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Biografía

Richard Gere

Richard Gere

71 años

Richard Gere

Nació el 31 de Agosto de 1949 en Philadelphia, Pennsylvania, EE.UU.

Premios: 1 Festival de San Sebastián

Pretty (wo)Man

08 Enero 2008

Richard Gere fue un niño bonito de Hollywood que ha sabido conseguir el equilibrio perfecto para despertar el interés físico, artístico y personal.

A nadie pilla por sorpresa que Richard Gere haya formado y forme parte de las innumerables listas sobre bellezones mundiales que pueblan la prensa. Mentiría quien obviara al hablar de Gere que no ha sacado provecho de su físico en el mundo del cine. Basta nombrar títulos como Buscando al Sr. Goodbar (1977), American Gigolo (1980) o Entre dos mujeres (1994). Sin embargo, el mérito de Gere reside no sólo en mantener su atractivo a sus 58 años, sino también en haber evolucionado artísticamente. Ha conseguido mostrar al espectador algo más que su cara bonita con buenas interpretaciones, y otra dimensión de la imagen de guapo, rico y famoso, con su faceta comprometida con los más necesitados.

Richard Gere nació en Filadelfia, donde estudió música. Tocaba varios instrumentos y componía para los musicales que hacían en su instituto. Esta faceta más desconocida de Gere salió a la palestra cuando ganó el Globo de Oro por su interpretación de abogado sin escrúpulos en el musical Chicago (2002). Gere cantó y bailó, lo que dejó patidifuso a más de uno. Durante sus años de juventud, compaginó su interés por la música con su afición deportiva, que le posibilitó una beca para matricularse en filosofía en la Universidad de Massachussets. Pero antes de terminar la carrera abandonó los estudios para participar como actor en el musical 'Grease'. Durante dos años intervino en distintas obras hasta que debutó en cine en Report to the Commissioner. Su primer papel protagonista llegó en 1978 con el drama Días del cielo. Ese año fue importante para Gere porque viajó a Nepal, donde entró en contacto con los monjes budistas. El budismo es la creencia que profesa y defiende cada vez que tiene ocasión, del mismo modo que la independencia de El Tibet.

A pesar de la importancia de la espiritualidad en la vida de Gere, esos años fueron los de su nacimiento como mito erótico. La fama alcanzada con American Gigolo, llegó a su cota más alta con Oficial y caballero (1982), el drama que le dio a conocer internacionalmente. Compaginó esos años de éxito con su faceta más comprometida, algo que ha continuado haciendo durante todo este tiempo. A su compromiso con Tibet, se une su preocupación por el sida, y por los refugiados y desplazados de distintos lugares del mundo.

En lo cinematográfico, comenzó a trabajar con cineastas de renombre como Francis Ford Coppola en Cotton Club (1984), y Sidney Lumet en Power (1986). Hasta que en 1990 se volvió a dar un baño de multitudes con Pretty Woman (1990), de Garry Marshall. La película abrió a Gere las puertas del género romántico, muy adecuado para su físico, donde ha repetido en diversas ocasiones: Mr. Jones (1993), de vuelta con Julia Roberts y Garry Marshall en Novia a la fuga (1999), Otoño en Nueva York (2000), El Dr. T y las mujeres (2000), o ¿Bailamos? (2004). Pero no todo iban a ser besos y arrumacos, así que Gere se ha prodigado en otros géneros como el thriller en Las dos caras de la verdad (1996) o El laberinto rojo (1997), y la acción en Chacal (1997). Y es que en todos los campos por los que ha pasado, Gere ha sabido sacar partido a ese ligero toque canalla que tiene, que hace que sus personajes no caigan del todo bien al principio, para posteriormente acabar conquistando al espectador.

Esta constante en los personajes de Gere continúa vigente en la actualidad. En La gran estafa (2006) monta un auténtico circo para vender un libro que no existe; y en El caso Wells ha sido un agente de la ley que de tanto investigar a delincuentes sexuales acaba “maleado” en su conducta. También ha sido un comprometido periodista de guerra con un humor un tanto exaltado en La sombra del cazador.

Mientras continúa viento en popa su carrera, Gere sigue volcado en sus compromisos solidarios y religiosos, además de en su familia. Está casado en segundas nupcias con la actriz Carey Lowell, con quien tiene un hijo de 7 años. Su primer matrimonio fue con la modelo Cindy Crawford, con quien formó una pareja de “guapos oficiales”. Juntos fueron portada de la revista Vogue, lo que supuso todo un acontecimiento pues era la primera vez que un hombre aparecía en ella. Y el paso de los años no ha cambiado las cosas, pues a día de hoy parece difícil que Gere logre quitarse de encima apelativos como el de “pretty man”.

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia
Filmografía
MotherFatherSon

2019 | MotherFatherSon | Serie TV

Max (Richard Gere) es dueño de uno de los imperios mediáticos más influyentes del mundo. La información es su oficio: Max posee oscuros secretos sobre todo el mundo y utiliza su poder de forma despiadada. Su hijo Caden (Billy Howle) es el editor más joven del preciado periódico de Max: The National Reporter. Pero Caden se está desmoronando bajo la presión de las expectativas de su padre, ahogando su dolor en las drogas y el exceso. Tras sufrir un derrame cerebral masivo, Caden se queda como un niño indefenso que luchará para reconstruir su vida. Para Kathryn (Helen McCrory) – la ex mujer de Max - esta es una segunda oportunidad de ser una madre para su hijo. Ella es una respetada antigua periodista de una rica familia británica. Kathryn está decidida a reconectar con el sensible muchacho que Max en su día le arrebató. Mientras Max y Kathryn luchan por el alma de su hijo, otra pelea está a punto de comenzar. Caden conoce secretos que podrían hacer que el imperio de Max se derrumbe. Y el silencio de Caden no puede ser comprado. Esta es una lucha por la familia, por la verdad… una lucha por el corazón de la nación.

Three Christs

2018 | Three Christs

La cena

2017 | The Dinner

Los hermanos Paul y Stan Lohman, de muy distinta personalidad, han quedado a cenar en un restaurante de lujo con sus respectivas esposas. Paul es profesor de historia, al que apasiona todo lo que tiene que ver con la guerra de secesión, y tiene un carácter difícil, es un inconformista rebelde porque el mundo le hizo así. Mientras que Stan es congresista de los Estados Unidos, siempre pegado al teléfono, y actualmente inmerso en la búsqueda de apoyos para sacar adelante un proyecto de ley. Todo apunta a que se trata de la típica velada en que uno quiere deslumbrar al otro metiéndole en un ambiente sofisticado de platos de alta cocina. Pero en realidad tienen que tratar un asunto delicado, que implica respectivamente a los vástagos de uno y otro matrimonio, y en cuya resolución influyen muchos temas de familia que han configurado la situación personal de cada uno. Interesante adaptación de una novela de Herman Koch, a cargo de Oren Moverman, director y guionista, que repite con Richard Gere tras Invisibles, curiosamente en ambos filmes se trata del tema de los sin-techo al que el actor es especialmente sensible. Logra intrigar, porque al principio juega al descoloque, y sólo poco a poco muestra las cartas con las que se quiere ganar la partida. Quizá sea ambiciosa en exceso, pues abarca muchos, muchos temas, algunos de los cuales quedan sólo apuntados, laten al fondo algunas incógnitas que el espectador quizá habría querido ver resueltas –los problemas de salud de unos y otros, qué pasó con la primera esposa de Stan–. De modo que se lanza una aguda crítica a una sociedad que se crea muchas necesidades, y cuyo sentido moral y educativo se ausenta cuando asoma el puro instinto de velar por el futuro de los de la propia sangre; un velar relativo, pues claramente los adultos fallan a los jóvenes, no saben cómo acceder a ellos, o simplemente tiran la toalla, quizá porque carecen de valores dignos de ser transmitidos. Las escenas de Paul profesor amante de la historia, incapaz de transmitir un ápice de su pasión por lo que enseña a unos alumnos desmotivados, son harto elocuentes. De todos modos, puede generar cierta confusión la convivencia de lo que parecen problemas mentales con el egocentrismo, quizá sea algo consciente, de algún modo se trata de evitar los maniqueísmos y mostrar la gama de grises típica del comportamiento del ser humano.

