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Biografía

Penélope Cruz

Penélope Cruz

46 años

Penélope Cruz

Nació el 28 de Abril de 1974 en Alcobendas, Madrid, España

Premios: 1 Oscar (más 5 premios y 5 nominaciones)

De aquí a la fama

26 Enero 2009

“Hola soy Penélope... y eso... soy Penélope”. Así de titubeante se mostraba Penélope Cruz en sus inicios televisivos. Aquella niña se convirtió poco a poco en una destacada actriz española y hoy ya toca con los dedos el cielo estrellado de Hollywood, tras recibir su segunda candidatura a los Oscar.

Es morena, alta, delgada, y nació en Alcobendas, Madrid, el 28 de abril de 1974, en el seno de una familia sencilla. Tiene un hermano, Eduardo, que es músico, y una hermana, Mónica, de enorme parecido con ella, y que también es actriz además de modelo. Ha tomado clases de ballet y ha estudiado en la academia de Cristina Rota. Comenzó su andadura en el mundo artístico saliendo en un videoclip del grupo musical ‘Mecano’ junto a Nacho Cano, con el que posteriormente inició una relación sentimental. Más tarde le llegó la oportunidad de ser presentadora del programa ‘La quinta marcha’, en Telecinco. El director Bigas Luna la fichó para protagonizar Jamón, Jamón (1992) y su trabajo le valió una nominación a los premios Goya como mejor actriz; además compartió cartel con Javier Bardem, su novio actual. Del mismo año es el film Belle epoque, de Fernando Trueba, donde aparecía en pantalla con Jorge Sanz, Maribel Verdú y Fernando Fernán Gómez.

En lo sucesivo, Penélope siguió aceptando proyectos, y trabajó con Rafael Alcázar en El laberinto griego, con el italiano Aurelio Grimaldi en La Ribelle, con Fernando Colomo en Alegre ma non troppo o con Gerardo Vera en La Celestina, un clásico de la literatura española donde Cruz daba vida a la enamorada Melibea y Calisto era Juan Diego Botto. Junto a éste volvió a coincidir en Más que amor, frenesí, una comedia de Miguel Bardem, y poco después intervino en otra cinta de humor, la disparatada El amor perjudica seriamente la salud de Manuel Gómez Pereira, película en la que su celebridad comenzó a subir como la espuma.

Pero hasta 1997 no se le cumplió su sueño dorado, que era trabajar junto a Pedro Almodóvar. Con Carne trémula, el director malagueño, se adentraba en el género del thriller y en Penélope se fijó para un pequeño papel. Del mismo año es Abre los ojos, cinta de drama e intriga del también galardonado Alejandro Amenábar.

1998 fue su año pues tras intervenir en la comedia inglesa, Lluvia en los zapatos, de María Ripoll o en la romántica francesa, Don Juan, junto a Emmanuelle Béart, Fernando Trueba le cedió todo el protagonismo con la película La niña de tus ojos, una comedia sobre un grupo de cineastas españoles que ruedan un film en plena Segunda Guerra Mundial en la Alemania nazi. Penélope Cruz interpretaba a Macarena Granada en un papel que emulaba en cierto modo a la célebre Imperio Argentina. Su trabajo le valió un merecido Goya como actriz principal.

A partir de aquí, Cruz comenzó a tener mayor relevancia en el panorama internacional y se puede decir que fue su primera aventura a la conquista de Hollywood. Gracias a su conocimiento de inglés, francés e italiano, rodar en un idioma extranjero no le costó demasiado. Aceptó Hi-Lo Country (1998), un western de Stephen Frears junto a Woody Harrelson y Patricia Arquette; y más tarde Todos los caballos bellos (2000) de Billy Bob Thornton, un drama romántico donde Penélope enamoraba al vaquero Matt Damon.

Entre medias, nuestra actriz intervino en Volavérunt, un film de su mentor Bigas Luna, el cual adaptaba una novela de Antonio Larreta y se ambientaba la historia en la época del pintor Goya; y por supuesto, tampoco pudo decirle que no a su amigo, Pedro con el que trabajó a sus órdenes en Todo sobre mi madre, film que ganó el Oscar a la mejor película en habla no inglesa. Ella misma, junto a otro español que triunfa en Hollywood, Antonio Banderas, se encargaron de entregarle el galardón en el Shrine Auditorium al grito de: “¡Peeedroooo!”

Penélope Cruz era ya una estrella y empezaron para ella unos años de trabajo fuera de nuestras fronteras. Así pues, se la pudo ver en filmes como Woman on Top (2000), donde hacía de una sensual cocinera; en Blow (2001), donde era la novieta de un traficante de coca, Johnny Depp; o en La mandolina del capitán Corelli (2001), donde ‘Pe’ enamoraba a Nicholas Cage.

Son dignos de mención los títulos Vanilla Sky, el remake norteamericano de Abre los ojos, en el que la simpática española compartía plano con Tom Cruise, su novio durante tres años; Fanfan la Tulipe, un film francés de Gérard Krawczyk, o Gothika, en el que Penélope se adentraba en el género de terror junto a la oscarizada Halle Berry, interpretando a dos pacientes de un psiquiátrico.

En 2005 Penélope Cruz aceptó trabajar en Sahara (2005), una mezcla de aventuras, romance y humor que emulaba a las clásicas de Indiana Jones. Durante el rodaje conoció al ‘guaperas’ Matthew McConaughey, su compañero de reparto, con el que comenzó a salir.

En la fallida Bandidas (2006), producido por Luc Besson, Cruz volvía al western interpretando junto a su amiga Salma Hayek a un par de pistoleras con carácter. Sin pena ni gloria pasó por la cartelera Juegos de mujer, donde trabajaba con la estrella Charlize Theron, no gustaron demasiado los devaneos lésbicos que se traían las protagonistas. Igual pasó con Alta sociedad (Chromophobia), de Martha Fiennes, a pesar de que Penélope tuvo el honor de aparecer en pantalla junto a actores de la talla de Ralph Fiennes, Ian Holm o Kristin Scott Thomas.

El italiano Sergio Castellitto (2004) la supo dirigir en No te muevas, un desgarrador drama de interesante realización y puesta en escena. Salió muy contenta de su trabajo, y se dice que aprendió italiano para poder participar en el film. En unas declaraciones afirmó que “me encanta la cultura italiana. Me encanta el lenguaje, la gente, la música, el carácter… Algunas veces creo que soy una italiana atrapada en el cuerpo de una mujer española”.

En 2006, reapareció a las órdenes de Almodóvar en Volver, con la que ganó el Goya a la mejor actriz principal y estuvo nominada por primera vez a un Oscar de la Academia. Finalmente el premio recayó en Helen Mirren por La Reina.

Tras Elegy, de Isabel Coixet, a Penélope le llegó un trabajo que le venía al pelo. Vicky Cristina Barcelona (2008), de Woody Allen, le ha valido un Goya a la mejor actriz, su segunda nominación a la dorada estatuilla y de nuevo, un reconocimiento internacional. La comedia fue la gran oportunidad para trabajar con el cineasta de Manhatan, así como para compartir escenas con la fulgurante Scarlett Johansson y su inseparable Javier Bardem, que dicho sea de paso, ganó un Oscar el año pasado por No es país para viejos, convirtiéndose en el primer actor español en ganarlo.

Imparable es la carrera de Penélope Cruz, que prepara, de nuevo junto a Almodóvar, Los abrazos rotos. Y tiene pendiente Nine de Rob Marshall, junto a Daniel Day-Lewis, Nicole Kidman y Judi Dench, nada menos.

Ha dicho que “hay muchas cosas que quiero hacer. Me niego ha llegar a los 50 y esperar que el teléfono suene”. Además, ha afirmado que le encantaría trabajar en el cine de Bollywood. Cruz, también compagina su carrera como actriz con trabajos en publicidad y ha creado una firma de ropa junto a su hermana Mónica. También ha mostrado su faceta más humanitaria cuando se marchó para colaborar en Uganda durante dos meses en 1997, así como cuando creó, junto a Nacho Cano, una clínica en Calcuta para indigentes con tuberculosis.

Por el momento, solo queda esperar a la ceremonia de los Oscar y desearle la mayor de las suertes a esta española que forma parte ya del magnífico cielo hollywodiense.

Oscar
2009

Ganador de 1 premio

Goya
2020

Nominado a 1 premio

Goya
2019

Nominado a 1 premio

Goya
2018

Nominado a 1 premio

Goya
2017

Nominado a 1 premio

Goya
2016

Nominado a 1 premio

Goya
2009

Ganador de 1 premio

Goya
2007

Ganador de 1 premio

Goya
1999

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
355

2021 | 355

Cinco espías internacionales (Jessica Chastain, Lupina Nyong’o, Diane Kruger, Penélope Cruz, Fang Bingbing) se unen, superando sus conflictos personales, para utilizar sus talentos y experiencia para evitar que una poderosa organización adquiera una peligrosa arma. En el camino, se convertirán en camaradas y amigas, formando un nuevo grupo cuyo nombre en clave es "355", nombre que adoptan de la primera mujer espía en la Revolución Americana.

Competencia oficial

2020 | Competencia oficial

Antonio Banderas y Oscar Martínez encarnan a dos actores de muy diferentes trayectorias, cuyos métodos chocarán durante la preparación de una película financiada por un millonario ávido de notoriedad y dirigida por una prestigiosa y algo excéntrica directora, a la que da vida Penélope Cruz.

Dolor y gloria

2019 | Dolor y gloria

Salvador. Un español, director de cine, que triunfó en los 80 en la escena internacional. En lo relativo a su producción artística, en la actualidad se encuentra varado en el dique seco. Se le acumulan las molestias físicas, de columna, y dificultades para tragar, más terribles migrañas, un cuadro que le sume en la depresión y le lleva a estar acostado gran parte del día. En un estado de duermevela afloran recuerdos de infancia en su pueblo natal, de su querida madre Jacinta, de su gusto por la lectura y el cine, del único modo de acceder a la educación. Ello coincide con el reencuentro con Joaquín, protagonista de uno de sus éxitos, con el que terminó mal, siempre le reprochó su adicción a la heroína. Curiosamente otros dolores del alma le llevan a entablar con él una nueva relación, y a sumergirse él mismo en la droga, el comienzo de un inesperado camino que le posibilitará cerrar heridas y tal vez volver a crear. Pedro Almodóvar, director y guionista, como es norma, se pone en esta ocasión más serio de lo habitual, los años pasan, la gravedad se va imponiendo en su cine. “¿Drama o ficción?” le pregunta su médico a Salvador cuando le habla de un nuevo proyecto, y la respuesta del personaje interpretado por Antonio Banderas, su escueto “no sé”, explica parte del secreto del nuevo film del manchego, de claros tintes autobiográficos, hasta el aspecto físico del protagonista se asemeja a Almodóvar, aunque por supuesto, ficcione. Estamos ante una obra muy personal, estructurada en un presente donde los flash-backs asoman con fluidez, en que trata cuestiones muy queridas, la del amor al cine y todo lo que le rodea, pero también el modo en que nos marcan nuestras raíces. El tema de la madre, cómo influye en la vida de las personas, y concretamente en la suya, ya lo había tratado antes Almodóvar. Aquí insiste, aunque sacando a la luz, no sólo lo que es una amorosa y entrañable relación maternofilial, sino también los reproches y la conciencia de decepcionar a ese ser querido, con comportamientos y actitudes que no se pueden compartir, aunque el amor no cese, en una y otra dirección. Al tratarse de una película muy almodovariana, exige una complicidad para conectar con su estado emocional, quien carezca de tal complicidad reconocerá una obra hábil, bien diseñada, llena de guiños personales, cuidada hasta los últimos detalles visuales –decorados, atrezzo– y sonoros, canciones como la del río de Rosalía, las menciones a Chavela Vargas, los libros como subtexto... Pero tal vez los reencuentros y rememoraciones, los amores homosexuales del protagonista y la evocación del primer chispazo de deseo sexual, introducidos con demasiados “deus ex machina”, le resulten artificiosos, algo forzados. Igual que la insistencia en las drogas, la explicación de las “asignaturas” de geografía y anatomía, o el preparado de los fármacos pulverizados para una más fácil ingesta. El director ama sin duda a los personajes, y se agradece una mirada amable, no es ésta una película de ajustes de cuentas ni amarga. Estamos ante una reivindicación del arte como forma de vida, no sólo en el sentido de ganarse un sueldo, sino como casi la única forma de seguir existiendo y soportando este mundo y encarar la inevitable muerte, de encontrar algo parecido a la fe que mueve montañas cuando se carece de una fe religiosa. Y esto, y ciertas pulsiones de puro sentimiento, son las emociones a las que caba agarrarse en el claroscuro de la vida, llena de dolores, y en que los momentos de gloria, desde el punto de vista almodovariano, son escasos y esquivos. Da gusto ver un conjunto de personajes bien perfilados como el de este film, incluso los numerosos secundarios: el médico (Pedro Casablanc), la actriz (Cecilia Roth), el moderador del coloquio (Julián López), la beata del pueblo (Susi Sánchez), el padre de Salvador (Raúl Arévalo), la madre de Salvador ya anciana (Julieta Serrano), la ayudante de Salvador (Nora Navas)... También está bien Salvador niño (el debutante Asier Flores), y por supuesto Penélope Cruz (una madre que compone con desparpajo), Asier Etxeandia (el actor que no se hablaba con Salvador), Leonardo Sbaraglia (un amor reaparecido), y Banderas, que lleva el peso de la película con gran dignidad.

