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Biografía

Rami Malek

Rami Malek

39 años

Rami Malek

Nació el 12 de Mayo de 1981 en Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Dejar rastro sin dejar rastro

07 Julio 2016

Hombre discreto en su vida privada, tiene un aspecto exótico y juvenil, un tanto indolente y desgarbado, ideal para el personaje de hacker en crisis existencial que le ha dado justa fama, su Elliot Alderson en “Mr. Robot”.

Rami Malek nació en Los Ángeles en 1981, pero sus padres proceden de Egipto, son cristianos coptos, algo que su apellido también delata. Además, parece que algo de sangre griega corre por su venas, la misma de su hermano gemelo e idéntico Sami, que no ha seguido su carrera actoral. Además tiene una hermana mayor. Ha realizado estudios universitarios, pues se licenció en Bellas Artes en 2003, en la Universidad de Evansville en Indiana.

Su carrera actual la inició fugazmente en la serie televisiva Las chicas Gilmore en 2004, con una aparición episódica. Está claro que la pequeña pantalla le ha tratado muy bien, pues ha tenido presencia en series tan populares como 24, The Pacific, Believe, y sobre todo la que ha supuesto su consagración, y de la que es protagonista, Mr. Robot. La creación de Sam Esmail, por la que ha sido nominado a premios como el Globo de Oro, le ha permitido dar vida con convicción a un cerebrito de la informática, perpetuamente angustiado, hacker que se mete en la vida de los demás husmeando en sus artilugios informáticos, e inmerso en una conspiración para dinamitar una compañía, que con el nombre de Evil Corporation no puede pretender nada bueno. Embozado en su capucha, y con sus ojos claros y media sonrisa, ha compuesto un Eliot memorable.

Aunque en cine apenas ha rodado una docena de películas, papeles menores, ha sabido combinar lo popular con el cine “indie” y de autor. En el primer capítulo destaca su presencia en las tres entregas de la divertida saga familiar con Ben Stiller Noche en el museo, donde él es nada menos que el faraón Ahkmenrah; además estuvo en la última entrega de la saga vampírica Crepúsculo, y Tom Hanks le dirigió en Larry Crowne.

Por su parte, directores de la talla de Spike Lee y Paul Thomas Anderson han contando con él en Oldboy y The Master. Aunque del cine arriesgado y autoral, sus mejores filmes son sin duda Las vidas de Grace y En un lugar sin ley. De todos modos, aún le falta protagonizar una gran película en la pantalla, aunque sin duda que ese momento llegará.

La vida privada de Rami Malek es todo un misterio, el tipo es discreto, nadie sabe nada. Tal vez tenga las habilidades de su personaje en Mr. Robot, y esto le ha servido para borrar todo rastro informático, permaneciendo fuera del alcance de los radares del mundo del cotilleo. Una situación sin duda afortunada.

Oscar
2019

Ganador de 1 premio

Filmografía
Sin tiempo para morir

2020 | No Time to Die

Bond ha dejado el servicio activo y disfruta de una vida tranquila en Jamaica, que se ve interrumpida de repente cuando aparece su antiguo amigo de la CIA Felix Leiter para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más peligrosa de lo esperado, y conduce a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva tecnología muy peligrosa.

