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Biografía

Pilar López de Ayala

Pilar López de Ayala

41 años

Pilar López de Ayala

Nació el 18 de Septiembre de 1978 en Madrid, España

Premios: 1 Goya (más 1 premios)

Sin abandonar la clase

23 Noviembre 2010

Sus interpretaciones son siempre intensas y brillantes aunque la película no le vaya a la zaga. Gracias a eso, a su aspecto tímido y a su mirada profunda, Pilar López de Ayala se ha convertido en una de las actrices jóvenes con más prestigio del panorama español. Destaca en películas de época, y eso que en España casi ni se hacen.

La madrileña Pilar López de Ayala Arroyo nació el 18 de septiembre de 1978. Debutó en el cine a los 17 años con un papel muy breve en El niño invisible y participó en alguna obra teatral, Aunque estudió interpretación y foniatría, su mejor escuela fue la televisión. “Es un medio en el que se trabaja de una forma muy frenética, bajo una presión grande y con cierto estrés diario, pero también ése es su lado positivo, la adrenalina diaria de tener que estar a tope”, comenta la actriz.

Participó en las series Yo, una mujer, Contigo pan y cebolla y Menudo es mi padre, pero donde realmente adquirió notoriedad fue en Al salir de clase, trampolín al estrellato de diversos intérpretes jóvenes hoy conocidos (Elsa Pataky, Sergio Peris-Mencheta, Alejo Sauras, Hugo Silva, Fran Perea, etc), donde ella encarnaba a Carlota, una chica tímida y muy estudiosa.

Tras abandonar la serie se concentró en el cine, en títulos como Báilame el agua donde era una joven que había abandonado su hogar tras pelearse con su familia y se había establecido en Madrid. En Besos para todos, de Jaime Chávarri, interpretó a una joven gaditana de buena familia cuyo novio la dejaba abandonada, al enterarse de que estaba embarazada. En busca de un padre para su hijo intentaba conquistar a un aplicado estudiante. Su papel le valió una nominación al Goya a la mejor actriz revelación.

Su consagración definitiva le llegó en 2001 con Juana la loca, donde se transformaba en el conocido personaje histórico. Aunque el director Vicente Aranda le dio un enfoque discutible a la película, al presentar a la hija de los Reyes Católicos como una mujer obcecada por el deseo sexual que le provocaba Felipe el Hermoso, nadie dejó de reconocer la trabajaba interpretación de la actriz. Por su papel ganó el Goya a la mejor actriz y la Concha de Plata en San Sebastián.

Por desgracia, López de Ayala no supo sacar rentabilidad a la notoriedad que le dio la cinta, pues tardó cuatro años en volver a aparecer en las pantallas, en la coproducción internacional de época El puente de San Luis Rey, que no obtuvo la repercusión deseada. También resultó un tanto decepcionante Obaba, adaptación de una novela de Bernardo Atxaga por parte del realizador Montxo Armendáriz, en la que lo mejor –con diferencia– era su interpretación como maestra.

En la comedia de David Trueba Bienvenido a casa interpretaba a la novia embarazada de un fotógrafo que empezaba a trabajar en una revista, pero ella estaba a un nivel excesivamente superior al de Alejo Sauras, el protagonista masculino. También interpretó a la mujer de Malatesta en Alatriste, una de las mayores superproducciones del cine español, pero a pesar de que aparecía de las primeras en los títulos de crédito, su aparición es mínima y casi anecdótica.

También era Pilar López de Ayala lo mejor de Las 13 rosas, de Emilio Martínez Lázaro, sobre las famosas trece jóvenes ejecutadas en la postguerra. Brillaba con luz propia como Blanca Brisac, una madre de familia católica. Para la cinta de José Luis Guerin En la ciudad de Sylvia se aprendió sus diálogos en francés fonéticamente. No fue la única vez que habló ese idioma, pues repitió en la comedia gala Como los demás, donde era una madre de alquiler contratada por una pareja de gays. También pasó por el cine luso de la mano del veteranísimo Manoel de Oliveira, que en El extraño caso de Angélica la convirtió en la mujer aludida en el título.

Aunque demostró sus cualidades para la acción en Sólo quiero caminar, el film pasó desapercibido. Por suerte, ha recuperado el éxito gracias a Lope, donde encarna a Elena Osorio, una de las dos mujeres de las que está enamorado el celebérrimo dramaturgo protagonista. Justo después de esta cinta ha sido contratada por Juan Carlos Fresnadillo para su ambicioso y prometedor thriller Intruders.

Tan discreta es Pilar López de Ayala que no abre la boca nunca en cuestiones personales. Ni siquiera se ha sabido quién es el afortunado que tiene como pareja.

