IMG-LOGO

Biografía

Kerry Washington

Kerry Washington

43 años

Kerry Washington

Nació el 31 de Enero de 1977 en Nueva York, EE.UU.

Desde el Bronx

21 Enero 2013

Pródigos y cuantiosos estudios en interpretación le dieron la base teórica, y Kerry Washington supo ponerlos pronto en práctica de manera maravillosa. Con “Ray” empezó a gestarse su renombre, sus incursiones en el mundo de la televisión fueron moldeando sus habilidades, y “Djando desencadenado” ha terminado de relanzar su carrera, confiriéndole a esta actriz todoterreno las alas para volar más alto de lo que hasta ahora ha tenido ocasión de hacer.

Kerry Washington nació un 31 de enero de 1977 en el siempre complicado barrio del Bronx, en Nueva York (Estados Unidos). A pesar de que ese contexto social no era precisamente el más apropiado para criarse, y de que en el seno de su familia no existía una tradición por el mundo de la interpretación, Washington siempre tuvo interés en formar parte de él. Y lo hizo bien pronto, ya que en la adolescencia perteneció a un grupo teatral, hecho que despertó su apetito por llegar a ganarse la vida como actriz.

Encauzada ya su vocación, decidió estudiar interpretación en la Spence School de Manhattan, donde se graduó en 1994. Su siguiente salto académico fue en la Universidad George Washington, donde obtuvo en 1998 su título en Teatro. Como el movimiento se demuestra andando, la hora de su debut ante las cámaras le había llegado justo antes de comenzar sus estudios universitarios. Fue justamente en ese 1994, cuando apareció en un episodio de la serie educativa de televisión ABC Afterschool Specials. Ese papel “pedagógico” volvería a repetirse en sus comienzos, tras intervenir en otra serie como fue Standard Devians (1996).

Se iba barruntando poco a poco su salto a la gran pantalla y, ciertamente, ese paso no se demoró. Su primer largometraje fue gracias a Our Song (2000), de corte alternativo, y que le sirvió para llamar ya desde el principio la atención de la crítica. Después aparecería casi testimonialmente en la comedia 9 días (2002) y en el drama de intriga La mancha humana (2003).

Aunque no se le tenga demasiado en cuenta, el film autobiográfico Ray (2004), sobre el excelso músico Ray Charles, fue un verdadero trampolín en la carrera de Washington. Los Oscar al mejor actor principal, un Jamie Foxx con el que volvería a trabajar, y al mejor sonido fueron un escaparate para la cinta y, por supuesto, para ella.

2005 le trajo películas que, si bien no van a pasar a la historia por su calidad, le valen sobradamente para hacer currículum en el circuito comercial. Sr. y Sra. Smith y Los cuatro fantásticos, donde encarnó a Alicia Masters, fueron tales títulos; y con la saga de los superhéroes “marvelianos” repetiría papel en la secuela Los 4 fantásticos y Silver Surfer (2007).

Otros dos retazos del cine más alternativo le vendrían en el 2006. Primero, al interpretar a Rosetta en el drama de historias cruzadas The Dead Girl, todo un cuento oscuro e inquietante que tuvo varias nominaciones para los Independent Spirit Awards. Y en segundo lugar, con la británica El último rey de Escocia que, aparte de ser condecorada con un Oscar, Globo de Oro y varios BAFTA, es una de sus interpretaciones favoritas, como ella misma ha declarado.

La suma de títulos ha avanzado para ella al mismo ritmo que ha ido cumpliendo años. El incesante goteo de cintas le ha llevado a participar en Protegidos por su enemigo (2008), Miracle at St. Anna (2008), la excesiva crítica social de Life Is Hot in Cracktown (2009) o en el melodrama Madres e hijas (2009). La constancia de hacer tres o cuatro filmes por año le ha venido como anillo al dedo a una actriz que siempre ha mostrado su compromiso con las labores políticas, dando su apoyo público en diferentes ocasiones a Barack Obama.

El salto más alto y definitivo que haya dado en su carrera puede que acabe de darse recientemente, después de que Quentin Tarantino decidiera apostar por ella para hacer de mujer de Jamie Foxx en el western Django desencadenado (2012). “En esta historia no sólo hay que fijarse en los personajes, en un viaje épico o en las argucias de las peleas de cowboys; sino también en uno de los pilares de la trama, como es el amor”, ha señalado la propia Washington en diferentes entrevistas a propósito del estreno de la película que está haciendo que su renombre suba como la espuma.