Bohemian Rhapsody

2018 | Bohemian Rhapsody

Vibrante biopic del cantante Freddie Mercury (1946-1991), centrado en los años en que lideró el grupo británico Queen, desde que inició su andadura allá por 1970 hasta el mítico concierto Live Aid celebrado en Wembley en 1985, seis años antes de la muerte del genial artista. Tras las cámaras se sitúa Bryan Singer (Sospechosos habituales, X-Men), cineasta poco acostumbrado a tratar en pantalla a personajes reales. Sin embargo, el resultado es excelente. Estamos con toda seguridad ante una de las mejores películas jamás filmadas sobre una banda de música. La historia, ideada por los prestigiosos Peter Morgan (The Crown) y el guionista Anthony McCarten (La teoría del todo, El instante más oscuro), sitúa a Freddie como eje alrededor del cual gira toda la trama, pero se aleja de la hagiografía al dar mucho peso a los demás personajes, los cuales sirven siempre de contrapunto a la excentricidad del cantante. De hecho, llama mucho la atención lo equilibrados que son los demás miembros del grupo –Brian May, Roger Taylor, John Deacon– y también la amada Mary Austin, frente a la vida disoluta y desordenada de Mercury. Asistimos así a la evolución del grupo, desde que se incorporó Freddie (entonces aún con su apellido real, Bulsara) y cambió el nombre de Smile por el de Queen, hasta que se convirtió en uno de los conjuntos de rock and roll más célebres de la historia. Fueron quince años que dan para mucho: discusiones, traiciones, errores, perdones, egoísmos, amistad y amor. Y éxito, mucho éxito. Freddie Mercury murió a los 45 años de una neumonía provocada por el SIDA, después de una vida llena de excesos –drogas, alcohol, promiscuidad homosexual– que sólo le trajeron soledad. El guión de McCarten incide especialmente en este punto, de manera que pinta el interior del cantante como un agujero negro –¡cuánto patetismo hay en la escena del juego de luces en la distancia!–, un vacío que él intentaba llenar con todo tipo de distracciones: gente, gatos, objetos, fiestas. En realidad, la infelicidad de Freddie Mercury se fue agravando conforme se abandonaba al libertinaje y al capricho de los aprovechados, y a la vez se iba distanciando de quienes de verdad le querían. Se habla así con acierto del entorno del artista, a quienes se concede el tiempo oportuno, de Mary (qué dulce Lucy Boynton), del asistente Paul (Allen Leech), del mánager Jim Beach (Tom Hollander) y sobre todo de los miembros del grupo, unos tipos que eran todo lo opuesto de su compañero. Y también hay tiempo para algunos golpes de humor. Musicalmente Bohemian Rhapsody es una pasada. Bryan Singer se luce sin duda en la planificación de algunos momentos puntuales, como por ejemplo el que narra la composición de We Will Rock You en el estudio. Pero sin duda se llevan la palma las escenas de los conciertos. Hay que tener en cuenta que Queen es probablemente el grupo que mejor ha sabido conectar con el público en el escenario. Es algo que Freddie Mercury hacía como nadie, una auténtica explosión de gestos, de posturas forzadas y de andares llamativos de desbordante teatralidad. Y todo esto Bryan Singer lo traslada con maestría a la pantalla. Para ello ha encontrado al actor perfecto. Durante todo el film Rami Malek (Mr. Robot) parece ser el propio Freddie Mercury, pero cuando se mueve sobre el escenario el espectador creerá que está ante un documental, tan sublime es su trabajo. El Oscar planea sobre él. Y aunque el conjunto pueda tener algún leve altibajo, la última media hora de película es sencillamente apoteósica. Para muchos espectadores será una experiencia profundamente nostálgica (pueden caer algunas lágrimas, qué duda cabe), para otros es una oportunidad de oro para descubrir (o redescubrir) a uno de los grupos de rock and roll más legendarios de la historia.

8/10
Papillon

2017 | Papillon

Mr. Robot (2ª temporada)

2016 | Mr. Robot | Serie TV

Las consecuencias de las acciones de la primera temporada se verán reflejadas en nuevos capítulos, donde nos vemos inmersos otra vez en la mente de Elliot y su reciente conflicto con Mr. Robot, de igual forma que nos encontraremos más cercanos con los demás personajes de la serie, algunos de ellos novedosos. Esta exitosa serie, englobada en el género de thriller psicológico y cibernético, sigue sorprendiendo por la imaginativa narrativa que su director Sam Esmail ha impregnado en cada episodio, lo que convierte el conjunto en una producción diferente, intrigante y entretenida. Rami Malek se lleva los aplausos por su impecable actuación demostrando con una tremenda profesionalidad el crecimiento personal del personaje de Elliot.