Goya
2002

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Rumbos

2016 | Rumbos

Durante una noche varios personajes viajan por carretera y experimentan diferentes sentimientos y estados de ánimo. Iván corta con su novia Lucía tras llevarla a su casa en coche. Ésta, desconsolada, contará su historia al taxista Pedro, que le aconsejará sobre el amor. El camionero Paco, cuarentón que nunca ha tenido novia, no sabe cómo declararse a la mujer que quiere, mientras que Alberto y Manu hacen su ronda en la ambulancia, y los jovenzuelos Emilio y Luisito se divierten pisándole a su deportivo. La directora Manuela Burló Moreno endereza el rumbo –nunca mejor dicho– después del traspié que dio con su primer largometraje, la desdeñable comedieta Cómo sobrevivir a una despedida. Aprendida la lección deja a un lado la frivolidad hueca y se embarca en una dramática historia coral, de remarcado realismo, con unos cuantos personajes que pululan durante una misma noche por las carreteras de una gran ciudad. Todos ellos tienen en común la búsqueda de amor, la necesidad de sentirse queridos –o amados, según algún personaje– y las dificultades para sentir satisfechos sus corazones. Aunque cada historia es diversa, Rumbos no acaba de sorprender debido al planteamiento general, que necesariamente es previsible –además del nexo común del programa de radio, todas esas vidas acabarán cruzándose de algún modo–, pero tiene a su favor que el argumento –bien armado, con un montaje claro y cuidadoso al ir mostrando poco a poco cada hilo narrativo– no parece esconder moraleja alguna. Las cosas ocurren. La vida es caprichosa, viene a decir el guión firmado por la propia directora, el destino depara rumbos diversos sin que aparentemente existan motivos que los causen. Existen los cuentos de hadas, pero también la tragedia. Es bien poquito lo que los seres humanos podemos dominar. El amor, el desamor, el llanto, la pérdida, la huida, la duda, el corazón... son cosas que nos arrastran y que no siempre es posible controlar. Nadie es una excepción. Junto a una lograda atmósfera, nocturna y urbana, bien ambientada por la banda sonora de Mikel Salas y por la esmerada fotografía de Unax Mendía, la directora ha conseguido también un loable trabajo del escogido reparto. Todos están estupendos, desde la sensacional Pilar López de Ayala en su papel de culebrón, hasta el sufriente taxista Karra Elejalde, pasando por el siempre talentoso Ernesto Alterio o la todoterreno Carmen Machi, por citar sólo a los intérpretes más conocidos.

5/10
101

2012 | 101

El cortometraje 101 es una exploración sobre la película El extraño caso de Angélica y la manera de entender el cine de Manoel de Oliveira. El documental está elaborado a partir de extractos de la película El extraño caso de Angélica.

Medianeras

2011 | Medianeras

Martín, diseñador web, y Mariana, arquitecta que trabaja de decoradora de escaparates, viven en la misma calle de Buenos Aires. Aunque no se conocen son almas gemelas. Ambos sufren de soledad y buscan la felicidad desesperadamente, mientras luchan contra los males modernos del mundo tecnológico: depresión, neurosis, ansiedad, fobias... Son personas buenas, pero emocionalmente inestables, tristes y tiernas, que sobreviven sin compañía en sus cuchitriles de una de las ciudades más grandes y caóticas del mundo. Notable debut en el largometraje del argentino Gustavo Taretto (1965), quien también es autor del guión. Hasta el momento, Taretto había realizado seis cortometrajes de estimable calidad y, de hecho, este film proviene de uno de ellos del mismo título, producido en 2005. Con un guión llamativamente discursivo, con enormes parrafadas en off sobre el mundo de las personas del siglo XXI, de la gran ciudad, de las paradojas de la incomunicación, de los problemas y vicisitudes de los treintañeros desconcertados ante su presente y su futuro, Taretto ofrece una comedia dramática, con pequeñas dosis de humor, más grisáceo que negro, en un tono que le acerca por momentos a la tragicomedia genuinamente argentina, con inteligentes chistes narrativos, y también visuales, jugando acertadamente con la música y el montaje paralelo. El film es por otra parte un homenaje muy confeso al cine de Woody Allen y especialmente a su película Manhattan, de la cual rescata incluso la escena final de la despedida entre Woody y Mariel Hemingway. Pero en realidad todo el film es muy 'alleniano', con esas referencias continuas a los males psíquicos derivados de la soledad de las grandes urbes, la inseguridad personal y la búsqueda de sentido. Sólo el comienzo de la película es un claro calco del que realizó el genio neoyorquino en su obra maestra de 1979, sólo que aquí las imágenes de Nueva York cambian por las de Buenos Aires. El reparto, prácticamente formado sólo por los dos protagonistas, es un enorme acierto. Tanto Javier Drolas en su papel de informático friki, como la española Pilar López de Ayala como decoradora de maniquíes, hacen espléndidos trabajos y logran que el film gane enteros y el público no pierda nunca el interés por sus personajes.