5/10
Norman: El hombre que lo conseguía todo

2016 | Norman: The Moderate Rise and Tragic Fall of a New York Fixer

Hombre de negocios neoyorquino de poca monta, Norman Oppenheimer sabe “nadar muy bien”, la expresión que usa para explicar sus trapicheos. Por ejemplo, regala unos zapatos a un secretario de Estado de Israel en horas bajas, para ir después dándoselas de que le conoce a un millonario de cara a que les invite a cenar, de los negocios que puedan salir de ahí algo sacará, piensa. El asunto no saldrá tal como él esperaba, pero el destino tiene reservado a Norman un curioso giro. Primer film escrito y dirigido en inglés por Joseph Cedar, tras varios filmes en hebreo, como Pie de página. Crítica en tono de fábula las relaciones interesadas en el mundillo de los negocios, donde manda el cinismo, se valora a las otras personas únicamente por su utilidad. En la política hoy en día todo vale con tal de mantenerse arriba, por lo que los principios quedan muy atrás, y si se tiene que traicionar a un amigo, da un poco igual. Aunque se pinta un panorama desolador, donde resulta imposible encontrar a alguien honesto, se deja cierto espacio para la esperanza, pues hasta los personajes más turbios pueden tener un gesto altruista. Quizás le sobra metraje, mientras que el guión a veces precipita demasiado la descripción de los negocios del personaje central. Pero cuenta con actores de categoría en pequeños papeles, como Michael Sheen, Steve Buscemi, Dan Stevens, o Charlotte Gainsbourg. Aunque todo está al servicio del lucimiento de Richard Gere, que tras encarnar a un mendigo en Invisibles, aquí da un paso más para que se le acepte en papeles distintos al galán de Pretty Woman. Consigue darle cierta humanidad a un personaje del que se desconoce absolutamente todo.

6/10
El nuevo exótico Hotel Marigold

2015 | The Second Best Exotic Marigold Hotel

Con la inestimable ayuda de su huésped y socia Muriel Donnelly, Sonny Kapoor acaricia sueños de expansión del exótico Hotel Marigold, con la muy probable compra de un nuevo local e inversión extranjera de un importante grupo. Lo que supone un visitador anónimo que debe evaluar las posibilidades del proyecto, y que Sonny cree que es un nuevo cliente de su establecimiento, Guy Chambers, con quien se muestra en extremo obsequioso, lo que contrasta en el modo en que trata a la recién llegada Lavinia, que se aloja ahí pensando en traerse en algún momento a su anciana madre. Todo ocurre mientras Sonny hace los preparativos de su inminente boda, que conlleva un gran festejo, y los celos por un presumido primo, que se muestra demasiado amable con la novia. Por otra parte a Evelyn Greenslade le surge una oportunidad laboral vendiendo ropa, mientras Douglas Ainslie sigue mostrándose enamorado de ella, aunque hay una timidez mutua que impide la comunicación de sentimientos. Secuela de El exótico Hotel Marigold, orquestada por el mismo director, John Madden, y el mismo guionista, Ol Parker, y la mayor parte del reparto original, casi todos actores veteranos que hacen sus papeles casi con ojos cerrados. Confirma la impresión del original de que se podrían orquestar historias sin fin en torno al establecimiento y sus ocupantes y gestores, a modo de serie televisiva, y que puede ejercer un claro atractivo en el público adulto de cierta edad, que se repite con razón que la jubilación o ciertas limitaciones físicas no suponen el final de la vida, o que ésta empiece a carecer de sentido, si se ponen en funcionamiento los talentos personales y la preocupación por los demás. Cinta de relaciones y altibajos amorosos, que combina las sonrisas y lágrimas, tiene las mismas virtudes y defectos que el film que le precedió. La cinta se ve con agrado –aunque su metraje se hace largo–, pero la mirada al ser humano y sus intereses vitales resulta demasiado epidérmica, los buenos sentimientos que la atraviesan se antojan un tanto superficiales, les falta calado, aunque para eso está el buen hacer de actores como Maggie Smith, Judi Dench o Richard Gere. Acaba resultando algo cargante Dev Patel, con su sempiterna actitud atolondrada.

5/10
El benefactor

2015 | The Benefactor

Franny es un filántropo rico y excéntrico. En un intento por revivir su pasado, acaba interfiriendo en la vida de los recién casados, Olivia, la joven hija de un amigo fallecido, y Lucas, su prometido.

Invisibles

2014 | Time Out of Mind

Sobria cinta escrita y dirigida por Oren Moverman, sin concesiones al sentimentalismo fácil, ni siquiera a la idea de vender al espectador una conciencia social. Estamos en Nueva York, y sin saber cómo ha llegado a tal situación, seguimos las tribulaciones de George, un tipo que ha tocado fondo. Sin hogar, después de haber vivido como okupa en una casa, se ve obligado a acudir a un albergue. Le vemos tratando de pasar la noche en el vestíbulo de un hospital, mantener conversaciones en que parece algo ido, trabar una especie de amistad con un mendigo negro, verle observar a una chica que podría ser su hija... De este modo, Moverman va componiendo un puzzle que permite al público hacerse una idea de cómo podría ser la historia del mendigo que pide dinero en la puerta de la iglesia, o del que duerme entre cartones en el vestíbulo del cajero automático de un banco. Logra crear esa atmósfera, y el final es digno de aplauso, sin palabras queda dicho todo, una apertura a la esperanza. Eso sí, las dos horas de metraje se hacen largas, muy largas, exigen el esfuerzo del espectador. Richard Gere compone bien al protagonista, sin un ápice de glamour, aunque precisamente su buena facha hace pensar que cualquiera puede acabar arrastrándose en el fango de la desgracia de una familia rota, la ruina económica, etc. Jena Malone, como su hija, también brilla en su breve pero importante presencia.

6/10
Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
El fraude

2012 | Arbitrage

Robert Miller es un poderoso hombre de negocios, casado y con hijos situados en altos cargos de su holding familiar. Pero el momento actual es apurado para Robert, ya que está a punto de cerrar el traspaso de una de sus empresas. En realidad, todo su negocio depende de esa operación, pues ha falsificado las cuentas y el comprador ignora el vacío de capital existente. A la espera de esa importante transacción que lo salve a él y a sus inversores, Robert se relaja a menudo junto a su amante francesa. Sin embargo un serio percance provocará que la policía empiece a investigarle. El fraude es una película más que urde su argumento al amparo de la crisis económica mundial. El director y guionista Nicholas Jarecki, debuta en el largometraje poniendo una vez más sobre el tapete el tema de la doble moral, de la vida falsa de tantos magnates, para quienes las empresas son sólo sus herramientas para adquirir poder, donde el dinero es el ídolo que manda sobre cualquier otra cosa, ya sea la verdad, las personas o la propia integridad. No está demás dejar claro que es esa falta de ética –“así son los negocios”, dice el protagonista– lo que ha llevado a la ruina a países enteros. Funciona en El fraude este tono dramático, con un empresario que se siente entre la espada y la pared, pero también el equilibrado enfoque de thriller policiaco, con esa especie de perro de presa personificado en el detective interpretado con gran soltura por Tim Roth. Por otra parte, el inteligente guión de El fraude se esfuerza por mostrar a un protagonista genuino, muy verosímil, hombre cuyo comportamiento no resultará nada anormal al espectador (casi sentimos pena por él y por lo que le sucede), cuando en realidad debería producir extrañeza y un severo rechazo. En honor a la verdad Richard Gere compone a la perfección el papel de hombre agobiado, de picatoste en horas bajas que casi sin querer se ha ido convirtiendo en un egocéntrico manipulador. Espléndida resulta la escena de la discusión matrimonial (grande Susan Sarandon en el pocos minutos que tiene), donde el cinismo entre la pareja llega al culmen y donde se acaba revelando la inmunda falsedad de tantas vidas que relumbran bajo el oropel del triunfo material.

6/10
La sombra de la traición

2011 | The Double

Michael Brandt tiene en su haber diversos títulos como guionista, entre ellos Wanted (Se busca) y el brillante western El tren de las 3:10, en los que tenía como socio creativo a Derek Haas. Ambos han vuelto a unirse para escribir el libreto de La sombra de la traición, que dirige el primero, debutante en estas lides. Un senador estadounidense ha sido brutalmente asesinado según el modo de operar de Cassius, espía soviético al que dio por muerto años atrás Paul Shepherdson, agente de la CIA solitario que se ha pasado la mitad de su vida persiguiéndole. Su antiguo supervisor le recluta de nuevo para que investigue el asunto, formando pareja con Ben Geary, joven agente del FBI y feliz padre de familia, que escribió una tesis académica sobre Cassius. Poco esfuerzo se ha realizado para apartarse de los cánones del thriller en su modalidad del juego del gato y el ratón. Brandt sucumbe a la moderna tendencia de abusar de los giros más o menos inesperados, que cambian por completo la cinta, aunque esto vaya en detrimento de la verosimilitud. Al margen de un pequeño alegato pro familiar, acaba resultando ligero en exceso. La sombra de la traición se apoya en un trabajo actoral de Richard Gere lo suficientemente eficaz, pero que dista mucho de ser brillante, como si al actor le importara salvaguardar su profesionalidad, pero no se hubiera calentado la cabeza mucho para crear un personaje único. Se sitúa a un nivel un poco inferior el trabajo de Topher Grace, que pinta un personaje opuesto -joven, más teórico que experimentado, con una familia perfecta frente a la soledad de su compañero-. Aparece en un papel breve el experimentado Martin Sheen, ideal para interpretar a un jefe con autoridad. El resultado final es que Brand salva los muebles, si no se espera algo excesivamente novedoso.

