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Biografía

Bradley Cooper

Bradley Cooper

45 años

Bradley Cooper

Nació el 05 de Enero de 1975 en Philadelphia, Pennsylvania, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 3 nominaciones)

El éxito no produce resaca

14 Septiembre 2009

Sin duda que el 2009 se ha convertido en el año de Bradley Cooper. La etiqueta de 'actor sexy' revolotea sobre él peligrosamente, nada hay peor que los clichés repetidos una y otra vez. Pero este intérprete tiene detrás una sólida carrera en televisión y cine, que se ha labrado peldaño a peldaño. Y cierto Resacón en Las Vegas ha supuesto para él que, al fin, sea un rostro reconocible por el público. Es uno de los cinco títulos donde se le ha podido ver este año.

Bradley Cooper nació el 5 de enero de 1975 en Filadelfia, Pensilvania, EE.UU. Se licenció en la Universidad de Georgetown en 1997, en el programa Honor English. De ahí decidió partir a Nueva York para proseguir estudios, esta vez en el Master de Bellas Artes del Actors Studio. Su interpretación actoral de graduación fue el grandísimo papel de John Merrich en la representación de “El hombre elefante”. Y aún andaba envuelto en estos estudios cuando consiguió su primer papel en la pequeña pantalla, una aparición en un episodio de Sexo en Nueva York en 1999. Desde luego la carrera de Cooper no fue de las que se forjó en un día. Consiguió más presencia televisiva en otra serie, The $treet, donde apareció en cinco episodios. También colaboró como anfitrión de documentales de Discovery Channel, algo con lo que disfrutó, pues le encantaba moverse en plena naturaleza, ya fuera en la mar océana o en las cumbres nevadas.

Wet Hot American Summer (2001) fue su primer trabajo para el cine, una película olvidable, típica gamberrada repleta de chistes sexuales. El rodaje de este film impidió a Cooper asistir a su ceremonia de graduación en Actors Studio. Luego vendría su aparición en My Little Eye (La cámara secreta) (2002), una olvidable peli de miedo.

Trasladado a Los Ángeles, un paso de gigante en la carrera actoral de Cooper fue su incorporación a la serie televisiva de J.J. Abrams Alias. Él era el periodista enamorado de Sidney Bristow (Jennifer Garner) y no correspondido Will Tippin, un personaje que dio mucho juego, al principio sin saber la dedicación profesional de su amiga, luego enredado en la paranoica conspiración de organizaciones secretas.

Aparte de aparecer en episodios esporádicos de series varias, Cooper intervino más activamente en Touching Evil, Jack & Bobby, Kitchen Confidential, Ley y orden: Unidad de víctimas especialesy Nip/Tuck: a golpe de bisturí. Mientras, sus intervenciones cinematográficas parecían reducirse a presencias secundarias en comedias más o menos tontorronas, aunque con cierto éxito de taquilla, como De boda en boda (2004) -junto a Owen Wilson y Vince Vaughn-, Novia por contrato (2006) -con Matthew McConaughey y Sarah Jessica Parker-, Di que sí (2008) -con el tipo de los mil caretos Jim Carrey- y Un rockero de pelotas (2008).

Tuvo un papel protagonista en El vagón de la muerte (2008), una de miedo de serie B. Precisamente reincidió en 2009 en el terror con Expediente 39, donde protagoniza una de las escenas más impactantes del film, alrededor de su fobia por las avispas; precisamente en este film se echaría como novia a la protagonista, una Renée Zellweger que se estrenaba en el género de terror. Antes se había casado en 2006 con la actriz Jennifer Esposito, pero el matrimonio no duró ni un año. Precisamente en 2006 interpretó la obra de teatro “Tres días de lluvia”, de Richard Greenberg, en Broadway, junto a Julia Roberts -que debutaba en las tablas- y Paul Rudd.

Cooper ha llamado también la atención como marido mentiroso de Jennifer Connelly, que tontea con Scarlett Johansson, en la película coral Qué les pasa a los hombres; pero el film que le ha convertido en una celebridad es sin duda la comedia éxito del año Resacón en Las Vegas, que con su aire gamberro y algo surrealista, alrededor de la desaparición de un novio en vísperas de su boda, tras celebrar su despedida de soltero, se ha ganado el beneplácito del público. Seguramente por ello se le perdonará lo que muchos llaman fiasco, su trabajo con Sandra Bullock en Loca obsesión.

Ahora este rubiales de ojos claros, barba de varios días y aspecto simpático -¿será tal físico producto de la herencia irlandesa del padre y la italiana de la madre?-, tiene dos películas en cartera. Una romántica coral, Historias de San Valentín, y la traslación a la pantalla de la serie televisiva El equipo A, donde él dará vida a Templeton 'Faceman' Peck, el personaje que en la pequeña pantalla encarnaba Dirk Benedict. Cuando la gente le señala la suerte que tiene en los últimos tiempos, él reponde: “No sé, yo soy un tipo de Fila [por Filadelfia], no sé una mierda de nada”.

Oscar
2019

Nominado a 2 premios

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Filmografía
Nightmare Alley

2020 | Nightmare Alley

Un joven y ambicioso feriante (Bradley Cooper) con un innegable talento para manipular a la gente con unas pocas palabras bien elegidas, se compincha con una psicóloga (Cate Blanchett) que es aún más peligrosa que él.

Ha nacido una estrella

2018 | A Star is Born

Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga. La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable. Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación. Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador –casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg– y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen. Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor –en Ally, en su hermano–, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina. En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano –Stefani Germanotta, se llama– es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico. Por consejo de Lady Gaga, tanto ella como Bradley Cooper interpretan sus canciones en vivo (el actor tuvo que ensayar con la guitarra durante un año) y el resultado en el escenario es formidable, especialmente en temas como el mencionado “The Shallow”, “Black Eyes”, “I Don't Know What Love Is” o el emotivo “I’ll Never Love Again”.

6/10
Mula

2018 | The Mule

Una película basada en hechos reales, describe el singular camino a la redención de Earl Stone, un octogenario experto en cultivar flores, ocupación que le ha llevado a recorrer a lo largo y a lo ancho los Estados Unidos, pero al precio de descuidar a su familia, esposa, hija, nieta, de los que se ha distanciado. En tiempos de internet su negocio se va al traste, pero casi por casualidad, le reclutan de un cártel mexicano para transportar droga, porque es la tapadera perfecta, además de un conductor seguro, con un historial sin multas. Acepta un encargo, y no más, sin querer saber muy bien lo que transporta, pero luego viene otro, y otro, y otro... El dinero viene muy bien para ayudar a las necesidades de ancianos, algunos veteranos de Corea, como él, e incluso a esa familia a la que ha perdido. Entretanto Colin Bates, un agente del FBI, con ayuda de su compañero Trevino, pisan los talones al cártel, y desean asestarle un golpe identificando y deteniendo a Tata, el sobrenombre de la "mula" que más kilos de cocaína está moviendo en este momento. Clint Eastwood dirige y protagoniza una agradable, inteligente y nada complaciente historia, que le va como anillo al dedo, y que en parte es complementaria de Gran Torino, de hecho comparte guionista, Nick Schenk. Aunque si ahí encontraba a una nueva familia tras la alienación producida con la suya, en la película que nos ocupa se trata de valorar lo que ha perdido, arrepentirse y aprovechar, tal vez, una segunda oportunidad. Estamos además ante una nueva reivindicación de la ancianidad y la experiencia de la vida, la posibilidad de poder tomar aún decisiones, y de aceptar la responsabilidad por las propias acciones, la vida sigue, y "aunque tengas 99 años, deseas cumplir 100". Rodada casi al mismo tiempo que otra película de cineasta legendario de edad similar, con personaje que se salta la ley y basada en hechos reales, The Old Man & the Gun, está claro que Eastwood gana la partida sobradamente a Robert Redford, su film es superior. La cinta, rodada con el elegante clasicismo que caracteriza al cine de Eastwood, donde convive el drama con leves apuntes humorísticos que dinamitan la omnipresente corrección política, presenta una gran humanidad en la definición de los personajes que pululan alrededor de Earl, y que se encuentran en tres campos, fundamentalmente: el familiar, donde destacan la esposa, Dianne Wiest, la hija, Alison Eastwood, y la nieta, Taissa Farmiga; el del narcotráfico, donde a pesar de ser unos mafiosos, matones sin demasiados escrúpulos, les dota de rasgos humanizadores, ya sea el jefe del cártel de la vieja guardia, Andy García, o las "niñeras" a los que da sabios consejos a pesar de sus malos modales; y el policial, donde tienen cierta magia las escenas que comparten Eastwood y Bradley Cooper, pues ambos podrían estar tropezando en la misma piedra del descuido familiar. Inclusos los más secundarios, e incluso sin diálogo, están muy bien perfilados, con actores bien seleccionados para interpretarlos.

