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Biografía

Willem Dafoe

Willem Dafoe

64 años

Willem Dafoe

Nació el 22 de Julio de 1955 en Appleton, Wisconsin, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 3 premios y 2 nominaciones)

Atormentado

22 Agosto 2011

Aunque no para de trabajar, su carrera de actor no ha seguido la senda más fácil. Pero los papeles de Willem Dafoe como tipo atormentado han logrado que una serie de grandes directores acudan a él para plasmar en celuloide sus demonios interiores.

Willem Dafoe nació en Appleton, Wisconsin, EE.UU., el 22 de julio de 1955. Curiosamente, se trata del día de santa María Magdalena, y él interpretaría 33 años después a Jesús en La última de tentación de Cristo, el escandaloso film de Martin Scorsese (1988), polémico y poco estimulante, que adaptaba la novela de Nikos Kazantzakis y mostraba las tentaciones carnales del Mesías con la Magdalena. Willem fue el sexto de ocho hermanos en una familia donde el padre era cirujano y la madre enfermera. Él decidió estudiar teatro en la Universidad de Wisconsin, y tras pasar por el grupo vanguardista Theatre X, confundaría en Nueva York uno propio en 1977, The Wooster Group, también de tipo experimental.

Su primer empleo en cine fue a las órdenes de Michael Cimino en La puerta del cielo (1980), pero su poca presencia se quedaría en la mesa de montaje de este film maldito, aunque hay quien asegura que se le puede ver como extra. En cualquier caso su carrera no fue evidente de primeras, influyó sin duda el rostro, unos rasgos marcados, una boca amplia, que no respondían a los cánones de belleza habituales, pero que le convertirían en el hombre perfecto para componer los personajes atormentados que pueblan su carrera, realmente se apropia de sus angustias.

Resulta curioso constatar cómo le escogieron cineastas de cierto renombre en sus primeros filmes, para roles secundarios. Tony Scott cuenta con él para El ansia (1983), Walter Hill para Calles de fuego (1984) y William Friedkin para Vivir y morir en Los Ángeles (1985), aquí ya un papel de más entidad. La fama y la reconocibilidad para el espectador llegan definitivamente con Platoon (1986), film de Vietnam de Oliver Stone donde es el sargento “bueno” Elias frente al “malo” Barnes, interpretado por Tom Berenger. Curiosamente ambos actores fueron nominados al Oscar al mejor intérprete secundario. Stone volvería a contar con Dafoe para su nueva incursión vietnamita Nacido el cuatro de julio (1989).

El actor empieza a fascinar a los cineastas-autores del más diverso fuste, aunque casi siempre se distinguen por su alma agitada, y su deseo de explorar los recovecos más oscuros del ser humano. Así se entiende la colaboración de Scorsese y Paul Schrader en La última tentación de Cristo. Con el primero repetiría en El aviador (2004), sobre el misterioso millonario Howard Hughes, y con el otro en Posibilidad de escape (1992), sobre el mundo de la drogadicción, y Desenfocado (2002), sobre el actor Bob Crane. Entre las películas malsanas que han requerido la presencia de Dafoe sobresalen Corazón salvaje (David Lynch, 1990), eXistenZ (David Cronenberg, 1999), American Psycho (Mary Harron, 2000) y Anticristo (Lars von Trier, 2009).

Desde luego, no se puede decir que Dafoe escoja papeles facilones. Sin duda que lo más comercial y exitoso que ha hecho es su papel  de enlace la CIA de Peligro inminente (Philip Noyce, 1994) y el Duende Verde en Spider-Man (2002), a las órdenes de Sam Raimi; pues sus composiciones en filmes más populares, por así decir, como en Arde Mississippi (Alan Parker, 1988), El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996), Los elegidos (Troy Duffy, 1999) El mexicano (Robert Rodriguez, 2003), La sombra de un secuestro (Robert Redford, 2004), Plan oculto (Spike Lee, 2006), El caso Farewell (Christian Carion, 2011), le unen cuando menos a grandes directores, y su éxito entre el público en algún caso no estaba garantizado de entrada. Curiosamente, en títulos descaradamente comerciales como El cuerpo del delito, Speed 2 y xXx, estado de emergencia, se ha dado de narices con el fracaso en taquilla, en lo que podría interpretarse como una señal de que debe buscar películas más “artísticas”. Como Life Aquatic (2004), una “marcianada” de Wes Anderson que tiene su público; o el debut en la dirección del escritor Paul Auster Lulu on the Bridge (2005). De todos modos, el actor tiene suficiente humor para reírse de su propia imagen en Las vacaciones de Mr. Bean (2007), a cuenta del cine de autor que suele visionarse en Cannes.

No, Dafoe es un explorador nato con sus películas, y le gustan los desafíos. Como el de ponerse en la piel de Max Schreck, el actor que hacía de Nosferatu en el clásico del expresionismo alemán de F.W. Murnau, en La sombra del vampiro (2000), lo que le valió ser nominado por segunda vez al Oscar. Otras exploraciones en películas “diferentes” a tener en cuenta serían ¡Tan lejos, tan cerca! (Wim Wenders, 1993) y Basquiat (Julian Schnabel, 1996).

Discreto en su vida personal, ha estado muchos años ligado sentimentalmente a Elizabeth LeCompte, directora teatral de The Wooster Group, con la que tuvo en 1982 a su único hijo, Jack. En 2004 rompieron y al año siguiente se casó con Giada Cologrande, guionista y directora italiana.

Oscar
2019

Nominado a 1 premio

Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia

Ganador de 1 premio

  • Oso de Oro honorífico
Filmografía
Su último deseo

2020 | The Last Thing He Wanted

Descafeinada película que parece que va a ser la típica trama de periodista cubriendo una zona en conflicto –la Centroamérica de los años de Reagan y la Contra–, y se transforma en una descripción plomiza de la relación de una hija y su padre, que está relacionado con el tráfico de armas, y que no ha encajado la muerte de quien fuera su querida esposa. Todo debe confluir en conspiración de altos vuelos. Se basa en una novela de Joan Didion, que han convertido en guion el debutante Marco Villalobos y la también directora Dee Rees. Estamos ante una de esas producciones con las que Netflix puede presumir de “Originales” de calidad, y desde luego tiene un reparto de lujo, con nombres como los de Anne Hathaway, Ben Affleck, Willem Dafoe y Rosie Perez. Esto y el curioso método que tiene la plataforma de medir su audiencia –basta que un espectador vea dos minutos de metraje de un contenido, para que se considere visto–, puede explicar que figure en su recién estrenado top 10 de las películas más vistas en Netflix, pero no debería llevar a engaño a nadie, la película es completamente insípida. Pocas veces hemos visto a la Hathaway más inexpresiva, sin saber qué hacer, imposible creérsela como intrépida reportera. El gancho periodístico no es tal, por una la torpeza narrativa de unos letreros de información imposible de asimilar, y porque nos limitamos a ir viendo encuentros de la protagonista con diversos personajes que al espectador, francamente, le importan un bledo.

3/10
The French Dispatch

2020 | The French Dispatch

Nightmare Alley

2020 | Nightmare Alley

Un joven y ambicioso feriante (Bradley Cooper) con un innegable talento para manipular a la gente con unas pocas palabras bien elegidas, se compincha con una psicóloga (Cate Blanchett) que es aún más peligrosa que él.

Siberia

2020 | Siberia

Tommaso

2019 | Tommaso

El faro

2019 | The Lighthouse

Una película absolutamente desconcertante, lo que no debería extrañar en su director Robert Eggers, que ya logró romper el saque a más de uno con su insólita cinta de terror La bruja, con la que debutó en la dirección. En esta ocasión ha escrito el libreto de El faro con el concurso de su hermano Max, debutante en estas lides. Por momentos se diría que tiene en la cabeza el cine de Ingmar Bergman, en lo que sería una obra de cámara sobre la maldad y la locura. A finales del siglo XIX, dos curtidos marineros son dejados en un islote donde deben ocuparse del cuidado del faro que ilumina y guía a los navegantes. El veterano Thomas Wake está al mando, y trata al otro, Ephraim Winslow, más joven, como si fuera un novato incapaz de manejarse en un entorno que es como para volverse loco. Porque en efecto, se encuentran aislados en un entorno de naturaleza salvaje, en que los vientos, el oleaje, las tormentas y el ruido del faro, taladran el cuerpo y el espíritu de los que deben compartir espacio durante varias semanas, sin mucho con lo que entretenerse. La relación entre Thomas y Ephraim deviene en un curioso toma y daca, en que el primero parece divertirse abroncando y humillando al otro, quien a su vez le va perdiendo el respeto y le contesta también sin muchos miramientos. No lleva además nada bien que Thomas le impida acceder a la linterna del faro. La película estéticamente es deslumbrante, con su fotografía en blanco y negro muy contrastada, y el inusual formato cuadrado de pantalla, que ayuda a intensificar la sensación claustrofóbica de la narración. Y los dos actores que llenan el film, Willem Dafoe y Robert Pattinson, dan el tipo de sus personajes, en lo relativo a su duro oficio, y también en su degradación moral, en que a veces parecen auténticos demonios, incluso con leves trazos de imaginería onírica, ya sea para mostrar a uno asemejándose a un diabólico Neptuno, o al otro con perversas fantasías sexuales con una sirena. Pero una vez definida la atmósfera opresiva, y la relación de odio con cortos lapsos de paz entre los protagonistas, la sensación es de cansina reiteración que se hace irritante, como si contempláramos el flujo y reflujo de las olas del mar. Y se repite una y otra vez la dinámica provocación-respuesta, con frecuencia estimulada por una borrachera.

5/10
Togo

2019 | Togo

Alaska, 1925. En el pequeño pueblo de Nome muchos niños han caído enfermos de difteria. Falta suero antitoxina, por lo que se teme por la vida de los pequeños y por tanto por el futuro de la comunidad. El alcalde y los dirigentes están desesperados y confían que les puedan enviar el suero vía aérea. Sin embargo, cuando el mal tiempo impide el desplazamiento, sólo podrán recurrir a Leonhard Seppala, un experimentado 'musher' noruego que, gracias a su trineo de perros liderados por Togo, parece ser el único capaz de atravesar cientos de kilómetros de nieve y hielo para conseguir el suero y traerlo de vuelta. Entretenida producción de Walt Disney que narra la historia de una de las proezas animales más extraordinarias de todos los tiempos, la llamada Carrera del Suero de Nome o Gran Carrera de la Misericordia. Casi todo el peso recayó en el pequeño Togo, un perro de la raza husky que guió la expedición de Seppala, que fue la que cubrió la mayor parte del recorrido (más 500 de un total de 1.085 kilómetros), realizado por etapas y en donde también intervinieros otros hombres y trineos, aunque con unas distancias infinitamente menores y menos peligrosas que las llevadas a cabo por Seppala y sus perros. El director Ericson Core (Invencible) se toma mucho tiempo en contar la relación de Togo con Leonhard Seppala y su mujer Constance. La narración, así, está contada en dos tiempos: en el presente y doce años antes, pues Togo tenía esa avanzada edad cuando emprendió la aventura. Resultan muy divertidas las habilidades del cachorro Togo para escaparse de cualquier lugar con el fin de seguir a Seppala y a su trineo. Seppala al principio no aguantaba al indomable cachorro e incluso lo regaló un par de veces. Pero la perseverancia de Togo acabó dando sus frutos cuando el musher (nombre con que se denomina a los conductores de trineos) decidió probarlo como guía, y quedó impresionado. Esa narración en dos tiempos aporta humanidad a la historia –también con la relación de Leonhard y su mujer– y concede más impacto a las escenas de acción a través de la nieve. Especialmente espectacular resulta la peligrosísima travesía de Norton Sound, una enorme bahía helada a través de la cual el equipo podía ahorrarse muchos kilómetros. Togo es una muestra más del heroísmo que es capaz de emprender el ser humano por sus semejantes y también de la especial conexión que los perros pueden tener con sus dueños, aquí inmejorablemente interpretados por Willem Dafoe y Julianne Nicholson. Sirve además como documento que cierra una cuenta pendiente con la justicia histórica. Porque el perro que se hizo célebre en el mundo entero fue Balto, el cual sólo recorrió el último y más fácil tramo de la expedición. Balto cuenta incluso con una estatua en Central Park en Nueva York y el nombre de Togo fue casi olvidado, cuando en realidad fue el husky de Seppala quien lideró la proeza a traves de más de 500 kilómetros.

6/10
Huérfanos de Brooklyn

2019 | Motherless Brooklyn

En el curso de la investigación de un caso, Frank Minna, jefe de una agencia de detectives, es tiroteado y acaba muriendo tras ser auxiliado por uno de sus hombres, Lionel Essrog, el cual era uno de sus protegidos desde que Minna le conoció en un orfanato de Brooklyn. Essrog es un tipo singular pues tiene una rara enfermedad nerviosa llamada Síndrome de Tourette, por la tiene una infinidad de tics y se siente obligado a hablar sin freno e inoportunamente. Pero Lionel es también un tipo inteligente, detective perspicaz y tenaz, que le tenía cariño a Minna y que está decidido a llegar al fondo del asunto. Huérfanos de Brooklyn es cine negro de altura, que recuerda a producciones clásicas y a las historias herederas de las creaciones de Hammett y Chandler. Se trata de una adaptación de la novela Jonathan Lethem, con elementos reconocibles del género, como la corrupción política, los secretos del pasado, el afán de poder, la música de jazz, la chica en apuros, las gabardinas, los sombreros, los matones a sueldo y los investigadores de raza. Hacía 20 años que Edward Norton no dirigía una película, desde su debut con Más que amigos. Desde entonces su carrera como actor tuvo muchos éxitos pero tras rodar El increíble Hulk algo pasó entre él y la industria y fue relevado poco a poco a papeles secundarios. Aquí regresa por todo lo alto, aunque haya tenido que ejercer de productor, además de ser el director, el actor principal y el guionista. Vamos que se ve que se ha tomado el proyecto como algo muy personal. La consecuencia es que se trata una película muy cuidada, mimada diría yo, que ofrece una convincente ambientación de los años 50, se desarrolla sin prisas (casi dos horas y media) gracias a unas pesquisas lentas pero muy creíbles y que atrapa desde el principio hasta el final. Y hay toques de gran director, como ése en que Lionel decide ponerse el sombrero de su difunto jefe. Gran parte del gancho del film es la caracterización de su protagonista, Lionel Essrog. Curiosamente Edward Norton se dio a conocer en el cine con un personaje de desdoblada personalidad en Las dos caras de la verdad, por el que fue nominado al Oscar, y en otra de sus películas más recordadas,The Score, también su personaje jugaba al despiste con su comportamiento. Aquí sus brotes psicóticos son constantes, a veces muy divertidos y Norton vuelve a demostrar que integrar personalidades múltiples sigue siendo una de sus especialidades. Quizá puede achacarse al film que algunos personajes, como los compañeros de oficina de Lionel, queden algo desdibujados, pero otros, como el poderoso político Moses Randolph (notable Alec Baldwin), la activista civil Laura Rose (Gugu Mbatha-Raw) o el ingeniero interpretado por Willem Dafoe, resultan lo suficientemente estimulantes. Estupenda música de Daniel Pemberton.