4/10
Amelia

2009 | Amelia

Biopic de la piloto norteamericana Amelia Earhart, una de las mujeres más famosas de su tiempo, de quien ya se hizo una película con el título Amelia Earhart: el vuelo final. Si Charles Lindbergh alcanzó la celebridad el 20 de mayo de 1927 al ser el primer hombre que cruzó en solitario el Oceáno Atlántico en avión, Amelia ocupó idéntico puesto en cuanto al género femenino en 1932 –el mismo día en que se cumplían 5 años de la gesta de Lindbergh–, cuando voló en su pequeño monoplaza Lockheed Vega desde Newfoundland (Canadá) hasta tierras irlandesas. Amelia estuvo casada con el empresario y editor George Puttnam, quien le dio su primera oportunidad para cruzar el Atlántico en 1929 (aunque esa vez sólo en calidad de pasajera) y supo después cómo sacar mucho partido comercial y económico a las aventuras de su mujer, gracias al cual pudieron financierase numerosos vuelos en avión y otras actividades pioneras para las mujeres que deseaban ser pilotos. La directora india Mira Nair (La boda del monzón, La feria de las vanidades) dirige este film con corrección y elegancia, pero no puede evitar que resulte bastante aburrido. Quizá sea el guión sin sorpresas, quizá sean los personajes demasiado distantes, quizá sea el modo frío y decimonónico de narrar, pero el resultado carece por completo de garra. Se centra, claro está, en el personaje de Amelia, pero prestando especial atención a su faceta rebelde y feminista. El film muestra a una mujer que basa su libertad en la falta de compromisos, y en su ansia algo irracional y temeraria por volar, lo que acaba por resultar un poco superficial e incluso infantil. Hay una fotografía cuidada, una estudiada música de Gabriel Yared y algunas buenas tomas aéreas, pero todo está como 'embotellado' y también resultan empalagosas y artificiales las frases en off sobre la belleza, la libertad, la plenitud..., a propósito de la mirada de la piloto hacia el cielo, las nubes, las aguas del mar, etc. En cuanto al reparto, Hilary Swank se esfuerza como siempre, aunque esta vez en vano, y los personajes secundarios son más secundarios que nunca. Quizá Richard Gere da más el pego como el marido de Amelia, pero resulta muy banal el personaje encarnado por Ewan McGregor.

4/10
Siempre a tu lado. Hachiko

2009 | Hachiko: A Dog's Story

Remake de una película japonesa de 1987, Hachiko Monogatari, que a su vez se inspiraba en un caso real acontecido en la ciudad nipona de Shibuya en 1924. La acción se traslada a Estados Unidos. El film arranca en un aula donde los niños deben hacer una exposición acerca de su héroe favorito. Uno de ellos explica que él admira a Hachi, el perro de su abuelo, lo que despierta el escepticismo y las risas de sus compañeros. Lo que sigue es la historia de cómo este perro, un cachorro akita, “encuentra” en la estación a Parker, un profesor de música. Verdaderamente el animal lo escoge, y aunque la esposa de Parker es reticente a acoger al perro en caso de que no aparezca el dueño, al fin cede en su punto de vista. El can demuestra una increíble conexión con su dueño, le acompaña todos los días al tren y vuelve a casa solo, tiene actitudes de cariño y lealtad que rayan lo increíble. Esto resulta particularmente cierto cuando acontece un hecho inesperado.Algo debe tener el director sueco Lasse Hallström con los perros, que saltó a la fama internacional con Mi vida como un perro, donde la presencia canina era más bien metafórica. Aquí nos entrega una historia de karma canino, con la que seguro que ha empatizado enseguida su protagonista, el declarado budista Richard Gere. Se trata de una historia emotiva, sobre la lealtad que puede llegar a guardar un perro hacia su amo, con algunos momentos propicios para la lágrima. Tal vez resulta algo moroso y reiterativo el modo en que el director construye la especial relación entre Hachi y Parker, pero la cosa se sigue con interés. Hay acierto, además de con el encantador animal, con el personaje de la esposa, estupenda Joan Allen, y con los secundarios de la estación, la dueña de una tienda de libros, el tipo que tiene un puesto de perritos calientes, y el jefe de la estación. El tono mágico de la cinta, al que ayuda la omnipresente partitura de Jan A.P. Kaczmarek, puede retrotraer también a ¿Bailamos?, cinta remake de un título japonés que también tuvo a Gere como cabeza de cartel. Aunque puestos a comparar con filmes caninos coetáneos, donde el chucho protagonista se convierte en sorprendente elemento aglutinador de la familia, nos quedamos con Una pareja de tres.

5/10
Los amos de Brooklyn

2009 | Brooklyn's Finest

Antoine Fuqua, director de Training Day (Día de entrenamiento), vuelve al género policíaco, de nuevo con Ethan Hawke en el reparto. En este caso, lleva al cine un guión original del debutante Michael C. Martin, que se inspiró en las confidencias sobre su trabajo como agente de un compañero de piso, y escribió el film durante su convalecencia, tras un accidente de tráfico. Entrecruza los periplos de tres agentes. Eddie (Richard Gere) se enfrenta a su última semana de servicio antes de la jubilación. Desencantado de todo, sólo siente afecto por una prostituta. Tango (Don Cheadle) se ha infiltrado en la banda de Caz (Wesley Snipes), un peligroso narcotraficante, con el que tiene una buena relación hasta el punto de que se ha convertido en su mejor amigo. Por último, Sal (Ethan Hawke) es un policía de estupefacientes capaz de cualquier irregularidad con tal de conseguir dinero para comprar un piso para su esposa enferma. Aborda nuevamente la ética en el trabajo policial, como el film más famoso de Fuqua, aunque también trata de seguir la estela de la muy superior Sérpico, y de las memorables series Canción triste de Hill Street y The Wire (Bajo escucha). Richard Gere tiene un papel de perdedor a su medida, Ethan Hawke es un actor ideal para interpretar a un hombre que sucumbe a la corrupción y al todoterreno Don Cheadle le corresponde ser un tipo que añora recuperar su identidad. Cuenta con un buen plantel de secundarios entre los que figuran Lili Taylor, Vincent D'Onofrio, Will Patton, Wesley Snipes y Ellen Barkin.

5/10
Noches de tormenta

2008 | Nights in Rodanthe

Vaya por delante el dato de que el empalagoso novelista romántico Nicholas Sparks tiene una legión de fans, que lloran a moco tendido y se conmueven con sus obras, varias de ellas adaptadas al cine: Mensaje en una botella, Un paseo para recordar, El diario de Noa. Seguramente también disfrutarán de esta película, que describe cómo confluyen en imparable amor un hombre y una mujer en crisis. Ella es Adrienne (Diane Lane), madre de dos hijos –una adolescente y un crío–, separado de su esposo, que la engañaba con otra, aunque inesperadamente le ha pedido una segunda oportunidad, lo que le ha sumergido en un mar de dudas. Y él es Paul (Richard Gere), prestigioso cirujano, al que se le murió una paciente en una operación en principio sencillo, y no ha sabido dar la cara ante la familia, lo que hace además que su propio hijo se avergüence de él. El caso es que Adrienne acude a olvidar las penas al hotelito que regenta su mejor amiga, junto a un idílico paisaje, los bancos de arena de las playas de Carolina. Es temporada baja, y encima se acercan tormentas; pero resulta que Adrienne no va a estar sola, pues inesperadamente se presenta un huésped por delante, que por supuesto no es otro que Paul. Ellos son dos extraños, no se conocen y tal, pero congenian, se cuentan sus penas… y surgirá la chispa del enamoramiento. El desconocido George C. Wolfe dirige una cinta cuyas mejores bazas cara a la taquilla son la romanticona historia y la pareja protagonista. Aunque conviene destacar también el trabajo de un excelente secundario, Scott Glenn, que construye un personaje sobrio y eficaz, de viudo; a cambio, hay otro de vergüenza ajena, el de Viola Davis, confidente de Adrienne. A favor del film hay que decir que al menos la pareja de guionistas, Ann Peacock y John Romano, se han esforzado en construir la relación de Adrienne y Paul: no se lanza uno en brazos de la otra al minuto uno, y el mutuo apoyo que se dan tiene matices. Pero dicho esto, el film acumula demasiados elementos de culebrón y efectistas –la gran tormenta, los momentos de pasión, la labor humanitaria en Ecuador, el solapamiento de cartas amorosas, los caballitos trotando por la playa–, y tiene una visión bastante reduccionista del compromiso que supone formar una familia, o iniciar una relación amorosa.