7/10
Mr. Robot

2015 | Mr. Robot | Serie TV

Mr. Robot es una serie que, como las grandes obras televisivas de los últimos años (Breaking Bad, Mad Men), orbita en torno al protagonista y sus contradicciones: un hombre atormentado, enfadado con el mundo y su estructura, con la sociedad y su hipocresía. En fin, un antihéroe.  "- ¿Qué es lo que te decepciona tanto de la sociedad?  - No lo sé. ¿Es porque todos pensamos que Steve Jobs fue un gran hombre a pesar de saber que ganó millones a costa de niños? ¿O quizá es porque parece que todos nuestros héroes son falsos? El mundo en sí es un gran engaño." Así quisiera responder Elliot Alderson, el protagonista de la serie, a su terapeuta. Pero se calla porque prefiere pasar desapercibido. Porque él está desencantado con el mundo pero no quiere llamar la atención. Y por eso trabaja en secreto, sin hacer ruido, en su ordenador. ¿Estará maquinando la destrucción del mundo? Ni idea. Uno no sabe si lo que está pasando es real o imaginación del protagonista y en esa incertidumbre se queda pegado a la pantalla, devanándose los sesos. ¿Está ocurriendo la revolución? ¿Existe esa organización secreta que va a cambiar el mundo? Este thriller cibernético, fantástico en lo visual y mejor en lo literario, es trepidante y atrayente, su creador Sam Esmail han dado en el clavo en su dibujo de un mundo desesperanzado de hackers, donde gusta husmear en la vida ajena, y en que a todos nos da la impresión de estar perdiendo el control de nuestras vidas, ante la omnipresente tecnología y las ambiosas corporaciones. Tiene cosas de El club de la lucha y de Utopía. Y también tiene cosas originales. Es subversiva. Es muy pretenciosa. Tiene mucha voz en off, donde Elliot parece hablar con su otro yo, el actor Rami Malek es perfecto para el personaje. Pero por ahora todo eso son virtudes, incluidos los giros sorpresivos, porque la serie está cumpliendo con creces las expectativas que ella misma genera, sin necesidad de trailers ni publicidad, y ha logrado la luz verde para la segunda temporada.    

8/10
Need for Speed

2014 | Need for Speed

Los videojuegos mueven grandes cantidades de dinero. Por eso Hollywood insiste en llevar a cabo una y otra vez adaptaciones que pocas veces alcanzan un nivel de calidad aceptable, pero que suelen funcionar en taquilla. Tras títulos como Resident Evil, Tomb Raider o Prince of Persia: Las arenas del tiempo, le llega el turno a Need for Speed, franquicia de títulos con numerosas entregas, algunas con argumento. En la versión cinematográfica de Need for Speed, Tobey Marshall, mecánico de coches clásicos de gran cilindrada, y piloto de carreras ilegales, acepta arreglar en su taller un viejo y valioso modelo para Dino Brewster, un tipo del que no acaba de fiarse, pues tuvo problemas con él en el pasado. Tras una mala jugada de Dino, Tobey acaba en la cárcel injustamente acusado de la muerte de su mejor amigo. Al salir, tratará de vengarse derrotando a su rival en la carrera clandestina DeLeon. Supone el segundo título como realizador de Scott Waugh, anteriormente especialista en diversos títulos de éxito, que saltó a la dirección de largometrajes con Acto de valor, de 2012. Como en aquélla, rueda con cierta corrección, y hasta consigue cierta espectacularidad en las persecuciones. Pero le falta la brillantez necesaria para remontar un guión tópico y predecible que no tiene ni un personaje que no sea un cliché. No parece que esté escrito por John Gatins, autor de la muy superior El vuelo, que ha contado con la ayuda de su hermano, el debutante George Gatins. Por si fuera poco, Need for Speed se resiente de su extrema ligereza, y de sus ansias por imitar a la exitosa saga iniciada con A todo gas, con la que tiene numerosos puntos en común, sobre todo las competiciones clandestinas de vehículos. Además, no acaban de resultar convincentes algunos actores que han dado más de sí en otras ocasiones, como Aaron Paul (Breaking Bad) y Dominic Cooper (El doble del diablo, An Education).