7/10
Aquaman

2018 | Aquaman

1985, Maine. Un farero encuentra a una mujer inconsciente arrastrada por las olas. Resultará ser Atlanna, princesa del reino submarino de Atlantis, que ha huido de un matrimonio no deseado. Con los años el amor entre el farero y la princesa les dará un hijo, Arthur. Treinta años después el rey de Atlantis, Orm, pretende reunir bajo su mando a todos los reinos submarinos, proclamarse Amo de los Océanos, y declarar la guerra al mundo terrestre. La princesa Mera, su prometida, solicitará entonces la ayuda de Arthur, el único ser que puede impedirlo. Primer largometraje que adapta las aventuras del personaje de Aquaman, que apareció por primera vez en los cómics de DC en 1941. Creado por Paul Norris y Mort Weisinger, más tarde el personaje protagonizaría sus propias historias en los años 50 y poco después se haría célebre al ser parte de la Liga de la justicia. Que el hábitat del superhéroe sea el acuático ha impedido sin duda durante muchos años un traslado convincente a la pantalla, algo que ahora es ampliamente posible gracias al dominio de los efectos especiales. Aquaman se une así a sus colegas de DC –Batman, Superman, Wonder Woman, El escuadrón suicida– para repartirse la taquilla comiquera con sus rivales de Marvel. Poco a poco las fuerzas se equilibran. El director James Wan, que hasta el momento había sobresalido en el género del terror (Saw, Expediente Warren, Insidious), aparca los sustos para ofrecer esta vez un espectáculo lleno de acción y fantasía, que da poco respiro durante las más de dos horas de metraje. Tras una leve presentación en la superficie, pronto seremos trasladados al fondo del mar en donde las conspiraciones y los enfrentamientos darán comienzo. La trama alternará entonces sin descanso escenarios terrestres –desierto del Sáhara, Sicilia– y acuáticos –Atlantis, Reino de la Fosa–, hasta la apoteósica batalla final en el fondo del océano. Quizá la primera parte del film sea la más floja, en donde se pasa rápidamente de un personaje a otro sin apenas detenernos, generando un prólogo submarino que es un batiburrillo ligero y poco claro. Los diferentes reinos del mar y sus reyes respectivos se muestran con simples brochazos e incluso los piratas de la primera escena no parecen poseer demasiada entidad. Pero el guión de David Leslie Johnson-McGoldrick y Will Beall se recompone correctamente al cabo de los minutos cuando la trama avanza por caminos más tradicionales, que retrotraen a las grandes obras épicas de la mitología: el héroe ha de cubrir varias etapas en la búsqueda del tridente de Atlan, una especie de vellocino de oro para cuya posesión hay que superar una serie de pruebas. Hay además elementos que recuerdan otros seres mitológicos, como la aparición del gigantesco Karathen, una especie de monstruoso Kraken imposible de abatir. Todo el film es un despliegue desmedido de efectos especiales. El estilo de éstos es poco realista, algo que ya podemos apreciar en la sorpresiva e inicial escena guerrera de Nicole Kidman, y que luego se constata especialmente en el ambiente submarino, en donde a ratos parece que estamos ante dibujos animados, tal es el juego de luminiscencias, reflejos de colores y cabriolas que las criaturas ejecutan en el medio líquido. Lamentablemente este aparato visual va en detrimento de la concepción de los personajes, que en general están muy pobremente perfilados. Por ejemplo, se echan de menos más escenas del entrenamiento infantil y juvenil del protagonista, de su crecimiento, de sus conflictos. Pero también ocurre eso con los demás personajes. Además, por si eso fuera poco, la espectacularidad de luces y relámpagos marinos es inversamente proporcional a la tensión y la intriga que provocan. Y también puede resultar agotador el enfrentamiento entre Orm y Aquaman, que recuerda la interminable batalla a puñetazos entre Superman y el general Zod en El hombre de acero. Quizá por eso la mejor secuencia sea la persecución en Sicilia. La banda sonora, potentísima, está muy presente, e incluye algunas versiones de canciones modernillas que dan el pego, aunque entre todas ellas destaca el tema de los créditos "Everything I Need", de Skylar Grey. Entre tanta parafernalia técnica, lógicamente las interpretaciones tienen escaso recorrido, aunque es justo afirmar que Jason Momoa cumple con creces. Es un magnífico Aquaman, una mole de músculo con un punto de humor que en general cae bien, pese a que no es precisamente un actor shakespeareano. Nicole Kidman y Amber Heard, en sus más limitados papeles también hacen un correcto trabajo.

6/10
Van Gogh, a las puertas de la eternidad

2018 | At Eternity's Gate

El pintor y director Julian Schnabel (La escafandra y la mariposa) entrega una película muy personal que indaga en el arte pictórico y más exactamente en la búsqueda de la belleza como programa de vida. Para mostrar esa íntima faceta humana se acerca a la vida de Vincent Van Gogh, uno de los pintores más universales y cuya controvertida existencia ha dado ya pie a numerosos libros y películas, recuérdese el clásico El loco del pelo rojo o la más reciente Loving Vincent. Van Gogh, a las puertas de la eternidad recorre los principales hitos de la vida del artista: su traslado de París a Arles; su estancia allí con Paul Gauguin; sus diversos internamientos en hospitales mentales; la automutilación de su oreja; los desvelos de su querido hermano Theo; su traslado a Auvers-sur-Oise. Pero el guión de Schnabel, escrito en colaboración con Jean-Claude Carrière y la debutante Louise Kugelberg, usa los hechos únicamente para adentrarse más y más en el interior del personaje. El director de Basquiat no centra su atención en la obra, sino sobre todo en el pintor, en los anhelos y fantasmas de un Van Gogh que se sabe presa de un don celestial, un estado casi de ansiedad y estupor por el que percibe la eternidad en la naturaleza, para él sinónimo de Dios, Belleza absoluta. El director quiere enfatizar esa urgencia artística con movimientos nerviosos de la cámara, vibraciones impacientes, que al espectador pueden resultar ligeramente molestos en algún momento. Con profusión de primeros planos e imágenes subjetivas, también asistimos a correrías del pintor por los campos, mirando al cielo, a las plantas, al horizonte, mientras suena con fuerza el piano de Tatiana Lisovkaia, al tiempo que se nos va mostrando la mente del artista cada vez más inestable, más insegura. El film puede resultar pesaroso y podría decirse que produce ante todo una "impresión" sobre Van Gogh, no tanto un itinerario vital, por lo que gustará especialmente a personas con sensibilidad artística interesados en la psicología del pintor holandés. Para tal fin, el actor escogido se antoja sencillamente perfecto, pues Willem Dafoe da el tipo de persona contradictoria, reflexiva, inquietante, sublime. Está bien acompañado por una platea de actores de primer orden que en algunos casos sólo cuentan con unos segundos en pantalla, entre los que destacan Oscar Isaac (Gauguin), Rupert Friend (Theo), Emmanuelle Seigner (Madame Ginoux) o Mathieu Amalric (Dr. Gachet).

6/10
La gran muralla

2017 | The Great Wall

Siglo XV. El mercenario inglés William Garin se traslada a China con su socio español, Tovar, y otros compañeros, para robar el polvo negro, invención de enorme potencial militar. Tras un desafortunado encuentro con una extraña criatura, los dos son capturados por miembros de la Orden de los Sin Nombre, fundada para hacer frente a monstruos como el que han visto, los taotie, que cada seis décadas asedian la Gran Muralla China, en realidad construida para contenerlos. Acabarán ayudando a este ejército, que tras la muerte de su general tendrá una nueva líder, la comandante Lin Mei. En una época en la que Hollywood estrecha relaciones con China, por su importante mercado, el veterano Zhang Yimou se pone al frente de esta coproducción, que cuenta con el mayor presupuesto jamás manejado en un film de su país. Resulta un tanto forzada su mezcla de reconstrucción histórica, con elementos fantásticos, pues da la impresión de que se ha renunciado al rigor histórico para justificar la presencia de occidentales en la época en la que transcurre la acción. De esta forma se le puede dar papel a estrellas internacionales. Visualmente impactante, con una deliciosa utilización de los colores, se echa de menos tanto el tono lírico de Hero y La casa de las dagas voladoras, como el dramatismo de los mejores títulos del realizador, pues por mucho que se las apañe para definir más o menos a sus personajes con escuetos diálogos, no tienen la profundidad de los protagonistas de Sorgo Rojo, El camino a casa o Ni uno menos. Ni siquiera Lin, lo que resulta llamativo, ya que siempre ha cuidado mucho los retratos femeninos, su gran especialidad. La culpa la tiene el guión, bastante pobre, a pesar de que han colaborado en su autoría hasta seis guionistas estadounidenses, entre ellos Tony Gilroy y Edward Zwick. El reparto internacional poco puede hacer, salvo mantener el tipo. Ocurre con Jing Tian, estrella china, en el citado papel femenino, con el estadounidense Matt Damon (Garin), y los secundarios, entre los que se encuentra el gran Willem Dafoe, como otro occidental que llegó a Oriente tiempo atrás.

6/10
Asesinato en el Orient Express

2017 | Murder on the Orient Express

Vistosa adaptación de la homónima novela de misterio de Agatha Christie, que ya conoció otra célebre versión cinematográfica a cargo de Sidney Lumet en 1974. Aquí toma el relevo Kenneth Branagh, un director cuidadoso, exquisito incluso, que tiene su punto fuerte en la dirección de actores, en el cara a cara, con lo que la reunión de un grupo de personas que interactúan en un espacio reducido –una casa (Los amigos de Peter), una vieja abadía (En lo más crudo del crudo invierno) o un tren, como es el caso– es sin duda un perfecto caramelito. Durante un trayecto del Orient Express, tren de lujo que parte de Estambul con destino a Londres, se reúnen pasajeros variopintos: una princesa rusa y su sirvienta; un profesor alemán; una institutriz; un doctor; un marchante de arte, su mayordomo y su secretario; una dama madura, tan bella como seductora; un joven empresario hispano; dos nobles rusos; una misionera: y por último el belga Hércules Poirot (o, según corrige él mismo, “Hercule”, ya que nunca ha sido domador de leones), quizá el más célebre detective del mundo. Cuando uno de los pasajeros es asesinado, Poirot tendrá la ocasión de demostrar que su fama responde a la realidad. Lo primero que llama la atención Asesinato en el Orient Express es su acabado visual. Desde las primeras imágenes en Jerusalén (modélico prólogo), siguiendo por la tumultuosa secuencia de Estambul hasta las tomas montañosas que recogen el discurrir del tren, se disfruta de una soberbia recreación de época y un formidable uso de los efectos especiales, magníficamente acompañados de la fotografía de Haris Zambarloukos. Luego el film se sigue con interés, gracias a la variedad de personajes y las intrigas de la investigación, que se despliega en un “in crescendo” hasta el final, con planos muy cuidados y algunos escogidos encuadres mimados por el director. Quizá el guión de Michael Green (Logan, Blade Runner 2049) se precipita un poco en el último tramo, donde la celeridad de algunas deducciones puede hacer perder el hilo, y ciertamente no presta la misma atención a unos y otros personajes, pero en conjunto hay un elogiable equilibrio y también escuchamos algún diálogo portentoso: “si me sigue mirando así, voy a tener que cobrarle el alquiler”, espeta en un momento la seductora Lady Hubbard. Habrá parte del público que prefiera la versión clásica (si se puede hablar así), también porque Branagh moderniza cierto aspecto de la historia y del propio personaje de Poirot, que él mismo encarna a la perfección, cuya puesta en escena final podría parecer excesivamete teatral y melodramática. Aparte, claro está, tenemos la ambigua visión acerca del bien, el mal y la justicia moral, que sin duda sirve en bandeja un magnífico tema para el debate, pero que a algunos puede parecer también desafortunada en los razonamientos expuestos en el film. Entre el espléndido reparto, lleno de rostros conocidos, además de un ajustado Branagh (al que le hubiera venido bien mantener más el humor del arranque), destacan los trabajos de Daisy Ridley y Michelle Pfeiffer. 

6/10
The Florida Project

2017 | The Florida Project

Moonee es una niña de seis años que va de gamberrilla con sus amigos durante las vacaciones de verano, tirando escupitajos a los coches de la gente, entre otras lindezas. Vive en un motel en Florida con su despreocupada madre soltera veinteañera Halley, que viene a ser como una eterna adolescente, sin trabajo fijo, igual vende cosméticos de imitación sin licencia, que ofrece sus favores sexuales para sacarse un dinero. Bobby, el paciente encargado del establecimiento, puede que termine perdiendo la paciencia con su inquilina, igual que le ocurre a una buena amiga, que trabaja como camarera. Tras abordar el mundo de la transexualidad en la celebrada y discutida Tangerine, Sean Baker aborda una historia familiar en la marginalidad, que muestra con bastante realismo como la no-asunción de responsabilidades por parte de los adultos, so excusa de ser un espíritu ácrata y libre, puede tener amargas consecuencias, y el precio más alto le toca pagarlo a los que menos culpa tienen: los niños, inocentes, cuya posible fuga al mundo de fantasía de la cercana Disneylandia no deja de ser una quimera. La dejación en la educación, pese al cariño, que puede obligar a la actuación de los servicios sociales, se aborda sin tapujos ni falsas excusas. Y se contrapone la fragilidad y naturalidad de la infancia, que aun abandonada y malcriada conserva algo que nunca debería echarse a perder. Baker cuenta su historia con buen tino, amando a todos sus personajes, pero sin ocultar sus defectos, y utiliza como telón de fondo esa especie de lugar irreal, destino de vacaciones, que puede ser Florida, planteamiento acentuado con los colores pastel con que han sido pintadas las paredes del motel, para atraer a posibles turistas. La niña Brooklynn Prince es muy natural, al igual que el resto de críos, pero también destaca la madre, Bria Vinaite, muy creíble, y Willem Dafoe con su jugoso papel secundario de gerente del motel.

7/10
Siete hermanas

2017 | What Happened to Monday?

Futuro distópico próximo. En la Tierra los recursos alimenticios y energéticos escasean, y los avances genéticos han tenido un efecto de partos múltiples. La todopoderosa dirigente política Nicolette Cayman ha logrado instaurar una ley de hijo único al más puro estilo maoísta. Los hermanos sobrantes, en caso de darse, serán criogenizados, y despertados, tal vez, dentro de muchos, muchos años, si las cosas mejoran. El abuelo de siete hermanas septillizas no ha aceptado esta situación y ha logrado criarlas y mantenerlas ocultas desde pequeñas mediante una estratagema: bautizadas con el nombre de los días de la semana, Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado y Domingo subsisten bajo la única identidad de Karen Settman, y sólo salen al exterior en el día que se corresponde a su nombre. El día en que Lunes debe conseguir un ascenso, no vuelve a casa, lo que dispara las alarmas entre el resto de hermanas. Los cuerpos de seguridad podrían haberlas descubierto. El director de Zombis nazis y su secuela, Tommy Wirkola, entrega una película de planteamiento sugestivo, bien respaldada en la producción por Raffaella De Laurentiis. Plantea cuestiones de entidad, como las leyes totalitarias que restringen la libertad de los ciudadanos, limitando el número de hijos que pueden componer una familia. Pero el guión de Max Botkin y Kerry Williamson resulta un tanto deslavazado, con ideas sobre la superpoblación muy limitadas, y personajes bastante planos. Noomi Rapace hace un notable esfuerzo para dotar a cada hermana de algún rasgo distintivo, pero más allá del aspecto diferente a la hora de andar por casa, faltan trazos firmes acerca de su personalidad y amores. De modo que las reacciones cuando la muerte llama a la puerta están faltas de humanidad, y aunque se trate de disimular con rostros horrorizados, aquello no basta ni resultan convincente. Además, sorprende que, pese a que supuestamente lo compartan todo, sepan tan poco de lo que hacen las otras el día de la semana que salen a la calle. También los perseguidores resultan bastante planos. Aunque alguna escena de acción están bien llevada, se abusa de una violencia efectista, y cuestiones como el sadomasoquismo que practicaba una de ellas, entrelazado con un supuesto romance sincero, no aportan nada a la trama, más allá del natural morbo.

5/10
Opus Zero

2017 | Opus Zero

Como perros salvajes

2016 | Dog Eat Dog

Cuenta la historia de tres ex convictos contratados para llevar a cabo un secuestro en la ciudad de Los Ángeles. Tras el intento fallido de cumplir esta misión, el trío se verá envuelto en una huida que provoca que sus vidas estén fuera de control, lo que les compromete a echarse a la carretera e intentar no volver a la cárcel cueste lo que cueste.

