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Biografía

William Friedkin

William Friedkin

84 años

William Friedkin

Nació el 29 de Agosto de 1935 en Chicago, Illinois, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Experto en realismo

12 Septiembre 2011

El padre de El exorcista es uno de los casos más trágicos de caída fulgurante de la historia de Hollywood. A pesar de rodar el famoso film sobre posesiones demoníacas, William Friedkin no acabó de revalidar el éxito después y acabó relegado a filmes de bajo presupuesto.

Nacido en Chicago (Illinois), el 29 de agosto de 1935, William Friedkin era hijo de un marino mercante y una enfermera. De pequeño descubrió Ciudadano Kane, de Orson Welles, y quedó tan fascinado que desde entonces tuvo muy claro que tenía que dedicarse a las películas.

Nada más graduarse en el instituto empezó a trabajar para una cadena televisiva. Poco a poco, fue ascendiendo hasta que acabó dirigiendo diferentes programas. Su documental The People vs. Paul Crump, sobre un condenado a muerte, ganó algún premio, y tuvo una importancia fundamental a la hora de que se le conmutara la pena al propio reo.

También dirigió el episodio “Off-Season”, de la serie Alfred Hitchcock presenta. Recuerda que el maestro del suspense le echó una enorme bronca, curiosamente por no ponerse corbata mientras ejercía como director. A continuación se estableció en Hollywood, y debutó como realizador cinematográfico con Good Times, que tenía como protagonistas a los populares cantantes Sonny y Cher. Le siguió The Birthday Party, correcta adaptación de un texto de Harold Pinter.

Cuando le ofrecieron adaptar la novela French Connection (Contra el imperio de la droga), de Robin Moore, William Friedkin no sabía si aceptar, pues el libreto no le convencía en absoluto. Por aquel entonces estaba liado con una hija del maestro Howard Hawks, así que en una de las ocasiones en las que se encontró con el director de Río Bravo no pudo resistirse a preguntarle qué le parecían sus películas. “Malísimas”, contestó el sincero Hawks. Pero le dio una buena recomendación. “Rueda una persecución. Esfuérzate en que sea la mejor que nadie haya rodado jamás”. Friedkin aprovechó el consejo, aceptó el proyecto, y se lució en una secuencia en la que el detective ‘Popeye’ Doyle (Gene Hackman) corre tras un narcotraficante, encarnado por el español Fernando Rey. A Friedkin le dieron el Oscar al mejor director, y el film consiguió otros cuatro: película, actor (Gene Hackman), guión y montaje.

Uno de los espectadores que quedaron más impresionados por la persecución central del film fue el escritor William Peter Blatty, que había vendido a Warner los derechos de su novela El exorcista, basada en un hecho real, que había sido un éxito de ventas. Aunque el estudio barajaba los nombres de Arthur Penn y Stanley Kubrick (que rechazó el proyecto), el autor insistió en que quería en la película la energía del anterior film de Friedkin.

La historia de un sacerdote en crisis de fe, el padre Karras (Jason Miller), que con ayuda de un cura veterano, el padre Merrin, intenta ayudar a una niña poseída por el diablo, fue todo un acontecimiento, un fenómeno cultural con pocos precedentes, y está considerada hoy en día un clásico del terror. Una de las claves del éxito es sin duda el esfuerzo de Friedkin por ser realista, sobre todo en lo relativo al ritual católico de los exorcismos. Obtuvo 10 nominaciones a los Oscar, aunque tuvo que conformarse con dos, guión adaptado (obra del propio Blatty) y sonido.

En aquel momento, Friedkin estaba considerado uno de los directores con más futuro de la industria, y los críticos le consideraban uno de los más importantes realizadores del Nuevo Hollywood, junto con Francis Ford Coppola y Peter Bogdanovich (otro realizador malogrado). Pero entonces le sobrevino su película maldita, titulada precisamente Carga maldita, remake de la francesa El salario del miedo con Roy Scheider. Pese a que se trata de un film excelente, tuvo la desgracia de estrenarse poco después de La guerra de las galaxias, que supuso tal fenómeno que relegó al fracaso a lo que podía hacerle competencia.