7/10
Guardianes de la galaxia, Vol. 2

2017 | Guardians of the Galaxy Vol. 2

Nuevas andanzas de los Guardianes de la Galaxia, los personajes de Marvel ya llevados antes a la pantalla por James Gunn, director y guionista, que da la impresión de encontrarse muy a gusto con ellos. Este volumen 2 es fiel a las señas de identidad del film que le precedió, de nuevo tenemos al equipo de buscavidas con un gran ego individual, pero también un fuerte sentido del compañerismo, integrado por el líder a lo Han Solo de la saga de La guerra de las galaxias, Peter Quill –también conocido como Star-Lord–, a la alienígena Gamora, al mapache Rocket, al descacharrante árbol.ramita Groot y al tosco y grandote Drax, con rasgos acentuados por un particular y divertido sentido del humor y por la nostalgia ochentera bien presente en temas musicales y estética colorista. Tras el cumplimiento de una misión de guardianes galácticos que desata las iras de la dama dorada y sacerdotisa Ayesha cuando descubre que Rocket ha “distraído” unas valiosas baterías, se desata una persecución que permite que Ego, presunto semidios y padre de Peter al que éste nunca conoció, establezca contacto con su hijo y procure establecer lazos paternofiliales con intenciones poco claras. Aunque de nuevo con un metraje algo excesivo, Gunn logra entregar una película dinámica y muy entretenida, con una trama que teje bien lo grande –planes malvados del villano de turno para sojuzgar el universo mundial, que dan pie a comportamientos heroicos en quienes no parecían capaces de ellos– y lo pequeño –conflictos domésticos y familiares de los personajes bien trazados: la relación de Peter Quill con Ego, más quien hizo las veces de padre con él, el contrabandista Yondu, el encuentro de Gamora con su hermana Nebula con la que mantiene una enemistad mortal, los desahogos cómicos de Drax con la empática e inocente Mantis, comparables a los que comparten Rocket y Root...–, y donde una vez más da la sensación de que esta saga podía formar parte perfectamente del universo Star Wars, a modo de spin-off sobre el mundo de los contrabandistas y aventureros que pueblan la galaxia. Es cierto que los efectos de naves y rayos, cuando se acerca la destrucción total, pueden agotar a más de un espectador, pero ahí no falla en unas cuantas ocasiones el recurso a canciones marchosas de ayer y de siempre. A los actores presentes en el anterior film, presentes con voz o muy caracterizados (Chris Pratt, Zoe Saldana, Bradley Cooper, Vin Diesel, Dave Bautista, Michael Rooker), se suman nuevos valores (Elizabeth Debicki, que sorprendió en la serie El infiltrado) y veteranos como Sylvester Stallone y Kurt Russell.

6/10
Juego de armas

2016 | War Dogs

Película que sirve al gamberro Todd Phillips para abordar por primera vez un tema serio sin renunciar a su alocado sentido del humor. Se basa en una historia real que fue documentada por Guy Lawson en un artículo para la revista Rolling Stone. Sigue a dos amigos veinteañeros residentes en Miami, David Packouz y Efraim Diveroli, que tras años sin verse coinciden en el funeral de un conocido. David tiene pareja, va a ser papá, y se gana la vida dando masajes, y vendiendo sábanas a residencias de ancianos; mientras que Efraim, que ha hecho negocios vendiendo armas en internet a pequeña escala, ve una oportunidad de negocio en las licitaciones públicas de armamento que el Pentágono debe ofertar con claridad, tras algunas protestas por la opacidad del pasado: ahí se mueven millones de dólares por las intervenciones en Irak y Afganistán, y aunque son los peces gordos los que se llevan los mejores contratos, con las "migajas" se puede hacer bastante dinero. Los dos amigos se asocian y empiezan a hacer fortuna, aunque David no se atreve a ser claro con su novia Iz, a la hora de explicarse su nueva actividad laboral... Como cabe imaginar, se trata de una cinta denuncia, a la que se imprime un aire cínico, a los protagonistas parece importarles muy poco el patriotismo, la lucha contra el terror, o cualquier otra motivación un poco noble, de lo que se trata es de hacer fortuna, aunque sea con dinero de sangre; y parte de la diversión es el subidón de adrenalina, el juego en definitiva, con sus trapicheos y situaciones imposibles. El responsable de Resacón en Las Vegas nos ofrece así otro ejemplo de ebriedad, el vértigo del poder y el dinero, que conecta en parte con El lobo de Wall Street, donde intervenía uno de los actores, Jonah Hill. Tanto él como Miles Teller hacen un buen trabajo, les va bien a ambos la personalidad de sus personajes, a Hill el de farfollas muy seguro, a Teller el alguien tímido y poco claro. Phillips imprime a la narración un buen ritmo, que incluye pasajes de corte cercano al surrealismo, por lo disparatado de los líos en que se meten los protagonistas, la idea es señalar los extremos a los que pueden llegar las personas, cuando les ciega la ambición. Por supuesto también en lo relativo a mantener una amistad, hasta el punto de que pueden surgir dudas acerca de su alguna vez existió tal amistad. El film está producido por Bradley Cooper, que se reserva un pequeño papel, y también podemos ver a Ana de Armas haciendo la aventura hollywoodiense, con un papel quizá algo convencional, pero que resuelve sin problemas.

6/10
Una buena receta

2015 | Burnt

Tras perder el prestigio por culpa de su carácter y sus problemas personales, el chef Adam Jones (Bradley Cooper), pasado un tiempo, abre con su antiguo equipo un nuevo restaurante con el objetivo de alcanzar la perfección y conseguir las tres estrellas michelin.

Aloha

2015 | Aloha

Cameron Crowe prometía mucho tras entregar Jerry Maguire y Casi famosos. Y aunque su filmografía posterior es pasablemente entretenida, no está a la altura de estos títulos. Es lo que le pasa con Aloha, que a priori cuenta con todos los ingredientes que le gustan, dramedia romántico y nostálgico, pero que no acaba de funcionar. El film sigue a Brian, ingeniero aereoespacial desencantado, que llega a Hawai con un supuesto trabajo, aunque en realidad tiene un encargo de una empresa contratista del ejército americano, ligado a un satélite militar. El tipo, algo cínico, se reencuentra con Tracy, una novia que ahora está casada pero que despierta en él antiguos sentimientos. Al tiempo, le guía una piloto de cazas americana, Allison, con sangre hawaiana. Con los citados elementos, Crowe, que escribe el guión y dirige, entrega un batiburrillo que no logra el necesario equilibrio, a pesar del esfuerzo de los actores por hacer medianamente creíbles a sus personajes. Concedamos que Emma Stone trata de componer una mujer de carácter al hacer de militar, pero su "mística" hawaiana y los comentarios telefónicos con mamá "rajando" de su jefe quedan raros, y el conjunto no resulta creíble. También lo tiene difícil Rachel McAdams, encarnando a la ex novia con un marido con el que no se acaba de llevar bien y con una maraña de sentimientos que no acaba de controlar, tal vez porque resultan poco creíbles, el dolor que le quedó cuando se fue Brian, junto a una ilusión poco clara por su retorno. Tampoco entendemos las motivaciones del protagonista encarnado por Bradley Cooper, mientras que John Krasinski como el marido poco tiene que hacer, su personaje resulta bastante plano como alguien que ejerce, por así decir, de propietario de linda esposa que teme perder. A esta tipología humana confusa se suma la relamida espiritualidad hawaiana y el intento de criticar la presencia de empresas privadas en la defensa nacional de un país, con ideas algo increíbles, que encarna Bill Murray, quien a espaldas del ejército pretende colocar en el satélite armas no autorizadas.