6/10
Intruders

2011 | Intruders

En su casa en Madrid, un niño de 7 años, Juan, dice ser atacado por un personaje sin cara, para horror de su madre, que creyendo que el chaval puede estar endemoniado, pide ayuda a un joven sacerdote. En otro escenario, Londres, una chica de 12 años, Mia, encuentra en el hueco de un árbol un diario con la historia de Carahueca. Entretanto, su padre, que trabaja en la construcción, quedará muy afectado por el accidente laboral de un compañero. Juan Carlos Fresnadillo presenta una historia de género rodada en inglés, en la línea de sus anteriores trabajos Intacto y 28 días después. Aquí el director canario maneja guión ajeno, de Nicolás Casariego y Jaime Marqués, ha preferido centrarse en crear una atmósfera inquietante, y en intentar no dejar la sensación de que las sorpresas argumentales resultan algo caprichosas. Lo primero lo consigue, lo segundo no tanto. Se embarulla Fresnadillo al racionalizar miedos y temores, a lo Goya con su afirmación de que “el sueño de la razón produce monstruos”. Aquí hay trampas demasiado evidentes para mantener en pie el entramado, e incluso algún momento risible, pero se trata de un aceptable producto comercial, que sigue el camino del fantástico cada vez más transitado por directores españoles, véanse El orfanato y Los ojos de Julia. No hay trabajos memorables de los actores, pero sus personajes tampoco dan más de sí.

4/10
Lope

2010 | Lope

Siglo de Oro español. El soldado Lope de Vega vuelve de la guerra en las Azores, dispuesto a establecerse en Madrid y no volver a servir en el ejército. Tras enterrar a su madre, decide cultivar su pasión por el teatro y los versos, buscando el respaldo del empresario Jerónimo Velázquez. Logrará ganarse su confianza, al tiempo que cultiva una relación amorosa clandestina con su hija, Elena Osorio, y se siente atraído por Isabel de Urbina, de noble familia.El cine hispano sigue haciendo un esfuerzo por abordar tramas interesantes de su apasionante pasado, tras Alatriste y La conjura de El Escorial. Y hay que agradecer el gran esfuerzo de producción, la ambientación histórica es impresionante, y el elenco de actores bastante aceptable. Pero como ocurría en los mencionados títulos, el resultado es desigual. La idea al abordarse libremente la vida de uno de los genios de la literatura española, Lope de Vega, y que remite a Shakespeare enamorado, es ofrecer sus cuitas amorosas, al hilo de su vocación a las letras. Aunque una cosa es la intención, y otra el resultado, un tanto deslavazado.No es fácil dilucidar si es cosa del guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral, o de la puesta en escena de Andrucha Waddington, pero la sensación del conjunto es de escasa vertebración e indefinición de personajes. Valga a tal efecto, un ejemplo. Arranca el film con una carta de Lope dirigida a su madre, y tal recurso epistolar, junto a la muerte de ella, poco aportan a la historia. Se nos indica que al protagonista le importan las apariencias -de ahí ese entierro, por encima de sus posibilidades-, pero luego esto parece inconexo con la posterior descripción del triángulo amoroso, donde los auténticos sentimientos de Lope hacia Elena e Isabel son poco nítidos, y no parecen desde luego en ninguno de los casos los de un enamorado. Es cierto que hay algunas escenas que funcionan -la improvisación de los sonetos, el encuentro de las dos mujeres...-, pero falta el deseable ritmo brioso y domina la frialdad en la narración, con enredos y rencores que no conmueven, y sentimientos y modos de actuar muy básicos, como esas exageradas miradas lascivas de Elena (Pilar López de Ayala) en los primeros pasos del film, o el modo en que se resuelve un juicio. Por otra parte, el conocedor de la obra de Lope echará en falta un mayor recurso a ella, aunque ciertamente, con respecto al caso Shakespeare, el hándicap estriba en que es menos conocida por parte del gran público.

4/10
El extraño caso de Angélica

2010 | O Estranho Caso de Angélica

Noche lluviosa. Se busca a un fotógrafo. El joven Isaac, judío sefardí, es requerido para un encargo singular: tomar unas instantáneas del cadáver de la hermosa Angélica, inesperadamente muerta para desconsuelo de su esposa y de la familia. Cuando procede, cree ver cómo la difunta le sonríe. Una impresión que ya nunca le abandona. El centenario cineasta portugués Manoel de Oliveira recupera un antiguo proyecto, curiosísima historia de fantasmas en la que se ve inmerso el protagonista. Y de nuevo consigue demostrar que es un gran creador de atmósferas, en lo que no deja de ser un ejercicio de estilo, en que se juguetea con la posibilidad de que Isaac esté soñando, perturbado por la belleza de Angélica, y que alguno en su simbolismo podría considerarse próximo a la tomadura de pelo. Los planos están compuestos muy bellamente, con un aire pictórico de claroscuro muy trabajado, y no faltan las parrafadas de algunos personajes –la dueña de la pensión y otros huéspedes– a las que Oliveira es tan aficionado. En el modo de trabajar y en los temas del fotógrafo está presente una añoranza por lo artesanal y lo que constituye verdaderamente la vida. Lo que se nota también en los efectos visuales, nada aparatosos.