4/10
El caso Wells

2007 | The Flock

"Quien con monstruos lucha, cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti", escribía  Nietzsche. La frase, citada al principio de este ameno thriller, describe al dedillo la situación de Errol Babbage, funcionario especializado en vigilar a delincuentes sexuales fichados por la policía. Babbage lleva tanto tiempo presenciando brutalidades, cometidas por los monstruos humanos que controla, que está perdiendo progresivamente el equilibrio, y sufre reacciones violentas. A punto de dejar el puesto, Babbage se dedica a adiestrar a Allison Laurie, su joven sustituta, cuando se entera de la desaparición de Harriet Wells, una joven de diecisiete años. Sospecha que el responsable es uno de los delincuentes a su cargo. Hollywood ha fichado al veterano cineasta de Hong Kong Wai Keung Lau, uno de los responsables de Juego sucio (2002), el film que dio lugar a Infiltrados, el remake de Martin Scorsese galardonado con cuatro Oscar. El director debuta en tierras americanas con un digno film, dirigido con vigorosos movimientos de cámara, y desde luego aprovecha que el guión dosifica la intriga hasta el final. Cuenta con Richard Gere para interpretar un papel a su medida, y que está bien secundado por Claire Danes, que demostró su valía, sobre todo en Las horas. La popular cantante Avril Lavigne no desentona, quizás por la brevedad de su papel. Le da la suficiente hondura, el tema central, la violencia que rodea y desestabiliza al veterano protagonista, y las dificultades para no dejarse llevar por la ira.

6/10
La sombra del cazador

2007 | The Hunting Party

Película basada en hechos reales, pero con aspectos tan disparatados, que el director y guionista Richard Shepard –que llamó la atención con Matador–, se ha visto impelido a prologar con sorna el film incluyendo una frase, que especifica que hay muchos elementos ficticios, pero que lo más increíble y surrealista del mismo es completamente cierto. Antaño Simon y Duck formaban uno de los equipos de reporteros en puntos calientes más conjuntados del mundo. Uno ante la cámara, y el otro con la cámara, han informado a lo largo de los años acerca de guerras y matanzas en África, la antigua Yugoslavia... Pero tras un día particularmente duro en este último país, Simon estalló en vivo durante un telediario, desahogándose asqueado por la matanza de la que acababa de ser testigo. Caído en desgracia, acusado de estar borracho, fue despedido y tuvo que empezar a trabajar como "freelance". Mientras, la carrera de Duck siguió como un cohete, y se convirtió en cámara particular del presentador estrella del telediario, en la tranquila Nueva York, lejos del riesgo de los conflictos bélicos. Ahora, en 2000, la pareja que antes era inseparable coincide de nuevo en una Bosnia Herzegovina teóricamente pacificada, aunque persisten las minas antipersona y la desolación. Y volverán a sentir el subidón de adrenalina de los viejos tiempos, cuando ambos, acompañados de un novato, se embarcan en la primicia de una entrevista exclusiva con un antiguo criminal de guerra. Las cosas se complican cuando son confundidos con agentes de la CIA, circunstancia que desean aprovechar para acercarse a su objetivo. El film de Shepard, que se enmarca claramente en el subgénero de dramas de "chicos de la prensa", no acaba de funcionar, es un quiero y no puedo. Ello a pesar de la crítica mordaz a las autoridades internacionales (OTAN, Estados Unidos, Unión Europea, Naciones Unidas...) por el poco empeño que ponen en detener a ciertos criminales de guerra, motivado a su entender por una especie de pacto no escrito que siguió al final del conflicto. Falta un punto de socarronería que se promete, y no acaba de llegar. Hay cierta torpeza en el guión, que se entretiene demasiado en describir y reiterar la decadencia en la profesión periodística de Simon; también resulta algo tópica su trágica historia de amor y el modo en que le ha traumatizado, o las vacaciones de ensueño con "tía buenorra" que se había preparado Duck, sugeridas al más puro estilo Mariano Ozores, que dan una imagen bastante superficial del personaje.No obstante, también se descubren pasajes logrados, sobre todo cuando entramos "en harina", con el tema más interesante de la cinta, el de la confusión sobre la supuesta identidad de espías de los tres periodistas; allí está la entrevista preparada por un militar de Naciones Unidas, con una mujer que les podría reunir con el Zorro, el criminal de guerra al que buscan, momento que depara más de una sorpresa, y donde se luce el poco conocido Jesse Eisenberg, además de ser la única escena de Diane Kruger. Y por supuesto, Richard Gere y Terrence Howard dan sobradas muestras de su calidad interpretativa.

4/10
I'm Not There

2007 | I'm Not There

Todd Haynes (Lejos del cielo) es el responsable de esta poco convencional y críptica cinta, que homenajea al famoso cantautor Bob Dylan, una de las figuras más importantes de la música estadounidense. El film es una especie de puzzle, que construye siete historias distintas, protagonizadas por otros tantos personajes, que al parecer representan diferentes facetas de la personalidad del músico: un niño negro de 11 años que siempre está huyendo, un artista mujeriego, un joven andrógino que deviene en estrella del rock, un cantante folk que se convierte en evangelista, y un forajido.  Aunque Haynes logra momentos evocadores, el resultado es bastante irregular, poco comprensible, y a ratos carece de interés. Cate Blanchett fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto, y obtuvo el Globo de Oro y la Copa Volpi en Venecia, también en esta categoría.

5/10
La gran estafa (2006)

2006 | The Hoax

Cuando todo parecía atado, y bien atado, el escritor Clifford Irving se lleva la sorpresa de que McGraw Hill, su editorial, ha decidido no publicar su último manuscrito. Este autor desconocido, que había publicado antes títulos como “Fraude”, decide forzar una reunión con sus editores, asegurando que anda trabajando en un auténtico “bombazo”. En realidad no tiene idea de que les va a contar al día siguiente… Hasta que se le ocurre que podría camelarles afirmando tener los derechos exclusivos de las memorias autorizadas del excéntrico Howard Hughes. El multimillonario, aviador y cineasta es bien conocido por sus rarezas, y no ha sido visto en público desde hace años; Clifford cuenta con ello para mantener el engaño y obtener pingües beneficios. Le ayudan en la tarea su esposa Edith, y su socio y colaborador Dick Suskind. La historia que narra Lasse Hallström es, curiosamente, real, y el mismo Howard Hughes llegó a decir que ni el guionista más calenturiento de Hollywood podía haber imaginado algo semejante. En efecto, los hechos se ven afectados por el efecto “bola de nieve”, en que nuevas mentiras requieren nuevas explicaciones, hasta que se fabrica un edificio cuya estructura podría venirse abajo en cualquier momento. De este modo el film, en lo que a timos se refiere, podría conectarse con títulos como El golpe o Nueve reinas, aunque quizá el que más se le aproxima es El precio de la verdad. Parte del mérito de Hallström, y de su guionista, William Wheeler, es conjugar drama y comedia. Hay situaciones muy disparatadas, casi de vodevil, como la del manuscrito que Clifford y Suskind birlan a un antiguo colaborador de Hughes. Pero también hay lugar para el drama, al abordar los problemas de fidelidad de los dos socios, o esa adopción de la personalidad de Hughes por parte de Clifford. Además se deja espacio para el suspense y el vértigo, como en los momentos de la llamada telefónica de Hughes o su llegada en helicóptero. E incluso hay cargas de profundidad contra el mundo editorial (el dinero manda), empresarial (el papel que acaba jugando Hughes en la historia) y el político (todo vale para seguir en el poder). El reparto está perfecto, tanto en los actores principales (un Richard Gere muy contenido, un Alfred Molina pletórico, divertido y humano) como en los secundarios.

