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Biografía

Manolo Solo

Manolo Solo

Manolo Solo

Premios: 1 Goya (más 1 nominaciones)

Goya
2017

Ganador de 1 premio

Goya
2016

Nominado a 1 premio

  • Actor de reparto B
Filmografía
Sevillanas de Brooklyn

2021 | Sevillanas de Brooklyn

Ana es una joven sevillana harta de su familia y del conflictivo barrio en el que viven. Todo irá a peor cuando su madre, para evitar el desahucio, decide engañar a una agencia para acoger en su casa a Ariel Brooklyn, un estudiante afroamericano de familia adinerada, a cambio de 700 €. A pesar de sus diferencias y de las situaciones esperpénticas que provoca el fraude, Ana y Ariel se verán obligados a convivir bajo el mismo techo. Y ya se sabe, el roce....

30 monedas

2020 | 30 monedas | Serie TV

La tragedia del padre Vergara, un exorcista, boxeador y ex convicto exiliado en una parroquia de un pueblo remoto de España. Quiere olvidar y ser olvidado, pero sus enemigos lo encontrarán muy pronto… Cuando Vergara es relacionado con una serie de fenómenos paranormales ocurridos en el pueblo, Paco, el ingenuo alcalde y Elena, una inquieta veterinaria, tratarán de desvelar los secretos de su pasado y el significado de la antigua moneda que Vergara mantiene oculta. Poco a poco, este insólito trío de héroes se encontrará inmerso en una conspiración global: la batalla por el control de las treinta monedas por las que el apóstol Judas Iscariote traicionó a Jesús de Nazaret, unas reliquias malditas pero poseedoras de un poder inimaginable. Una conspiración que llegará hasta el mismo corazón del Vaticano y que amenaza el orden mundial establecido.

Elisa y Marcela

2019 | Elisa y Marcela

Fallida película escrita y dirigida por una Isabel Coixet poco inspirada, quizá por la innegable militancia de la propuesta, se trata de la primera producción que hace para Netflix. Pese a contar con el morbo de basarse en un hecho real, el casamiento en una iglesia de dos mujeres, Elisa y Marcela, una de ellas disfrazada de hombre, en la Galicia de finales del siglo XIX, lo cierto es que no funciona en ningún momento. Su preciosista fotografía en blanco y negro, y el deseo a toda costa de querer mostrar el amor lésbico matrimoniado de las protagonistas como una especie de heroica gesta, acaban resultando pretenciosos, lindantes con la pedantería. El film describe el ingreso en una escuela llevada por monjas de Marcela, que enseguida hace buenas migas con Elisa, que vive con las religiosas. Ayudar a Marcela a secarse de un aguacero, es el primero de muchos contactos físicos que encienden una enorme pasión, que superará la prueba del paso del tiempo, y de la incomprensión social, mayormente de la Iglesia. Con un ritmo de premiosidad agotadora, y unos diálogos vacuos, toda la trama está atravesada de clichés: las clases que imparten las monjas con un toniquete insoportable, el padre brutote cuya esposa tiene inquietudes por leer nada menos que a doña Emilia Pardo Bazán, el intercambio epistolar tras la separación forzosa, el mozo bien plantado que llama a una de ellas marimacho, el acoso y los escraches... Ver a Elisa travestida de Mario, pobre Natalia de Molina, resulta risible. Y el gran drama por el bebé, con la intervención feliz de unos bondadosos portugueses frente a los intolerantes españoles, hace que la narración desemboque en el oceáno del folletín insípido.

2/10
7 razones para huir

2019 | 7 raons per fugir

Curiosa película con tres directores –Esteve Soler, Gerard Quinto y David Torras– y siete historias encadenadas –adaptación de breves piezas para la escena de Soler–, que funcionan independientemente, pero que comparten mirada de humorada negra y desazón vital ante el modo en que la sociedad entiende sus valores, lo que queda ejemplificado en el terrible plano final, que cohesiona el conjunto. Se articula pues alrededor de la familia –un matrimonio explica a su hijo adulto cómo nunca desearon tenerle–, la solidaridad –un negrito que pide ayuda desde la pantalla de un televisor, se cuela en la sala de estar de un matrimonio mayor poco sensible–, el orden –en medio de la noche, un tipo despierta a su vecina porque no recuerda qué número va después del 6–, la propiedad –una mujer que busca piso, se encuentra con que el que le enseñan incluye un tipo ahorcado colgando de la lámpara–, el trabajo –un matrimonio de sastres esconde bajo la tarima de madera del suelo a 700 chinos que confeccionan sus pedidos–, el progreso –un tipo ha sido atropellado por el tranvía y una vecina se demora en llamar a la ambulancia– y el compromiso –en la boda que se celebra en una iglesia, el concepto de "hasta que la muerte os separe" toma asombrosos derroteros–. El conjunto es un claro homenaje al cine de Luis Buñuel, citado al inicio a propósito de la simetría, que luego se guarda y rompe en la composición de algunos planos, una opción estética complementada por el uso de grandes angulares y el rodaje en su totalidad en interiores. El sentido del humor y las situaciones surrealistas son claramente buñuelescos. Hay un buen y variado elenco actoral, y se combina el uso del catalán y el castellano.

6/10
522. Un gato, un chino y mi padre

2019 | 522. Un gato, un chino y mi padre

George, joven agorafóbica, no puede alejarse de su apartamento sevillano más de 522 pasos. Tras la muerte de su gato, Fernando, instala su hogar en una furgoneta, y le pedirá a un amigo, dependiente de un comercio chino (aunque en realidad es japonés) que le lleve a Portugal, siguiendo una guía de viajes escrita por su padre, para sepultar las cenizas de su mascota en algún lugar especial. Colaborador habitual de Alberto Rodríguez, el también hispalense Paco R. Baños debutó en el largometraje como realizador y guionista con Ali, sobre relaciones maternofiliales, que tuvo poco recorrido comercial. Ahora firma su segundo título, también escrito por él, con un tono literario, en el que el miedo a los espacios abiertos constituye una metáfora de la dificultad para afrontar los problemas y luchar contra las limitaciones personales que cada uno se impone. El realizador compone una road movie salpicada de capítulos cercanos al surrealismo, con personajes estrambóticos, que en cierta manera conecta con el cine de Julio Medem en sus inicios. Reivindica la necesidad de conectar con las raíces, reconciliándose con el pasado, pese a que se haya sufrido algún trauma de gravedad. Natalia de Molina, ganadora de dos Goyas, por Vivir es fácil con los ojos cerrados y Techo y comida, y Alberto Jo Lee, que dejó un grato recuerdo como camarero chino de un bar típico español en Tapas, sostienen la mayor parte del metraje con oficio, si bien no acaban de lograr con su esfuerzo que el espectador conecte con sus singulares personajes. Aparecen Nadia de Santiago y Manolo Solo, pero apenas tienen presencia. El film quizás desconcierta a ratos, pero tiene momentos muy bien trazados y utiliza muy bien los sentimientos de los fados portugueses para darle fuerza a sus imágenes.

5/10
Justo antes de Cristo

2019 | Justo antes de Cristo | Serie TV

Año 31, a.C. El patricio Manio Sempronio ha sido condenado a matarse ingiriendo cicuta, pero no se atreve a acabar con su vida, así que al final le envían a la legión. Acaba en un campamento de Tracia, junto a su esclavo, Agorastocles, donde tendrá que hacer frente a diversos desafíos. Pepón Montero y Juan Maidagán triunfaron con la telecomedia Camera Café. Ahora han creado para Movistar+ una serie de capítulos autoconclusivos que recoge el surrealismo de los Monty Python, mezclándolo con el humor de Astérix, y la locura de Amanece, que no es poco, de José Luis Cuerda, aunque sobre todo se homenajea (incluido el título) a Dos horas menos cuarto antes de Jesucristo (1982), comedia de Jean Yanne, no del todo redonda, pero que influyó mucho en comedias francesas como Los visitantes (no nacieron ayer) y similares. Pese a su falta de frescura, algún gag aislado sobre anacronismos funciona, sobre todo por el talento natural de Julian López para la comedia, pues hace reír únicamente con sus gestos. Está acompañado por actores que demuestran que también saben hacer reír, como Manolo Solo, Manuel Tallafé y Fernando Cayo, y cuenta con directores que logran un ritmo ágil, entre ellos el especialista en humor Borja Cobeaga y Nacho Vigalondo. Pero se trata de una sucesión de chistes aislados, a veces de tintes algo negros, por lo que no existe ni evolución de personajes, ni tramas que enganchen al espectador y le inviten a ver los siguientes capítulos. Al final, acaba resultando decepcionante.

