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Biografía

Sam Raimi

Sam Raimi

60 años

Sam Raimi

Nació el 23 de Octubre de 1959 en Royal Oak, Michigan, EE.UU.
Filmografía
Rake

2014 | Rake | Serie TV

  Keegan Deane es un heterodoxo abogado, muy hábil en sacar adelante los casos a favor de sus clientes, pero un desastre en su vida personal. De lengua afiladísima, y con un don especial para conocer la naturaleza humana, está divorciado, tiene deudas de juego, recurre de modo habitual a los servicios de una prostituta, y parece incapaz de mantener relaciones duraderas. Se diría que añora una vida normal, formar una familia, pero que es tal desastre que semejante paisaje no parece compatible con su personalidad. Peter Duncan adapta la serie homónima con la que triunfó en Australia al entorno estadounidense de Los Ángeles. Greg Kinnear se revela como la elección perfecta para encarnar al protagonista, una especie de versión picapleitos del cínico médico con corazón de oro, o casi, de House. Alrededor se mueven varios personajes interesantes, como la ex mujer de Keegan, su secretaria, un matrimonio amigo donde la esposa es ayudante del fiscal del distrito y ocasional rival en los tribunales, etc. En cada episodio Keegan asume un caso, al tiempo que vamos conociendo un poco mejor su vida privada. Tras los episodios hay directores de prestigio como Sam Raimi, y dentro de cierto tono irónico, con bromas de doble sentido y piruetas para no dar nunca la impresión de que se está vendiendo moralina, se sirve una serie inteligente y bastante divertida.  

6/10
Oz, un mundo de fantasía

2013 | Oz: The Great and Powerful

La película que nos ocupa podría considerarse una precuela del clásico de Victor Fleming de 1939 El mago de Oz, al que rinde homenaje con numerosos guiños, pero sin renunciar a tener personalidad propia. Por supuesto, la base argumental la proporciona la obra de fantasía de L. Frank Baum, y hay conexión entre los personajes del mundo real y el fantástico, o imágenes que retrotraen al clásico. Como en el citado film, se arranca en blanco y negro con formato de pantalla 4:3 para mostrar Kansas en 1905, con el recinto ferial donde Oz ejerce de mago. Acostumbrado a ejercer de embaucador, ante el público y las jovencitas a las que encandila, tras una de sus fechorías de ligón empedernido consigue huir in extremis en globo. Pero atrapado por un tornado, acaba estrellado en un mundo fantástico en color y de pantalla ancha, lleno de criaturas fantásticas, y que curiosamente se llama Oz. Allí según la profecía se espera la llegada de un mago que les salvará de la tiranía de una bruja, aunque no está muy claro cuál es la malvada de tres hermanas que comparten el dominio de las artes mágicas. Sam Raimi, responsable de la trilogía original de Spider-Man, entrega nuevamente una parábola sobre la bondad y las ambiciones que albergan el corazón humano. No tiene la fuerza de su adaptación del superhéroe, falta un guión más sólido y sobre metraje. Pero el conjunto es visualmente deslumbrante. Cierto que hay momentos de verdadero empacho digital, pero a cambio hay pasajes brillantes, destaca todo lo relativo a la muñequita de porcelana, y el clímax de Oz embaucador resulta muy poderoso. Los actores son correctos, aunque a las brujas (Rachel Weisz, Michelle Williams, Mila Kunis) se les podía haber sacado más partido.