7/10
La huella del silencio

2005 | Bee Season

Una familia aparentemente normal, tiene sus peculiaridades. El padre es profesor de ciencias religiosas, y es un egocéntrico de tomo y lomo. Su mujer tiene unas extrañas experiencias, recuerdo de un accidente de sus padres cuando era pequeña. La hijita pequeña es una máquina en campeonatos de deletrear palabras (casi un deporte nacional en EE.UU., como recordaba el excelente documental Spellbound), y el hijo mayor anda a la búsqueda de la verdad, lo que le lleva a un monasterio budista, que frecuenta la chica que le gusta. Peli un poquito irregular, en la que suponemos involucrado a Richard Gere por sus creencias budistas. El tema del deletreo es una metáfora de ese avanzar a tientas por la vida que caracteriza a los personajes.

2/10
¿Bailamos?

2004 | Shall We Dance

Padre de familia, abogado, con dos hijos, que sólo tiene motivos para ser feliz… no es feliz. El día de su cumpleaños, pese al ambiente festivo que impregna su casa, no puede evitar la sonrisa forzada de quien acepta una celebración convencional. Las cosas cambiarán gracias a un rostro triste como el suyo: el de una profesora de una academia de baile, a quien ve cada día, tras el cristal de una ventana, desde su vagón de metro. Un día se apea, y casi sin pensarlo se apunta a clases de baile. Oculta la decisión a su familia, y lo que al principio era curiosidad por una atractiva mujer se convierte en pasión por el baile, y alegre camaradería con alumnos y profesores. Película perdidamente romántica, y que no se avergüenza de serlo, remake de un film japonés de 1997, firmado por Masayuki Suo. Su apuesta la acerca al acaramelamiento, pero la presencia de un director con personalidad, Peter Chelsom, evita el peligro, real, del ridículo. Sin ambigüedades, se señala que los problemas en casa no se arreglan ‘liándose’ con la vecina de enfrente. Pero el motivo para superar las personales insatisfacciones, la afición por el baile, no deja de ser endeble, aun aderezado con lo que éste propicia: nuevas amistades y un redescubierto aprecio a lo que tiene, una familia estupenda. Hay un acierto completo en el reparto, tanto en el trío protagonista (Gere, López, Sarandon) como, y quizá más, en los personajes secundarios (Stanley Tucci, inesperado bailarín latino; Lisa Ann Walter, bailarina de ‘peso’; Richard Jenkins, el detective…).

5/10
Infiel (2002)

2002 | Unfaithful

El director inglés Adrian Lyne prosigue con su personal periplo acerca de las relaciones entre hombre y mujer, sin abandonar el enfoque sexual que ha caracterizado toda su producción cinematográfica. En la línea de Una proposición indecente (1993) y con algunas referencias a Atracción fatal (1987), Lyne narra cómo la infidelidad conyugal destruye por completo al matrimonio y a la persona. El director reconoce su deuda con La mujer infiel (1968), película de Claude Chabrol de idéntica temática: “Fue una de mis películas favoritas, una especie de obra de Hitchcock en la que un marido se da cuenta poco a poco de que su mujer está teniendo una relación amorosa. Siempre me ha encantado y la tomé como referencia para esta película, eso sí, muy libremente”. Definida por el mismo Lyne como un thriller erótico, Infiel cuenta el encontronazo callejero de Connie Sumner –ama de casa felizmente casada– con un desconocido que se dedica a la compra venta de libros. Ella consiente en entrar en su casa y a partir de ahí se enreda compulsivamente en una espiral de encuentros sexuales sin demasiadas explicaciones. Gran parte del atractivo del film está en su reparto, cuyo mejor exponente es Richard Gere, que interpreta con eficacia y credibilidad al marido engañado. Contrasta con un Olivier Martinez demasiado desastrado, extraño, lejano, y cuyo acento –también francés en el personaje– parece por sí solo capaz de ejercer una atracción irresistible sobre las mujeres. Tan simple como un libro de recetas.

3/10
Chicago (2002)

2002 | Chicago

Ambientada en los años de la Depresión, Chicago (2003) cuenta la estancia en prisión de Roxie Hart, una chica que desea triunfar en el mundo del cabaret y las candilejas. Un crimen pasional la ha conducido a compartir cárcel con otras mujeres asesinas; una de ellas es Velma Kelly, la estrella favorita de Roxie, su idolatrada modelo, a la que acude en busca de consejo. Pero su actitud de diva inaccesible –ni en lo musical ni en lo carcelario acepta ayudarla–, supone una decepción. Informada por Mamá Morton, guardián de la cárcel, de las rutinas del lugar, advierte que la única forma de salir bien librada es ganarse el favor de Billy Flynn, un astuto abogado que gusta del dinero y la fama. Bill Condon (Dioses y monstruos), autor del guión, parte de una buena idea para insertar en la trama los números musicales que jalonan el film: es Roxie, anhelosa de triunfar como cantante, quien imagina sus evoluciones como un espectáculo del que ella es protagonista absoluta; un poco al modo de Björk en Bailar en la oscuridad. De este modo, momentos como el interrogatorio de la policía, las explicaciones de las presas sobre los hechos que les llevaron a la cárcel, el manejo de la prensa o la actuación ante los tribunales, se convierten en escenas brillantísimas, donde las canciones no hacen sino apuntalar el buscado y muy conseguido tono de vodevil. A la hora de dirigir los números musicales, Rob Marshall ha optado por dar predominio a los fondos minimalistas absolutamente oscuros y los focos apenas recogen otra cosa que las figuras de las sensuales cantantes y bailarinas. Los actores principales, a excepción de Queen Latifah, apenas tenían experiencia musical: pero Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones (que se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto), Richard Gere, John C. Reilly y compañía han trabajado duro y superan con nota alta el envite de cantar y bailar.

8/10
Mothman, la última profecía

2002 | The Mothman Prophecies

En 1967, en la pequeña población de Point Pleasant, Virginia Oeste, unos supuestos sucesos paranormales afectaron a todos sus habitantes. Un elevado número de personas creyó ver a un personaje bautizado popularmente como Mothman, "hombre polilla", y otros tuvieron premoniciones, llamadas de ultratumba… John Keel, uno de los protagonistas de los hechos, recogió la experiencia en un libro-crónica, "The Mothman Prophecies", que ahora es llevado al cine libremente. Los hechos se sitúan a finales de los 90, y algunos personajes son completamente recreados. Por ejemplo el tipo conductor de la historia, John Klein ("alter ego" de Keel sólo en parte), un periodista que pierde a su mujer en un trágico accidente de automóvil. Antes de su muerte, ve unos extraños dibujos que ella pintó, misteriosamente relacionados con los sucesos que sacuden Point Pleasant. Mark Pellington se reveló como creador de atmósferas inquietantes en Arlington Road, un interesante thriller. Aquí corrobora sus habilidades en un género distinto, el de terror: uso del sonido, combinación de steadycam y cámara en mano y ausencia de criaturas cargadas de horripilante maquillaje forman parte de su acertado enfoque narrativo. El miedo es psicológico, inteligente. Invita a creer lo increíble. Además, rueda una secuencia casi perfecta, el excelente clímax que acontece en el puente.

5/10
El Dr. T y las mujeres

2000 | Dr. T. And The Women

Érase una vez un hombre tan bueno, tan bueno, que su mujer se volvió loca. El tipo era ginecólogo, y a pesar de que por sus manos pasaban muchas mujeres era un hombre fiel. Pero, ¡qué caramba!, si un día aparece una señora estupenda, fuera del trabajo, y tu esposa está en el manicomio... Robert Altman (Vidas cruzadas, Kansas City) dirige en esta disparatada comedia a un espléndido reparto femenino (Helen Hunt, Farrah Fawcett, Laura Dern, Shelley Long, Tara Reid, Kate Hudson, Liv Tyler...). Ellas configuran el mundo femenino que rodea al doctorcito Richard Gere. A destacar el plano secuencia con que empieza el film, que dibuja el entorno mujeril del Dr. T como si fuera un auténtico gallinero.

2/10
Otoño en Nueva York

2000 | Autumn in New York

Will es el típico playboy al que ninguna mujer se le resiste: cínico y cuarentón, tiene cierto encanto por el que todas caen rendidas a sus pies. Charlotte no es una excepción pero su caso reviste una particularidad especial: ella padece una grave enfermedad que le puede conducir a la tumba en cualquier momento. Como ella es un encanto de chica, quizá la frívola actitud de Will ante la vida dé al fin un vuelco.   Melodrama romántico que empareja al guaperas de Richard Gere con la estupenda Winona Ryder. La película tiene un toque muy personal, quizá porque la dirige una mujer, que además es oriental. Joan Chen trata de profundizar en los motivos que laten detrás del amor verdadero: autosacrificio por la persona amada, que lleva a darlo todo por ella. A alguno quizá la historia le parezca algo empalagosa, pero estamos seguros que más de uno no podrá evitar echar la inevitable lagrimita.