En cuestiones televisivas, ha tenido participaciones más o menos regulares en 100 Centre Street (2001) Boston Legal (2005) y actualmente en Scandal (2012); así como en episodios esporádicos en NYPD Blue (2001), Ley y orden (2001), The Guardian (2002) o Psych (2008).

Celosa de su vida personal, ésta ha estado marcada por el compromiso que adquirió con el también actor David Moscow en el 2004, y que finalizó tres años después. Desde su relación con Efraim Grimberg, un reconocido hombre de negocios, no se le ha vuelto a conocer pareja.

Filmografía
Pequeños fuegos por todas partes

2020 | Little Fires Everywhere | Serie TV

Shaker Heights es una impoluta zona residencial de Cleveland, donde se supone que sus moradores llevan una vida casi perfecta. Elena Richardson, blanca y rubita, casada con Bill y madre de cuatro hijos que rondan la adolescencia, se las arregla además para trabajar en un periódico local. Intenta mantener una buena relación con todos, aunque le cuesta conectar con Izzy, que está sufriendo algo parecido al bullying. Y tiene un club de libro con sus amigas, donde hacen lecturas tan “atrevidas” como “Los monólogos de la vagina”. Al lugar llega la afroamericana Mia Warren, madre soltera de Pearl, artista e independiente, con un pasado oscuro, no ha desvelado nunca a su hija las circunstancias de su nacimiento, quién es su padre. Elena, guiada por su buen corazón, alquila una casa a Mia en muy buenas condiciones, y Pearl empieza a frecuentar la amistad de Moody, uno de los hijos de la casera. Adaptación de la novela homónima de Celeste Ng. Al menos en su versión en forma de miniserie, no resulta excesivamente sutil en su dibujo de personajes y situaciones, y en su mirada a prejucios y diferencias sociales parece seguir los pasos de otras producciones donde domina el punto de vista femenino, como Mujeres desesperadas o Big Little Lies. El desarrollo corre a cargo de Liz Tigelaar, responsable de Una vida inesperada. La idea de fondo es que bajo la superficie de una vida idílica, arden pequeños fuegos de frustración y engaños capaces de chamuscar a cualquiera, una imagen que tiene su reflejo físico en los primeros compases, cuando vemos que la preciosa casa de los Richardson ha sido pasto de las llamas, y se nos explica acudiendo al flash-back a lo largo de los capítulos cómo se ha llegado a tal situación. Hay algo de impostado en el dibujo de las típicas discusiones madre-hija, y en el deseo de las primeras por modelar a las segundas, sin respetarlas lo suficiente como personas libres. Aunque con innegables valores de producción, y reparto con competentes actores, tanto los ya veteranos Reese Witherspoon, Kerry Washington, Joshua Jackson y Rosemarie DeWitt, como los jovencitos y más desconocidos Lexi Underwood, Jade Pettyjohn y compañía, no puede evitarse la caída en el cliché y en los estereotipos con momentos muy de culebrón y casi risibles. Se lleva la palma todo lo relativo al bebé chino entregado en adopción, pero no le andan a la zaga las dificultades de Izzy para sobrellevar el acoso escolar en que sus “compis” la tachan de bollera.

5/10
Confirmación (Confirmation)

2016 | Confirmation

Película basada en hechos reales, acerca de las dificultades que surgieron en Estados Unidos en 1991 cuando George Bush presentó como candidato al Tribunal Supremo al afroamericano Clarence Thomas. De talante conservador, pero negro, parecía el candidato ideal para ser nominado, sin que los demócratas presentaran excesivas objeciones, pero la acusación de acoso sexual de una antigua colaboradora, Anita Hall, se convirtió en un escándalo mayúsculo, con declaraciones escabrosas ante el comité del Senado presidido por Joe Biden, emitidas por las televisiones en abierto en horas de máxima audiencia. Dirigida para HBO por otro afroamericano, Rick Famuyiwa, se trata de una tv-movie correcta pero algo convencional, como en el momento en que Anita acepta declarar ante el comité del Senado a pesar de su resistencia personal, la conciencia de que se juega su carrera. Reconstruye los hechos, con abundante material documental tomado de informativos de la época, y aunque ofrece los puntos de vista de unos y otros, late la idea de un machismo rampante entre las filas sobre todo conservadoras, que fue roto por el caso Anita Hall, que facilitaría en el futuro el acceso de la mujer al Concrego y al Senado. Las interpretaciones son contenidas, se evitan acertadamente los histrionismos.