6/10
La red Avispa

2019 | Wasp Network

Película que parte de hechos reales ocurridos en la década de los 90 del siglo XX. Ha caído el muro de Berlín. Los intentos de salir de Cuba se multiplican, los famosos balseros, la economía de la isla sufre los efectos del embargo económico, y la oposición y movimientos anticastristas se afianzan en Miami, donde se afincan los exiliados. Entre los huidos hay personas como René González, piloto que huye en una avioneta dejando atrás a su esposa Olga y a su hijita. Sus conocimientos, al igual que los de otros pilotos, atraen enseguida la atención de los grupos que se oponen a Castro, y que les invitan por amor a la patria a unirse a la causa en operaciones de vigilancia del océano. Algunas acciones, donde pueden detectarse lazos con el narcotráfico o el terrorismo –se quiere dañar la industria turística cubana–, suscitarán dudas a los que participan en ellas. Olivier Assayas no es ajeno al cine político, lo que se detecta sobre todo en Carlos, aunque su fuerte son las historias de familias como la magnífica Las horas del verano. Aquí cuenta con una historia que le permite trenzar ambos planteamientos, también con un punto de intriga, pues el espectador no avisado se llevará alguna que otra sorpresa, las cosas no son lo que parecen, y puede verse tan engañado como el personaje que interpreta estupendamente Penélope Cruz, con un trabajado acento cubano. Probablemente uno de los aciertos sobre cómo enfoca el film Assayas es no caer en el didactismo político facilón, ponerse a contar una maniquea historia de buenos y malos. Quizá está claro dónde residen sus simpatías, pero sabe tomar distancias, y capta el interés a lo largo de todo el extenso metraje, más de dos horas. Como es clásico en películas de espionaje y dobles vidas, late al fondo la pregunta de si verdaderamente existen causas por las que se debe sacrificar, no sólo la propia individualidad, sino la de la familia o la de otra personas, a las que toca pagar el alto precio de las supuestas heroicas decisiones. El film cuenta con un estupendo reparto de actores iberoamericanos, además de Cruz están Edgar Ramírez, Gael García Bernal, Wagner Moura y Ana de Armas.

6/10
Todos lo saben

2018 | Todos lo saben

Con motivo de la boda de su hermana Ana, Laura regresa desde Argentina a su pueblo natal en una zona vinícola española, la acompañan sus dos hijos, el marido Alejandro se quedó allá por trabajo. Se produce el gozoso reencuentro con padres y hermanos, y con Paco, del que anduvo enamorada en su juventud, ahora casado con Bea. Y tras el enlace, al que asisten muchos invitados, sigue la animada fiesta. Pero de pronto... Desaparece Irene, la hija mayor de Laura. Mensajes en el móvil de Laura apuntan a un secuestro por dinero, con la amenaza de hacer daño a la adolescente si denuncian los hechos a la guardia civil. La vida con frecuencia nos somete a duras pruebas. La alegría pronto se troca en dolor y sufrimiento, y puede costar recuperar la confianza en las personas. El iraní Asghar Farhadi, director y guionista, demuestra su enorme talento para contar historias de alcance universal, no importa tanto que sitúe las historias en su país de origen (Nader y Simin, una separación, El viajante) o que estén “coloreadas” por el telón de fondo parcial o total de Occidente (El pasado y Francia, Todos lo saben y España y Argentina), lo decisivo es la hondura con que atrapa las interioridades del ser humano, lo mejor y lo peor: el amor, el sacrificio, los padecimientos, los rencores soterrados, la soberbia, la ambición, asoman en cada uno en mayor o menor medida, mientra se teje un elaborado cuadro de complejas relaciones, donde cuenta lo ocurrido y lo que se piensa que ha ocurrido, la suposición de intenciones en el otro, y los secretos del pasado que acaban saliendo a la luz. Cuenta con un magnífico reparto coral, donde ocupan lugar prominente Javier Bardem, Penélope Cruz y Ricardo Darín, convincentes al exhibir las fragilidades de sus personajes, pero donde también sobresalan Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Elvira Mínguez, Eduard Fernández, Ramón Barea, por citar a unos pocos. Farhadi es un cineasta con mayúsculas. Sabe dar el salto mortal del costumbrismo festivo inicial, a la angustia de la tragedia y las dudas sobre qué ha ocurrido, y quién está detrás, un cambio de tono perfectamente ajustado. Y sí, hay un punto de intriga, pero puede permitirse el lujo de satisfacer la curiosidad sobre la identidad de los secuestradores sin jugar a sorprender, poniendo el acento en que lo importante, lo que le interesa, son las personas, sus heridas existenciales, las cicatrices indelebles. Da gusto ver una película donde no hay espacio para la frivolidad, en que se puede abordar temas como la familia, el aborto o la intervención de Dios en la vida de los hombres, sin caer en el cliché. Y en donde las imágenes pueden sustituir con éxito a las palabras, pero sin desdeñar el poder de éstas para expresar los sentimientos.

7/10
American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace

2018 | American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace

Tras la buena acogida de American Crime Story: The People v. O.J. Simpson, la segunda tanda de capítulos reconstruye otro caso real de enorme repercusión mediática, el asesinato a tiros en 1997 del diseñador Gianni Versace a manos del prostituto de lujo Andrew Cunanan, que también acabó con la vida de otras cuatro personas. Utiliza el libro "Vulgar Favors: Andrew Cunanan, Gianni Versace, and the Largest Failed Manhunt in U.S. History", de Maureen Orth, como fuente principal de material. Apuesta por narrar los hechos al revés, defendiendo la tesis de que el triste suceso se podría haber evitado, si el sistema funcionara. Cuenta con un buen plantel de actores, en el que destaca Édgar Ramírez, en el rol del diseñador, la española Penélope Cruz como la hermana de éste, Donatella Versace, y sobre todo Darren Criss, que ya trabajó con el creador del show, Ryan Murphy, en Glee, en la piel del asesino en serie. 

6/10
Asesinato en el Orient Express

2017 | Murder on the Orient Express

Vistosa adaptación de la homónima novela de misterio de Agatha Christie, que ya conoció otra célebre versión cinematográfica a cargo de Sidney Lumet en 1974. Aquí toma el relevo Kenneth Branagh, un director cuidadoso, exquisito incluso, que tiene su punto fuerte en la dirección de actores, en el cara a cara, con lo que la reunión de un grupo de personas que interactúan en un espacio reducido –una casa (Los amigos de Peter), una vieja abadía (En lo más crudo del crudo invierno) o un tren, como es el caso– es sin duda un perfecto caramelito. Durante un trayecto del Orient Express, tren de lujo que parte de Estambul con destino a Londres, se reúnen pasajeros variopintos: una princesa rusa y su sirvienta; un profesor alemán; una institutriz; un doctor; un marchante de arte, su mayordomo y su secretario; una dama madura, tan bella como seductora; un joven empresario hispano; dos nobles rusos; una misionera: y por último el belga Hércules Poirot (o, según corrige él mismo, “Hercule”, ya que nunca ha sido domador de leones), quizá el más célebre detective del mundo. Cuando uno de los pasajeros es asesinado, Poirot tendrá la ocasión de demostrar que su fama responde a la realidad. Lo primero que llama la atención Asesinato en el Orient Express es su acabado visual. Desde las primeras imágenes en Jerusalén (modélico prólogo), siguiendo por la tumultuosa secuencia de Estambul hasta las tomas montañosas que recogen el discurrir del tren, se disfruta de una soberbia recreación de época y un formidable uso de los efectos especiales, magníficamente acompañados de la fotografía de Haris Zambarloukos. Luego el film se sigue con interés, gracias a la variedad de personajes y las intrigas de la investigación, que se despliega en un “in crescendo” hasta el final, con planos muy cuidados y algunos escogidos encuadres mimados por el director. Quizá el guión de Michael Green (Logan, Blade Runner 2049) se precipita un poco en el último tramo, donde la celeridad de algunas deducciones puede hacer perder el hilo, y ciertamente no presta la misma atención a unos y otros personajes, pero en conjunto hay un elogiable equilibrio y también escuchamos algún diálogo portentoso: “si me sigue mirando así, voy a tener que cobrarle el alquiler”, espeta en un momento la seductora Lady Hubbard. Habrá parte del público que prefiera la versión clásica (si se puede hablar así), también porque Branagh moderniza cierto aspecto de la historia y del propio personaje de Poirot, que él mismo encarna a la perfección, cuya puesta en escena final podría parecer excesivamete teatral y melodramática. Aparte, claro está, tenemos la ambigua visión acerca del bien, el mal y la justicia moral, que sin duda sirve en bandeja un magnífico tema para el debate, pero que a algunos puede parecer también desafortunada en los razonamientos expuestos en el film. Entre el espléndido reparto, lleno de rostros conocidos, además de un ajustado Branagh (al que le hubiera venido bien mantener más el humor del arranque), destacan los trabajos de Daisy Ridley y Michelle Pfeiffer. 

6/10
Loving Pablo

2017 | Escobar

1983, en Colombia. Virginia Vallejo, popular presentadora de un programa televisivo, acude a una fiesta en la Hacienda Nápoles, donde conoce a su dueño, Pablo Escobar, que desde el primer momento le resulta fascinante. Acaba iniciando una aventura con él, mientras éste inunda Estados Unidos de cocaína, convirtiéndose en una de las mayores amenazas al gobierno de Ronald Reagan. Con esta adaptación del libro de la propia Vallejo “Amando a Pablo, odiando a Escobar”, Fernando León de Aranoa partía de un importante ‘handicap’: llega tarde, tras el largometraje Escobar, el paraíso perdido, y la serie Narcos, con las que no puede evitar repetirse. Aún así, el madrileño no ha podido resistirse a la oportunidad de componer un film de mafiosos, muy al estilo de Martin Scorsese, sobre la ascensión y caída de un capo del crimen, con enorme brutalidad a la hora de mostrar asesinatos. Pese a ser sobre todo escritor (modélico el libreto de Familia, su ópera prima) fracasa en el guión, que acumula diversos defectos, sobre todo una voz en off tan innecesaria como reiterativa de la protagonista, pero también se olvida de desarrollar a muchos personajes, por ejemplo al policía que interpreta Peter Sarsgaard. Pese a estar especializado en cine social e intimista, en títulos como Barrio, aquí no consigue plasmar bien las relaciones entre personajes, ni secuencias conmovedoras, pero luego compone vistosos planos de masas (atención al aterrizaje de un avión en la autopista). Y fallan detalles, por ejemplo las prótesis con las que se le da un aspecto rechoncho al protagonista. Por estas razones fue denostada por la crítica tras su paso fuera de concurso por el Festival de Venecia. Pero al fin y al cabo funciona. Sobre todo por el intenso trabajo de los protagonistas, Javier Bardem –que se transforma por completo– y Penélope Cruz, de nuevo mejor con un director nacional que con uno extranjero. Por ejemplo, ambos se han trabajado muy bien el acento colombiano, para los diálogos, que en el original son en inglés con algunas expresiones soeces en español latino. Además, la historia que relata continúa impactando aunque se conozca de sobra. Sobre todo critica la doble moral, por ejemplo de los parlamentarios que critican al narcotraficante cuando ellos ocultan corrupción, o de Estados Unidos, más permisivo con la mafia italiana porque sus beneficios se quedan en el interior del país que con los narcos, que sacan el dinero. Pero también del protagonista, por un lado benefactor de los pobres, para quien se convierte en un héroe, por construir viviendas, por otro capaz de los crímenes más horribles. De la misma forma se supone que adora a su familia pero mantiene relaciones extraconyugales, y adora a su pequeña hija, cuando practica sexo con adolescentes que ha comprado a sus familias.

6/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
La reina de España

2016 | La reina de España

Dieciocho años después, cabía esperar que La niña de tus ojos hubiera alcanzado la mayoría de edad, que una cinta ocurrente aunque discreta, hubiera crecido en risas y sana memoria histórica con La reina de España. Pero no, esta secuela nuevamente dirigida por Fernando Trueba, con gran parte del reparto del film original, cine dentro del cine donde los rodajes en la Alemania nazi dan paso a las superproducciones americanas en la España de Franco, resulta decididamente fallida, un querer y no poder. En parte puede haberle pesado a Trueba firmar el guión en solitario, no contar con el apoyo de su entonces coguionista Rafael Azcona. Macarena Granada se ha convertido en una gran actriz de Hollywood, con Oscar incluido y la adjudicación de numerosos romances además de un matrimonio de un año de duración que remeda el de Sara Montiel con Anthony Mann. Y la España de Franco, en los años 50, quiere estrechar lazos con Estados Unidos, lo que propicia facilidades financieras para filmar una gran superproducción en inglés, pero patriótica, pues se trata nada menos que de contar la historia de Isabel la Católica, un papel ideal para Macarena, que estará a las órdenes de un legendario director. Al mismo tiempo regresa del extranjero Blas Fontiveros, director de cine y antiguo amor de Macarena, al que todo el mundo daba por muerto. Hasta el punto de que su esposa, supuesta viuda, se ha casado con un pez gordo del régimen. Éste quiere que todo siga igual, así que con nocturnidad y alevosía, la policía franquista lo detiene y le lleva a realizar trabajos forzados en el Valle de los Caídos, donde la idea es que tenga "un accidente". Por supuesto, sus viejos compañeros de fatigas fílmicas intentarán el rescate. La idea podía tener gracia, con amable mirada nostálgica a un tiempo irrepetible, pero no la tiene. El director y guionista no da con el timing alocado que exigiría una comedia de estas características, además de que los mimbres de la trama son muy, muy endebles, con bromas hetero y homosexuales sonrojantes, más el cansinismo del director borrachín y senil, o el maquinista macizo del que se enamora la diva. La idea de planear la fuga de Fontiveros tampoco resulta convincente. Y malgastar los veinte primeros minutos de la cinta en la sorpresa que se llevan unos y otros de que su amigo Fontiveros está vivo resulta un error colosal. Algunas ideas –Macarena sorprendida por lo nefasta que era la reina Isabel, o su penita porque su padre murió en las cárceles del Caudillo– están metidas de clavo, no fluyen con naturalidad, les pesa su pequeña carga ideológica, en la que por fortuna no se insiste demasiado. Hasta algunos cabos quedan demasiado sueltos. De modo que sólo una mirada indulgente ayuda a ver la película, seguir a un plantel de buenos actores, aunque demasiado numeroso, lo que lleva a la dispersión. Resulta curioso decirlo, pero el mejor momento del film, casi mágico, asoma al final, cuando ya es demasiado tarde, con un Francisco Franco interpretado de maravilla por Carlos Areces.