5/10
Legado en los huesos

2019 | Legado en los huesos

Cuando vuelve a incorporarse a su puesto después de haber dado a luz a su hijo, la inspectora de la Policía Foral de Navarra Amaia Salazar se entera de que Jasón Navarro, al que detuvo por asesinato, se ha suicidado en su celda, dejando escrita una palabra en la pared de la misma, Tarttalo, que remite a un monstruo de la mitología de un solo ojo. La investigación desvela que a lo largo de los años se han producido otras muertes de mujeres a manos de sus parejas, que también acabaron con sus vidas, dejando idénticos mensajes. Al mismo tiempo, se produce una inquietante profanación en una iglesia, cuyos autores se identifican con los agotes, minoría navarra acusada de herejía, y de rechazar la autoridad de la Iglesia. Éstos han dejado en el altar huesos del brazo de un bebé, que según las pruebas de ADN está relacionado con la inspectora. Fernando González Molina ha arrasado con sus adaptaciones literarias protagonizadas por Mario Casas, 3 metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, basadas en novelas de Federico Moccia, y Palmeras en la nieve, a partir del libro de Luz Gabás. No le fue tan bien sin este actor con El guardián invisible, translación de otro best-seller, en esta ocasión de Dolores Redondo, que inicia la llamada “Trilogía de Baztán”. Pese a todo, reincide con la segunda entrega de la misma, Legado en los huesos, a la que seguirá Ofrenda a la tormenta, pues se han encadenado los rodajes de ambas. Buen profesional, Molina imprime ritmo al relato, y aprovecha las privilegiadas localizaciones navarras, con pueblos encantadores, y bosques envueltos en bruma, y los elementos que distinguen el libro de Redondo, mezcla de thriller a la escandinava con personajes del folclore del norte de España. Repite como guionista Luiso Berdejo, que cambia levemente algunos acontecimientos del original para darle más fluidez, pero mantiene la esencia de la trama, muy bien enlazada con su predecesora, pues todo lo ya visto tiene su porqué, no se trata de una continuación forzada. Afloran toques siniestros y morbosos, y se deslizan torpedos contra la Iglesia, representada por Sarasola, sacerdote del Opus Dei, a quien se pinta como un tipo que tiene razón en su cruzada contra el mal ancestral, pero siniestro y prepotente. Al estar trazado con trazos gruesos, no logra insuflarle humanidad Imanol Arias. Lo mismo ocurre con la gran mayoría de secundarios, que corresponden a arquetipos, como Colin McFarlane, que no parece un padre moderno, involucrado en la crianza de su bebé, sino un pelele, o el que le ha correspondido a Leonardo Sbaraglia, mucho actor para un juez sin apenas relevancia en el desarrollo, enamorado de Amaia un poco ingenuamente, ya que no se sabe bien si es consciente de que ésta mantiene una sólida relación con su marido, y que acaba de ser madre. Lo mismo ocurre con los ayudantes de Salazar, las hermanas, etc. Resultan llamativamente planos sobre todo los villanos, unos majaderos que cometen un error absolutamente disparatado. Al menos, se salva Marta Etura, cuya Amaia Salazar es la única que tiene entidad.

5/10
El silencio de la ciudad blanca

2019 | El silencio de la ciudad blanca

Adaptación de la primera de las novelas de Eva García Sáenz de Urturi que componen una trilogía sobre su “ciudad blanca” natal, Vitoria. Describe la investigación policial en torno a los macabros crímenes cometidos por un psicópata, que mata a sus víctimas por parejas, con distintas edades separadas por cinco años de distancia, y que se recrea en la composición del escenario con los cadáveres: los cuerpos desnudos, con sus partes íntimas tapadas con motivos florales, un telón de fondo histórico ligado a Vitoria. Se suponía que el asesino –el arqueólogo Tasio Ortiz de Zárate– ya estaba encerrado en prisión hace tiempo, pero un nuevo crimen –aparecen los cadáveres de dos jóvenes en la cripta de la catedral vieja– dispara las alarmas. Podría tratarse de un fan de Tasio en las redes sociales, motivo por el que el inspector Unai López de Ayala –conocido en su cuadrilla como Kraken– va a visitarle a la cárcel, con su ayudante, la inspectora Estíbaliz Ruiz de Gauna, mientras recibe presiones de la recién llegada subcomisaria Alba. Thriller inquietante que sigue la estela marcada tan brillantemente en los 90 por El silencio de los corderos. Es posible que la obra original tuviera más consistencia, pero la adaptación de Roger Danès y Alfred Pérez Fargas, ejecutada por Daniel Calparsoro, tiene bastantes agujeros y avanza a indeseables trompicones, con reiteraciones tontas, como el “running” de madrugada donde coinciden Unai y Alba. Y es una lástima, porque la apuesta de producción de Atresmedia es ambiciosa, el reparto es correcto, y el marco de la ciudad de Vitoria resulta sencillamente fantástico, por ejemplo con la persecución nocturna en el tejado de la catedral. El caso es que las muertes se suceden caprichosamente, y sin que ayuden verdaderamente a la progresión de la narración, y los detalles escabrosos, como las abejas que han sido una tortura para los asesinados, son puro morbo, en realidad importan un bledo; las inserciones de programas televisivos, o la explicación ancestral de unos frescos del jardín del Edén, con Adán y Eva, serían otros ejemplos de información mal integrada, que pide a gritos su omisión o una correcta conexión con la narración. Además, conocer pronto la identidad del asesino, y su cercanía a algunos personajes, no ayuda al deseado efecto de dar más emoción a la trama.

5/10
La sombra de la ley

2018 | La sombra de la ley

Año 1921, en los días previos al Desastre de Annual, cuando España vive una época de agitación y violencia, sobre todo en Barcelona. Hasta allí se traslada el vasco Aníbal Uriarte con el fin de colaborar con la brigada del inspector Rediú, policía corrupto que tiene que desentrañar el misterio de un brutal asalto a un tren militar para robar armas. Todo indica que los culpables han sido los anarquistas que siembran la violencia en la ciudad condal. En busca de información, el grupo visita el cabaret regentado por el Barón, mafioso sin escrúpulos metido en los negocios más turbios, y que se entera de todo lo que acontece en la ciudad. Mientras tanto, Sara, hija de un líder obrero, encabeza una manifestación feminista reprimida por la policía. El segundo trabajo del realizador Dani de la Torre, tras la prometedora El desconocido, de nuevo con Luis Tosar al frente del reparto, apabulla por su cuidado diseño de producción, ya que su ambientación de época resulta muy convincente, con ayuda de efectos visuales que permiten recrear detalles como la Sagrada Familia cuando aún no estaba muy avanzada su construcción, y gran número de extras. Pero también porque visualmente está muy por encima del cine español, por ejemplo presenta planos secuencia de acción bastante convincentes, con Tosar a porrazo limpio, o una persecución en coches de entonces a disparo limpio que deja la boca abierta al respetable, ya que nunca antes se ha visto nada igual en el cine patrio. Cuenta también a su favor con que retrata una época poco frecuentada por la industria audiovisual española, La verdad sobre el caso Savolta sería el precedente más ilustre. Pero La sombra de la ley recuerda poco a la adaptación de la novela de Eduardo Mendoza, y tiene mucho más que ver visualmente con Muerte entre las flores o Los intocables de Eliot Ness, sorprendentemente este look de cine de gángsteres cuadra bastante bien con esta etapa histórica en nuestro país, y la fotografía es bastante oscura y sucia, a tono con la trama. Pero sobre todo sería deudora de Cotton Club, pues hilvana las peripecias de numerosos personajes de los violentos años 20 que coinciden en un cabaret, en este caso el que regenta el Barón, donde también se reúne lo más granado del inframundo. Argumentalmente entronca con el western, en especial con Flecha rota, pues muestra que en un conflicto siempre existen hombres bienintencionados, en ambos bandos, que trabajan para conseguir la paz, pero que a otros no les conviene, sobre todo si la guerra les resulta lucrativa. Sería un film sobre los ideales, que resultan difíciles de mantener, pero sin los cuales el mundo difícilmente funcionaría, en este sentido Tosar borda a un personaje desencantado, a medio camino entre Rick, Humphrey Bogart en Casablanca, y los personajes marginales pero con su propio código de conducta de las sagas de Arturo Pérez-Reverte “El capitán Alatriste” y “Falcó”. Le acompaña un reparto sin fisuras, con un buen trabajo de Michelle Jenner, una creíble Sara, que oscila entre el camino de la violencia y el de la paz, pero también vuelan alto Manolo Solo, Vicente Romero, Fernando Cayo, Paco Tous como un jefe anarquista bastante humano, el poco conocido Pep Tosar –sin relación familiar aparente con Luis– como comisario conciliador, y hasta Ernesto Alterio, no siempre eficaz, pero que aquí compone muy bien al repulsivo poli apodado “El Tísico”. Llamativamente violenta, la cinta también consigue tratar algún asunto sombrío, como la pederastia, con bastante elegancia. Quizás pincha un poco hacia la segunda mitad, la poca experiencia del realizador le hace querer abarcar demasiadas cosas. Una pena, pues habría salido ganando con un montaje un poco más recortado. Pero tiene un final brillante, que desemboca a partir de una escena que parece salida de El padrino, con música operística entonada por la soprano Ainhoa Arteta, por lo que el espectador saldrá con buen sabor de boca.

