Sorprendente. La Unión Europea emplea sus fondos en difundir el contenido erótico de las películas producidas por los países miembros. Hace unos
Sorprendente. La Unión Europea emplea sus fondos en difundir el contenido erótico de las películas producidas por los países miembros. Hace unos meses se inauguró dentro de YouTube el sitio EUTube, que parecía querer emular el éxito de su anfitrión, al colgar vídeos sobre cuestiones que se supone interesan a los ciudadanos europeos, como lugares de interés turístico, temas medioambientales, normas de seguridad vial o reglas de política agraria. No debían tener muchas visitas con tal ocurrencia, así que se ha tirado por la calle de en medio, y se ha colgado recientemente un clip de 44 segundos titulado “Film Lovers Will Love This” con tórridas escenas de sexo de filmes europeos como La pianista, Amelie o La mala educación. Los promotores de la idea presumen de haber logrado gracias a esta iniciativa 20.000 visitas diarias. No sé, pero a mí me parece que la Unión Europea no está para montar sitios en internet con miles de visitas a base de clips cinematográficos facilones basados en el sexo.
El europarlamentario británico Chris Heaton-Harris se muestra contundente: “Tienen un problema de imagen, pero creo que improvisar porno suave en internet no es la manera más brillante de resolverlo, desde luego”. Mientras, el portavoz de la Comisión Europea echa balones fuera culpando al “malo” habitual de la “película europea”, que no es otro que Polonia. Viene a decir que los culpables de la polémica suscitada son los polacos, a los que tacha de poco menos que mojigatos, incapaces de entender “la libertad de expresión y la creatividad artística”. Lo dicho. Increíble.