6/10
Arrástrame al infierno

2009 | Drag Me to Hell

Tras ser un "niño bueno" durante el tiempo que ha dedicado a la trilogía de Spider-Man –que pronto conocerá una nueva entrega, faltaría más–, Sam Raimi vuelve a los orígenes, y entrega una película de terror gamberra con la que parece quitarse unos años de encima, recordando los viejos tiempos de Posesión infernal y secuelas. Le ayuda en la tarea Ivan Raimi, su hermano, que firma con él el guión, además de ser coproductor de la película. Tras un prólogo terrorífico, que introduce con habilidad las ideas de maldición, posesión y arrastramiento al infierno, los traviesos hermanos Raimi nos plantean una escena de miedo en un lugar quizá insólito a primera vista, pero no tanto en realidad: la oficina de un banco de Los Ángeles. Allí trabaja Christine, una buena chica, con un prometido estupendo, Clay, y que aspira a un ascenso. Tiene enfrente un duro rival, que hace la pelota al jefe todo el tiempo, además de ponerle zancadillas, siempre con una amplia sonrisa. De modo que cuando acude a ella la señora Ganush, una anciana gitana, suplicando que le prolongue el plazo de pago de la hipoteca, Christine, para ganar méritos ante su jefe, que la pone a prueba dejando la decisión en sus manos, rehusa ayudarla. Como consecuencia será víctima de la maldición gitana de la Lamia, que tras hacerle padecer tormentos sin cuento durante tres días, debería concluir con Christine siendo arrastrada al infierno. Viendo que la cosa va en serio, Christine acude a un vidente para que le eche uno mano que anule la maldición, mientras su novio Clay se debate entre su racionalidad y el amor que siente por ella, que debería empujarle a creerla, sin más, incondicionalmente. Tiene el film de los Raimi varios puntos a su favor. La película tiene un aire retro que agrada, desde su mismo inicio, con uno de los viejos logos en technicolor de la Universal. La atmósfera de terror está plenamente lograda, con pasajes muy a lo "poltergeist", de casas encantadas y objetos que se mueven, a lo que se momentos macabros de violencia paródica, no aptos para todos los paladares, siempre con un humor algo negro, por ejemplo con cierta mosca enredadora. Y este aire está unido a una historia muy reconocible, la de Christine –muy bien escogida Alison Lohman para el papel protagonista–, una chica algo acomplejada por que es de campo, mientras que su prometido es de clase alta, y sus padres insoportablemente presuntuosos; que quiere ayudar a los demás, o es sensible con los animales, pero cuando es su felicidad la que está en juego, pone en primer lugar sus intereses personales. De modo que la película adquiere forma de cuento con moraleja, Arrástrame al infierno es un fábula, donde la falta inicial de generosidad de Christine no va a quedar sin castigo. Eso sí, un cuento de humorada negra, a ratos cruel, bien rematado con el inteligente final.

6/10
Spider-Man 3

2007 | Spider-Man 3

Tercera entrega de las aventuras del hombre araña, que mantiene el alto nivel de los filmes anteriores, basados en el superhéroe del cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko. La clave del éxito, una vez más, es un guión elaborado, lo que no significa planteamientos sesudos –no es eso lo que reclama la saga Spider-Man–, sino un buen puñado de ideas capaces de vertebrar la trama, y que suponen conflictos de entidad para los protagonistas. El director Sam Raimi repite en la escritura del libreto, y a él se suman su hermano mayor Ivan Raimi, y Alvin Sargent, que ya participó en la segunda película, y que demuestra solvencia –como hizo en los filmes Luna de papel y Gente corriente– para pintar personajes normales en situaciones extraordinarias. El nuevo film arranca en una aparente situación idílica para Peter Parker y Mary Jane Watson. El primero al fin ha conseguido el favor popular de los neoyorquinos, que sencillamente le adoran; su noviazgo con Mary Jane se ha afianzado y parece que las campanas de boda pueden sonar en cualquier momento. Mientras, ella ha sido seleccionada para cantar en un multipremiado musical de Broadway. Pero la felicidad perfecta en este mundo no existe, y pronto van a surgir obstáculos a esta felicidad: Mary Jane es expulsada del musical, y se siente anulada ante la popularidad de Spider-Man; y Harry Osborn sigue culpando a Peter de la muerte de su padre. Las cosas se complican más con la aparición de nuevos supervillanos: allí están el Hombre de Arena, un delincuente común con mala fortuna en la vida, que a resultas de un experimento radioactivo ha mutado su estructura genética; y un parásito llegado del espacio exterior en un meteorito, del que nacerá Venom, que primero va a tentar a Peter Parker, que así va a descubrir su lado más oscuro, y luego a un nuevo fotógrafo del Daily Bugle. Nadie es perfecto. No estamos marcados por el destino, cada uno se lo construye con sus propias decisiones. Hay que saber reconocer los propios errores y pedir perdón. El bien existe, y el mal también, y optar por el primero sirve para labrarse una felicidad duradera. Son ideas que todos reconocemos como auténticas, porque las tenemos grabadas muy adentro. El éxito de las aventuras de este superhéroe, frente a otros quizá muy apreciados, pero no tanto, tienen que ver, y mucho, con estas nociones. A partir de ellas tenemos un guión sólido y muy dinámico, donde el encontrarnos en una tercera entrega permite un mejor desarrollo de los personajes. En la referente a las escenas de acción, si bien hay algunas más convencionales –hemos visto ya tantas secuencias de efectos visuales…–, el Hombre de Arena es todo un hallazgo, y la escena de la grúa descontrolada es de una espectacularidad increíble. La trama combina bien esos momentos trepidantes con la exploración de los rincones más oscuros del superhéroe, la tentación de la venganza, el encerrarse en uno mismo y la capacidad de redención. Hay muchos y buenos momentos para el humor –el director del Daily Bugle siempre es una buena baza, pero también están propiciados por las escenas en que Parker “se desmelena”–, pero sin que esto lleve a dejar a un lado la idea del talento, que puede ser malgastado, o no. Ya puede ser uno un gran superhéroe, que eso no le convierte en necesariamente bueno, es más, tiene bastantes posibilidades por equivocarse y optar por lo contrario. La idea de libertad es muy importante en este film, y desde luego la salvación de Harry no puede venir de ninguna manera a través de un golpe de fortuna, su inesperado estado de amnesia.