6/10
El Continental

2018 | El Continental | Serie TV

Años 20. Una década en la que parece que el país empieza a florecer de nuevo después de levantarse de las cenizas de “la gran guerra” (I Guerra Mundial). España se ha convertido en un país que intenta imitar al resto de Europa poniéndose “a la moda”. Al menos esa fue la intención de Alfonso Abascal al montar la sala de fiestas: “El Continental”. Un café elegante y un poco pretencioso para la época. Su dueño, Alfonso Abascal es un hombre decidido, valiente y con las ideas claras. Sabía que levantar un local así tras la I Guerra Mundial no sería algo fácil. Para ello pidió ayuda a unos prestamistas confiando que la mejora del local solventaría la deuda. Pero la suerte no estuvo de su parte y el local no logró despegar. A partir de ese momento comienza el drama y la tragedia: como no puede hacer frente a la deuda, Alfonso toma una decisión que acarreará terribles consecuencias para su vida y la de sus hijos, Andrea y Jesús.

El guardián invisible

2017 | El guardián invisible

Adaptación de la primera de las tres novelas de la llamada “Trilogía del Baztán”, que han dado justa fama en el género del thiller policíaco a Dolores Redondo, luego flamante ganadora del Premio Planeta. Sigue los pasos de Amaia Salazar, inspectora de la policía foral de Navarra, a la que encargan la investigación del asesinato de una adolescente, cuyo cuerpo desnudo ha sido hallado en el bosque, a orillas del río Baztán. Para la joven, que vive con su novio americano, artista, y que se ha formado en las más sofisticadas técnicas de la investigación forense con el FBI americano, supone el regreso a Elizondo, el pueblo que la vio nacer. Lo que, junto al reencuentro entrañable con su tía, que la aloja, supone también volver a ver a sus hermanas y reavivar capítulos del pasado que tenía muy enterrados en su psique, ligados a sus padres y al negocio familiar, una fábrica de dulces. Lograr el equilibro entre la investigación para dar con un asesino en serie, y su vivencia personal, supondrá un verdadero reto. Fernando González Molina es un director curtido en la televisión, profesional competente, capaz de sacar adelante exitosamente los trabajos que se le proponen de índole comercial, y además con gran acogida de público, como prueban los filmes Fuga de cerebros, 3 metros sobre el cielo o Palmeras en la nieve, los dos últimos basados en best-sellers, uno del género romántico juvenil, el otro del folletinesco exótico. Sin embargo, es ahora, con este “noir” nórdico, pero del norte de España, no de los países escandinavos, donde da la medida de lo que puede hacer con una trama medianamente interesante, convertida en buen guión por Luiso Berdejo. La puesta en escena no es perfecta, quizá algún flash-back de la infancia de Amaia chirría, pero el conjunto ofrece un saldo muy positivo. Porque el film combina sabiamente lo universal y lo particular. Por un lado tenemos una intriga policíaca de creciente presencia en la cultura contemporánea, que sirve para hablar con pesimismo de un mundo en decadencia, donde se han perdido los referentes morales, y los jóvenes no cuentan con la orientación de los adultos, temas vistos en cintas como Seven y El silencio de los corderos, o en sagas literarias, televisivas y fílmicas, las andanzas de Kurt Vallander, Lisbeth Salander y compañía, a la que ahora se suma Amaia Salazar, bien compuesta por Marta Etura. Circunstancias que propician que policías e investigadores también se enfrenten a sus propios fantasmas, nadie es perfecto. Y, elemento novedoso, bien plasmado en la pantalla, atrapa el exotismo que supone que la trama transcurra en una Navarra boscosa, envuelta en niebla y lluviosa, con parajes de belleza incomparable, y con un folclore propio que se inserta en lo que se cuenta de un modo contenido y misterioso, con la presencia justa para picar la curiosidad del espectador. El modo en que atrapa la luz la fotografía de Flavio Martínez Labiano y la música de Fernando Velázquez intensifican la experiencia, que cuenta además con una mezcla de sonido, con elementos naturales, muy trabajada.

6/10
Los del túnel

2017 | Los del túnel

Un heroico policía, un repartidor de bollería industrial, un concejal, un matrimonio en crisis y otros individuos sobreviven al derrumbe de un túnel. La tragedia les ha dejado tan marcados que deciden reunirse todas las semanas, a modo de terapia. Se esperaba poco del debut como realizador de Pepón Montero, guionista de series televisivas de segunda fila (por hacerse el elegante), como Plutón B.R.B. Nero o Chiringuito de Pepe. Coescribe el guión con Juan Maidagán, compañero en este tipo de subproductos catódicos. Tiene cierta frescura al principio, por tratarse estrictamente de un film post-catastrofista, que comienza con el rescate, donde la gran mayoría de este tipo de películas concluye. También porque su humor disparatado, con alguna excepción, no va hacia la sal gruesa, al estilo Torrente, lo que más se estila en la comedia española, sino que el humor procede del costumbrismo, y de la descripción de personajes muy reconocibles. Sin embargo, desconciertan sus chistes surrealistas, a veces metacinematográficos, como cuando el policía habla con frases propias del Séptimo Arte. No se sabe muy bien qué se pretende. Sí que cuenta con un par de gags a prueba de cualquier tipo de público, pero en general apenas arranca las carcajadas. A ratos parece que va a explorar las posibilidades dramáticas del relato, con reflexiones sobre las segundas oportunidades, la necesidad de apoyo social y familiar, etc., pero no se toma nada en serio y el conjunto acaba derrumbándose, también por la irregularidad del reparto, pues mientras algunos actores, como Manolo Solo o Natalia de Molina se defienden, otros desentonan y resultan exagerados, como Arturo Valls –promotor del proyecto para probar de nuevo fortuna en la gran pantalla– y Raúl Cimas.

5/10
Es por tu bien

2017 | Es por tu bien

Arturo vive uno de los mejores días de su vida, pues su hija, que ha seguido sus pasos como abogada, se casa con uno de sus subordinados del bufete, el chico ideal. Pronto llegarán los ansiados nietos, que heredarán la fortuna tejida poco a poco con esfuerzo. Pero ella le deja plantado en el último momento por un joven antisistema que, para colmo de males, no quiere tener descendencia. Sus cuñados, Poli y Chus tienen el mismo problema, pues sus pequeñas han iniciado relaciones poco recomendables, con un “nini”, y… ¿un fotógrafo? El trío decide unir fuerzas para librarse de los novios indeseados. Nueva comedia de Telecinco Cinema pensada muy en la línea de su descomunal éxito Ocho apellidos vascos, con resultados artísticos similares. También se explotan con humor sano las diferencias entre españoles, pero aquí en lugar de las provinciales, las intergeneracionales, y si aquella se inspiraba en Bienvenidos al norte, ésta parece fijarse en Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, otro film francés. El guión de Manuel Burque, coautor de Requisitos para ser una persona normal, y Josep Gatell, responsable de textos para los programas de José Mota y Andreu Buenafuente, está cuidado al milímetro para retratar a personajes muy representativos de la mayoría de ciudadanos del país, con cierta saña, pero amabilidad de fondo, pues subyace el mensaje de que a la familia se tiene que aprender a quererla, a pesar de cualquier cosa, y como anticipa el título, además se habla de la inconveniencia de la sobreprotección de los retoños. Ambos libretistas, que también aparecen interpretando pequeños papeles, se las arreglan para incorporar hallazgos que funcionan bastante bien durante todo el metraje. De esta forma poco importa que la realización de Carlos Therón (Fuga de cerebros 2) sea más bien plana. O que José Coronado, Javier Cámara y Roberto Álamo se pasen tres pueblos con sus imitaciones de respectivamente Arturo Fernández, José Luis López Vázquez y Álvaro de Luna, en consonancia con el resto del reparto, en líneas generales un poco exagerado. Se podría usar de hecho el eslogan, le devolvemos el dinero si es usted compatriota y no se ríe sintiéndose identificado con ningún personaje o discusión sobre Venezuela. Diseñada para el éxito, merece tenerlo, porque en las comidas familiares por unos días no se hablará de política, sino de esta película.

