In memoriam
Martha Hyer, la rubia que intentó reemplazar a Grace Kelly
La bellísima rubia a la que los cinéfilos recordarán como novia de William Holden en "Sabrina" ha fallecido en su residencia de Santa Fe, donde vivía desde mediados de los 80. Martha Hyer había llegado a ser reconocida con una candidatura al Oscar.
Nacida en Fort Worth, en Texas, Martha Hyer pertenecía a una familia íntimamente ligada al Derecho, pues su padre ejercía como juez. Pero a ella no le iban las togas, por lo que estudió interpretación en la Universidad Northwestern.
Tras una temporada como actriz teatral, firmó un contrato con RKO, que la colocó como secundaria en films como Nacido para matar, de Robert Wise, o el western Gun Smugglers, de Frank McDonald.
Aunque exhibió muestras de su enorme talento a lo largo de la década de los 50 en títulos como Sabrina, de Billy Wilder, Himno de batalla, de Douglas Sirk, y otras, no llegó a alcanzar el estrellato, pese a que algún crítico había señalado que iba a ser el reemplazo de Grace Kelly como rubia más deseada de Hollywood. En 1958 obtuvo una nominación al Premio de la Academia, por interpretar a una maestra en Como un torrente, de Vincente Minnelli. Se lo arrebató Wendy Hiller, por Mesas separadas.
En los 60 siguió trabajando regularmente, como secundaria en films como Los insaciables, Los cuatro hijos de Katie Elder o La jauría humana.
Divorciada de Ray Stalh, hijo del realizador John M. Stahl, en 1966 se unió al famoso productor Hal Wallis, al que acompañó hasta su muerte en 1986. Con ninguno de ellos tuvo hijos.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.