Ansel Elgort
32 añosCara de niño
Consigue meterse al público en el bolsillo gracias a su aspecto dulce, y su enorme talento. Con pocos papeles, Ansel Elgort se ha convertido en uno de los grandes de la pantalla, por lo que cabe presagiar que tiene todavía mucha carrera por delante.
Nacido el 14 de Marzo de 1994, el neoyorquino Ansel Elgort es hijo de Grethe Barrett Holby, directora de ópera, y Arthur Elgort, fotógrafo de moda de fama mundial, por lo que creció rodeado de celebridades. Asistió a la escuela Fiorello H. LaGuardia, donde habían estudiado grandes del celuloide como el mismísimo Al Pacino. En su último año allí protagonizó una versión escolar del célebre musical “Guys and Dolls”. Durante la representación, estaba presente un cazatalentos de una famosa agencia, CAA, que le ofreció un contrato.
Poco después, escogían a la joven promesa para su primer trabajo en la gran pantalla, Carrie, revisión de la primera novela de Stephen King, donde aparecía con Chloë Grace Moretz y Julianne Moore. “No me lo creía. De repente, tenía el papel principal de un largometraje. Nunca había rodado nada, ni siquiera había hecho televisión, así que no tenía ni idea de qué hacer”, confiesa. “Durante mi primer día en el set hice la primera escena creyendo erróneamente que se trataba de un ensayo”. A continuación, le dieron otro importante papel, el hermano de la protagonista, Shailene Woodley, en Divergente y sus secuelas, que le convirtieron en un rostro más o menos popular entre la chavalada. “Por aquel entonces había tomado confianza en mí mismo. Llegué a la conclusión de que no lo hacía tan mal como para estropear el trabajo de gente que se lleva preparando durante muchísimo tiempo”.
Pero sobre todo, Ansel Elgort dio la campanada con Bajo la misma estrella, donde volvía a formar pareja con Shailene Woodley, aunque esta vez daba vida a su novio, un encantador joven con una pierna amputada, como consecuencia del cáncer, la misma enfermedad que sufre ella. “En cuanto leí el guión supe que no era una historia para adolescentes como parecía en un principio, sino mucho más profunda. Habla sobre el dolor. Estoy muy orgulloso de este film. Todos los días alguien me comenta que lo ha visto y ha aprendido algo de él”. El largometraje le convirtió en una enorme celebridad. “Hasta entonces me paraban y se hacían alguna foto conmigo y ya está. Pero ese verano todo el mundo había visto Bajo la misma estrella. De repente, paseaba por Nueva York con un amigo, y se formó una multitud de chicas que venían hacia mí. Al final tuve que salir corriendo”, confiesa.
No le sentó bien haber perdido el anonimato. “Decidí retirarme de la actuación durante dos años”, afirma. “Me convertí en DJ bajo el nombre de Ansolo. De alguna manera prefería iniciar algo nuevo en lugar de acomodarme con lo que ya había logrado”. Sin embargo, no pudo decir que no a Baby Driver, thriller de Edgar Wright donde interpretaba al protagonista junto a los mismísimos Kevin Spacey, Jon Hamm, Jon Bernthal, Jamie Foxx y Lily James. Daba vida aun joven que escucha todo el rato música por auriculares, que sobrevive como chófer para atracos. “Wright me invitó a almorzar, y me habló del film. Y me sentí muy cercano al personaje, porque también amo la música. Además, me conmovió la relación del protagonista con su padre adoptivo. No podía decir que no”.
El film se convirtió en toda una sensación, hasta el punto de que el mismísimo Steven Spielberg aseguró que se trataba de la mejor película que había visto ese año. Al tener escenas que concedían mucha importancia de la música, incluso aproximando el film al musical, no resulta extraño que enseguida el Rey Midas le fichara para dar vida a Tony, protagonista de West Side Story, en su logrado remake de 2021. “Siempre me había gustado el film original, porque transcurre en Nueva York, mi ciudad. Y Steven Spielberg es mi director favorito desde que vi Los Goonies, producida por él, cuando tenía cuatro años. Así que el rodaje fue un sueño”, confiesa. “Ensayamos una y otra vez. Y luego venía Steven Spielberg, nos veía y seguíamos ensayando. Y luego aparecía Janusz Kaminski, director de fotografía, y también nos daba el visto bueno. Acabamos agotados, pero cada vez lo hacíamos mejor, así que creo que mereció la pena”.
Se sabe poco sobre la vida privada del artista. En 2002, rompió con Violetta Komyshan, una chica dos años menor, con la que llevaba saliendo desde el instituto.