7/10
Spider-Man 2

2004 | Spider-Man 2

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes. El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas. Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

8/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
Premonición (2000)

2000 | The Gift

En un pequeño pueblo de Georgia, Annie Wilson (Cate Blanchett), viuda y madre de tres hijos, se gana la vida echando las cartas a sus vecinos para predecirles el futuro. A ella acuden, entre otros, Buddy, un joven desequilibrado en busca de esperanza, y Valerie, una joven que sufre tremendas palizas de un marido violento que no soporta que su esposa visite a la vidente. Aunque el trabajo de Annie no es demasiado bien visto por las autoridades locales, tras la desaparición de una joven, y debido a la falta de pruebas, la policía decide acudir a ella como única posibilidad de descubrir su paradero. En la línea de las últimas películas de suspense con tintes sobrenaturales, Premonición es un producto dignísimo gracias a las interpretaciones de un soberbio reparto, con mención especial para Cate Blanchett, Giovanni Ribisi (el joven médico de Salvar al soldado Ryan) y Keanu Reeves, este último en un papel muy distinto al que nos tiene acostumbrados. Sam Raimi recupera la sórdida habilidad que ya mostró en Un plan sencillo para plasmar con fidelidad el perfilado guión de Billy Bob Thornton, el cual se las arregla para que la historia atrape al espectador hasta el último fotograma. Algunas secuencias, como el primer encuentro de Blanchett con los prometidos Greg Kinnear y Katie Holmes, o la de sus siniestras visiones nocturnas en las ramas del árbol, están muy conseguidas y resultan verdaderamente inquietantes.

4/10
Entre el amor y el juego

1999 | For Love of the Game

Billy Chapel es un veterano jugador de béisbol de los Tigres de Detroit, que debería ir pensando en la retirada, y en asentar de una vez por todas su vida familiar y sentimental. En torno a un partido decisivo y a una crisis con su novia, se despliega el conjunto de hechos que han llevado a Billy a tal situación. Nueva muestra del subgénero deportivo. Dirige Sam Raimi, especialista en cine fantástico (El ejército de las tinieblas), que viene ensanchando sus horizontes últimamente en distintos géneros: western (Rápida y mortal) y thriller (Un plan sencillo). El director y su guionista ofrecen una historia entretenida, con buenos sentimientos y reflexiones sobre en qué elementos se debe apoyar una relación amorosa. Además hay vibrantes jugadas de béisbol que entenderá hasta el más neófito en este deporte.

6/10
Un plan sencillo

1998 | A Simple Plan

La vida de dos hermanos que viven en un apartado pueblecito, cambia por completo el día en que encuentran una avioneta estrellada, con su piloto muerto y una bolsa con cuatro millones de dólares. ¿Por qué no quedarse con la pasta, y hacer como que no han visto nada? Las cosas, por desgracia para ellos, no serán tan sencillas. Sam Raimi (Darkman, Rápida y mortal) dirige esta original fábula sobre la avaricia, un poco en la línea de El tesoro de Sierra Madre de John Huston: "Los protagonistas no son malos chicos. Son simplemente seres humanos, que toman una decisión y cargan con las consecuencias. Luchan por salir del lazo creado por el dinero, que se está cerrando lentamente en torno a ellos, como un nudo corredizo", ha afirmado Raimi. El film atrapa desde el minuto uno, a la vez que plantea cómo el afán de riqueza puede oscurecer todos los buenos sentimientos. Las dos candidaturas a los Oscar de Un plan sencillo, en los apartados de guión y actor de reparto (el estupendo Billy Bob Thornton), son más que justas.