5/10
Peeples

2013 | Peeples

Mil palabras

2012 | A Thousand Words

Mil Palabras: El charlatán Jack McCall (Eddie Murphy) dice lo que sea preciso con tal de cerrar un trato. Pero tras deformar la verdad con un gurú espiritual, repentinamente descubre que su vida depende de un árbol mágico de mil hojas... una por cada palabra que puede pronunciar. Ahora Jack ha de parar de hablar e inventarse los modos más increíbles de comunicarse o se irá para siempre. Descubre por qué Mil Palabras es una comedia divertida y optimista que tiene todo: “gran reparto, muchas risas y diversión a lo grande”

Django desencadenado

2012 | Django Unchained

1859, tiempos de esclavitud en Estados Unidos. El supuesto dentista y doctor King Schultz ejerce de cazador de recompensas, y compra la libertad de Django con la exclusiva intención de que le sirva para identificar a sus antiguos amos, perseguidos por la ley, y cuya muerte le proporcionará pingües beneficios. Pero surgirá la amistad, y Django se convierte en socio de Schultz a la hora de liquidar a forajidos y cobrar sustancias recompensas. Hasta el punto de que cuando Django le habla de su mujer Broomhilda, que aprendió alemán de su ama en una plantación, eso toca su corazoncito, de modo que acepta ayudarle para lograr la libertad de ella, aunque suponga meterse en la boca del lobo, tratar con el imprevisible Calvin Candie, experto en peleas a muerte entre esclavos negros, los llamados Mandingos. Quentin Tarantino se siente como pez en el agua buceando en la serie B, tocando los palos de todos los subgéneros, ya sea el criminal, la acción de karatekas, el terror, la blaxploitation o el cine de nazis. Ahora con Django desencadenado le toca el turno al spaghetti-western, sus muy queridos Sergio Leone, el Clint Eastwood de antaño o Sergio Corbucci, de quien toma aquí hasta el título, el tema musical y hasta un cameo, Franco Nero. Y si en Malditos bastardos podía permitirse criticar el racismo nazi, ahora convierte en objeto de su ironía y violencia paródica al esclavismo; pero que nadie espere consideraciones sesudas del guionista y director sobre el comercio con seres humanos, el eterno “chico grande” Tarantino, gamberrete donde los haya, entrega, ni más ni menos, un formidable ejercicio de estilo, aparentemente simple en su guión, aunque el libreto tenga su complejidad en el engranaje y la escritura de los diálogos, la creación de la grandilocuencia y el enfatismo, personajes operísticos conscientemente exagerados y que funcionan, entre ellos la pareja protagonista, Jamie Foxx y Christoph Waltz. Toda la parte que implica la presencia del gran villano Leonardo DiCaprio, de tensión creciente, se mueve en el filo de la navaja, y demuestra lo buen director que es Quentin Tarantino, que domina la narrativa fílmica y sabe tensar la cuerda hasta extremos insospechados, también con la curiosísima composición de Samuel L. Jackson, un personaje odioso. De modo que el espectáculo de casi tres horas en que consiste Django desencadenado se pasa en un santiamén, con pasajes surrealistas, su ensalada de violencia, sanguinolenta hasta el paroxismo, sus paradojas de negros negreros y blancos buenas personas, el romanticismo de la chica y esposa nunca olvidada, y los guiños, guiños continuos, en los títulos de crédito, en la banda sonora, en los zooms sesenteros y setenteros, en la violencia seca y cortante. ¿Madurará algún día Quentin Tarantino, como han hecho a su manera y con sus estilos, un Steven Spielberg -allí está su reflexión sobre la esclavitud en Lincoln- o los hermanos Coen? Tal vez, pero decididamente, no hoy, no con Django desencadenado.

8/10
The Details

2011 | The Details

Scandal

2011 | Scandal | Serie TV

Una consultora y un grupo especial de juristas trabajan juntos para resolver todo tipo de crisis: un escándalo público, investigaciones de alto nivel político, imprevistos que dañan la imagen de empresas y personas, asuntos de salud internacional y crisis financieras. El equipo es capaz de burlar la ley para conseguir lo que piden sus clientes.

