La cosa rosa
La alfombra roja de los Goya
Como suele ocurrir en la gala de cualquier premio, la de los Goya se convirtió en pasarela donde desfilaron deslumbrantes un buen puñado de actrices.
Quizá la más elegante fue Silvia Abascal, felizmente recuperada del derrame cerebral que sufrió en mayo del pasado año, que lucía un vestido rosa pálido con pedrería y joyas de Bárcena, la cuarta en la fila superior de la imagen.
Además irradiaban glamour, ya por orden de izquierda a derecha, y de arriba abajo: Elena Anaya, con un vestido blanco de Lanvin, con un tirante; Belén rueda, de rojo pasión sirena y escote palabra de honor, un modelo de Pedro del Hierro; Salma Hayek estaba radiante con su modelo Gucci violeta de casi invisibles tirantes; y
Antonio Banderas, con su elegancia y simpatía habituales, vino acompañada de su esposa Melanie Griffith, toque hollywoodiense, ella con un vestido rojo precioso con flores estampadas. Leonor Watling lució también de rojo, modelo de Miriam Ocáriz con cuello cerrado. Juana Acosta llevaba un vestido sirena negro con pedrería. Goya Toledo se decantó por un vestido dorado con pedrería y Nathalie Seseña con un modelo de transparencias.
Leticia Dolera lucía estilizada con un vestido sirena negro cerrado de Dolores Promesas. Pilar López de Ayala también optó por el negro, aunque con un toque de color en las hombreras. María Valverde iba de crema suave, también optando por el vestido cerrado. El negro fue también la elección de las compañeras de reparto en La voz dormida, Inma Cuesta y María León, la primera la vistió Juanjo Oliva, a la otra Valentino. Finalmente Victoria Abril llegó enfundada en un vestido de color plata, aunque a la hora de subir al escenario a entregar un premio lució en verde.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.