6/10
Rápida y mortal

1995 | The Quick And The Dead

Ellen (Sharon Stone) es una implacable pistolera que no duda un momento a la hora de apretar el gatillo. Un suceso de su infancia le ha hecho crecer con la idea de la venganza en su cabeza. Se ha preparado toda su vida para el momento cumbre, en que tendrá que rendir cuentas con un peligroso bandido. Con este fin, cabalga hasta Redemption, donde el poderoso Herod (Gene Hackman) a organizado un terrible torneo. Este consiste en un duelo entre pistoleros provenientes de todos los rincones del país. El premio es un montón de dinero y un lugar asegurado en la vitrina de los pistoleros más famosos del Oeste. Herod dicta las normas, y sólo uno de ellos saldrá con vida del torneo. Un western moderno realizado a la medida de la imponente Sharon Stone, que se enfrenta al soberbio Gene Hackman, Destaca además la presencia de actores de la talla de Russell Crowe, Gary Sinise y Leonardo DiCaprio. La acción está asegurada. Recomendada sobre todo para los fans de Sharon Stone, peligrosamente seductora.

6/10
El ejército de las tinieblas

1992 | Army of Darkness

Posesión infernal, Terroríficamente muertos y El ejército de las tinieblas forman una extraña y desconcertante trilogía donde están integrados géneros como el terror salvaje en la primera entrega, la comedia negra en la segunda y la aventura en la última de ellas. Todas ellas con el protagonismo del alter ego del director, Bruce Campbell, que en esta ocasión es abducido por una puerta tridimensional que le traslada a la Inglaterra medieval donde se convertirá en un héroe manco luchando de nuevo contra sofisticados demonios. Concebida como un comic desaforado, humorístico y sangriento, su guión, escrito por los hermanos Raimi, Sam e Iván, mantiene un sorprendente tono de película espectáculo en las numerosas batallas que se suceden, además de una banda sonora épica a cargo de Joseph LoDuca. Los efectos especiales constituyen un sentido homenaje al maestro Ray Harryhausen.

5/10
Darkman

1990 | Darkman

Un científico ve truncada toda su vida y esperanzas de matrimonio cuando unos criminales cometen un atentado en su laboratorio. Aunque todos creen que ha muerto, en realidad ha conseguido sobrevivir aunque con el rostro deformado. En un lugar oculto organiza un centro de operaciones mediante el cual logra crear piel sintética con la que puede modelar cualquier rostro. Convertido en un tenebroso maestro del disfraz, llevará a cabo su venganza. Homenaje de Sam Raimi al cine de serie B, sin abandonar su peculiar estilo narrativo repleto de imposibles movimientos de cámara, efectos visuales, estética de comic y sentido del humor. Contrariamente a sus películas anteriores (Ola de crímenes, ola de risas, Terroríficamente muertos) esta vez contó con un gran presupuesto a cargo de la Universal, además de un competente reparto con Liam Neeson y Frances McDormand al frente.

6/10
Terroríficamente muertos

1987 | Evil Dead II

Dos jóvenes, un chico y una chica, descubren una grabadora en la cabaña abandonada donde han parado para pasar la noche. Al ponerla en marcha escuchan la voz del traductor del libro de la muerte, que despierta al espíritu del Mal que habita en el bosque y la chica es poseída. El joven sobrevive como puede, hasta la aparición de otras personas, dos hombres y dos mujeres. Los demonios desatarán un baño de sangre. Mezcla peculiar de terror y comedia servida por el inclasificable Sam Raimi. Los disparates -la mano poseída es un buen ejemplo- son continuos y salpican el film con un sorprendente humor negro. La película, segunda en la curiosa trilogía comenzada por Posesión infernal y terminada por El ejército de las tinieblas, tiene un cutre aire de serie B que hará las delicias de los aficionados.