Un hombre de familia

2016 | A Family Man

Dane es un cazatalentos que además tiene la oportunidad de mejorar su posición en su empresa, si supera a un serio oponente. Sin embargo, sus aspiraciones laborales chocarán con las necesidades de su familia y eso creará dudas en la situación. Sólido drama familia que cuenta con un impresionante elenco de actores de primer nivel, con protagonismo para Gerard Butler.

6/10
Mi amigo hindú

2015 | Meu amigo hindu

Diego es un director de cine enfermo de cáncer. Su entorno tiene serios problemas para lidiar con su tormentoso estado de ánimo actual. Lo más probable es que no sobreviva, pero si lo hace, deberá aprender a afrontar la vida de otro modo.

El hombre más buscado

2014 | A Most Wanted Man

Tras los atentados del 11-S, y siendo sabido que Muhammad Atta recaló en Hamburgo antes de perpetrar los terribles ataques, los servicios secretos de varios países, incluidos Alemania y Estados Unidos, operan discretamente para evitar que otros yihadistas planeen nuevos golpes. La llegada a la ciudad del joven checheno Issa dispara las alarmas, pues se dispone a recoger la herencia de su padre ruso, depositada en la cuenta de un banco, no se sabe bien con qué oscuros propósitos, asesorado legalmente por la joven abogada izquierdista Annabel. El veterano Günther, que vigila todos los movimientos sospechosos de los próceres islamistas desde hace tiempo, considera que Issa podría ser la persona clave que le conduzca a pescar peces más gordos, pero en la delicada operación le toca lidiar con agencias rivales que piensan que está jugando con fuego. Lograda adaptación de la homónima novela de John le Carré, que demuestra una vez más su excelente pulso para el thriller de espionaje; más allá de sus tramas más populares, ubicadas en los años de la Guerra Fría, aquí el marco del peligro de los radicales islamistas, apoyados por personas supuestamente honorables, resulta de rabiosa actualidad. Dirige Anton Corbijn, quien ya dio pruebas de manejar bien la tensión narrativa en El americano, y que aquí demuestra su habilidad para contar una historia de espías lejos de los excesos a lo James Bond, donde tenemos la rutina de vigilancia, los interrogatorios, la suave presión de hierro con los "colaboradores", las negociaciones a "cara de perro" con las otras agencias del servicio secreto. El film transmite autenticidad sin resultar nunca aburrido y siempre ligeramente desasosegante. Y en el gran reparto, con rostros desconocidos más una pléyade de secundarios cuya cara, a cualquier, suena al menos, brilla, por encima de todos, el grandísimo Philip Seymour Hoffman, magnífico en todo el metraje, también en el clímax, y que nos obliga a gritar, qué gran pérdida ha sufrido el cine con su prematura muerte.

7/10
El Gran Hotel Budapest

2014 | The Grand Budapest Hotel

Imaginativo juego de muñecas rusas a cargo del inclasificable y ocurrente Wes Anderson, que dice haberse inspirado en la obra del genial escritor Stefan Zweig, aunque igual podría afirmar que sus personajes de bigotes son deudores de Hergé y su álbum de Tintín “El cetro de Ottokar”, ya puestos. Una joven en la actualidad se siente profundamente conmovida por la novela “El Gran Hotel Budapest”; un autor, unos años antes, confiesa haber escuchado su historia en dicho hotel sito en una montaña solitaria, de labios del señor Mustafá; y Mustafá recuerda su época de botones del hotel, cuando era Zero, a las órdenes del señor Gustave, dueño del establecimiento y todo un caballero, cuando descubrió el amor y se vio sumergido en una vertiginosa aventura conspiratoria de crímenes a cuento de una herencia. Anderson entrega una narración aventurera de enorme dinamismo, con sugerentes toques surrealistas, en la época del desmembramiento del imperio austrohúngaro previa a la Segunda Guerra Mundial, aunque aludiendo siempre a países ficticios. Y a la hora de apostar por lo grotesco, se permite algún detalle gore o tosco, jugando así al contraste con los modales impecables del señor Gustave. Como hiciera ya en Moonrise Kingdom, el cineasta texano apuesta en El Gran Hotel Budapest por una visión romántica, con una paleta de colores pastel muy estudiada, y acudiendo a encuadres atrevidos y al uso de grandes angulares. En su cuidado guión hay espacio para una idealizada historia de amor, y una bonita relación patrón-subalterno de tipo casi paternofilial, que no paternalista. Destaca además un reparto coral de divertidos personajes estrambóticos, y riesgos como el de un formato de pantalla casi cuadrado, y efectos de miniaturas apenas disimulados, que dan al conjunto un adecuado aire naïf.

8/10
Bajo la misma estrella

2014 | The Fault in Our Stars

Hazel es una adolescente con cáncer de pulmón desde hace varios años, siempre atada a una mochila con oxígeno, que sabe que el hecho de que siga viva es una especie de milagro, aunque la sombra de la muerte no deja de acecharla. Sus padres la quieren y no dejan de cuidarla, aunque la angustia forma parte de sus vidas. En el grupo de terapia de su iglesia episcopaliana, al que Hazel acude sobre todo por complacer a su madre, conoce un día a Gus, que acompaña a su amigo Isaac; él mismo ha pasado por la experiencia del cáncer, y de hecho le amputaron una pierna, ahora lleva una prótesis. Ambos comparten una asombrosa vitalidad a pesar de convivir a diario con el dolor, y llegarán a admirar juntos la novela "Un dolor imperial", de Peter Van Houten, que les ha ayudado por su capacidad de atrapar parte de lo que han conocido. Contra pronóstico lograrán contactar con el autor, que vive en Amsterdam, Holanda, aunque el estado de Hazel no hace aconsejable la invitación de aquél a viajar para conocerle. Adaptación del best-seller de John Green, a cargo de los guionistas Scott Neustadter y Michael H. Weber, con la dirección de Josh Boone, que ya trató los desafíos a que se enfrentan las familias en su existencia cotidiana en su otro largometraje, Un invierno en la playa. Tiene el mérito de presentar al público juvenil una historia donde se tratan cuestiones tan serias como la enfermedad, el dolor, la eternidad y la muerte, todas ellas enmarcadas por el amor, lo único capaz de darles el necesario sentido. Y ello de un modo atractivo, que no espante al público, problema al que se enfrenta cualquier película que se atreve a optar porque su protagonista o protagonistas padezcan cáncer, se supone que el espectador va a distraerse, quiere acción, fantasía y cosas bonitas, no enfrentarse a un espejo que les muestra la realidad de la vida. Es inteligente la comparación que hace Boone de que el film es un Titanic –película por cierto, de Fox, como ésta– y que, como ocurría en ese título, procura que no nos obsesionemos con el iceberg, para focalizarnos en la historia de amor. Dicho lo anterior, conviene subrayar que la película no es perfecta, y que aunque diga evitarlo la voz en off de la protagonista en el arranque, se paga el peaje de cierto acaramelamiento empalagoso en algunos pasajes, la bonita historia de amor que viven Hazel y Gus, muy bien encarnados por lo ya popular Shailene Woodley y el emergente Ansel Elgort, curiosamente ambos comparten presencia en la saga Divergente.  La elección, claramente, es centrarse en el amor de la pareja protagonista, la mirada adolescente, lo que hace que la presencia de los padres quede algo simplificada –o incluso "bobificada", si se nos permite la expresión–, reducida a la situación de vivir en sobresalto permanente, algo que se trata de salvar en una escena hacia el final del film. Esa mirada adolescente también trata de ser muy contemporánea, y atrapar lo que se supone domina entre la gente joven, o sea, cierto idealismo y deseos de amor, que debe estar unido al compromiso y no al capricho pasajero, rasgos de generosidad y de sacrificarse por los otros, el miedo al menos a tener miedo; pero también la levedad de la consideración por Dios, la otra vida, la trascendencia, la prevención a la religión organizada, e incluso el contagio de cierto cinismo, hay que hacer un poco de "comedia" para aliviar el dolor de los demás. No se trata de desvelar aquí demasiado acerca de lo que supone para los protagonistas la experiencia literaria y el esfuerzo por conocer a su escritor favorito, pero sí conviene decir que las dos escenas claves al respecto son desiguales, aunque la segunda intente ser una especie de reverberación invertida de la primera, ésta sin duda más poderosa y conseguida. La referencia –también literaria– en otro momento a Ana Frank, una adolescente que afronta también con su familia una situación límite, se revela acertada.

6/10
Pasolini

2014 | Pasolini

Con trazos impresionistas, sin un armazón claro, seguimos a Pier Paolo Pasolini en las últimas horas de su vida, antes de que fuera brutalmente asesinado. Abel Ferrara recurre a su habitual estilo algo desmadejado, que encaja bien con la idea de tratar de atrapar el espíritu de quien a la hora de pedírsele que definiera su oficio con una sola palabra –poeta, ensayista, pensador, cineasta...– señalaba que en su pasaporte ponía simplemente "escritor". Como protagonista, Willem Dafoe da el tipo del personaje retratado. El film recurre a la voz en off para apuntar la nueva obra en la que Pasolini está trabajando, con el simbolismo de la búsqueda del Mesías a través de la estrella. Su entrevista con un periodista sirve para mostrar su lucidez en el diagnóstico de una sociedad deshumanizada. Vemos el cariño de su madre y otras personas de su entorno. Y el escándalo que siempre le envuelve, también en los intereses eróticos de su creación –"el escándalo es un derecho, el ser escandalizado un placer", asegura– y en sus propias pulsiones personales, que van a precipitar la tragedia, mostrada de modo seco y brutal.

5/10
John Wick

2014 | John Wick

El hijo de un gángster ruso entra a robar con unos compinches en casa de John Wick, al que arrebatan su coche del 69, no sin antes matar a Daisy, la perrita que le regaló su mujer... ¡antes de fallecer! Grave error. Desconocen que el tal Wick antes de retirarse fue el matón más brutal e implacable de la mafia, por lo que no se va a tomar a broma precisamente su venganza... Keanu Reeves ha resucitado su carrera, al menos en Estados Unidos, con esta cinta, que supone el debut en la realización de David Leitch y Chad Stahelski, directores de especialistas y dobles de acción de su película Matrix, entre otros destacados títulos. Éstos se concentran en lo que mejor saben hacer, las coreografías de golpes. El film acaba resultando un poco cojo, pues el guión no sólo acumula todos los tópicos posibles del género de venganza, sino que tras el arranque no ofrece muchas más sorpresas. Recuerda mucho a los filmes de Liam Neeson en esta línea, aunque aquí todo resulta mucho más violento sin necesidad. Al menos, Reeves se lo ha tomado más en serio que en sus interpretaciones de los últimos años, por lo que por una vez vuelve a resultar convincente. Y cuenta con el respaldo de competentes secundarios como Michael Nyqvist, protagonista de la versión sueca de Los hombres que no amaban a las mujeres, padre del torpe villano, muy expresivo cuando su personaje se entera de la idiotez llevada a cabo por su hijo.

5/10
Tierra del mal

2014 | Bad Country

Bud Carter, detective de Baton Rouge, se entromete en una banda de criminales y desenmascara a su principal asesino, Jesse Weiland. Carter convencerá entonces a Weiland para que le haga de confidente. Y cuando ambos se convierten en objetivos de los crimnales, Carter y Weiland unirán fuerzas para acabar de una vez por todas con la principal mafia del sur. Thriller criminal con escenas de acción y la tensión policial habitual en una investigación, que ofrece un guión sencillo pero bien desarrollado. El resultado es potente, violento y más o menos entretenido, aunque en ocasiones el ritmo sea un tanto cansino. Incluye intensos papeles para el reparto, con muchos rostros conocidos, en especial los de Matt Dillon y Willem Dafoe, que encarnan a Weiland y Carter respectivamente.

5/10
Nymphomaniac (II)

2013 | Nymphomaniac

Segunda entrega de Nymphomaniac, último trabajo del danés Lars von Trier, dividido en dos volúmenes por razones exclusivamente comerciales debido al largo metraje de la propuesta. Sigue por tanto el esquema apuntado en Nymphomaniac (I) de ocho capítulos, la narración de sus tribulaciones a cargo de Joe, una ninfómana que ha sufrido un violento ataque, y ha sido acogida en su casa por el solitario erudito Seligman. La novedad estribaría en que las perversiones de su adicción al sexo resultan cada vez más truculentas, en este segundo volumen habría espacio para el “ménage à trois” interracial, el sadomasoquismo, la pedofilia y la corrupción de jóvenes, e incluso las relaciones lésbicas acaba metiéndolas el director en ese mismo saco. El conjunto, con imágenes bastante explícitas, es sumamente desagradable, como cabe imaginar. Lars von Trier es un artista con talento, pero le pierde su enorme ego, y la sensación de que en su prodigiosa inteligencia algunas piezas se han desencajado. Ciertas imágenes y pasajes de la película son poderosos, con recursos visuales imaginativos. Pero al tiempo domina una gran pedantería en el toma y daca que mantienen Joe y Seligman, con éste trayendo a colación insufribles comparaciones filosóficas, musicales y religiosas a las historias de aquélla. Resulta irritante cierto tono cínico de superioridad burlona, “yo soy el chico más listo de la clase y vosotros no” podría estar pensando el director danés. A veces da la impresión de que debido al período de “no-entrevistas” que se ha autoimpuesto Von Trier tras su polémicas declaraciones en Cannes acerca de Hitler, el director suple concediéndose con esta película una autoentrevista, haciendo decir a los personajes lo que piensa sobre cuestiones controvertidas, e incluso convirtiéndolos en portavoces de sus propias contradicciones a través de unos Joe y Seligman en discusión. De modo que afirma ser, no antisemita, sino antisionista, larga un peculiar discurso sobre las mujeres sufrientes por culpa de los hombres, o expresa admiración por los pedófilos que no ejecutan sus fantasías. En general Von Trier, director y guionista, muestra amplias carencias en su limitada visión antropológica, sólo en el padre de Joe apreciamos un poco de humanidad más allá del estrecho canuto sexual de la película. No hay explicaciones para la ninfomanía de Joe, la posibilidad del cambio parece descartada, y la apelación en algunos momentos al amor y a las supuestas connotaciones morales del relato son de escasa entidad, se dirían que forman parte del juego del cineasta danés para autojustificarse y dar al amplio espectro de espectadores que reconocen su talento algo que les pueda contentar.

