No es habitual que el ganador de un Oscar sea galardonado en el mismo año con el Nobel de la Paz. Vamos, que algo así no había ocurrido nunca… hasta
No es habitual que el ganador de un Oscar sea galardonado en el mismo año con el Nobel de la Paz. Vamos, que algo así no había ocurrido nunca… hasta ahora. Al Gore se llevó la estatuilla dorada por su documental sobre el cambio climático Una verdad incómoda, y ahora comparte el Nobel con el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.
A la hora de celebrar la concesión del nuevo premio, no hay unanimidad. Resulta políticamente incorrecto criticarlo, cuando tanta gente, empezando por el propio Gore, califican el la cuestión del calentamiento global como “emergencia planetaria”. Pero el caso es que muchos científicos admiten que la Tierra en su conjunto siempre ha estado en equilibrio inestable, y que no es fácil establecer una correlación directa y exclusiva entre la acción del hombre y el cambio climático. De hecho, en una comentada sentencia, el juez británico del Tribunal Supremo Michael Burton afirma que muchas cosas de las que se dicen en Una verdad incómoda se presentan en “un contexto de alarmismo y exageración”. Ello se produjo después de que un padre de familia, Stewart Dimmock, denunciara la distribución del documental como material educativo en la escuela pública. Burton ha tomado en consideración la demanda porque, dice, “es de todos sabido que no es simplemente una película científica, aunque está claro que se basa en investigaciones y opiniones de científicos, sino política”.
Curiosamente, en España se pretende seguir el ejemplo británico de distribuir el film en las escuelas. El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Fundación Biodiversidad, ha ofertado el DVD de la película a los colegios que deseen difundirlo, con un tope presupuestario de 580.000 €. La Unión Democrática de Estudiantes (UDE) ha criticado la iniciativa, pues considera que el documental no es objetivo.
Y entretanto, se espera la próxima visita de Al Gore a España, concretamente a Sevilla, donde impartirá una conferencia en el contexto del X Congreso del Instituto de Empresa Familiar, por la que se dice se embolsará 200.000 €. Los más críticos con el ex vicepresidente se preguntan si sus muchos ingresos a cuento del cambio climático no debería dedicarlos a combatir el problema, si resulta tan acuciante como dice.
