Angelina Jolie lo tiene claro. Las tropas de Estados Unidos deben quedarse en Irak para ayudar. La actriz, que habitualmente ocupa las páginas rosas
Angelina Jolie lo tiene claro. Las tropas de Estados Unidos deben quedarse en Irak para ayudar. La actriz, que habitualmente ocupa las páginas rosas de la prensa, la semana pasada por su embarazo, ha publicado un artículo en The Washington Post el pasado 28 de febrero con una cantinela en relación al problema iraquí distinta a la de los pacifistas de turno. Jolie no entra a analizar si la guerra es o no justa, si no que, con datos en la mano, lo que señala es que no se puede cerrar los ojos a la tragedia de los refugiados. De este modo, en la pluma de Jolie la frase “traedlos de vuelta a casa” cobra un significado diferente. El desafío a que se enfrenta la comunidad internacional, donde EE.UU. juega un papel primordial, no es el de que las personas desplazadas allí de otros países, soldados y tal, se vayan, sino el lograr que los refugiados iraquíes puedan volver a sus hogares, o contar con un nuevo techo.
La actriz, como representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR) que ha visitado Irak, conoce el problema de primera mano, y no se dedica a teorizar o a realizar un pacifismo de salón y pancarta. Jolie reconoce que no se sabe con total precisión la magnitud de la tragedia, pero habla de más de 2 millones de refugiados sin casa dentro de Irak, a los que hay que sumar otros 2,5 millones que han cruzado la frontera para aposentarse en Siria y Jordania. “No soy una experta en seguridad”, admite con modestia, “pero no hace falta serlo mucho para ver que Siria y Jordania están soportando una carga insostenible”. En una entrevista con el general David Petraeus, Jolie ha recibido garantías de que procurará facilitar los esfuerzos humanitarios “lo máximo posible”. También se vio las caras con el primer ministro iraquí Nouri al-Maliki para hablar del tema.
“Mi visita me dejó más profundamente convencida aún de que no sólo tenemos una obligación moral de ayudar a las familias iraquíes desplazadas, sino también un serio interés de seguridad nacional a largo plazo de terminar con esta crisis”, asegura Jolie. Y añade sobre la cuestión de la reconstrucción del país que “sólo puedo referirme a aquello de lo que he sido testigo: el equipo de Naciones Unidas y de las ONGs parecen detectar que se da el conjunto de circunstancias para tratar de aumentar la escala de los programas”. En cuanto a si las tropas están deseosas de volver a casa, los soldados han comentado a la actriz “que echan de menos el hogar, pero que se sienten comprometidos con Irak. Han perdido a muchos amigos y quieren formar parte del progreso humanitario, ahora que es posible”. Esto sí que es mirar los problemas de frente, y dejar a un lado la demagogia. ¡Angelina, eres mi heroína! Y sin haberlo deseado, me ha salido un pareado.