4/10
Believe

2014 | Believe | Serie TV

Hace casi 25 años, en los inicios de su carrera, Alfonso Cuarón hizo sus pinitos en la televisión mexicana, firmando episodios de la serie de misterio Horas marcadas. Ahora, tras una carrera triunfal en el cine, y coronado con el Oscar al mejor director por Gravity, vuelve a la pequeña pantalla con una intrigante serie creada por él y por Mark Friedman, y con la colaboración en la producción del mismísimo J.J. Abrams. El episodio piloto de Believe exhibe brillantez visual, y en sus dosis de acción y mundos de conspiración con elementos fantásticos responde plenamente a los esquemas “jotajotabramsianos”. El film sigue a la pequeña Bo, una niña que tiene asombrosos poderes telekinéticos y una increíble capacidad para penetrar en los pensamientos más íntimos de los que están cerca de ella. Dos bandos se enfrentan a causa de ella, unos, “creyentes”, para protegerla y poner sus dones al servicio de la humanidad, los otros con intenciones no tan limpias. Los “creyentes” toman una decisión por motivos no muy claros: liberar a Tate, un recluso que espera ser ejecutado en el corredor de la muerte a pesar de su inocencia, y confiarle su custodia. Entre él y la pequeña se establecerá una relación muy especial. Aunque todavía es pronto para aplaudir esta serie, el hecho es que contiene elementos prometedores en su intrigante trama, y la pequeña Johnny Sequoyah resulta prometedora, se nota la buena mano del responsable de La princesita dirigiendo a niños.  

6/10
Noche en el museo 3: El secreto del faraón

2014 | Night at the Museum: Secret of the Tomb

La saga iniciada con Noche en el museo recuperó el cine familiar concebido como un gran espectáculo de calidad. No en vano ejerce como productor Chris Columbus, director de grandes títulos del género, como Solo en casa y Señora Doubtfire. En la tercera entrega también se mantiene como director Shawn Levy, artesano que gracias al enorme éxito de la franquicia se ha convertido en uno de los más valorados por la industria. Si en la primera entrega se desarrollaba en el Museo de Historia Natural y en la segunda los protagonistas se trasladaban al Smithsonian de Washington, en esta ocasión en el Museo Británico de Londres. Allí acude Larry para investigar qué ocurre con la Tablilla que mágicamente da vida a las criaturas, pues éstas han comenzado a comportarse de forma extraña. Noche en el museo 3: el secreto del faraón pierde fuelle con respecto a sus predecesoras. El guión resulta mucho más caótico, y se echa de menos a Amy Adams, que fue un gran contrapunto de Ben Stiller en la entrega anterior, con sus diálogos dignos de la mejor screwball comedy. En general, esta vez los actores tienen poca cancha o no acaban de resultar brillantes, como en el caso del recién llegado Dan Stevens, que encarna a una figura de Lancelot. Quedan también un poco deslucidas, al ejercer como meros comparsas Robin Williams y Mickey Rooney, en sus últimas apariciones cinematográficas. Todo esto devalúa la previsible exhibición de sofisticados y espectaculares efectos especiales, aunque Noche en el museo 3: el secreto del faraón cuenta con algún gag realmente eficaz, especialmente la aparición estelar de Hugh Jackman, que demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo y de su imagen pública. Visualmente lo mejor es la entrada gracias a la animación digital de los protagonistas en la famosa pintura "Relatividad", de M.C. Escher, lo que les sumerge en un universo con reglas surrealistas.