4/10
Agente contrainteligente (Grimsby)

2015 | Grimsby

En una humilde localidad pesquera, Nobby, padre de familia numerosa pero un tanto desastroso, echa de menos a su hermano Sebastian, del que se separó 28 años atrás, al ser adoptados por diferentes familias. Dará con él, pero éste se ha hecho agente del FBI y necesitará su ayuda para salvar el mundo. El rey del humor contrainteligente y provocador, Sacha Baron Cohen, perpetra otro atentado contra el buen gusto, esta vez una sátira del cine de espías, de factura impecable a cargo del especialista en acción Louis Leterrier, responsable de las dos primeras entregas de Transporter. También se ha rodeado de un buen reparto, pues tiene como coprotagonista a Mark Strong, convincente como héroe a lo James Bond, y secundarios de lujo, entre ellos la española Penélope Cruz, breve pero esforzada. Se podía pensar que en Borat, o El dictador, el cómico británico había tocado fondo en cuanto a zafiedad se refiere. Craso error, aquí se supera a sí mismo en escenas brutales, como la de los elefantes, una auténtica locura, y no se resiste a sumarse a la última ‘moda’ del mundillo del cine: arremeter contra Donald Trump. Quienes busquen sal gruesa a mansalva la tendrán, y se le debe reconocer a Baron Cohen su habilidad para transmutarse con gracia en personajes diferentes, esta vez la parodia del típico ‘hooligan’. Pero la mayor parte del público acabará asustada con sólo unos minutos de proyección.

3/10
Ma ma

2015 | Ma ma

A Magda, maestra en paro que trata de sacar adelante a su hijo, le diagnostican cáncer de mama. Al tiempo que intenta sobreponerse a su problema, inicia una extraña relación con Arturo, un tipo vinculado al mundo del fútbol que se convierte en un padre para el chico. Julio Medem estaba considerado uno de los grandes realizadores españoles al principio de su carrera, cuando Vacas, su ópera prima, contaba con un guión sólido propio, y producciones como La ardilla roja o Los amantes del círculo polar, también escritas por él, ocultaban muy bien su vacuidad con su potencia visual y su muy personal surrealismo narrativo. Pero con el paso del tiempo quedó claro que a pesar de su buen hacer, el donostiarra tenía poco que contar, cayendo en el despropósito en especial con Caótica Ana y Habitación en Roma. En Ma ma parece haber encontrado un tema de calado, arriesgado pues los espectadores tienden a huir del cine sobre enfermedades terminales, pero de indudable interés, el cáncer de mama, un duro y extendido mal. Cuenta para ello con un reparto solvente, pues Penélope Cruz a veces ha entregado creíbles interpretaciones y Luis Tosar, ha demostrado ser un todoterreno, ambos acompañados por secundarios solventes. Pero sus personajes se comportan con poca humanidad, no parecen de carne y hueso.  El trabajo interpretativo no puede superar semejante lastre, por lo que resulta muy difícil que alguna afectada o sus familiares sientan cercanía con lo que se narra. Además, las imágenes de Ma ma (se supone que un ingenioso juego de palabras que hace referencia a la maternidad, la vida, y el cáncer de mama, la muerte, ése es el nivel de la cinta) destilan muy poco dolor. Algún hallazgo ocasional, como el médico cantante, que tiene su gracia al principio, acaba agotando por sobredosis, y al final resulta ridículo, como algunas figuras metafóricas, como la omnipresencia de una niña simbólica en el tramo final.

4/10
El consejero

2013 | The Counselor

Una fábula moral con el primer guión escrito para la pantalla del novelista Cormac McCarthy, y la cámara certera de Ridley Scott. Situada en el marco habitual de la frontera de México y Estados Unidos, aunque con salidas puntuales a otros puntos geográficos, Amsterdam y Londres. Sigue a una serie de personajes cuyas existencias giran en torno a turbios negocios ligados a los cárteles y el narcotráfico, un paisaje donde la vida tiene escaso valor, en un abrir y cerrar de ojos puede llegar la muerte, de modo bastante cruel. “El consejero”, o también, “El abogado” es un tipo sofisticado, que ha ido amasando una pequeña fortuna asesorando legalmente a gente dudosa, y que ha encontrado en la preciosa Laura a la mujer de su vida. La violenta muerte del hijo de una cliente encerrada en prisión por asuntos de drogas, en una complicada partida de ajedrez, les sitúa a él y a sus compinches en el ojo del huracán. Las “casualidades” no existen en este “negociado”, y la sangre reclama más sangre. El tándem McCarthy-Scott no ofrece una historia al uso: las costuras de su thriller inscrito en el mundo criminal y los personajes pasados de rosca pueden engañar a la mirada superficial, pero lo cierto es que el film se eleva por encima de lo convencional gracias a un indudable punto de vista ético, que podría resumirse en unas pocas ideas: las acciones tienen consecuencias, la degradación moral conduce a extremos enfermizos, la elección del mal nunca compensa. Ideas presentadas con el característico tono pesimista de McCarthy acerca de la condición humana, para él incluso el dolor que va parejo a las decisiones vitales no parece tener los efectos balsámicos y purificadores que otros les conceden, se convierte en simple castigo. El consejero es una película sólida, de ritmo envidiable, con muchas escenas concebidas como intercambios dialógicos entre dos personajes con frases trabajadas y densas en contenido. Quizá, a la hora de describir el hastío vital de algunos de ellos, se carga la mano en las conversaciones de contenido sexual, desagradables aunque ilustrativas de cómo el aburrimiento, a medida que se acumula poder y riqueza, irrumpe, llega a adoptar formas aberrantes, que rozan el ridículo. Botón de muestra es lo relativo a la confesión, para Laura algo que está ahí presente en su vida más o menos anodina de creyente cristiana, para Malkina otra forma de incurrir en la frivolidad, aunque pueda latir de fondo un anhelo de no se sabe qué. El film también aborda el egocentrismo, un defecto siempre actual, pero acentuado en nuestra sociedad contemporánea, con una escena muy iustrativa donde el consejero se ve rodeado de personas que sufren por la desaparición de un ser querido. Ridley Scott tiene a sus órdenes un gran reparto, donde sobresale Michael Fassbender, a quien ya dirigió en Prometheus, y que parece un experto en mostrar los aspectos dolientes de sus personajes. Está bien el resto, desde los españoles Javier Bardem y Penélope Cruz, al resto de actores, Brad Pitt, Cameron Díaz, Rosie Perez, Bruno Ganz...

6/10
A Roma con amor

2012 | To Rome with Love

Un guardia urbano romano que pone orden a la circulación, por así decir, introduce un ramillete de historias que transcurren en la ciudad eterna: el arquitecto famoso americano, que recordando sus años mozos en Roma, se topa con un compatriota estudiante de arquitectura, y es testigo de sus devaneos amorosos; la pareja provinciana de recién casados, que en la gran urbe se pierden y enredan, ella conoce a un famoso actor, él recibe la visita inesperada de una prostituta; la turista americana que se enamora y compromete con un italiano, y a la que vienen a ver sus padres, él promotor musical que encuentra un tenor donde menos lo espera; y finalmente el padre de familia y gris oficinista que un día se convierte en alguien famoso sin que exista razón objetiva alguna para ello. Sigue Woody Allen su periplo fílmico por ciudades europeas, tras Londres, Barcelona y París le llega el turno a Roma. Con su ritmo habitual de una película al año, el cineasta neoyorquino da muestras con A Roma con amor de sus virtudes y defectos. Su nueva película no es redonda, ni mucho menos, dista de la perfección lograda con Midnight in Paris. Aunque justo es reconocer que Allen confiesa siempre no estar satisfecho con el resultado de sus filmes, que salvo excepciones en la mayoría detecta fallos. En el film que nos ocupa, esto es muy claro. En el haber de Allen está el saber trenzar los diversos hilos narrativos, la construcción de personajes con un acertado reparto, ciertas ocurrencias que introduce con prodigiosa naturalidad y encajan bien, lograr que parezca que todo ocurre en poco tiempo. ¿Los problemas? Ciertos estereotipos italianos que evidencian demasiado la mirada foránea, las bromas de comedia de alcoba no las maneja con el necesario desparpajo. El complejo de no perder comba con la mentalidad actual, del que es botón de muestra el monólogo de Ellen Page sobre su experiencia de una relación lésbica. La reiteración en lo que al principio suponían hallazgos: la idea de la ducha del personaje de Woody Allen, las servidumbres de la fama que padece Roberto Benigni, el embarazo que produce en los que le rodean el descaro de Penélope Cruz. Ver una película de Woody Allen siempre tiene interés, y en tal sentido A Roma con amor no es la excepción. Pero es cierto que se trata de un trabajo que se diría hecho con desgana, con el piloto automático, y que poco aporta a su filmografía, a excepción de que supone un reconocimiento más de que Woody se hace mayor, la petición de su personaje a Judy Davis de que no le psicoanalice resulta muy elocuente. Aunque el tema de la fama sea abordado a la italiano, desde una óptica que retrotrae a Federico Fellini y La dolce vita, lo cierto que es que Allen ya lo había tratado en Celebrity.

5/10
Volver a nacer

2012 | Venuto al mondo

Gemma, una mujer italiana ya madura, viaja junto a su hijo adolescente a Sarajevo, con motivo de una exposición fotográfica de quien fuera el amor de su vida. Se agolpan los recuerdos de su juventud, en los años de la Olimpiada de invierno, cuando le servía de guía Gojco, un lugareño, la amistad con sus amigos, componentes de lo más parecido a una alegre comuna, y el apasionado amor por Diego, un fotógrafo alegre e idealista, que parecía irradiar únicamente felicididad. Adaptación de la ambiciosa novela de Margaret Mazzantini, a cargo de la propia autora, esposa de Sergio Castellitto, director de la cinta además de intérprete de un pequeño papel. En su segundo film tras la cámara Castellitto repite con la actriz con la que debutó en No te muevas, Penélope Cruz, que hace un notable trabajo, además de que su maquillaje como mujer envejecida está muy logrado. La idea de Volver a nacer es tejer un tapiz donde se imbrique la trayectoria personal de Gemma, en la que tienen importante presencia varios hombres -su actual marido, un carabinero; su hijo adolescente; el primer esposo; el fotógrafo Diego; el guía Gojco; e incluso su padre-, con el trágico devenir de un Sarajevo castigado de modo atroz por los horrores que la guerra lleva siempre consigo. A Castellitto le queda grande el amplio lienzo que maneja en Volver a nacer, donde importan el paisaje general y el pequeño detalle. Tiene interés su esfuerzo por abordar los deseos de paternidad y maternidad a toda costa, las dificultades para aceptar lo que niega la naturaleza, y la ironía final que muestra que del horror puede salir algo hermoso. Pero los giros resultan alambicados, triples saltos mortales que no se sabe muy adónde quieren ir a parar; en cambio muchos personajes -el mismo de Castellitto o el fugaz primer marido de Gemma- y situaciones son levísimas pinceladas. Se agradecen las nobles intenciones, pero como a Angelina Jolie con En tierra de sangre y miel, da la sensación de que lo que pretende Castellitto, no le sale.

