IMG-LOGO

Biografía

Antoine Fuqua

Antoine Fuqua

55 años

Antoine Fuqua

Nació el 30 de Mayo de 1965 en Pittsburgh, Pennsylvania, EE.UU.
Filmografía
Infinite

2020 | Infinite

The Equalizer 2

2018 | The Equalizer 2

Secuela de The Equalizer que presentaba hace dos años a un protagonista con atractivo: hombre tranquilo, solitario, cuyo interés por una chiquilla en apuros acosada por la mafia despertaba en él su expeditivo talento asesino para solventar situaciones peligrosas, perfeccionadas como miembro secreto de la CIA durante muchos años. Ahora, cuatro años después, Robert McCall prosigue con su “apacible” y secreta vida como conductor de Uber, lo que le permite “arreglar” desaguisados que va conociendo aquí y allá debido a sus clientes. McCall es un justiciero que no anda conchitas cuando se trata de castigar a los culpables de una violación o de un secuestro, algo que sólo conoce su antigua socia y ahora amiga, Susan Plummer. El tándem Antoine Fuqua y Denzel Washington es uno de los más sólidos de Hollywood desde que rodaron Training Day (Oscar para Washington). El actor de Nueva York suele dar vida en esos filmes a tipos implacables y violentos, lo cual casa a la perfección con la intensidad visual que imprime Fuqua y la potente personalidad de Washington. En esta película, como en las anteriores, funciona todo lo que sabemos de antemano; atrapa y no da respiro desde la primera escena en el tren de Turquía, al tiempo que sienta las bases de lo que va a ser una película violenta y sin concesiones pues enfrentarse a McCall significa morir en el intento o como mínimo salir arrastrándose con varios huesos rotos. Por otra parte, si en la anterior entrega la humanidad del protagonista se debía a su implicación en la vida de una niña en apuros, aquí un joven vecino que se aproxima peligrosamente a la vida criminal se convertirá en el pupilo y protegido de McCall, alguien en quien inculcar la voluntad y el arrojo necesarios para llegar a ser una buena persona. Un futuro que proteger, una esperanza al fin y al cabo para un hombre –McCall– que lo ha perdido todo en el pasado. Fuera de esto, el guión peca de una excesiva simpleza, pura linealidad sin matices, aumentada hasta el máximo durante los últimos minutos.

5/10
Los siete magníficos

2016 | The Magnificent Seven

Revisitación de la historia de siete expertos con las armas, que deben defender a una pequeña y pacífica comunidad de campesinos, amenazados por unos matones que quieren hacerse con sus tierras. Originalmente fue contada por Akira Kurosawa en Los siete samuráis, y luego trasladada al lejano oeste por John Sturges en Los siete magníficos, el mismo escenario donde transcurre esta nueva versión dirigida por Antoine Fuqua. Más allá del viejo y absurdo debate de si resulta “innecesaria” esta película –cualquier historia puede ser contada de nuevo, y hasta está bien hacerlo si contiene material valioso, también pensando en las nuevas generaciones: luego los espectadores decidirán si desean verla o no–, podemos decir que se trata de una película correcta, rodada con una espectacularidad a ratos algo exagerada, que entretiene pero que no resulta memorable. Lo más destacable y que sabe poner en valor, como los anteriores filmes, es la idea de fondo de la dignidad, hay que saber mantener la cabeza alta y dar la cara ante la injusticia, aunque resulte  incómodo y surja la tentación de escurrir el bulto. Y entre los elementos novedosos, pero que no enriquecen en gran cosa la narración, está la idea de dar al grupo unos rasgos multiculturales –un afroamericano, un indio, un oriental...–, más el hecho de que se realza el papel de la mujer, al fijarse en la viuda que contrata a los pistoleros. Teniendo la película como coguionista a Nic Pizzolatto, que ha logrado llamar la atención con la serie True Detective, cabía esperar una mirada más filosófica y deprimente a la naturaleza humana, pero prevalece cierto optimismo, y también la fe sencilla que lleva a reunirse y rezar en la iglesia, y a la confianza de que pase lo que pase, y a pesar de sus personales demonios, los lugareños del pueblo y sus defensores se mueven por una causa justa. Los actores están bien, sobre todo Denzel Washington, que imprime la necesaria decencia a su personaje.