6/10
Ola de crímenes, ola de risas

1985 | Crimewave

Dos asesinos compulsivos andan sueltos en Detroit provocando una masiva ola de crimenes. Una chica preciosa llamada Nancy ha sido testigo, y esto supone una molestia para los asesinos. Un hombre la ayuda a evitar su muerte. El típico e inimitable estilo de Sam Raimi ofrece aquí una película que mezcla intriga, humor negro y lo que haga falta. En el guión meten mano los hermanos Coen, en una época anterior a su definiva consagración como cineastas muy personales.

4/10
Posesión infernal

1981 | The Evil Dead

Considerado un título de culto por Stephen King, Posesión infernal supuso el debut en la dirección de Sam Raimi. Rodada en 16 milímetros y con un paupérrimo presupuesto, sus paranoias y excesos hicieron de ella un enorme éxito de público. En Inglaterra se intentó prohibir su exhibición, lo que naturalmente hizo que de inmediato se convirtiese en un cotizado objeto de deseo para los más jóvenes. En su argumento encontramos a un grupo de jovenzuelos encerrados en una cabaña en mitad del campo. El lugar está controlado por todo tipo de fuerzas maléficas capaz de perpetrar los actos más repulsivos que uno se pueda imaginar, siendo especialmente doliente cuando vemos a una chica clavándose un lápiz en sus piernas con las venas a punto de explotar.

5/10
Ash vs Evil Dead

2015 | Ash vs Evil Dead | Serie TV

Posesión infernal: Evil Dead

2013 | Evil dead

Sam Raimi llamó la atención a nivel internacional en 1981 con su ópera prima, Posesión infernal, rodada con muy pocos medios, pero enorme imaginación. Más de tres décadas después el ahora consagrado director de superproducciones tan taquilleras como la trilogía de Spider-Man y Oz, un mundo de fantasía produce la nueva versión junto a los que desempeñaron también esta misma labor en el film anterior, Robert Tapper y Bruce Campbell –que fue también el protagonista–. Posesión infernal: Evil Dead sigue libremente el mismo esquema del original. Cinco jóvenes (tres chicos y dos chicas) deciden viajar a una cabaña en las montañas. Se trata de David, Natalia –su novia–, sus amigos Olivia y Eric, y su hermana Mia, que tiene problemas con las drogas y ha decidido intentar desengancharse. Pero accidentalmente, los chicos descubren en el sótano un libro ancestral con el que despertarán a una maléfica fuerza sobrenatural. Raimi cede el testigo a Fede Alvarez, prometedor cineasta uruguayo, hasta ahora cortometrajista, que logra imágenes con la suficiente fuerza, un ritmo apropiado y hasta convincentes interpretaciones del joven y desconocido reparto. El guión ha pasado por las manos de Diablo Cody, si bien la cinta tiene poco que ver con su trabajo más conocido, la fresca Juno, pues se mueve en las convenciones del género fantaterrorífico. Posesión infernal (Evil Dead) no aporta nada a quien ya haya visto la primera versión, salvo que cuenta con modernos efectos digitales impecables y convincentes. Resulta mucho más violenta que su predecesora, hasta extremos sorprendentes, por lo que resulta totalmente desaconsejable para el público más sensible.