6/10
La peste

2017 | La peste | Serie TV

Serie ambiciosa producida por Movistar+, que reseñamos tras el visionado de los dos primeros capítulos presentados en primicia en el Festival de San Sebastián. Transcurre en la Sevilla de finales del siglo XVI. Hay un esfuerzo importante de producción, dentro de lo que cabe, rodaje en las calles de la capital andaluza ante la catedral, vistosos planos del Guadalquivir con barcos y el “skyline” de la ciudad, barrios degradados con casas de adobe, fotografía en claroscuro muy cuidada. Y tiene detrás al director de La isla mínima y El hombre de las mil caras, Alberto Rodríguez. Pero todo esto no es suficiente. Decir que La peste es la peste sería una broma demasiado fácil, y quizá injusta, pero sí resulta obligado decir que la trama es tediosa, los personajes muy poco atractivos, y el cansino desarrollo no atrapa en ningún momento. La carta de la truculencia, individuos degradados, víctimas de la peste, autopsias muy gráficas, sórdido sexo, apenas sirve de excusa para lo más obvio. Falta una historia interesante, capaz de atrapar. Las andanzas de un tal Mateo, que sale de Sevilla para volver luego a ocuparse del hijo bastardo de un amigo, que es acusado de hereje, pero al que acude finalmente un obispo para que investigue un brutal crimen de tipo religioso, son confusas, y vienen entreveradas con la actitud insensata de unas autoridades que no quieren alertar sobre el riesgo de peste para que no deje de fluir el oro de América, y el trabajo de una pintora que firma con el nombre de su padre, son tiempos machistas, supersticiosos y brutales, donde nadie muestra un resquicio de bondad, hasta los niños son brutales. La España oscura, un ejercicio de autoflagelación que pienso que no va a lograr enganchar, al menos estas dos primeras entregas no lo consiguen.

4/10
La zona

2017 | La zona | Serie TV

"La zona" es una zona de exclusión con altos niveles de radiactividad, situada en el norte de España, el acceso está restringido tras el accidente ocurrido años atrás en una central nuclear. Aunque se trabaja en la reconstrucción, y sería deseable que los antiguos vecinos pudieran regresar a sus casas, la posible vuelta a la normalidad es lenta, muy lenta, y las víctimas se sienten desatendidas... Todo ello propicia que haya saqueadores que trafican con los objetos que quedaron abandonados en las casas, tiendas y almacenes. Para colmo, empiezan a producirse terribles asesinatos, tipos descuartizados cruelmente en algo que convierte a los salvajes torturadores de los cárteles de las drogas en poco menos que hermanitas de la caridad. Héctor, avezado policía que tuvo un comportamiento heroico cuando ocurrió la tragedia, pero que ha estado apartado del servicio, comienza a investigar los terribles crímenes. Ambiciosa serie televisiva de Movistar+, creada por los hermanos Sánchez-Cabezudo, Jorge y Alberto. El primero debutó con gran fuerza en el cine con la lograda La noche de los girasoles, también un thriller policial, pero luego se ha decantado por el mundo de las series, donde destacó su trabajo con Alberto en Crematorio, una mirada al mundo de la corrupción política, pues su intervención en Gran Hotel y Víctor Ros es menos personal. Aunque la valoración tras ver sólo el primer episodio puede ser prematura, se puede señalar que la apuesta es grande, y que la idea de presentar una especie de escenario apocalíptico realista y desencantado a partir de un accidente nuclear es ingeniosa, y conecta con la sensibilidad actual de las personas corrientes tristes que se sienten desatendidas por sus gobernantes, e inmersas en el pozo sin fondo del desconcierto vital. Acorde con este planteamiento, se ha creado una atmósfera desasosegante, con una paleta de colores grises, y una partitura que imita el ruido de los contadores geiser medidores de la radioactividad, bastante efectiva. Donde al menos de momento no está claro si habrá acierto es en la creación de personajes y conflictos. El policía que ha perdido a su familia y ha tocado fondo, los trapicheos y los crímenes tremebundos, el trabajo de los científicos, tienen un aire de "déjà vu", y no permiten a los actores un excesivo lucimiento. Y la pareja de ancianos que vuelve a su casa y el tipo al que acogen, hace pensar en películas de zombis demasiado al uso. De todos modos el diseño de producción, los trajes y máscaras de protección, dan al conjunto un aire sofisticado que sería de desear que se plasmara en los siguientes episodios en un desarrollo mejor y más ocurrente.

5/10
Tarde para la ira

2016 | Tarde para la ira

Tras una persecución, a Curro le detiene la policía después de participar en el atraco a una joyería. Ocho años después sale de prisión, dispuesto a redimirse y empezar una nueva vida. Pero se cruza con un desconocido, José, que despierta los fantasmas del pasado... Logrado debut como realizador de Raúl Arévalo, uno de los actores de moda del cine español, que logra imágenes sólidas y el ritmo vibrante con un punto de desaliño que requieren un thriller con hechuras realistas y duro dramatismo de estas características. Ello permite presagiarle un sólido futuro si continúa en esta línea siguiendo los pasos de Icíar Bollaín o Achero Mañas. A pesar de su inexperiencia, sorprende también como autor del guión junto al igualmente debutante en estas lides David Pulido, en torno a la espiral a la que conducen los deseos de venganza, y la dificultad de los presidiarios para reinsertarse. También construye unos personajes desfavorecidos bastante creíbles. Ayuda mucho a que estos resulten convincentes el buen reparto, encabezado por Antonio de la Torre, el otro intérprete en la cumbre del cine de la piel de toro, junto a Arévalo, junto al que terminó de consagrarse en Azul oscuro casi negro. Precisamente el punto fuerte del ahora realizador reside en su capacidad para escoger y dirigir a actores como Manolo Solo o Ruth Díaz, de los que saca buenos trabajos. 

6/10
B

2015 | B

Recreación cinematográfica de la sesión judicial sobre el llamado “Caso Bárcenas” que tuvo lugar en la Audiencia Nacional de Madrid el 15 de julio de 2013. Declaró entonces ante el juez Pablo Ruz el ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas, preso en la cárcel de Soto del Real. La declaración del imputado ese día tuvo especial relevancia, puesto que por primera vez admitió la existencia de una contabilidad B en el Partido Popular. Dirigida por el debutante en el largometraje David Ilundain a partir de la obra teatral “Ruz-Bárcenas” de Jordi Casanovas, la película es, como se puede adivinar, de lo más simple. El guión recoge exclusivamente preguntas y declaraciones reales que se dijeron el día en cuestión, de modo que la ficción resulta inexistente y la historia pasa a ser prácticamente un documental. No se esconde por tanto la intención clara de remarcar machaconamente la corrupción existente durante años en las altas esferas políticas españolas y específicamente en el Partido Popular, del que se cita a numerosos militantes en situaciones poco honrosas, con nombres y apellidos. Pero lo específico del caso, de las preguntas, de los hechos concretísimos que se narran no hacen a largo plazo un favor a la película, ya que la relevan a producto de interés inevitablemente perecedero. La propuesta viene limitada por el propio formato. Rodada enteramente en un cuarto cerrado, sin luz natural, prácticamente toda la narrativa está estructurada en planos y contraplanos (un toma y daca entre los protagonistas), de vez en cuando enriquecidos con breves imágenes generales de la pequeña sala. Así las cosas, B hubiera sido un severo tostón sin el trabajo de los dos actores principales. Manolo Solo (La isla mínima) está muy convincente como el juez Ruz, pero la interpretación de Pedro Casablanc (Isabel) como Bárcenas es verdaderamente extraordinaria. Sólo con su rostro, con su perfecta dicción y su carismático tono de voz es capaz de transmitir una fuerza a las imágenes que hacen posible que se siga el transcurso de la declaración con suma atención, sin perder el hilo.

