El título de su artículo es sugerente: “Yo escribí la película más apestosa de todos los tiempos, ¡lo siento!”. Con motivo del Razzie a la peor
El título de su artículo es sugerente: “Yo escribí la película más apestosa de todos los tiempos, ¡lo siento!”. Con motivo del Razzie a la peor película de la década, ‘honor’ que recayó en Campo de batalla: la Tierra, su guionista J.D. Shapiro escribió dicho artículo en The New York Post. Ingenuo de mí, pensé que el autor de películas tan ‘formidables’ como Las locas aventuras de Robin Hood verdaderamente se disculparía, reconociendo su parte de responsabilidad en ese engendro de ciencia ficción que protagonizó John Travolta, y que adaptaba una novela de L. Ron Hubbard, el fundador de la Cienciología. ¡Craso error!
Lo que Shapiro hace en el fondo son dos cosas: chotearse de los cienciólogos y sus rarezas –aunque eso sí, admitiendo que a él no trataron de ‘abducirle’ ni nada por el estilo–, y decir que su guión era pistonudo, pero que Travolta se empeñó en cambiarlo, más que nada porque había unas misteriosas notas de Hubbard –entonces ya fallecido– de cómo debería ser una hipotética película basada en su libro.
¿Que por qué Shapiro no retiró su nombre de los títulos de crédito, o usó un seudónimo? El chico es sencillo, y asegura que en caso contrario habría cobrado menos.
Total, que a mí me parece que es muy fácil llegar diez años después de hecha la película, y decir, “no es culpa mía, no es culpa mía”, mientras la cuenta corriente de uno alberga una sustanciosa suma de dólares. Amigo Shapiro, aplícate el dicho de “A lo hecho, pecho”, y no te busques justificaciones... Al fin y al cabo, ya ha pasado mucho, mucho tiempo..., nadie va a echarte en cara nada, y queda un poquito feo venir ahora con pamplinas, aunque sea con bromas de por medio.
