la incomunicación, las mentirijillas... y el resultado es, a ratos, un cierto mal sabor de boca. De todos modos, destaca el reparto encabezado por Sergi López y Aitana Sánchez-Gijón, y el gag del principio, que es el que más éxito tuvo entre el público.

2/10
El cielo abierto

2001 | El cielo abierto

Crisis total. A Miguel, un joven psiquiatra, le acaba de dejar su mujer por otro. Además tiene que albergar en casa a su suegra, que viene a Madrid a hacerse una revisión médica. Por si fuera poco, sus pacientes, entre los que se encuentra un yonqui carterista –gracias a él conocerá a su vivaracha hermana, Jasmina–, le traen de cabeza. Y es que, quien más quien menos, todos andamos un poquillo locos. Divertida comedia española pergeñada por el tándem Miguel Albaladejo-Elvira Lindo. Lindo asegura que “sin querer, hemos contado la historia de la Cenicienta, donde nuestro príncipe conoce a una pobre muchacha de barrio periférico”. La peli desprende desparpajo por todos sus poros gracias a ese gran profesional llamado Sergi López y a la graciosísima Mariola Fuentes.

5/10
Harry, un amigo que os quiere

2000 | Harry, un ami qui vous veut du bien

Michel y Claire se disponen a pasar unas tranquilas vacaciones. ¿Tranquilas? Van con sus tres niñas que no paran quietas un momento, hace un calor insoportable, y deben pasar el verano restaurando una granja campestre. Para colmo, en una gasolinera se topan con Harry, un antiguo compañero de pupitre de Michel, del que éste no se acuerda en absoluto. El caso es que el tipo se le pega como una lapa, con el ‘noble’ propósito de ayudarle a ser feliz. Pero la cuestión es: ¿qué entiende Harry por felicidad? Divertidísima comedia negra, que nos presenta a un psicópata dispuesto a asesinar por la persona que ha decidido que sea su “amigo del alma”. El director Dominik Moll, que se ha inspirado en sus recuerdos de lo que es un “comienzo de vacaciones”, hace una inteligente mezcla de géneros: el humor negrísimo se cruza con el suspense y el terror, e incluso con la crítica social. Dice Moll: “Michael tiene una actitud práctica de ‘vive y deja vivir’. Cree que controla su vida diaria bastante bien e intenta evitar los conflictos, ya sean con su mujer, sus padres o quien sea. Harry tiene una filosofía mucho más drástica: cada problema tiene una solución. No sólo un arreglo sobre la marcha, sino una solución para eliminar ‘completamente’ el problema.” El contraste entre los dos personaje da un magnífico juego a lo largo de todo el metraje.

6/10
Morir (o no)

2000 | Morir (o no)

El director catalán Ventura Pons sigue presentando films donde se entremezclan diversas historias, a modo de relatos cortos. La novedad en Morir (o no) reside en que las siete historias de la película se cuentan dos veces, de modos distintos, en blanco y negro y color. La diferencia en el doble relato viene dada por el hecho de si la muerte hace acto de presencia o no en medio de los personajes. De este modo, las andanzas de un director de cine en etapa de bloqueo, un heroinómano con problemas, una cría que se atraganta con un hueso de pollo, un motorista atropellado por la policía, un enfermo que no consigue pedir ayuda, una histérica que se atiborra a pastillas y un ejecutivo amenazado por un asesino cobran doble interés. El film se basa en la obra de Sergi Belbel, y presenta una agradecible frescura. El planteamiento recuerda a títulos como La vida en un hilo, ¡Qué bello es vivir! o Dos vidas en un instante. El reparto está perfecto, a pesar de estar integrado por rostros relativamente desconocidos. 

6/10
Ataque verbal

1999 | Ataque verbal

Un tipo al que le han transplantado un hígado, la viuda del donante, un monitor bisexual de boy scouts, una jovencita que no sabe que está embarazada... Inauditas situaciones se suceden en esta comedia coral en la que la palabra nunca antes había sido utilizada con tanta enjudia. Miguel Albaladejo maneja de modo algo prolijo este caleidoscopio de historias, como reflejo de la cotidianeidad más mundana.

3/10
Una relación privada

1999 | Una liaison pornographique

Él y ella. No tienen nombre. Se han conocido a través de un anuncio del periódico. Sólo quieren mantener una relación sexual, con una cierta periodicidad, sin más lazos. Pero se van conociendo. Están a gusto el uno con el otro. Quizá está surgiendo algo que no estaban buscando: el amor. Un tipo anónimo les entrevista acerca de la experiencia. El título es más escandaloso de lo que en realidad es esta película. Hay alguna escena de sexo, pero lo que el director Fréderic Fonteyne trata de hacer es una reflexión acerca de una sociedad que ha desvirtuado la sexualidad humana al dejar fuera el amor. El español Sergi López y la francesa Nathalie Baye componen unos personajes muy humanos en su fragilidad y en su dificultad de comunicarse sus verdaderos sentimientos.

6/10
Entre las piernas

1999 | Entre las piernas

Miranda es adicta al sexo. Javier es adicto al sexo. Ambos coinciden en unas sesiones de terapia para curar su adicción: la atracción mutua surge enseguida. Pero ella está casada con Félix, un policía que investiga un crimen relacionado con el mundo del cine, en el que Javier podría estar involucrado. Manuel Gómez Pereira deja de lado la comedia que ha caracterizado sus filmes, aunque no sus típicas coordenadas sexuales, en un thriller un tanto desigual basado en la novela de Joaquín Oristrell. Destaca el reparto de primeras espadas del cine español: Victoria Abril, Javier Bardem, Carmelo Gómez.

4/10
Lisboa (1999)

1999 | Lisboa

Joäo, un viajante portugués, recorre las carreteras vendiendo vídeos y casetes en los bares. Berta, una misteriosa mujer, le pide que le lleve hasta Lisboa, porque su coche está averiado. Joäo ignora que Berta está siendo perseguida por su marido. Antonio Hernández dirige un digno thriller, género poco cultivado por el cine español. Su actriz fetiche, Carmen Maura, encabeza un reparto de altura.

5/10
Caricias

1998 | Carícies

Varios personajes barceloneses, con una relación afectiva entre ellos, no son capaces de comunicarse ni entenderse. Al final acaban aflorando los instintos más bajos. Pero parece que tan solo unas simples caricias pueden ser el comienzo de un lazo más fuerte. Película muy del gusto del catalán Ventura Pons (Anita no pierde el tren, Amor idiota), con un reparto coral donde resaltan los nombres de Rosa Maria Sardà, Sergi López o el triunfito Naím Thomas.

3/10
Western

1997 | Western

Uno, español y “castigador”. El otro, ruso y sin comerse una rosca. Los dos unidos en la búsqueda del amor. Inteligente y sensible comedia sobre la amistad y las ganas de vivir. Lanzó a Sergi López.

6/10

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