4/10
Los amantes pasajeros

2012 | Los amantes pasajeros

El vuelo de la compañía aérea Península despega desde Madrid en dirección a México. Pero por problemas con el tren de aterrizaje deberán abortar el viaje. Durante varias horas se mantendrán volando por el espacio aéreo español a la espera de tener luz verde para un aterrizaje de emergencia. Con el fin de evitar problemas, la mayoría de los pasajeros han sido drogados convenientemente. El piloto es un bisexual que está enrollado con uno de los tres azafatos homosexuales que completan la tripulación, junto con el copiloto, éste también con líos de género. Entre los pasajeros están una dominatrix de alto standing, un pobre tipo que huye de una chica enferma, una vidente medio tarada que quiere perder la virginidad, un misterioso hombre de negro, un empresario corrupto y una pareja de recién casados. Todos tendrán sus minutos de historia. Dentro del surrealista y disparatado universo de Pedro Almodóvar Los amantes pasajeros es a la comedia lo que La mala educación es al drama. En otras palabras, estamos ante una de las peores películas del director manchego, al menos de los últimos tiempos. Fracasa estrepitosamente en su intento por encontrar la tecla para meterse al público en el bolsillo, cosa que es la verdadera especialidad de Almodóvar y la clave de su éxito. Sin ese don para llegar a la gente, sus argumentos estrafalarios, erótico-festivos y rebuscadamente inverosímiles se vienen abajo. Y aquí ocurre justamente eso. La trama de toda la película es un monumento a la ligereza, la zafiedad, la exageración del mundo de locas homosexuales y conversaciones vanas de portera, tan típico de su filmografía; pero al contrario que otras veces en Los amantes pasajeros nada adquiere consistencia, todo es anecdótico, trivial, tonto: al final el espectador tiene la sensación de haber estado viendo una gigantesca nada, un conjunto de sketches televisivos de muy baja ralea, montañas de chistes verdes, ejercicio de locazas que en otros tiempos darían que hablar y hoy en día no producen risa, sino más bien aburrimiento. Es como si Almodóvar hubiera querido regresar a los 80, con una bomba de frescura escandalosa, y el trasnochado experimento le hubiera explotado en la cara. Hay lógicamente algunos momentos, contados, en que es imposible no sonreírse (o reírse de la pura vergüenza), tales son las esperpénticas situaciones “amaneradas”, así como ciertos coscorrones a las corrupciones del poder y de los negocios que funcionan momentáneamente. También destaca, claro, el numerito musical, por lo insólito y artificioso de la ocurrencia, y ese aire kitch del conjunto, con la luminosa fotografía de colores claros, limpios, de pintura warholiana. Pero, al fin, todo es tan demente y ridículo que ni un impresionante elenco de actores y actrices de enorme renombre –hay cameos hasta de Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega– es capaz siquiera de evitar la catástrofe de la vacua y procaz farsa que inunda cada uno de los minutos del film. Y, si hay que salvar algo, el trabajo de Blanca Suárez en las pocas tomas de exteriores sería una buena opción.

2/10
Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

2011 | Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos –ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp. Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra. El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño. Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner–Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos.

5/10
Sexo en Nueva York 2

2010 | Sex and the City 2

Segunda entrega en la pantalla grande de las andanzas de Carrie Bradshaw, protagonista de Sexo en Nueva York. La película, adaptación a su vez de la serie original de la HBO, Sexo en Nueva York, que conoció seis temporadas. Como en anteriores entregas dirige Michael Patrick King, para quien las problemáticas amorosas y tontunas frívolas de las cuatro mujeres protagonistas deben ser ya como un tatuaje en su subconsciente, pues han formado parte de su vida durante más de diez años (lo que se antoja agotador). Pero, bueno,  seguramente ha llegado el fin del idilio, porque esta película demuestra que estirar más el vacuo universo de estas féminas neoyoquinas no parece muy viable. Y es que nada cambia en el esquema de esta película que la haga diferente. Las mismas amigas, las mismas dudas, las mismas chácharas sobre los hombres, el mismo lenguaje desinhibido y desagradablemente procaz en torno al sexo, los mismos grititos ridículos ante, pongamos, un pañuelo de marca que cuesta 1.000 dólares, etc. Eso sí, la escritora Carrie (Sarah Jessica Parker), la meticulosa y controladora Miranda (Cynthia Nixon), la zorrona y divertida Samantha (Kim Cattrall) y la ingenua y sentimental Charlotte (Kristin Davis) siguen siendo amigas hasta la muerte, algo que no puede rebajar el paso de los años. Todas son más o menos felices, aunque tienen problemillas, claro está: Charlotte está agotada por sus lloronas hijas; Miranda tiene problemas laborales; Samantha se siente menopáusica y está enganchada a las hormonas químicas; y Carrie comprueba que qu vida de casada puede ser demasiado aburrida con su hogareño marido Mr. Big. Así las cosas, cuando a Samantha le proponen viajar a Abu Dhabi para vivir una semana a todo plan en un hotel de lujo, allá irán las cuatro amigas: ha llegado el momento de darse un descanso en sus vidas. Como novedad, el film incorpora algunas breves y curiosas apariciones: la de una muy talludita Liza Minnelli cantando y bailando en una irritante boda gay, la de Miley Cyrus en un "photocall" y la de Penélope Cruz en una fugaz escena en que flirtea con Mr. Big. Y aunque algunos contados gags resultan inteligentes, en general hay una impresionante simpleza en las situaciones planteadas y en el humor, con diálogos muy soeces y continuas metáforas de doble sentido (especialidad de Samantha) o escenas tan ridículas como la del encuentro con las mujeres árabes.

3/10
La concejala antropófaga

2009 | La concejala antropófaga

Corto de Pedro Almodóvar, basado en un personaje de la película que está rodando el personaje de Mateo Blanco en Los abrazos rotos. Se trata de un divertimento completamente anécdotico e intrascendente, elemento promocional no confeso del citado film, aunque el director asegure que es una idea liberadora que le permite volver a sus años más locos en el terreno de la comedia iconoclasta. La idea es un monólogo de Chon, una concejala de asuntos sociales de la derechona -se dice “sutilmente” que pertenece a un partido llamado PAP-, que entre raya y raya de coca suelta soflamas obscenas acerca del placer sexual, que reivindica en todas sus variantes -dice que aunque Franco fuera buen gobernante, se equivocaba en este tema- y del que promete escribir un libro. El film quizá guste a los incondicionales, pero la verdad, no tiene demasiada gracia, a pesar de los esfuerzos de Carmen Machi para resultar convincente y divertida. La presencia de Marta Aledo y Penélope Cruz es fugaz e innecesaria, pero es de suponer que queda bien ponerlas en los créditos, sobre todo a la segunda.

3/10
Los abrazos rotos

2009 | Los abrazos rotos

El director de cine Mateo Blanco quedó ciego a resultas de un trágico accidente. Desde entonces perdió las ganas de vivir, lo que escenificó con un cambio de nombre. A partir de ese momento sería Harry Caine, y bajo ese apelativo firmaría su obra literaria y sus guiones cinematográficos. Harry trabaja codo con codo con su directora de producción Judith, y el espabilado hijo de ésta, Diego, hace las veces de secretario. Durante una ausencia materna, Diego sufre un accidente y Harry cuida de él. En eso ratos de forzada compañía, el joven pide al guionista invidente que le explique el porqué del nerviosismo de su madre por la aparición en escena de Ray X, hijo del recién fallecido empresario Ernesto Martel, que ha aparecido con una inesperada propuesta de proyecto cinematográfico. Y se inicia una larga historia que cuenta los años de convivencia de Ernesto con Lena Rivero, una secretaria devenida en amante y aspirante a actriz de cine... bajo la batuta de Mateo Blanco.Pedro Almodóvar vuelve a los terrenos del melodrama con una trama alambicada, atravesada de detalles personales sobre sus sentimientos y su dedicación al cine, dotada de una estructura donde juega con el concepto de duplicidad, muchas cosas se repiten de algún modo, acontecen dos veces. A lo largo del metraje brillan destellos de genialidad, el director manchego tiene todo tipo de ocurrencias ingeniosas, que va incorporando a su historia. Ya sea la película de vampiros que Diego cuenta a Harry, el recurso de leer los labios de otros o la película dentro de la película, “Chicas y maletas” (qué lástima que no sea ésta la película rodada por Almodóvar, porque los fragmentos que se incorporan, deudores de Mujeres al borde de un ataque de nervios, prometen muchas risas), se detecta una increíble facilidad para imaginar tramas y crear personajes. Lo mismo cabe decir de su ojo para lo visual, ya sean las páginas en braille llenando la pantalla, o las fotos hechas mil pedazos. O de las referencias cinematográficas bien traídas, ya sea el Te querré siempre de Roberto Rossellini, o la idea de convertir a Penélope Cruz, en la película que Mateo está filmando, en un trasunto bastante creíble de Audrey Hepburn. Y a pesar de todo... la película de Almodóvar resulta demasiado artificiosa, de algún modo se ahogan las emociones, que no llegan a aflorar. Quizá la más auténtica es la de Lena sacrificándose por su padre con una desesperada llamada a Ernesto; pero hay pocas como ésa. Los hilos narrativos se tuercen y retuercen, se está muy cerca del ridículo culebrón en algunos pasajes. Como es habitual en el cineasta, hay sentimientos exacerbados, pero a la vez muy epidérmicos. Se nos habla de amor, pero vemos poco amor. Ernesto está obsesionado con Lena, y se nos viene a decir que eso no es amor, sobre todo porque ella no le corresponde. Pero lo que surge entre Lena y Mateo tampoco acaba de parecer amor, es una especie de entrega física, sin más, propiciada por la relación profesional. Tampoco se ahonda mucho en el hijo despechado de Ernesto, y la revelación de algunos secretos, relativamente sorprendentes, suenan a disparatados -la escena de confesión de Blanca Portillo chirría-, metidos un poquito con calzador, y llama la atención lo poco que alteran a aquellos que debían quedar profundamente afectados. El tratamiento del sexo es puramente lúdico, poco avanza Almodóvar en este terreno: por supuesto no va ligado al compromiso o a la entrega, y es objeto de chistes de gusto, cuando menos, discutible.

5/10
Nine

2009 | Nine

  En su segunda película musical el director norteamericano Rob Marshall vuelve a usar material existente para trasladarlo a la pantalla con su sello personal. La cosa le salió redonda con la epatante Chicago (2002), que cosechó seis Oscar, entre ellos el de mejor película, pero los resultados, aunque buenos, no son tan óptimos en el musical que nos ocupa. Marshall parte de un argumento verdaderamente arriesgado, el musical de Broadway “Nine”, adaptación a su vez de, nada más y nada menos, que el guión de Fellini 8 y 1/2, al que modifica y moderniza en algunos aspectos, aunque conserva la esencia e incluso repite escenas y diálogos originales. La trama, como es sabido, habla de un cineasta que se encuentra a punto de rodar su siguiente película. Se trata se Guido Contini (Anselmi en la versión felliniana), a quien todos llaman “maestro” y que es reconocido en todo el mundo como un genio cinematográfico. Pero ahora Guido tiene una crisis creativa aguda y no sabe qué contar. Está desesperado. No hay guión, ni asomo de él, y en su maremágnum interior lo único de lo que es capaz es de recrear en su cabeza imágenes de sus deseos, coreografiadas representaciones que continuamente imagina y a las que no puede sustraerse, ensoñaciones con bellas mujeres que le rodean, que cantan y bailan y que él mezcla con los recuerdos de infancia que han marcado su vida. Una vida real que ahora se está tambaleando, pues su mujer, Luisa, ya no puede soportar por más tiempos los embustes de Guido, que no acaba de dejar a su amante Carla... El primer pensamiento que se viene a la cabeza es que Fellini es mucho Fellini. Aun así, es cierto que se trata de un guión muy adecuado para el mundo musical de Rob Marshall, que sabe como nadie introducir los números musicales en medio de escenas dramáticas, intercalando imágenes del mundo real y del ficticio con enorme destreza, con motivo de los ensueños del protagonista, de modo que todo funciona con increíble perfección. Pero el mundo onírico y el surrealismo de Fellini es insuperable y aquí eso ni se huele, porque en Marshall todo ese mundo interior está únicamente supeditado al “musical” y –quizá aquí está el mayor defecto de Nine– el resultado general es una simple repetición de Chicago (y con peores canciones). Idéntica fórmula: visualmente espectacular, con esos platós oscuramente iluminados, los poderosos focos, las vedettes embutidas en corsés de avispa, los rítmicos y acompasados movimientos, la hipersexualización de las canciones y coreografías (aspecto éste más acentuado aún que en Chicago, especialmente en el numerito de Penélope Cruz), la fabuolsa orquestación, el montaje vertiginoso, etc. Un auténtico circo cinematográfico lleno de luz y sombras. Técnicamente perfecto, pero repetido. Y eso pesa. Por otra parte, habría mucho que hablar de las cuestiones de fondo de la historia, que no son otras que las del contradictorio universo del Guido de Federico Fellini, ‘alter ego’ de él mismo, siempre impregnado de rebeldía, donde hay un perpetuo enfrentamiento entre la moral y las pasiones, entre su reconocido catolicismo y su traumática aceptación de la autoridad de la Iglesia. En estas cuestiones –presentes en la película con dudoso gusto–, resulta curioso que Marshall vaya más allá que el siempre ambiguo y desconcertante director italiano. Temás como la culpa y la redención, que en Fellini serían impensables (él sólo mostraba, nunca demostraba, ni argumentaba, ni respondía a nada) son aquí cuestiones explicitas, meollo en la evolución de la crisis del protagonista. El reparto de esta especie de farsa del mundo de la creación es cosa seria. Daniel Day-Lewis no hace olvidar a Marcello Mastroianni, pero está superior, como siempre, y entre las chicas destacan especialmente Marion Cotillard (La vida en rosa) y una divertida Kate Hudson. Sorprende asimismo el pequeño papel de Nicole Kidman, muy colateral. En cuanto a los números musicales, destacan las canciones “My Husband Makes Movies” y “Cinema Italiano”, de las mentadas Cotillard y Hudson, y “Be Italian”, interpretada por Stacy Ferguson.  

