Reportajes
“Tarde para la ira”, “Un monstruo viene a verme” y Emma Suárez triunfan en los Premios Goya 2017
“Tarde para la ira” vive una noche de alegría en los Premios Goya, al arramplar con el premio más importante, mejor película, y los relativos a director novel (el hasta ahora intérprete Raúl Arévalo), actor de reparto (Manolo Solo), y guión original. Justo reconocimiento para un film que no parece una ópera prima, y con el que se reconoce un excepcional año para el thriller en el cine español.
Foto: Academia de cine.
Pero en número ha arrasado (con nueve) Un monstruo viene a verme, pues Juan Antonio Bayona se ha hartado de llorar (hasta le han tenido que servir una tila) viendo a sus colaboradores recogiendo los galardones en dirección de producción, montaje, dirección de fotografía, dirección artística, maquillaje y peluquería, efectos especiales, sonido y música original, además de recibir el suyo propio, al mejor realizador. Que se lleve los premios técnicos un film con una factura tan apabullante resulta bastante acertado.
La otra gran triunfadora de la noche ha sido Emma Suárez por su doblete, como mejor actriz, por Julieta, y actriz de reparto, por La próxima piel. Supone un acertado tributo a una actriz resucitada tras unos años injustamente en dique seco.
Por lo demás, pocas sorpresas, pues hasta el premio a la mejor canción para Silvia Pérez Cruz, por "Ai, ai, ai", deCerca de tu casa, estaba cantado, y no descuadran demasiado ni Elle como película europea, ni El ciudadano ilustre como iberoamericana. No se salía del todo de los pronósticos que Paola Torres, se haya impuesto en vestuario por su impecable labor en 1898: Los últimos de Filipinas o Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, en guión adaptado por El hombre de las mil caras, un trabajillo complicado que han sabido resolver, y que por la misma película, Carlos Santos sería el actor revelación por su impresionante transformación en Luis Roldán. Quizás resultaba un poco más complicado de predecir que la joven Anna Castillo haya sido la actriz revelación por su espontánea labor en El olivo, o que Roberto Álamo sea el mejor actor principal por su retrato de un duro policía en Que dios nos perdone. Pero nadie se habrá quedado pasmado.
Dejando aparte las preferencias personales, ninguna elección de este año ha sido desacertada o disparatada. Un poco desigual sin embargo el trabajo de Dani Rovira, que ha ejercido como presentador por tercer año consecutivo. Su entusiasmo no ha estado siempre acompañado por el guión. Sí que se ha acertado con un esfuerzo por no centrarse en cuestiones políticas, con alguna excepción como la inevitable referencia a Donald Trump. Por su parte, la veterana Ana Belén deslució un poco el que debería haber sido el momento más emotivo, cuando ha recibido el Goya de Honor, al no apostar precisamente por la brevedad.
En suma, la gala de la 31ª edición de los Premios Goya, que ha tenido lugar en Marriott Auditorum Hotel, de Madrid, puede ser calificada como un poco lenta, con algún error (no estaba muy previsto el agua para quienes estaban hablando, como se comprobó en dos ocasiones, se confundió la foto de Bayona de niño con la de su hermano) pero ni de lejos ha sido el peor año.
