Y a propósito de YouTube, lo que está claro es que el portal de internet se está constituyendo en formidable plataforma para que los aspirantes a
Y a propósito de YouTube, lo que está claro es que el portal de internet se está constituyendo en formidable plataforma para que los aspirantes a cineastas expongan allí su trabajo al escrutinio público. Un ejemplo, que ahora cumple un año, es el de Matt Sloan y Aaron Yonda, y su serie de ocho entregas de Chad Vader: Shift Manager. La primera ha sido vista por más de cinco millones de internautas, que se dice pronto, y les ha supuesto ser fichados por YouTube como proveedores de contenidos del portal, lo cual supone compartir ingresos por el visionado de sus vídeos; y aunque parece que ese dinero no es para forrarse, sí supone una ayudita para seguir haciendo cosas, y pensar en el futuro. De momento ya existe el DVD con los ocho episodios más una hora de extras, y aunque la pareja desea de momento focalizar su atención en internet, no es descartable en el futuro una incursión por la televisión e incluso por el cine.
La saga de Chad Vader, hay que reconocerlo, tiene su rato de gracia. La cosa es imaginar que el famoso Darth Vader de La guerra de las galaxias tiene un hermano pequeño, Chad, que trabaja en un supermercado cuyos pasillos recorre colocando mercancías, con su chapita de empleado. Y sus compañeros le ven como un friqui que se empeña en llamar al jefe “señor” o “emperador”, y que usa la fuerza para acercarse una manzana; y aunque tiene una espada láser, esto no le impide resbalar por una monda de plátano, o usarla para dar fuego. Además Chad tiene su corazoncito, una guapa cajera le hace tilín, y le entrega un ramo de flores gracias a la poderosa fuerza.
La pareja Sloan-Yonda rueda con gracia, y los tipos no dudaron en gastarse 425 dólares en comprar un apañado disfraz de Darth Vader. Además utilizan como banda sonora la famosa marcha imperial, aunque interpretada con guitarra, lo que le da cierto aire guasón que viene que ni pintado.