For Colored Girls

2010 | For Colored Girls

Madres & hijas

2009 | Mother and Child

La película arranca con una joven de catorce años que se queda embarazada y entrega a su bebé, Elizabeth, en adopción. Treinta y siete años después, nunca ha conocido a sus padres biológicos, y una serie de avatares le desligaron de los adoptivos, por lo que se ha convertido en una persona egoísta, que va a lo suyo, abogada de prestigio, y 'devorahombres' que se hizo una ligadura de trompas renunciando así a la maternidad. Por otro lado una mujer mayor, Karen, enfermera, cuida a su madre, enferma de cáncer; está amargada, y parece envidiar la relación que tiene la muchacha que ayuda en casa con su hija; además está un matrimonio negro, con deseos de adoptar, y que deben entrevistarse con una jovencita negra soltera, que vive con su madre, dispuesta a dar su bebé en adopción, aunque antes ha de dar su aprobación a los potenciales padres. El colombiano Rodrigo García se ha aficionado a las historias corales -Cosas que diría con sólo mirarla, Nueve vidas- donde hay entre los personajes, predominantemente femeninos, ciertos nexos de unión, que se van descubriendo a medida que transcurre el metraje. Aquí liga las historias a través del centro de adopción regentado con enorme caridad por unas religiosas católicas, y las subtramas, muy humanas a pesar de ciertos aspectos miserables, tienen que ver con la maternidad, relaciones de madre e hija: generosidad, perdón, saber pasar página, y por supuesto amor, son los mimbres necesarios para alcanzar en tales tesituras la felicidad, superando así mil adversidades y debilidades que nunca faltan. Se le puede reprochar alguna 'trampa', un azar demasiado caprichoso para atar cabos sueltos del guión, pero el conjunto es poderoso, sirve para ver lo mejor y lo peor del ser humano, con una propuesta nítida por lo primero, una mirada esperanzada. Como suele, García cuenta con un espléndido reparto, donde mandan las mujeres -Naomi Watts, Annette Bening, Kerry Washington hacen grandes trabajos-, pero donde también hay tajo para sus compañeros masculinos, especialmente Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, éste estupendo aguantando el carácter imposible del personaje de Benning.

6/10
Miracle at St. Anna

2008 | Miracle at St. Anna

Protegidos por su enemigo

2008 | Lakeview Terrace

Chris y Lisa son un joven matrimonio, él blanco, ella negra, que se acaban de mudar a Los Ángeles, a una bonita casa en una zona residencial. Tienen como vecino a un policía negro viudo, Abel, padre de dos chicos. Enseguida les sorprende este personaje, que combina aires chulescos y resueltos, con los modos de padre preocupado con que afea su exhibicionismo amoroso en la piscina, por la mirada curiosa con que sus hijos les han observado. El caso es que Abel parece perpetuamente cabreado, se diría el típico vecino dispuesto a hacer la vida imposible a los recién llegados, al estilo del interpretado por Michael Keaton en De repente, un extraño. ¿Será tan rarito por el estrés del trabajo policial? ¿Estamos ante un psicópata? ¿O se trata de una mirada racista, Abel no aguanta que un blanquito esté con una linda “hermana”? Hasta puede que sea todo eso más algún secreto en la muerte de la esposa de Abel. Y mientras, los incendios que vienen azotando a California se aproximan, con sus peligrosas llamas, al barrio... Pena. Pena, penita, pena. Porque quien rueda este convencional thriller, es nada menos que Neil LaBute, antaño autor de películas duritas, pero con algo de chicha, como En compañía de hombres y Amigos & vecinos, y responsable de ese gran film que dio a conocer a Renée Zellweger llamado Persiguiendo a Betty. Pero ya en Wicker Man sorprendió desagradablemente, demostrando que las pelis de miedo no son lo suyo. Y aquí sigue con su rumbo errático, al entregar una historia que podía haber filmado cualquier director de medio pelo, donde lo mejor es Samuel L. Jackson, que compone su atormentado personaje con la misma facilidad con que se pela una mandarina.

4/10
Los 4 fantásticos y Silver Surfer

2007 | Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer

Reed ‘Mr. Fantástico’ Richards y Susan ‘Mujer invisible’ Storm están a punto de casarse. Sin embargo, algo inquietante acecha sobre la ciudad y amenaza con impedir la boda, ya que extraños apagones y cambios de temperatura se están produciendo por todo el mundo. La alta cúpula estadounidense acude al jefe de "Los 4 fantásticos" –que ahora forman una especie de empresa especializada en salvar a la humanidad– para que investigue. Éste da largas al alto mando pero cuando está teniendo lugar su boda se produce un fundido de energía en la ciudad. La culpa la tiene un extraño alienígena de color plateado que a bordo de una especie de tabla de surf está produciendo cráteres por toda la corteza terrestre. La razón: el planeta Tierra va a ser destruido. Segunda película sobre los cuatro amigos con superpoderes, basada en el cómic de Marvel creado por Stan Lee (que cuenta con un divertido cameo en el film). Como en Los 4 fantásticos, el tono de esta segunda película es suave y poco tenebroso, adecuado para una mentalidad infantil y no tanto para adultos, aunque el guión incluye algunos chistes verdecillos… La historia es simple (literalmente se trata de salvar el mundo) y centra su atención en el equilibrio entre la boda de Reed y Susan, el cumplimiento de sus responsabilidades como superhéroes y la catástrofe que amenaza a la Tierra. Las escenas de acción son escasas y no demasiado espectaculares, y en su lugar se introducen otros elementos dramáticos y cómicos entre Susan y el alienígena, Mr. Fantástico y el malvado Victor Von Doom, e incluso entre el frívolo John ‘Antorcha humana’ Storm y Ben ‘La cosa’ Grimm, más amigos que nunca. En general, el film es agradable, a ratos divertido, y aunque carece de suficiente intensidad no dista demasiado del estilo del cómic original.