4/10
Joy

2015 | Joy

Historia inspirada con algunas licencias en la vida de Joy Mangano, inventora de una "fregona milagrosa", retráctil y con su cabeza desmontable y lavable en la lavadora, que popularizó a través de un programa de teletienda. La película describe a una familia italoamericana verdaderamente disfuncional, cuya alma es Joy: separada y con dos niños, el ex marido venezolano Tony, cantante frustrado, vive en el sótano; con ellos vive también la abuela y la madre, ésta en la cama todo el día y pegada a la televisión donde está viendo todo el tiempo culebrones; y viene a vivirse el padre, Rudy, separado de la madre, que compartirá temporalmente el sótano con Tony. Joy ha trabajado de todo para sacar a la familia a flote, pero la ocurrencia feliz un día de la mentada fregona, le anima a tratar de hacer realidad sus sueños. Para ello pedirá ayuda a su padre, que ha encontrado una nueva novia, una viuda adinerada que podría financiar el invento. La cinta podía haber derivado en mejunje intragable, por la mezcla diversa de tonos, pues conviven drama y humor, el dibujo de una singular aventura empresarial, y un tono reivindicativo del papel fundamental que la mujer juega y debe jugar en la sociedad. Por fortuna, el guionista y director es el solvente David O. Russell, que sabe manejar y cohesionar rítmicamente todos los elementos, que casi nunca chirrían (alguna excepción hay, pero, ya se sabe, nadie es perfecto, e incluso las alabanzas a Darryl F. Zanuck, legendario jefe de la Fox, compañía productora de la cinta, son aceptables). En el buen funcionamiento del film, tiene buena parte Jennifer Lawrence, gran actriz y creíble como mujer de carácter, ocurrente y con personalidad, pilar de la peculiar familia cuyas andanzas seguimos. Momentos como el de su primera incursión en el programa de teletienda dan la medida de su enorme talento. El resto de personajes pueden considerarse como secundarios, y todos funcionan bien, por supuesto los otros actores russellelianos, Robert De Niro y Bradley Cooper; quizá la que chirría un poquito es Isabella Rossellini, porque a veces es realista, y otras tiene un punto algo caricaturesco. Los obstáculos que debe superar, incluso los propiciados por sus parientes, están bien integrados en el hilo narrativo y mantienen el interés.

7/10
El francotirador

2014 | American Sniper

La historia real de Chris Kyle, marine de elite destinado a Irak como francotirador, suya es la responsabilidad de disparar con precisión a blancos humanos que son una clara amenaza para sus compañeros combatientes. Tantos enemigos abate con su arma que se gana el apodo de Leyenda, y el enemigo pone precio a su cabeza. A pesar de la estima que le tienen sus compañeros de guerra, y de ser un hombre de familia, enamorado de su esposa Taya, e ilusionado con los hijos que van llegando, el precio de su trabajo es una progresiva deshumanización, le cuesta conectar con los demás: y Chris es consciente de que se trata de otra guerra, esa personal, tan importante como la que libra por su país, y que no puede permitirse el lujo de perderla. Clint Eastwood ha logrado la hazaña de rodar un clásico instantáneo, la película más popular sobre la intervención de Estados Unidos en Irak de todos los tiempos, más que En tierra hostil de Kathryn Bigelow, aun habiendo ganado ésta el Oscar a la mejor película. No deja de resultar curiosa tal hazaña, cuando los filmes presentan algunas similitudes, al menos en lo que a tensión se refiere –la desactivación de bombas es el equivalente al localizar, apuntar y disparar con la mira telescópica–, y en los altibajos de carácter del protagonista –grandísimo Bradley Cooper–, que afectan a su vida familiar. Quizá donde acierta de pleno el film de Eastwood –Jason Dean Hall adapta el libro con el testimonio de Kyle escrito por James DeFelice– es en la presentación de personajes cercanos, desde el cortejo de Chris a Taya –Sienna Miller saber ser discreta y está muy bien– que termina en boda, a la distancia que crea el servicio de las armas, pasando por la camaradería y ayuda mutua entre los soldados, y la percepción de que los veteranos mutilados, física o psíquicamente, necesitan tanta ayuda como los que están en primera línea de batalla. La clave podría estribar en que Eastwood adopta una mirada "fordiana".  La cinta está muy bien estructurada, se plantea desde el principio la terrible responsabilidad de quien tiene a la vista un objetivo potencialmente peligroso, que debe ser abatido, y las dudas que surgen en una guerra donde niños y mujeres, con apariencia de indefensos civiles, pueden ser una verdadera amenaza. Las cuatro estancias de Kyle en Irak y sus períodos entre medias en Estados Unidos, jalonan bien la narración, y sirven para hacer evolucionar a los personajes. Todo el reparto es fantástico, incluidos los numerosos secundarios. El film es además políticamente honrado, sin entrar en cuestiones propagandísticas que apoyen más o menos ciertas posiciones sobre lo que Estados Unidos ha hecho o dejado de hacer en Irak, se pinta con acierto el deseo del protagonista de servir a su país, pues considera en peligro el estilo de vida que defiende –más tras los ataques del 11-S–, y el background donde se ha desenvuelto, la Texas de la biblia y el rifle, la educación en virtudes y una férrea disciplina, el amor a la patria y a los de tu familia. No se ocultan datos como las numerosas bajas, la indiferencia de parte de los conciudadanos, o el decaimiento anímico de los combatientes, pero todo está bien trenzado, se ofrece una "foto" muy completa de los horrores de la guerra; lo que incluye también a los iraquíes que están en medio, entre los americanos y los insurgentes, recibiendo "tortas" de todas partes. También tiene fuerza esa suerte de duelo entre francotiradores, Chris versus Mustafá, que hace pensar en otra notable película, Enemigo a las puertas. Las escenas bélicas están rodadas con brío, y algunas son de gran belleza estética, piénsese en esa evacuación en medio de una tormenta de arena. Y el tema del regreso –o los regresos, cabría decir–, siempre difícil, está muy bien tratado.

7/10
Serena

2014 | Serena

En los años de la Depresión americana, George Pemberton explota las posibilidades madereras de las Smoky Mountains en Carolina del Norte, aunque sueña con establecerse en un paraje todavía más de ensueño en Brasil. En uno de sus viajes de negocios conoce a Serena, mujer indómita y única heredera de otro imperio maderero, tras morir trágicamente su familia en un incendio. Ambos se enamoran y se casan, y a su vuelta a las montañas, Serena provoca celos en un socio de George por su afán de mando, mientras ella intuye que el hijo ilegítimo de su marido, un bebé, y la madre, pueden poner en peligro el hogar con el que soñaba. Adaptación de una novela de Ron Rash, maneja la cámara con habilidad la danesa Susanne Bier, que entrega una película en la tradición del cine negro, Serena es la clásica mujer fatal, y George y los otros hombres –socios y subalternos, el sheriff–, atan de alguna manera su destino al suyo. Una idea como la de la pantera que George intenta cazar evoca el título de la clásica película "noir" de Jacques Tourneur La mujer pantera, y ciertos enredos hacen pensar en El cartero llama siempre dos veces, comparaciones que hacemos salvando todas las distancias que se quieran poner. A la buena narración se suman la incomparable belleza del paisaje, y los grandes trabajos de los actores, con mención especial para unos fabulosos Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, que hacen creíbles a sus personajes, incluso en los pasajes más débiles. Y quizá éstos tienen que ver con el último acto del film, cómo se precipitan las cosas fatalmente, la idea de la "deuda de honor" de un personaje, que se pliega a los retorcidos planes de Serena no acaba de resulta creíble, de modo que lo que sigue es algo difícil de aceptar, el tono acaba acercándose peligrosamente al folletín.

6/10
R3sacón

2013 | The Hangover 3

Tercera entrega de la saga iniciada en 2009 con la alocada pero inspirada Resacón en Las Vegas, que continuó en 2011 con Resacón 2, ¡ahora en Tailandia!, un poco inferior. Vuelve a dirigir y coescribir el guión Todd Phillips, que ha ejercido ambas labores también en las dos anteriores. Philips acierta junto con el otro autor del libreto, Craig Mazin (que también participó en la segunda) al apartarse esta vez del ya manido esquema de las dos anteriores, en las que los protagonistas se despertaban tras una noche loca e intentaban averiguar qué ocurrió. En R3sacón no hay boda, al menos como punto de partida. Stu, Doug y Phil han sentado la cabeza y dejaron atrás las juergas. El trío trata de ayudar al único miembro de la manada que sigue en sus trece, el díscolo Alan, llevándole a una clínica psiquiátrica en la que le pueden ayudar. Pero por el camino son abordados por los sicarios de Marshall, un gángster molesto porque Chow, amigo sobre todo de Alan, le ha robado una enorme cantidad de oro. En la línea gamberra de sus predecesoras y aunque no cuenta con un guión tan inspirado como el de la primera parte, lo cierto es que R3sacón logra su objetivo de hacer reír, especialmente con su delirante inicio, y con una secuencia que aparece durante los títulos de crédito. En principio parece cerrar la saga, aunque en Hollywood todo lo que sigue dando dinero es susceptible de tener más continuaciones. R3sacón recupera a los actores principales, los eficaces Bradley Cooper, Justin Bartha, Ed Helms y Zach Galifianakis, que esta vez tiene mayor protagonismo. También reaparecen algunos ilustres secundarios, entre ellos Heather Graham o Ken Jeong. Se incorporan John Goodman (como peligroso gángster) y una Melissa McCarthy (dependienta de un comercio de compra de oro) que parece que ni pintada para la saga. Esta vez parece haber alguna pequeña reflexión en torno a la urgente necesidad de madurar de quienes pretenden prolongar la adolescencia indefinidamente, si bien el film tiene claro a dónde va y predominan los disparates.