6/10
Sólo quiero caminar

2008 | Sólo quiero caminar

13 años después de Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto –su debut como director y mejor película hasta la fecha–, Agustín Díaz Yanes recupera a la protagonista, Gloria Duque, nuevamente interpretada por Victoria Abril. En realidad, no se trata estrictamente de una secuela, pues Díaz Yanes escribió una película de ladronas independiente, con Victoria Abril en la cabeza para la más veterana, y en un momento dado se le ocurrió que la actriz retomara al personaje, quince años después. En esta ocasión, Gloria forma parte de una cuadrilla de mujeres descubiertas por los tipos a los que intentan desvalijar. La mayor parte del grupo logra huir, excepto Aurora, que es enviada a prisión. Mientras, en México, Ana, una prostituta, recibe una insólita proposición de matrimonio por parte de Félix, un mafioso que ha requerido de sus servicios. Ana acepta, porque le parece una buena idea, pero muy poco después su vida se ha convertido en un infierno ante los continuos maltratos. Decide llamar a Gloria, y a sus chicas, que viajan al país azteca para montar una operación y desvalijar a Félix, mientras éste prepara un negocio con un grupo de coreanos, con ayuda de Gabriel, su hombre de confianza, que lleva años esperando que su padre, que mató a la madre, salga de la cárcel para asesinarle. La película acumula detalles groseros en el tramo inicial que están a punto de dar al traste con el conjunto. Por suerte, mejora sustancialmente en cuanto queda claro el objetivo de las protagonistas, y a pesar de alguna caída de ritmo, está narrada con buen pulso. Los encuadres y movimientos de cámara están realizados con una gran imaginación, y además, Díaz Yanes demuestra una gran soltura a la hora de dirigir a su escogidísimo elenco. Victoria Abril demuestra su veteranía retomando el registro de superviviente maltratada por la vida que ahora se ha convertido en madre. También se luce Ariadna Gil, que hace tiempo que andaba en dique seco, en un papel de mujer dura complejo, en el que resulta muy convincente. Pilar López de Ayala y Elena Anaya salen menos, pero están a su nivel habitual. No desentonan los interpretes masculinos, con Diego Luna y José María Yazpik –que ya coincidieron en Nicotina– al más alto nivel. Mucho más irregular que la citada opera prima del cineasta, llama la atención que el tono sea menos realista y dramático, tiene altibajos, se echa de menos una mejor descripción de los personajes, y sus excesos de sexo y violencia pueden llegar a agotar. Incluye más humor y numerosas referencias a clásicos del cine como Atraco perfecto y Grupo salvaje, la más evidente, pues las imágenes del principio del film de Peckinpah se combinan con uno de los momentos clave de la trama. Se ha permitido Díaz Yanes recoger el tema central del legendario western, la lealtad entre personajes amorales en un entorno agresivo en el que la supervivencia es un drama. Pero el film está más cercano a los cócteles ficticios de Tarantino.

4/10
Como los demás

2008 | Comme les autres

Los tiempos cambian que es una barbaridad. Este film francés así lo quiere hacer notar con un planteamiento de lo más “moderno” y todo lo políticamente correcto que uno se pueda imaginar. Manu y Philippe son gays, están enamorados y viven juntos en el barrio parisino de Belleville. Ambos son cuarentones, buena gente, tienen buenos trabajos y aparentemente son felices. Sin embargo, un día la pareja discute porque Manu quiere tener un hijo y Philippe prefiere no oír hablar del tema. Pero como Manu está dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para lograrlo, deciden separarse. La solución para Manu pasará por una boda de conveniencia con Fina, una joven argentina, atractiva y sin papeles, que está dispuesta a alquilar su vientre a Manu para que tenga al hijo deseado. La película dirigida en clave de comedia por Vincent Garenq no esconde su aire amablemente reivindicativo a la hora de mostrar lo normal que es ser homosexual, llevar una maravillosa vida gay y tal y tal. De hecho, el título es muy claro a este respecto: la ideología de género ha de incluir también la cuestión de la adopción. Manu y Philippe son como cualquier otra pareja heterosexual que se quiere, discute, etc., o incluso parecen más sensatos y equilibrados, ya que ellos son ejemplares en sus trabajos –Manu es pediatra, nada menos– y la relación con sus familias, padres, tíos, cuñados y sobrinos, es todo lo idílica que uno puede desear. Son la pareja perfecta, como dice uno de los personajes. La historia no aporta demasiado, pero los responsables han hecho lo posible por vender su idea satisfactoriamente y sin acritud. Y así han dado entrada a un sentido del humor simpático y a un lenguaje decididamente poco agresivo, lo cual se agradece, y también el guión retuerce el planteamiento de la ‘homoparentalidad’ hasta extremos tan exagerados, que la historia se transforma en un auténtico culebrón al más puro estilo Almodóvar, aunque ciertamente mucho más elegante de lo habitual en el cineasta manchego. Por lo demás, hay un buen trabajo interpretativo, con Lambert Wilson a la cabeza, y también destaca el papel de la española Pilar López de Ayala, aunque no deje de ser una comparsa. De todas formas, quien sorprende con los mejores momentos del film es quizá la actriz Anne Brochet (Cyrano de Bergerac), quien en sus pocas apariciones está llena de comicidad y ternura.