4/10
Arrástrame al infierno

2009 | Drag Me to Hell

Tras ser un "niño bueno" durante el tiempo que ha dedicado a la trilogía de Spider-Man –que pronto conocerá una nueva entrega, faltaría más–, Sam Raimi vuelve a los orígenes, y entrega una película de terror gamberra con la que parece quitarse unos años de encima, recordando los viejos tiempos de Posesión infernal y secuelas. Le ayuda en la tarea Ivan Raimi, su hermano, que firma con él el guión, además de ser coproductor de la película. Tras un prólogo terrorífico, que introduce con habilidad las ideas de maldición, posesión y arrastramiento al infierno, los traviesos hermanos Raimi nos plantean una escena de miedo en un lugar quizá insólito a primera vista, pero no tanto en realidad: la oficina de un banco de Los Ángeles. Allí trabaja Christine, una buena chica, con un prometido estupendo, Clay, y que aspira a un ascenso. Tiene enfrente un duro rival, que hace la pelota al jefe todo el tiempo, además de ponerle zancadillas, siempre con una amplia sonrisa. De modo que cuando acude a ella la señora Ganush, una anciana gitana, suplicando que le prolongue el plazo de pago de la hipoteca, Christine, para ganar méritos ante su jefe, que la pone a prueba dejando la decisión en sus manos, rehusa ayudarla. Como consecuencia será víctima de la maldición gitana de la Lamia, que tras hacerle padecer tormentos sin cuento durante tres días, debería concluir con Christine siendo arrastrada al infierno. Viendo que la cosa va en serio, Christine acude a un vidente para que le eche uno mano que anule la maldición, mientras su novio Clay se debate entre su racionalidad y el amor que siente por ella, que debería empujarle a creerla, sin más, incondicionalmente. Tiene el film de los Raimi varios puntos a su favor. La película tiene un aire retro que agrada, desde su mismo inicio, con uno de los viejos logos en technicolor de la Universal. La atmósfera de terror está plenamente lograda, con pasajes muy a lo "poltergeist", de casas encantadas y objetos que se mueven, a lo que se momentos macabros de violencia paródica, no aptos para todos los paladares, siempre con un humor algo negro, por ejemplo con cierta mosca enredadora. Y este aire está unido a una historia muy reconocible, la de Christine –muy bien escogida Alison Lohman para el papel protagonista–, una chica algo acomplejada por que es de campo, mientras que su prometido es de clase alta, y sus padres insoportablemente presuntuosos; que quiere ayudar a los demás, o es sensible con los animales, pero cuando es su felicidad la que está en juego, pone en primer lugar sus intereses personales. De modo que la película adquiere forma de cuento con moraleja, Arrástrame al infierno es un fábula, donde la falta inicial de generosidad de Christine no va a quedar sin castigo. Eso sí, un cuento de humorada negra, a ratos cruel, bien rematado con el inteligente final.

6/10
Spider-Man 3

2007 | Spider-Man 3

Tercera entrega de las aventuras del hombre araña, que mantiene el alto nivel de los filmes anteriores, basados en el superhéroe del cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko. La clave del éxito, una vez más, es un guión elaborado, lo que no significa planteamientos sesudos –no es eso lo que reclama la saga Spider-Man–, sino un buen puñado de ideas capaces de vertebrar la trama, y que suponen conflictos de entidad para los protagonistas. El director Sam Raimi repite en la escritura del libreto, y a él se suman su hermano mayor Ivan Raimi, y Alvin Sargent, que ya participó en la segunda película, y que demuestra solvencia –como hizo en los filmes Luna de papel y Gente corriente– para pintar personajes normales en situaciones extraordinarias. El nuevo film arranca en una aparente situación idílica para Peter Parker y Mary Jane Watson. El primero al fin ha conseguido el favor popular de los neoyorquinos, que sencillamente le adoran; su noviazgo con Mary Jane se ha afianzado y parece que las campanas de boda pueden sonar en cualquier momento. Mientras, ella ha sido seleccionada para cantar en un multipremiado musical de Broadway. Pero la felicidad perfecta en este mundo no existe, y pronto van a surgir obstáculos a esta felicidad: Mary Jane es expulsada del musical, y se siente anulada ante la popularidad de Spider-Man; y Harry Osborn sigue culpando a Peter de la muerte de su padre. Las cosas se complican más con la aparición de nuevos supervillanos: allí están el Hombre de Arena, un delincuente común con mala fortuna en la vida, que a resultas de un experimento radioactivo ha mutado su estructura genética; y un parásito llegado del espacio exterior en un meteorito, del que nacerá Venom, que primero va a tentar a Peter Parker, que así va a descubrir su lado más oscuro, y luego a un nuevo fotógrafo del Daily Bugle. Nadie es perfecto. No estamos marcados por el destino, cada uno se lo construye con sus propias decisiones. Hay que saber reconocer los propios errores y pedir perdón. El bien existe, y el mal también, y optar por el primero sirve para labrarse una felicidad duradera. Son ideas que todos reconocemos como auténticas, porque las tenemos grabadas muy adentro. El éxito de las aventuras de este superhéroe, frente a otros quizá muy apreciados, pero no tanto, tienen que ver, y mucho, con estas nociones. A partir de ellas tenemos un guión sólido y muy dinámico, donde el encontrarnos en una tercera entrega permite un mejor desarrollo de los personajes. En la referente a las escenas de acción, si bien hay algunas más convencionales –hemos visto ya tantas secuencias de efectos visuales…–, el Hombre de Arena es todo un hallazgo, y la escena de la grúa descontrolada es de una espectacularidad increíble. La trama combina bien esos momentos trepidantes con la exploración de los rincones más oscuros del superhéroe, la tentación de la venganza, el encerrarse en uno mismo y la capacidad de redención. Hay muchos y buenos momentos para el humor –el director del Daily Bugle siempre es una buena baza, pero también están propiciados por las escenas en que Parker “se desmelena”–, pero sin que esto lleve a dejar a un lado la idea del talento, que puede ser malgastado, o no. Ya puede ser uno un gran superhéroe, que eso no le convierte en necesariamente bueno, es más, tiene bastantes posibilidades por equivocarse y optar por lo contrario. La idea de libertad es muy importante en este film, y desde luego la salvación de Harry no puede venir de ninguna manera a través de un golpe de fortuna, su inesperado estado de amnesia.

