Zona friki
"The Amazing Spider-Man", la historia que nunca se ha contado
Descubrí a Spider-Man cuando era muy pequeño. Se convirtió en mi personaje favorito. Y es que Supermán podía
Descubrí a Spider-Man cuando era muy pequeño. Se convirtió en mi personaje favorito. Y es que Supermán podía solucionar hasta la muerte de su novia dando la vuelta a la Tierra al revés hasta que girase en dirección contraria y claro, como es lógico, ¡el tiempo iría hacia atrás! Pero Peter Parker tenía que ingeniárselas para colocarle unas fotos al colérico Jonah J. Jameson de cara a poder pagar el alquiler y que no le pusieran de patitas en la calle.
Por estos detalles siempre me ha parecido más cercano y real.
Si por aquel entonces me llegan a decir que algún día estaría en un cine viendo una adaptación de las peripecias de mi querido Trepamuros, de amplio presupuesto, con efectos de última generación, y un reparto brillante, y que sin embargo me iba a aburrir como una ostra, no me lo habría creído.
Sin embargo, me ha ocurrido. Acudí ilusionado a ver The Amazing Spider-Man pues me encanta la primera película de Marc Webb, el director, (500) días juntos, con su inaudito número musical, y su brillantísimo final:
–"¿Y tú cómo te llamas?
–Otoño.
Sin embargo, y pese al gran despliegue de medios, fue comenzar la proyección, y cuando comprendí que tenía por delante otra vez la misma historia, que si la araña radiactiva, que si la muerte del tío Ben, etc., me entró un ataque de tedio brutal. ¿Le ocurrirá lo mismo al resto de espectadores?
He ido a la rueda de prensa de presentación de la película en Madrid. Comparecían nada menos que Andrew Garfield (el nuevo Peter Parker, que fue Eduardo Saverin en La red social), la impresionante Emma Stone (Gwen Stacy), Rhys Iffans (El Lagarto, aunque para mí siempre será el 'fumeta' Spike, de Notting Hill), el citado Marc Webb y los productores Matthew Tolmach y Avi Arak, este último el máximo jefazo de Marvel Studios.
Muchos asistentes, pero una sola pregunta que tuviera sentido: ¿Por qué empezar otra vez la franquicia de cero si la versión de Sam Raimi sólo tiene 10 años? Casi todas las preguntas de la prensa iban en ese sentido.
Marc Webb: El personaje tiene una historia de 50 años, por lo que se han creado numerosas subtramas que aún no han sido explotadas por el cine. –Claro, con la cantidad de cosas que podíais contar y sin embargo volvéis a lo mismo de siempre.
Por ejemplo, sacamos a los padres del personaje, y también a su primer amor, Gwen Stacy. -Los padres salen medio minuto, y salvo porque es rubia, vuestra Gwen Stacy es bastante intercambiable con Mary Jane.
Rhys Iffans: "Queríamos que todo el mundo se sintiera identificado con los personajes. El mío es un hombre muy humano e inteligente, pero aunque quiere salvar a la humanidad, todo le sale mal". –Pues hombre, lo interpretas muy bien, pero en esencia es un villano muy similar al Duende Verde que clavó Willem Dafoe o al Dr. Octopus que encarnó el genial Alfred Molina en Spider-Man 2.
Emma Stone: "Gwen Stacy es la hija de un policía heroico, consciente de que su padre podría haber muerto en acción cualquier día, y aún así apoya que Peter Parker siga siendo un superhéroe. Mary Jane tenía la tendencia contraria, quería que Spider-Man se quedara en casa". –Ambas mantienen el mismo debate interno, no veo que los personajes sean significativamente distintos.
Andrew Garfield: "Lo importante es que aquí es un adolescente". -Bueno, es que Raimi también contó cuando Peter Parker iba al instituto.
Emma Stone (otra vez): "Es que es en 3D". –Sin comentarios, porque estoy harto de las gafas del dolor, y añoro la época en la que el cine se proyectaba en sofisticado 2D.
Marc Webb (de nuevo también): "Es que he intentado ir por la línea realista de Christopher Nolan en El caballero oscuro". –Para, Marc. Tampoco hace falta que desvariemos, no tengas delirios de grandeza, tío.
Asombrosas mentiras
Y para más inri dos pantallas junto a la mesa de los asistentes mostraban el siguiente slogan: "Comienza la historia que nunca se ha contado". Eso me hizo llegar a la conclusión de que a veces la gente de Hollywood se comporta como los políticos, cuando argumentan que "no existe crisis económica" –el irrepetible Zapatero dixit–, o que no va a haber rescate, sino un 'préstamo en condiciones muy ventajosas" –De Guindos cree que nos hemos caído de un ídem–. Reina el convencimiento de que a base de repetir muchas veces la misma mentira, se convierte en una verdad.
Además, Webb se columpió asegurando a los cuatro vientos que Spider-Man tiene una enorme universalidad porque puede ser cualquiera, ya que es el único superhéroe cuyo uniforme le cubre por completo. Se ve que no vio Iron Man el hombre, y eso que tenía delante al jefazo de las pelis de superhéroes de la factoría, el israelí Avi Arak. Obviamente a este último no le dejamos salir de ahí sin que nos respondiera si veríamos a Spider-Man en la secuela de Marvel Los Vengadores. "Sí, sí, sí, sí", exclamaba emocionado Andrew Garfield. "Di que sí, di que sí, di que sí". Pero Arak no soltó prenda. "Esperad que vendamos ésta, que estamos muy atareados". A mí no me extraña que ande agobiado de trabajo, será difícil que The Amazing Spider-Man cuele...
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.