4/10
En la ciudad de Sylvia

2007 | En la ciudad de Sylvia

En 2001 el realizador catalán José Luis Guerín (Innisfree) sorprendió a la crítica y al público con su documental En construcción, su obra más famosa, por la que fue galardonado con un Goya y con el Gran Premio del Jurado en San Sebastián. Seis años más tarde entrega este sencillísimo y a ratos fascinante film de ficción que nos traslada a las calles peatonales de la ciudad de Estrasburgo. Guerín capta con su objetivo estampas cotidianas de la ciudad al tiempo que seguimos el itinerario físico (y al cabo también interior) del protagonista, un tipo que ha recalado en un pequeño hotel y va en busca de una mujer llamada Sylvia, a la que conoció años atrás. El cine de Guerín es otra historia. Si el espectador no está totalmente seguro de apreciarlo, mejor que no pruebe "a ver qué pasa", porque precisamente aquí "no pasa nada", apenas se pronuncian diez frases a lo largo del film, y seguramente el arriesgado espectador se suba por las paredes cuando un plano fijo permanezca en pantalla más de lo que el cine convencional le tiene acostumbrado, o cuando Guerín alarga las tomas una vez el protagonista ha salido del encuadre, y mantiene impasible el objetivo y entonces poco a poco nos obliga a detenernos en los detalles de la imagen: un vendedor de flores, un inmigrante, una mujer en el suelo, un letrero… Aunque, por otra parte, bueno, también es muy posible que uno quede completamente anodadado con la inusual y exigente propuesta del director, tan diferente, tan audaz, tan sencilla. Y hay que reconocer que Guerín tiene un descomunal talento para captar la belleza de lo cotidiano y lograr que una mirada, un gesto, un rayo de luz, el movimiento de un cabello, una calle, adquieran vivo sentido. Las pesquisas del protagonista, un tipo joven, delgado y de tez clara, con ese aire de artista a lo Modigliani, casi del siglo pasado, son enormemente sencillas y consisten principalmente en esperar en el café de la Escuela de Arte Dramático a que aparezca Sylvia. Guerín logra captar enormemente la atención cuando ella aparece (una verdadera musa Pilar López de Ayala) y el protagonista la persigue por las calles empedradas de Estrasburgo. Es en esta larguísima secuencia, y en su precedente en el café, en donde el director se revela como un maestro de la planificación y del uso del “tempo” propio de la película. La influencia de Eric Rohmer es clara especialmente en la fascinación que el protagonista siente por el rostro y el cuerpo femenino, en el uso de la luz natural, del sonido real de los viandantes, de las conversaciones, y por la inclusión de la música ambiental (impresionante el sonido de los violines cuando el protagonista dibuja a las mujeres en la mesa del café). Por otra parte, es cierto que muchos pasajes del film resultan opacos, menos logrados, algo reiterativos y hacia el final puede quedar un cierto regusto de confusión. De cualquier forma, Guerín ofrece un cine decididamente contemplativo, poético, con un inmortal motivo de fondo, el de la búsqueda del amor, el del encuentro con esa Sylvia real o irreal, que es a la vez ella y ellas, una mujer y todas las mujeres. La belleza misma, quizá inasible y siempre en despedida. Y quizá también permanente, al menos en su ausencia, como recuerda el plano final.

