Zona friki
“Érase una vez en… Hollywood”, canto de amor a la gran mentira del cine
(Cuidado, no leer si no se ha visto ya la peli).
Qué maravilla que se entienda en toda su plenitud el título de Érase una vez en… Hollywood cuando aparece sobreimpreso al final, reforzando la idea de que el “érase una vez” alude a los cuentos, como los que teje la meca del cine para edulcorarnos la realidad. Quentin Tarantino nos acaba de mostrar lo que debería haber ocurrido; lo que pasó de verdad fue tan horrible que merece la pena olvidarlo por un momento.
Por cierto, que la hija de la estrella de las artes marciales se acordó de toda la familia de Quentin Tarantino. Con razón, posiblemente, porque se pinta a su progenitor como un fanfarrón. El cineasta se defiende aludiendo a que le describe con fidelidad; en la biografía escrita por su primera esposa, Linda Lee, cuenta que presumía de que podía vencer en un combate a Muhammad Ali. No hace falta nada más que ver en las fotos la pantagruélica mano del púgil de 95 kilos para predecir que al primer sopapo le manda de vuelta a China. No tengo nada en contra del hongkonés, fue más un actor que otra cosa, y nos ha hecho soñar en la pantalla, por lo que cuenta con mi eterna gratitud.
Esta vez el autor de Pulp Fiction ha metido una escena durante los títulos de crédito. Las imágenes de Leonardo DiCaprio anunciando una marca de tabaco, que elogia, para luego confesar que le repugna, refuerzan el mensaje de que lo que contemplamos en la pantalla no tiene por qué corresponderse con la verdad.
Y después de rodar esta obra maestra, va el tío y amenaza una y otra vez con retirarse de la realización. Pero, ¿qué nos quentin, Tarantino? ¡No nos puedes hacer esta faena!
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.