Continúa dando mucho que hablar la anunciada huelga de guionistas en Estados Unidos, que afectará fundamentalmente al cine y la televisión a partir
Continúa dando mucho que hablar la anunciada huelga de guionistas en Estados Unidos, que afectará fundamentalmente al cine y la televisión a partir de 31 de octubre, fecha en que expira su acuerdo con los sindicatos. Por el modo en que se habla de la noticia, las compañías están haciendo aprovisionamiento de libretos y guiones tan aplicadamente como si fueran a pasar una temporada encerrados en un refugio atómico, esperando a que pasen los efectos de un cataclismo nuclear, o de un tornado de los de “aquí te espero”.
No quisiera yo quitar importancia al asunto, los estudios y cadenas de TV seguro que saben lo que se juegan, pero me voy a permitir darles algunos consejillos. Tal vez sea la hora de desempolvar un montón de guiones, que podrían haber sido filmados, y que tal vez fueron aparcados porque algún genial analista o un sesudo tipo de marketing, pensó que no era el momento, que aquello no vendía… Y ya que por la huelga no se podrán hacer reescrituras de los guiones, ¿por qué no rodarlos tal y como están en su última versión? No sé, hay quien dice que muchas historias, de tanto manosearlas, se estropean, y que a veces lo más inteligente es volver a la versión primigenia.
Más problemas tienen las series, que necesitan tramas para un montón de episodios. En fin, mientras escampa tal vez sea el momento de rodar telefilmes o miniseries concluyentes, que seguro las cadenas guardan alguna en la típica polvoriente estantería. Y si no, a volver a emitir la primera temporada…