3/10
Nymphomaniac (I)

2013 | Nymphomaniac

Seligman, críptico profesor de origen judío, recoge de la calle a Joe, una mujer tirada en medio de la calle con signos de haber sufrido violencia física. La lleva a su residencia, donde ella le contará con pelos y señales la historia de cómo el desenfrenado deseo sexual que siente desde que era una niña le ha conducido a la perdición. Resulta complicado el análisis de una obra tan errática como Nymphomaniac (I) cuando el film se presenta como una versión “recortada con autorización del director” y como la mitad de un díptico, apelando a no se sabe qué limitaciones de libertad que en realidad parecen meditadas estrategias de marketing (todo apunta a que se pretende vender no sólo la segunda parte, sino también la 'versión íntegra'). En cualquier caso, parece una obra tan viva que posibles giros en su continuación podrían alterar la percepción que ofrece el visionado aislado de esta entrega inicial. Por lo visto en Nymphoniac (I) “autocensurada”, Lars Von Trier se adentra muy a fondo en la mente de una ninfómana, con complejo de Elektra, cuya patología bien podría ser representativa de una sociedad igualmente enferma, en la que las adicciones sexuales compulsivas no permiten tener en cuenta posibles daños ocasionados a otras personas, ni en definitiva el respeto de unas reglas morales. Capaz de alumbrar obras bastante sólidas (Dogville, Bailar en la oscuridad, Melancolía) y otras discutibles (Anticristo, Los idiotas), Von Trier se queda en esta ocasión a medio camino. Por un lado, vuelve a demostrar su capacidad para crear imágenes de enorme potencia, y para sacar interpretaciones desgarradoras, en esta ocasión tanto por parte de actores habituales de su cine (Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgård), como de otros insólitos en su filmografía (Shia LaBeouf metido en un berenjenal muy sórdido, Jamie Bell o una Uma Thurman a gran nivel). Quizás desentone en Nymphomaniac (I) Christian Slater, que a pesar de sus esfuerzos no parece la mejor elección como padre de la protagonista, mientras que la gran estrella de la función, la debutante Stacy Martin, demuestra ser buena actriz, pero también una pobre víctima de los desvaríos más truculentos del realizador danés. Angustiosa y desagradable hasta la saciedad, Nymphomaniac no está exenta de cierto interés, en su constatación de que cuando no se cree en el amor (el autor del film no es ni mucho menos un dechado de optimismo) el sexo conduce a una espiral mediante la que el individuo se encierra en su propio hastío y desesperación. Dividida esta primera parte en cinco capítulos (de un total de ocho), sobresale el tercero, en que la protagonista toma conciencia de las consecuencias de sus actos al conocer a la esposa y madre engañada (Thurman). Si bien, el tono surrealista de este segmento podría parecer extremadamente artificioso a parte del público. A Von Trier le pierde sobre todo su afán de escandalizar, con ensoñaciones incestuosas y fragmentos pornográficos muy explícitos que pretenden ser “novedosos”, incluso involucrando a personajes menores de edad que pueden herir hasta a sensibilidades que están de vuelta de todo. También sobra su peligrosa tendencia a volverse discursivo, como cuando se compara el apetito sexual de la protagonista con la música polifónica, una metáfora válida que da juego estéticamente, pero estropeada porque tanto Gainsbourg como Skarsgård parecen a punto de dar una conferencia. Hasta se explica didácticamente, por si alguien la desconoce, en qué consiste la sucesión de Fibonacci.

4/10
Odd Thomas, cazador de fantasmas

2013 | Odd Thomas

Thomas es un joven capaz de hablar con fantasmas malignos, lo cual le servirá para ayudar al jefe de policía local en la resolución de crímenes. El director de La momia, Stephen Sommers, dirige esta adaptación de una novela de fantasía y misterio de Dean R. Koontz. Tiene efectos especiales no demasiado sofisticados, pero por contra incluye trabajos de actores de cierto renombre, como Anton Yelchin, la guapa Leonor Varela o incluso Willem Dafoe.

5/10
La ley del más fuerte

2013 | Out of the Furnace

Un pueblo remoto, en las cercanías de los Apalaches. Russell y Rodney son hermanos. El primero trabaja en una fábrica y el segundo es militar. Su vida es dura, su padre está gravemente enfermo en la cama. Una noche Russell choca bebido contra otro coche, con muertes de por medio y es enviado a prisión. Al salir, su padre ha muerto, su novia le ha dejado y su hermano, que muestra cada vez más los traumas de la Guerra de Irak, ha contraído importantes y peligrosas deudas. Dramática y violenta película de potente factura visual que mete de lleno al espectador en los ambientes rurales de la América profunda, sitios en donde el trabajo policial puede hacer poca cosa contra quienes se saltan la ley y donde la violencia brilla a flor de piel. El director y coguionista Scott Cooper (Black Mass, Corazón rebelde) no da una visión muy alentadora de la convivencia humana y más bien resalta las dificultades para prosperar. Destaca sin duda su loable visión de la fraternidad, en algún momento muy emocional, y el perfil que se hace del protagonista del film, Russell, un hombre bueno y recto, que es llevado al límite por los hombres y por las circunstancias, lo cual no significa que el film se torne excesivamente fatalista, más bien aboga por cierta ambigüedad. De cualquier forma, la razón de que las cosas interesen y atrapen se debe en gran medida al espléndido plantel de actores, todos ellos expertos en transmitir volcanes de emociones en su interior, especialmente Christian Bale y Casey Affleck en el papel de los dos hermanos. Pero los acompañan estupendamente Woody Harrelson, Forest Whitaker, Sam Shepard...

5/10
John Carter

2012 | John Carter

Un veterano de la guerra de secesión americana llamado John Carter se ve transportado misteriosamente a Marte, donde también se libra una contienda civil entre distintas facciones. Allí es recogido por unos larguiruchos nativos y la distinta gravedad le permite dar saltos espectaculares. Y aunque está desengañado en lo referente a tomar partido por alguien, su encuentro con la bella princesa Dejah Thoris, de aspecto humano, le hará recapacitar. Pues el rey Tardos, el padre de Dejah, ha convenido un matrimonio con el agresor de su pueblo para preservar la paz. John Carter es una adaptación de la primera entrega de la "Serie de Barsoom" de Edgar Rice Burroughs, autor más conocido por sus novelas de Tarzán. Son aventuras a la vieja usanza -una línea que Disney parece haber decidido explotar a fondo, tras el éxito de la saga Piratas del Caribe, y títulos como Prince of Persia: las arenas del tiempo-, y que sin duda inspiraron a George Lucas en su saga La guerra de las galaxias, visto este film se diría que hay un intercambio de influencias entre el mentado cineasta y el legado Burroughs, y ahora la adaptación se tomaría su revancha, pues muchas criaturas y el look desértico de Marte recuerdan a las galácticas películas. El resultado es simplemente correcto, un entretenimiento bastante naif, con escaso sentido del humor y que deja frío. Decepciona un tanto Andrew Stanton, director de joyas pixarianas como Buscando a Nemo o WALL·E, puestos a comparar, ha salido mejor librado Brad Bird de su salto de la animación a una historia con actores de carne y hueso con Misión imposible: Protocolo fantasma. Para empezar, le cuesta situar enseguida al espectador en esta demasiado larga película, con sus saltos desconcertantes de Marte a Nueva York, de aquí al lejano Oeste, y luego otra vez a Marte; que tal planteamiento esté justificado por el desenlace, cerrar el círculo, no parece razón suficiente, pues sencillamente descoloca. Luego existe un problema con el reparto, con desconocidos muy sosos y poco carismáticos en los principales papeles. La idea parece haber sido la de hacer el gasto en secundarios con salarios razonables y, sobre todo, en los espectaculares efectos especiales, donde hay que admitir que las muchedumbres de marcianos o las maquetas de las naves están bastante conseguidas.

5/10
El último cazador

2011 | The Hunter

4:44 Last Day On Earth

2011 | 4:44 Last Day On Earth

Abel Ferrara plantea una situación ya de entrada poco creíble: que sabemos la hora exacta en que va a acabar el mundo, el calentamiento del planeta es una realidad que ha permitido a los científicos dictaminar el momento justo en que todo se va a ir al traste. Pero bueno, aceptemos la premisa, y digamos que lo que hace Cisco (Willem Dafoe) en ese tiempo tiene bastante poco interés. Vamos, que si el mundo se hubiera terminado un día antes, tampoco habría pasado nada. Pues le vemos viendo la tele –allí se nos da noticia de la ultima bendición del Papa en Roma, oraciones en la Meca, las "profecías" medioambientalistas de Al Gore, lo que piensa el Dalai Lama...–, haciendo el amor con su compañera, que se dedica a pintar antes de morir, tomando comida china y concediendo grandes propinas, hablando por teléfono a través de Skipe y teniendo una bronca monumental con su novia al contactar con su hija y su esposa. Se nos antoja hueco y vacío lo que nos cuenta Ferrara, a no ser que ese sea el diagnóstico, que tampoco importa tanto que el mundo se acabe, que no cabe hablar de sentido de la vida, sino de sinsentido. Como ejercicio de estilo puede tener interés algún pasaje –el intercambio figurado con el Dalai Lama, el desenlace...–, pero no basta.

4/10
El caso Farewell

2011 | L'affaire Farewell

Unión Soviética, 1981. Son los últimos días del régimen de Brezhnev y la Guerra Fría entre los dos bloques a un lado y al otro del telón de acero es todavía una realidad. Sin embargo, los contactos, las traiciones y el espionaje son frecuentes. Por casualidad, el francés Pierre Froment, empleado en una multinacional en Moscú, recibe el encargo de su jefe galo de recoger unos documentos importantes de la mano de un tal Grigoriev, prestigioso coronel del KGB. Ese será el primer contacto entre los dos hombres, el primero de una serie de citas que significarán un amplio trasvase de información hacia Occidente, con el que esperan contribuir al fin de la Unión Soviética. El trato entre ambos hombres se irá haciendo cada vez más frecuente, más cordial, al tiempo que van tomando conciencia del riesgo que corren sus vidas y las de sus mujeres e hijos. El director Christian Carion ha dado muestras de ser un cineasta fino, que narra historias humanas de interés, sin plegarse a superficialidades comerciales. Con ese esquema triunfó en La chica de París, y sobre todo en la original Feliz Navidad, donde narraba un suceso histórico acontecido en las trincheras de la I Guerra Mundial. En este film, el director galo vuelve a basarse en hechos reales para entregar una película de espías de corte clásico y muy realista. Ese clasicismo tiene tanto que ver con el aspecto formal –la cámara nunca despista ni juega con el espectador–, como con el hecho de que trata muy genuinamente el tema del espionaje. Aquí no hay tramas intrincadas, ni líos de nombres, ni giros sorprendentes, ni, por supuesto, agentes todopoderosos al estilo James Bond o similares. Ni tan siquiera se ve una pistola. Simple y llanamente se trata de una película de con dos hombres normales que un buen día asumieron un papel activo como espías, una decisión difícil y únicamente impelida por sus conciencias, al margen de aventuras y romanticismos huecos. Sabían que se jugaban la vida y asumieron ese riesgo. Por otra parte, a pesar de su "autenticidad" este planteamiento arquetípico, donde la trama se desarrolla naturalmente, es también demasiado simple y desnudo, apuntalado por una triste y fría ambientación de Moscú. Y aunque al final planea una severa crítica hacia un Occidente cínico y sin escrúpulos, donde al fin y al cabo sólo interesan los fines políticos, en general da la sensación de que Carion no quiere liarse durante la narración, y por eso decide no inventar nada; sin embargo, esa decisión –perfectamente comprensible– también le obliga a repetirse en escenas anodinas, sin demasiado brío. Ejemplo de esa dirección sin nervio es la escena de la frontera con Finlandia, que debiera haber sido de altísima intensidad y resulta torpe y desaprovechada. Así que el plato fuerte de Carion hay que buscarlo en los personajes, que son los que mantienen el film a flote. Comprendemos bien cómo crece la amistad entre los espías, cómo sufren por sus familias, cómo dudan. En este sentido, lo mejor de la película es probablemente la relación entre Grigoriev y su hijo, muy verosímil. Los actores protagonistas están correctos, tanto Guillaume Canet como un inusual Emir Kusturica en labores de interpretación. Y llaman la atención los breves cameos de actores como Willem Dafoe, Diane Kruger o Benno Fürmann.

6/10
A Woman

2010 | A Woman

My Son, My Son, What Have Ye Done

2009 | My Son, My Son, What Have Ye Done

El circo de los extraños

2009 | Cirque du Freak

Más vampiros. Ahora se trata de la adaptación de la obra "El tenebroso Cirque du Freak", publicada por Darren Shan en 2000 y que dio lugar a la llamada "Saga de Darren Shan". En ella, el autor relata en primera persona sus peripecias personales hasta convertirse en un vampiro a sus 16 años. El éxito editorial fue espectacular y hasta el momento ha conocido traducciones a 30 idiomas en 37 países. Se encarga de trasladar a la pantalla el fenómeno Paul Weitz, que cuenta con las más que aceptables referencias de In Good Company o Un niño grande. Darren es el típico adolescente bueno, simpático, inteligente y... demasiado correcto. Porque si no fuera por la influencia de su amigo malote Steve, Darren sería el jovencito excesivamente perfecto, siempre obediente a sus padres, sin una palabra más alta que la otra, etc. Pero una noche ambos amigos acudirán furtivamente a un extraño espectáculo circense, donde verán seres rarísimos, absolutos monstruos de la naturaleza, como la mujer que se regenera rápidamente, el hombre sin costillas, la mujer barbuda, el hombre serpiente , etc. El jefe de este grupo es Crepsley, un tipo muy raro al que le gusta jugar con una araña muy venenosa... Obedeciendo a un impulso Darren robará la araña de Crepsley y ésta acabará picando a Steve. Y cuando Darren acuda a Crepsley para que le dé el antídoto que salavará la vida de su amigo, Crepsley le dirá que a cambio deberá convertirse en vampiro, como él... A decir verdad, el film es un poquito disparate en su planteamiento, y certifica que lo que puede funcionar en una saga escrita no lo tiene por qué hacer en imágenes, y eso que Weitz ha contado con la colaboración del experimentado Brian Helgeland en la elaboración del guión. La trama se centra en la lucha entre vampiros buenos y vampiros malos, por lo que tampoco sorprende. En general, el conjunto denota falta de cohesión y entidad, aunque puede que, en definitiva, lo que escasea es la mínima seriedad requerida. Porque a diferencia incluso de la saga de Crepúsculo, por poner un ejemplo de renombre, aquí hay demasiada tendencia a la comedia inocua o a la aventurilla infantil, y los momentos de tensión son simplemente inexistentes, aun para un público muy joven. Así las cosas, casi todo el atractivo se concentra en la lograda atmósfera a lo Tim Burton, muy oscura y gótica, y en la colección de freaks que hacen acto de presencia, aunque incluso en ese punto tampoco destaca la originalidad (al margen de los horribles monstruitos de curiosa procedencia y cuyo aspecto es calcadito al del famoso Gollum). Por lo demás, en el reparto destacan algunos rostros conocidos, que no aportan demasiado, como los de Willem Dafoe o Salma Hayek, y entre os protagonistas destaca el joven Josh Hutcherson, célebre por su aparición en Un puente hacia Terabithia.

4/10
Los elegidos: The Boondock Saints II

2009 | The Boondock Saints II: All Saints Day

Secuela de la película de acción de 1999, dirigida por Troy Duffy, quien vuelve a ponerse detrás de las cámaras diez años después. Sigue la pista de "los santos", dos hermanos irlandeses, Connor (Sean Patrick Flanery) y Murphy MacManus (Norman Reedus), los cuales viven ahora escondidos en los tranquilos valles de Irlanda, lejos de sus antiguas vidas. Pero las cosas cambian radicalmente cuando un día les llega la noticia del asesinato de un sacerdote en Boston. Los hermanos regresan a Estados Unidos y desatan una cruzada sangrienta y violenta. Con ritmo trepidante pero trama aturullada y sin demasiado sentido, que incluye a la mafia y a unos polis supervisados por una tipa del FBI, lo que cuenta, se supone, son las escenas de violenta acción y cierto sentido del humor, bastante irritante. Como novedades, un mexicano que aúna esfuerzos con "los santos", y un final que "amenaza" con una futura entrega.

4/10
Daybreakers

2009 | Daybreakers

Michael y Peter Spierig siguen la tradición de otras parejas de hermanos directores, como los Coen y los Taviani, que se guisan y se comen ellos solitos sus películas. En su segundo film tras el sangrienta y convencional Undead, los Spierig dan una nueva vuelta de tuerca al sobreexplotado género vampírico, mezclándolo con ciencia ficción. La acción transcurre en el año 2019, cuando la mayoría de los habitantes de la Tierra se han convertido en vampiros. Como quedan pocos humanos, los vampiros están a punto de quedarse sin sangre que llevarse a los colmillos. Edward Dalton (Ethan Hawke) es un hematólogo (también vampiro) que trabaja para un gran corporacion. Investiga un método alternativo para saciar el hambre de los vampiros. Un día, entra en contacto con un grupo de humanos a los que ayuda a escapar. Aunque los personajes son un tanto esquemáticos, y sus excesos violentos son bastante innecesarios, los Spierig logran una convincente ambientación. El presupuesto es de 20 millones de dólares, una cifra muy modesta para un film futurista, que ha sido muy bien administrada. No es habitual que una película con todo el sabor de la serie B como ésta cuente con actores tan solventes como Ethan Hawke, Sam Neill (muy brillante como empresario sin escrúpulos) y Willem Dafoe (un exageradísimo humano rebelde). Intenta ser un producto de mero entretenimiento, pero introduce algunas notas de crítica social que lo hacen más interesante. Arremete contra la ambición desmedida en las grandes empresas, y analiza la génesis de la violencia que genera la falta de productos básicos.