5/10
En un lugar sin ley

2013 | Ain't Them Bodies Saints

Un pueblecito de Texas. Los hermanos Muldoon, Bob y Freddie, y la mujer de Bob, Ruth Guthrie, cometen un robo que sale mal. Tras un tiroteo, Freedie muere y Bob y Ruth, que está embarazada, son capturados. Bob será encarcelado mientras que Ruth queda en libertad y durante cuatro años cuidará sola de su hija. Cuando llega la noticia de que Bob ha escapado, la policía del pueblo se pondrá alerta ante la inminente llegada de Bob. Al frente estará el agente Wheeler, quien se siente atraído por Ruth. Cine poderoso, de mundos interiores, de personajes recios, de vidas duras, de presentimientos trágicos. El director  David Lowery (de amplia trayectoria como cortometrista y con dos largometrajes en su haber) ofrece una historia que engancha, también porque narra siempre al filo de la navaja, sin explayarse un ápice, huyendo de la explicitud, echando mano de los mínimos puntos de apoyo para edificar su historia. Los detalles parecen ser lo de menos para él, de modo que las elipsis son constantes y sólo parecen contar dos momentos: ése en el Bob y Ruth se separan y ése en el que pretenden reencontrarse. En medio, algunos personajes que pululan por ahí: el sheriff enamorado de ella, el sufriente padre del fugitivo, los hombres que buscan venganza, el amigo. Este excesivo laconismo narrativo resta también algo de contundencia al resultado, que seguramente podría haber sido más emocionante, más equilibrado y completo. Porque este quedarse a medio camino se debe también a que los personajes suelen mantenerse a cierta distancia emocional del espectador, les conocemos mínimamente, verdaderamente sabemos poco de su corazón, de sus reacciones. El espectador tiene siempre una leve e incómoda sensación de que se ha perdido algo. Y que con esa implicitud general al director no se le vaya de las manos la película se debe principalmente a la perfección formal. La atmósfera que genera Lowery es impresionante, tanto es así que el amor entre Bob y Ruth adquiere ciertos tintes épicos, arquetípicos. La Texas de Lowery es la de los sesenta del pasado siglo y la puesta en escena –con su preciosa fotografía y sus minimalistas acordes musicales- recuerda a ciertos pasajes contemplativos de El árbol de la vida, mientras que la perpetua violencia latente que invade toda la cinta remite a la subyugante El asesinato de Jesse James por el cobarde Rober Ford. Por otro lado, Lowery ha contado con actores de primerísimo orden, intérpretes capaces de mostrar mundos interiores sin cruzar más de tres palabras y a la vez con un talento innato para esconder sus más íntimas intenciones: es el caso de Casey Affleck, Rooney Mara y Ben Foster. Y a ellos se suma un perfecto Keith Carradine.