5/10
La isla mínima

2014 | La isla mínima

El sevillano Alberto Rodríguez continúa la estela de su anterior trabajo, Grupo 7, en otro film policíaco, que también se desarrolla hace unas décadas en el sur de España, y que nuevamente está rodado con un estilo naturalista. En La isla mínima, dos jóvenes hermanas han desaparecido en un pueblecito de las marismas del Guadalquivir en 1980. Para investigar el asunto viajan al lugar dos policías madrileños de personalidades contrapuestas, Pedro, representante de la nueva hornada de la policía democrática, y Juan, agente de la vieja escuela, que no duda en utilizar métodos violentos si necesita conseguir información para resolver el caso. De nuevo Rodríguez ejerce como coguionista con Rafael Cobos. El dúo supera ampliamente su anterior trabajo, cuyo punto más débil residía precisamente en un libreto que a pesar de despertar el interés y describir muy bien a los personajes, se estancaba rápidamente y se volvía reiterativo. Por contra, La isla mínima desarrolla con mayor fortuna una trama policíaca muy clásica que en realidad sirve de mera excusa para la descripción social de la época, un momento histórico en el que España es una democracia, pero aún está anclada en el pasado. El film muestra una España rural marcada por las reivindicaciones de los jornaleros, la marginación a la mujer, la extrema pobreza y otros problemas. Sólo cabe achacarle que ofrece una imagen exageradamente tenebrosa y negativa del pasado de España, más en consonancia con la mayoría del cine patrio que con la ofrecida por cineastas como David Trueba en Soldados de Salamina y Vivir es fácil con los ojos cerrados, por poner algún ejemplo. Pero por lo demás, Rodríguez le saca mucho partido a un presupuesto limitado, pues con pocos elementos compone una esmerada ambientación, y como es habitual en su cine hace gala de una enorme imaginación visual, como queda patente en los planos cenitales de las localizaciones. Se luce en diversos momentos, como la persecución nocturna de un Dyane 6, un tiroteo en medio de una intensa lluvia y otras secuencias de altura. En el apartado interpretativo Rodríguez vuelve a recurrir al gran Antonio de la Torre, que demuestra que no hay papel pequeño, aunque ha quedado relegado a un rol muy secundario, el padre de las secuestradas, al que le pone una enorme intensidad. Como es habitual, Raúl Arévalo se muestra sumamente eficaz como poli bueno. Aunque aparecen muchos intérpretes destacados como Manolo Solo (El laberinto del fauno) como periodista carroñero muy bien defendido, en La isla mínima roba por completo la función Javier Gutiérrez, conocido por su rol de graciosete en Águila roja, inmenso en un papel completamente opuesto, lleno de dramatismo, pues encarna al otro protagonista, el poli malo, un tipo de turbio pasado, pero al que logra humanizar y dotar de matices.

6/10
Prim, el asesinato de la calle del Turco

2014 | Prim, el asesinato de la calle del Turco

El general Prim es el presidente de un gobierno provisional en España. El 27 de diciembre de 1870, la berlina en la que Prim se traslada desde el Palacio de las Cortes hasta su domicilio es interceptada en la calle del Turco y una decena de hombres armados disparan contra el general. Prim llega mal herido a su casa y oficialmente muere 72 horas más tarde. Esforzado telefilm sobre uno de los magnicidios españoles de mayor relieve, producido por TVE y rodado en Madrid, Aranjuez y Alcalá de Henares. El director Miguel Bardem (Incautos) cuenta con algunos rostros conocidos que dan algo de empaque a un producto claramente menor, aunque de cierto interés.

4/10
Mario Conde, los días de gloria

2013 | Mario Conde, los días de gloria | Serie TV

Intrigas financieras, luchas de poder, ambición, operaciones arriesgadas y conspiraciones al más alto nivel se dan cita en Mario Conde: los días de gloria, 'tv-movie' de dos entregas en la que Daniel Grao interpreta al expresidente de Banesto. Dos décadas después de la intervención del banco en 1993, cuando lo presidía Conde, los entramados político-financieros vuelven a estar de actualidad. Para entender el 'sistema', esta miniserie de Telecinco recrea aquellos convulsos días.

Carmina y amén

2013 | Carmina y amén

  No suelen ser habituales las secuelas en el cine español, salvo en casos puntuales, como en el caso de la taquillera Torrente, el brazo tonto de la ley, o en las históricas El crack, La gran familia o La escopeta nacional. Pero no resulta extraño que tras el éxito –apoyado en su lanzamiento sucesivo en cine, DVD e internet– de Carmina o revienta, su autor, Paco León, popular por la serie Aída, haya concebido la secuela, en la que vuelve a ejercer como director y guionista. En Carmina y amén, León recupera como protagonista a su madre. En esta ocasión, Carmina Barros debe hacer frente a la inesperada muerte de su marido, el borrachín Antonio, por culpa de una mala administración de los medicamentos que debe tomar. La recién viuda convencerá a su hija –la actriz María León (La voz dormida)– de no avisar de la defunción durante dos días, el tiempo necesario para que al fallecido le ingresen la esperada paga extra... Para ello, tienen que mantenerle oculto en casa. Su abuso al humor soez, y las groserías y brutalidades continuamente en boca de la protagonista pueden alejar al film del público que prefiera productos más elegantes. Sin embargo, supone un acierto que en Carmina y amén, León introduzca algunos momentos que apuntan dramatismo, a pesar de que éste se rompa rápidamente por los continuos recursos al humor grueso, o de tintes negros. Curiosamente, en esta continuación se dibuja en diversos pasajes el desconcierto de la sociedad habitual ante carencias espirituales que se intentan llenar mediante el recurso al reiki, a la magia blanca, y la religión cortada a la medida y reinterpretada a gusto de cada uno.   También tiene su valor su análisis costumbrista, de personajes cutres, descritos de forma exagerada, pero con aparente realismo, por el tono de falso documental, y por las convincentes interpretaciones del reparto. Nuevamente se lleva la palma la propia protagonista, que hace gala de una enorme espontaneidad, sobre todo a la hora de proferir toda clase de burdeces y brutalidades. Gracias a ella funcionan a la perfección las mejores secuencias de la función, como el desalojo de los 'okupas' de la peluquería, donde resulta inevitable aguantar una carcajada.  

5/10
Caníbal

2013 | Caníbal

Carlos es un prestigioso sastre de Granada, de los de antes, nadie hace mejor los cortes de los trajes que él. Incluso una cofradía han confiado en él para vestir a la Virgen. Tras su aspecto apocado y de buena persona se esconde alguien extraordinariamente complejo, incapaz de mantener relaciones normales con las mujeres, lo que le ha convertido en un asesino en serie: mata a chicas jóvenes, y luego trozea sus cadáveres, para comérselos. La llegada a su mismo inmueble de una vecina rumana va a trastocar su depravada rutina. Una inteligente inmersión a los recovecos más oscuros del espíritu humano, realizada con sensibilidad y evitando el morbo al que se presta la trama, no hay complacencia en los crímenes o en los cadáveres desnudos. Manuel Martín Cuenca confirma las muestras de poderío que dio en su debut en el largometraje con La flaqueza del bolchevique, que también trataba con elegancia un tema delicado, la relación entre un hombre maduro y una jovencita menor de edad. Su posterior filmografía, a la que hay que reconocer su capacidad de riesgo, decayó, resultaba demasiado hermética. Ahora, con Alejandro Hernández como guionista, y el punto de partida de una novela de Humberto Arenal, sabe entregar un retrato bastante preciso de un caníbal. Y a diferencia del Hannibal Lecter de El silencio de los corderos y alrededores, no se mueve tanto en el terreno del juego y la intriga –aunque pueda haberlos–, sino que en el transcurso de la narración sabe entregar elementos clave para entender la oscuridad del alma de Carlos, y para esbozar cuál puede ser el camino, el único camino posible, a la redención. Ritmo encomiable, en que se atrapa el costumbrismo de una ciudad de provincias, sin ser cargante. Planos impactantes, como el del arranque de la película, sostenido al principio, la cámara clavada ante una gasolinera por la noche, muchos aspirantes a directores de thrillers podían tomar nota del inteligente modo en que está concebido. Maravillosa fotografía de Sierra Nevada, las imágenes de Pau Esteve Birba han sido premiadas en San Sebastián. Y personajes. Sobre todo personajes, en una historia inquietante, pero que te la crees, sólo en un quiebro, pirueta complicada, puedes dudar. Inmenso está Antonio de la Torre, bien respaldado por la recién llegada actriz rumana Olimpia Melinte.

7/10
La herida

2013 | La herida

Ana tiene 28 años y trabaja de auxiliar en una ambulancia. No acaba de superar la ruptura con su novio, y las personas que tiene alrededor no acaban de ser conscientes de su enorme padecimiento interior. Sus padres están separados, ella vive con su madre, con la que no hay conexión. Habla con sus colegas, va a algunas fiestas, está atento a un paciente, pero... Su única forma de desahogarse es precaria: mantener un chat en internet con un desconocido, ante el que admite sus numerosos intentos de suicidio, aunque no ha sido capaz de reunir la fuerza suficiente para llevarlos a cabo hasta el final. Deprimente película del debutante Fernando Franco, que presenta con gran realismo el estado anímico de la protagonista (la esforzada Marian Álvarez, premiada en San Sebastián con la Concha de Plata), que padece sin saberlo bien un trastorno límite de la personalidad o síndrome borderline. El planteamiento del director, que coescribe el guión con Enric Rufas, consiste en meter al espectador dentro de la cabeza de Ana y hacer que de este modo sufra con ella y la comprenda. El problema es que La herida no deja ni un instante de respiro, ni es capaz de abrir mínimamente una ventanita a la esperanza, de modo que todo es dar vueltas y más vueltas a lo que se diría una situación sin salida. Ella está fatal, la gente que tiene alrededor va a lo suyo, la vida es un asquito, no hay alicientes, y poco más. Aunque pueda ser encomiable describir el estado mental extremo de quien está a punto de hacer “crack” –no infrecuente en los países opulentos en crisis de la sociedad contemporánea–, para concienciar del problema, Franco no ofrece el mejor enfoque para vender entradas y que el espectador salga mínimamente estimulado, pensando “qué bello es vivir, a pesar de todo”, o algo así. Se diría que el simple pintar un cierto estado de las cosa no es suficiente.