Tras estrellarse con esta película, Friedkin se arruinó y sufrió una enorme depresión. En el implacable Hollywood, todo el mundo vale lo que su última película, y Friedkin sólo consiguió que le escogieran para dirigir filmes de bajo presupuesto, como El mayor robo del siglo, comedia menor con Peter Falk. Intentó volver a primera línea con A la caza, impactante thriller en el que Al Pacino interpreta a un policía que se hace pasar por homosexual, y acude a locales de citas para dar con un peligroso asesino. Ávido nuevamente de realismo, Friedkin filmó en escenarios reales, con personajes sacados del sórdido mundillo que retrataba, pero el film fue en su momento otro fracaso, a pesar del impecable trabajo de Al Pacino.

Tampoco tuvo mucha repercusión en taquilla, aunque hoy está prácticamente considerada una película de culto, Vivir y morir en Los Ángeles, donde William Petersen (posterior estrella de CSI: Las Vegas) realiza uno de sus mejores trabajos como agente dispuesto a saltarse todas las reglas por capturar a Eric Masters (Willem Dafoe), un falsificador de moneda que ha matado a su compañero.

Desde que rodó esa cinta, Friedkin parece un tanto desengañado del mundillo de Hollywood, y se limita a rodar producciones muy convencionales, a veces de cierta calidad, como en el caso de Reglas de compromiso o The Hunted (La presa), pero en las que es imposible detectar la huella del autor. Quizá le interesaba más desarrollar una nueva faceta como director de ópera, su dirección de obras de Bartok y Puccini han merecido alabanzas del mismísimo Plácido Domingo. En cualquier caso, y a pesar de ser septuagenario, sigue en la brecha del cine y ha procurado resarcirse recientemente con Killer Joe, una dura película al estilo Tarantino, o sea, violencia paródica y humor negro al canto, sobre un asesino a sueldo, que él ha descrito como una versión diferente del cuento de Cenicienta.

Tras divorciarse de la actriz Jeanne Moreau, dos años después de su boda, Friedkin ha estado ligado a las también intérpretes Lesley-Anne Down (con quien tuvo un hijo), Kelly Lange y Sherry Lansing.

Oscar
1972
Filmografía
The Devil and Father Amorth

2018 | The Devil and Father Amorth

Cuarenta y cinco años después de dirigir El exorcista, William Friedkin cierra el círculo con este documental de poco más de una hora de metraje, donde ha filmado un exorcismo real, realizado por el nonagenario y experimentado sacerdote Gabriele Amorth. La idea surgió a propósito de una carta del padre Amorth, exorcista titular de la diócesis de Roma, que escribió a Friedkin alabando su película de 1973, señalando que más allá de la parafernalia hollywoodiense, había logrado plasmar en pantalla de un modo bastante atinado su particular trabajo de expulsar demonios de personas poseídas. Surgió una amistad epistolar, y luego cara a cara, y la propuesta de Friedkin de filmar a Amorth ejerciendo como exorcista; tras pensárselo y seguramente pedir los oportunos permisos, llegó la respuesta afirmativa que da pie al film. El film es sencillo, pero eficaz, riguroso y sobrecogedor. Ejerce de conductor y narrador el propio director, que explica las circunstancias en que ha hecho el documental, y cuenta con la presencia de William Peter Blatty, autor de la novela que propició El exorcista, que se basaba en un caso auténtico, y donde ejerció de guionista. Blatty murió antes de terminarse el film, que está dedicado a su memoria. Llama la atención la fe y la sencillez de los protagonistas, el padre Amorth, la mujer arquitecto poseída, los familiares, pues ninguno tiene ningún afán narcisista, lo que puede desarmar al espectador más escéptico. También los testimonios médicos y científicos que recaba Friedkin, abiertos al misterio, aun tratando de encontrar causas físicas que podrían ponerse en marcha en la persona supuestamente poseída para lograr su curación. Los pasajes del exorcismo propiamente dicho impactan, porque no hay efectismos baratos, y sin embargo resultan tremendamente inquietantes, invitan a pensar que el diablo, más allá de la fe de cada cual, no es para ser tomado a cuchufleta.