4/10
Novia a la fuga

1999 | Runaway Bride

Una joven ha dejado ya plantados a tres novios ante el altar. El curioso hecho ha servido de tema a un prestigioso columnista del diario USA Today para un artículo. Pero algunas falsedades vertidas en el mismo provocan que sea puesto de patitas en la calle. Ahora se dirige al pueblo donde vive la peculiar novia, dispuesto a comprobar que la esencia de lo que escribió es cierto. Una nueva boda puesta en marcha por la insegura jovencita puede ser el test decisivo. El argumento es disparatado, permite un buen arranque. Pese a todo, Garry Marshall prefiere evitar riesgos en las posibilidades argumentales. Así que para hacer una buena comedia ha acudido a recursos de probada eficacia –la presencia de dos actores con tirón, secuencias románticas, muchas canciones evocadoras…– para asegurarse el agrado del gran público. En cualquier caso, el film que firma Garry Marshall es amable y huye de las estridencias. Se apoya sobre todo en la componente amorosa, a la que aportan su indudable química Julia Roberts y Richard Gere. Siendo así, y como debe hacer cualquier film que se precie de romántico, trata de ser una apuesta por ese amor duradero que todos anhelamos, “a pesar de las dificultades, que vendrán seguro”. La película procura jugar además con el contraste entre los dos protagonistas: él es un cínico de vuelta de todo; y ella, una enamoradiza, a la que falta confianza en sí misma. Conviene destacar, además, el excelente plantel de actores secundarios. Hector Elizondo y Rita Wilson (esposa, por cierto, de Tom Hanks, en la vida real) están muy bien, pero vale la pena resaltar el trabajo de esa magnífica actriz de comedia llamada Joan Cusack (Two Much, Nueve meses).

4/10
El laberinto rojo

1997 | Red Corner

Un abogado que trabaja para una cadena de televisión americana viaja a Pekín para negociar con el gobierno chino el primer proyecto de comunicación por cable del país. Tras pasar una noche con una joven, a la que acaba de conocer en una sala de fiestas, ella aparece asesinada. El ejecutivo es acusado de un crimen que no ha cometido. Dejado de lado por sus compañeros de empresa y ante la pasividad de la embajada estadounidense, debe enfrentarse al sistema judicial chino, un verdadero "laberinto rojo" donde no está claro su sentido de la justicia. Una joven abogada de oficio se ocupa de su defensa: ella le recomienda que se confiese culpable para evitar la pena capital, pero él no lo tiene tan claro. Dura crítica al régimen comunista chino, hasta el punto de que este film (junto al reciente Kundun de Martin Scorsese) ha merecido la protesta oficial del gobierno chino; y sus responsables han pasado a ser consideradas personas no gratas. En efecto, el aparato del partido y los jueces no quedan demasiado bien parados en el film. De todos modos, lo más interesante del es el choque de caracteres entre Richard Gere, el americano, y Bai Ling, la abogada china. No pueden ser más distintos: él es individualista y materialista, procede de un régimen capitalista; lo contrario de ella, formada en el colectivismo chino, y con una formación oriental reposada y reflexiva. Los dos extremos se van, poco a poco, acercando y comprendiendo, hasta el punto de acabar colaborando de buen grado por evitar la injusticia. Dirige el film con garra Jon Avnet, el director del excelente film Tomates verdes fritos.

5/10
Chacal (1997)

1997 | The Jackal

'Remake', muy libre, del clásico de Fred Zinnemann, sobre un asesino profesional que prepara un magnicidio, que a su vez adaptaba un best-seller de Frederick Forsyth. Hay varias escenas de acción espectaculares, y el guión es más o menos verosímil, si quitamos el retrato de una terrorista vasca. Del reparto, destaca Diane Venora, que da vida a una agente rusa. Este film supuso el encuentro entre dos grandes estrellas: Richard Gere y Bruce Willis.

4/10
Las dos caras de la verdad

1996 | Primal Fear

Martin Vail (Richard Gere) es un prestigioso abogado criminalista, que no se cuestiona la verdadera culpabilidad o inocencia de sus clientes. En ese sentido, peca de una falta de escrúpulos, que hasta ahora no le ha causado ningún problema. Su vida cambia cuando un joven llamado Aaron Stampler (Edward Norton), que no puede pagar sus honorarios, le ruega que le defienda en su caso. Aaron está acusado del oscuro asesinato de un arzobispo. Vail acepta el caso, esperando de esta manera aumentar su prestigio. Pero según avanza en sus investigaciones, descubre que detrás del asesinato se esconde una profunda trama de corrupción, que puede poner en la cuerda floja su carrera profesional. Vail entra en un duro conflicto interno, en el que debe elegir entre su cómoda posición de abogado frío, o poner en juego toda su astucia y su honestidad en favor de la justicia. Un truculento thriller que cuestiona la posición ética de las personas que se dedican a las leyes. Mezcla con audacia la acción y la intriga, con cierto fondo moral, que pretende dar al personaje interpretado por Richard Gere una carga que no tiene. El film dio a conocer al actor Edward Norton, que fue candidato al Oscar.

6/10
El primer caballero

1995 | First Knight

Lanzarote (Richard Gere) es el guerrero más valiente y admirado de la corte del rey Arturo. Es invencible en la lucha, no tiene miedo ante nada y está dispuesto a dejarse la vida por honor. Lanzarote viaja hacia Camelot, donde se sitúa el reino de Arturo. En Camelot debe encontrarse con Ginebra (Julia Ormond), la futura esposa de Arturo. El rey confía en su mejor caballero para que le traiga sana y salva a su prometida. Pero entre Lanzarote y Ginebra surge enseguida un amor apasionado contra el que no pueden combatir. A pesar de la lealtad que Lanzarote guarda a su rey, acaba traicionándole. Cuando Arturo descubre el engaño, jura vengarse de Lanzarote, a quien había nombrado caballero de la Mesa Redonda. Comienza así un período de violencia y odio en la corte del rey Arturo. Una interesante película basada en un episodio de la leyenda artúrica, que adapta en su variante más romántica. En principio, cuenta con un excelente plantel de actores, donde destaca la deslumbrante Julia Ormond. Entretenidas escenas de lucha, con espectaculares recreaciones, completan la historia. El referente en este género de películas es, sin duda alguna, Excalibur (1981), de John Boorman.

6/10
Entre dos mujeres

1994 | Intersection

Vincent Eastman (Richard Gere) es un arquitecto cuyo talento es reconocido en todo el mundo. Es guapo, simpático, tiene dinero, y está casado con la hermosa Sally (Sharon Stone). Ambos tienen una hija preciosa. Su vida es de color de rosa y está muy feliz con su familia. Por una serie de circunstancias, conoce a una misteriosa joven llena de vitalidad, que le hace preguntarse si en realidad está viviendo el tipo de vida que quiere vivir. Este conflicto hace que Vincent entre en una pequeña depresión, que le hace replantearse su existencia, a la vez que se siente cada vez más atraído por la alegre joven, interpretada por Lolita Davidovich. Pero cuando Vincent está a punto de decidirse, un extraño y trágico accidente le pondrá en la cuerda floja. Un thriller que juega con la ambición, el deseo y la atracción, a la vez que cuestiona el equilibrio interior de un hombre que parece poseer todo lo que siempre ha querido. Interpretado por un atractivo dúo protagonista, que encaja a la perfección. Por lo demás, la película se sirve de algunos clichés del género para mantener la intriga y la tensión.

4/10
Mr. Jones

1993 | Mr. Jones

Mr. Jones (Richard Gere) es un maníaco depresivo que sufre un desorden bipolar afectivo. Su enfermedad hace que pase con facilidad de momentos de euforia –en los que se siente capaz de conquistar a todas las chicas guapas de la ciudad, o de dirigir la novena sinfonía de Beethoven– a otros de profundo abatimiento. Comenzará a tratarle la doctora Bowen: ambos acabarán enamorándose. Pese a sus altibajos y a una estructura endeble, Mr. Jones es un film que se deja ver. Tiene unos cuantos momentos vibrantes –bien fotografíados por el español Ruiz Enchía, y acompañados de un buen subrayado musical–, y retrata unos personajes atractivos. Mr. Jones necesita cuidado médico, pero también el cariño de los que le rodean; en el fondo es como un niño, algo que se subraya con uno de sus grandes anhelos, que suele vincularse al mundo infantil: el deseo de volar. El cariño humano lo logra en un ocasional compañero de la construcción –un obrero negro, padre de familia numerosa– y, a medida, que trancurre la narración, en la doctora. También se plantea el dilema ético de una relación médico‑paciente que empieza a ir más lejos de lo estrictamente profesional.