4/10
Pequeño pero matón

2006 | Little Man

Calvin, prófugo de la justicia extremadamente bajito, se hace pasar por un bebé abandonado. Así le adoptará una pareja, en cuyo apartamento se oculta un diamante robado. El director Keenen Ivory Wayans y sus hermanos, responsables de las infumables Scary Movie 1 y 2, basan su humor en una sucesión de groserías, como los hermanos Farrelly, pero carecen por completo de la pericia cómica de los autores de Algo pasa con Mary.

2/10
El último rey de Escocia

2006 | The Last King of Scotland

Curioso acercamiento a la figura del sanguinario dictador de Uganda Idi Amín, a través de un personaje ficticio, felizmente ideado por el novelista Giles Foden. El doctor Nicholas Garrigan es un joven recién licenciado en medicina, amante del fútbol y acérrimo partidario de la independencia de Escocia, que llega a Uganda dispuesto a ejercer su profesión como quien se apunta a un campamento de verano. Con mentalidad de ‘hombre blanco bueno’, quiere echar una mano con sus conocimientos en una misión. Pero a la vez quiere gozar de la gente y el exotismo, y acostarse con quien se ponga a tiro, sea una lugareña, o la esposa del misionero a que quien se supone desea ayudar. Su superficial visión del mundo va a ser puesta a prueba cuando el presidente del país es derrocado y le sucede Amín. De modo casual se cruza en su camino, y cura al mandatario una mano lesionada. Amín, encaprichado con el doctor escocés, le ofrece convertirse en su médico personal. Y Nicholas, con su ego más hinchado que un pavo, accede. Durante mucho tiempo va a mirar a otra parte mientras las atrocidades de Amín se suceden. Kevin Macdonald ha destacado hasta la fecha en el campo del documental, con trabajos tan notables como Tocando el vacío. Aquí hace convincente el guión pergeñado por Peter Morgan y Jeremy Brock, donde la frivolidad del doctor Garrigan sirve para que el choque con la dura realidad sea más efectivo. James McAvoy, conocido sobre todo por su fauno de Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, aguanta bien el tipo como este doctor, muy representativo de cierto espíritu moderno poco comprometido y que ignora el significado de la lealtad, cómplice del presidente aunque sólo sea por su ceguera culpable. Su papel sirve de lente de aumento para el goloso papel de Amín, un siniestro ‘compañero de juegos’, ‘niño grande’, al que Forest Whitaker, con sus ojos inyectados en sangre, su piel sudorosa, y sus discursos salpicados de bromas infantiles, construye a la perfección. Algunos pasajes son de una violencia no apta para todos los paladares.

6/10
The Dead Girl

2006 | The Dead Girl

Sórdida película coral compuesta de cinco segmentos, todos alrededor del hallazgo en el campo del cadáver de una joven asesinada. El film se fija en la mujer que encuentra el cuerpo, capitidisminuida por culpa de su dominante madre inválida; en la familia de una forense, que cree que se trata del cadáver de la hermana e hija, desaparecida hace muchos, muchos años; en el asesino, un hombre mayor, frustrado, cuyo secreto descubre su esposa; en la auténtica madre de la víctima, que descubre el tipo de vida que llevaba su prostituida hija; y en la víctima, madre de un bebé.El deprimente conjunto sirve para ofrecer trabajo a un montón de notables actores, pero poco más. Domina una visión muy negativa y desesperanzada del ser humano en la América profunda, pues los distintos personajes acumulan un montón de frustraciones para las que no parece haber arreglo. Con supuesta mirada objetiva se nos viene a decir algo así como "las cosas son como son, esto es un asco, pero es lo que hay".

