Cualquiera que haya acudido a una gala cuya duración puede prolongarse hasta 4 horas sabe que el estómago puede empezar a rugir si no se ha tomado algo antes. Ellen DeGeneres, la presentadora de los Oscar, solucionó este inconveniente encargando unas pizzas.
Uno de los momentos más divertidos de la gala de los Oscar 2014 lo proporcionó Ellen DeGeneres cuando sugirió que seguramente el público plagado de estrellas debía tener hambre, pues la ceremonia se estaba prolongando, y propuso encargar unas pizzas. Lo que parecía un simple chiste verbal se convirtió en realidad cuando la presentadora compareció en el patio de butacas acompañada de un repartidor de pizzas. Y lo cierto es que el distinguido público no hizo ascos a las apetitosas porciones.
Harrison Ford, Kevin Spacey y Brad Pitt se convirtieron en improvisados repartidores, como si estuvieran compitiendo por el Oscar al mejor repartidor, y más de uno fue sorprendido por las cámaras comiendo a dos carrillos, como la siempre natural Jennifer Lawrence. También hicieron su “agosto” con sus porciones Meryl Streep y Julia Roberts, y otras como Kerry Washington se hicieron con una pizza entre las bambalinas.. En cambio Leonardo DiCaprio no apreció el inesperado almuerzo, quizá piense que es comida basura impropia de un “lobo de Wall Street”.