5/10
Anticristo

2009 | Antichrist

Resulta difícil reseñar una película como Anticristo, de Lars von Trier. Sobre todo desde el momento en que su responsable admite que la rodó a modo de terapia, tras sufrir una depresión. Sin reglas, sin razones, sin entusiasmos, asegura el director: “No tengo ninguna excusa para Anticristo, sólo mi profunda fe en la película, la más importante de toda mi carrera profesional”.Estructurada con un prólogo, cuatro actos -“Desconsuelo”, “Dolor”, “Desesperación” y “Los tres mendigos”- y un epílogo, todo arranca una noche en que, mientras un matrimonio hace el amor, su niño se mata accidentalmente al caer desde una ventana. Rotos ambos de dolor, la peor parte la lleva ella, sumida en una profunda depresión. Él, que es psiquiatra, opta porque los dos solos se retiren a una cabaña que tienen en el bosque, donde ella estaba escribiendo un extraño libro sobre la mujer y los prejuicios religiosos. Allí saldrán a flote los temores y reproches mutuos, en lo que parece una lucha entre el tranquilo raciocinio y el salvaje que late dentro de todo ser humano.Lars von Trier tiene una gran capacidad visual, por ejemplo en sus pasajes a cámara lenta, de rara belleza, acompañados de la preciosa música de Händel, y sí, logra un film inquietante. Pero también caótico, peculiar ejercicio de estilo, con pasajes muy explícitos que entran dentro de lo pornográfico, y otros de violencia inaudita, que parecen más propios de la saga Saw que de la filmografía del danés. Hay metáforas ocurrentes, una mirada al lado oscuro de la naturaleza, el reverso tenebroso del paraíso terrenal con unos protagonistas que parecen un trasunto actual de Adán y Eva. No teme el director ofrecer una imagen transgresora y políticamente incorrecta de la mujer, como tentadora irracional e histérica, que lleva al abismo a su esposo. Tampoco importa demasiado la lógica interna de la trama, la alusión a la naturaleza como santuario de Satán, porque se quiere jugar con miedos inefables, lo que el subconsciente esconde. Y aunque al final Von Trier dedica su film a Andrei Tarkovsky, recuerda más a las películas más crípticas de Ingmar Bergman, no a Secretos de un matrimonio, que el danés ha citado en entrevistas, sino a otras tan oscuras e irracionales como La hora del lobo. La película produjo un gran desconcierto en el Festival de Cannes, lo que no impidió que su protagonista femenina, Charlotte Gainsbourg, fuera premiada como mejor actriz.

4/10
Luciérnagas en el jardín

2008 | Fireflies in the Garden

Dennis Lee, que obtuvo el Oscar al mejor corto, debuta en el largometraje con este drama, también escrito por él. Al parecer, contiene muchos elementos autobiográficos sacados de la muerte de su propia madre. A pesar de ser un debutante, Lee ha logrado reunir un elenco de gran altura. Michael Taylor, novelista de éxito, viaja en avión a su ciudad natal, para asistir a una particular celebración. Su madre, Lisa, se acaba de licenciar en la universidad, muchos años después de haber abandonado sus estudios para cuidar a su familia. Acude a buscarle al aeropuerto su hermana Ryne, que le lleva en coche hasta su casa. Pero cuando llegan allí, descubren que ha ocurrido una gran desgracia. Sus padres han tenido un accidente automovilístico y la madre ha perdido la vida. Mientras se prepara el funeral de su madre, Michael retoma la tensa relación con su padre –que le hizo la vida imposible durante su infancia– y también se reencuentra con su tía, con la que estuvo muy unido en el pasado. Con este punto de partida, podría haber dado lugar a una película de mayor calado sobre la comunicación paternofilial, la superación de los traumas del pasado, y el dolor por la pérdida de un ser querido. Pero la realización es demasiado convencional, y el guión –que combina el funeral con flash-backs del pasado– acaba siendo un poco tópico y previsible. Aunque el reparto está formado por figuras, no termina de resultar creíble por ejemplo que Julia Roberts –que apenas sale– sea la madre de este clan disfuncional, o que la animadora de Héroes, Hayden Panettiere, interprete de joven el mismo personaje que Emily Watson. Al menos, Ryan Reynolds realiza un buen trabajo como hijo traumatizado, y Willem Dafoe logra hacer creíble a su personaje, el padre autoritario, a pesar de que sobre el papel es demasiado plano al principio, y va ganando en humanidad sólo en el tramo final. 

5/10
Adam resucitado

2008 | Adam Resurrected

Adam Stein es un judío, desequilibrado mental, que en 1961 reingresa en un sanatorio en el desierto de Negev, en Israel. Allí se encuentran otros enfermos mentales que, como él, perdieron la cordura en los años del nazismo en los campos de concentración. Pero Adam es especial, tiene ciertas cualidades de líder, algo que aprecia el director del centro. Y que podría ser especialmente valioso a la hora de tratar a un nuevo huésped, un niño que se cree un perro, y que obliga a Adam a reencontrarse con su doloroso pasado. Irregular película de Paul Schrader, que maneja guión ajeno de Noah Stollman, que a su vez adapta una novela de Yoram Kaniuk. Sin duda que el cineasta demuestra en Adam resucitado su dominio de la narración cinematográfica, donde las escenas de la actualidad se combinan con otras del pasado, en blanco y negro –las del teatro de variedades, el auge del nazismo y los campos de concentración– y color –las de después de la guerra, en Berlín e Israel–, que van explicitando la terrible tragedia del protagonista. El problema de Adam resucitado es su tono malsano que cansa, que se manifiesta en la extraña relación sexual del protagonista con una enfermera, en el empeño del comandante nazi en tener a Adam como un perro bufón, y en los momentos en que se manifiesta la locura de Adam y otros pacientes, reiterativos. Todo da la impresión de ser algo desmesurado, ya sean las escenas en que se culpa a Dios de haber permitido el horror del holocausto, o las del crío que parece que va a ser humano, pero no, o en que uno u otro personaje se ponen a aullar como perros. La búsqueda de la hija tras la guerra da pie también a momentos extraños, de vez en cuando se hace presente en el film un incómodo punto histriónico que te saca de la película. Hay que reconocer que Schrader en Adam resucitado toma riesgos, y que actores como Jeff Goldblum o el habitual William Dafoe cumplen sobradamente, pero el resultado es definitivamente insatisfactorio.

5/10
Las vacaciones de Mr. Bean

2007 | Mr. Bean's Holiday

Mr. Bean nació en una serie televisiva británica a comienzos de los 90, convirtiendo en una celebridad mundial a su protagonista, el cómico Rowan Atkinson. En 1997, Mr. Bean dio el salto a la gran pantalla, en Bean, lo último en cine catastrófico. Desde entonces, Atkinson ha encarnado a otros personajes, igualmente histriónicos y desastrosos, en títulos como Johnny English y Secretos de familia, que han dado buenos resultados en taquilla, pero que no han logrado igualar en popularidad a las aventuras de Mr. Bean. La anterior película respetaba poco el original de la pequeña pantalla, donde el personaje apenas mascullaba alguna palabra, y todo el humor se basaba en gags que recordaban a las comedias mudas de Buster Keaton y Charles Chaplin. Tampoco acababa de funcionar el hecho de que fuera una historia larga, cuando al personaje le iban mejor los sketches de corto recorrido. Conscientes de tales defectos, los guionistas, el desconocido director Steve Bendelack y el propio Rowan Atkinson se han puesto de acuerdo para solucionarlos. El protagonista sólo dice tres palabras en todo el film, y además, éste tiene estructura de ‘road movie’, lo que permite engarzar situaciones aisladas de lo más dispares, que aún así hacen avanzar el conjunto. Los demás personajes, apenas hablan, o lo hacen en francés o ruso.  En tiempos de la comedia zafia y grosera estilo Borat, se agradece un humor sano, de corte clásico, deudor de los cómicos citados y del francés Jacques Tati, pues el título homenajea claramente a su película Las vacaciones del señor Hulot. Aunque sus pretensiones son mínimas, responde sobradamente a las expectativas de un público que busca ‘echar unas risas’. A veces, consigue que al espectador se le salten las lágrimas, como en la secuencia del restaurante, y la del autostop.

5/10
The Walker

2007 | The Walker

Carter trabaja como acompañante de las esposas de hombres poderosos en Washington que, ocupados en sus negocios y en la política, no pueden estar con ellas. Ingenioso y gran conversador, lleva muchos años en este puesto y ha hecho especial amistad con tres mujeres, Lynn, Abby y Natalie, con las que comparte chismorreos. Cuando una de ellas, Lynn, descubre a su amante asesinado, enseguida busca la ayuda en Carter para que le libre del escándalo que podría arruinar el prestigio de Larry, esposo de Lynn y senador. El problema es que él se convierte en sospechoso. Interesante thriller de Paul Schrader con un guión apañado, donde poco a poco se enreda y desenrenda la madeja de un crimen cuyos entresijos son más complicados de lo que parecía inicialmente, por aquello de que siempre hay personajes que no son completamente sinceros con sus aliados. El film cuenta con un reparto de altura como Woody Harrelson, Kristin Scott Thomas, Lauren Bacall o Willem Dafoe, entre otros, los cuales cumplen con nota. Por su trabajo, Harrelson ganó el premio al mejor actor en el Festival de Verona.

5/10
American Dreamz

2006 | American Dreamz

Martin Tweed, frívolo presentador televisivo, está la cima, debido a la popularidad de su programa American Dreamz, un concurso de aspirantes a estrella de la canción, similar a Operación Triunfo. El fenómeno tiene tal repercusión que Joe Staton, presidente de los Estados Unidos, decide colaborar con el programa como jurado, pues su jefe de gabinete le ha asegurado que así aumentará su popularidad. Entre los concursantes, tiene gran aceptación Sally Kelkoo, una chica aparentemente dulce, pero que en realidad es una manipuladora, capaz de lo que sea con tal de ganar. También se presenta al certamen Omer Obeidi, patoso terrorista iraquí, enviado para poner una bomba que acabe con el presentador, el presidente y los concursantes. En realidad, sus ‘colegas’ no le creen capaz de causar muchos daños, pero le han enviado para librarse de él. Paul Weitz se quitó el sambenito de ser recordado como el director de American Pie, gracias a trabajos tan interesantes como In Good Company y Un niño grande. Ahora reúne a los protagonistas de estas dos películas, Dennis Quaid y Hugh Grant, en una sátira de los reality shows televisivos. Los guionistas parodian sobre todo American Idol, que hace furor en Estados Unidos. De paso, también recibe lo suyo el mundo de la política, dominado por gente capaz de cualquier cosa para aferrarse al poder. Hugh Grant aprovecha el papel de presentador cínico y mujeriego que en el fondo cae simpático, cortado a su medida. Dennis Quaid también se luce, como presidente ingenuo, pero en el fondo bonachón. Y Willem Dafoe sorprende, como astuto y taimado asesor presidencial, que en Estados Unidos recordaba muchísimo a Dick Cheney.

6/10
Paris, je t'aime

2006 | Paris, je t'aime

Mosaico formado por dieciocho historias cortas, rodadas por cineastas excepcionales, que giran en torno al amor. Cada una transcurre en un barrio de París diferente, que sirve como título a cada segmento. El principal escollo es que los cineastas tienen entre cinco y seis minutos por corto, lo que supone un reto para muchos de ellos, acostumbrados a desarrollar sus historias. Sintetizar un relato no es tarea fácil, menos en el cine moderno, en el que por ejemplo son necesarias tres horas de King Kong para contar lo mismo que la película clásica, de 100 minutos. Esta dificultad deriva en que pocos de los autores son capaces de desarrollar una historia de entidad, y los que salen mejor parados son en su mayor parte los que se decantan por narrar una anecdotilla. Es el caso de Joel y Ethan Coen, que mezclan suspense y comedia en ‘Tuileries’, aunque no muestran París, pues transcurre en su totalidad en la estación de metro. Steve Buscemi interpreta a un turista que descubre a una pareja magreándose en el andén de enfrente, lo que causará imprevistas reacciones de los observados. Tiene también su gracia ‘Tour Eiffel’, en la que Sylvain Chomet reivindica el derecho a la diversidad, a través de la historia de amor de dos mimos. Isabel Coixet realiza su primera incursión en el género cómico, pues en ‘Bastille’ parodia sus propios dramones lacrimógenos, a través de la historia de un hombre a punto de dejar a su mujer por una amante más joven. Resulta al menos curiosa ‘Père Lachaise’, en la que el especialista en terror Wes Craven  cuenta con simpatía la visita de una pareja a la tumba de Oscar Wilde. El propio Craven interviene brevemente como actor en ‘Quartier de la Madeleine’, donde Vincenzo Natali convierte a Elijah Wood en protagonista de una historia de vampiros. Esto no significa que no hayan tenido éxito algunos cineastas que han optado por la vía dramática. Destaca Gurinder Chadha, con ‘Quais de Seine’, que apunta con pocos trazos una historia de amor interracial. En ‘Loin du 16ème’, los brasileños Walter Salles y Daniela Thomas han elegido una entrañable historia de amor maternal, recordando que el amor puede ser de diferentes clases. Frédéric Auburtin se ha encargado de rodar imágenes de París, que sirven de transición entre los cortos, y de ‘Quartier Latin’, homenaje al cine de John Cassavetes, con dos de los actores habituales del neoyorquino, su esposa Gena Rowlands y Ben Gazzara. Como en todos los trabajos colectivos, es inevitable que el nivel sea desigual. Desentonan parcialmente algunos pasajes, como ‘Porte de Choisy’, relato surrealista en torno a unas peluquerías chinas. Lo mismo le ocurre a ‘Le Marais’, pues a pesar de la fuerza visual de Gus Van Sant, su narración de un encuentro que podría dar lugar a una relación homosexual no acaba de arrancar. 

5/10
Plan oculto

2006 | Inside Man

Parece que con el tiempo, Spike Lee ha calmado un poco su virulencia racial y va dejando paulatinamente el “combate” a flor de piel, la agresiva reivindicación de la identidad de sus hermanos de raza negra. Y es que el poder visual de las creaciones del director de Atlanta ha hecho mucho por el “Black Power”, con filmes tan notables como Haz lo que debas (1989), Fiebre salvaje (1991), Malcolm X (1992) o La marcha del millón de hombres (1996), por citar algunos de sus trabajos más significativos. Pues bien, después de su extraordinaria La última noche (2002), Lee vuelve a rodar una historia cuya trama se desarrolla al margen de la pigmentación de la piel. Keith Frazier, un policía de Nueva York que está siendo investigado por la desaparición de un importante capital de dinero, ha de enfrentarse como negociador con un peligroso atraco con rehenes en el banco Manhattan Trust. Para lograr el éxito, Frazier tendrá que enfrentarse con tres personas de muy distinta procedencia: el jefe de la unidad de respuesta rápida de la policía, una experta negociadora enviada por un millonario que tiene algo que salvaguardar en el banco, y, por último, con el líder de los atracadores, un inteligente, frío y  hábil estratega que responde al nombre de Dalton Russell. En apariencia, el film arranca como si de un thriller convencional se tratará, pero Lee no es nada simple y pronto deja ver que tras el móvil de los ladrones se esconde algo más complejo de lo que parece. El sólido guión escrito por el casi debutante Russell Gewirtz tiene el suficiente cinismo como para no caer en el típico duelo de buenos y malos, hay sorpresas y algún desconcierto, y sólo parece perder algo de pie con la subtrama protagonizada por Jodie Foster, no del todo justificada. Lee parece disfrutar con unos personajes nada simples, cuyas aristas también hacen referencia a las corruptelas políticas y los límites éticos, y con una llamativa soltura adopta un tono tan ambiguo que casi acaba escapando del thriller para convertirse en un drama de personajes que ilustra con humor el oportunismo que ha reinado y aún reina en la sociedad.