5/10
Impávido

2012 | Impávido

Ray es un delincuente de tres al cuarto que tras robar un coche con su novia Dani acaba en la cárcel. Allí entra en relación con Manrique, un tipo con negocios de contrabando de coches. Cuando ambos están fuera se harán socios. Pero Ray se meterá en serios problemas cuando contrae una deuda de juego con Mikima, una sanguinario asesino mafioso. Típica comedia criminal a la española, repletita de chistes, tacos, obscenidades y vericuetos intrincados de guión, con situaciones tan cinematográficas como robos con butrón, timbas de cartas y, por supuesto, acción. Funciona más o menos la intriga de la trama y dirige con ritmo Carlos Therón (Fuga de cerebros 2), quien antes ya había contado la misma historia en un cortometraje, y protagoniza un correcto Julián Villagrán (Grupo 7).

3/10
14 d’abril. Macià contra Companys

2011 | 14 d’abril. Macià contra Companys

Falso documental que sigue minuto a minuto el advenimiento de la República el 14 de abril de 1931 en Cataluña, con sus especiales circunstancias cuando Lluís Companys proclama unitateralmente la caída de la monarquía desde el balcón del ayuntamiento de Barcelona, y Frances Macià le afea haber actuado por su cuenta para decretar, yendo más allá, la creación de la República de Cataluña en el contexto de una España federal. Los hechos preocupan en Madrid, donde Niceto Alcalá Zamora aún no ha sido nombrado presidente tras la abdicación de Alfonso XIII, y Miguel Maura mantiene contactos con Companys. Manuel Huerga es original a la hora de recrear hechos históricos con actores, alternando las declaraciones de los personajes, con imágenes de los hechos de los que fueron protagonistas, como si estuviéramos contemplando un documental real. La dramatización funciona, y el agilísimo film funciona casi a ritmo de thriller, de modo que el espectador se pregunta cómo acabará la aventura independentista. La reconstrucción de la época es buena, se acude a planos cerrados, fotografía en blanco y negro, y de colores apagados, y a unos intérpretes bien caracterizados, que hacen bien su trabajo. El director es medianamente ponderado al darnos su lección de historia, aunque chirrían algo las intervenciones de Alfonso XIII. Resulta evidente que las simpatías de Huerga y su guionista Toni Soler están sobre todo con Macià, que habría sacrificado sus más altos ideales para evitar el derramamiento de sangre y una guerra civil que llegaría tres años después de su muerte.

6/10
La cebra

2011 | La cebra

Sus protagonistas son dos tipos sin oficio que, durante la revolución mexicana, se encuentran con una cebra creyendo que es un caballo ‘gringo’.

Amador

2010 | Amador

Marcela es una joven peruana, casada con su compatriota Nelson, introducido en un negocio clandestino de flores en España. Ella no está muy segura de su matrimonio, y no se atreve a comunicar a Nelson su embarazo, ya anteriormente estuvo encinta y decidieron abortar. Su soledad tiene compañía en Amador, un hombre anciano, postrado en la cama, al que cuida mientras su familia se ha ido a la costa, donde se están haciendo una casita. Cuando los dos habían aprendido a conocerse mutuamente, sucede lo inesperado: Amador muere. Y Marcela, que necesita el dinero que le ha prometido la familia, resuelve ocultar la muerte. Ella actuará como si siguiera cuidando del enfermo. Pero claro, los días pasan, es verano, y algunas cosas no se pueden esconder por mucho tiempo. Cinco años han transcurrido desde su último largometraje de ficción, Princesas. Y de nuevo Fernando León de Aranoa es fiel a sus constantes cinematográficas, la mirada a seres humanos concretos y sus problemas, lo que le sirve para entregar una cierta radiografía social del momento, interesante sin duda aunque algo pesimista. El tema dominante es la soledad de unas personas que no son perfectas, sólo una mirada superficial diría que ésta es una película sobre la inmigración, aunque surja el tema desde el mismo arranque. La ancianidad se lleva mal en solitario, más cuando la familia no demuestra su afecto en el día a día, y hay que acudir a sucedáneos de la felicidad para matar el tiempo. Y la maternidad también se lleva mal cuando se está sola, cuando el esposo mira sólo lo inmediato, no tiene un proyecto familiar compartido. Llama la atención la perpetua tristeza de los personajes –es llamativo en el primer tramo del film–, no existe apenas la sonrisa en sus vidas. La metáfora del rompecabezas que está componiendo Amador, sirve para hablar de la necesidad de saber componer una imagen lo más perfecta con la vida de cada uno. Sin embargo, trasladada esta metáfora a la estructura narrativa de la película, lo que nos entrega León de Aranoa adolece de algunos problemas. Afortunadamente, cuenta con un buen final, algo fundamental para lo que plantea. Pero lo cierto es que una vez estamos ante la tesitura del fingimiento de Marcela –muy natural Magaly Solier–, la cosa se estanca, es necesario traer a colación la pieza de la "princesa" (o sea, en terminología del director, "prostituta”) que venía a ver a Amador, o la del intercambio verbal con el sacerdote en la iglesia, jugar con la angustia de teléfonos que suenan o vecinos recelosos; por momentos vienen a ser una serie de piezas algo reiterativas, como esas de un cielo que parecen todas iguales, por seguir con la simbología “leoniana”.

6/10
Verbo

2010 | Verbo

Sara es una adolescente inteligente y sensible, que no entiende el mundo del siglo XXI en que le ha tocado vivir. Sus padres no la entienden ni llegan a ella. Uno de sus mejores amigos se pasa el día entero jugando con la consola. En clase le explican cosas de interés cuestionable. Y le deprime el trabajo de su padre, derribando casas para construir nuevos edicicios inhumanos, sin personalidad. En cambio se siente tremendamente atraída por los graffitti que cubren paredes y suelos del barrio, firmados por un tal Lírico, que le invitan a descubrir la belleza del mundo. Eduardo Chapero-Jackson debuta en el largo después de destacar con buenos y premiados cortometrajes como Alumbramiento. En su haber hay que reconocerle unas señas de identidad y un mundo propios, de modo que en su trama, una especie de fábula, se empeña en decir algo, eso tan denostado por algunos críticos llamado “mensaje”, y lo hace dirigiéndose a la gente joven, tan amuermada en la sociedad occidental. Lo hace con un planteamiento a lo Matrix, donde muestra a personas que viven una vida que no es vida. Y su formato de cuento también le emparenta con Frágil, de Juanma Bajo Ulloa, que también abordaba el hastío ante ciertos planteamientos vitales. El director y guionista es muy crítico con ciertas existencias vacías, de modo que entiende que ante situaciones sin aparente salida alguien pueda plantearse la salida en falso del suicidio. Pero a continuación denosta esa solución errada de quitarse la vida, para hablar de la necesidad de afrontar los problemas, con una actitud valiente y hasta quijotesca, la alusión explícita a la genial obra de Miguel de Cervantes no es en absoluto casual. Y a pesar de todo... Chapero-Jackson no entrega una película redonda. Visualmente es deslumbrante, y audaz que al mismo tiempo que cuida imágenes y efectos defienda el recurso al verbo, la palabra rimada, la frase musical. Pero también resulta a ratos pretencioso y acaba cayendo en la vacuidad que denosta. Quizá sea paradójico decirlo, pero el formato de corto le habría venido mejor a esta película. Porque al final parece que haya un esfuerzo por alargar la cosa lo suficiente para que sea un largo, con las pruebas por las que pasa Sara, o la asistencia de los mentores. Y el mentado “mensaje” se queda, y perdón por el fácil juego de palabras, “corto”. Una apuesta por vivir la vida plenamente que no se sabe en qué consiste, como tampoco cuáles son las ayudas con las que se cuenta, pues no son desde luego las prestadas por padres y profesores, apenas se vislumbra el apoyo de un compañero y las propias fuerzas interiores. De hecho hay una extraña historia escuchada en clase, la del monje herético, cuya mención por dos veces en el film parece tratar de justificar la autonomía moral, cada uno ha de dictarse sus propias normas a la hora de actuar.