LISTA COMPLETA DE GANADORES DE LOS PREMIOS GOYA 2017
Mejor película
Mejor director
Juan Antonio Bayona, por Un monstruo viene a verme
Mejor director novel
Raúl Arévalo, por Tarde para la ira
Mejor actor protagonista
Roberto Álamo, por Que Dios nos perdone
Mejor actriz protagonista
Emma Suárez, por Julieta
Mejor actor de reparto
Manolo Solo, por Tarde para la ira
Mejor actriz de reparto
Emma Suárez, por La próxima piel
Mejor actor revelación
Carlos Santos, por El hombre de las mil caras
Mejor actriz revelación
Anna Castillo, por El olivo
Mejor guión original
David Pulido y Raúl Arévalo, por Tarde para la ira
Mejor guión adaptado
Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, por El hombre de las mil caras
Mejor dirección de producción
Sandra Hermida Muñiz, por Un monstruo viene a verme
Mejor montaje
Bernat Vilaplana y Jaume Martí, por Un monstruo viene a verme
Mejor dirección de fotografía
Óscar Faura, por Un monstruo viene a verme
Mejor dirección artística
Eugenio Caballero, por Un monstruo viene a verme
Mejor diseño de vestuario
Paola Torres, por 1898: Los últimos de Filipinas
Mejor maquillaje y/o peluquería
Marese Langán y David Martí por Un monstruo viene a verme
Mejores efectos especiales
Pau Costa y Félix Bergés, por Un monstruo viene a verme
Mejor sonido
Peter Glossop, Oriol Tarragó y Marc Orts, por Un monstruo viene a verme
Mejor música original
Fernando Velázquez, por Un monstruo viene a verme
Mejor canción original
Silvia Pérez Cruz, por "Ai, ai, ai", de Cerca de tu casa
Mejor película documental
Mejor película de animación
Psiconautas: Los niños olvidados
Mejor película iberoamericana
El ciudadano ilustre (Argentina)
Mejor película europea
Elle (Francia)
Mejor cortometraje de ficción
Time Code
Mejor cortometraje documental
Cabezas habladoras
Mejor cortometraje de animación
Decorado
Goya de Honor
“Tarde para la ira” vive una noche de alegría en los Premios Goya, al arramplar con el premio más importante, mejor película, y los relativos a director novel, actor de reparto (Manolo Solo), y guión original. Justo reconocimiento para un film que no parece una ópera prima, y con el que se reconoce un excepcional año para el thriller en el cine español.
Pero en número ha arrasado (con nueve) Un monstruo viene a verme, pues Juan Antonio Bayona se ha hartado de llorar viendo a sus colaboradores recogiendo los galardones en dirección de producción, montaje, dirección de fotografía, dirección artística, maquillaje y peluquería, efectos especiales, sonido y música original, además de recibir el suyo propio, al mejor realizador. Que se lleve los premios técnicos un film con una sólida factura resulta bastante acertado.
La otra gran triunfadora de la noche ha sido Emma Suárez, por su doblete, como mejor actriz, por Julieta, y actriz de reparto, por La próxima piel. Supone un acertado tributo a una actriz resucitada tras unos años injustamente en dique seco.
Por lo demás, pocas sorpresas, pues hasta el premio a la mejor canción para Silvia Pérez Cruz, por "Ai, ai, ai", de Cerca de tu casa, estaba cantado, y no descuadran demasiado ni Elle como película europea, ni El ciudadano ilustre como iberoamericana. No se salía de los pronósticos que Paola Torres, se haya impuesto en vestuario por su impecable labor en 1898: Los últimos de Filipinas o Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, en guión adaptado por El hombre de las mil caras, un trabajillo complicado que han sabido resolver, y que por la misma película, Carlos Santos sería el actor revelación por su impresionante transformación en Luis Roldán. Quizás resultaba un poco más complicado de predecir que la joven Anna Castillo haya sido la actriz revelación por su espontánea labor en El olivo, o que Roberto Álamo sea el mejor actor principal por su retrato de un duro policía en Que dios nos perdone.
Dejando aparte las preferencias personales, ninguna elección de este año ha sido desacertada o disparatada. Un poco desigual sin embargo el trabajo de Dani Rovira, que ha ejercido como presentador por tercer año consecutivo. Su entusiasmo no ha estado siempre acompañado por el guión. Sí que se ha hecho un esfuerzo por no centrarse en cuestiones políticas, con alguna excepción como la inevitable referencia a Donald Trump, lo que supone un enorme acierto. En suma, la gala de la 31ª edición de los Premios Goya, que ha tenido lugar en Marriott Auditorum Hotel, de Madrid, puede ser calificada como un poco lenta, con algún error (se confundió la foto de Bayona de niño con la de su hermano) pero ni de lejos ha sido el peor año.
Martin Scorsese proyecta "Aldeas" en el Vaticano, el último sueño del papa Francisco
La Santa Sede se viste de cine… y de emoción. El Vaticano acogerá este 21 de abril una proyección muy especial: el documental “Aldeas, The Final Dream of Pope Francis”, impulsado por el mismísimo Martin Scorsese y centrado en la figura del recordado Papa Francisco.
No ser fan de Taylor Swift pasa factura a Josh Hutcherson
En Hollywood también hay dramas fuera de la pantalla… y esta vez el protagonista es Josh Hutcherson, que ha confesado que una inocente opinión sobre Taylor Swift le metió de lleno en una tormenta digital de la que no quiere saber nada.