6/10
Vicky Cristina Barcelona

2008 | Vicky Cristina Barcelona

Dos íntimas amigas estadounidenses, Vicky y Cristina, viajan en verano a Barcelona. Aunque se aprecian sinceramente, no pueden ser más distintas. La primera es cerebral, tiene su vida muy ordenada, se piensa mucho las cosas antes de actuar; su prometido le aguarda en Nueva York, y está haciendo entretanto un máster en identidad catalana. Su amiga, en cambio, no tiene muy claro lo que desea en la vida; le gusta el cine y ha rodado un corto, pero no sabe si ésa será su futura dedicación profesional; es impulsiva, le gusta vivir la vida intensamente, se deja llevar. Una noche conocen a Juan Antonio, un pintor español, que les hace una insólita propuesta: viajar a Oviedo en su avioneta, y compartir habitación y cama los tres. Vicky y Cristina se quedan alucinadas, aunque previamente habían sabido de la agitada trayectoria vital de Juan Antonio, separado de su esposa, quien le agredió en el pasado. El caso es que el pintor hispano y sus planes resultan excitantes, y de momento aceptan acompañarle a Oviedo. Aquello resulta ser una inmersión muy especial en la cultura española. Primera película de Woody Allen coproducida por España, a través de Mediapro, y con los dos actores hispanos más internacionales del momento, Javier Bardem y Penélope Cruz, que están estupendos, especialmente el primero. Pues el actor compone a un personaje rebosante de sensibilidad, en lo que al aprecio de la belleza se refiere, lo que le aleja de otras interpretaciones de tipos decididamente brutales; también es encomiable el trabajo de “Pe”, aunque su composición esté más cercana a los personajes femeninos latinos de carácter, al estilo de los de Sophia Loren o Gina Lollobrigida, algo previsibles. También está muy bien, como suele, Scarlett Johansson, aunque quizá la gran sorpresa interpretativa del film de Allen sea la desconocida Rebecca Hall, vista fugazmente en El truco final, y que está sobresaliente como la amiga cerebral, un papel muy medido. El cineasta neoyorquino explora sus temas habituales, entre los que sobresale la eterna búsqueda del amor. Los personajes anhelan la felicidad, un amor que les llene... Y lo encuentran... por un tiempo, pero se hagan las combinaciones que se hagan, parece decir el pesimista Allen, es imposible encontrar la dicha completa. En tal sentido juega el director a varias bandas: el matrimonio convencional y programado, el de los artistas bohemios, el arriesgado... e incluso las “nuevas formas de familia” (qué disparatada e inadecuada expresión, perdón por usarla), manifestadas en un segundo “trío”, el compuesto por el pintor, su esposa, y una de las turistas, donde habría espacio para la variante lésbica. “No sé lo que quiero, pero no es esto”, llega a decir uno de los personajes teóricamente más desinhibidos... Mientras que la joven convencional, cuando parece decidida a “quemar las naves” de su convencionalismo, va a tener dificultades por donde no se lo esperaba... Azar, libertad, insatisfacción... Todo anda flotando por ahí, dejando mal sabor de boca. Resulta curioso, pero Woody Allen no parece confiar en el compromiso, ni en lo que es la lucha día a día por alimentar el amor, tales posturas no asoman en su film, como tampoco lo que sería, de verdad, formar una familia, engendrar hijos y cuidarlos... Uno de los aspectos más interesantes del film es observar la mirada a España de un extranjero como es Woody Allen. En la mirada subyugada por la belleza de las dos turistas hay algo del propio Allen, así como su guía podría representar a los amigos españoles del cineasta, que le han descubierto el país. Así se entiende la inclusión de una iglesia románica y su Cristo, la guitarra española, y por supuesto Gaudí. Por supuesto Allen no sería Allen si renunciara a su singular sentido del humor. Y aunque este film tiene su punto patético, porque está hablando de la infelicidad (mucho más que de la felicidad, una utopía desde su punto de vista), hay algunas buenas ideas, con su punto socarrón, que en parte se diría dirigidas al público hispano, al que se diría ha “pillado”, al menos en parte. Así se entiende que cuando Vicky explica sus estudios de identidad catalana a un maduro matrimonio americano, él pregunte “Y eso, ¿para qué sirve?”; tampoco parece casual la inclusión de la rotulación en español de los precios de una frutería catalana. Se diría que alguien le ha dicho, “a ver si haces un bonito 'spot' promocional de Barcelona”, y Allen asume el reto, pero apostando por su amado Gaudí, arrimando el ascua a la sardina de su gusto personal. Y nos queda la duda de si la boda en el ayuntamiento de Barcelona respondía al “caprichito” de algún concejal que quería salir en la peli; en cualquier caso, Allen salva la situación con dignidad.

6/10
Elegy

2008 | Elegy

Isabel Coixet sigue con su costumbre ya casi inveterada de rodar en inglés –el español lo reserva para los spots políticos–, aunque en este caso la novedad es que lo hace con capital estadounidense en su totalidad, aportado por la compañía Lakeshore. Otro elemento inédito en la directora catalana es que no firma el guión, escrito por Nicholas Meyer a partir de la novela “El animal moribundo”, de Philip Roth. Aunque ciertamente los temas abordados, amor y desamor, enfermedad y dolor, sentido de la vida y la sombra de la muerte, son plenamente coherentes con el resto de la filmografía coixetiana. David es un profesor universitario de literatura, divorciado hace años y con un hijo médico adulto que no le perdona el abandono del hogar. Brillante en sus clases magistrales y en el ejercicio de la crítica literaria en los medios de comunicación, se trata de un cínico de pies a cabeza que no cree en el amor. Está acostumbrado a relaciones ocasionales nada comprometedoras, de las que se surte a veces entre ex alumnas jóvenes –hay que evitar posibles demandas por acoso sexual, nunca se sabe–; a la vez, mantiene desde hace tiempo una relación con Carolyn, una mujer de su edad, ejecutiva, con la que disfruta del gusto de cierta rutina, con ella no tiene que fingir; y es un gran amigo de George, de puntos de vista parecidos, aunque él compatibiliza su trato con jovencitas con el mantenimiento, por así decir, de su matrimonio. Un día David conoce a Consuela, una alumna de origen cubano de deslumbrante belleza. Acabado su curso comenzará la ceremonia de la seducción, pero esta relación parece diferente a las otras que ha mantenido hasta la fecha. David se siente tan torpe como un adolescente, y planea sobre él la duda de si eso no será, a la postre, amor. La cineasta trata temas de indudable interés, relacionados con el hastío de tanto intelectual de Occidente, que tras su postiza postura de tener las cosas muy claras, de cierta seguridad y aplomo, ocultan una terrible fragilidad, por carecer de asideros sólidos que les permitan caminar por el mundo. Así, y dentro de la ausencia de la cuestión trascendente, algo típico en Coixet, el anhelo de felicidad y la belleza de contar con el apoyo de los seres queridos en los malos tragos, son los elementos que pueden hacer más llevadero este “valle de lágrimas”. En cambio, elementos como la pura belleza física se revelan insuficientes y efímeros. Coixet es una directora sólida, pero esto no impide una morosidad excesiva en la historia, con abundantes reiteraciones sobre lo mismo, sin desbrozar el terreno y avanzar, por así decir. Tampoco resulta demasiado convincente contraponer al escepticismo de David el supuesto amor puro de Consuela… que no es al fin y al cabo tan puro, ni revela demasiado contenido, hasta el último tramo del film. O el salpicar el relato de escenas íntimas, con esa insistencia en señalarnos que Penélope Cruz es como la reencarnación de la maja pintada por Goya. Cuenta el film con un buen reparto, lo que supone dos protagonistas de altura –Ben Kingsley o la perfección del cinismo, Penélope Cruz o una belleza diferente– más tres secundarios –Dennis Hopper, Patricia Clarkson, Peter Sarsgaard– muy competentes.

5/10
Manolete

2008 | Manolete

La chica de mis sueños

2007 | The Good Night

Martin Freeman es Gary, una estrella del pop en decadencia. Su nueva situación le hace plantearse la relación con su novia Dora (Gwyneth Paltrow). Harto de la vida que tiene en pareja, comienza a imaginarse cómo sería su relación perfecta, que personaliza en Anna (Penélope Cruz). Nueva película que reflexiona, aunque de manera no muy profunda, sobre la crisis de los adultos de mediana edad: ya no son tan jóvenes pero, desde luego, tampoco son unos abuelos. Como es habitual en los filmes de este tipo actuales, se da mucha importancia a las relaciones sentimentales y al sexo.

4/10
Bandidas

2006 | Bandidas

El francés Luc Besson escribe y produce un western repleto de elementos humorísticos, protagonizado por Penélope Cruz, a quien ya produjo en la fallida Fanfan la tulipe, y su amiga Salma Hayek, que llevaban algún tiempo queriendo trabajar juntas.  Besson brinda la oportunidad de debutar en el largometraje a dos directores noruegos, los treintañeros Joachim Roenning y Espen Sandberg, que proceden del mundo de la publicidad. El argumento recuerda a algún que otro clásico del western. Tyler Jackson y sus hombres, que supuestamente trabajan para un banco neoyorquino, aterrorizan a los habitantes de Santa Rita, una tranquila localidad mexicana, para obligar a sus habitantes a vender sus tierras por un dólar. María Álvarez, humilde hija de un granjero herido por la banda de Jackson, decide unirse a la malcriada burguesa Sara Sandoval, cuyo padre, director del banco, ha tenido peor suerte y ha sido asesinado. Juntas atracan el banco del padre de Sara, para entregar el dinero a los campesinos extorsionados, al más puro estilo de Robin Hood. Los inexpertos cineastas parecen convencidos de que los gags funcionarán mejor si sus actores gesticulan exageradamente, lo que da al traste con la credibilidad de la película. Tampoco dan con el tono de cine de aventuras clásico que supuestamente pretenden, parten de un guión absolutamente fallido y carecen de presupuesto para rodar secuencias de acción que tengan un mínimo de espectacularidad. En suma, una oportunidad fallida de recuperar el western, único género inventado por el cine.

3/10
Volver

2006 | Volver

Raimunda y Sole son dos hermanas que viven en Madrid, aunque sus raíces están en La Mancha. Sole, que vive sola y regenta una peluquería en su casa, recibe la noticia de la muerte de la tía Paula. Cuando comunica la noticia a su hermana, ésta le sorprende diciendo que no puede ir al pueblo. La razón, que no puede explicarle, es que la hija adolescente de Raimunda acaba de matar a su padre accidentalmente, cuando la acosaba sexualmente. La madre tiene que actuar deprisa, y esconde el cadáver en el frigorífico de un restaurante cercano, cerrado por vacaciones, cuyas llaves le ha pasado el dueño. Al volver Sole del entierro de la tía, descubre que se ha traído consigo el supuesto ‘fantasma’ de su madre, que murió en el pueblo en un incendio, en brazos de su padre. Y lo esconde en su casa. Como puede imaginarse, la verdad que se oculta tras los descrito, puede ser todavía más complicada. Una de esas historias alambicadas y con aire de culebrón (dicho sea sin ningún ánimo peyorativo), a las que tan aficionado es Pedro Almodóvar, donde no faltan el incesto, la infidelidad y el asesinato, y en que hay lugar para las lágrimas y para la risa. A lo que se suma el apelar a las raíces manchegas, desde el original prólogo de limpieza de tumbas en el cementerio, al son de un tema de zarzuela. Asegura el director que, para él, quizá lo más difícil del film ha sido escribir su sinopsis, pues “mis películas son cada vez más difíciles de contar y de resumir en pocas líneas”. Y quizá el guión sea ciertamente artificioso, pero hay que reconocer al manchego su increíble habilidad para atar todos los cabos. Almodóvar sabe crear personajes, y los pone en situaciones límite en que se ven obligados a desplegar todos sus sentimientos, de modo exacerbado. Y aunque aborda los temas de modo algo epidérmico, aquí explora el tema del sentido de culpa, y el de la responsabilidad por las propias acciones. El cineasta continúa su camino hacia la madurez, las gracietas de antaño empiezan a ser historia.

6/10
Alta sociedad (Chromophobia)

2005 | Chromophobia

Muchos años después de Onegin, su debut como directora, que data de 1999, Martha Fiennes vuelve a ponerse tras la cámara, para una ambiciosa película que compone un mosaico de la sociedad londinense actual, a través de numerosos y variopintos personajes. Iona Aylesbury es una mujer desnortada, obsesionada con la cirugía estética, que se distancia cada vez más de su marido, Marcus, abogado implicado en oscuras operaciones, relacionadas con un ministro. El hijo de ambos pasa mucho tiempo con Stephen Tulloch, homosexual y especialista en arte, que será acusado injustamente de pederastia, y también será agredido por adolescentes violentos. En la trama también tienen un gran peso personajes como Edward, el padre de Marcus, un juez retirado que vive en una lujosa mansión, y Gloria, una prostituta que sufre graves problemas económicos, a la que diagnostican un cáncer terminal. La directora maneja temas interesantes, y define bien los personajes, con ayuda de un reparto realmente excepcional, que incluye a su hermano Ralph, y a la española Penélope Cruz, en un registro similar al de la película No te muevas, donde encarnaba a otra prostituta. Martha Fiennes pretende llamar la atención sobre muchos problemas de la sociedad actual. Quizás pretende abarcar demasiados asuntos: la belleza artificial, la corrupción, la violencia juvenil, la discriminación, la desestructuración familiar. Pero se nota que es una guionista primeriza y tarda mucho en abordar los conflictos y en hilar las tramas, lo que da como resultado un film premioso, que no se sabe dónde va.