5/10
23-F

2010 | 23-F

Recreación de los hechos históricos que tuvieron lugar en España el 23 de febrero de 1981. Aquel día por la tarde tuvo lugar un intento fallido de Golpe de Estado militar cuando un destacamento de la Guardia Civil, encabezado por el teniente coronel Antonio Tejero, irrumpió pistola en mano en el Congreso de los Diputados, en Madrid, y tomó como rehenes a todos los políticos reunidos en él con motivo de la votación del candidato a la presidencia del gobierno Leopoldo Calvo Sotelo. Los golpistas esperaron en vano durante la noche y la madrugada siguientes a que las capitanías militares de toda España secundaran el golpe, cosa que al final no sucedió, presumiblemente gracias al mensaje de repulsa que el rey difundió por la televisión. La película, estrenada con motivo del 30 aniversario de aquellos sucesos, se ve al modo de un documental y ésa es su mayor virtud pero también su peor defecto. Por un lado, hay un esfuerzo por trasladar objetivamente los hechos a la pantalla, hechos que quedan apuntalados gracias a varias grabaciones de archivo reales que aportan credibilidad a las imágenes de ficción, que contrastan con las anteriores por ser en color. Sin embargo, la puesta en escena tiene algo de montaje teatral, muchos diálogos suenan poco verosímiles y el conjunto resulta opresivo, acartonado. Quizá esto se deba a que el guión únicamente se centra en los responsables del golpe y en las reacciones de los presentes en el Palacio de la Zarzuela, todos situados en localizaciones cerradas, siempre iluminadas con luz artificial. Ese aire apolillado, recargado, por otra parte tan propio de la época, se traslada asimismo a las actuaciones, las cuales resultan a veces tremendamente tópicas en cuanto a varios personajes golpistas (especialmente Tejero y su acompañante), militares y guardias civiles que parecen tener la inteligencia de un mosquito. Salen muy bien parados, por otra parte, Adolfo Suárez y Su Majestad el Rey, heroicos y serenos a su modo. Entre los actores destacan Juan Diego, que da vida al contemporizador, dubitativo y oportunista general Alfonso Armada (entonces hombre de confianza del rey); Mariano Venancio, muy convincente como Sabino Fernández Campo; y Fernando Cayo, quien lidia bien con su difícil personaje del rey y logra resultar creíble.

4/10
Celda 211

2009 | Celda 211

Intenso film carcelario dirigido por Daniel Monzón (El corazón del guerrero, La caja Kovak) a partir de la novela homónima de F.P. Gandul. Monzón demuestra que es uno de los directores españoles más en forma, capaz de crear imágenes poderosas, aunque le falte un puntito para que sus películas sean redondas. Celda 211 obtuvo muy buena acogida en el Festival de Venecia, lo cual es mucho para tratarse de una producción española. Juan es un joven casado que pronto va a ser padre. Es funcionario de prisiones y está a punto de entrar a trabajar en una cárcel. Para echar un vistazo al lugar hace una primera visita de reconocimiento un día antes del día fijado. Le acompañan algunos de sus futuros compañeros. Y mientras está dentro se produce un violento motín liderado por un psicópata llamado 'Malamadre'. Por mala suerte Juan queda atrapado en el interior de la celda 211 y pronto se da cuenta de que la cárcel ha quedado en manos de los presos. Para salvar la vida sólo le queda convertirse en uno de ellos y ganar tiempo para poder escapar. Celda 211 es seguramente la mejor película de Daniel Monzón, quien ha contado para el guión con su colaborador habitual, Jorge Guerricaechevarría. La historia, de corte fatalista, critica la escasa calidad de vida de los presos y pone el dedo en la lacra de la inmoralidad de los métodos empleados por las autoridades cuando deciden que el fin justifica los medios. Pero es en la puesta en escena carcelaria en donde el fin destaca dentro del panorama del cine español. Hay buen ojo y mucho sentido del ritmo y del encuadre. Ya desde las primeras imágenes, de un realismo impresionante, el espectador queda avisado de que va a ver un drama sólido, con altas dosis de violencia. Aunque en algunos casos los caracteres están sólo esbozados, hay que reconocer un trabajado esfuerzo por definir a los diferentes personajes (Tachuela, Apache, el funcionario de interior) y, sí que funciona, y muy bien, la singular relación que se establece entre Juan y 'Malamadre'. Por contra 'cantan' un poco los tópicos del poli psicópata (un Antonio Resines muy poco inspirado) o de la inoperancia de los funcionarios (hay momentos en que su tranquila actitud resulta totalmente inverosímil), así como se echa en falta más sutileza y menos aturullamiento en la fase final de la película. De todas formas la historia atrapa y funciona. El talento de Luis Tosar, aquí algo sobreactuado, es conocido, pero es una sorpresa mayúscula el joven Alberto Ammann, quien compone un personaje perfecto. Y Roque Baños vuelve a hacer que su música influya en el resultado positivamente.

6/10
Paquirri

2009 | Paquirri | Serie TV

Reconstrucción televisiva en dos episodios de la vida del malogrado torero Francisco Rivera "Paquirri", que fallecía en la plaza cordobesa de Pozoblanco, el 26 de septiembre de 1984. La serie comienza en su infancia, donde conoce a Carmina Odóñez, la mujer que se convertirá después en su gran amor. Tras la ruptura, iniciará una relación con la cantante Isabel Pantoja. La realización es un tanto insulsa, y el guión demasiado facilón y melodramático. El reparto realiza una labor irregular, aunque destaca la presencia de algún secundario solvente como Pedro Casablanc.

4/10
A contraluz

2008 | A contraluz

Recopilación de los tres impactantes cortos de Eduardo Chapero-Jackson, multipremiado director que ha logrado que sus dos primeros trabajos hayan sido preseleccionados para los Oscar, mientras que el segundo de ellos, Alumbramiento, obtuvo el premio UIP al Mejor Corto Europeo en el Festival de Venecia. Esta retrospectiva deja claro que Chapero-Jackson tiene un brillante futuro, por su esmerada dirección de actores, su aprovechamiento de los medios técnicos (la música y la fotografía), y sus interesantes elecciones temáticas. Contracuerpo –su ópera prima– es un oscuro relato que trata el problema de la anorexia. Una muchacha adelgaza más y más kilos, hasta que logra meterse en el interior de un maniquí. Éste es trasladado por unos mozos de almacén que lo llevan a una tienda de ropa. Así acaba siendo exhibida en el escaparate. Chapero-Jackson logra imágenes de gran intensidad, como la colección de básculas que la protagonista ha clavado en la pared, que llevan escrita la cifra de los kilos que ésta ha ido perdiendo. La fascinación que el anoréxico maniquí parece despertar en una niña que pasa junto al escaparate funciona como metáfora de la nefasta influencia de los ideales estéticos equivocados que rigen en la actualidad. Esmeradísimo trabajo de la actriz Macarena Gómez, que parece realmente afectada por la lacra que sufre su personaje. En Alumbramiento –su mejor trabajo–, Chapero-Jackson narra la última noche de una anciana enferma, que se verá rodeada por sus familiares en los momentos previos a su inminente muerte. Inspirado en la muerte de sus abuelos, a los que dedica el corto, el realizador ha sabido captar el miedo de los parientes, las dudas, los intentos de aceptar lo que va a ocurrir, la despedida de los seres queridos y la nostalgia. Destaca el momento en que los personajes rememoran una canción que la moribunda entonaba años atrás a los niños. Filma Chapero-Jackson con contundencia y sobriedad, sin recrearse en sentimentalismos artificiales. El reparto es excelente, con una sobrecogedora interpretación de Mariví Bilbao, que aunque es más conocida por su registro cómico de la serie Aquí no hay quién viva, resulta muy convincente como anciana a punto de fallecer. Por último, The End es un mediometraje de 30 minutos rodado en inglés, y que se estrenó con ocasión de la Expo del agua de Zaragoza, en 2008. No desentonaba allí, puesto que muestra las duras consecuencias a las que podría llevarnos la sequía, y la desertización en un futuro próximo. Una familia viaja en coche por una carretera estadounidense. Son testigos de un robo de un camión cisterna que transporta agua, cuyos autores les roban la única botella que tienen, y su vehículo, dejándoles a su suerte en el desierto. Al director se le ha dado bastante bien construir un film muy personal, a pesar de que tenía que cumplir una curiosa condición: rodar un western. Tan singular premisa nace del premio recibido en Almería por Contracuerpo, que ofrecía ayuda económica para otro trabajo del director siempre y cuando se circunscriba a este clásico género. Y Chapero-Jackson ha cogido del cine del oeste el tono, los personajes, el asalto a una diligencia –que en este caso es el citado camión– y sobre todo los tiroteos, pese a que en realidad es de ciencia ficción apocalíptica, en la línea de Mad Max, con ideas de Waterworld. Esmeradas interpretaciones de un reparto que cuenta con el mismísimo Miguel Ángel Silvestre, convertido en un fenómeno de masas por su papel de ‘Duque’ en la serie Sin tetas no hay paraíso.

