Reportajes
También se proyecta "Rojo", parábola de la Argentina de la década de los 70
El infierno de las drogas: Steve Carell y Timothée Chalamet seducen en San Sebastián
El miedo paraliza. Las drogas enganchan. Lo demuestran “Rojo”, del argentino Benjamín Naishtat, y “Beautiful Boy”, incursión hollywoodiense del belga Felix Van Groeningen. Entretanto el japonés Hirokazu Koreeda, flamante ganador de la Palma de Oro en Cannes gracias “Un asunto de familia”, recibía emocionado el Premio Donostia a toda su trayectoria.
No es un desconocido en San Sebastián Hirokazu Koreeda, el cineasta nipón ha visitado con frecuencia la ciudad para participar en el festival, su película Kiseki (Milagro) ganó en 2011 el premio al mejor guión. Reconocer su rica obra con el Premio Donostia es justo, aunque con 56 años esperamos que aún nos ofrezca muchas y buenas películas. Su última película, Un asunto de familia, proyectada aquí también insiste en su interés por el tema de la familia, conectando con toda su filmografía y muy especialmente con Nadie sabe.
No es magia, sino algo mucho más perturbador
Rojo es la tercera película del argentino Benjamín Naishtat, director y guionista. Situada a finales de los 70 en una zona provinciana, viene a ser como una especie de parábola del miedo, el silencio y la corrupción que se instalan en un país donde la máxima aspiración es “vivir en paz”, al precio que sea.
Naishtat demuestra dominio de la narración fílmica, la escena de arranque en el restaurante es ejemplar. Su estética con una paleta de colores apagados, y el uso del rojo durante un eclipse de luna, sirven para el buscado estilo seco que remite al cine estadounidense de los 70, William Friedkin o Sidney Lumet. Logra inquietar con la atmósfera triste que se respira en una Argentina que se encuentra en un “impasse”, donde el autoritarismo está a punto de tomar el absoluto control. El desierto, el rojo o el truco de magia funcionan como elementos simbólicos, pero hay decisiones más bizarras, como la de Sinclair considerándose una especie de instrumento de Dios, aliado con san Miguel Arcángel, para tratar de evitar que el país se vaya al carajo, porque se impone la ley del silencio o del olvido; también está metida con calzador la subtrama de la hija de Claudio y el novio celoso, capaz de hacer desaparecer a alguien que ni siquiera es quien podría estar tratando de birlarle a Paula.
Darío Grandinetti hace un trabajo muy contenido como el taciturno y contemporizador Claudio, mientras que Alfredo Castro sabe dar a su detective el aire de sabelotodo que le corresponde.
El infierno de las adicciones: Recaída y recuperación
Primera película hollywoodiense del belga flamenco Felix Van Groeningen, que logró sorprender en 2012 con Alabama Monroe, película con la que Beautiful Boy tiene bastantes puntos en común, una suerte de narración desestructurada, con elementos impresionistas del pasado, y el dolor de unos padres por los padecimientos de sus hijos.
La película tiene fuerza, y todo el reparto está espléndido, aunque es obligado destacar a Steve Carell y Timothée Chalamet, padre e hijo, muy convincentes, el primero en su rol de padre preocupado que se siente impotente, y el otro como drogadicto que quiere pero no puede vencer su adicción, también están muy bien Amy Ryan y Maura Tierney, aunque su presencia e importancia es menor. La inclusión en roles secundarios de Timothy Hutton como médico asesor de David –que era un hijo necesitado de ayuda al que su padre no lograba acceder en Gente corriente– y de Andre Royo como padrino del hijo que busca desengancharse –era el confidente que se movía entre camellos de The Wire–, puede interpretarse como singular subtexto del film.
El principal problema del film, que no pueden ocultar esas vueltas al pasado como fogonazos, es que, paradójicamente, la trama no deja de resultar algo lineal y repetitiva, “recaída y recuperación”, se nos dice explícitamente, con lo que sólo cabe jugar con la idea de que el pozo es cada vez más profundo, y puede llegar el momento en que el enfermo no pueda salir de él. Además, se acaba tensando demasiado la cuerda de jugar la carta de la dureza, evitando los buenismos, con la sensación de que el amor y estar ahí no basta para ayudar al ser querido a vencer su dependencia de las drogas, de modo que un pasaje en que la madre del chico llama a su ex marido, con la reacción de éste, no acaba de encajar de todo en lo que hemos visto hasta ese momento. En cualquier caso, el asidero de la familia resulta esencial para superar obstáculos y dificultades, aunque se experimente personalmente la escasa valía y las debilidades que arrastra cada uno.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.