6/10
Las 13 rosas

2007 | Las 13 rosas

Película inspirada en un episodio auténtico, que siguió a la conclusión de la guerra civil española: el 5 de agosto de 1939 trece mujeres fueron ejecutadas -además de 43 hombres-, en lo que muchos interpretaron como una represalia a un atentado cometido diez días antes, a resultas del cual fueron asesinados un comandante de la guardia civil y su hija. La mitad eran menores de edad, y su crimen (excepto en el caso de Blanca Brisac) era la militancia en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), lo que se consideró "un delito de adhesión a la rebelión", según la sentencia dictada, que impuso la pena capital. Qué difícil es hacer una película medianamente objetiva sobre la guerra civil española. La hora de los valientes y Soldados de Salamina son casi la excepción dentro de un panorama escorado siempre al lado de los derrotados en la conflagración. De entrada estamos ante un film complejo. No sólo por un tema de fondo que aún levanta ampollas -ya entraremos en ello-, sino porque hay que contar la historia de varias mujeres, proporcionar datos de una y otra, y lograr trenzar el conjunto dándole forma unitaria. Esto no acaba de conseguirse. Vemos a unas pocas mujeres -no se llega a tratar de veras a las trece del título-, y se nos pinta con trazos leves su actividad política, y algunos detalles personales, en los que no está claro qué hay de veras y qué de ficción. Están Julia, cobradora de tranvías, con una hermana tuberculosa, que se echa un simpático novio requeté, que la dejará tirada cuando "pintan bastos"; Carmen, la hija de un sargento de la República; Virtudes, con un novio socialista, que se coloca de niñera en una familia franquista, para pasar inadvertida; y el caso más sangrante, Blanca Brisac, católica y de derechas, cuyo crimen es haber dado algún dinero a su cuñado comunista, para ayudarle a sobrevivir. Las encarnan un buen grupo de actrices, pero hasta el hecho de conformar un conjunto de "guapitas" perjudica a la credibilidad. El calificativo "rancia" suele asociarse a menudo a la "derechona", pero existe cierta "progresía" a la que ese adjetivo le viene al pelo, y esta película, desgraciadamente, cae en muchos tópicos que le hacen merecedora de la palabrita "de marras". Se trata de un film que llega mientras se sigue dando vueltas en España a la memoria histórica, y a una ley sobre la misma: pero en vez de contribuir a una mirada serena al pasado, sin rencores ni revanchismos, se opta por los trazos de brocha gorda, a la hora de ridiculizar a los vencedores de la guerra: lemas y canciones como el "Cara al sol", de proclamación obligatoria; falangistas que abusan y maltratan a pobres ancianos de pueblo; la obligatoriedad para las condenadas de pasar por el sacramento de la confesión, si desean dejar una carta de despedida a los seres queridos; las torturas brutales en las cárceles... Todo ello sin un esfuerzo por tamizar el asunto, de buscar un equilibrio, siquiera sea por aquello de "no sólo ser honrado, sino parecerlo" o por no despertar la vergüenza ajena, que la despiertan varios pasajes sonrojantes. Hay cosas o modos de hacer de la propaganda, mostrados en el film, que son ciertos. Proclamas como la de “Españoles, alerta. España sigue en pie de guerra contra todo enemigo del interior o del exterior, perpetuamente fiel a sus caídos. España, con el favor de Dios, sigue en marcha, una, grande, libre, hacia su irrenunciable destino…” estaban ahí, y para una mentalidad contemporánea suenan risibles, pero forman parte del modo de hacer de la época, en uno u otro bando. Y aquí la distorsión consiste en achacarlo sólo a unos, mientras los otros serían los representantes de ideales nobles de verdad, frente a la palabrería vana. Por otro lado, se diría que hay una cierta intencionalidad de entregarnos la versión "laica" de los mártires de la guerra: estaríamos antes unas mujeres que entregan su vida por la causa de la libertad; y aunque nada hay objetable al hecho de subrayar la muerte por unos ideales distintos a los de la fe, esta sensación de revancha, de que se buscar dar respuesta, una especie de "pues nosotros más", le quita fuerza a la historia. Se puede simpatizar más con los de un lado o los del otro, pero en este tipo de filmes ayuda el "sano ejercicio" de ponerse en el lugar de la otra parte, y el trío Pedro Costa-Ignacio Martínez de Pisón-Emilio Martínez-Lázaro no acaba de hacerlo. Brilla por su ausencia lo que supuso la guerra de confrontación brutal, con los horrores perpetrados también en el lado republicano, como el de la persecución religiosa. Así, todo parece reducirse a la imposición de un régimen autoritario que elimina las libertades elementales, y a la represión de quien pretenda contradecirlo.

4/10
Bienvenido a casa

2006 | Bienvenido a casa

Samuel, un veinteañero inmaduro, ha vivido siempre sobreprotegido por Concha, su madre. Pero ahora le ha llegado el momento de dejar su pueblo natal para probar fortuna en Madrid. Allí vive Eva, su novia, que le acoge en su piso. Poco después de conseguir trabajo como fotógrafo en una revista de actualidad, Samuel recibe la noticia inesperada e que Eva se ha quedado embarazada. Esta novedad, sumada a las dificultades de la vida en pareja, trae consigo que a Samuel le entren las dudas. ¿Será lo suficientemente responsable para ser padre? Mientras se plantea incluso abandonar a Eva, pasa noches de juerga con sus compañeros. Mientras toma unas copas con el redactor de deportes, se reencuentra con Nieves, una amiga de la infancia. Autor de La buena vida y Obra maestra, el guionista y director David Trueba probó fortuna en el drama por una vez con Soldados de Salamina, paradójicamente su mejor trabajo hasta la fecha. Ahora vuelve a su género habitual, la comedia, combinando secuencias hilarantes y alocadas, con otras más reflexivas, con fondo dramático. El film está lleno de elementos autobiográficos, sobre todo cuando Trueba critica con saña el mundillo de los medios de comunicación, en los que trabajó antes de hacerse cineasta. Algunos secundarios son memorables, como el crítico de cine ciego, bordado por el actor Juan Echanove, que da a entender cierto resentimiento del director con estos profesionales. Aunque todos son personajes cínicos, bastante desencantados, Trueba sabe sacarles el lado humano. Destaca la interpretación de Pilar López de Ayala, que siempre muestra un altísimo nivel en todos sus trabajos. Obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Málaga.