7/10
Killer Joe

2011 | Killer Joe

Padre e hijo, contando con la segunda esposa del primero, contratan a un asesino a sueldo para matar a la madre de la familia, y poder cobrar el seguro y solventar así ciertas deudas. Como carecen de liquidez, aceptan la condición del asesino de un anticipo en forma de pagos sexuales que debe conceder la hija del clan, algo que ella de entrada ignora. Es la segunda vez que William Friedkin adapta una obra de teatro de Tracy Letts, tras Bug, de 2006. Mucho después de El exorcista, de 1974, cabe decir que este film tiene algo de diabólico en lo referente al deleznable pacto tramado a espaldas de una joven ingenua que ha crecido con una familia desestructurada. Según Friedkin, ella sería una Cenicienta y el asesino su inesperado príncipe encantador. Como se ve, se trata de humor salvaje y retorcido, servido aquí con descarnadísima brutalidad, lo que incluye pasajes de sexo y violencia paródicos que retrotraen al cine de Quentin Tarantino. En sus primeros pasos el film recuerda a la película que cerró la filmografía de Sidney Lumet, también con referencias al demonio, Antes que el diablo sepa que has muerto. Como en ese film, Friedkin destaca en la impecable puesta en escena y pinta a una familia, por así llamarla, en estado de putrefacción, donde cualquier cosa que pueda llamarse amor brilla por su ausencia. Emile Hirsch da vida al hijo que debe dinero por un asunto de drogas, Thomas Haden Church es el padre colgado, Juno Temple la hija que parece que vive en otro planeta, Gina Gershon la segunda esposa. Para el papel de asesino impasible y pervertido se ha contado con Matthew McConaughey, que como en Lone Star interpreta a un policía texano, en este caso de rasgos muy especiales. El adecuado reparto y el ritmo ágil, junto al buen mal rollito que suelen generar las películas tarantinescas puede agradar a cierto público entregado a este tipo de propuestas deshumanizadoras, pero no al resto. Friedkin parece dar otra vuelta de tuerca al humor negro con un final de gran guiñol, exagerado y absurdo, como tratando de clavar en el cerebro del espectador la idea de que estamos tocando fondo. Si alguien pillará esa idea, ése es otro cantar.

6/10
CSI: Las Vegas (8ª temporada)

2007 | CSI: Crime Scene Investigation | Serie TV

De nuevo los pequeños detalles ayudan a resolver casos difíciles. La octava temporada de la apasionante serie de policías forenses se inicia con Sara secuestrada, y el equipo trabajando contrarreloj para lograr su liberación. La serie es la última con Grissom de protagonista, pero a cambio tenemos nuevos fichajes como el de la nueva forense Jessica Lucas. Destaca la dirección de William Friedkin de uno de los episodios.

6/10
The Hunted (La presa)

2003 | The Hunted

Benicio del Toro es Aaron Hallman, un ex miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos que fue entrenado por el experto en instrucción militar L.T. Bonham (Tommy Lee Jones). Hallman llegó a ser su mejor alumno, convirtiéndose en un consumado especialista de la guerra cuerpo a cuerpo. Sin embargo, tras llevar a cabo una peligrosa misión en la Guerra de Yugoslavia, algo hizo crack en su cerebro y ahora se ha convertido en un asesino sanguinario que, obsesionado con la sangre, se dedica a matar a los cazadores del bosque donde se encuentra escondido. El FBI sabe que el único que puede pararle es su antiguo instructor. Hay que reconocer que da miedo pensar que puedan existir tipos que son auténticas máquinas de matar. La película ofrece una profunda reflexión ante los efectos que las atrocidades de la guerra pueden causar en la personalidad humana, como se puede perder no sólo la razón, sino la fe en la vida y la bondad humana. Mucho tiene que ver para la eficacia de la película, la soberbia interpretación de ese grandioso actor que es Benicio del Toro, quien, aunque limitado por el propio papel, logra transmitir la desazón interior que embarga a su personaje. William Friedkin (French Connetion) dirige con soltura un juego mortal entre el perro y el gato, un enfrentamiento entre dos hombres igualmente solitarios y escépticos. Y sorprenden las virtuosas peleas cuchillo en mano, donde Tommy Lee Jones y Benicio del Toro ofrecen todo un muestrario de movimientos sorprendentemente coreografiados.