6/10
Mr. Ripley: El regreso

2005 | Ripley Under Ground

El éxito pictórico de Derwatt es puesto en entredicho por un coleccionista. Sólo hay una manera de saber si la obra que tiene es o no una falsificación: que aparezca el artista para probarlo. La cuestión es que Derwatt está muerto y Ripley lleva un tiempo haciéndose pasar por él. Nueva adaptación de una novela de Patricia Highsmith, la creadora de Ripley que es un oscuro personaje con la extraña costumbre de suplantar a los muertos, siendo él el responsable de muchos de estos fallecimientos.

4/10
xXx, estado de emergencia

2005 | xXx: State of the Union

Ése es Darius Stone, el perfecto sustituto del anterior y tristemente asesinado agente xXx, según comenta su antiguo mentor Augustus Gibbons. Darius es rápido, despiadado, amante de las emociones fuertes y con amplio historial criminal. Y Gibbons le requiere para hacer frente a una grave conspiración nacional, cuyo epicentro puede estar en las altas esferas de la Casa Blanca. Esta secuela no esconde en ningún momento sus limitadas intenciones (poco más que acción a mansalva, explosiones y luchas), pero el trabajo del virtuoso especialista Lee Tamahori (Muere otro día) es elogiable, especialmente en un par de vibrantes secuencias (la evasión de la cárcel y el espectacular desenlace en el tren). Y el reparto está plagado de caras conocidas.

2/10
Black Widow

2005 | Before It Had Name

Eleanora, una joven italiana, descubre que Karl, su amante fallecido, le ha dejado como herencia una suntuosa mansión en Nueva York. Acude a visitarla, con la esperanza de encontrar detalles acerca del pasado de Karl. Nada más llegar, se sentirá atraida por Leslie, el guardia de la casa, que le enseña el lugar. Willem Dafoe coescribió el guión de este arriesgado drama con su esposa, Giada Colagrande, que se encargó de la dirección. Ambos son también los protagonistas de una trama romántica cercana al surrealismo, con personajes muy estrafalarios.

3/10
Manderlay

2005 | Manderlay

Lars von Trier no engaña. Meses antes del estreno en cines de Manderlay, el controvertido director afirmó en una entrevista publicada en el diario danés Politiken que, tras su película, se crearía “una hermandad entre el Klu Klux Klan y los negros, porque ambos tendrán muchas ganas de matarme”. Estaba claro que el público debía de esperar una nueva dedada de brutalidad y genialidad, a partes iguales. Y eso justamente es lo que encontramos en esta segunda entrega de la trilogía sobre Estados Unidos. El inicio de la historia enlaza con el final de Dogville. Tras abandonar aquella población, acompañada de su padre y de sus matones, Grace (Bryce Dallas Howard) llega a una plantación del sur llamada Manderlay, un lugar donde la esclavitud aún no ha sido abolida. La joven ve con horror cómo azotan brutalmente a un hombre, y, ante esta visión, su buen corazón se estremece y, enfrentándose de nuevo al parecer de su padre, decide quedarse en Manderlay para luchar por mejorar la vida de sus habitantes y devolverles la libertad. Fiel a su estilo y a su inmisericorde visión de la existencia y del ser humano –una extraña mezcla de ternura, comprensión, autocompasión e insana complacencia en sus miserias– el director de Bailar en la oscuridad vuelve a estar a la altura de la genialidad que ofreció con Dogville, si bien es cierto que el resultado no alcanza probablemente la magnitud de la película protagonizada por Nicole Kidman. Quizá tenga algo que ver en ello que la puesta en escena al modo teatral, con localizaciones “imaginarias”, ya no sorprende. Es cierto que sigue resultando alucinante, pero es inevitable que haya algo en la atmósfera del film que suene a ya visto. Por otro lado, los esperados “regalitos” de Von Trier vuelven a golpear al espectador (brutalidad sexual, hipocresía, asesinato, traición), y aunque hay una menor galería de personajes emblemáticos y definidos, la Grace de Dallas Howard sigue resultando tan cercana como fascinante, aunque también de menor intensidad que la de Kidman.

7/10
Asesino

2004 | Control

Un peligroso psicópata es juzgado y condenado a muerte. En el último momento, unos agentes del gobierno impiden que sea ejecutado, para probar con él una droga que supuestamente rehabilita a los asesinos. Pero él se escapa del laboratorio y acude a vengarse del tipo por culpa del cual le detuvieron. Ray Liotta interpreta al asesino protagonista de este thriller con toques de ciencia ficción, de prometedor punto de partida que recuerda a La naranja mecánica, de Kubrick.

4/10
La sombra de un secuestro

2004 | The Clearing

Wayne y Eileen. Un matrimonio maduro y rico. Sus dos hijos ya se han independizado. La rutina preside sus vidas. Él se pone cada día su impecable traje, besa distraídamente a su esposa, y se encamina al trabajo. Pero en una jornada como cualquier otra algo sucede. Un hombre se acerca al coche de Wayne. Se trata de Arnold, un rostro vagamente conocido. Y la amenaza con una pistola no deja lugar a dudas: se trata de un secuestro. Seguimos entonces dos hilos narrativos: el recorrido de la víctima y su captor a un lugar convenido con los cómplices de éste, y los nervios deshechos de mujer e hijos, asistidos por la policía. El holandés Pieter Jan Brugge ha desarrollado una notable carrera de productor en Estados Unidos, con títulos como El dilema. Ahora debuta en la dirección con un drama de aires clásicos, y pegado a la realidad, con personajes bien perfilados, que son un regalo para los protagonistas, unos Willem Dafoe, Robert Redford y Helen Mirren de lujo Lejos de las fantasías hollywoodienses, Brugge apuesta por la normalidad, una historia de personas vulgares con taras reconocibles, a las que una desgracia obliga a reaccionar. Maneja así un guión bien escrito, donde lo sorprendente son las pocas sorpresas. Sólo existen algunas dudas que deben ser despejadas, a las que alude el certero título original, The Clearing. Alrededor de la psicología del trío protagonista, su pena y amor por lo que se hizo y se dejó de hacer, la película avanza inexorable hasta su emotivo y sobrio final.

6/10
El aviador

2004 | The Aviator

Aunque el periplo del peso pesado del Séptimo Arte Martin Scorsese ha estado lleno de altibajos en los últimos años, el cineasta remonta el vuelo con esta biografía del fascinante y controvertido Howard Hughes. Playboy, millonario, inversor inmobiliario, productor y director cinematográfico, también fue empresario aeronáutico y gran aficionado a la aviación. El guión del consagrado John Logan (El último samurái, Gladiator) sigue los pasos del personaje durante dos décadas, arrancando a finales de los años 20, cuando ronda los 25 años de edad. Heredero de la empresa paterna, decide invertir una desorbitada suma de dinero en Ángeles del infierno. Se trata de una película de aventuras áereas para la que contrata numerosos pilotos que propician asombrosas secuencias de aviones filmadas sin efectos especiales. El film describe minuciosamente su romance con la mítica Katharine Hepburn, una actriz de fuerte personalidad, y también su aventura en la potente compañía aérea TWA. Como empresario aeronáutico, Hughes prueba sus prototipos de sofisticados aparatos, y realiza un fuerte desembolso para llevar a buen puerto la construcción del Hércules, un aparato. Pero Hughes se estrella con uno de sus aviones, y también empieza a sufrir una enfermedad degenerativa, que le lleva a convertirse en un fanático de la higiene y a recluirse sin apenas contacto con el exterior. Scorsese ha conectado con DiCaprio, actor tan italoamericano como él, con el que repite por segunda vez consecutiva, y que fue el promotor del proyecto. Pero nadie diría que se trata de una iniciativa ajena, pues Scorsese fagocita al personaje. En sus manos, Hughes se convierte en uno de sus típicos antihéroes excéntricos que tras un meteórico ascenso asimilan malamente el éxito y acaban trastocados. El esquema del film recuerda sobre todo a Toro salvaje, pero también a Uno de los nuestros y Casino. Por otro lado, la odisea del personaje para sacar adelante el Hércules, una iniciativa tan bienintencionada como megalómana, recuerdan a empresas épicas del propio Scorsese, como la de sacar adelante Gangs of New York, enfrentándose incluso a los productores del film. En este sentido viene a la memoria Tucker, un hombre y su sueño, donde Coppola hablaba de sí mismo, aprovechando la historia de un empresario real, obsesionado con construir el mejor coche el mundo (como Hughes el mejor avión del mundo). Si bien los detractores pueden argumentar que sobra algo de metraje, también es cierto que realiza una fascinante reconstrucción de la época, incluidos los años dorados de Hollywood. Y como siempre, compone más de una secuencia espectacular (sobre todo el rodaje de Ángeles del infierno) y otras intimistas, pero apasionantes, como la comida en casa de los padres de Hepburn. Maestro del cine, Scorsese integra de forma apabullante elementos fílmicos como la vistosa fotografía de Robert Richardson, responsable de Kill Bill o la música del autor de El señor de los anillos, el canadiense Howard Shore. En definitiva, un título que sin ser totalmente redondo, devuelve a su autor al Olimpo. Y aunque a Scorsese se le escapó una vez más ese Oscar que injustamente nunca le ha llegado, el film se llevó cinco de once nominaciones, convirtiéndose en la más premiada del año. La estatuilla más merecida quizás fue la que se llevó Cate Blanchett, estupenda como la irrepetible Hepburn.

7/10
Life Aquatic

2004 | The Life Aquatic with Steve Zissou

Steve Zissou es un oceanógrafo famoso por sus documentales estilo Jacques Cousteau. Durante uno de sus rodajes, un tiburón ataca a su tripulación, lo que provoca el fallecimiento del mejor amigo de Zissou. Así que decide organizar una nueva expedición para atrapar al escualo. Antes de partir se presenta Ned, un joven que asegura ser hijo de Zissou, y que acabará acompañándole junto con su habitual tripulación, compuesta por los ‘freaks’ más estrafalarios. Wes Anderson es un joven director de sello muy personal, que mezcla situaciones surrealistas y cómicas, creando una atmósfera muy especial que dio lugar a la magnífica Academia Rushmore y a la interesante Los Tenenbaums. Ciertamente, no se sabe adónde va esta especie de parodia postmoderna de Moby Dick, y algunos magníficos actores están desaprovechados, sobre todo Willem Dafoe, cuyo personaje es anecdótico. Pero Anderson es un tipo con talento que propicia grandes hallazgos, como algunos momentos graciosos o líricos, y la incorporación de animaciones en los fondos marinos, creados por Henry Selick, el responsable de Pesadilla antes de Navidad. Destaca la interpretación de Bill Murray, en el papel de ‘caradura’ simpático que le ha hecho famoso.

4/10
Spider-Man 2

2004 | Spider-Man 2

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes. El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas. Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

8/10
El mexicano

2003 | Once Upon a Time in Mexico

Para olvidar un pasado marcado por la violencia, “El mariachi” se ha refugiado en un lugar solitario. Pero Sands, agente corrupto de la CIA, acude en su busca para proponerle una misión: impedir que un importante narcotraficante, Barrillo, asesine al presidente de México. Puesto que tiene sus propios motivos para vengarse de Barrillo, “El Mariachi” acepta el encargo. Le ayudan Lorenzo y Fideo, dos fieles secuaces. Con El mariachi, rodada con medios caseros, Robert Rodríguez llamó la atención de los ejecutivos de Hollywood, que le contrataron para seguir la trama con más medios en Desperado. Animado por su amigo Quentin Tarantino, que le dio la idea central del guión, Rodríguez cierra una trilogía ejerciendo como realizador, guionista, montador y director de fotografía, y al parecer más interesado en las secuencias de acción que en buscar una trama sólida. A Antonio Banderas y Salma Hayek, protagonistas de la segunda entrega, les acompañan en esta ocasión Johnny Depp, Willem Dafoe y Mickey Rourke. Banderas, Hayek y Depp hacen sus pinitos como cantantes, mientras que un famoso cantor, Enrique Iglesias, debuta como actor.

4/10
El misterio de Wells

2003 | The Reckoning

Inglaterra, siglo XIV. Nicholas es un joven sacerdote que, sorprendido en adulterio, decide huir de su pueblo para salvar la vida. Convertido casi en vagabundo, encuentra por casualidad a un grupo de cómicos que se dedican a actuar de pueblo en pueblo. Tras unirse a ellos llegan a una aldea donde se celebra el juicio de una mujer acusada de la violación y el asesinato de un chico llamado Thomas Wells. La mujer es condenada a muerte, pero Nicholas y el resto de los cómicos pronto sospecharán que es inocente. Gris recreación de la vida medieval, con prevalencia de tonos oscuros y sórdidos. El director habla de las torpes miserias de muchos nobles de aquel tiempo, para luego esmerarse en tratar con piedad la debilidad del sacerdote, hombre caído en desgracia que anhela encontrar una posibilidad de redimirse y obtener el perdón de Dios. Paul Bettany y Willem Dafoe cumplen eficazmente con unos papeles poco agradecidos.

4/10
Desenfocado

2002 | Auto Focus

Duro film basado en la vida del actor Bob Crane, célebre por la serie televisiva Los héroes de Logan, una sátira sobre el nazismo. El atormentado cineasta Paul Schrader cuenta las esquizofrénicas peripecias de Crane, quien conjugaba una vida familiar de apariencia normal con su enfermiza afición a grabar en vídeo sus juergas sexuales. Schrader muestra los extremos de degradación a que puede conducir la adicción al sexo.

4/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
Pabellón de mujeres

2001 | Pavilion Of Women

Adaptación de una novela de Pearl S. Buck. Estamos en la China de 1938. Madame Wu no puede soportar a su marido, un aristócrata. Hasta el punto de “regalarle” una concubina, para que se “entretenga”. Ella quiere encontrar un amor verdadero. Y empieza a verse atraída por el idealismo del padre André, un misionero americano. Dramón en toda regla, donde chocan las tradiciones ancestrales con las nuevas ideas. Esta versión fuerza el sentido del libro de Buck, donde el amor entre sacerdote y dama era siempre platónico. En medio del reparto oriental está Willem Dafoe, cura otra vez después de Hijos de un mismo Dios.

5/10
Hijos de un mismo Dios

2001 | Edges of the Lord

Segunda Guerra Mundial. Romek, un chaval judío. Sus padres harán lo que sea por salvarle del holocausto. Hasta el punto de separarse de él y enviarlo al campo (no de exterminio, ya se entiende) junto a una familia católica que tiene una granja. Allí es presentado como un pariente lejano. Pero las costumbres chocan, y pronto los hijos de la familia averiguan que es judío. Y la gente de los alrededores no dice las cosas en voz alta por miedo a los nazis, pero las piensan. Una ayuda viene del párroco local, que instruye a Romek como si fuera a recibir la Primera Comunión. El horror visto a través de los ojos de un niño. La muerte de su inocencia infantil. Es lo que dibuja con inusitada dureza el director de origen polaco Yurek Bogayevicz. Con sugerentes paralelismos (el niño, bien encarnado por ese talento llamado Haley Joel Osment, protagonista de El sexto sentido, sale con un grupo de chiquillos, que se asemejan a Jesús y sus apóstoles), traza una parábola que algo tiene de empanada mística, pero donde al final se apunta un atisbo de esperanza. Menos da una piedra.

