Oscar 2014
Ñam, ñam
Los Oscar 2014 con pizza Ellen DeGeneres, más sabrosos que nunca
Cualquiera que haya acudido a una gala cuya duración puede prolongarse hasta 4 horas sabe que el estómago puede empezar a rugir si no se ha tomado algo antes. Ellen DeGeneres, la presentadora de los Oscar, solucionó este inconveniente encargando unas pizzas.
Uno de los momentos más divertidos de la gala de los Oscar 2014 lo proporcionó Ellen DeGeneres cuando sugirió que seguramente el público plagado de estrellas debía tener hambre, pues la ceremonia se estaba prolongando, y propuso encargar unas pizzas. Lo que parecía un simple chiste verbal se convirtió en realidad cuando la presentadora compareció en el patio de butacas acompañada de un repartidor de pizzas. Y lo cierto es que el distinguido público no hizo ascos a las apetitosas porciones.
Harrison Ford, Kevin Spacey y Brad Pitt se convirtieron en improvisados repartidores, como si estuvieran compitiendo por el Oscar al mejor repartidor, y más de uno fue sorprendido por las cámaras comiendo a dos carrillos, como la siempre natural Jennifer Lawrence. También hicieron su “agosto” con sus porciones Meryl Streep y Julia Roberts, y otras como Kerry Washington se hicieron con una pizza entre las bambalinas.. En cambio Leonardo DiCaprio no apreció el inesperado almuerzo, quizá piense que es comida basura impropia de un “lobo de Wall Street”.
La fusión de Paramount y Warner es suspendida temporalmente
La multimillonaria fusión entre Paramount/Skydance y Warner Bros. Discovery ha sufrido un importante revés judicial. Una jueza federal ha ordenado la suspensión temporal de la operación durante 14 días, dando más tiempo a una coalición de doce estados de EE.UU. para defender su demanda por presuntas vulneraciones de las leyes antimonopolio. La decisión pone en duda el calendario previsto para cerrar una de las mayores operaciones de la historia de Hollywood.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.