Estos días está teniendo lugar en Madrid el muy especial estreno de lo que podríamos llamar una “película”. Y lo curioso es que la película se
Estos días está teniendo lugar en Madrid el muy especial estreno de lo que podríamos llamar una “película”. Y lo curioso es que la película se estrena al mismo tiempo que se está rodando, y se puede seguir desde el mundo entero.
Tiene un protagonista muy especial, el Papa Benedicto XVI. Y cuenta con secundarios de lujo, como Antonio María Rouco. En cualquier su reparto es muy coral, más de un millón de jóvenes de los cinco continentes intervienen en la película, y no hay papel pequeño, ni siquiera el que parece de simple figurante.
La película cuenta con escenarios estupendos, como Cibeles y la Puerta de Alcalá, el Escorial y el aeródromo de Cuatro vientos. Hay decorados estupendos, como los 15 pasos de Semana Santa, o los altares y confesonarios diseñados para la ocasión.
La trama es antigua, tiene dos mil años y fue concebida por Jesús de Nazaret; la precuela puede encontrarse en el Antiguo Testamento. Y pese a ser bimilenaria, es buena nueva, y sigue resonando con la misma intensidad de antaño, se adapta perfectamente a las circunstancias del tercer milenio. Como en toda película que se precie, no falta algún que otro villano, como los malos a los que les gustan las broncas “Noches de Sol”; también pueden aparecer el cansancio, el desánimo, etc, pero en esos momentos hay amigos y hasta un Amigo que no falla. Hay música estupenda, como el himno “Firmes en la fe”, interpretado por la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y el coro de la Escolanía de El Escorial. Las cámaras no pierden detalle, hay vehículos especiales como el Papamóvil.
Y por supuesto, no faltan la emoción, el suspense, las lágrimas, las risas. Ni tampoco el mensaje que interpela al espectador y le invita a plantearse el reto de la vida en serio, hacer en cada momento lo que hay que hacer. En estos momentos estamos a mitad de película, el desenlace se espera para el domingo 21. No irás a perderte esta peli, ¿verdad?
