Zona friki
J.J. Abrams, fichaje estrella de "Star Wars", supera en simpatía a George Lucas
Confieso que me froto las manos tras la confirmación del fichaje estrella de Yey Yey, J.J. Abrams , para dirigir la nueva entrega de La guerra
Confieso que me froto las manos tras la confirmación del fichaje estrella de Yey Yey, J.J. Abrams, para dirigir la nueva entrega de La guerra de las galaxias (y encima con guión del gran Michael Arndt). No quería, pero la máxima responsable del proyecto, Kathleen Kennedy, que le conoce desde los años 80, cuando era un chaval, se ha empeñado en convencerle. Se me ocurre que el único problema es que el hombre –al que podríamos llamar a partir de ahora Starman– anda muy atareado últimamente.
Ahora mismo controla las dos grandes franquicias friquis intergalácticas, Star Trek y Star Wars, casi se diría que le falta el remake de Ha nacido una estrella, aunque parece que va a dejar que lo dirija el tío Clint. Igual con tanto jaleo Spock se cuela en Star Wars como de hecho aparecía R2 D2 en Star Trek, aunque era más difícil encontrarle que a Wally en una reunión de peñas del Atlético de Madrid. Lo cierto es que el pluriempleado Abrams trabaja en muchas más cosas, pues acabó muy dignamente, aunque con excesos lacrimógenos, Fringe, estrenó nueva serie, Revolution, sobre un apagón planetario (por cierto, tan decepcionante que me hizo desear que se fuera la luz mientras la veía), y prepara otra más, Believe, en la que tengo bastante fe.
Tuve la inmensa suerte de entrevistar a Yey Yey hace unos años, cuando vino a España a promocionar la primera entrega de Star Trek. Ya entonces le pregunté sobre su tendencia al 'work-a-holismo'. "¿Es usted adicto al trabajo?", le dije. Y él va y abre su legendaria libreta, que lleva a todas partes, se pone a escribir ansiosamente y se olvida de mí. Era una pequeña broma, pues inmediatamente siguió contestándome, pero me hizo mucha gracia.
El caso es que Yey Yey cae bien, no como su antecesor, George Lucas, que sí, efectivamente, creó la saga y tal en los 70 y eso no es poco, pero que en los últimos tiempos lo mejor que podía hacer era casarse y jubilarse, o sea exactamente lo que ha hecho. Lo confirman las recientes declaraciones de Terence Stamp, reclutado por Lucas para La amenaza fantasma, donde el legendario actor de El coleccionista interpretaba a Finis Valorum, el Canciller Supremo de la República.
Al parecer, Lucas en persona de modesto tiene bien poco, a pesar de haber nacido en Modesto, un pueblo de California. "No nos llevamos nada bien", asegura Terence Stamp, en un arranque de sinceridad que tiene su mérito, pues en 20 años de profesión, he preguntado a medio Hollywood qué tal trabajar con éste actor, o este director, y la respuesta siempre viene a ser "es un gran profesional", aunque les esté interpelando por Ana Obregón. Pero Stamp no tiene pelos en la lengua: "Me decepcionó su forma de dirigir".
"No me dio la impresión de que tratara de dirigir a los actores, estaba más interesado en los efectos o cosas así", ha explicado Stamp, que se resistió a viajar desde Australia para rodar semejante clásico, por mucho que insistía su agente en que le iban a pagar un pastón. Al final, dice que aceptó para conocer a Natalie Portman, a la que adoraba desde que la vio por primera vez, siendo bien pequeñita, en El profesional (León).
Stamp andaba bastante nervioso, pues tenía que rodar una secuencia con la Portman. Cuando llega el día en cuestión de interpretar junto a la chica que le había hecho cruzar medio mundo, resulta que llega al plató y ni rastro de ella por ninguna parte. El actor decidió consultarle a George Lucas por su paradero. "¿Dónde está Natalie?", pregunta Stamp. "Ésa es Natalie", responde Lucas. Y señaló a un trozo de papel en la pared. "Fue aburridísimo", recuerda Stamp.
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