6/10
Redención

2015 | Southpaw

Procedente de un orfanato del barrio neoyorquino de Hell's Kitchen, la vida del boxeador Billy Hope parece un cuento de hadas. Casado con una extraordinaria mujer y con una hija, vive a lo grande en una gran mansión, merecido premio como campeón vigente de los pesos semipesados. Su mujer, sin embargo, está preocupada por los combates de su marido, por el modo que tiene de pelear, por su salud. Pero su intento por conseguir que Billy abandone el deporte profesional, aunque bien recibido por éste, va a encontrar un serio obstáculo en las malas maneras del campeón colombiano Miguel Escobar. Una muesca más en el tan hollywoodiense subgénero de las películas de boxeo, cuya temática tanto se presta a dar perfecto cumplimiento al gran sueño americano, con cuestiones como la superación de los obstáculos y la consecución del éxito, aunque no se limite únicamente al mero deporte, como bien han mostrado hondos dramas (Million Dollar Baby), modélicos biopics (Huracán Carter) o el cine negro (Cuerpo y alma), por citar algunas de las materias que rodean con mayor frecuencia el universo del cuadrilátero. En el film que nos ocupa, el propio título –Redención– no esconde por dónde va a discurrir la trama, que muestra el itinerario clásico del éxito, la fama, la caída y la recuperación, aunque dentro de un argumento familiar altamente dramático y no sólo deportivo. El planteamiento más o menos convencional en el plano pugilístico es quizá lo único achacable al film si lo que se busca es en primer lugar originalidad. Pero la novedad no es lo único que cuenta y entre esos caminos tan hollados puede encontrarse un aliento épico reconfortante, de gran humanidad, que no pasa de moda. Además aquí se habla de otros temas de fondo que hacen referencia al dolor, a la paternidad, a las dificultades para salir del pozo cuando la desgracia llama a la puerta. La seriedad del film puede comprobarse también al observar la convincente tipología de los personajes que presenta, desde los más típicos del género (el insensible hombre de negocios, el entrenador, los verdaderos amigos) a los que son más específicos: la esposa sufridora, la hija, la cuidadora social e incluso la juez. Todos son realistas, alejados siempre de simplificaciones, con reacciones naturales que los acercan a lo cotidiano y que revalorizan el fondo de la película. Ayuda a que Redención funcione más que bien que detrás está Antoine Fuqua (The Equalizer), un director con pulso narrativo contrastado, que más allá de las excelentes imágenes sobre el ring, sabe contar una historia sin dejarse llevar por efectismos. Su trabajo quizá podría haber sido más redondo en algún aspecto, como en la relación del protagonista con su mánager o en el dibujo del entrenador, pero en general sabe insuflar vida a cada escena sin que por ello tenga que forzar la emotividad o el sentimentalismo. Hay que elogiar además el intenso trabajo de Jake Gyllenhaal, en su línea habitual, así como la interpretación de Forest Whitaker.