4/10
Sr. y Sra. Smith

2005 | Mr. & Mrs. Smith

John y Jane Smith son un matrimonio convencional que vive en la tediosa monotonía diaria. Residen en un barrio adinerado, tienen un chalet confortable y todo les va bien. Pero en realidad, el uno y la otra se desconocen absolutamente, porque ambos se ganan la vida como asesinos profesionales en las dos “organizaciones” rivales más importantes de este curioso ámbito laboral. Y el señor y la señora Smith son los mejores cuando se trata de eliminar a un objetivo. Pero un día, el trabajo de uno interfiere en el del otro, de modo que, tras el estupor del descubrimiento, los dos cónyuges reciben órdenes de matar a su media naranja. La película es una locura de principio a fin, ya que la acción más alucinante, la comedia surrealista y el romance pasional se unen de modo completamente inverosímil, ríete de Rambo en sus mejores momentos. Pero… ¿a quién le importa el guión? Está claro que en esta película tan sólo queremos ver en acción a dos de los actores más “ad-mirados” del panorama Hollywood y del papel couché, para cuyos personajes, por cierto, también fueron candidatos Nicole Kidman, Catherine Zeta-Jones, Johnny Depp o Will Smith. En fin, que ya se ve que el tirón de la fama era importante. Doug Liman, quien demostró su extraordinario manejo de la acción en El caso Bourne (2002), hace alarde otra vez de una pericia notable al rodar algunas secuencias muy brillantes y moviditas, como el juego del gato y el ratón en la casa de los Smith o el intenso tiroteo en los grandes almacenes. Y además de extraer –como era de suponer– todo el sex appeal de la pareja en alguna secuencia subida de tono, Liman también aporta cierta originalidad en unos divertidos insertos tipo psicoanálisis, que, a modo de prólogo y epílogo muestran la enorme química que existe entre Brad Pitt y Angelina Jolie, quizá las estrellas más de moda de la actualidad.

5/10
Los 4 fantásticos

2005 | Fantastic Four

Reed Richards, prestigioso astronauta y científico, planea un viaje espacial para estudiar el centro de una tormenta cósmica. Cuando el gobierno recorta fondos a la investigación, Richards se ve obligado a aceptar el apoyo de Victor Von Doom, multimillonario y antiguo rival de la universidad. Una vez que éste le cede fondos suficientes, Richards inicia el vuelo espacial, para el que contará como tripulantes con su mejor amigo, el astronauta Ben Grimm, su antigua novia Susan Storm, y el hermano de ésta, el piloto John Storm. Por un error de cálculo, la estación espacial acaba engullida por una nube de radiación que produce cambios en el ADN de los tripulantes. Poco después de regresar a la Tierra, los cuatro descubren que poseen nuevas habilidades representativas de los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire. El cuerpo de Richards se estira y se transforma como si fuera líquido; Sue es capaz de volverse tan invisible como el aire; John se convierte en un hombre de fuego; y Ben acaba siendo permanentemente un gigantón de piedra. Si son capaces de controlar sus poderes, podrán librar al mundo de la amenaza en ciernes de un supervillano. Tim Story, responsable de La barbería y Taxi: derrape total, adapta uno de los primeros y más conocidos comics de Stan Lee, creador de X-Men y Spiderman, y como éstos,  publicados por la editorial Marvel. Rigurosamente fiel al original, tiene el tono juvenil de los tebeos, a diferencia de otras películas de superhéroes más realistas, pero también más oscuras, como la reciente Batman Begins. Además, incorpora muchos golpes de humor y sofisticados efectos especiales. Es curioso que los responsables del film hayan apostado por jóvenes actores para el reparto. La única conocida es Jessica Alba, intérprete de Sin City y la serie Dark Angel, que aunque sólo tiene 23 años, hace creíble a su personaje, teóricamente una mujer más madura. También es meritorio el trabajo del completo desconocido Michael Chiklis, que con grandes dosis de maquillaje hace creíble a Ben Grimm, más conocido como ‘La cosa’.