4/10
En el filo de la duda

1993 | And the Band Played On

En el verano de 1981 un equipo de médicos se trasladan a África para investigar la enfermedad que causa tantísima mortandad en la población. Basada en un best seller en Estados Unidos de Randy Shilts, la película es una cruda perspectiva de una de las enfermedades que más preocupan hoy en día: el SIDA. La cinta fue filmada a modo de docudrama y los actores y conocidos que participan en ella, lo hicieron sin cobrar, como aportación a su lucha particular contra esta enfermedad. El ritmo es ágil y los sucesos, fechas, nombres... están extraídos de la vida real. La película expone las distintas reacciones y opiniones de diferentes sectores de la sociedad. Matthew Modine (La chaqueta metálica) lleva casi todo el peso de la trama, pero también se pueden ver otros rostros conocidos como Richard Gere, Anjelica Huston, Lily Tomlin, o incluso el cantante Phil Collins.

6/10
Sommersby

1993 | Sommersby

Sommersby (Richard Gere) regresa a su granja después de varios años de ausencia, luchando en la Guerra Civil Norteamericana. Antes de irse, Sommersby era un hombre irascible, agresivo y de difícil trato, pero parece que la guerra le ha cambiado. Consigue reflotar su próspera plantación y causa admiración entre sus vecinos, a la vez que ama con locura a su esposa, Laurel (Jodie Foster). El cambio es tan grande que todos, hasta la propia Laurel, empiezan a sospechar que quizá no se trate del verdadero Sommersby. Remake del título francés El regreso de Martin Guerre, que mezcla con maestría la emoción y el romanticismo. La pareja protagonista encaja a la perfección, y ambos seducen a la pantalla. El nivel de dramatismo sube según avanza la acción.

5/10
Análisis final

1992 | Final Analysis

El doctor Barr, un psiquiatra, atiende a una hermosa paciente, aunque de quien se enamora es de la hermana de ella, Heather, casada con un millonario, y a la que empieza a tratar por motivos estrictamente profesionales. Enseguida se enredan, pero claro, Heather no se atreve ni a plantear el divorcio, temiendo represalias del violento marido. Complejo thriller deudor de Hitchcock y de títulos de cine negro como Perdición, aunque excesivamente enrevesado y con gratuitas dosis de erotismo. Phil Joanou es un director que filma con estilo y que por razones desconocidas, no se ha prodigado mucho tras la cámara. El hombre sabe manejar la historia, dosifica la intriga, y cuenta con el trío de guapos de rigor –Richard Gere y Kim Basinger, que repetían juntos tras Atrapados sin salida, más Uma Thurman–, y con alguna que otra sorpresa. El diseño de producción es del talentoso Dean Tavoularis.

5/10
Rapsodia en agosto

1991 | Hachi-gatsu no kyôshikyoku

Una anciana recuerda y cuenta a sus nietos lo que vivió de joven, la sociedad de su tiempo y lo que supuso la guerra. Un joven sobrino americano (Richard Gere) escucha también la historia. Drama de Akira Kurosawa, uno de los mejores directores nipones, que reflexiona sobre el horror de la guerra y habla de la familia. Entre el reparto (desconocido para la mayoría) destaca la presencia de Richard Gere, tras el éxito de Pretty Woman.

5/10
Asuntos sucios

1990 | Internal Affairs

Dennis Peck (Richard Gere) es un policía con mucho carácter y una tremenda personalidad. Es admirado por todos sus compañeros, aunque él se muestra reacio a compartir sus asuntos. Es independiente y se las arregla por sí solo. Raymond Avila (Andy García) es un oficial que acaba de llegar a la división de Asuntos Internos. Raymond es honesto y confía en la justicia. Sus problemas con Peck surgen cuando descubre que éste tiene organizada una red de estafa, crimen, corrupción y blanqueo de dinero. Peck no tiene ningún escrúpulo, y pasaría por encima de quien fuera para salvar el pellejo. Raymond debe enfrentarse a él, pero todo se complica cuando el caso se convierte en algo personal, al enterarse de que Peck ha seducido a su esposa. Emocionante y oscuro thriller con buenas dosis de seducción y violencia. El prestigioso director Mike Figgis (Leaving Las Vegas, 1996) cuenta de forma contundente esta historia llena de intriga, crimen y comportamientos insanos. La tensión y el suspense están asegurados hasta el final.

6/10
Pretty Woman

1990 | Pretty Woman

¿Qué se puede decir de esta película que no se haya dicho ya? Se trata seguramente de la comedia romántica más célebre de los últimos años, un singular cuento de la cenicienta en versión moderna con Hollywood como escenario de fondo. Pocas veces ha existido tanta química en la pantalla como la que demuestran tener Richard Gere y Julia Roberts. Por casualidad, Edward (Richard Gere), un millonario egoísta y solitario, conoce a Vivian (Julia Roberts), una prostituta que intenta sacar cada día lo necesario para vivir. Irresistiblemente enamorados casi a primera vista, ambos tendrán que renunciar a su pasado para afrontar un final mágico y romántico. Todo en este film está muy cuidado y los actores demuestran una soltura poco usual. La película tiene una banda sonora sobresaliente y un glamour tan atractivo como sólo pueden tenerlo las situaciones más románticas, casi siempre irrealizables. Inolvidable.

6/10
Más allá de la ambición

1988 | Miles from Home

Frank y Terry son dos hermanos que han heredado la granja de su padre. La mala gestión de su progenitor y la delicada situación económica los ha colocado frente a una realidad acuciante colmada de deudas. Hartos de su "herencia" se convierten en atracadores de bancos a la par que en héroes para los suyos, pues sólo asaltan las sucursales que con sus requisitos hacen imposible el desarrollo económico de las granjas. Debut como director del actor Gary Sinise, conocido por papeles como el del detective Mac Taylor en la serie de televisión CSI: NY.

4/10
Atrapados sin salida

1986 | No Mercy

Eddie, un policía de Chicago, anda tras un tipo que desea contratar a un tirador profesional. Para atraparlo, simula ser quien no es, lo que tiene como consecuencia una sangrienta escabechina y un cambio de roles: Eddie pasa de perseguidor a perseguido, y encima le toca cargar con una misteriosa rubia, a la que lleva esposada, y cuyas llaves va a perder en la inevitable refriega. Thriller más o menos entretenido, con la clásica persecución implacable, y el romance de rigor entre dos de los actores que más encandilaban en aquel momento, los entonces juveniles Richard Gere y Kim Basinger.

4/10
Power

1986 | Power

Película de Sidney Lumet que explora los mecanismos del poder y su fortísima capacidad de seducción, a veces mayor que la del sexo, la droga o el dinero, como aseguraban las frases de promoción. Sigue las andanzas de Pete, un consultor político que cuenta entre sus muchos clientes con el senador de Ohio Sam. Cuando éste anuncia de modo inesperado su retirada, Pete acepta asesorar a su sucesor, pero algo no parece "trigo limpio" en todo este embrollo, y Pete, con la ayuda de la ex mujer de Sam, una periodista, está dispuesto a averiguar qué es. Lumet describe con acierto los tejemanejes de las campañas políticas, pero carece de una trama suficientemente sólida para lograr el engarce perfecto. Así que se pierde en los problemas sentimentales del protagonista, Richard Gere dudando entre dos mujeres, Julie Christie y Kate Capshaw. Gene Hackman está estupendo como mentor de Gere.

4/10
Rey David

1985 | King David

De todos es conocida la historia bíblica del aguerrido David. Su pueblo estaba sometido a los filisteos, entre los que destacaba el poderoso Goliat; y él decidió enfrentarse al gigantesco guerrero para convertirse en rey de los israelitas. Con su peculiar astucia y armado con una simple honda, fue capaz de vencer a Goliat en una lucha mano a mano, del que dependía su futuro y el de su pueblo. Pero su vida posterior no fue nada sencilla. Atormentado por el deseo que sentía por la atractiva Betsabé, utilizó las más sucias artimañas para conseguir su amor. Adaptación libre del pasaje bíblico, que cuenta con el glamour casi inexpresivo de Richard Gere en el papel principal. Es entretenida por sus espectaculares escenas de batalla, y la acción se desarrolla con un buen ritmo.