6/10
Oldboy, de Spike Lee

2013 | Oldboy

Hollywood ha intentado cuidar el remake de uno de los mayores éxitos surcoreanos de todos los tiempos, Oldboy, de Park Chan-wook, a su vez inspirado libremente en el manga de Garon Tsuchiya y Nobuaki Mineghishi, y ganador del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes. El film original, de 2003, formaba parte de la denominada Trilogía de la venganza, precedido de Sympathy for Mr. Vengeance y seguido de Simpathy for Lady Vengeance. La trama del Oldboy, de Spike Lee comienza a mediados de los 90. Joe Doucett, publicista totalmente a la deriva, divorciado con una hija, se despierta tras una de sus habituales borracheras en lo que parece la habitación de un motel. Descubre que no puede salir de ahí, y permanece encerrado mucho tiempo, asistido por un 'carcelero' que le pasa regularmente comida oriental, y con la compañía de un televisor, mediante el que puede ver en las noticias que su ex mujer ha sido asesinada, y que le consideran culpable. Hasta que vuelva a ver la luz del sol pasaran unos 20 años, en los que sólo puede pensar en vengarse de su captor. Básicamente, Oldboy, de Spike Lee sigue el esquema del film original, aunque el guión de Mark Protosevich (Thor, Soy leyenda) cambia bastantes cosas, sobre todo en lo relativo al personaje central, que en el punto de partida de la anterior cinta, era un hombre centrado y afable, cuando aquí Josh Brolin interpreta a un bala perdida, desagradable, que descubre la importancia de la familia tras la brutal experiencia sufrida. Lo cierto es que el actor de No es país para viejos realiza un gran trabajo, con ayuda del maquillaje que ayuda a reflejar el paso del tiempo. También el resto del reparto cumple, sobre todo el sudafricano Sharlto Copley, nuevamente en un registro de villano sádico, como en Elysium, mientras que la joven Elizabeth Olsen (Amor y letras) se esfuerza. También se muestra eficaz en un pequeño papel el antaño habitual del cine del realizador Samuel L. Jackson, que tras distanciarse de él, no había vuelto a ponerse a sus órdenes desde Fiebre salvaje, de 1991 (ambos se han reconciliado gracias a la intervención de sus respectivas esposas). Los giros de la trama mantienen el suspense, y Spike Lee vuelve a demostrar que en los últimos tiempos se muestra más solvente si se aleja de sus sobreexplotados temas raciales. Aún así, algún detalle recuerda a esta etapa, como en la falta de consideración del protagonista hacia una pareja negra al principio del film, o el retrato racista estereotipado de un negro servil en la estancia donde le encierran, que remite a su película Bamboozled. Pero Oldboy acaba no resultando del todo creíble, por ejemplo en las secuencias en los que el personaje central acaba con numerosos enemigos, y en la evolución de su relación con su joven ayudante. Por otro lado, sus excesos violentos y sexuales parecen más forzados que los del film original, y aleja a la cinta de parte del público. Y desde luego, los que hayan visto el original echarán de menos su frescura.

5/10
Las vidas de Grace

2013 | Short Term 12

Un centro de acogida para niños y adolescentes problemáticos, donde pueden permanecer hasta alcanzar la mayoría de edad. La joven Grace es muy buena en su trabajo, atendiendo a los chicas y chicas que recalan ahí, al igual que su novio Mason. Pero existen recovecos en su interior, fantasmas del pasado a los que nadie es capaz de acceder. Ella cree tenerlos bajo control, pero la noticia de su embarazo, que no comunica a Mason, y la incorporación al internado de una adolescente por la que siente una empatía especial y muchos deseos de ayudar, van a probar que Grace todavía no ha alcanzado el deseado equilibrio. Una agradabilísima sorpresa. Destin Cretton escribe y dirige un film “indie” que surge de su corto homónimo Short Term 12, y que demuestra sobradamente su capacidad de crear personajes y situaciones verosímiles para tratar cuestiones de interés. El centro de la película es sin duda Grace –estupenda la actriz que la interpreta, Brie Larson–, el modo en que se vuelca con los chavales para ayudarles, la vida de pareja que trata de llevar fuera del trabajo y el miedo a la maternidad, y la sombra de lo desconocido –por parte del espectador– que planea sobre ella durante todo el metraje. Quizá el público adivine cuál es el problema que arrastra Grace, y las situaciones de los chicos, consideradas friamente, no son tremendamente originales. Así las cosas, el mérito de Cretton estriba en que maneja muy bien elementos conocidos para ofrecer una historia emocionante sobre la vida misma, con los detalles muy cuidados, véase el voluntario Nate, remilgado universitario que busca tener “una experiencia”, y que se va implicando paulatinamente en el trabajo del centro. Hay momentos de alto voltaje dramático, y una escena final que vale su peso en oro. Y junto a esto hay pasajes con la justa dosis de humor para que el público respire. El film muestra el trabajo de unos profesionales que hacen una tarea no suficientemente reconocida, y ello sin ocultar los inevitables fallos, el sistema nunca es perfecto y las personas tampoco. La apuesta siempre es el esfuerzo y el sacrificio por la tarea bien hecha, donde el amor y la comprensión a la hora de tratar a los demás se revela esencial. Está claro que hay que dejarse ayudar, más cuando uno se enfrenta a importantes dilemas morales.