5/10
Ray

2004 | Ray

Si hay un género capaz de evidenciar las debilidades del cine a la hora de ahondar en las interioridades del ser humano, ése es el llamado biopic, historias que pretenden abarcar y hacer balance de lo que ha sido la vida de una persona real. El mayor elogio que cabe hacer de Ray es que nos lleva extraordinariamente cerca de Ray Charles Robinson (1930-2004), leyenda musical que aunó estilos tan variados como el jazz, el rythhm & blues, el gospel, el rock & roll e incluso el country. Taylor Hackford (director de Noches de sol y Prueba de vida, y productor de Cuando éramos reyes) evita entregar una serie de retazos biográficos, cosidos con más o menos esmero, gracias al sólido guión de James L. White. La historia arranca con el viaje en autobús que lleva al joven ciego negro Ray desde Florida al ambiente jazzístico de Seattle. Trama líneal ascendente de corte clásico, ayuda a conocer la limitación física del protagonista, su incipiente genio musical, las gentes de su entorno, los primeros éxitos, y la relación con la discográfica Atlantic Records, sorprendentemente humana. Los logros en su carrera artística vienen entreverados con una agitada vida personal, donde la presencia de una esposa que le quiere, Della Bea, no impide las relaciones amorosas con otras mujeres, algunas prolongadas en el tiempo, o la caída en la drogadicción. Pero lo que imprime hondura emocional a la narración de la lucha profesional y familiar de Ray son los flash-backs, que retrotraen a su infancia, Arcadia feliz pero también época de traumas: importancia esencial, en estas escenas y en otras oníricas, reviste la maravillosa figura materna de Aretha Robinson. Antes de su muerte, el propio Ray Charles dio luz verde al film. Lo que no significa que se caiga en la pura hagiografía, pues se aborda su descenso a los infiernos con sinceridad, no reñida con la elegancia. Pero sobre todo se intenta contar una historia de superación, gracias a los apoyos adecuados; la realización, una vez más, del sueño americano, con actos que redimen, como el significarse en la lucha por la igualdad racial. Jamie Foxx hace una gran caracterización del genial músico, a lo largo de todo el metraje. Y los demás actores, sin duda secundarios, están a su altura, con mención especial para la desconocida Sharon Warren, que compone una madre inolvidable.

7/10
Ella me odia

2004 | She Hate Me

El afroamericano Spike Lee es un cineasta que ha demostrado ser capaz de rodar cualquier cosa. La pena es que, como en este caso, se empeñe precisamente en rodar cualquier cosa. Porque aquí maneja una trama argumental imposible, donde mezcla la denuncia política con la farsa, el lesbianismo y la paternidad múltiple, configurando un completo disparate, cuyo resultado final era imposible que se sostuviera. La cosa arranca en una multinacional farmacéutica a punto de descubrir la vacuna definitiva contra el sida. El principal investigador de la compañía se suicida, y el vicepresidente del grupo, Jack, un negro, comprueba en una cinta que dejó este hombre que en la compañía había una corrupción de aquí te espero; y muestra su disposición para declarar ante el correspondiente comité del Senado. Pero entretanto Jack se queda sin empleo, y el resto de empresas a las que acude buscando trabajo le ningunean. Al tiempo, le han bloqueado las cuentas bancarias. Hasta aquí, estamos ante una trama de trapicheos empresariales que promete. Pero la cosa pega un giro argumental muy forzado cuando la ex mujer de Jack, ahora lesbiana, acude con su novia a verle con una insólita proposición que aliviará sus penurias económicas. Debe dejar embarazadas a ambas, y le pagarán por ello. A partir de aquí se monta un negociete en que muchas mujeres acuden a Jack con idéntica petición, incluida la hija de un capo mafioso. Resulta difícil señalar adónde quiere ir a parar Spike Lee con su film, desperdicio de su talento (el director se diría que es capaz da filmar con los ojos cerrados, aunque se agradecería que los mantuviera abiertos) y el de su equipo técnico y actoral. El cineasta no evita las escenas de sexo, mientras intenta conjugar humor y drama sin éxito. Su denuncia a un EE.UU. propiciado por el presidente George W. Bush y antecesores como Nixon llega a destiempo; y en cuanto a su mirada a los bancos de semen, se diría que intenta mostrar las complicadas situaciones a que pueden dar lugar, de hijos sin padres conocidos, y padres con numerosos hijos, pero el tono es demasiado frívolo para sacar alguna conclusión; en cuanto a las relaciones amorosas, hay una mirada comprensiva a las relaciones entre personas del mismo sexo, y un desenlace en que parece decirse que las relaciones "tripartitas" (dos mujeres y un hombre) podrían ser un modelo familiar más.

4/10
El mundo de Leland

2003 | The United States of Leland

Aunque Leland Fitzgerald parece un muchacho normal, asesinó a un niño retrasado, hermano de su novia, y está recluido en un correccional. Un profesor del centro intenta buscar explicación a la tragedia, que lógicamente ha arruinado las vidas de los padres y la hermana de la víctima. Pero también la de los padres del acusado, que se han separado, y la de una joven pareja, amigos de estos últimos. Debut como guionista y director de Marthew Ryan Coge, que ejerció durante dos años como profesor de jóvenes conflictivos y decidió compilar sus experiencias en una película. Aunque está narrada a base de flash-backs que a veces pueden parecer un tanto confusos, el tema es interesante y cuenta con buenos actores, como Kevin Spacey, que también ejerce de productor ejecutivo y Don Cheadle (Hotel Rwanda). El protagonista lo interpreta Ryan Gosling, que dejó un buen sabor de boca con The Believer.

