Walt Disney cimentó su imperio con sus famosos cortos animados. Pero a mediados de los 40, los
Walt Disney cimentó su imperio con sus famosos cortos animados. Pero a mediados de los 40, los hábitos cinematográficos cambiaron, y Disney se dio cuenta de que tenían mejor aceptación los largometrajes. Decidió diversificar su oferta, y además de animación, su compañía empezó a producir filmes de imagen real, producciones televisivas y documentales sobre naturaleza, como El desierto vivo. (1953), La gran pradera (1954) o Los secretos de la vida (1956). Ahora, la compañía está a punto de recuperar este tipo de documentales, pues produce Dreamscape, en coproducción con Kudos Pictures y Natural Light Films.
Previsto para que se estrene en 2008, Dreamscape es un documental que sigue la vida de los flamencos en una de las áreas salvajes más hostiles de todo el planeta, el lago Natron, situado al norte de Tanzania. El film seguirá los pasos de uno de estos flamencos, desde que es un recién nacido hasta que se convierte en un ave adulta. “La película está dirigida a un público joven, al que creemos que le interesan las historias sobre la naturaleza, y al que pretendemos dejar completamente impactado”, dice Matthew Aeberhard, que codirige el film con su socio Leander Ward. Sin duda que en la luz verde al proyecto ha tenido mucho que ver el éxito de títulos como El viaje del emperador y Nómadas del viento.