5/10
La gran estafa americana (American Hustle)

2013 | American Hustle

Finales de la década de los 70. Irving Rosenfeld y Sydney Prosser son dos estafadores profesiones, con talento especial para embaucar a sus víctimas aconsejándoles desastrosas inversiones financieras y de arte. El agente del FBI Richie DiMaso les desenmascara, pero lejos de querer encerrarles entre rejas, desea que trabajen a sus órdenes para detener a mafiosos y políticos corruptos. Lo que les lleva a tratar con el alcalde de Atlantic City, Carmine Polito, en un curioso timo con un falso jeque árabe que implica a destacados congresistas. A tan complicada telaraña de trampas y fingimientos se suma la crisis conyugal en la que están inmersos Irving y su esposa Rosalyn, con la que tiene un niño, y que enredará la situación dando pie a un cóctel explosivo de engaños y amoríos. David O. Russell coescribe con Eric Singer esta singular comedia de timadores, inspirada libremente en hechos reales, el llamado escándalo Abscam. Responde a las convenciones del género en la línea El golpe, donde se hace abstracción en parte de las consideraciones morales, la idea es que frente a los corruptos malos de verdad, los granujas protagonistas son los héroes de la función, que reclaman la simpatía del espectador; algo que ya trabajó Russell en Tres reyes. Y quizá en 2014 esta película funciona especialmente por mostrar estructuras de corrupción que se remontan atrás en el tiempo más de tres décadas, y que casi parecen inocentes comparadas con las actuales. Toda la idea de personajes disfrazados, acentos simulados, sentimientos escondidos, cuadra a la perfección para hablar de cierta crisis de identidad muy actual, que encuentra una buena forma de expresarse en este tipo de historias de engaño, de la que son muy representivas por ejemplo las series televisivas de espías Homeland y The Americans. En tiempos de pensamiento líquido, se puede mantener una cosa, y casi a renglón seguido la contraria, resulta difícil mostrar convicciones acerca de algo, más allá de la propia supervivencia y la gratificación inmediata. En realidad son ideas semejantes a las que maneja Martin Scorsese en El lobo de Wall Street, la idea de ilustrar una situación preocupante, aunque los logros de La gran estafa americana (American Hustle) resultan más afortunados. La película tiene una estructura convincente, muy ágil, bien apoyada en canciones de la época, con suficientes giros sorprendentes y buenos golpes de humor. Hay al parecer algunos momentos improvisados, pero la cosa más o menos funciona, con un formidable reparto, estupendos ellas (Amy Adams, Jennifer Lawrence) y ellos (Christian Bale, Bradley Cooper, Jeremy Renner, e incluso un inesperado Robert De Niro). El vestuario y aspecto de los personajes, más allá de los descocados escotes de Adams, acentúan, con un aspecto que hoy se nos antoja ridículo, la idea de impostura.

7/10
El ladrón de palabras

2012 | The Words

El escritor Clay Hammond comienza haciendo una lectura de su más reciente novela en un gran auditorio lleno de oyentes. El protagonista de su narración es un joven que desea triunfar como escritor, pero que no logra publicar su primera novela, ante la impaciencia de su mujer y la falta de ingresos. Por casualidad encontrará un antiguo manuscrito de cincuenta años atrás y decidirá plagiarlo y publicarlo con su nombre. Brian Klugman y Lee Sternthal, actores ocasionales y corresponsables de la historia de Tron Legacy, aúnan esfuerzos conjuntos en el guión y la dirección de El ladrón de palabras para sacar adelante un relato en torno a la creación literaria. El tema no es sencillo de llevar a puerto pues se corre el peligro de resultar muy tópico. No evitan del todo los autores ese obstáculo, de modo que no se les ocurre otra cosa que hacer encontrar al protagonista un manuscrito en una tienda de antigüedades de París... Pero además se dejan arrastrar por otras situaciones excesivamente fáciles, muy próximas al cliché, como la de la escritura compulsiva de la novela, el encuentro casual en New Jersey, la atormentada búsqueda de redención del plagiador e incluso el juego equívoco entre realidad y ficción. No hay duda de que en El ladrón de palabras hay un esfuerzo de guión y de montaje, con la intención de no resultar superficial a la hora de ofrecer reflexiones acerca de la creación y la autenticidad literaria, y de esa importante cuestión de saber aceptar las propias limitaciones camino de la madurez. Sin embargo, es innegable que a la postre la trama acaba pareciéndose desgraciadamente a una especie de melodramático culebrón metaliterario, con tres planos de profundidad (que no de hondura) de escasa originalidad y cuyo resultado no acaba dando con las claves para impactar o provocar algún tipo de emoción. Por lo que si El ladrón de palabras es un film correcto y más o menos llevadero es gracias al formidable elenco de actores, desde el protagonista Bradley Cooper (que intenta huir cada vez más de sus roles de payaso), hasta el maduro Jeremy Irons, pasando por la estupenda Zoe Saldana, el siempre competente Dennis Quaid o los jóvenes y menos conocidos Ben Barnes (Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian) y Nora Arnezeder (El invitado), que también hacen también unos trabajos meritorios.

4/10
El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook)

2012 | Silver Linings Playbook

Se diría que David O. Russell –realizador y guionista que ha amasado un gran prestigio aunque se prodiga poco– va buscando cambiar de género en cada uno de sus títulos. Tras la hilarante Flirteando con el desastre, la bélica Tres Reyes, la surrealista Extrañas coincidencias, y la pugilística The Fighter, recupera el tono tragicómico de Spanking the Money, su prometedor debut, en El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook). Pat Solatano (Bradley Cooper) sale de una institución mental tras pasar ocho meses entre sus paredes, por haber perdido los estribos al sorprender a su esposa con otro hombre. Forzado por las circunstancias, puesto que perdió el trabajo y la casa, Pat se ve obligado a vivir con sus padres, y sigue estando alterado, pues habla sin parar y tiene reacciones extrañas. Con ayuda de Tiffany, una adicta al sexo con numerosos problemas pero clara voluntad de regenerarse, Pat tratará de recuperar a su esposa aunque pesa sobre él una orden de alejamiento. El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbooks) adapta una novela de Matthew Quick. Retrata con frescura y una factura típica del cine indie americano el desconcierto que ha provocado la obsesión por el sexo en la sociedad. En un panorama actual bastante sombrío, resultan reconocibles unos personajes traumados, que sufren todo tipo de problemas psiquiátricos, como los protagonistas de este film. El guión del propio Russell huye de maniqueísmos y trata de acercar al público (que no de justificar) la postura del personaje de Bradley Cooper, que tuvo desafortunadamente una reacción violenta al enterarse de golpe de que su mujer le era infiel, y por eso ha perdido cualquier tipo de apoyo, pese a que él fue el engañado. El realizador equilibra muy bien comedia y drama, imprime un tono romántico que se agradece y se luce en secuencias tan logradas como la del baile amateur. Pero sobre todo acierta en el tono positivo y casi siempre elegante. No en vano, el título original alude a la frase de John Milton "cada nube tiene un revestimiento plateado", que vendría a significar "no hay mal que por bien no venga". David O. Russell ha convertido en su marca de fábrica las destacadas interpretaciones de sus actores. En El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook) sobresale especialmente Jennifer Lawrence. Como viuda problemática, promiscua sexualmente que encuentra a su media naranja, la joven actriz realiza una interpretación magistral que la consagra por completo tras sorprender al público en Winter's Bone, y realizar trabajos más convencionales pero efectivos en Los juegos del hambre y X-Men: Primera generación. Junto a ella, un eficaz Bradley Cooper aprovecha su capacidad para los gags divertidos que le hizo famoso tras Resacón en Las Vegas, pero también demuestra que vale para los momentos dramáticos. Cooper y Lawrence están arropados por secundarios de primera categoría, como Robert De Niro, que por una vez en los últimos años escoge la película indicada, y que le saca tajada al tipo obsesionado por el deporte, padre del personaje de Cooper. También llama la atención la madre del mismo, la excelente Jacki Weaver, candidata al Oscar a la mejor secundaria por Animal Kingdom. El resto del reparto no tiene fisuras, con actores como Chris Tucker y Julia Stiles esforzándose en papeles más episódicos.

