Reportajes
El magnífico Ethan Hawke, Premio Donostia
Festival de cine de San Sebastián 2016, día 17 de septiembre: las mil tretas del hombre de las mil caras, y la vida dura de las mujeres huérfanas
Tras la realidad increíble de “La doctora de Brest”, aún más increíble resulta la peripecia auténtica narrada con buen pulso por Alberto Rodríguez en “El hombre de las mil caras”. Hechos reales, hechos imaginados, hecho fingidos, todos pueden tener poderosa fuerza.
En efecto, El hombre de las mil caras es todo un tratado fílmico sobre la impostura, a partir del caso real en España en 1995 de la fuga del director de la Guardia Civil, Luis Roldán, que habría hecho un uso delictivo de los fondos reservados para operaciones especiales, con la sustracción de cientos de millones de pesetas. En un momento en que ha dimitido y corre serio peligro de acabar en prisión, Roldán acude a los servicios de un personaje singular y multifacético, Francisco Paesa, experto por así decir en operaciones especiales: al objetivo de que le ayude a huir fuera del país en compañía de su esposa Nieves se suma el del manejo de esos dineros.
En manos de un cineasta convencional, El hombre de las mil caras sería una crónica acartonada de unos sucesos que el espectador puede tener más o menos frescos en su memoria, reflejo de la corrupción que acampó en unos determinados años de gobierno socialista. Pero Alberto Rodríguez, con la colaboración de su coguionista habitual Rafael Cobos, logra imprimir a la narración inspirada por la investigación del periodista Manuel Cerdán un aire de misterio difícilmente respirable, de personajes atrapados en la teleraña de mentiras y engaños que ellos mismos han tejido. Y ahí hay quien puede llegar al límite de lo soportable, mientras que también cabe aguantar, quizá porque falta el asidero elemental de la unión afectiva y efectiva con las personas, una confianza y un amor que permitan un cambio de vida.
Los responsables de La isla mínima vertebran la narración con la voz en off de Jesús Camoes, el piloto que trabaja para Paesa, y lo más parecido a un amigo que éste tiene. Y describen con estudiada objetividad, sin ajustes políticos pero tampoco pretendiendo excusar a nadie, las actuaciones de unos y otros, timos, estafas y simulaciones que a veces presentan tintes surrealistas, prueba de lo complicadas que podemos llegar a ser las personas, sobre todo si no conseguimos mostrarnos tal y como somos, nadie es perfecto. Además se mueven con soltura por los múltiples escenarios de un paisaje internacional, cuyos hilos maneja Paesa, y hacen un hábil uso del sonido y la partitura musical.
Es conocido sobradamente el buen hacer de actores como Eduard Fernández, José Coronado y Marta Etura, aquí hay que señalar el esfuerzo del no tan conocido Carlos Santos dando vida a Roldán.
Mala pata y desgracias femeninas
Tal vez los responsables del film, que cuenta con un estupendo reparto con nombres como los de Adèle Exarchopoulos, Gemma Arterton o Sergi López, tienen clara la conexión cósmica y trascendental que quieren entregar con deconstruida narración, pero el común de los espectadores quedará más bien desconcertado por esta extraña propuesta, que parece querer señalar una común orfandad y desvalimiento de cuatro mujeres, el eterno femenino en un mundo oscuro e inhóspito. Grandes pretensiones, para tan escaso resultado.
Probando a ver, entre nuevos directores, y el Premio Donostia para Ethan Hawke.
El tiempo que deja la sección oficial permite picotear en el visionado de las películas de otras secciones. Y así, pruebo fortuna y resulta una grata sorpresa Anishoara, delicada cinta moldava que dirige Ana-Felicia Scutelnicu, que sigue a la chica del título, una guapa adolescente que vive con su abuelo en el campo, con la cadencia de las cuatro estaciones del año. Previamente un monólogo de casi cinco minutos, un actor hablando a cámara, fiel a la bella tradición oral, cuenta el cuento de una princesa que aspira al amor del sol, y en su intento de volar hacia arriba cae una y otra vez, una introducción a lo que será el discurrir de un año de la vida de Anishora, con su atracción por Drago, que aparece en el pueblo de vez en cuando, y que le hace desdeñar a otra joven interesado por ella, y que le enseña a conducir el tractor.
Martin Scorsese proyecta "Aldeas" en el Vaticano, el último sueño del papa Francisco
La Santa Sede se viste de cine… y de emoción. El Vaticano acogerá este 21 de abril una proyección muy especial: el documental “Aldeas, The Final Dream of Pope Francis”, impulsado por el mismísimo Martin Scorsese y centrado en la figura del recordado Papa Francisco.
No ser fan de Taylor Swift pasa factura a Josh Hutcherson
En Hollywood también hay dramas fuera de la pantalla… y esta vez el protagonista es Josh Hutcherson, que ha confesado que una inocente opinión sobre Taylor Swift le metió de lleno en una tormenta digital de la que no quiere saber nada.