5/10
Reglas de compromiso

2000 | Rules of Engagement

Embajada de Estados Unidos en Yemen. Una multitud enardecida se manifiesta ante la sede diplomática. El ambiente se caldea progresivamente, hasta el punto de que un equipo de marines procede a evacuar al embajador y a su familia. En un momento de máxima tensión el coronel Childers toma una dura decisión: ordena abrir fuego sobre los manifestantes, lo que provoca decenas de muertos. Como consecuencia, se convoca un consejo de guerra para juzgar si Childers violó las reglas de compromiso al disparar a civiles desarmados. Un viejo amigo le defiende, y ambos se topan con una tupida red de intereses políticos, poco interesados en descubrir la verdad. William Friedkin, que ganó el Oscar con French Connection (Contra el imperio de la droga) y asustó a medio mundo con El exorcista, dirige este film con firme pulso. El veterano director comenta que habla de "amistad y leatad, y sobre el papel que le toca jugar al militar moderno". Las escenas de acción son impecables, y el pulso interpretativo que mantienen Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson merece ser visto.

5/10
Doce hombres sin piedad: Veredicto final

1997 | 12 Angry Men

Un jurado popular compuesto por doce hombres se reúnen para discutir y alcanzar un veredicto en un juicio de asesinato. Cuarenta años después de que Sidney Lumet estrenara su obra maestra 12 hombres sin piedad, el norteamericano William Friedkin volvió a sacar a la luz una nueva adaptación del célebre libreto de Reginald Rose, un módélico estudio de tipos y caracteres humanos, con sus mezquidades y sus grandezas. Quizá no está al nivel de su predecesora, pero es sin duda una notable película, llena de intensidad y magníficamente interpretada por un grupo de actores de gran envergadura, empezando por Jack Lemmon, aquí en el papel del octavo miembro del jurado, que antaño encarnó Henry Fonda.

7/10
Jade

1995 | Jade

Un poderoso magnate de San Francisco acaba de ser cruelmente asesinado, sin que el asesino haya sido capturado. En el lugar donde se produjo el crimen, el ayudante del fiscal y encargado del caso, Corelli, encuentra un pequeño camafeo con la palabra Jade. Encuentran también unas comprometedoras fotos del gobernador Edwards con una joven. Corelli empieza a atar cabos, y descubre que estos hallazgos están relacionados entre sí. El problema es que sus amigos, el matrimonio formado por Matt Gavin, un abogado de prestigio, y Trina, una bella psicóloga sin ningún tipo de inhibición, se ven mezclados en las sospechas. Comienza así una acción en la que no se sabe qué es verdad y qué es falso.  Thriller con un buen paquete de ingredientes de lo más duro del género: sexo, dinero, poder, corrupción, engaño... Caruso, Fiorentino y Palminteri realizan unas interpretaciones convincentes. El guión se deja llevar por la truculencia, pero a pesar de ello mantiene la emoción y la intriga en todo momento.

4/10
Ganar de cualquier manera

1994 | Blue Chips

El entrenador de baloncesto Pete Bell (Nick Nolte) es un ganador nato con un enorme pundonor. Su orgullo se encuentra herido porque, por primera vez en su vida, su equipo ha echado a perder una temporada. Decide poner remedio a esta situación como sea, incluso pagando lo que sea por ganar. Su carrera y su prestigio están en juego. Para ello, no duda en solicitar la ayuda de alguna de las mayores estrellas de la NBA, con el imponente Shaquille O'Neal, de Los Angeles Lakers, al frente. El polifacético Nick Nolte, al que le gusta combinar en sus interpretaciones la comedia y el drama, realiza aquí un interesante papel. Se trata de un melodrama sobre el mundo del baloncesto, que a la vez que cuenta las aventuras del entrenador Pete Bell, retrata con fidelidad los entresijos de este deporte.