5/10
Alatriste

2005 | Alatriste

Adaptación de las aventuras del célebre personaje creado por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Se ha realizado un enorme esfuerzo de producción para recrear aquella época en que España era un imperio que empezaba a mostrar sus primeros signos de decadencia. La ambientación es perfecta, se pintan bien las circunstancias políticas, aunque quizá llama la atención la presencia folclórica de algún elemento –Velázquez, por ejemplo–, o la escasa presencia de la religión católica –la religión es algo más que la Inquisición–. No obstante, el solo hecho de abordar una ambiciosa película de aventuras y época, merece un aplauso a Antonio Cardenal y sus socios por su arriesgada apuesta, poco frecuente en España. Dicho esto, hay que decir que el film no acaba de funcionar. Agustín Díaz Yanes ha tomado la decisión de usar elementos de todas las novelas de Pérez-Reverte, con la intención de abarcar la vida completa del capitán Diego Alatriste. Esto da al film un carácter episódico, como de ir avanzando a salto de mata, de escenario en escenario, introduciendo muchos personajes, demasiados. ¿Realmente es necesario sacar medio minuto a Pilar Bardem caracterizada de monja? Quizá habría sido más inteligente seguir la opción de Peter Weir en Master and Commander. Al otro lado del mundo al abordar la saga del capitán Jack Aubrey, creación de Patrick O´Brian; o sea, centrarse en una novela, y tomar si acaso elementos puntuales de otras; pues al film de Díaz Yanes le falta una meta, un lugar al que llegar y que el espectador aguarde con impaciencia. En su modestia, funciona mejor El maestro de esgrima que este film. Destaca el esfuerzo de Viggo Mortensen, Aragorn en El Señor de los Anillos, por hablar un castellano adecuado a su personaje; y sabe darle un aire sombrío, aunque el guión no explique qué le mueve, a no ser que sea el simple afán de aventuras, la camaradería, el ir tirando con su amante actriz, o esa suerte de `hijo´ que es Íñigo de Balboa. El reparto de secundarios está muy bien pensado, aunque destacan Javier Cámara (el primer encuentro del conde duque de Olivares con Alatriste es magnífico, tal vez lo mejor del film), Juan Echanove (que da vida a un desengañado Quevedo), Antonio Dechent y Eduard Fernández (compinches de Alatriste); las féminas tienen menos cancha, se mire como se mire (estamos en un mundo de hombres, y el papel de Elena Anaya no se acaba de entender) e incluso Blanca Portillo, increíble la capacidad camaleónica de esta mujer, tiene una presencia menor, como… Fray Emilio Bocanegra, un hombre evidentemente. Las escenas de acción y de muchedumbres están conseguidas, y destaca la de apertura, de asalto a un puesto moviéndose por el agua, entre la niebla de una noche de luna de atmósfera azulada, que recuerda, y mucho, a la escena del huerto de los olivos en La Pasión de Cristo.

4/10
Obaba

2005 | Obaba

Desde su debut en Tasio (1984), el navarro Monxto Armendáriz se ha situado como uno de los guionistas-directores más destacados de nuestro país. En su filmografía brillan especialmente Historias del Kronen (1995) y Secretos del corazón (1997), sólidos dramas en los que Armendáriz lograba transmitir íntimos sentimientos personales en medio de una ambientación costumbrista muy lograda. Y en Obaba, misterio, sentimiento y costumbrismo, quizá las tres características más comunes de su cine, no sólo vuelven a estar presentes sino que se convierten en el verdadero motor de la película. Lourdes es una joven de veinticinco años que, cámara en mano, se dirige al pueblo de Obaba con la intención de realizar un reportaje para la universidad. Allí, en medio de las montañas, irá descubriendo diferentes episodios en la vida de sus habitantes, mezcla de leyendas y sucesos reales, que ejercen sobre su imaginación una atractivo insuperable, casi mágico. De ese modo, conocerá de primera mano las misteriosas historias de la maestra que esperaba cartas amor que jamás llegaban, del niño enamorado de una chica alemana, del hombre trastornado que habla solo, del lugareño cuyo cerebro fue horadado por un lagarto… La película adapta algunas de las narraciones recogidas en Obabakoak, la obra más famosa del escritor vasco Bernardo Atxaga. Es más que elogiable el esfuerzo de Armendáriz por intentar trasladar a la pantalla, con fluidez y elegancia, el aire entre misterioso y mágico del texto original. Pero también es cierto que el espectador comprueba la dificultad de la empresa al certificar que el digno resultado final no esconde del todo algunas caídas de ritmo y de tensión narrativa. Lo mejor, junto con las caracterizaciones de Pilar López de Ayala y Eduard Fernández, son la realista puesta en escena y la cuidadísima ambientación rural, la cual se ve claramente favorecida por la sobresaliente fotografía del experto Javier Aguirresarobe.

5/10
El puente de San Luis Rey

2004 | The Bridge Of San Luis Rey

Adaptación de la célebre novela de Thornton Wilder, escrita en 1927. En el Perú del siglo XVII, el puente del título se rompe y cinco personas que se encontraban en él caen al abismo. Detrás del argumento se plantea la pregunta de si fue el azar, la providencia o la actuación de las personas quien provocó el desastre. La película indaga acerca de por qué esas personas concretas se encontraban en el puente, a través de la crónica de sus vidas. Sobresale la ambientación y el magnífico reparto internacional, con mención especial para la española Pilar López de Ayala.