4/10
Cotton Club

1984 | The Cotton Club

Nueva York, finales de la década de los 20. Dixie Dwyer es un trompetista de jazz que por casualidad salva a un importante mafioso de un intento de asesinato. Atrapado entre diferentes facciones del hampa, se enamora además de la amante del mafioso en cuestión, Vera. Las cosas mejoran cuando el mítico dueño del Cotton club, Owney Madden, le echa una mano para triunfar como actor de Hollywood. Francis Ford Coppola retorna con este film al cine de gángsters que tan buenos resultados le ha dado en la saga de El padrino. De hecho, hay una escena de montaje paralelo, un baile de claqué al que acompañan varios crímenes, que sigue la pauta de la célebre secuencia del bautismo en la película de la familia Corleone. Además, el film es casi un musical, con célebres temas de jazz, numeros de claqué, bailarinas fantásticas y ese ambiente de ensueño en el Harlem del mítico club nocturno Cotton Club.

7/10
Cónsul honorario

1983 | The Honorary Consul

El Dr. Eduardo Plarr ha trabajado durante mucho tiempo en un país latinoamericano. De vuelta a su lugar de origen retoma viejas amistades y comienza una relación amorosa. Sin embargo, al poco tiempo recibe una petición de ayuda por parte de un grupo revolucionario latinoamericano. Su objetivo es secuestrar a un diplomático. Intriga política mezclada con intrincadas cuestiones morales, muy en la línea del controvertido escritor Graham Greene, autor de la novela original. Una buena pareja de actores principales logra que el interés aguante hasta el final. La película es también conocida por el título original "Beyond the Limit".

4/10
Vivir sin aliento

1983 | Breathless

Jesse Lujack es un joven vividor, bala perdida, obsesionado con el héroe de cómic Silver Surfer, que sólo vive el presente y vive la vida a tumba abierta, cometiendo constantes delitos, robos de coches, etc. Llega a Los Ángeles procedente de Las Vegas para buscar a Monica, una joven universitara de la que se ha enamorado después de que se encontrarán unos días durante las vacaciones de ella. Pero de camino, por un estúpido error mata a un policía, y su estancia en Los Ángeles se complica, al tiempo de que su relación con Monica no va todo lo satisfactoriamente que él querría. Y es que Jesse está loco, hace lo que le viene en gana y parece ignorar lo que significa el sentido común y la responsabilidad. Vivir sin aliento es un film ochentero hasta la médula, cuyo guión se inspira en la película Al final de la escapada de François Truffaut. Pero Jim McBride logra que toda la trama resulte de una simpleza exagerada, con un pesado cúmulo de poses chulescas de un Richard Gere muy pasado de vueltas, que rodó esta película tras su éxitosa Oficial y caballero. En medio de tanta frivolidad no se ahorran además muchas escenas de sexo y desnudos gratuitos, y un aire retro-pop que tira de espaldas.

4/10
Oficial y caballero

1981 | An Officer and a Gentleman

Zack Mayo (Richard Gere) es hijo de un militar que le ha llevado de país en país desde que era un niño, tras el traumático suicidio materno. Ambos llevan una vida dominada por las bajas pasiones en una base norteamericana de un país oriental. Un día, Zack Mayo se propone ingresar en la Escuela de Oficiales de la Marina para llegar a ser piloto, y así hacer algo útil con su vida. Tras varias semanas de entrenamiento duro, con un instructor muy severo, él y su amigo y compañero, interpretado por David Keith, conocen a unas chicas del pueblo. Enseguida salen con ellas, aunque saben que pueden ser unas busconas, y que ellos mismos podrían verlas sólo como un entretenimiento pasajero. Zack siente una gran atracción por una bella chica, interpretada por Debra Winger, pero no quiere comprometerse. Ella trata de convencerle de que lo importante es el amor. Popularísima película que cuenta con un montón de sugerentes y calculados atractivos. El amor vence al egoísmo; la amistad triunfa sobre el individualismo; el tesón puede con la desidia. Una película con audacia y un ritmo adecuado, que tiene mucho que ver con la brillante composición musical, y con la moto de Richard Gere. Destaca la inolvidable y oscarizada canción 'Up where we belong' cantada por Joe Cocker y Jennifer Warns. Las escenas de preparación física, con Louis Gosset Jr. como exigente sargento, se han convertido en referente obligado para cualquier film de este corte, no es de extrañar que el actor afroamericano se hiciera con el Oscar al mejor secundario. Conforme pasan los años, la película se va quedando más cursilona, aunque engancha a la primera con cualquier espectador. Sobre todo, Debra Winger está deslumbrante.

6/10
American Gigolo

1980 | American Gigolo

Julian Kay (Richard Gere) es un atractivo joven, amable, educado y culto, que vende su compañía y su presencia a cualquier mujer adinerada de Palm Springs. Es un auténtico "gigoló" que se encuentra a gusto ejerciendo su dudosa profesión. Pero su vida se complica cuando, en una de sus citas, se ve implicado en un asesinato sucedido en extrañas circunstancias. Las principales sospechas recaen sobre Julian, y su forma de ganarse la vida no le ayuda a demostrar su inocencia. Se trata de una película subidita de tono, que lanzó al estrellato a Richard Gere. Interpreta un personaje que parece hecho a su medida, calculador, audaz, e independiente. La trama cuenta con todos los ingredientes de un buen thriller. A la vez que mantiene la emoción, su director Paul Schrader trata de sumergirse en la compleja personalidad de un gigoló. A pesar de la truculencia del planteamiento, gustará a los superfans de Richard Gere.

6/10
Yanquis

1979 | Yanks

Romántica historia bélica según el texto de Colin Welland. Su trama tiene lugar en Inglaterra, al final de la Segunda Guerra Mundial, donde se relacionan varias parejas angloamericanas, siempre entre un ambiente festivo navideño y música de Glenn Miller. Entre los americanos están Richard Gere, Chick Vennera y William Devane; mientras que las muchachas inglesas son Lisa Eichhorn, Wendy Morgan y una estupenda Vanessa Redgrave, que encarna a una controvertida mujer de ideas socialistas. Su rodaje tuvo lugar en localidades de Manchester, y lo intrascendente de su trama se compensa con una notable banda sonora de Richard Rodney Bennett y un laborioso vestuario de Shirley Russell que ganó el premio Bafta. El metraje tuvo que ser convenientemente aligerado en 25 minutos.

5/10
Stony, sangre caliente

1978 | Bloodbrothers

El padre y los dos hermanos mayores del joven Stony trabajan en la construcción, pero él no desea seguir el mismo camino y prefiere dedicarse a su propia vocación, que son los niños. Sólo tiene el apoyo de su hermano pequeño Albert, un chico sensible que es objetivo de burlas por su forma de ser. Robert Mulligan plantea un drama sobre una familia de obreros donde el padre ha inculcado a sus hijos el deber de la responsabilidad y la importancia de tener un trabajo estable. Cuando uno de los muchachos decide seguir sus propios deseos, surge el enfrentamiento pues el autoritario progenitor sólo ve un futuro próspero en la construcción. Paul Sorvino y Richard Gere protagonizan esta película que habla del respeto a los demás y la comprensión y tolerancia dentro de cada familia.

4/10
Días del cielo

1978 | Days of Heaven

Se trata de una película sutil y muy bien ambientada, sobre un tormentoso triángulo amoroso con el trasfondo de la cosecha de cereales en el medio Oeste, en torno al año 1900. Richard Gere interpreta a un atractivo fugitivo que proviene de los bajos fondos de Chicago, y debe enfrentarse con un tímido pero poderoso tejano, interpretado por Sam Shepard. La belleza visual de esta película es digna de mención. No en vano, Néstor Almendros logró un Oscar por la fotografía. Malick es un director controvertido, que pasó casi 20 años sin rodar una nueva película, hasta La delgada línea roja, en 1998. Realizó un brillante debut en 1973 con Malas tierras, protagonizada por Martin Sheen y Sissy Spacek, una película que está considerada uno de los mejores ejemplos del género "road movie". Días del cielo debe mucho a su antecesora, porque narra una historia muy similar, pero con una perspectiva muy peculiar.

8/10
Buscando al Sr. Goodbar

1977 | Looking For Mr. Goodbar

Theresa Dunn (Diane Keaton) es una atractiva profesora de niños sordos que lleva una curiosa doble vida. Durante el día se dedica a sus clases, es una mujer seria y responsable. Pero durante la noche, se lanza a la aventura de encuentros amorosos fortuitos y sin compromisos. Esta forma de vida no le causa ningún trastorno hasta que conoce a un joven seductor que no se contenta con verla sólo una noche. Una interesante película que plantea un complicado conflicto de la sociedad actual: el vacío sentimental y sexual que sufren algunas mujeres independientes y liberales. Narrada con agudeza y contención por Richard Brooks, cuenta con una notable interpretación de la siempre cautivadora Diane Keaton.

7/10

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