4/10
Sahara (2005)

2005 | Sahara

Penélope Cruz afianza su andadura americana con esta ambiciosa producción que mezcla aventuras, comedia y romance, por este orden, y que bebe sin secretos de la herencia de Indiana Jones. La actriz española es la intrépida doctora Eva Rojas, que en su trabajo solidario en tierras africanas acaba de descubrir una extraña infección mortal que se está propagando por la indefensa población. En su intento por llevar la salud a los afectados se topa con un simpático explorador norteamericano, llamado Dirk Pitt, quien junto a su desmelenado amigo Al Giordino se dedica a recorrer el mundo subacuático en busca de tesoros antiguos. Ahora, Pitt y Giordino han encontrado una valiosa moneda de oro procedente de la época de la Guerra de Secesión americana, un tesoro corriente para ellos si no fuera porque no están precisamente en el río Mississippi, sino un poquito más al Este, junto al cauce del río Níger, ¡en pleno desierto del Sahara! Una vieja leyenda de aquellas tierras de fuego dice que hace muchos años un barco recaló por allí, el llamado “Barco de la muerte”… Y, según la historia, un tesoro se ocultaba en esa nave y Pitt quiere recuperarlo. Entretenido film dirigido por Breck Eisner, basado en las peripecias de Dirk Pitt, el personaje literario creado por el escritor Clive Cussler y protagonista de múltiples de sus libros. La película, que ha contado con un presupuesto de 130 millones de dólares, resulta visualmente espectacular en sus desérticos escenarios, y el guión esquemático se enriquece con vibrantes y constantes secuencias de acción (fantástica la escena del río). El McConaughey y su Cruz se complementan bien, y a Steve Zahn le toca ser el graciosillo de turno (la verdad es que sus chistes son un verdadero acierto). Entre los secundarios destacan Delroy Lindo y, sobre todo, el incomparable William H. Macy.

4/10
Juegos de mujer

2004 | Head In The Clouds

En 1933, mientras estudia en Cambridge, un joven irlandés llamado Guy se enamora de la atractiva joven Gilda, entre francesa y americana, de vida y costumbres libertinas. Años después los dos se encuentran en París, y comparten piso con Mia, una española que ha huido de la guerra civil y se ha convertido en una especie de protegida de Gilda. La vida bohemia y hedonista de Gilda parece contrastar rápidamente con las preocupaciones políticas de Guy y Mia, que ven con horror la amenaza de los nazis. La situación llega a un punto tal, que ambos deciden dejar a Gilda en París e irse a luchar con los republicanos a España. Y eso que Guy sigue enamorado de Gilda… La película adopta un exagerado tono añejo, acentuado por la atmósfera apolillada, los decorados de postal antigua y los vestidos y peinados que parecen sacados de revistas de la época. Aunque el director carga algo la mano al trazar el carácter desinhibido de Gilda, de tendencia sexual ambigua, también le da rasgos interiores que aportan hondura a su exterior aparentemente frívolo. En este sentido es muy elogiable el trabajo de Charlize Theron, quien verdaderamente es el alma de la película y logra que su personaje interese. Stuart Townsend se esfuerza como él sabe, pero la verdad es que tiene poco carisma, algo parecido a lo que le ocurre a una sólo correcta Penélope Cruz.

4/10
No te muevas

2004 | Non ti muovere

Tras sufrir un accidente de moto, una adolescente se debate entre la vida y la muerte en el hospital donde Timoteo, su padre, ejerce de cirujano. Mientras se efectúa una complicada operación él, que rehúsa intervenir, rememora los hechos que han conducido a que esa hija exista. Pues no estaba en el estrecho horizonte de Timoteo y Elsa tener hijos. ‘Perfecto’ matrimonio burgués en que todo se reduce a rutina y buenas maneras, una avería en el automóvil del doctor cambia las cosas. Obligado a permanecer en una barriada misérrima mientras reparan el coche, Timoteo conoce a Italia, joven de origen albanés que habita en una casa cochambrosa. Ebrio por el vodka con que ha entretenido la espera, y quizá empujado por su propia vida vacía y la sospecha nunca confirmada de la infidelidad de Elsa, viola brutalmente a la pobre chica. Cuando al día siguiente acude a disculparse, vuelve a forzarla, y así inicia una relación autodestructiva, que le sirve para escapar de su jaula de oro. Aunque puede que escapar de la jaula de oro sea otra cosa. Compleja película, nada autocomplaciente y de difícil lectura, con que el actor italiano Sergio Castellitto, que también se reserva el difícil papel del cirujano, debuta en la dirección. Sorprende su personalidad, tanto en el desarrollo de la historia, los flash-backs y vueltas al presente, como en la puesta en escena, planificación y dirección de actores. Esto último se nota en el caso de Penélope Cruz, actriz que necesita ser dirigida para brillar, y que aquí tiene esa mano amiga que le guía. Los crecientes elementos dramáticos, lo desgarrador de muchos pasajes, la entrega paulatina de piezas que al final componen el puzzle completo, el uso de canciones con letra nada casual, configuran una película de arduo manejo, sobre todo para un principiante. Castellitto supera el reto y pone tal orden al relato que algunos pasajes resuenan en otros, contribuyendo a la unidad del film. Sin embargo, hay un ‘pero’. O dos. La alta carga erótica de varios pasajes; y la pasividad de Italia ante las primeras acometidas de Timoteo, poco menos que increíble, e irritante en una sociedad donde abundan las violaciones y la violencia doméstica.

6/10
Noel

2004 | Noel

Chazz Palminteri es conocido sobre todo por su faceta de actor duro, pero aquí se pone tras la cámara para contar varias historias cruzadas en vísperas de Navidad. La publicista que sufre porque su madre padece alzheimer, los novios que rompen, el camarero tronado, el tipo cuya mayor ilusión es pasar las fiestas… ¡en un hospital! Todo sirve para componer una galería de tipos humanos interesante, encarnados por un magnífico plantel de actores, donde se deja ver nuestra ‘Pe’ Cruz.

5/10
Gothika

2003 | Gothika

La doctora Miranda Gray es una racionalista nata: sólo cree lo que puede demostrarse científicamente, no admite fantasías de ningún tipo. Psiquiatra en un manicomio femenino, su visión de la vida va a dar un vuelco tras una experiencia paranormal, a la que sigue el asesinato de su marido. Todo el mundo la cree culpable y algo mal de la chaveta, así que Miranda se convierte en inquilina del centro donde antes ayudaba a los pacientes. Un colega que antes le tiraba los tejos es el psiquiatra que la atiende; y una compañera de manicomio, Chloe, quizás no esté tan majara como pensaba. Thriller terrorífico, concebido a la mayor gloria de la guapa negrita Halle Berry, a la que acompañan en el reparto Robert Downey Jr., y nuestra “Pe” Cruz. Dark Castle, la productora de pelis de miedo como 13 fantasmas y El barco fantasma, hace una nueva muesca en su desarrollo de filmes con aire de serie B, proporcionando en este caso, como el propio título indica, una cuidada ambientación gótica. El cineasta francés Mathieu Kassovitz está tras la cámara, y parece haber dejado atrás su interés por temas sociales (El odio) para inclinarse por thrillers con más tirón comercial (el que se comenta y Los ríos de color púrpura).

4/10
Anónimos

2003 | Masked and Anonymous

Jack Fate, un músico en decadencia, es reclamado para liderar un concierto benéfico. Se trata de una película coral, con un reparto repleto de caras conocidas (Bridges, nuestra “Pe”, Goodman, Lange, Wilson, Bassett, Ribisi…), que en cierto modo quiere darnos la “foto” de la sociedad estadounidense en la actualidad. El guión de tan ambiciosa idea se debe al propio director, Larry Charles, y a Bob Dylan, quien por supuesto también se hace responsable de la música, lo mejor del film. A destacar la interpretación de una versión de “Dixie” de Stephen Foster.

4/10
Fanfan la Tulipe

2003 | Fanfan la Tulipe

Reinado de Luis XV, en la Francia del siglo XVIII. El mujeriego Fanfan huye de un grupo de campesinos a los que no ha hecho mucha gracia pillarle con la hija de uno de ellos. Consigue librarse de la persecución gracias a que topa con los encargados de reclutar soldados: así, se alista ‘voluntariamente’ en el ejército. Mientras va con los otros reclutas a Aquitania, la bella hija del sargento lee el futuro a Fanfan, y le vaticina que se convertirá en oficial, y que terminará casándose con la hija del rey. Cuando Fanfan impide que una banda de forajidos asalte la carroza donde viaja la joven princesa, se convence de que la profecía puede ser cierta. El director francés Luc Besson (Juana de Arco) vuelve a ejercer como productor y guionista en una cinta dirigida por Gérard Krawczyk, con quien hizo lo propio en la saga de Taxi y Wasabi. En esta ocasión, el dúo versiona con holgado presupuesto una conocida novela de aventuras, escrita en el siglo XIX por Paul Meurice. Las abundantes secuencias de acción están enlazadas con un tono satírico-cómico, que parodia el cine clásico de aventuras.

5/10
Waking Up in Reno

2002 | Waking Up in Reno

Dos estrafalarias parejas han decidido pasar juntos las vacaciones. Los cuatro viajan a Reno, para ver un espectáculo de camiones gigantes. La convivencia entre ellos se verá puesta a prueba durante el periplo. Drama romántico dirigido por el desconocido cineasta y actor secundario Jordan Brady. Cuenta con intérpretes famosos en roles secundarios, como la española Penélope Cruz.

4/10
Sin noticias de Dios

2001 | Sin noticias de Dios

Los ángeles del cielo tienen el aspecto de Fanny Ardant y Victoria Abril; los demonios del infierno se parecen a "Pe" Cruz y Gael García Bernal, y a los condenados los convierten, parte de su castigo, en su opuesto. Y en la tierra... ay, en la tierra la gente se ha olvidado de Dios, y ni ángeles ni demonios saben dónde para. Dicen que anda deprimido por el panorama. Aunque las cosas podrían cambiar. Una madre ha rezado por su hijo boxeador. Una ángel en forma de esposa y una demonio que se supone es la prima, disputarán por la salvación/condena de su alma. Agustín Díaz Yanes cambia de tercio tras su prometedor debut en la dirección con Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. Y se interna en un subgénero, el “celestial” que cuenta con ilustres representantes: ¡Qué bello es vivir!, A vida o muerte, El cielo puede esperar... El planteamiento es atractivo, y se lanzan atinadas andanadas a ciertas mentalidades que imperan hoy. Decir que el infierno es aburrido, pues su público es gente “enchufada” a la televisión todo el día, que elude cualquier idea de responsabilidad, dice mucho del adocenamiento dominante. Aunque la película se estanca. Establecido el argumento, seguimos una y otra vez las reiterativas pullas y contrapullas de Cruz y Abril, las dudas del boxeador, o la improbable alianza entre las fuerzas del bien y del mal.

4/10
La mandolina del capitán Corelli

2001 | Captain Corelli's Mandolin

Cefalonia. ¿Cefaqué? Sí, Cefalonia, una isla griega, paradisíaca, donde parece que el tiempo se ha detenido. Sus habitantes aman la isla en idílica armonía. Y la bella Pelagia (Penélope Cruz) y el rudo pero amoroso pescador Mandras (Christian Bale) están prometidos. Pero, en pleno año 1941, llegan tropas italianas y alemanes que ocupan la isla. Uno de los integrantes de las fuerzas invasoras es el alegre capitán Corelli (Nicolas Cage), amante de la vida y la belleza, y virtuoso de la mandolina. Poco a poco empezará a sentir una tierna atracción hacia Pelagia. Adaptación de la novela Louis de Bernières a cargo de Shawn Slovo. John Madden, que saboreó las mieles de los Oscar con Shakespeare enamorado, es el director encargado de dar imágenes a ese guión. En el film conviven las escenas donde parece que el entendimiento pacífico entre seres humanos es posible (veladas con canciones), con otras que nos transmiten la cruda realidad de la maldad que anida en el alma humana (los planes de los nazis). En el reparto destaca más el gran Bale, el niño de El imperio del sol, que la pareja protagonista de Cage y Cruz, que se esfuerza en crear la necesaria química.

4/10
Blow

2001 | Blow

Poder. Dinero. Sexo. Tres imanes poderosos, que muchos creen indispensables para vivir una vida que merezca la pena. Es lo que piensa George Jung (Johnny Depp), que desea romper con la vida conformista heredada de sus padres. Casi por casualidad se mete en el negocio de la coca. Empieza en plan chapucilla, pero el chico tiene talento y establece contactos con los carteles de Colombia. Y empieza a ganar pasta. No falta nada de lo que el dinero puede comprar. ¿Pero es bastante? Ascenso y caída de un personaje auténtico, que en los 70 creó una red para la introducción de polvo blanco en Estados Unidos. El film tiene la virtud de meternos en harina (un polvo blanco muy distinto a la coca), de modo que entendemos lo que empuja a Jung a su pozo sin fondo. Sin moralina barata, Blow comparte con Traffic el logro de inducir a la reflexión. El guión de David McKenna y Nick Cassavetes (éste ha heredado las dotes de pintor de lo cotidiano de su padre John) es inteligente. También resulta acertado el internacional reparto. Entre los españoles destaca Jordi Mollà, con un personaje bombón, el amigo en la cárcel de George. Más decepcionante resulta Penélope Cruz, cuyos papeles en Hollywood, al menos al principio, no están a la altura de su supuesto talento.