7/10
El gran salto

1994 | The Hudsucker Proxy

Los hermanos Coen homenajean, a la vez que lo caricaturizan, el cine clásico de Frank Capra. Y lo hacen a través de la historia de Norville Barnes (Tim Robbins), un ingenuo joven recien licenciado en empresariales, que es contratado por una empresa el mismo día que su fundador se ha suicidado saltando desde la ventana de la Sala de Juntas en el piso 44. Sidney J. Mussburger, brazo derecho del fallecido, decide elegir como nuevo presidente de la compañía a Norville Barnes, al que considera un idiota, para conseguir que bajen los precios de las acciones de la compañia. El resultado es una brillante comedia, con grandes golpes de humor. Tambien es de destacar el efecto visual conseguido por los Coen, en particular el peliculiar "look" del Nueva York de los años 50. La película cuenta con grandes secuencias tales como las impresionantes caídas desde el rascacielos.

6/10
El ejército de las tinieblas

1992 | Army of Darkness

Posesión infernal, Terroríficamente muertos y El ejército de las tinieblas forman una extraña y desconcertante trilogía donde están integrados géneros como el terror salvaje en la primera entrega, la comedia negra en la segunda y la aventura en la última de ellas. Todas ellas con el protagonismo del alter ego del director, Bruce Campbell, que en esta ocasión es abducido por una puerta tridimensional que le traslada a la Inglaterra medieval donde se convertirá en un héroe manco luchando de nuevo contra sofisticados demonios. Concebida como un comic desaforado, humorístico y sangriento, su guión, escrito por los hermanos Raimi, Sam e Iván, mantiene un sorprendente tono de película espectáculo en las numerosas batallas que se suceden, además de una banda sonora épica a cargo de Joseph LoDuca. Los efectos especiales constituyen un sentido homenaje al maestro Ray Harryhausen.

5/10
Darkman

1990 | Darkman

Un científico ve truncada toda su vida y esperanzas de matrimonio cuando unos criminales cometen un atentado en su laboratorio. Aunque todos creen que ha muerto, en realidad ha conseguido sobrevivir aunque con el rostro deformado. En un lugar oculto organiza un centro de operaciones mediante el cual logra crear piel sintética con la que puede modelar cualquier rostro. Convertido en un tenebroso maestro del disfraz, llevará a cabo su venganza. Homenaje de Sam Raimi al cine de serie B, sin abandonar su peculiar estilo narrativo repleto de imposibles movimientos de cámara, efectos visuales, estética de comic y sentido del humor. Contrariamente a sus películas anteriores (Ola de crímenes, ola de risas, Terroríficamente muertos) esta vez contó con un gran presupuesto a cargo de la Universal, además de un competente reparto con Liam Neeson y Frances McDormand al frente.

6/10
Terroríficamente muertos

1987 | Evil Dead II

Dos jóvenes, un chico y una chica, descubren una grabadora en la cabaña abandonada donde han parado para pasar la noche. Al ponerla en marcha escuchan la voz del traductor del libro de la muerte, que despierta al espíritu del Mal que habita en el bosque y la chica es poseída. El joven sobrevive como puede, hasta la aparición de otras personas, dos hombres y dos mujeres. Los demonios desatarán un baño de sangre. Mezcla peculiar de terror y comedia servida por el inclasificable Sam Raimi. Los disparates -la mano poseída es un buen ejemplo- son continuos y salpican el film con un sorprendente humor negro. La película, segunda en la curiosa trilogía comenzada por Posesión infernal y terminada por El ejército de las tinieblas, tiene un cutre aire de serie B que hará las delicias de los aficionados.