4/10
La tutora

1990 | The Guardian

Un matrimonio contrata a una atractiva joven para que cuide a su hijo recién nacido. Pronto, el extraño comportamiento de la niñera, comienza a asustarles. Una noche, la pareja invita a unos amigos a cenar. Uno de ellos, Ned, se queda impresionado por la belleza de la niñera, pero ella se muestra muy misteriosa. Una noche, le sigue y descubre que rinde culto a un espíritu maligno encerrado en un árbol. William Friedkin, director de El exorcista realizó una nueva película de terror que se convirtió en la más influyente película del género en los 90. Películas como La mano que mece la cuna, cuyo argumento es muy parecido, o Mujer blanca soltera busca, muestran la amenaza de alguien tan cotidiano como una niñera, o una compañera de piso y se convirtieron en todo un subgénero.

5/10
Desbocado

1988 | Rampage

Cinta de terror donde Charlie, un psicópata asesino mata a sus víctimas para después descuartizar sus cuerpos y beberse su sangre. El juez del distrito seguirá sus pasos. William Friedkin, que dirigió El exorcista, filma una película agónica con un retrato muy claro del protagonista, al cual coloca en un ambiente agobiante por momentos. La historia, con guión del propio Friedkin, se basa en la novela de William P. Wood. El gran Ennio Morricone puso la música.

4/10
Vivir y morir en Los Ángeles

1985 | To Live And Die In L.A.

William Friedkin –French Connection (Contra el imperio de la droga)– cuenta cómo muere uno de los dos polis que vigilaban a un criminal. El superviviente jura vengar a su compañero. Adrenalina pura y excelente pulso narrativo.

6/10
A la caza

1980 | Cruising

Thriller del especialista William Friedkin, donde Al Pacino da vida a un policía que se hace pasar por homosexual para atrapar a un asesino en serie. El film provocó en su día protestas entre los gays.

6/10
El mayor robo del siglo

1978 | The Brink's Job

Simpática comedia de robo perfecto, basada en hechos reales ocurridos en Boston entre los años 20 y 40. Sigue a un grupo de ladrones granujas que pone en su punto de mira a la empresa de transporte de dinero Brink. Tras un exitoso robo de uno de sus furgones, y tras algunas temporadas en prisión, organizarán un sofisticado asalto de la central de Brink, cuyas medidas de seguridad eran sorprendentemente bajas. El film dirigido por William Friedkin cuenta con una magnífica dirección artística de Dean Tavoularis que fue nominada al Oscar. Se ve con agrado, y cuenta con un estupendo reparto de actores independientes o secundarios, entre ellos Peter Falk y Gena Rowlands. Aun así, y aun contando con buenos momentos de suspense, le falta un poco de chispa en la parte de comedia.

5/10
Carga maldita

1977 | Sorcerer

William Friedkin versiona la novela de Georges Arnaud, sobre 4 hombres que deben transportar un cargamento de niglocerina en un camión, siguiendo un peligroso e inestable trayecto. Ya había dado pie a una magnífica película, El salario del miedo, y Friedkin al menos logra resistir la comparación, lo que no es poco.

6/10
El exorcista

1973 | The Exorcist

Uno de los films más terroríficos de todos los tiempos, basado en la novela de William Peter Blatty. Una niña presenta extraños síntomas físicos y mentales. Los médicos no tienen respuesta para su mal. Entonces su madre, no creyente, empieza a preguntarse si su hija estará poseída por el diablo. El padre Karras, un joven sacerdote, trata de ayudarla. Pero quizá el caso le venga demasiado grande. La fuerza de este impactante film dirigido por William Friedkin en 1973 reside en mostrar con verosimilitud un caso de posesión diabólica y los ritos católicos de exorcismo para lograr su expulsión. El buscado realismo penetra hasta los tuétanos del espectador, provocándole escalofríos. Las nuevas escenas recuperadas (11 minutos) ni añaden ni quitan nada destacable a una película que ya es un clásico por derecho propio; pero la copia es sin duda excelente, con un magnífico sonido. La llegada del padre Merrin, un veterano luchador contra el demonio (magnífico Max Von Sydow), hace que el film crezca en el sorprendente desenlace.

