La cruzada antitabaco en las películas continúa. Aunque sólo sea para evitar calificaciones de la edad del público desfavorables. Hace unas semanas
La cruzada antitabaco en las películas continúa. Aunque sólo sea para evitar calificaciones de la edad del público desfavorables. Hace unas semanas comentaba la decisión draconiana de Disney de prohibir los pitillos en todas las películas con su sello. Pero es que el resto de las “majors” ya ha seguido el mismo camino, según informa The New York Times, presionados por lobbies como el Interfaith Center on Corporate Responsability (Centro interconfesional de responsabilidad corporativa), liderado por el reverendo Michael Crosby.
En abril Universal decidió vetar el tabaco, salvo raras excepciones, en cualquier película que pueda ver gente joven; Sony, a pesar de que en las entregas de Spider-Man mostraba personajes fumando, asevera que tiene una política antitabaco (que sólo deben conocer elllos, añado yo), mientras que Fox dice haber difundido directrices concretas sobre el tema, que no ha hecho nunca públicas, desde hace tres años, por las cuales los personajes protagonistas no deben fumar.
Es curioso, los estudios se pliegan a estas demandas que braman contra la nicotina, pero dicen que no quieren hablar mucho del tema, no vaya a ser que surjan otros grupos que no quieren ver en la pantalla otras costumbres o hábitos que consideren perniciosos, y tengan que ceder de nuevo. Lo que está claro es que, hoy por hoy, nadie va a romper una lanza a favor del pitillo, el puro o la pipa.