8/10
The Master

2012 | The Master

Freddy Quell es un alienado veterano de la Segunda Guerra Mundial, que suma a un pasado familiar borrascoso, los traumas bélicos de su servicio en el Pacífico y la reinserción en la vida civil. Adicto al sexo y al alcohol, tras una borrachera acaba a bordo del barco de Lancaster Dodd, conocido también como The Master, carismático líder de una secta que promete a sus seguidores hacer sus sucesivas existencias más llevaderas. The Master, rodeado siempre de fieles acólitos y a punto de publicar un libro que iluminará a los potenciales lectores, se plantea como un reto personal ayudar a Freddy, y en efecto logrará una especial conexión con su difícil pupilo. The Master consiguió en la Mostra de Venecia los premios al mejor director, Paul Thomas Anderson, y la mejor interpretación masculina, compartido por Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman. Son premios merecidos para una película compleja, que habla de personas que han perdido el norte existencial, y de la dificultad de contar con “brújulas” o “sistemas de navegación” que señalen la dirección correcta por estos mundos de Dios, más cuando son inventados por un hombre que apenas cuenta con otra cosa que su arrolladora personalidad. Muy probablemente asociar la película The Master a la Iglesia de la Cienciología –para más inri, Paul Thomas Anderson dirigió a uno de sus miembros más ilustres, Tom Cruise, en Magnolia– es más una triquiñuela de marketing para jalear al público ante una propuesta difícil que el seguimiento de una realidad que en el mejor de los casos tal vez inspira al director, para dar luego rienda suelta a la creatividad. Sea como fuere, la cinta escrita, dirigida y producida por Anderson sí supone un intento serio por mostrar cómo funcionan ciertas seudorreligiones que prometen aliviar las penalidades de esta vida a través de una metodología más o menos científica. La mirada de Anderson no resulta complaciente pero tampoco se encuentra marcada por la animadversión. Trata el cineasta de reflejar que hay muchas personas con serios problemas psicológicos, y otras que tratan de ofrecerles soluciones no demasiado contrastadas, que se convierten para ellos en un “modus vivendi”. Los deseos de ayudar mediante hipnosis o manuales de autoayuda pueden ser medianamente sinceros, y hasta hay cierto autoconvencimiento –¿o habría que decir autoengaño?– de que se están ofreciendo un buen “producto”, aunque la parte del “business”, ganar dinero, sea a la postre primordial, lo que fácilmente empuja al escepticismo. Hablando de hipnosis en The Master, resulta obligado señalar que Anderson es un gran cineasta de increíbles cualidades hipnóticas, y con su puesta en escena, uso de la banda sonora, y unos actorazos entre los que sobresalen los mentados Phoenix y Hoffman, más la siempre estupenda Amy Adams, logra tener al espectador pegado a la butaca, a pesar de que, insistimos, su film, de difícil encaje para el gran público, se queda pegado a ras de tierra, obvia temas como la trascendencia o la religión revelada.