7/10
Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines)

2012 | The Place Beyond the Pines

Luke es un experto motorista. Dejará su vida errante como empleado de un circo tras recibir la noticia de que tiene un hijo de un año. Para demostrar a la madre del crío –que mantiene una relación estable con otro hombre– que puede hacerse cargo de ellos, el desesperado Luke decide atracar bancos. Así se cruzará en su camino el policía novato Avery Cross, un hombre corriente que comprobará cómo su futuro da un vuelco debido a Luke y que verá que todo su mundo cambia alrededor cuando la corrupción policial le toque de lleno. Tras el drama Blue Valentine, el actor Ryan Gosling vuelve a confiar en la dirección de Derek Cianfrance para su siguiente película, Cruce de caminos (The Place Beyond the Pines), otro drama, aunque esta vez mejor armado, en donde el propio Cianfrance ejerce de coguionista junto a Ben Coccio y Darius Marder. La historia habla de dos hombres, situados a ambos lados de la ley, pero cuyas vidas, pecados y errores, tendrán claros paralelismos y acabarán por arrastrar a sus descendientes. Dentro de una historia dura, con terribles consecuencias, se esfuerzan los responsables por no demonizar a nadie. Un instante, una decisión, una casualidad…, pueden definir tu futuro. Nadie es totalmente responsable, nadie es malvado del todo, aunque sí que cada uno aportamos nuestro granito de libertad para decidir el siguiente paso. La estructura narrativa desconcierta un poco, pues hacia la mitad de la película ésta da un giro de 180 grados, como si empezara otra historia distinta. Cada mitad se centra en uno de los dos personajes, el delincuente Luke y el policía Avery, para después redondear el film con la inclusión de sendos vástagos. Las relaciones paternofiliales se revelan así esenciales y queda muy bien reflejada la necesidad de un modelo masculino adulto en quien apoyarse, un padre que ayude a configurar el propio carácter. Por otro lado, en la línea antimaniquea del f¡lm se muestran los comportamientos corruptos del poder, un entramado pegajoso del que resulta difícil salir, pues igual que nadie es un pecador absoluto, tampoco nadie es un santo. Son temas peliagudos, pero Cianfrance sale airoso, además de eludir el fatalismo que siempre planea sobre el horizonte. El drama funciona gracias a la concepción de unos personajes atractivos, reales, con personalidades bien trazadas y reacciones verosímiles, tanto de padres como de hijos. Sin duda alguna mucho tienen que ver las intensísimas interpretaciones, entre las cuales destaca la de Ryan Gosling, quien sabe como nadie encarnar a tipos lacónicos con una violencia latente a punto de explotar. También triunfa el más “humano” Bradley Cooper, que logra transmitir una gran vulnerabilidad detrás de esa fachada de hombre triunfador. Por su parte, los jóvenes Dane DeHaan y Emory Cohen están espléndidos.

6/10
Fuga explosiva

2012 | Hit and Run

Perrkins (Dax Shepard) es un antiguo conductor de fugas que consigue escaparse del programa de protección de testigos para llevar a su novia Annie (Kristen Bell) a Los Angeles para que pueda realizar el sueño de su vida. El problema es que no solo estarán perseguidos por la policía, sino que también irá su antigua banda liderada por Dmitri (Bradley Cooper), dando lugar a una asombrosa y alcada persecución. Entretenida cinta de serie B que cumple con lo poco que promete. Tiene todos los alicientes para ser una película convencional: protagonista, antagonista, mucha acción y final previsible.

5/10
Sin límites

2011 | Limitless

Eddie es un escritor fracasado, que va dando tumbos por la vida. Hasta que se pone a su alcance NZT, unas pastillas que multiplican por mil su capacidad mental. Es tomarlas y experimentar un subidón, que le hace capaz de escribir un novelón en pocos días, o de imaginar las mejores inversiones que quepa pensar en Wall Street. Desgraciadamente esta misteriosa y clandestina medicina tiene efectos secundarios y crea adicción; y sus atractivos efectos conducen a que un mafioso que prestó dinero a Eddie la quiera para sí. Entretenido y vertiginoso thriller basado en la novela “Los campos oscuros” de Alan Glynn. Está tras la cámara Neil Burger, director de El ilusionista, film con el que comparte algunas ideas sobre el carácter engañoso de las apariencias. Destaca la película por sus cualidades hipnóticas, sobre todo en las escenas donde se recrean los efectos de NZT en los que las ingieren, el aumento de su percepción y de la actividad cerebral se muestra de modo muy visual, con el cambio de la iluminación, la presentación del personaje “multiplicado”, viéndose a sí mismo, y el efecto de rapidísimo viaje por las calles de Nueva York como si uno anduviera subido en un velocísimo vehículo y pudiera ver hasta el infinito y más allá. Quizá donde falla más la película es en sus pretensiones argumentales, donde falta algo más de consistencia. Porque se diría que estamos ante la clásica fábula de “dueño de la lámpara de Aladino”, cuyos ilimitados poderes se le van de las manos, y donde haría un poco el papel de “Pepito Grillo” la novia, que no acaba de reconocerle con su nuevo y artificial talento. Y tal planteamiento no acaba de casar con la idea de contraponer a Eddie –un Bradley Cooper en alza– con un hombre de negocios de la vieja escuela –Robert de Niro, en uno de esos papeles que hace con los ojos cerrados–, sobre todo en el forzado desenlace.

6/10
Resacón 2, ¡ahora en Tailandia!

2011 | The Hangover 2

Vísperas de boda en Tailandia, esta vez se casa allí con su novia de ese país el dentista Stu. Y sus amigos de francachelas Phil y Alan, más Doug, se disponen a acompañarle en tan memorable ocasión. Por supuesto, la idea es no meterse en líos, como les ocurrió en su despedida de solteros en Las Vegas con ocasión de la boda de Doug. Pero, como no podía ser de otra manera, tras una noche de desenfreno de la que no recuerdan nada, se despiertan resacosos en Bangkok habiendo perdido al hermano de la novia, con el dedo mutilado de alguien, un divertido mono saltarín y un asombroso tatuaje en el careto de Stu. Secuela de la exitosa comedia gamberra Resacón en Las Vegas, la idea de Todd Phillips y compañía es ofrecer sin disimulos una película cortada exactamente por el mismo patrón, incluido el álbum de fotos con que se cierra el film. De modo que la personalidad de los tres amigos sirve para elaborar los diferentes gags basados en el absurdo –el dinámico Phil, el tarado Alan, y el apocado con un lado salvaje Stu–, con frecuencia de dudoso gusto –véase el “hongo” en la alfombra del motel donde se despiertan–, aunque en algunos casos francamente desternillantes –los relativos al padre de la novia y al estrafalario carácter de Alan–. Está claro que el film es sintomático de los derroteros que toma actualmente la comedia contemporánea, que opta por pintar personajes inmaduros, sin plantearse grandes cuestiones acerca de su comportamiento más allá de una innegable camaradería. Las bromas sofisticadas se dirían cosa del pasado, ahora la zafiedad, más o menos refinada, es lo que prima.

5/10
El equipo A

2010 | The A-Team

Vertiginosa adaptación cinematográfica de El equipo A (serie), de gran éxito durante la década de los 80 del pasado siglo. Contaba las aventuras de un grupo de cuatro veteranos de la Guerra de Vietnam que, tras ser traicionados, eran perseguidos como fugitivos. Expertos en la lucha armada y en llevar a cabo peligrosas operaciones especiales, sobrevivían trabajando como mercenarios. El director Joe Carnahan (Narc) se encarga de la nueva versión y ofrece un film muy ligerito y con acción apabullante desde el primer fotograma. La película comienza presentando al coronel Hannibal (Liam Neeson) exposado y a punto de ser devorado por unos perros en México y a su amigo Peck (Bradley Cooper) preparado para ser quemado vivo por los mismos criminales. Hannibal escapará cual superhéroe y en su periplo para salvar a Peck contactará con el enorme Baracus (Quinton ‘Rampage’ Jackson), otro Ranger como ellos de fuerza descomunal. Ambos salvarán a Peck mientras se fuman un puro y para huir del país ficharán a un experto piloto llamado Murdock (Sharlto Copley), el cual se encuentra en un sanatorio porque le falta más de un tornillo en la mollera... Resulta modélica esta presentación de los personajes, porque define lo que va a ser ya toda la película. Acción desorbitada, mucho humor socarrón y una explosiva colección de efectos especiales. El grueso de la trama llegará al cabo de los meses de ese comienzo, cuando el equipo se encuentra en Irak liderado por Hannibal. Tendrán que llevar a cabo una misión ultrasecreta para recuperar unas planchas de billetes norteamericanos robadas por los iraquíes. Pero una vez concluida la misión con éxito, el equipo A es traicionado y sus miembros son declarados culpables por un tribunal militar. Serán así degradados y encerrados en la cárcel. El resultado es como volver a ver un capítulo de la serie, pero a lo bestia. Los personajes han pasado de ser veteranos de Vietnam a veteranos de Irak, y el rodaje es mucho más moderno y frenético. Pero eso es todo. Se mantiene la jocosidad continua y la violencia más o menos blanca, poco desagradable. Quizá lo mejor es que los actores dan perfectamente con el tono humorístico de sus papeles, sobre todo Neeson y Cooper, muy empáticos, a quien se suma el locuelo Copley (protagonista de District 9). Por el contrario, Jackson no acaba de convencer del todo, con su personaje simplón, un tanto rebuscado. Por lo demás hay que reconocer que Carnahan rueda bien, pero también que decididamente se le acaba yendo la mano hacia el final. Más que efectos especiales, lo del barco parecen dibujos animados.