6/10
Objetivo: La Casa Blanca

2013 | Olympus Has Fallen

Tras un desafortunado accidente de tráfico que le cuesta la vida a la primera dama, Mike Banning, el jefe de seguridad del presidente de los Estados Unidos, no puede superar el suceso y queda relegado a un puesto menor. Tiempo después, durante una visita de una delegación norcoreana a la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos es secuestrado junto con todo su gabinete. Muy pronto todo el edificio es tomado por los terroristas, quienes demuestran que sus amenazas criminales van muy en serio. El alto mando del ejército y el portavoz del gobierno, ahora presidente en funciones, se encuentran en un tremendo dilema. No saben qué hacer hasta que reciben una llamada de Banning, que ha entrado en el edificio. Acción a todo trapo es lo que ofrece Objetivo: La Casa Blanca. Si antes los malos fueron los alemanes, los rusos o los chinos ahora la amenaza llega desde una facción terrorista de Corea del Norte, dispuesta a borrar del mapa a los Estados Unidos. El director Antoine Fuqua es conocido por saber llevar con enorme ritmo y contundencia las escenas de acción, como ya dejó claro en filmes como Training Day (Día de entrenamiento) o Shooter: El tirador. Aquí ofrece una muestra más de su buen oficio aportando bastante realismo a la acción, con planos poderosos y un montaje muy vibrante. Desde luego, la película se disfruta a tutiplén. Otra cosa, claro, es la verosimilitud de la trama. El espectador tendrá que rendir pronto el juicio y aceptar que está ante una película de pura acción, con disparos, explosiones, luchas cuerpo a cuerpo, etc., y donde un hombre es capaz de enfrentarse él solito a todo un ejército de terroristas, al más puro estilo Rambo. De cualquier forma es un acierto la elección de Gerard Butler para encarnar al héroe, pues tiene la presencia física necesaria y aporta además cierta socarronería al estilo Bruce Willis que le sienta bastante bien.

6/10
El protector (The Equalizer)

2013 | The Equalizer

Los tiempos cambian, nos igualan, nos “equalizan”. En 1985 el antiguo espía reconvertido en justiciero detective privado Robert McCall era blanco y británico, y le ponía cara y alma en una serie televisiva Edward Woodward. Casi 30 años después sus andanzas dan el salto a la gran pantalla en El protector (The Equalizer), una película que es puro Hollywood, producción adrenalítica y muy violenta de Sony, con el afroamericano Denzel Washington asumiendo el rol principal. Su McCall es un tipo sin pasado, que trabaja en Boston en una gran superficie del bricolage. Para sus compañeros en un buen colega, que les ayuda desinteresadamente, pero que también guarda las distancias, nadie sabe nada de él. Por las noches acude invariablemente a cenar un restaurante de esos que están abiertos las 24 horas del día, los 7 días se la semana, con un libro, el saber no ocupa lugar, maneja una lista de 100 títulos, y ya va por el 91. Siempre coincide en el lugar con Teri, una joven prostituta, que sueña con grabar un disco, pero que está atrapada en las redes de la mafia rusa. Y se produce la conexión humana, Robert conversa con ella, no la juzga ni la desprecia, tampoco le vende moralina, aunque sí le transmite la idea de que uno puede cambiar si se lo propone. Una paliza descomunal que la envía a la Unidad de Cuidados Intensivos –Teri no se dejó maltratar por uno de sus clientes, y sus jefes quieren con ese escarmiento enviar un mensaje a sus compañeras de oficio–, saca McCall de su rutina habitual. Vuelven a la primera línea sus habilidades de inteligente hombre de acción del pasado, lo que supone un choque brutal con los gángsteres rusos. La primera escabechina sólo será la punta del iceberg de la guerra que está en marcha. Viendo el film de Antoine Fuqua, no puedo uno por menos de pensar en que el director ha vuelto a tomar como objetivo la Casa Blanca. Después de convertir en malos a los norcoreanos en Objetivo: La Casa Blanca, toca el turno a los mafiosos rusos en lo que se diría una reedición de la Guerra Fría en los tiempos que corren. Al fin y al cabo Obama está librando (o no librando, pues no sabe muy bien qué hacer) una nueva Guerra Fría con la crisis de Ucrania y la Rusia de Putin, así que ahí está la metáfora, Denzel Washington es el nuevo Barack Obama que pone orden dentro del caos. El personaje protagonista tiene algo de 007, también por la oscuridad de su pasado, aunque el guión de Richard Wenck busca hacerle más humano, que se pueda empatizar con él, algo a lo que el actor ayuda, y mucho. Y sin embargo, también hay una frialdad en su precisión a la hora de ejecutar sus planes, parece en el fondo un superhéroe sin debilidades, parte del suspense se esfuma porque en sus acciones parece casi sobrehumano, tenemos la certeza de que va a poder con todos los terribles villanos, donde el que se lleva la palma es Teddy, encarnado bien por Marton Csokas. La función actoral es para Washington, pero hay papelitos bien servidos para secundarios de lujo, Chloë Grace Moretz, Bill Pullman y Melissa Leo. E incluso para algún desconocido como Johnny Skourtis, en un personaje al estilo Hugo de Perdidos. La película es entretenida y desengrasante, pero previsible en su desarrollo y mil veces vista. Carga además la gráfica violencia, Fuqua parece que se da cuenta en algún momento, y en el previsible asesinato de una mujer, en que nos preparamos para las escenas desagradables de rigor, el hombre pisa el freno y parece estar diciendo “Tranquilos, que por esta vez os las perdono”.

