La cosa rosa
Premiere de campanillas en Londres con presencia de miembros de la Casa Real británica
007: Sin tiempo para morir o la alfombra roja más esperada
Con tiempo para estrenar. 18 meses de retraso por la pandemia del coronavirus, pero “Sin tiempo para morir” tuvo al fin su premiere en el Royal Albert Hall de Londres, con una espléndida alfombra roja por la que que pasaron actores y técnicos del film, además de los duques de Cambridge.
Daniel Craig dice adiós a su personaje de James Bond con Sin tiempo para morir. El personaje del agente secreto más famoso del mundo le ha acompañado 15 años, desde Casino Royale, han sido 5 películas, además de su celebrada aparición junto a la reina Isabel II en la ceremonia inaugural de las Olimpiadas de Londres en 2012. “Ha sido uno de los mayores honores de mi vida”, aseguró el actor, con su smoking de terciopelo rosa, visiblemente emocionado. También expresó su deseo de no solo salvar al mundo en la ficción, sino las salas de cine con la afluencia de espectadores tras la pandemia.
En cambio, las otras chicas Bond, Naomie Harris y Léa Seydoux, optaron por el blanco. Tampoco quisieron perderse el estreno Judi Dench, la antigua M de la saga, y la cantante Billie Eilish, que ha compuesto el tema principal de la película.
La nueva 007, al menos en este film, Lashana Lynch, estaba espectacular con un vestido amarillo de amplio vuelo. No se perdió la fiesta Rami Malek, quien tras ganar el Oscar con Bohemian Rhapsody se ha convertido en actor muy cotizado, y aquí ha tenido el honor de ampliar la galería de villanos de la saga Bond.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.