4/10
Historias de San Valentín

2010 | Valentine's Day

El español Fernando Palacios tuvo la misma idea con su comedia romántica El día de los enamorados, de 1959, que por su éxito tuvo una continuación titulada Vuelve San Valentín. Encadenaban ambos filmes las peripecias de variopintos personajes el 14 de febrero. Como esas películas no tuvieron ninguna repercusión internacional, no resulta probable que hayan sido la inspiración de esta comedia romántica de Garry Marshall, el director de Pretty Woman, que sin embargo sí parece haber tenido muy presente Love Actually, que entrecruzaba historias en torno al día de Navidad de muchos personajes, interpretados por grandes actores británicos. Historias de San Valentín repite la jugada con famosos actores americanos y sustituye Londres por Los Ángeles. Reed Bennett (Ashton Kutcher), dueño de una floristería que va a tener mucho trabajo en San Valentín (el día en que realiza más ventas), le pide a su novia, Morley (Jessica Alba), que se case con él y ésta acepta. Sin embargo, Bennett empieza a darse cuenta de que en realidad la mujer de su vida es su mejor amiga, Julia, que ha encontrado por fin a un hombre serio y responsable, el Dr. Harrison Copeland, después de numerosos desengaños con impresentables. El tal Dr. Bennett entra en la tienda de Reed y le encarga que le envíe discretamente flores a Julia, pero también a su esposa, puesto que está casado. También tienen gran importancia una mujer madura, que le cuenta un secreto del pasado a su marido, un niño que encarga en la floristería un ramo para la persona de la que está enamorado, una mujer que combina su trabajo de recepcionista-secretaria con la atención a una línea erótica, un célebre jugador de fútbol, y una capitana del ejército que vuela en avión a Los Ángeles aprovechando un permiso para encontrarse con “el hombre” de su vida. No llega a la altura de su referente británico, pues la guionista Katherine Fugate (El príncipe y yo) carece del ingenio de Richard Curtis. Así, guarda pocas sorpresas, y parece planificada con tiralíneas en su pretensión de representar a todos los rangos de edad (hay niños y jubilados), diversas minorías étnicas, y hasta una pequeña historia homosexual forzada, para contentar a todo el público. El nivel de las historias es irregular, pues algunas son un poco “facilonas”. Sin embargo, sus pequeñas y evidentes pinceladas en torno a la fidelidad, la sinceridad y el miedo al compromiso funcionan. Logra su objetivo de entretener, sobre todo por el “glamouroso” reparto, que por ejemplo reúne a Julia Roberts (la militar) con su “sobrinísima” Emma, una joven que se plantea perder la virginidad con su novio. Destaca Jennifer Garner, que le pone bastante pasión a su personaje de mujer desengañada, Anne Hathaway (la telefonista erótica) y el siempre sorprendente Jamie Foxx, como periodista deportivo forzado a hacer un reportaje sobre San Valentín. Tienen menos presencia pero demuestran su solvencia Topher Grace, Jessica Biel, Kathy Bates, Jessica Alba, Shirley MacLaine y Queen Latifah. Algunos diálogos derrochan simpatía (“si encuentras a una mujer demasiado buena para ti, cásate con ella”), y un par de referencias metacinematográficas tienen su gracia, cuando el hombre lobo que mostraba pectorales en Luna nueva, Taylor Lautner, declara que no quiere quitarse la camiseta en público porque le da vergüenza, o el momento en que la veterana Shirley MacLaine acude a una proyección de su vieja película Hot Spell.

5/10
Expediente 39

2009 | Case 39

¿Qué clase de padres meterían a su hijita dentro de un horno con el propósito de achicharrarla viva? A esta inquietante pregunta trata de responder Expediente 39. En el film, Emily es una trabajadora social, que cada día debe lidiar con un montón de complicadas situaciones familiares, donde preocupación principal son los hijos menores de edad. Su jefe le coloca sobre la mesa su expediente 39, y sólo a regañadientes decide prestarle atención. Se trata de una denuncia por descuido en la educación de Lilith. Y en efecto, cuando Emily acude a entrevistarse con los padres de la pequeña, se encuentra con un matrimonio de aspecto particularmente siniestro. Película muy de género, del desconocido director alemán Christian Alvart. Sigue el esquema de títulos terroríficos como La profecía, donde bajo el aspecto de un infante encantador se oculta el mal en estado puro, el demonio o alguien que se le parece. Una vez puestas las cartas bocas arriba de quién es el villano de la función, poco más hay argumentalmente que descubrir; es más, vemos cómo se acude a los clichés de los personajes incrédulos -el jefe de Emily, el policía...- o el de los nervios crecientes de la protagonista -Renée Zellweger, estrenándose en las pelis de miedo-. Lo que no quita para que se brinque de miedo en más de un momento, con pasajes tan logrados como el del ataque de las avispas. No obstante, a veces se abusa de una morbosa violencia, truculenta en exceso.

4/10
Qué les pasa a los hombres

2009 | He's Just Not That Into You

Película basada en “He's Just Not That Into You: The No-Excuses Truth to Understanding Guys”, libro coescrito por Greg Behrendt y Liz Tuccillo, que se adentra con sentido del humor en la forma de pensar masculina y femenina a la hora de afrontar las relaciones hombre-mujer. Figura como productora la actriz Drew Barrymore, que se reserva un pequeño papel, y ha contado con la pareja de guionistas Abby Kohn-Marc Silverstein, que ya hicieron para ella el libreto de Nunca me han besado. Se trata de jugar con la idea de las mil y una excusas que uno puede inventar para no admitir lo que no marcha en una relación amorosa. Para ello, punteada la trama con varias frases creadas a partir de lugares comunes y falsas encuestas a personas que opinan desde su experiencia, se plantea una historia coral, donde somos testigos de los altibajos que atraviesan distintas parejas, todas interconectadas. Después de 7 años de convivencia, Beth no logra que Neil piense en el matrimonio; Janine se ha vuelta muy racional en la vida conyugal, lo que empuja a un Ben con mala conciencia a interesarse por la aspirante a cantante Anna; Conor está desesperado porque su relación con Anna parece estancada; Mary, amiga de Anna, busca una relación a través de internet; y Gigi es una ingenua que no acierta con los hombres, hasta que empieza a atender los consejos de Alex, vecino de Conor y observador excepcional de la mente de hombres y mujeres. La película es ágil, cuenta con un plantel de actores difícilmente mejorable -entre ellas Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Scarlett Johansson, y la poco conocida pero encantadora Ginnifer Goodwin; y entre ellos Justin Long, magnífico, además de Ben Affleck, Bradley Cooper y Kevin Connolly- y se sigue con agrado porque sabe penetrar bien en los complicados engranajes del alma masculina y femenina, que hacen difícil, e incluso muy difícil, lo sencillo, pues al final, en una relación, todo es cuestión de amor. Hija de su tiempo, la visión que se ofrece del compromiso en las relaciones amorosas es simplista, se concede una preponderancia excesiva a los sentimientos y al sexo, mientras se ignoran, casi siempre, otras necesarias actitudes como la paciencia, el espíritu de sacrificio, o la capacidad de ceder por amor al otro. Atender a “señales”, o pensar en “técnicas de conquista y seducción” suena muy interesante, y nadie negará que se puede llamar la atención o adivinar intenciones gracias a unas u otras, pero no deja de resultar una mirada demasiado elemental, muy a ras de suelo. De todos modos, en la completa madeja argumental hay muchos hilos, y algunos son muy sugerentes, como el de la mentira, que lo echa todo a perder -esas colillas de cigarrillos-, el del “sabio” que tiene consejos para todos y es incapaz de analizar su propia situación amorosa, o el de agachar la cabeza y acudir junto a la persona amada cuando lo necesita, aunque se haya discutido previamente con ella. Hay un inteligente equilibrio de sonrisas y lágrimas, y cierta contención en la inevitable frivolidad.