8/10
French Connection (Contra el imperio de la droga)

1971 | The French Connection

Dos policías intentan llevar a cabo su tarea de vigilancia de las calles, cuando reciben el soplo de que un importante alijo de heroína va a llegar a Nueva York procedente de Marsella. Su misión consiste en descubrir dónde va a tener lugar el encuentro entre la droga y una fuerte organización local preparada para comercializarla en la ciudad. Espléndida cinta de acción e intriga, cuyo punto fuerte son unas magníficas persecuciones, filmadas por el realizador de títulos tan conocidos como El exorcista. Destaca la actuación de Gene Hackman en su papel de ‘Popeye’ Doyle, por la que consiguió el Oscar al mejor actor. Se trata de un policía que junto con su compañero Russo persigue sin tregua a un narcotraficante mundial encarnado por el entonces máximo representante del cine español en el extranjero, Fernando Rey. Consiguió cuatro Oscar más en las categorías de mejor película, mejor guión, mejor montaje y mejor director. La película fue un éxito de taquilla en todo el mundo, lo que propició que poco después se filmara una espectacular secuela que, aún así, no llega a la altura del original. Resulta especialmente inolvidable una persecución que comienza a pie, sigue en un vagón de metro y acaba en unas escaleras, una de las mejores de la historia del cine junto con la que tiene lugar en la película Bullit. Este filme es representativo del cine de la década de los 70, pues presenta la labor de la policía de forma realista y minuciosa, mientras que los protagonistas son el paradigma de antihéroe que tan de moda se puso en aquellos años.

7/10
The Birthday Party

1968 | The Birthday Party

Cuando Stanley Webber celebra su cumpleaños con unos amigos, irrumpen dos desconocidos que darán al traste con la celebración. Una de las primeras cintas de William Friedkin, director de títulos como El exorcista, con un gran trabajo de Robert Shaw. Se basa en una obra teatral de Harold Pinter.

5/10
The Devil and Father Amorth

2018 | The Devil and Father Amorth

Cuarenta y cinco años después de dirigir El exorcista, William Friedkin cierra el círculo con este documental de poco más de una hora de metraje, donde ha filmado un exorcismo real, realizado por el nonagenario y experimentado sacerdote Gabriele Amorth. La idea surgió a propósito de una carta del padre Amorth, exorcista titular de la diócesis de Roma, que escribió a Friedkin alabando su película de 1973, señalando que más allá de la parafernalia hollywoodiense, había logrado plasmar en pantalla de un modo bastante atinado su particular trabajo de expulsar demonios de personas poseídas. Surgió una amistad epistolar, y luego cara a cara, y la propuesta de Friedkin de filmar a Amorth ejerciendo como exorcista; tras pensárselo y seguramente pedir los oportunos permisos, llegó la respuesta afirmativa que da pie al film. El film es sencillo, pero eficaz, riguroso y sobrecogedor. Ejerce de conductor y narrador el propio director, que explica las circunstancias en que ha hecho el documental, y cuenta con la presencia de William Peter Blatty, autor de la novela que propició El exorcista, que se basaba en un caso auténtico, y donde ejerció de guionista. Blatty murió antes de terminarse el film, que está dedicado a su memoria. Llama la atención la fe y la sencillez de los protagonistas, el padre Amorth, la mujer arquitecto poseída, los familiares, pues ninguno tiene ningún afán narcisista, lo que puede desarmar al espectador más escéptico. También los testimonios médicos y científicos que recaba Friedkin, abiertos al misterio, aun tratando de encontrar causas físicas que podrían ponerse en marcha en la persona supuestamente poseída para lograr su curación. Los pasajes del exorcismo propiamente dicho impactan, porque no hay efectismos baratos, y sin embargo resultan tremendamente inquietantes, invitan a pensar que el diablo, más allá de la fe de cada cual, no es para ser tomado a cuchufleta.

