Blog de Hildy
¿Deben las “celebrities” denunciar injusticias aprovechando su fama? Lecciones para Cruz y Bardem en la asignatura de Gaza
Lo que dice un famoso puede llegar a tener mucha repercusión. Los medios enseguida se hacen eco de tal o cual tragedia si es comentada por un famoso. Los desmanes que se producían en Nigeria por parte del siniestro grupo fanático Boko Haram no tuvieron repercusión hasta el secuestro de varios cientos de niñas y una sonada campaña en redes sociales donde participaron famosos como Michelle Obama. Forest Whitaker, Sean Penn, Ashton Kutcher y Bradley Cooper fueron algunos actores que ayudaron a que esta atrocidad fuera conocida (aunque, dicho sea de paso, el tiempo pasa, y las cosas se olvidan, mientras las crías siguen con su calvario...). Esto por no hablar de cómo Angelina Jolie, con su papel de enviada especial por Naciones Unidas del Alto Comisionado para los Refugiados, ha logrado llamar la atención sobre situaciones peliagudas en muchos puntos del globo.
Pero si uno quiere dejarse guiar por la conciencia social, y me parece bien que los famosos lo hagan, deben hacerlo con sentido de responsabilidad. En primer lugar midiendo las palabras. Ha sido sonada estos días la intervención de Javier Bardem y Penélope Cruz, que tuvieron que matizar sus palabras tachando a Israel de genocida por sus bombardeos sobre la población civil palestina en Gaza; el mismísimo Jon Voight, el padre de Angelina, les tachó de ignorantes en un artículo publicado en The Hollywood Reporter, sugiriendo que la carta abierta compartida con Pedro Almodóvar y otros cineastas podía incitar al antisemitismo.
Por otro lado, si se critican determinadas salvajadas, y se silencian otras, quedan en entredicho. Viendo casi simultáneamente los ataques recibidos por los cristianos en Irak por parte de los yihadistas, determinados silencios pasan a ser muy elocuentes. Por mucho que uno quiera darles el beneficio de la duda, o pensar que a partir de ahora, tras la indudable metedura de pata, han decidido no volver a declarar nunca nada más en público, la realidad es que transmiten una imagen de que usan distintas varas de medir según la salvajada de que se trate, lo que acaba convirtiendo una posible legítima preocupación en pura política, y no en cuestión de humanidad, como debería ser.
Hay mucha gente sufriendo en muchos lugares del mundo, en guerras, por el narcotráfico, la inmigración: además de Palestina e Irak, no podemos olvidar a Siria, Libia, Nigeria, República Centroafricana, Ucrania, Liberia, Centroamérica... Mientras escribo veo que hoy tenemos hoy récord de personas llegadas en patera a España, 220. ¿Hay que mencionar todas las injusticias y pronunciarse sobre ellas, aprovechando la voz que concede la fama? De lo que no tengo dudas es de que, si entra un famosete únicamente a las más ideológicas, se le puede ver el plumero enseguida, logrando el efecto contrario al deseado. Pues puede colegirse, quizá, que no le importan tanto las personas que están padeciendo, como ese dejarse llevar por el “carácter”, filias y fobias personales. El riesgo es que acaba ocurriendo lo de la fábula de la rana y el escorpión, vaya. Que uno se va a pique, sin lograr sensibilizar sobre el problema que sea. De hecho creo que a Bardem esto le ha pasado ya al hablar del Sahara con Hijos de las nubes. Noble causa, pero denunciada por alguien sin credibilidad para gran parte del público, del español al menos.
Lo último del mundo del cine
Danny Trejo rueda en Canarias la comedia de terror española "Juntas hasta la muerte"
Danny Trejo vuelve a dejarse seducir por el cine de género, esta vez en España. El veterano actor estadounidense participa en “Juntas hasta la muerte”, comedia de terror que acaba de iniciar su rodaje en distintas localizaciones de las Islas Canarias. Dirigida y escrita por Igna L. Vacas, la película combina humor negro, violencia y situaciones delirantes en una propuesta que aspira a conquistar al público internacional.
La doble ganadora del Oscar Hilary Swank espera su tercer hijo
Hilary Swank ampliará la familia que ha formado con su marido, el empresario Philip Schneider.