6/10
Afterburn

2012 | Afterburn

Un futuro postapocalíptico, en que la mitad del planeta ha quedado inhabitable por una llamarada solar. En este mundo surge un grupo de buscadores de tesoros que se dedica a rescatar obras de arte y otros objetos importantes de la mitad abandonada del planeta a cambio de un precio. Durantes estas cacerías de tesoros deben enfrentarse con buscadores rivales y supervivientes de la radiación, quienes han mutado extrañamente.

Los amos de Brooklyn

2009 | Brooklyn's Finest

Antoine Fuqua, director de Training Day (Día de entrenamiento), vuelve al género policíaco, de nuevo con Ethan Hawke en el reparto. En este caso, lleva al cine un guión original del debutante Michael C. Martin, que se inspiró en las confidencias sobre su trabajo como agente de un compañero de piso, y escribió el film durante su convalecencia, tras un accidente de tráfico. Entrecruza los periplos de tres agentes. Eddie (Richard Gere) se enfrenta a su última semana de servicio antes de la jubilación. Desencantado de todo, sólo siente afecto por una prostituta. Tango (Don Cheadle) se ha infiltrado en la banda de Caz (Wesley Snipes), un peligroso narcotraficante, con el que tiene una buena relación hasta el punto de que se ha convertido en su mejor amigo. Por último, Sal (Ethan Hawke) es un policía de estupefacientes capaz de cualquier irregularidad con tal de conseguir dinero para comprar un piso para su esposa enferma. Aborda nuevamente la ética en el trabajo policial, como el film más famoso de Fuqua, aunque también trata de seguir la estela de la muy superior Sérpico, y de las memorables series Canción triste de Hill Street y The Wire (Bajo escucha). Richard Gere tiene un papel de perdedor a su medida, Ethan Hawke es un actor ideal para interpretar a un hombre que sucumbe a la corrupción y al todoterreno Don Cheadle le corresponde ser un tipo que añora recuperar su identidad. Cuenta con un buen plantel de secundarios entre los que figuran Lili Taylor, Vincent D'Onofrio, Will Patton, Wesley Snipes y Ellen Barkin.

5/10
Shooter: el tirador

2007 | Shooter

Adaptación de la novela “Point of Impact”, best-seller con el que ganó el Pulitzer el escritor Stephen Hunter, también crítico de cine del diario Washington Post. Desde que empezó a escribir el libro, Hunter ya pensaba en su posible versión fílmica, que sin embargo ha tardado en llegar, pues no acababan de convencerle las diversas ofertas que le iban llegando. El film está concebido como vehículo para el lucimiento de Mark Wahlberg, más o menos creíble en el papel de Bob Lee Swager, antiguo francotirador de élite de los marines, que dejó el cuerpo tras perder a su habitual compañero y amigo en una misión. Unos agentes del gobierno apelan a su patriotismo para convencerle de que acepte un nuevo encargo: estudiar los lugares desde los que podrían disparar contra el presidente de los Estados Unidos, durante una visita oficial. En realidad, es una trampa para que parezca que es el propio Swager el que intenta atentar contra el máximo mandatario. Perseguido por las fuerzas de la ley, Swager debe demostrar su inocencia, con la única ayuda de ayuda de Sarah, la viuda de su amigo. En Training Day (Día de entrenamiento), Antoine Fuqua convertía en un thriller interesante un material que en manos de otro director habría dado lugar a una película muy convencional. Su nueva película recupera el tema central, la corrupción de servidores públicos, que en teoría deberían velar por los intereses de los ciudadanos. Sin embargo, Fuqua apenas indaga en este asunto, y se centra en la acción, como ocurría en El rey Arturo, una de sus películas más ligeras y decepcionantes. Desde luego, el punto de partida no es muy original, pero al menos Fuqua se muestra como un realizador solvente en el terreno de los tiroteos, logrando las deseadas dosis de espectacularidad. El tono violento recuerda a las películas de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger de los 80.