6/10
New York, I Love You

2009 | New York, I Love You

Película homenaje a la ciudad de Nueva York, concebida por el mismo artífice de Paris, je t'aime, el productor Emmanuel Benbihy. Consta de once segmentos, dirigidos por diez directores distintos, y el gran logro con respecto al precedente –pues se conserva la idea de una buena 'plantilla' de actores y directores– es una maravillosa unidad, podría llegar uno a creer que la película completa ha contado con una sola persona dirigiendo, en la línea de películas corales como Magnolia. Puede cambiar el momento del día -mañana, noche-, el marco geográfico, los personajes, pero hay un algo, el alma podríamos decir, que da prodigiosas vida y cohesión al conjunto. Lo que no quita para que haya pasajes sencillamente memorables, frente a otros más ligeros, a veces pequeñas bromas, pero siempre insertadas con inteligencia.   Entre las pequeñas historias sobresalen tres: la de Shekhar Kapur, de aire mágico, sobre una anciana cantante de ópera dispuesta a suicidarse en el hotel que se alojó antaño, con maravillosas interpretaciones de Shia LaBeouf, Julie Christie y John Hurt; la de Fatih Akin sobre un pintor, Ugur Yücel, fascinado con una joven oriental, Shi Qi; y la de Joshua Marston, con soberbios trabajos de Eli Wallach y Cloris Lechman, que dan vida a un matrimonio cascarrabias pero profundamente enamorados tras más de 60 años casados. Pero tienen también interés por supuesto las de Jiang Wen –un juego entre ladrones, Andy García y Hayden Christensen–, Mira Nair –la relación entre una judía a punto de casarse, Natalie Portman, y el hindú propietario de una tienda compuesto por Irffan Khan–, Shunji Iwai –la singular relación telefónica entre un compositor de bandas sonoras de anime, Orlando Bloom, y su productora, Christina Ricci–, Yvan Attal –que tiene dos historias, la de dos curiosos intentos de ligue, Ethan Hawke con Maggie Q, y Chris Cooper con Robin Wright Penn–, Brett Ratner –el baile de graduación de una chica en silla de ruedas, que involucra a James Caan, Anton Yelchin y Olivia Thirlby–, Allen Hugues –dos amantes ocasionales, Drea de Mateo y Bradley Cooper, van a reencontrarse– y Natalie Portman –un tipo, Carlos Acosta, pasea por Central Park con una niña–. El motivo amoroso está presente en las tramas, hay sorpresas y giros ingeniosos, y llama la atención como se inserta el tema de la sexualidad omnipresente en la sociedad actual, pues en muchas, aunque haya algún apunte grosero, hay una cierta crítica indirecta a este hecho. Resulta muy inteligente además el uso de un personaje con una cámara de vídeo, cuya presencia cobra sentido al final del film de un modo muy original y bello, broche perfecto a una gran película.

7/10
Loca obsesión

2009 | All About Steve

Mary no tiene mucho éxito en el amor. Por eso cuando conoce a Steve se siente la mujer más feliz del mundo porque está convencida de que ha surgido algo entre ellos. Decidida a no perder al que según ella es el amor de su vida, comienza a perseguirlo por todo Estados Unidos. Él es cámara de televisión y tiene que estar allí donde la noticia acontezca, algo que no supone un problema para Mary. La cuestión es que mientras ella tiene claro que lo que ha surgido entre ambos es amor puro y duro, él piensa que su enamorada está como una “cafetera”. Sandra Bullock interpreta a la alocada Mary, que resulta bastante “freak” aunque entrañable. En esta cinta la actriz da rienda suelta a su vis más cómica para ofrecer un personaje algo histriónico, al que no le importa en absoluto el qué dirán. A pesar de la simpatía de Bullock ha sido nominada al Razzie. Curiosamente, esta nominación ha llegado el mismo año en que también ha sido propuesta para el Oscar por su trabajo en The Blind Side. La estupenda Sandra ha dicho que ambas nominaciones tienen que ser tomadas con cierto humor ya que son las dos caras del negocio del espectáculo.

4/10
Resacón en Las Vegas

2009 | The Hangover

Phil, Stu y Alan se disponen a acompañar a Doug en su despedida de soltero en Las Vegas. El primero es un guaperas, profesor en un colegio, felizmente casado; el segundo es dentista, y debe ocultar a su estricta novia la meta de su viaje, asegurando que marchan de cata de vinos a Napa Valley; y el tercero, hermano de la novia, es el más pringado de todos, entre pervertido, débil mental y adicto a las drogas. Pasarán una noche loca, y al día siguiente despiertan con su suite patas arriba, un tigre pululando por ahí y un bebé lloriqueando. Lo peor de todo es que Doug ha desaparecido, no se acuerdan de nada, y la boda es al día siguiente en Los Ángeles. Una película al estilo de la hispana Fuga de cerebros, pero con un poco más de seso y clase. Comparable a los títulos más inspirados de los hermanos Farrelly o Judd Apatow, o sea, a Algo pasa con Mary y Lío embarazoso. El bien estructurado guión lo firman Jon Lucas y Scott Moore, que antes hicieron Como en casa en ningún sitio, y dirige un Todd Philipps que empezó con comedias al estilo Porky's (Viaje de pirados, Aquellas juergas universitarias), para pasarse a algo más convencional (Starsky & Hutch (2004)), y madurar en la ruta de la comedia disparatada con Escuela de pringaos. Aquí sigue la vena de explotar situaciones completamente absurdas, que se dirían imposibles en el mundo real, ilógicas, pero que funcionan en el mecanismo de la trama de juerga increíble. Phillips sabe imprimir ritmo a la historia, y aprovecha bien una serie de gags desternillantes, muy ocurrentes, con frases brillantes: la pregunta sobre el antiguo ocupante del hotel Caesar's Palace es un ejemplo entre mil de lo que resulta ser una auténtica antología del disparate. Pero... Pero, como suele ocurrir en este tipo de filmes, se sigue con demasiada frecuencia el camino de la zafiedad, incluso con imágenes desagradables -esa galería de fotos al final, que resume la noche olvidada–, que verdaderamente no hacían ninguna falta. Podría uno decir que la película es un canto a la amistad o así -la película, tras el planteamiento esbozado antes, no consiste en otra cosa que en dar con el paradero del novio-, o que da por bueno que todo vale en una despedida de solteros, no hay cortapisas morales, pero seguramente es decir demasiado, estamos ante un puro divertimento, típico de la sociedad inmadura en la que estamos inmersos.

6/10
Di que sí

2008 | Yes Man

Salvo en casos excepcionales en los que ha dado con directores de primera, como en ¡Olvídate de mí!, El show de Truman y Man on the Moon, Jim Carrey se dedica a las comedias alocadas. Aceptar ir a ver una de estas comedietas es arriesgado. Sin embargo, esta vez merece la pena decir que sí. En esta ocasión, Carrey interpreta a Carl Allen, que trabaja en una oficina bancaria donde se encarga de conceder préstamos, aunque lo más normal es que los deniegue. También es igual de negativo en sus relaciones personales, pues desde que su esposa le abandonó por otro hombre, no tiene muchas ganas de vivir. Si alguien le invita a una fiesta o a tomar unas cervezas, se niega, pues prefiere quedarse viendo vídeos en su casa. Un día, un tipo le habla de Terrence Bundley, un carismático gurú de la autoayuda. Carl acepta a ir a una de sus conferencias sobre algo llamado el Principio del Sí. Durante el acto, el gurú convence a Carl de que diga que sí a todo desde ese momento, porque las respuestas positivas conducirán a algo bueno, y las negativas a terribles desgracias. El especialista en comedias Peyton Reed (Abajo el amor) adapta una novela autobiográfica de Danny Wallace, escritor británico. El punto de partida tiene su gracia, y el guión exprime bastante bien sus posibilidades, a pesar de cierta tendencia a las situaciones groseras, que empañan lo que podría haber sido una comedia muy clásica. En este sentido, la secuencia de sexo con la mujer de la tercera edad remite a los peores momentos de los hermanos Farrelly. Por lo demás, abundan los secundarios divertidos –el director de la sucursal aficionado a las fiestas, la mujer de las tartas, el enfermero, la dependienta coreana– que tienen un aire disparatado que recuerda a las comedias de Blake Edwards. También el film es rico en momentos ingeniosos –la fiesta de Harry Potter, el intento de suicidio que deriva en un musical–. Subyace de fondo, un mensaje ligero pero positivo –nunca mejor dicho– sobre la responsabilidad individual, la toma de decisiones y la necesidad de afrontar la vida de cara. Además, Jim Carrey está bastante contenido, salvo en un momento gracioso, en el que recupera sus muecas exageradas de siempre. Le secunda muy bien la versátil Zooey Deschanel, que muestra una vez más sus excelentes cualidades para la comedia.