6/10
Animal Factory

2000 | Animal Factory

Ron es un jovencito que, por un feo asunto de drogas, ingresa en prisión. Lejos de ser un lugar donde el delincuente se regenera, la cárcel se revela como un lugar brutal, en el que no es fácil la supervivencia. Pero Ron tiene la suerte de caerle bien a Earl, un tipo duro y veterano del lugar, que le pone bajo su protección. Lo que al principio es una relación distante, termina uniéndoles estrechamente, hasta el punto de que Ron es casi un hijo para Earl. Ambos empezarán entonces a pergeñar un plan de fuga. El actor Steve Buscemi (Fargo, Con Air (Convictos en el aire)) dirige su segunda película con atino. Se observa que la dirección de actores se le da bien, y de hecho la elección de Edward Furlong (el chaval de Terminator 2: El juicio final) y Willem Dafoe (nominado al Oscar por La sombra del vampiro) se revela perfecta. Aunque él mismo reconoce: "No creo que sea necesario ser actor para arrancarle una gran interpretación". Sorprende además ver a Tom Arnold, típico actor de comedia (Nueve meses) transformado en villano, o al duro Mickey Rourke (El corazón del ángel) en un papel tan inesperado como el de Jan, la actriz. De todos modos, Buscemi lo tiene claro: "Me preocupa más cómo queda una película que quien actúa en ella".

6/10
La sombra del vampiro

2000 | Shadow Of The Vampire

En 1921, el maestro del expresionismo alemán F.W. Murnau acometió el rodaje de una mítica película de vampiros: Nosferatu, inspirada obviamente en el "Drácula" de Bram Stoker, aunque, por problemas de derechos, la historia debía ser alterada y no podía mencionarse el nombre de Drácula. La sombra del vampiro nos cuenta cómo se desarrolló el rodaje. Y especula con la misteriosa personalidad del actor Max Schreck, que hacía de Nosferatu, para lanzar una teoría audaz con un rato de gracia. ¿No sería Schreck un vampiro de verdad? Con tal premisa, asistimos a una película de terror dentro de la cual se cuenta el rodaje de otra película de terror. Aunque la cosa puede sonar liosa, no lo es tanto. De verdad, de verdad. John Malkovich es el director Murnau, un vampiro a su modo, pues no duda en utilizar a un auténtico chupasangres en su peli, con tal de lograr el resultado apetecido; aunque ponga en peligro a todo el equipo. La película la produjo el actor Nicolas Cage.

5/10
American Psycho

2000 | American Psycho

Patrick Bateman es un yuppie triunfador en Manhattan. Pero su vida está vacía, lo que puede comprar con el dinero no le basta. Y ha empezado a desarrollar un peligroso instinto asesino, de modo que sus fantasías erótico-violentas pueden estar conduciéndole a un camino sin retorno. Polémica adaptación de la polémica novela de Bret Easton Ellis. Al psicópata obsesionado por los objetos de marca y las tarjetas de visita le pone cara Christian Bale. Se trata de un tipo que necesita ayuda urgente: la jungla urbana neoyorkina puede ser más salvaje que el mismísimo Amazonas, y tras la aparente dura capa de cinismo de Bateman, se esconde alguien más frágil de lo que pudiera creerse. Película durísima y desequilibrada, el papel protagonista estuvo a punto de hacerlo... ¡Leonardo DiCaprio!

4/10
eXistenZ

1999 | eXistenZ

Allegra es una innovadora creativa de videojuegos, que acaba de diseñar algo totalmente revolucionario: eXistenZ, un juego orgánico que se descarga en el sistema nervioso de los seres humanos, hasta el punto de que les introduce en un mundo donde es difícil distinguir qué es real y qué ficción. Cuando unos fanáticos tratan de asesinar a Allegra, ella no tiene más remedio que huir con ayuda de Ted, un vigilante jurado, al mundo imaginario inventado por ella. El canadiense David Cronenberg (La mosca (1986), Scanners, Videodrome, El almuerzo desnudo) firma un film coherente con su filmografía. Ambientes futuristas extraños, escenas repulsivas (atentos a la pistola de cartílagos, o al asqueroso metaflesh), violencia, sirven para configurar un raro universo, en el que las apariencias engañan. Cronenberg asegura: "Estoy convencido de que lo que la gente hace con los ordenadores y videojuegos es tratar de acercarse cada vez más al juego y fusionarse con él". Inquietante, ¿no? Pues para contarlo, el director ha contado con Jennifer Jason Leigh y Jude Law, éste candidato al Oscar por El talento de Mr. Ripley.

6/10
Los elegidos

1999 | The Boondock Saints

Dos hermanos irlandeses se convierten en los héroes de un barrio de Boston al quitar de en medio a unos mafiosos rusos. Empiezan a creer que son unos enviados de Dios, que deben dedicarse a borrar cualquier huella de mal que vean en el mundo. Un poli (Willem Dafoe) les sigue la pista para detenerlos, aunque secretamente envidia su contundencia. Un film movidito y singular, que se pasa en un pis pas.

5/10
Lulu on the Bridge

1998 | Lulu on the Bridge

Izzi es un saxofonista al que una noche alcanza una bala en el pulmón. Salva la vida, pero ya no podrá tocar el instrumento que daba sentido a su existencia. En plena depresión, encuentra a un hombre muerto y, junto a él, una misteriosa maleta. Empujado por un extraño impulso roba la maleta: en su interior encuentra una extraña piedra y el teléfono de Celia, una chica que cambiará su vida. Paul Auster ofrece en el presente film una atractiva exploración por los curiosos caminos del amor y del azar, dos de sus temas predilectos. La elección de los protagonistas, Harvey Keitel y Mira Sorvino, se revela perfecta.

6/10
New Rose Hotel

1998 | New Rose Hotel

Dos poderosas corporaciones tecnológicas se disputan el talento de Hiroshi, un genial ingeniero genético. La empresa nipona Hosaka contrata a dos mercenarios, Fox y X, para que logren ganarse el favor de Hiroshi en contra de los intereses de la empresa alemana Maas. Ellos planearán una estrategia utilizando a la prostituta Sandii. Ejemplo de cine ciberbunk, ambientado en un futuro cercano e incierto. Hay morbo en las situaciones y cierta intriga en el relato escrito por William Gibson, mientras el director Abel Ferrara consigue implicar medianamente al espectador gracias a un reparto estelar.

4/10
Aflicción

1997 | Affliction

Un divorciado cincuentón tiene un precario empleo de ayudante de sheriff. Su hijita –cuya custodia corresponde a su ex mujer– ha venido a pasar unos días con él. Pero mete la pata: bebe más de la cuenta, se fuma un canuto, y... la niña vuelve con su madre. La investigación de lo que parece un crimen le devuelve temporalmente la ilusión. Película de fuerte calado dramático, se basa en una novela de Russell Banks, autor que inspiró la multipremiada El dulce porvenir. Del duelo interpretativo entre Nick Nolte y James Coburn, padre e hijo en el film, saltan chispas. Dirige con inspiración Paul Schrader.

6/10
Speed 2

1997 | Speed 2: Cruise Control

Durante un crucero de placer por el Caribe, Annie Porter y su nuevo novio --otro policía-- se ven envueltos en el secuestro del trasatlántico en que viajan. Su viaje al paraíso se convierte en poco tiempo en una tragedia, pues un perturbado genio de la informática se hace con el mando del crucero, poniéndolo a toda velocidad, por lo que se avecina el desastre total. Sin embargo, Annie y el chico intentan escapar para detener el crucero, salvar a los pasajeros y, si es posible, poner a los terroristas en manos de las autoridades. Lo mejor son las angustiosas secuencias de acción y efectos especiales, bien rodadas por el especialista Jan De Bont (que comenzó como director de fotografía en las películas del realizador Paul Verhoeven y que posteriormente dio el salto a la dirección con filmes como Speed, Twister o La guarida). El resto es divertido, y aunque no llega a la calidad de la primera parte, se trata de una digna continuación. Sandra Bullock repite el papel que le consagró como una de las actrices más sobresalientes de los noventa. Junto a ella, Jason Patrick realiza una convincente actuación; pero quien realmente destaca es el todoterreno Willem Dafoe (Platoon, Posibilidad de escape), en un papel de malvado, labor que ya había hecho con audacia en el cine en un par de ocasiones, entre las que destaca Calles de fuego.

2/10
Basquiat

1996 | Basquiat

En 1987 el pintor Jean-Michel Basquiat se convirtió en el pintor de moda de Nueva York. Sus coloristas cuadros eran la comidilla de la intelectualidad de la Gran Manzana. Pero el éxito no duró mucho, al menos para él, que murió al año siguiente, con apenas 27 años. Su amigo y compañero de profesión Julian Schnabel debutó en el cine con este film, que quiere ser un homenaje a su memoria y a la creatividad del artista. Y aunque Schnabel consigue algunos pasajes vigorosos, bien apoyado en la dirección artística y musical, el conjunto sabe a caos y vacío, tal vez porque la connivencia de Basquiat con la droga y la frivolidad tampoco daban para más.

4/10
El paciente inglés

1996 | The English Patient

En los años de la Segunda Guerra Mundial, un inglés sobrevive milagrosamente a un accidente aéreo. Aparentemente amnésico, con el rostro desfigurado, el conde Laszlo de Almassy recuerda su apasionada relación amorosa, en el desierto egipcio, con Katherine Clifton. Ella es la esposa de uno de los hombres que le ayudan a trazar mapas para la Sociedad Geográfica Británica. Adaptación de una novela de Michael Ondaatje, ganadora del Booker Prize. Logró doce nominaciones al Oscar, de los que materializó nueve, incluido el de mejor película. Los entusiastas han elevado la película a la altura de Casablanca, la quintaesencia del cine romántico. Más dura será la caída, pues El paciente inglésno es la maravillosa historia de amor que algunos pretenden. Consiste, en todo caso, en el hábil relato de una pasión amorosa, teñida de fatalismo, a la que Almassy es incapaz de poner freno, y donde los intentos de Katherine por detenerla apenas son apuntados. Al marido engañado, tercer vértice del triángulo amoroso sobre el que pivota el film, apenas se le dedican unas tenues pinceladas. La habilidad está en la estructura del guión –Anthony Minghella elabora muy bien el entramado de flash-backs–, en el apoyo de la hermosa fotografía del desierto –debida a John Seale– y de los demás departamentos artísticos. Los actores están muy bien seleccionados y encarnan muy bien sus personajes, ya sean principales o secundarios. Donde debería amor, apenas hay otra cosa que egoísmo. Se puede entender que Almassy se enamore de una mujer casada, pero la ausencia de principios al enfocar la atracción, la disposición a sacrificar todo –la lealtad a la patria, la amistad, la propia vida mediante el suicidio o la eutanasia– en aras a ese supuesto amor, lastran al film privándolo de su teórica razón de ser: mostar un amor que va más allá de la muerte. Hay momentos emotivos –el amor entre la enfermera Hana y el militar hindú Kip propicia la hermosa escena de la contemplación de los frescos de una iglesia–, pero la película se resiente de su larga duración y de su planteamiento amoral de fondo.

6/10
La noche y el momento

1995 | The Night and the Moment

La fascinante y atractiva Francia del siglo XIII es el escenario de esta singular película que gira alrededor del amor atormentado y al erotismo. Willem Dafoe (Arde Mississippi, El paciente inglés) da vida a un atractivo escritor, ávido de bajas pasiones y de dar una nueva vuelta de tuerca a la libertad sexual y a las actitudes sociales concernientes al amor. La marquesa, interpretada por Lena Olin (Havana) es una sensual joven dotada de gran belleza y que tiene todas las facultades para excitar los deseos del intrépido escritor. Cada noche, la luna será testigo de pasiones descontroladas y de placeres ocultos, un juego peligroso y arriesgado en el que los dos amantes terminarán por envolverse hasta que llegue la mañana... Como Las amistades peligrosas es ésta una película que explora los límites del amor; se basa en la novela de Crebillon Fils. Sobresale por encima de todo la magnífica ambientación.

4/10
Tom y Viv

1994 | Tom & Viv

Thomas Stearns Eliot es un poeta norteamericano de éxito que se casa con Vivien Haigh-Wood, una mujer algo desequilibrada. Poco a poco la situación se vuelve insostenible en el matrimonio, y Eliot acaba ingresando a su esposa en un manicomio, donde vivirá el resto de sus días. Brian Gilbert (No sin mi hija) dirige esta biografía del célebre poeta y dramaturgo, autor de "Cuatro cuartetos" y premio Nobel en 1948, que es, a su vez, una adaptación de la biografía que escribió Michael Hastings. El director cuenta una historia de un modo libre pues hay aspectos de la vida del poeta que no ocurrieron tal y como muestra en el film. La película tiene buena ambientación de la época y destacan los decorados, así como la música. De todos modos, se echa de menos mayor fondo en el personaje de Thomas Stearns Eliot, interpretado por Willem Dafoe (La última tentación de Cristo), que raras veces decepciona. Sin embargo, sí resulta plausible el personaje y la actuación de Miranda Richardson (El imperio del sol) como la perturbada esposa.

5/10
Peligro inminente

1994 | Clear And Present Danger

Jack Ryan (Harrison Ford) es un intrépido y audaz agente de la CIA. James Greer (James Earl Jones) es su superior. Debido a una grave enfermedad, Greer tiene que sejar su cargo, y Ryan le sustituye como director de Inteligencia de la CIA. En su dedicación por perseguir la verdad Ryan se ve envuelto en una oscura investigación acerca del asesinato de un amigo personal del presidente de Estados Unidos, que resulta ser un hombre de negocios que tiene dudosos vínculos con el tráfico de drogas en Colombia. Ryan quiere aclarar el asunto, pero hay gente poderosa a la que no le interesa que se descubra la verdad. Paralelamente a su investigación, la misma CIA envía a Colombia un grupo paramilitar con el fin de tapar las sospechas y acabar por la fuerza con un poderoso cartel de droga colombiano. Un emocionante thriller en el que la inteligente trama se va desvelando poco a poco, manteniendo la intensidad durante la película. Harrison Ford realiza una interpretación muy convincente, al igual que Willem Dafoe en su papel de militar sin escrúpulos. La corrupción y la mentira se enfrentan a la honestidad y el sentido de la justicia, con una acción apasionante. Está basada en el best-seller del especialista Tom Clancy.

6/10
El cuerpo del delito

1993 | Body of Evidence

Rebeca (Madonna) es una atractiva, inteligente y algo malvada dueña de una importante galería de arte que es acusada del cruel asesinato de su marido, un rico y maduro hombre de negocios. Todas las pruebas apuntan contra ella. Para encargarse de su defensa no escatima en gastos, por lo que decide contratar al más prestigioso abogado de la ciudad (Willem Dafoe). Al principio la relación entre ambos es meramente profesional, pero posteriormente acaban teniendo una perversa relación sexual, basada en el sado-masoquismo. El abogado es dominado fuertemente por Rebeca, quien aún así ejerce una atracción imparable sobre él. Uli Edel aprovechó el tirón entre determinado público de los filmes de intriga con fuerte carga erótica en este título, producido por Dino de Laurentiis (Flash Gordon, Conan, el bárbaro, Dune) y para el que contó con un gran presupuesto. El reputado actor Willem Dafoe interpreta con igual soltura personajes controvertidos (Calles de fuego) que papeles de bueno (Platoon, Saigón) y en esta ocasión es el tipo que no puede evitar caaer en los juegos eróticos de su defendida. Madonna tenía un gran tirón popular en el cine, pero nunca había interpretado un papel dentro del género del thriller. Los secundarios son primeras figuras, en especial Anne Archer y Julianne Moore. Y les acompaña el prestigioso actor Joe Mantegna.

4/10
¡Tan lejos, tan cerca!

1993 | In weiter Ferne, so nah!