5/10
El rey Arturo

2004 | King Arthur

Los hechos del rey Arturo, la ciudad de Camelot; la espada Excalibur; los poderes hechiceros de Merlín y Morgana; su matrimonio con Ginebra; su amistad con Lancelot y los amores de éste con la reina… han sido trasladados a la literatura y al cine numerosas veces. ¿Pero de dónde nace la figura legendaria de Arturo? El productor Jerry Bruckheimer parte de esta pregunta para elaborar otra de sus superproducciones, esta vez con la arriesgada idea de contar el origen del mito, la historia real del hombre detrás de la leyenda. En el siglo V, el imperio romano aún aguanta las embestidas de los bárbaros. Pero para dominar lugares tan hostiles y lejanos como las islas británicas cuentan con los servicios de los sármatas, famosos jinetes obligados a servir a Roma como pueblo conquistado. Su jefe, Lucius Artorius Castus, salvaguarda junto a sus caballeros el territorio romano de la isla, cuyos límites están marcados por la muralla de Adriano. Durante años han cumplido su cometido de mantener a raya a la tribu nativa de los woads, capitaneada por Merlín, y ya sólo les resta obtener la libertad por los servicios prestados. Pero Roma les pide una última misión, la de rescatar a un importante romano antes de que lleguen las hordas bárbaras del cruel sajón Cerdic. Artorius así lo hace, pero además libera a los presos, entre los que se encuentra una bella guerrera woad llamada Ginebra. Como una declaración de intenciones, la película –que en su versión en DVD se presenta con metraje extendido– se aleja del tono épico y fantástico para narrar los hechos con cierto aire oscuro, sin ápice de magia. Esa atmósfera la traslada a la pantalla con eficacia Antoine Fuqua (Día de entrenamiento), quien ofrece además algunas escenas espectaculares muy bien filmadas, como la del encuentro sobre el hielo o los prolegómenos de la batalla de Badon Hill. Hay matices interesantes, como el deseo de paz de los caballeros, su unidad, la historia del niño o las dudas interiores del protagonista. Y, en pro de la verosimilitud histórica, los personajes están desprovistos de su aura legendaria y, en especial, Clive Owen, en el papel de Arturo, se muestra seco y menos atractivo de lo que su personaje nos tiene acostumbrados. Destaca la vibrante banda sonora de Hans Zimmer.

6/10
Lágrimas del sol

2003 | Tears of the Sun

Mal que nos pese estamos acostumbrados a recibir noticias de las atrocidades que han vivido y aún viven muchas poblaciones africanas, víctimas de milicias descontroladas que siembran el terror entre la población. Lágrimas del sol recrea una historia de este tipo, ambientada en las selvas de Nigeria, infestadas de los rebeldes que han derrocado al presidente. Hasta ahí ha de llegar A.K. Waters (Bruce Willis), teniente de las Fuerzas Especiales de las Navy SEAL, con la misión de traer con vida a Lena Kendricks (Monica Bellucci), una doctora que realiza labores humanitarias en una misión católica situada en plena selva. El cometido de Waters no va a ser nada fácil cuando pise territorio hostil, porque llevar a cabo su plan de evacuación va a encontrar una oposición con la que no contaba: la doctora se niega a abandonar la misión si no es acompañada de los refugiados que se encuentran en ella. Ésta podría ser una película plana, una variación más sobre la típica y tópica intervención yanqui al estilo Rambo o Delta Force, pero muy pronto nos damos cuenta de que algo importante aporta un valor añadido a las imágenes. En este sentido, las palabras que introducen la película, tomadas del pensador irlandés Edmund Burke, son esclarecedoras: “Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres de buena voluntad no hagan nada”. Así, el guión de Lagrimas del sol, obra de Alex Lasker (quien también escribió el libreto de Más allá de Rangún, una película con la que comparte muchos puntos de vista), acaba por hacer clara referencia a la resposabilidad personal del individuo. Bruce Willis se lo toma muy a pecho y da buena cuenta de ello con una interpretación reconcentrada y nada maniquea respecto al dilema moral que se le presenta: limitarse a seguir las órdenes que ha recibido o implicarse en el futuro inmediato de un grupo de personas inocentes. La película acierta además al mostrar la heroicidad de tantas personas desconocidas que dan la vida por los necesitados, como el caso del sacerdote de la misión. Antoine Fuqua ya sorprendió con su vibrante dirección de Training Day (Día de entrenamiento), una película de enorme poder visual, gracias a la cual Denzel Washington logró el Oscar al mejor actor. Aquí vuelve a mostrar su solvencia en este aspecto, con escenas de ritmo trepidante y tensión creciente, aunque en ocasiones cargue la mano en una violencia excesiva.