5/10
Un rockero de pelotas

2008 | The Rocker

El director británico Peter Cattaneo dio el campanazo en 1997 con la comedia Full Monty. Pero, visto lo visto, parece haber muerto de éxito. Desde entonces tan sólo ha dirigido Lucky Break, una simpática comedia carcelaria, y el drama familiar Opal Dream, que pasó completamente desapercibido. Ahora, más de diez años después de su gran éxito, regresa a las pantallas con su primera producción norteamericana, una comedia gamberra, a ratos bastante graciosa, pero cuyo vuelo se mantiene siempre a ras de suelo. Fish es el batería y el alma de la banda de rock Vesuvius, que está a punto de alcanzar un contrato supermillonario con una discográfica. Sin embargo, la condición para ese salto es que escojan a un batería amigo de los productores. Tras algunas dudas, los compañeros de Fish deciden firmar el acuerdo y traicionar a su amigo... Y pasan 20 años... Fish se ha convertido en un pobre hombre, que malvive de trabajos temporales. No ha logrado asumir aquel fracaso y se mantiene en una perpetua adolescencia irresponsable. Tras su último despido recala en casa de su hermana y allí encuentra una última oportunidad para seguir su sueño: ser el batería del grupo musical que está formando su sobrino. Todo el peso de la película recae en el actor Rainn Wilson, cuyo don para la comedia se puedo ver en la divertida serie The Office. Aquí está completamente alocado, con un personaje esperpéntico, una especie de payaso con complejo de Peter Pan que pasea su frustración y sus tonterías imberbes allá por donde va. Los gags casi siempre se basan en el chiste fácil, la grosería plana –e inocua, al menos– y en la personalidad "asquerosa" del protagonista, alguien que recuerda de alguna manera al famoso Spike de Notting Hill. En su favor, hay que decir que es imposible no reír con ganas en ciertos momentos, y encima el tipo tiene talento para tocar la batería. Por lo demás, la historia es tan amable como previsible, y en el argumento se entrevé una ligera crítica a la inmadurez de muchos adultos, empeñados en no crecer.

4/10
Nip/Tuck: a golpe de bisturí (5ª temporada)

2007 | Nip/Tuck | Serie TV

Nuevo comienzo para los doctores Mcnamara/Troy. Ambos han decidido trasladarse a Hollywood, donde abrirán una consulta con la que empezar de cero. Pero allí descubren que los posibles clientes no se guían por su prestigio, sino por el nombre de los famosos a los que hayan operado. Hasta la fecha es la última temporada de la corrosiva serie, si bien se ha anunciado una sexta para 2010.

5/10
Novia por contrato

2006 | Failure to Launch

Tripp tiene 35 años y un buen trabajo. A pesar de todo, sigue viviendo con sus padres. Éstos se llevan bien con él, pero piensan que debería abandonar el nido paterno, por su propio bien. Así que ponen en marcha un plan poco convencional, con ayuda de Sara, asesora experta en el tema de los hijos maduros que se resisten a marcharse. Ésta conseguirá que Tripp se enamore de ella, para convencerle de la necesidad de dejar la casa de sus progenitores. La especialista despliega sus armas de seducción, y consigue convertirse en falsa novia, pero no contaba con que se enamoraría realmente de él. En la sociedad moderna, los hijos tardan cada vez más en irse de casa, fenómeno que dio lugar a Tanguy ¿Qué hacemos con el niño?, una olvidada pero divertida comedia francesa. Es también el tema central de esta ligera comedia romántica del especialista en el género Tom Dey, responsable de Showtime y Shanghai Kid. Del este al oeste. De argumento predecible, presta mucha atención a las subtramas de los amigos de los protagonistas. McConaughey, en un papel similar al de Cómo perder a un chico en 10 días o Planes de boda, y Sarah Jessica Parker, en la línea de Sexo en Nueva York, pero sin las aristas de la serie televisiva, no han tenido que esforzarse especialmente por hacer creíbles sus personajes. Sorprende más Kathy Bates, sobre todo cuando explica a su hijo, en plan serio, los motivos por los que debería empezar su propia vida.

3/10
De boda en boda

2005 | Wedding Crashers

John y Jeremy son dos amigos del alma, especialistas en mediar en casos de divorcio, que tienen un curioso pasatiempo favorito: acudir a bodas a las que nadie les ha invitado, y convertirse en el centro de atención por su agradable conversación y habilidades varias, lo que suele terminar en cita en la alcoba con alguna de las participantes en la celebración. Pero en una de estas ‘juerguecillas’ uno se encapricha más de la cuenta de una dama. ¿Será amor después de todo? Comedia con su punto de gracia, buena pareja cómica Owen Wilson-Vince Vaughn y un asumido tono zafio, aunque envuelto de moraleja acerca de la inmadurez, el clásico complejo de Peter Pan que ya es hora de que los protagonistas superen.

4/10
Famoso y seductor

2004 | I Want to Marry Ryan Banks

Ryan Banks es un actor de éxito, con mucho atractivo para las mujeres. Sin embargo, su fama de solterón no le hace ningún favor, de modo que su agente y amigo Todd Doherty planea la solución. Se trata de hacer un Reality Show en donde el público decida con quién ha de casarse el actor. Pero cuando empiezan a desfilar las candidatas, Todd se enamorará de una de ellas, Charlie, que resultará ser la mejor pareja para su amigo... Antes de triunfar por todo lo alto con grandes producciones como Resacón en Las Vegas o El lado bueno de las cosas, el actor Bradley Cooper se bregó con numerosos trabajos televisivos, entre ellos la serie Alias. También Famoso y seductor se encuedra en esta primera época de su carrera. El resto del reparto es prácticamente desconocido. Estamos ante un sencillo y rutinario telefilm que tiene su gracia, pero poco más.

4/10
My Little Eye (La cámara secreta)

2002 | My Little Eye

Cinco candidatos se presentan a un concurso que será retransmitido por internet. Para ganar un millón de dólares deberán pasar seis meses en el interior de una casa situada en un paraje desértico. Un día, una de las concursantes encuentra sangre en su almohada, un desagradable suceso al que le seguirán otros cada vez peores. Versión terrorífica del programa "Gran Hermano", filmado con cámaras de vigilancia, lo que da una apariencia de documental real que acentúa la sensación de miedo.

3/10
Alias (2ª temporada)

2002 | Alias (2ª Season) | Serie TV

La agente doble Sydney Bristow busca a Vaughn, su supervisor, y la única persona en la que ha confiado durante mucho tiempo. En su desaparición parece estar implicada Irina, la madre de Sidney, y su peor enemiga, que incluso ha llegado a disparar a sangre fría a su hija en un hombro. El aliado de Irina, Khasinau, busca en Barcelona lo que llaman "la Biblia", un completo manual de operaciones. Irina terminará entregándose a la CIA, aunque pone como única condición que sólo le explicará todo lo que sabe a su hija. Así comienza esta nueva tanda de 22 episodios de la serie que ha consagrado a la atractiva Jennifer Garner, coprotagonista de Daredevil. Lena Olin, actriz de cintas como Mr. Jones o Hollywood: departamento de homicidios, interpreta a la madre de la protagonista. Aunque mantiene la mezcla de intriga y acción de la primera temporada, hay cambios sustanciales en la trama.

4/10
Alias

2001 | Alias | Serie TV

Sydney Bristow es una joven universitaria, guapa e inteligente… que oculta bajo la tapadera de un banco una ocupación nada corriente: es espía del SD-6. En teoría, se trata de una agencia que depende de la CIA; pero después de que su novio es asesinado (Sydney ha roto la regla de no comunicar a nadie su trabajo secreto), descubre que la gente para la que trabaja son, en realidad, el enemigo. De modo que, como agente doble, aceptando en apariencia bien la muerte de su amado como gajes del oficio, comienza a trabajar, esta vez, sí, para la CIA. La serie creada por J.J. Abrams renueva el viejo género de espionaje con ideas originales, que obligan a la protagonista a adoptar diversas identidades, que la hacen dudar de ella misma. En parte porque su propio padre es, también, un espía, que no se sabe bien con qué cartas juega. Jennifer Garner logró la popularidad gracias a su papel, que le permitió acceder a ser coprotagonista en Daredevil.

6/10
Ha nacido una estrella

2018 | A Star is Born

Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga. La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable. Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación. Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador –casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg– y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen. Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor –en Ally, en su hermano–, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina. En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano –Stefani Germanotta, se llama– es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico. Por consejo de Lady Gaga, tanto ella como Bradley Cooper interpretan sus canciones en vivo (el actor tuvo que ensayar con la guitarra durante un año) y el resultado en el escenario es formidable, especialmente en temas como el mencionado “The Shallow”, “Black Eyes”, “I Don't Know What Love Is” o el emotivo “I’ll Never Love Again”.

6/10
Ha nacido una estrella

2018 | A Star is Born

Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga. La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable. Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación. Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador –casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg– y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen. Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor –en Ally, en su hermano–, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina. En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano –Stefani Germanotta, se llama– es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico. Por consejo de Lady Gaga, tanto ella como Bradley Cooper interpretan sus canciones en vivo (el actor tuvo que ensayar con la guitarra durante un año) y el resultado en el escenario es formidable, especialmente en temas como el mencionado “The Shallow”, “Black Eyes”, “I Don't Know What Love Is” o el emotivo “I’ll Never Love Again”.

6/10

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