7/10
Larry Crowne, nunca es tarde

2011 | Larry Crowne

Larry Crowne es un tipo afable y servicial con los clientes, siempre gasta bromas a sus compañeros de trabajo en una gran superficie, pero... no tiene un título universitario, motivo por el que es despedido sin contemplaciones. Pende además sobre su cabeza la espada de una hipoteca a ejecutar sobre su casa. Total, que el tipo –que estuvo 20 años en la marina de cocinero– se matricula en la universidad, en un curso de oratoria y otro de economía. Para ahorrar en gasolina se compra una vespa y se hace un montón de amiguetes que tienen vespa. Además tiene de profe a una “seño” con la cara de Julia Roberts, que al principio es un poquito-bastante borde con los alumnos, pues está frustrada por un matrimonio sin amor y la poca asistencia de estudiantes a sus clases. Pero Larry, o sea, Tom Hanks, le hará cambiar. Comedieta romántica que supone el segundo largometraje de Tom Hanks tras The Wonders, y una nueva colaboración con Nia Vardalos, coguionista, a quien le produjo Mi gran boda griega. La idea es revalidar este mentado logro de película amable que te hace salir a gusto del cine. Para ello Hanks y Vardalos ha pergeñado una trama que quisiera ser una fábula capriana, de protagonista a lo Forrest Gump, que con su sencillez y bondad desarmantes logra que la gente a su alrededor mejore. Aunque en realidad se podía decir en castizo aquello de “To er mundo e güeno”, porque la mayoría de los personajes, a no ser el marido impresentable, son bastante buena gente, sin ir más lejos una chiquita llamada Talia se convierte en poco menos que la asesora de imagen y estilista de Larry, le cambia el nombre, el peinado, el vestuario, el diseño interior de su casa... El principal problema de este film en su inconsistencia, la arquitectura interna brilla por su ausencia. Una vez planteado el paro forzoso de Larry y su ingreso en la universidad, todo son divagaciones hacia no se sabe dónde. Hay algún elemento aislado que funciona, probablemente el mejor es el ejercicio final de oratoria de Larry, que alguno puede tachar de cursi, pero que más o menos funciona, y se entiende que para un actor es una perita en dulce. Resulta difícil hablar de química entre Hanks y Roberts porque su historia de amor, que uno podría prever de entrada –¿por qué otro motivo pagaría alguien la entrada de esta película?–, llega sin justificación bien avanzado el metraje, cuando la película ya no tiene mucho remedio.

4/10
The Pacific

2010 | The Pacific | Serie TV

Diciembre de 1941. Poco después del ataque japonés contra Pearl Harbor, el sargento de marines John Basilone se dispone a partir al frente del Pacífico. Mientras, Robert Leckie se alista en el ejército, al igual que Eugene Sledge, que al principio había sido rechazado por un soplo de corazón. La serie sigue las andanzas de estos y otros soldados en la Primera División de Marines, lo que permite seguir su intervención en Guadalcanal, los permisos en Australia, la actuación en Gloucester, y los combates en Iwo Jima y Okinawa. En frente tienen a un enemigo implacable, que hará cualquier cosa antes de rendirse. Ocho años después de la memorable Hermanos de sangre, Steven Spielberg y Tom Hanks -que también hicieron juntos Salvar al soldado Ryan, su primera colaboración "bélica"- vuelven a producir para HBO una serie bélica sobre la Segunda Guerra Mundial, cambiando esta vez el desembarco de Normandía y la guerra de Europa por la guerra del Pacífico.La trama se basa en las memorias de los auténticos veteranos de guerra Eugene Sledge y Robert Leckie. El film muestra un inusitado y crudo realismo en las escenas de combate, donde el espectador se ve literalmente hundido en el fango, con abundancia de duras escenas de mutilaciones y regueros de cadáveres. De este modo se incide en la idea de que la guerra deshumaniza progresivamente, aunque uno pueda estar cargado de razones para combatir. No obstante, se subraya la camaradería que existe entre los soldados, o los amores que pueden surgir en los permisos, pero con un empeño claro de no dulcificar falsamente la realidad. A tal respecto es ejemplar el último episodio del regreso a casa de los soldados, donde se muestran sus secuelas bélicas y la dificultad de reintegrarse en la vida civil.La producción es sencillamente de lujo, con variados escenarios bélicos; aunque eso sí, carga la mano en la crudeza de lo violento y lo sexual, donde podía haber habido más contención visual. A través del magnífico reparto se tocan "palos" varios del conflicto, como el del héroe de guerra Basilone, frustrado por dedicarse en casa a vender bonos de guerra tras su comportamiento heroico en Guadalcanal; los civiles japoneses suicidas; o la "clavija" que salta en el alma del bondadoso Sledge, de pronto obsesionado con la idea de "matar japoneses" con ocasión o sin ella, algo en lo que antes aplicaba ciertos principios que se han ido desdibujando.

7/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10
Noche en el museo

2006 | Night at the Museum

Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.

5/10

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