6/10
Hermanos & detectives (2ª temporada)

2008 | Hermanos & detectives | Serie TV

Lorenzo pasa una temporada en Canadá en un centro para superdotados. Sin su ayuda, su hermano, Daniel es incapaz de resolver casos en la policía. Daniel intenta atrapar a un peligroso asesino que ha acabado con la vida de varios sacerdotes. Pero es incapaz de estrechar el cerco, al tiempo que un periódico publica cartas que envía el asesino. Segunda y última temporada de la versión española de la serie, creada por el argentino Damián Szifrón, artífice de Los simuladores. Se incorpora Belinda Washington, como una asesora de imagen.

5/10
Lola, la película

2007 | Lola, la película

Digno biopic de la gran cantante y 'bailaora' de flamenco Lola Flores, abarca desde su niñez al momento en que se convierte en madre. Entre medias se suceden sus primeros pasos en el mundo de la música; y sus muchos amores, donde resulta difícil en bastantes casos que esos novios vean más allá de la mujer hermosa y célebre que tienen entre los brazos, para ver a la persona, que se enamora y sufre. Atrapar el alma de un personaje real en dos horas de celuloide es tarea difícil e ingrata. Sobre todo cuando se trata de personajes muy populares, de los que se conocen cientos de datos y anécdotas, cuya ausencia puede irritar a los admiradores. Miguel Hermoso, que sorprendió en su debut como director en Como un relámpago, se aplica a la tarea, con resultados desiguales. El cineasta no evita una sensación de acumulación de episodios. Pero gracias al guión de Antonio Onetti, da con algunas buenas ideas que dan gravedad a la película: nos presenta el contraste entre la condición humilde de la familia de Lola y la vida de lujo que se ofrece a la incipiente artista; y sobre todo nos presenta a una joven, buena chica, en la que las presiones para alternar, un embarazo no previsto y la terrible decisión de abortar, matan también su inocencia; de modo que no habrá atisbo de felicidad genuina hasta que conozca la maternidad. La desconocida Gala Évora da el tipo del personaje retratado: por el físico y ciertos gracejo natural y picardía. Aunque, con inteligencia, Hermoso ha evitado insistir en sus números musicales para evitar comparaciones con la auténtica Lola. El reparto arropa bien, tanto los sucesivos novios (José Luis García Pérez como Manolo Caracol, Carlos Hipólito como el anticuario Arenzana, Ramón Villegas como el futbolista del Barça Biosca, Alfonso Begara como 'El Pescaílla'...) como los padres (estupenda Ana Fernández).

5/10
Alumbramiento

2007 | Alumbramiento

Apasionante y multipremiado film de Eduardo Chapero-Jackson, que entre otros galardones fue considerado el mejor corto en el Festival de Venecia. Arranca la historia en la más profunda oscuridad de la noche, donde sólo brilla el teléfono móvil de Rafa. Le avisan de que su madre ha entrado en agonía. En casa de ella se reúnen hijos y parientes con temor, sin saber qué hacer, qué decir, cómo actuar. Eso sí, son testigos de sus temores, su dificultad para respirar, las incoherencias que dice. Ante la inmovilidad general, será Sara la que sabrá decirle palabras de consuelo, despertará recuerdos entrañables, y todo ello sin ocultar la dura verdad de que va a morir. Chapero-Jackson rueda con estilo, maneja muy bien la fotografía nocturna y tenebrista casi rembrandtiana. Y atrapa la emoción de ese alumbramiento a que alude el título, el de la otra vida y el final de ésta. Con sobriedad, sin aspavientos, se atrapa la emoción de la despedida a los seres queridos en el trance de la muerte. Al parecer la idea del film se la sugirió al cineasta la muerte de sus abuelos. Algunos observadores han querido ver en este corto una apología de la eutanasia, porque en cierto momento se retira el respirador a la enferma, pero no parece ser éste el caso, en un momento en que está para morir, y tal medida podría ser considerada como ensañamiento terapéutico; la película más bien parece una apuesta por los cuidados paliativos, una atención adecuada del enfermo cuando llega la hora de morir.

6/10
Pudor

2007 | Pudor

Adaptación de la novela homónima de Santiago Roncagliolo, a cargo de los hermanos David Ulloa (forjado en teleseries) y Tristán Ulloa (actor en filmes como Mensaka). El film describe a cinco miembros de una familia –el matrimonio (Alfredo y Julia), una hija adolescente, un niño, el abuelo–, que a pesar de vivir bajo el mismo techo están, básicamente, solos. A Alfredo le han diagnosticado una enfermedad terminal, pero no se atreve a decírselo a Julia, de la que se encuentra muy distanciado. Ella cree que su marido ya no la quiere, y se ha empezado a deslizar por una peligrosa espiral de fantasías que pueden acabar conduciéndole a ninguna parte; la hija siente una atracción lésbica por su prima; el niño cree ver fantasmas; el abuelo no ha digerido todavía la muerte de su esposa. En crisis y sin nadie al que acudir, se enfrentan, es un decir, a los problemas que les aquejan. Los hermanos debutantes en la dirección demuestran cierto estilo tras la cámara, en la concepción de algunas escenas y su planificación, en la construcción dramática, en la dirección de unos actores muy entonados. Momentos como esa especie de catarsis brutal, en que marido y mujer se tiran los trastos a la cabeza delante de los hijos, resultan poderosos. Y aun así, el conjunto se resiente por una desorientación de fondo, compartida con los personajes, con un final algo forzado, que conduce a los personajes a una unión en la soledad. El título puede ser algo equívoco, pues existe un pudor natural, que se refiere a no compartir la propia intimidad con extraños, que resulta perfectamente legítimo. El film se refiere más bien a la desconfianza y la soledad, que conducen a la incapacidad de abrir el corazón a quien nos ama y nos puede ayudar.

5/10
El laberinto del fauno

2006 | El laberinto del fauno

Una viuda de la guerra española, con una hija pequeña, se ha casado con un comandante de la guardia civil en busca de seguridad. Encinta de su nuevo esposo, la familia se instala en una casa en medio del bosque, donde el comandante y sus hombres tratan de acabar con el maquis, hombres que se refugian en la montaña y que no admiten la derrota de la pasada contienda bélica. La pequeña, ajena a ese entorno de enfrentamiento político y amante de los cuentos, se internará en un misterioso mundo mágico habitado por un fauno. Éste le hace una sorprendente revelación a la niña: Ofelia es en realidad una princesa. Para poder regresar a su verdadero mundo, y recuperar su estatus real, deberá superar tres pruebas. El mexicano Guillermo del Toro dirige una sólida película, quizá la mejor que ha realizado desde Cronos (1993), donde juega a que las diferencias entre el mundo mágico y el real no son tantas: en ambos espacios hay buenos y malos, y se hacen necesarios el amor y el sacrificio para sobrevivir a la crueldad y al egoísmo. De exuberante imaginería y envidiable ritmo, choca no obstante la violencia desmedida de algún pasaje. Como en otros filmes ambientados en el franquismo, carga la tópica imagen maniquea al uso, aquí camuflada con la estructura de cuento, que hace más aceptable que los guardias civiles sean ‘malos malísimos’ y los ‘chicos’ del maquis héroes sin fisuras. De interpretaciones impecables, sobresale la parte fantástica.

7/10
Astronautas

2003 | Astronautas

Un tipo algo neurótico llamado Daniel decide seguir a pies juntillas un decálogo que, se supone, le ayudará a comportarse como una persona normal. Pero la llegada de Laura, una joven quinceañera que busca a su hermano, antiguo vecino de Daniel, pone los precarios objetivos de éste patas arriba. Peculiarísimo film hispano de Santi Amodeo (El factor Pilgrim), con momentos algo surrealistas y humor muy suyo. Resulta sorprendente la inicial secuencia de créditos, ciertamente ocurrente e imaginativa.

4/10
La flaqueza del bolchevique

2003 | La flaqueza del bolchevique

Pablo López trabaja fuera del horario de oficina. Su rutina incluye viajes en avión y ligues ocasionales. Un día tiene un pequeño accidente de tráfico. La mujer que va en el otro coche se comporta como una energúmena. De modo que el afectado se toma su pequeña venganza: le hace la vida imposible con llamadas anónimas amenazantes. Un día la sigue y descubre que tiene una hermana adolescente, María: mona, inocente, lista, llena de encanto. Se entabla entonces una relación de amistad, y quién sabe si de amor en el futuro. Manuel Martín Cuenca, a partir de la novela de Lorenzo Silva, describe con acierto, paulatinamente, el progreso de la relación, una especie de juego de mutuas desconfianzas, que va haciéndose entrañable. Pero aquello resulta un amor imposible, y la fatalidad actuará de modo terrible. La peli, bien llevada, habla de esas vidas que a veces llevamos, y que no son vida; y apela a la necesidad de una mirada limpia, del disfrute de las cosas sencillas, como pasar una tarde con alguien a quien aprecias. Excelentes las interpretaciones de Luis Tosar y la debutante María Valverde.

6/10

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