4/10
Juana la Loca

2001 | Juana la Loca

1496. La infanta Juana parte rumbo a Flandes. Sus padres, los Reyes Católicos, han concertado su matrimonio con Felipe el Hermoso. Ella emprende el viaje temerosa. Es la primera vez que sale de España, y teme no llegar a amar a su futuro marido. Temor infundado, pues verle y sentirse atravesada por las flechas del amor, es una misma cosa. Lo malo es que hay amores que matan, o que vuelven a la gente loca, o al menos celosa y obsesiva. Y es lo que le va a ocurrir a la enamorada Juana. Aunque se hablaba de que Vicente Aranda iba a basarse en la obra de Tamayo y Baus que inspiró Locura de amor –dirigida por Juan de Orduña–, el director ha preferido tamizarla con sus personales ideas del amor, los celos y el sexo que impregnan toda su filmografía. Ello respetando los hechos históricos en gran medida, y apoyándose sobre todo en el magnífico trabajo de la actriz protagonista, a la que le toca cargar sobre sus hombros todo el peso de la película. Tarea difícil, pero de la que sale airosa Pilar López de Ayala, que logró desbancar en los Goya a la mismísima Nicole Kidman. El esfuerzo de producción ha sido enorme, pero vestuarios y decoración logran el milagro de que viajemos en el tiempo a las cortes de Flandes y Castilla.

3/10
Báilame el agua

2000 | Báilame el agua

David y Carlos son dos colegas veinteañeros que viven en la calle al día. Se sacan unos durillos con improvisaciones musicales en el metro. Ahí es donde David descubre a una chica, María, cuya sola visión acaba convirtiéndose en una obsesión que le arrastra a peligrosos y vertiginosos torbellinos que pueden terminar... en el abismo. Retrato de ambientes marginales, el director Josecho San Mateo asegura que si hubiera tenido que describirla antes de rodarla “palabras altisonantes con amor, sexo, adicción o pobreza hubieran formado parte de mi discurso. Ahora, al ver ese mundo hecho fotogramas, sólo se me ocurre hablar de personas.” La peli ha servido para descubrir a un joven valor: Pilar López de Ayala.

4/10
Besos para todos

2000 | Besos para todos

Tres estudiantes de medicina pasan el verano de 1965 en Cádiz. En principio están estudiando las asignaturas que les han quedado para septiembre. Pero cuando conocen a tres bailarinas en un garito nocturno las hormonas se disparan, y comienzan a pensar en una “asignatura” diferente. Peli del veterano Jaime Chávarri. Aparte de confirmar el talento de Emma Suárez, sirvió para descubrir el de Pilar López de Ayala.

3/10
Al salir de clase

1997 | Al salir de clase | Serie TV

Serie televisiva de impresionante éxito en España, que superó los mil capítulos. Creada por Antonio Cuadri, se trataba de recoger el ambiente estudiantil, lleno de frivolidad y tontería, de un instituto español, con las relaciones y problemas varios de los alumnos y alumnas, un poco con la idea de fondo de las comedias juveniles americanas al estilo Sensación de vivir. Y todo ello mostrado en un formato muy barato, de sitcom, y donde el punto fuerte no eran las tramas ni la intriga, sino la cantidad de personajes que aparecían y desaparecían, y sus interminables enredos. La serie, que ofrecía una visión muy limitada de la juventud, extremadamente egoísta e hipersexualizada, será recordada sobre todo porque por ella pasaron, durante los seis años en que se emitió, más de 100 actores, muchos de los cuales luego siguieron con una carrera exitosa en el cine, como Pilar López de Ayala, Diana Palazón o Alejo Sauras, entre muchos otros. También ofrecía actuaciones musicales de cantantes o bandas reales de gran prestigio, como Laura Pausini, Ella Baila Sola, Amaral, La Oreja de Van Gogh, Shania Twain, Bon Jovi, Lenny Kravitz, Paulina Rubio, Roxette o Enrique Iglesias, por nombrar sólo a unos pocos.

4/10
Menudo es mi padre

1996 | Menudo es mi padre | Serie TV

Serie televisiva emitida por Antena 3 durante dos temporadas. Sigue las vicisitudes del taxista encarnado por El Fary, cuya familia forma la esposa Ángeles, los tres hijos -Juanvi, Jorge y Marta-, y la abuela Felisa. Una de las ocurrencias argumentales fue introducir en varios capítulos a una sueca, que resultaba ser hija del Fary, resultado de un verano con mucha marcha.

3/10
El niño invisible

1995 | El niño invisible

Durante una excursión, un grupo de pequeños amigos descubren una extraña piedra. Deciden ignorarla por miedo a que les cause problemas, pero al volver a casa la encuentran inexplicablemente en su mochila. Enseguida tratan de devolverla al lugar donde la vieron, pero al hacerlo son atrapados por un siniestro personaje que los transporta hasta el siglo XII. Allí descubren que la piedra es la clave para convertir los metales en oro. Pero las consecuencias de la reacción serán terribles, porque un maleficio dice que el sol se oscurecerá y la muerte reinará sobre la tierra. Los valientes niños deberán salvar el futuro. Interpretada por el conocido grupo musical infantil Bom Bom Chip. Una emocionante película de aventuras, donde la magia y la fantasía se mezclan en las maravillosas aventuras de estos niños.

4/10

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