5/10
Vanilla Sky

2001 | Vanilla Sky

David es un joven editor, rico, con una novia preciosa llamada Julie. Pero no le basta. No tiene escrúpulos en birlarle la chica al que llama “su mejor amigo”. Sin embargo Julie, debido a los celos, provoca un fatal accidente, donde ella muere y él queda con el rostro desfigurado. Un tiempo después, David está recluido en un manicomio, charlando con su psiquiatra. El millonario, que se cubre la cara con una máscara, ha advertido lo pasajero del aspecto físico, y de la vida misma. Pero se encuentra confuso: aunque recuerda lo desesperado que estaba por arreglar su cara a toda costa, las tribulaciones para lograrlo son en su cabeza como una enorme nebulosa. Remake del film de Alejandro Amenábar Abre los ojos, coescrito con Mateo Gil. Penélope Cruz repite su papel, pero los demás actores son celebérrimos intérpretes americanos. Cameron Crowe, que hasta ahora había escrito siempre sus propias historias, y que se declara fan absoluto del film original, confiesa haber hecho caso omiso de los puristas que decían que no debía hacer el film; y ha procurado mejorar el original, aclarar las partes más confusas, para hacer una variación sobre el mismo tema. Para ello ha puesto el acento en la música y en los aspectos visuales. El título del film, hace referencia a cómo era el cielo en un cuadro de Monet: “Quizá era algo real, quizá no, quizá era sólo la imaginación de cómo es el cielo.”

5/10
Todos los caballos bellos

2000 | All The Pretty Horses

John y Lacey son dos amigos inseparables que viven en Texas. Pero sienten la llamada de la aventura, y parten hacia la frontera, rumbo a Méjico. Tras diversas peripecias (conocen, por ejemplo, al adolescente Jimmy) encuentran trabajo en un rancho como vaqueros. Pero John encuentra algo más: la guapa hija del patrón, que le hace bastante tilín. Ted Tally, el guionista de El silencio de los corderos, adapta una larga novela del gran escritor Cormac McCarthy. Bonita fotografía, amplios horizontes... y el amor y la amistad. Aunque no logra captar la hondura ni la excelencia de la obra literaria, destacan los trabajos de Henry Thomas, el niño de E.T., el extraterrestre, y del semidesconocido y sorprendente Lucas Black. Penélope Cruz dio un paso más en su conquista de Hollywood.

5/10
Woman on Top

2000 | Woman on Top

Uno de los primeros ejemplos de la aventura americana de Penélope Cruz. A caballo del realismo mágico, Woman on Top cuenta la historia de Isabella, una mujer experta en cocina. Está casada con Toninho, y ambos llevan un restaurante en Salvador de Bahía (Brasil). Cuando ella descubre que él la engaña, hace las maletas y se va a EE.UU, donde triunfa con un programa culinario en televisión. Toninho, que la echa de menos, decide ir también a EE.UU. a buscarla. La directora Fina Torres “cocina” una de esas películas que tratan de decirnos que es verdad aquello de que “a los hombres se les conquista por el estómago”. A ritmo de bossa nova, samba y todos los sonsonetes que se tercian, se nos cuenta una historia impregnada de sensualidad y, desde luego, diferente a lo que uno está acostumbrado a ver.

4/10
Todo sobre mi madre

1999 | Todo sobre mi madre

Manuela es una madre soltera, que lo que más quiere en este mundo es a su hijo Esteban. Cuando muere atropellado, todo se le viene abajo. Le quedan los remordimientos por no haberle revelado el nombre de su padre, y unos sentimientos contradictorios hacia la célebre actriz Huma Rojo, responsable involuntaria de la muerte de Esteban. Cuando Manuela se acerca a Huma, consigue un trabajo como relaciones públicas y, más tarde, uno de sus sueños: actuar en una obra de teatro. ¡Atención! A preparar todas y todos los kleenex. Pues esta película de Pedro Almodóvar rebosa sentimientos por todos sus poros, y hace falta ser de piedra para no quedar "tocado". Con referencias al mundo del teatro (con citas de Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams y del film Eva al desnudo de Joseph L. Mankiewicz), y situaciones y relaciones complicadas entre mujeres, Almodóvar monta un culebrón que no parece tal, una película en la línea de las de su admirado Douglas Sirk. El director manchego apuesta por el melodrama y por hacer creíble el manojo de sentimientos que presenta; y ahí está su principal mérito. Para ello rebaja la presencia de personajes extrafalarios, y concentra el humor que su parroquia le exige en el personaje de Antonia San Juan. El reparto femenino es de quitarse el sombrero; a destacar las maravillosas, Cecilia Roth y Marisa Paredes.

7/10
Volavérunt

1999 | Volavérunt

Volavérunt, uno de “Los Caprichos” del pintor Goya, se inspiró en las partes íntimas de una dama; los cuadros de "La maja vestida" y "La maja desnuda" son retratos que mezclan a la duquesa de Alba y a Pepita Tudó; Godoy era un seductor que lindaba con la estupidez; Goya tenía acento cubano; la Duquesa de Alba "flipaba" con el color “amarillo Nápoles”; la reina María Luisa de Parma tenía unos celos horribles de la de Alba; la corte de Carlos IV "volaba" con los “polvos de los Andes” que conseguía la duquesa; las intrigas de palacio, seguían pautas propias de una novela de Agatha Christie. Todo esto puede verse en la última película de Bigas Luna (Huevos de oro, Jamón, jamón), adaptación de una novela de Antonio Larreta, premio Planeta en 1980. En la primera parte, premiosa, se describen los amores y celos de los personajes; la segunda se asemeja a un thriller, en que se trata de sugerir posibles asesinos, responsables de una muerte misteriosa, seguramente por envenenamiento. Todo ello viene servido en el envoltorio de una atmósfera erótica típica de su director. El film fue premiado en San Sebastián con la Concha de Plata a la mejor actriz, Aitana Sánchez-Gijón.

3/10
Lluvia en los zapatos

1998 | Lluvia en los zapatos

Victor Bukowski, un actor, atraviesa un mal momento en su carrera. Por otro lado, todavía sigue enamorado de su ex novia Sylvia, que va a casarse al día siguiente con un tipo que conoció en el gimnasio. Victor está convencido de que cometió una estupidez al contarle a su ex novia que tenía una aventura con otra mujer. Desesperado, Victor explica su historia a cualquier persona que quiera oírle. El encuentro con dos basureros le permite retroceder en el tiempo para, quizá, enderezar su vida sentimental. La directora catalana María Ripoll rueda en inglés, con un amplio reparto internacional, una historia romántica sobre el azar que recuerda a Dos vidas en un instante. Según Ripoll, la película trata "sobre los sentimientos humanos, sobre la insatisfacción ante la propia vida, la duda, los errores sobre el amor. Pero el elemento mágico también es importante y es lo que la hace diferente. También plantea la necesidad de superar el pasado y aprender a dejarse llevar por el presente, por el futuro". Además de los estupendos protagonistas Douglas Henshall y Lena Headey, tiene un pequeño papel nuestra Penélope Cruz.

5/10
Hi-Lo Country

1998 | Hi-Lo Country

Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El Viejo Oeste americano, donde la frontera todavía existe. Peter Calder y Big Boy, viejos compadres, se reúnen tras años de separación. Ambos desean cooperar en un negocio de ganado, en el que desafían a los grandes propietarios. Paralelamente, corren sus asuntos del corazón: la pasión de Peter por Mona, una mujer casada; las relaciones con su fogosa novia de toda la vida; el descubrimiento de que es finalmente Big Boy el que tiene una aventura con Mona; etcétera, etcétera. Todo entre cabalgada y cabalgada, atención a las reses y nubes de polvo. Sam Peckinpah quiso filmar la novela de Max Evans Hi-Lo Country. No pudo ser, pero Martin Scorsese se hizo con los derechos, y le ofreció la posibilidad de hacer la película al británico Stephen Frears. Enfrentamiento entre débiles y poderosos, grandes espacios, afán de independencia y libertad… están ahí. Aunque faltan los clásicos referentes morales que han hecho grande al western. Frears se llevó un Oso de Plata en Berlín a la mejor dirección.

4/10
Don Juan (1998)

1998 | Don Juan

Adaptación de la obra de Molière, basada en el personaje mítico de don Juan Tenorio. Jacques Weber no sólo firma el guión y dirige, sino que se reserva el papel protagonista. Las pocas veces que se ha puesto tras la cámara dan idea de que el proyecto le era muy querido. El resultado es desigual. Se aprovecha que la acción transcurre junto a la costa, para ofrecer una hermosa fotografía, responsabilidad de José Luis Alcaine. La idea, que es fiel al original, es mostrar al célebre seductor que no teme ni a Dios ni al diablo, en sus diversas conquistas, asistido por su criado. El que Weber ya tenga cierta edad frente a las hermosas mujeres que son objeto de su atención sirve para subrayar la larga vida de libertino de su personaje, su limitada visión de la vida, que le ha llevado a dedicar toda su vida a la satisfacción de su placeres.

4/10
Pasiones rotas

1998 | Talk of Angels

Mary, una joven irlandesa, viaja a España para trabajar como institutriz en una casa de la alta burguesía, y escapar de una familia que le pone pegas para que se case con un activista político de su país. Corre el año 1936, y en España se respiran aires de inminente estallido de la guerra civil. La atmósfera es igualmente irrespirables por las dificultades políticas, y por los avances amorosos de los que es objeto Mary por parte de un hombre casado, también metido en política. Aunque la mirada a España suena un poquito tópica, en el reparto hay una nutrida presencia de actores de este país, desde el veteranísimo Paco Rabal, a valores entonces en alza, como Penélope Cruz y Ariadna Gil.

5/10
La niña de tus ojos

1998 | La niña de tus ojos

Estamos en plena Guerra Civil Española. Como una forma más de estrechar lazos entre la España de Franco y la Alemania de Hitler, un equipo de cine español es invitado a los célebres estudios de la UFA en Berlín para rodar la versión alemana e hispana de un film folclórico que se titulará La niña de tus ojos. Fernando Trueba, tras sus éxitos con Belle epoque y Two Much, aborda un film que combina la comedia y drama. Con abundantes situaciones humorísticas, sigue las aventuras amorosas de los distintos componentes del grupo: el director, Blas Fontiveros (Antonio Resines), casado, mantiene un romance con su actriz principal, la encantadora Macarena Granada (una Penélope Cruz que se llevó un Goya). Julián Torralba (Jorge Sanz) es el prototipo de machito ibérico (se lía con la esposa del embajador español), que madurará cuando, al ser confundido con un gitano, sepa cómo se las gastan los nazis. Y así, cada personaje (los divertidos Jesús Bonilla, Neus Asensi, Santiago Segura, Loles León, Rosa Maria Sardá...) tiene su historia: y es que La niña de tus ojos es una película intensamente coral. Trueba caricaturiza al ministro de la propaganda nazi Joseph Goebbels (un tipo mujeriego, que pretende acostarse con Macarena), con la referencia de ese maravilloso film de Ernst Lubitsch titulado Ser o no ser. El gag del baile de Goebbels y Macarena, junto al intérprete (Miroslav Táborský, ganador del Goya al actor revelación), es, quizá, el más divertido de la película. El film triunfó la noche de entrega de los Goya, al llevarse 7 estatuillas. Curiosamente, ganó el más importante (el de mejor película), pero no los de director y guión, que los recogió un sorprendido Fernando León de Aranoa, por Barrio. El director y guionista Gonzalo Suárez, encantado con La niña de tus ojos, dijo sobre Fernando Trueba que es "un director en estado de gracia".

5/10
Una esquina del paraíso

1997 | Et hjørne af paradis

Primera película de Penélope Cruz, se trata de un film menor basado en un personaje auténtico, el sueco Niels Vesterberg, que alertó de los peligros de la lluvia ácida en Costa Rica por la experimentación con el luego tristemente célebre en Vietnam gas naranja. Aunque bienintencionada en sus advertencias ecológicas, y con una bonita fotografía, es una película deslavazada donde Cruz hace un exótico papelito de costarricense, como se puede imaginar. Destaca el actor sueco Samuel Fröler.