Wim Wenders retoma los personajes de El cielo sobre Berlín. Y lo hace para ofrecer –con una perspectiva diferente– una arriesgada visión sobre el Berlín posterior a la caída del muro y sobre la propia existencia. La película obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes 93. El film se inicia con el ángel Cassiel (Otto Sander), que va de un lado a otro de Berlín contemplando la vida de los hombres. No logra entender en muchas ocasiones su comportamiento, y le gustaría poder intervenir para remediar tantos males. Pero su papel se reduce al de observador y mensajero. Hasta que un día salva la vida de una niña y sus anhelos de convertirse en humano para ayudar a los demás se hacen realidad. Pero Cassiel descubrirá pronto que actuar bien no es tan fácil. El cineasta alemán ha dirigido una película profundamente religiosa –Wenders, cristiano, afirma sentirse cercano a Robert Bresson en sus planteamientos trascendentes–, en la que los ángeles son mucho más que una metáfora: son los mensajeros que comunican a Dios con la gente, capaces de ayudar a los hombres ya que están a la vez "tan lejos y tan cerca". El director reivindica sin ambigüedades el papel de la religión en una sociedad en la que –como se dice en el film– "la gente cree que ha conquistado de verdad el mundo, pero es el mundo el que ha conquistado a la gente". Con Hasta el fin del mundo el film comparte la crítica al excesivo consumo de imágenes propio del mundo actual, que hace peligrar el amor, al traer consigo el olvido del 'saber mirar'. Resulta curioso que esta idea –subrayada con la cita de San Mateo "Si tu ojo está sano..."– sea también leitmotiv de Canción de cuna de José Luis Garci, confesado admirador de Wenders. La crítica es apuntillada al mostrarse el negocio de un desalmado, que intercambia videos-porno por armas de la antigua Alemania del Este. Otros sugerentes temas planteados por Wenders son el vacío, la soledad, la dificultad de hacer el bien y la fugacidad del tiempo. La estructura narrativa de la película es decididamente complicada, y se cambia con frecuencia de estilo. Tiene una primera parte en blanco y negro, en la que ofrece la visión global que Cassiel tiene de Berlín, y en la que abunda la voz en off para mostrar el pensamiento de los hombres. Cuando Cassiel se convierte en hombre el film es en color, a no ser que se muestre la visión de otros ángeles, momentos en que se torna al blanco y negro. Aquí hay dos partes bien diferenciadas: el declive del antiguo ángel ante las dificultades, y su empeño –mostrado en formato de thriller– por desbaratar un negocio de armas. Pero la división no es tan simple y el tono ecléctico del film hace que se pase con facilidad de la reflexión profunda a lo dramático o a lo humorístico. Para hacer su film Wenders se sirve de una espléndida fotografía, a veces con nerviosos movimientos de cámara. También recurre a dos bazas que ha demostrado saber usar con creces: la música, que convierte en parte integrante del relato; y el atractivo reparto, que cuenta además con la aparición especial del ex-presidente soviético Mijail Gorbachov.

7/10
Posibilidad de escape

1992 | Light Sleeper

John le Tour, es un traficante de drogas que trabaja a las órdenes de una mujer. Sus clientes son jóvenes "yuppies" y turistas europeos que frecuentan los "garitos" de moda de la ciudad de Nueva York. Un día, uno de sus clientes aparece muerto y la polícia comienza una investigación sobre las actividades de John. Paul Schrader (guionista de Taxi Driver) dirige este thriller, que nos introduce en el mundo de los bajos fondos de la ciudad de Nueva York. Al cuidado dibujo de tipos humanos se suma el excelente reclamo de la pareja de "actorazos" que encabeza el reparto: Williem Dafoe (Platoon) y Susan Sarandon (Thelma y Louise, El Cliente).

4/10
Arenas blancas

1992 | White Sands

Una película que engancha, donde el sheriff de un pueblecillo encuentra un maletín que contiene una gran cantidad de dinero, junto al cadáver de un hombre. Para destapar el caso de corrupción que oculta, adopta la identidad del difunto. Dirige el australiano Roger Donaldson a actores de perfil duro, Willem Dafoe, Samuel L. Jackson y Mickey Rourke, que hacen buenos trabajos.

El vuelo del Intruder

1991 | Flight of the Intruder

El A-6 "Intruder" es un avión diseñado como cazabombardero de baja altitud capaz de operar bajo cualquier condición meteorológica y para vuelo nocturno. Esta maravilla de la técnica no lleva armamento defensivo, y está tripulado por un piloto y un co-piloto cuya supervivencia depende de su habilidad para el manejo del aparato, y de su destreza para el trabajo en equipo. En plena guerra de Vietnam, deben llevar a cabo su misión más peligrosa, adentrándose en el espacio aéreo del país enemigo. Frank Campbell (Danny Glover) es el jefe del escuadrón de los "Intruder", e intenta imponer las reglas al rebelde teniente Cole (Willem Dafoe). Pero en su peligrosa situación no hay reglas que valgan. Película de acción, entretenida, bien llevada por la mano de John Milius (Conan, el bárbaro) y protagonizada con eficacia por tres grandes actores. La tensión está más o menos lograda, y algunas escenas aéreas son espectaculares.

4/10
Corazón salvaje

1990 | Wild at Heart

Recién salido de la cárcel, Sailor se reúne con su amada Lula. Ambos emprenden un viaje por carretera, aunque la psicópata madre de Lula no aprueba la relación y contrata a un asesino para acabar con Sailor. Y no son los únicos personajes algo mal de la cabeza que pululan por el film... Atípica y salvaje historia de amor, con formato de ‘road movie’ basada en una novela de Barry Gifford, vista por el siempre personal prisma de David Lynch, plagado de situaciones absurdas y fantásticas, humor negro, violencia, sexo y planos impactantes. Palma de Oro en Cannes. Gran reparto y música de Angelo Badalamenti. Resulta impagable la interpretación de Nicolas Cage, con su sempiterna chaqueta de piel de serpiente, susurrando la canción "Love Me Tender" al oído de una joven y bella Laura Dern.

6/10
El triunfo del espíritu

1989 | Triumph of the Spirit

En la Alemania nazi de la Segunda Guerra Mundial, una familia de judíos griegos son llevados a Auschwitz-Arkenau, el tristemente célebre campo de concentración. Salamo Arouch, uno de ellos, que había sido boxeador profesional se enzarza en una pelea, tras la cual el oficial Rauscher le propone participar en los combates que organizan por la noche para entretener a sus hombres. Salamo acepta porque eso le proporciona a él y a su familia comida y tiempo con el que sobrevivir, pero teme cómo acabarán. Robert M. Young dirige una dura película ambientada en la Alemania nazi y basada en hechos reales. Era la primera vez que se rodaba en el auténtico escenario criminal de Auschwitz. El protagonista, es Willem Dafoe (Platoon, Nacido el 4 de julio, Peligro inminente, Spider-man) que está correcto, pero algo contenido en las escenas de boxeo. Su rol de muchacho judío sometido le hace tener que tragarse su orgullo y sus valores con tal de sobrevivir y volver a reencontrarse con su novia Allegra, la cual fue llevada junto a su hermana con el resto de las mujeres. Destaca la presencia de Robert Loggia y Costas Mandylor, entre otros.

5/10
Nacido el 4 de julio

1989 | Born of The Four of July

Una de las mejores películas del carismático y polémico director Oliver Stone, la cual le valió la obtención del Oscar al Mejor Director en 1989. La película narra la historia real de Ron Kovic un veterano de la guerra de Vietnam. Kovic (Tom Cruise) es valiente y apasionado y está dispuesto a servir del mejor modo a su país en Vietnam. Sin embargo, regresa destrozado física y anímicamente. Convertido en un paralítico amargado descubre a su regreso cómo han cambiado las mentalidades de su nación y se erige entonces como una de las voces que con más fuerza denuncia el tremendo engaño al que ha sido sometido todo el país. La película, a veces con secuencias de gran crudeza visual y verbal, tiene la fuerza de las historias reales verdaderamente trágicas. Tom Cruise llevó a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y fue candidato al Oscar por ella.

7/10
Saigon

1988 | Off Limits

Durante la Guerra del Vietnam, Buck McGriff (Willem Dafoe) y Albady Perkins (Gregory Hines) son dos policías del Destacamento de Investigaciones Criminales (C.I.D.) del ejército norteamericano. Cuando investigan los violentos asesinatos de seis prostitutas vietnamitas, se dan cuenta de que el asesino es un oficial americano de alta graduación. El C.I.D intentará que abandonen su investigación. A pesar de ser el objetivo de varios atentados, ellos deciden llegar hasta el final en su investigación. Correcta actualización de la trama de La noche de los generales a la guerra del Vietnam, con dos magistrales intérpretes: Dafoe (Platoon) y Hines (Noches de sol).

6/10
La última tentación de Cristo

1988 | The Last Temptation Of Christ

Este largometraje de Martin Scorsese, una narración de la vida de Jesús muy particular, teología-ficción podríamos llamarla, resultó altamente polémico, y logró molestar a creyentes cristianos de todo el mundo, debido a que se trata de una versión que no se corresponde con los hechos historicos narrados en los Evangelios; algo que el director se vio obligado a reconocer expresamente en un "disclaimer" al principio del film. El director italoamericano adapta una novela de Nikos Kazantzakis que presenta a un Cristo con dudas, poca cosa, incapaz de asumir que Él es Dios. Ideas como la de que Jesús fabrica en su taller de carpintero las cruces que usan los romanos en sus crucifixiones resultan, como mínimo, grotescas. Mientras que la "última tentación" a que alude al título, la de llevar una vida "normal", casado, con varias mujeres e hijos, renunciando a su misión, suena a juego malabar, fallido intento de cortas miras que quiere mostrar cómo puede ser un hombre que no se atreve a asumir que es Dios. Y se entiende que las imágenes que sugieren una relación carnal molesten. Por otra parte, el director quiere ser "original" inventando una curiosa iconografía de la crucifixión y la corona de espinas bastante chocante y repulsiva. Si difícil es hacer una buena película sobre Jesús, cuando se abandonan las referencias que tenemos el resultado puede ser, como es el caso, irregular y pretencioso. Scorsese insiste en que quiso destacar la humanidad de Jesús, y seguramente sea sincero en sus intenciones -el cineasta, católico, estuvo en el seminario-, pero confunde esa loable meta con la reduccionista descripción de Cristo como alguien sencillamente débil y sin capacidad alguna de arrastre, de despertar amor. El guionista Paul Schrader volvía a colaborar con el realizador Martin Scorsese, años después de Taxi Driver y Toro Salvaje, aunque el guión, que tenía años, fue rematado por Scorsese y Jay Cocks. Scorsese dirigió un buen reparto, y recuperó a su actriz de El tren de Bertha, Barbara Hershey, así como a uno de sus actores fetiche, Harvey Keitel, con el que había rodado títulos emblemáticos como Malas calles y la citada Taxi Driver. Pero Willem Dafoe como Jesús es un personaje contradictorio, que nunca acaba de convencer como líder carismático capaz de arrastrar a la gente, no digamos ya como el hijo de Dios en que creen los cristianos. Sus parábolas parecen ocurrencias, y la relación que mantiene con Judas sencillamente increíble, pues el otro le entregaría siguiendo estrictamente sus instrucciones, sería poco menos que un héroe. Otros personajes como la Virgen, María Magdalena, Juan Bautista, las hermanas Marta y María, y Pablo, también salen bastante malparados, son personajes de nulo atractivo.

3/10
Arde Mississippi

1988 | Mississippi Burning

La acción nos sitúa en el sur de los Estados Unidos, en 1964. Una época de convulsiones sociales y conflictos raciales en la Norteamérica más profunda. El terror ha renacido en los márgenes del Mississippi de la mano del Ku Klux Klan. Dos hombres blancos y uno negro, defensores de los derechos civiles de la población negra, han desaparecido misteriosamente. Dos agentes del F.B.I. con unas personalidades muy dispares, interpretados por Gene Hackman y Willem Dafoe, son los encargados del caso. Pero la violencia no ha hecho más que empezar, y tendrán que poner en juego sus vidas si quieren solucionar la situación. El caso trasciende a todo el país, y enseguida se organizan movilizaciones y protestas. Arde Mississippi está basada en unos sucesos reales, que tuvieron lugar durante el llamado "Verano de la libertad". Las voces de los líderes negros comenzaban a sobresalir en Estados Unidos, pidiendo justicia e igualdad de derechos con los ciudadanos blancos. Dirigida con sobriedad por el prestigioso Alan Parker, artífice de El expreso de medianoche, la película mantiene la tensión en todo momento y consigue implicar al espectador en la acción. La interpretación de Gene Hackman es soberbia.

8/10
Platoon

1986 | Platoon

Un universitario deja sus estudios para alistarse como soldado en la guerra de Vietnam. Pronto descubre que no todo es tan heroico como había pensado, pues una misión de reconocimiento termina con un cruel asesinato sin ningún sentido. Los hombres del pelotón dividen su lealtad entre los dos sargentos, totalmente opuestos: Elías, un hombre que intenta mantener ciertos valores morales por encima del infierno de la guerra, y el violento y agresivo Barnes. Tras recibir cuatro Oscar, entre ellos los de mejor película y director, Oliver Stone se consagró como uno de los más importantes realizadores de Hollywood. También es el autor del guión, que se basa en sus propias vivencias, pues Stone fue veterano del conflicto, que refleja de forma inusualmente realista.Explica especialmente bien la evolución del protagonista, de muchacho ingenuo a curtido veterano. Lanzó al estrellato a sus protagonistas, aunque los que más han perdurado han sido Willem Dafoe y Johnny Depp.

7/10
Vivir y morir en Los Ángeles

1985 | To Live And Die In L.A.

William Friedkin –French Connection (Contra el imperio de la droga)– cuenta cómo muere uno de los dos polis que vigilaban a un criminal. El superviviente jura vengar a su compañero. Adrenalina pura y excelente pulso narrativo.

6/10
Calles de fuego

1984 | Streets of Fire

Ellen Aim, una cantante rockera ha sido secuestrada por una banda de moteros liderada por Raven Shaddock. El cazafortunas Tom Cody, con la compañía de su ayudante McCoy y Billy Fish, el representante de Ellen, sérán los únicos que vayan en su búsqueda. Con ingenio intentarán esquivar los peligros de una ciudad llena de calles oscuras y recónditas.   Con aires de rock and roll, el director Walter Hill (Danko: Calor rojo, 48 horas más) presenta una cinta llena de ruido, con bandas macarras y estilo punk ochentero donde un héroe de hoy irá a salvar a una 'damisela en apuros'. Una historia casi medieval, ambientada en las calles de una ciudad moderna. Michael Paré interpreta a un violento matón que deja bien claro quién es el jefe; Willem Dafoe, malo habitual, hace lo propio; y Diane Lane está correcta en el papel de chica sensual que tan bien se le da. Destaca una gran banda sonora con canciones de Jim Steinman, Ry Cooder, Stevie Nick..., todo un placer para los oídos de los amantes del Rock.

5/10
El ansia

1983 | The Hunger

Catherine Deneuve interpreta a una vampiresa centenaria que vive gracias a la sangre de sus amantes. Cuando su compañero John (David Bowie) abandona el "oficio" obligatoriamente (su cuerpo se deteriora a marchas forzadas) se encuentra en una situación desesperada y recurre a una peculiar doctora, interesada en el enigma del envejecimiento, con lo que acabará iniciando una relación. Debut en el largometraje de Tony Scott, que posteriormente se caracterizó por títulos más propios del cine de acción como Top Gun. Ídolos del aire o El último boy scout. El film tiene una atmósfera agobiante, que cuadra a la perfección con un argumento sórdido y pesadillesco, muy diferente de la filmografía posterior de Scott.

4/10
Black Widow

2005 | Before It Had Name

Eleanora, una joven italiana, descubre que Karl, su amante fallecido, le ha dejado como herencia una suntuosa mansión en Nueva York. Acude a visitarla, con la esperanza de encontrar detalles acerca del pasado de Karl. Nada más llegar, se sentirá atraida por Leslie, el guardia de la casa, que le enseña el lugar. Willem Dafoe coescribió el guión de este arriesgado drama con su esposa, Giada Colagrande, que se encargó de la dirección. Ambos son también los protagonistas de una trama romántica cercana al surrealismo, con personajes muy estrafalarios.

3/10

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