In memoriam
Fue un rostro habitual del cine 'indie' de los 70
Muere Linda Manz, la adolescente de "Días del cielo"
Rodó pocas películas, pero de calidad reconocida, por lo que se convirtió en un rostro popular de la escena 'indie' de finales de los 70. La actroz Linda Manz ha fallecido con sólo 58 años como consecuencia del cáncer de pulmón combinado con neumonía en Nueva York, su ciudad natal.
Nacida el 20 de agosto de 1961, la infancia de Linda Manz estuvo marcada por la ausencia de su progenitor, que abandonó el hogar cuando tenía dos años. Debutó a los quince años en Días del cielo, de Terrence Malick, donde daba vida a una de las protagonistas, y narradora, la joven Linda, que huye de la policía con su hermano, Bill (Richard Gere), y su novia, Abby (Brooke Adams), después de que él haya matado a su capataz tras una discusión.
Tras este brillante debut, Linda Manz interpretó papeles secundarios en Boardwalk y en The Wanderers (las pandillas del Bronx), ambas de 1979. Dennis Hopper le ofreció el papel protagonista del film dirigido por él Caído del cielo (1980), donde fue la hija de un presidiario y una drogadicta, en un pequeño pueblecito. En los 80, su carrera languideció. En 1983 protagonizó La hija rebelde, un film rodado en Alemania Occidental, y en 1985 apareció en La reina de las nieves, capítulo de la serie Cuentos de hadas. Tras casarse con Bobby Guthrie, cámara, se retiró de la interpretación, y tuvo tres hijos. Pese a todo, volvió puntualmente para papeles cortos en The Game, de David Fincher, y Gummo, de Harmony Korine.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.