4/10
El color de la venganza

2003 | Sin

Quince años después de retirarse del servicio, un policía vuelve a su antiguo escuadrón de homicidios, para investigar el secuestro de su hermana. Descubre que el culpable es un siniestro individuo, Charlie Strom, que busca vengarse de él por un hecho que ocurrió en el pasado. La interpretación de Gary Oldman, en su salsa como el malo de la función, es lo más relevante de este thriller.

2/10
La mancha humana

2003 | The Human Stain

El profesor Coleman Silk tiene un gran prestigio en la universidad. Está a punto de jubilarse, sin embargo su carrera académica termina de un modo inesperado: enfrentándose a unas falsas acusaciones de racismo. Tras el improvisto varapalo, Coleman conoce a Faunia, una mujer mucho más joven que él, con la que comienza a vivir una aventura erótica que va a traerle severos problemas. El más importante tiene que ver con su propia identidad, con la sinceridad de su vida y con un secreto del pasado que atormenta su memoria una y otra vez. Junto a ello, deberá enfrentarse a la violencia del ex marido de Faunia. El reputado director Robert Benton (Kramer contra Kramer, Ni un pelo de tonto) adapta una novela de Philip Roth, prestigioso novelista estadounidense, propenso a narrar con desesperanza los sinsabores de la sociedad norteamericana. La película es una indagación acerca del sufrimiento que supone vivir en la mentira y cómo ésta acaba sin duda revolviéndose contra uno mismo. Benton rueda con estilo correcto, límpido en las escenas ambientadas en 1998, pero vertiendo una fotografía más calida cuando rescata momentos del pasado. Pero quizá lo que provoque extrañeza sean los personajes y sus vivencias: los postulados del secreto de Coleman pueden resultar fácilmente rebuscados y la expansión erótica entre él y Faunia, una mujer claramente desequilibrada, padece de falta de credibilidad. Si esto no es suficiente para alejar al espectador de sus problemáticas, se debe exclusivamente a la labor de los actores, unos Anthony Hopkins y Nicole Kidman que demuestran su talento también en proyectos desiguales, y que están estupendamente secundados por Gary Sinise, como el biógrafo de Coleman, y por Ed Harris como el violento ex marido.

4/10
9 días

2002 | Bad Company

¿Hay algo peor que ignorar que tienes un hermano gemelo? Ya lo creo que sí: enterarte de que dicho hermano ha sido asesinado cuando andaba trabajaba en una misión para la CIA, y que tú tienes nueve días, nueve, para sustituirle en una delicada operación de compra de armas. Y aunque el cuerpo le pide a Chris Rock dejar la cosa para otra ocasión, su conciencia cívica le lleva a hacer un cursillo acelerado de espía. Aunque físicamente idénticos, los “hermanitos” Jake y Kevin no podían ser más diferentes. El primero va de coleguilla, y utiliza un lenguaje de la calle. Mientras que el superespía tenía formación universitaria, y hablaba varios idiomas. Así que su maestro de espías, el gran Anthony Hopkins, va a tener que esforzarse para que su joven aprendiz esté en condiciones de engatusar a unos traficantes de armas, que están comerciando con armas nucleares de la antigua Unión Soviética. Lo que, es fácil imaginarlo, podría dar lugar a una catástrofe de dimensiones planetarias. Jerry Bruckheimer, acostumbrado a producir "blockbusters" destinados a insaciables devoradores de palomitas (Top Gun, La roca, Armageddon, Con Air, Pearl Harbor), ofrece otro film de acción, dirigido por el siempre competente Joel Schumacher (Tiempo de matar, Un día de furia).

4/10
Espera al último baile

2001 | Save The Last Dance

Sara, hija única de padres divorciados, desea triunfar como bailarina. La muerte inesperada de su madre mientras hacía una prueba de ingreso en una academia de baile la deja hecha polvo. Entonces se va a vivir a un barrio afroamericano de Chicago con su padre músico. En el instituto conoce a Derek, joven negro, buen estudiante y gran bailarín, que la inicia en el hip-hop. Entre medias surge, oh-la-lá, el amor. Peli de jóvenes que buscan triunfar en el mundo de la música, del estilo Fama (1980), Flashdance o, más reciente, El ritmo del éxito. El director Thomas Carter ya había mostrado interés por la cuestión musical en Rebeldes del Swing. Y allí también se hacía presente la cuestión racial, pues el film estaba ambientado en la alemania nazi.

5/10

Últimos tráilers y vídeos