6/10
Ola de crímenes, ola de risas

1985 | Crimewave

Dos asesinos compulsivos andan sueltos en Detroit provocando una masiva ola de crimenes. Una chica preciosa llamada Nancy ha sido testigo, y esto supone una molestia para los asesinos. Un hombre la ayuda a evitar su muerte. El típico e inimitable estilo de Sam Raimi ofrece aquí una película que mezcla intriga, humor negro y lo que haga falta. En el guión meten mano los hermanos Coen, en una época anterior a su definiva consagración como cineastas muy personales.

4/10
Posesión infernal

1981 | The Evil Dead

Considerado un título de culto por Stephen King, Posesión infernal supuso el debut en la dirección de Sam Raimi. Rodada en 16 milímetros y con un paupérrimo presupuesto, sus paranoias y excesos hicieron de ella un enorme éxito de público. En Inglaterra se intentó prohibir su exhibición, lo que naturalmente hizo que de inmediato se convirtiese en un cotizado objeto de deseo para los más jóvenes. En su argumento encontramos a un grupo de jovenzuelos encerrados en una cabaña en mitad del campo. El lugar está controlado por todo tipo de fuerzas maléficas capaz de perpetrar los actos más repulsivos que uno se pueda imaginar, siendo especialmente doliente cuando vemos a una chica clavándose un lápiz en sus piernas con las venas a punto de explotar.

5/10
El gran salto

1994 | The Hudsucker Proxy

Los hermanos Coen homenajean, a la vez que lo caricaturizan, el cine clásico de Frank Capra. Y lo hacen a través de la historia de Norville Barnes (Tim Robbins), un ingenuo joven recien licenciado en empresariales, que es contratado por una empresa el mismo día que su fundador se ha suicidado saltando desde la ventana de la Sala de Juntas en el piso 44. Sidney J. Mussburger, brazo derecho del fallecido, decide elegir como nuevo presidente de la compañía a Norville Barnes, al que considera un idiota, para conseguir que bajen los precios de las acciones de la compañia. El resultado es una brillante comedia, con grandes golpes de humor. Tambien es de destacar el efecto visual conseguido por los Coen, en particular el peliculiar "look" del Nueva York de los años 50. La película cuenta con grandes secuencias tales como las impresionantes caídas desde el rascacielos.

6/10
Cuando llega el otoño

1993 | Indian Summer

Convertidos en treintañeros, ocho amigos vuelven a reunirse para recordar el mejor verano de sus vidas en el campamento de Tamakwa. Tragicomedia nostálgica que rememora el espíritu de los 70.

3/10
Body Bags, bolsa de cadáveres

1993 | Body Bags

Título hecho para la televisión donde se relatan tres historias. La primera ("Gas Station") trata sobre un asesino en serie que empieza a acosar a una joven que se encuentra en una gasolinera; la segunda ("Hair") es sobre un trasplante capilar erróneo; y la tercera ("Eye") habla de un jugador de baseball que pierde un ojo y le operan colocándole el de un asesino. Macabros relatos, dirigidos los dos primeros por John Carpenter y el último por Tobe Hooper. Los propios directores se reservan unos papelillos, y en el segmento de "Eye" aparece un joven Mark Hamill antes de convertirse en Luke Skywalker.

3/10
Intruso en la noche

1989 | The Intruder

El supermercado Walnut Lake va a cerrar y los trabajadores nocturnos tienen una dura noche por delante. Aparecerá por allí un loco piscópata, novio de la joven Jennifer. Primer largometraje como director de Scott Spiegel, actor de películas de terror de serie B y más tarde director de Abierto hasta el amanecer 2 y otros filmes similares. Aquí acumula violencia a mansalva, situaciones insanas, agobio, sangre, etc., con un estilo visual cutre y con fotografía oscura. En el film se encontraron Sam Raimi y Bruce Campbell como actores, antes de rodar juntos la exitosa trilogía iniciada con Posesión infernal.

4/10
Ash vs Evil Dead

2015 | Ash vs Evil Dead | Serie TV

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