6/10
Training Day (Día de entrenamiento)

2001 | Training Day

Aunque siempre reciben un aluvión de críticas, los miembros de la Academia estuvieron acertados al recompensar con un Oscar el trabajo de Denzel Washington, por este trepidante y descarnado thriller. Hemos visto al protagonista de Malcolm X en diferentes registros, y esta vez, se convierte en Alonzo Harris, papel que requería incluso que hablase en español en algunas secuencias, como se puede comprobar en la versión original. El principal mérito del actor reside en haber sabido reflejar la difusa concepción que su personaje posee respecto a la línea que separa la legalidad de la corrupción. Durante las 24 horas del primer día de patrulla, su nuevo compañero, Roger, un joven blanco, descubrirá que los métodos de Alonzo resultan bastante discutibles. Acompaña al todoterreno actor afroamericano Ethan Hawke, también nominado para la estatuilla, y un elenco de secundarios que incluye a Scott Glenn (Límite vertical) y Tom Berenger (Platoon). Un cuidadoso guión de David Ayer (U-571), que creció en un barrio marginal, posibilita que Antoine Fuqua (Asesinos de reemplazo, Bait) realice su mejor trabajo hasta la fecha.

7/10
Bait

2000 | Bait

Oro robado y oculto. El ladrón está en la cárcel, pero en un arranque de confianza, confiesa a su compañero de celda dónde está el tesoro. Como va a salir pronto del talego, él podría recuperarlo. Lo que no sabe es que un agente del FBI, con quien negocia su libertad, quiere usarlo como cebo. Antoine Fuqua (Training Day (Día de entrenamiento)) dirige un film entretenido, que depara un par de sorpresas inesperadas.

6/10
Asesinos de reemplazo

1998 | The Replacement Killers

Un policía abate a tiros, en defensa propia, a un traficante de drogas chino. El padre del muerto, un importante capo de la mafia llamado Mr. Wei, encarga a John Lee, un asesino profesional, que liquide al policía. Una vez aceptado el caso, Lee se ve incapaz de llevarlo a cabo, debido a su personal código de honor. Pide entonces ayuda a Meg, una falsificadora profesional, para que le fabrique una nueva identidad. Mientras, un Wei muy cabreado contrata a unos "asesinos de reemplazo" que deben matar a Lee, al policía y a la chica. Hong Kong exporta su cine a Estados Unidos. Primero fue el famoso director John Woo, ya afincado en ese país, que además ejerce de productor en el film. Ahora es el carismático actor Chow Yun-Fat, que hace un atractivo trabajo como asesino de aparente frialdad, pero con sus ideas de lo que está bien y mal. La incursión de Yun-Fat en el cine USA es seria, como demostró la participación del actor, junto a Jodie Foster, en la romántica Ana y el rey. Hay acción a raudales, tensos duelos con armas, y secuencias tan intensas como la que ocurre dentro de una sala de cine. El film supone la primera incursión de Mira Sorvino en el cine de acción.

4/10

Últimos tráilers y vídeos