Sandra Hüller
48 añosPremios: Oscar (1 nominación), Festival de Berlín (2) Ver más
Anatomía de un ascenso imparable
Sandra Hüller hace fácil lo difícil, lo imposible le lleva un poco más de rato, pero también lo consigue. Lo suyo no es caída, sino ascenso imparable en reconocimiento, se encuentra en la zona de interés del buen cine, ha salido de cómodas zonas de confort para interpretar papeles arriesgados con gran naturalidad.
Sandra Hüller, nació en Turingia, Alemania, en 1978, y como actriz ha trabajado en cine, teatro y televisión. Estudió teatro en la Escuela de Artes Interpretativas Ernst Busch en Berlín desde 1996 hasta el 2001. Sobre los escenarios, ha trabajado en el teatro Jena de Turingia y luego en el Teatro de Basilea en Suiza, hasta 2006.
Dio la campanada con su interpretación de la supuestamente poseída por el diablo Anneliese Michel en la dura película Réquiem (El exorcismo de Micaela) (2006), que le valió el Oso de Plata como mejor actriz en el Festival de Cine de Berlín, entre otros premios. Contrariamente a lo que cabría esperar, y aunque siguió trabajando a buen ritmo, la década que siguió no la hizo destacar excesivamente. Pero a Hüller siempre le quedaba el teatro, y fue miembro de la compañía del Munich Kammerspiele de 2012 a 2015. Hasta que llegó otra gran oportunidad, la sorprendente Toni Erdmann (2016), que fue nominada al Oscar a la mejor película internacional, donde daba vida a Ines Conradi, una joven ejecutiva, soltera y sin ataduras, volcada en alma y cuerpo con su trabajo, pero que no es feliz, aunque disimula su insatisfacción, siempre lleva puesta, metafóricamente, una máscara, y si su padre le habla claro, se pertrechará de la armadura del cinismo, aunque luego en soledad llore amargamente. Su papel le ganaron premios de la Academia de Cine Europeo, y de la Academia de cine de su país.
Pero de nuevo, esto no supuso que le llovieran papeles alucinantes. El caso es que Hüller no hace ascos a ningún rol, si la película donde le toca componerlo reviste algún interés, esa suerte tiene. Lo que explica su presencia en 2019 en dos títulos nada desdeñables, la peli con mamá astronauta Proxima, y la vidriosa El reflejo de Sibyl, o en la cinta histórica de 2021 Munich en vísperas de una guerra, sobre el encuentro de Chamberlain y Hitler.
Desde luego 2023 ha sido el año de Sandra Hüller, pues las dos películas en las que ha trabajado han logrado reconocimiento internacional en Cannes y en los Oscar, Anatomía de una caída ganando la Palma de Oro, y consiguiendo 5 nominaciones, entre ellas la de mejor actriz principal por su papel acusada del homicidio de su marido, en lo que parecía de primeras un accidente, y La zona de interés, Gran Premio del Jurado, y también 5 nominaciones al Oscar, aunque esta vez no por su escalofriante interpretación de la mujer del comandante del campo de Auschwitz, más preocupada por su “casita” que por los crímenes que ocurren a escasos metros de la misma.
Sobre su contenida interpretación en Anatomía, Hüller comenta que "a veces, a los actores les gusta hacer cosas realmente grandes, les encantan las emociones y quieren mostrarlas, pero según mi experiencia, y quizá sea la única, normalmente la gente intenta evitar eso en su vida real porque es muy doloroso". Mientras que de su presencia en la cinta sobre el holocausto, explica que cuando lo ofrecieron "tuve una reacción física: me sentí mal, como si tuviera ganas de vomitar porque me daba mucho miedo este tema".
Muy discreta sobre su vida privada, se sabe que es madre de una hija, nacida en 2011.
Premios
1 nominación
- Actriz principal Anatomía de una caída
1 premio
- Oso de Plata a la Mejor Actuación Principal Rose
1 premio
- Oso de Plata a la Mejor Actriz Réquiem (El exorcismo de Micaela)