7/10
La tutora

1990 | The Guardian

Un matrimonio contrata a una atractiva joven para que cuide a su hijo recién nacido. Pronto, el extraño comportamiento de la niñera, comienza a asustarles. Una noche, la pareja invita a unos amigos a cenar. Uno de ellos, Ned, se queda impresionado por la belleza de la niñera, pero ella se muestra muy misteriosa. Una noche, le sigue y descubre que rinde culto a un espíritu maligno encerrado en un árbol. William Friedkin, director de El exorcista realizó una nueva película de terror que se convirtió en la más influyente película del género en los 90. Películas como La mano que mece la cuna, cuyo argumento es muy parecido, o Mujer blanca soltera busca, muestran la amenaza de alguien tan cotidiano como una niñera, o una compañera de piso y se convirtieron en todo un subgénero.

5/10
Desbocado

1988 | Rampage

Cinta de terror donde Charlie, un psicópata asesino mata a sus víctimas para después descuartizar sus cuerpos y beberse su sangre. El juez del distrito seguirá sus pasos. William Friedkin, que dirigió El exorcista, filma una película agónica con un retrato muy claro del protagonista, al cual coloca en un ambiente agobiante por momentos. La historia, con guión del propio Friedkin, se basa en la novela de William P. Wood. El gran Ennio Morricone puso la música.

4/10
Vivir y morir en Los Ángeles

1985 | To Live And Die In L.A.

William Friedkin –French Connection (Contra el imperio de la droga)– cuenta cómo muere uno de los dos polis que vigilaban a un criminal. El superviviente jura vengar a su compañero. Adrenalina pura y excelente pulso narrativo.

6/10
A la caza

1980 | Cruising

Thriller del especialista William Friedkin, donde Al Pacino da vida a un policía que se hace pasar por homosexual para atrapar a un asesino en serie. El film provocó en su día protestas entre los gays.

6/10
The Devil and Father Amorth

2018 | The Devil and Father Amorth

Cuarenta y cinco años después de dirigir El exorcista, William Friedkin cierra el círculo con este documental de poco más de una hora de metraje, donde ha filmado un exorcismo real, realizado por el nonagenario y experimentado sacerdote Gabriele Amorth. La idea surgió a propósito de una carta del padre Amorth, exorcista titular de la diócesis de Roma, que escribió a Friedkin alabando su película de 1973, señalando que más allá de la parafernalia hollywoodiense, había logrado plasmar en pantalla de un modo bastante atinado su particular trabajo de expulsar demonios de personas poseídas. Surgió una amistad epistolar, y luego cara a cara, y la propuesta de Friedkin de filmar a Amorth ejerciendo como exorcista; tras pensárselo y seguramente pedir los oportunos permisos, llegó la respuesta afirmativa que da pie al film. El film es sencillo, pero eficaz, riguroso y sobrecogedor. Ejerce de conductor y narrador el propio director, que explica las circunstancias en que ha hecho el documental, y cuenta con la presencia de William Peter Blatty, autor de la novela que propició El exorcista, que se basaba en un caso auténtico, y donde ejerció de guionista. Blatty murió antes de terminarse el film, que está dedicado a su memoria. Llama la atención la fe y la sencillez de los protagonistas, el padre Amorth, la mujer arquitecto poseída, los familiares, pues ninguno tiene ningún afán narcisista, lo que puede desarmar al espectador más escéptico. También los testimonios médicos y científicos que recaba Friedkin, abiertos al misterio, aun tratando de encontrar causas físicas que podrían ponerse en marcha en la persona supuestamente poseída para lograr su curación. Los pasajes del exorcismo propiamente dicho impactan, porque no hay efectismos baratos, y sin embargo resultan tremendamente inquietantes, invitan a pensar que el diablo, más allá de la fe de cada cual, no es para ser tomado a cuchufleta.

7/10

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