3/10
Carne trémula

1997 | Carne trémula

La acción comienza en casa de una mujer de dudosa reputación, Elena, interpretada por Francesca Neri, que espera a un traficante de drogas junto a su joven amante. Los policías David (Javier Bardem) y Sancho (Sancho Gracia) están al corriente de la reunión e irrumpen en la casa. Se produce una violenta situación, en la que David pierde los papeles y amenaza al amante de la mujer, Víctor, interpretado por Liberto Rabal. Este dispara su arma y acierta justo en la columna vertebral de David. Han pasado dos años después de este suceso. David se quedó paralítico tras el disparo, y es la nueva estrella del equipo español de baloncesto en las Paraolimpiadas de Barcelona 92. Elena se ha convertido en su mujer, sintiéndose culpable por el estado de David. Sancho se ha convertido en un duro y violento policía, casado con una esposa abnegada pero infeliz, interpretada por Ángela Molina. Víctor está a punto de salir de la cárcel y sólo quiere rehacer su vida. Pero antes pretende recuperar lo que era suyo. Una atrevida incursión de Almodóvar en el género del thriller, que adereza con una fuerte dosis de drama. Escrita por el propio Almodóvar, que se basa en la novela de Ruth Rendell. El comienzo de la película es espectacular, y aunque por lo general mantiene un buen ritmo narrativo, acusa algunas lagunas que desvían la atención del espectador. Cuenta con un reparto excelente, sobre el que destaca la poderosa interpretación de Javier Bardem. Es interesante aunque no es lo mejor del universal director manchego

4/10
Abre los ojos

1997 | Abre los ojos

César (Eduardo Noriega) y Pelayo (Fele Martínez) son dos buenos amigos. César es el heredero de una considerable fortuna, pijo y afortunado con las mujeres. Para él, su vida es perfecta. Pelayo, en cambio, admira a César y se siente menos afortunado, sobre todo en cuestión de mujeres. Ahora César está con Nuria (Najwa Nimri), una chica obsesionada con él, y con un comportamiento desequilibrado. En su fiesta de cumpleaños, Pelayo le presenta a su amiga Sofía (Penélope Cruz), y César se enamora de ella al instante. Después de pasar la noche con ella, traicionando los sentimientos de su mejor amigo, sube en el coche de Nuria, que le ha esperado toda la noche. A partir de ahí, su vida se convierte en una pesadilla. Una de las películas españolas más populares de 1997. El astuto Alejandro Amenábar no defrauda en su segunda película, arriesgándose con una vuelta de tuerca al género del thriller y la ciencia-ficción. Es uno de los máximos representantes de la incorporación de nuevas ideas al último cine español. Además, firma el guión junto a su amigo Mateo Gil, y es el responsable de la composición musical. Una compleja película en la que no se distingue la realidad y la ficción, con un guión lleno de recovecos y ambigüedades, que alimentan aún más el suspense que envuelve la acción desde el comienzo. Y las interpretaciones de uno de los mejores planteles posibles de jóvenes actores españoles, son buenas.

6/10
Brujas

1996 | Brujas

Patricia es una joven que recorre España en busca del hombre del que está enamorada, a pesar de que apenas le conoce. En su periplo se encontrará con Sol, una vendedora de cosméticos a domicilio que acaba de ser expulsada de su domicilio, y con Virginia, una mujer madura que después de veinte años con su marido ha decidido dejarle. Segundo trabajo de Álvaro Fernández Armero, más agridulce que la comedia Todo es mentira, su primer largo. Por desgracia, no pasa de ser una sucesión de situaciones absurdas, con personajes tópicos. La veterana Beatriz Carvajal realiza una interpretación muy superior a la de las otras dos protagonistas, las entonces jovencísimas Penélope Cruz y Ana Álvarez, que no parecen muy convencidas con sus personajes.

4/10
Más que amor, frenesí

1996 | Más que amor, frenesí

El título ya lo dice todo, ésta no es una historia de amor, sino que aborda la relación desenfrenada de un grupo de jóvenes al grito de ¡la noche es joven! y tal. Producido por Fernando Colomo, el film fue el debut del trío formado por Alfonso Albacete, Miguel Bardem y David Menkes, que luego sería dúo al descolgarse del grupo Bardem. Constituye la trama todo un cúmulo de groserías y situaciones morbosas, tipo '¿mata este tipo a sus amantes después de acostarse con ellos?', con cintas de vídeo sobre estas actividades. El reparto está repletito de nombres jóvenes que calarían más o menos en el cine español.

3/10
La Celestina

1996 | La Celestina

Gerardo Vera adapta el clásico castellano de Fernando de Rojas. El film describe los amores de Calisto y Melibea, y cómo se valen de los servicios de una vieja alcahueta. La pareja de amantes guapines, Juan Diego Botto y Penélope Cruz, no salvan la película.

3/10
El amor perjudica seriamente la salud

1996 | El amor perjudica seriamente la salud

Santi (Juanjo Puigcorbé), miembro de la Escolta Real, y Diana (Ana Belén), protagonista habitual de las revistas del corazón, se conocen en una cena de gala ofrecida en París por los Reyes de España. Cuando Diana reconoce a Santi, sufre un desmayo y minutos más tarde le echa en cara que le hubiese abandonado años atrás. En medio de la discusión, ambos se acuerdan de cuando se conocieron, en 1965, con motivo de la visita de los Beatles a España. Después del primer flechazo, su relación posterior será un cúmulo de rupturas y reconciliaciones. Comedia en torno a los amores y desamores en forma de largo flash-back, donde el paso del tiempo lo marcan iconos culturales a lo Zelig o Forrest Gump. Manuel Gómez Pereira organiza bien el esqueleto de su película, que discurre con ritmo, bien apoyado en los efectos especiales, la dirección artística, y la inspirada música de Bernardo Bonezzi. Los principales fallos provienen de lo limitado del discurso. Señala el título del film con ironía que “el amor perjudica seriamente la salud”; tesis discutible, más cuando en la película de Gómez Pereira hay poco amor, y más pasión y deseo incontrolables. Director y guionistas reducen el amor a algo irracional, puro instinto. Por ello, a pesar del envoltorio, la película carece del romanticismo de la comedia clásica. Cae con facilidad en lo chabacano, aunque procure no rebasar ciertos límites. Faltan la chispa y la gracia, los diálogos con ingenio. Sólo algunos momentos dispersos elevan el tono, sugiriendo lo que el film podía haber sido.

3/10
Entre rojas

1995 | Entre rojas

En la España de finales del franquismo, Lucía, una chica de buena posición poco interesada en la política, es recluida en la cárcel por verse involucrada en el activismo político de su novio. Su convivencia con mujeres comunistas, e incluso con delincuentes comunes y prostitutas, se convertirá en una particular experiencia iniciática. Azucena Rodríguez escribe y dirige con bastante corrección su ópera prima, basada en recuerdos personales. La mirada de la directora es claramente nostálgica, y consigue transmitir parte de sus emociones. Además, ha tratado de dar al relato un tono luminoso, aunque en alguna ocasión caiga en escenas de mal gusto. Especial habilidad demuestra en el retrato de una amplia galería de personajes femeninos. Entre las actrices que los interpretan sobresale María Pujalte, que ya llamó la atención en El baile de las ánimas. El principal problema de la película es su escasa trama argumental. Una vez que Lucía logra adaptarse al ambiente de la prisión, se ofrecen numerosas situaciones de relaciones entre los personajes, pero que no hacen avanzar la historia. O se cae en un esteticismo inútil, como el de la fotografía preciosista que muestra a Lucía practicando danza. El tópico de un intento de fuga tampoco resulta demasiado convincente.

4/10
Todo es mentira

1994 | Todo es mentira

Film centrado en los problemas y relaciones de un conjunto de jóvenes de los años noventa. La historia gira en torno a cuatro parejas, de las que destaca la formada por Pablo (Coque Malla) y Lucía (Penélope Cruz). Pablo es un chico inestable, a punto de estallar. Cuando comienza a salir con Lucía, piensa que sus problemas han quedado solucionados. Pero lo cierto es que no han hecho más que comenzar. Álvaro Fernández Armero está al frente de la dirección de este film. Se trata del primer largometraje del autor del superpremiado "corto" "El columpio". La película está dotada de un buen ritmo narrativo, que plantea un velado debate acerca de cuestiones como el compromiso, la vigencia de valores tradicionales, etc. Destacar la banda sonora que corre a cargo uno de los propios intérpretes de la película, el inefable Coque Malla, antiguo miembro del Grupo "Los Ronaldos".

3/10
Alegre ma non troppo

1994 | Alegre ma non troppo

Un joven homosexual ve como su vida se derrumba tras el trágico divorcio de sus padres. Se refugia en una amiga con su misma ocupación, la música. Una de las más divertidas comedias de Fernando Colomo, inventor de la Comedia madrileña, un género copiado hasta la saciedad. En esta ocasión se adentra en el mundillo de las orquestas musicales para ofrecer una historia ágil y llena de divertidos enredos. Los jóvenes intérpretes demuestran una gran habilidad actoral, en especial Pere Ponce (Amo tu cama rica).

4/10
Por amor, sólo por amor

1993 | Per amore, solo per amore

Aburrida, lenta y poco imaginativa recreación de la vida de San José y la Virgen María, a partir del momento anterior a su boda. El guión –que adapta libremente la novela de Pasquale Festa Campanile– acumula despropósitos, sobre todo en su descripción de San José, que aparece como un alcohólico y mujeriego. Se trata de un film irreverente, lento y prescindible muy inferior a la posterior Natividad, mucho más interesante en todos los aspectos. Además, el reparto realiza un trabajo mediocre, especialmente Penélope Cruz, que no termina de resultar convincente como la Virgen María.

1/10
El laberinto griego

1993 | El laberinto griego

El detective Juan Bardón, que atraviesa serios problemas familiares, recibe la visita de una bella mujer francesa, y un hombre, que requieren sus servicios. Ambos necesitan que Bardón encuentre a un joven griego, que fue amante de la mujer, y que anda perdido por las calles de Barcelona. Premiosa, críptica y confusa cinta, basada en la novela homónima de Manuel Vázquez Montalbán. Aunque el libro está protagonizado por su personaje más carismático, Pepe Carvalho, en la película le han cambiado el nombre por razones incomprensibles. Aunque gira en torno a la irracionalidad del amor, el director Rafael Alcázar (Corsarios del chip) no logra atrapar al espectador.

3/10
La rebelde

1993 | La ribelle

A los 16 años, Enza es arrestada junto con su hermana Rosario por robar en un supermercado. Ambas jóvenes son enviadas a un reformatorio, regentado por monjas. Durante una salida de fin de semana, Enza, conoce al joven Sebastiano, un vendedor ambulante de helados, con el que mantiene una relación, pero poco después ella se sentirá atraída también por Franchino. Tras mantener relaciones sexuales con ambos, Enza se queda embarazada. En su segundo largometraje, el italiano Aurelio Grimaldi adapta su novela 'Storia di Enza', sobre la desorientación juvenil. Grimaldi no es sólo director y guionista, sino que también ha escrito la letra de la canción principal. La trama es insustancial e insulsa, pero Penélope Cruz realiza una esforzada interpretación.

4/10
Jamón, jamón

1992 | Jamón, jamón

Dramón rural ubicado en una zona innombrada del campo español. Silvia, hija de la propietaria de una "bar" de carretera, se queda embarazada de su novio, un niño pijo que es incapaz de escapar de las faldas de su madre, a la sazón dueña de una empresa de ropa interior masculina. Ésta ve con malos ojos la relación de su hijo con Silvia e intenta persuadirle para que la deje. Pero al comprobar la férrea oposición de su hijo, decide contratar los servicios de un joven que ha posado como modelo de calzoncillos en su empresa, para que seduzca a la joven y la aleje de su familia. El film, bien rodado y con una esforzada definición de sus desesperados personajes, tiene un aire melodramático y un ahondamiento en ambientes marginales e inmorales que le acerca al mundo almodovariano. Y por si esto fuera poco, conforme avanza el guión se va mascando más y más la tragedia. Como es habitual en la filmografía de Bigas Luna, el director catalán explicita una y otra vez su exacerbada historia de amor con un continuo y muy grosero recurso al sexo desenfrenado. Javier Bardem y Penélope Cruz interpretaron unos de sus primeros papeles protagonistas.

4/10
Belle epoque

1992 | Belle epoque

Son los días previos a la Segunda República española. Un joven soldado llamado Fernando abandona el ejército y en su escapada llega a parar a la casa de Manolo, un librepensador muy excéntrico. Cuando las cuatro hijas de Manolo: Rocío, Violeta, Clara y Luz, vuelven al hogar, el joven Fernando iniciará una aventura amorosa, intentando enamorar a cada una de ellas, una tras otra, sufriendo continuas decepciones. Fernando Trueba rodó esta comedia que consiguió nada más y nada menos que nueve premios Goya y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, el segundo que fue a parar a una producción española, tras el cosechado por Volver a empezar. Fernando Trueba dirige con una gran eficacia una comedia con muchos puntos en común con El año de las luces, uno de sus grandes éxitos anteriores, también con Jorge Sanz en el papel de un joven obsesionado con las mujeres. Le acompañan grandes nombres del cine español, como Fernando Fernán Gómez, en un papel excepcional. El citado Jorge Sanz y el también joven Gabino Diego aportan el toque de humor justo para no decepcionar, y las actrices Ariadna Gil, Maribel Verdú y Miriam Díaz Aroca también están a la altura. Lo mismo ocurre en el caso de Penélope Cruz, en uno de sus primeros papeles en cine tras Jamón Jamón, que obtuvo con su trabajo un impulso para su carrera en España, antes de cruzar el charco hacia nuevos triunfos internacionales. A pesar de que tiene cierto nivel artístico, y de que acumula momentos divertidos, ofrece una visión tópica de la Segunda República española. Pesa sobre todo su injustificado anticlericalismo, pues el sacerdote interpretado por Agustín González parece una auténtica caricatura. También desluce bastante el film su constante recurso a lo soez.

5/10

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