Cuando uno es director de un Festival de Cine, y más si se trata de la prestigiosa Seminci, la Semana Internacional del Cine de Valladolid, que
Cuando uno es director de un Festival de Cine, y más si se trata de la prestigiosa Seminci, la Semana Internacional del Cine de Valladolid, que celebra su 53 edición, debe darse cuenta de que su puesto es político, y que debe llevarse bien con unos y con otros. Hay que medir las palabras, morderse la lengua para no herir a nadie, aunque uno piense de determinada manera.
El novato en estas lides Javier Angulo ha metido la pata hasta el fondo, apenas dos semanas antes de que comience la cita que dirige por primera vez, al declarar que el PP es el “responsable” de “la crisis del cine español”. Y afirma: “La supuesta crisis [creativa del cine español] es una mentira, una filfa que viene desde aquella gala de los premios Goya donde una serie de cineastas con pelotas dijeron lo del ‘no a la guerra’, y entonces el anterior gobierno del PP decidió vengarse en el culo de los productores”. Como se ve, no ha hilado demasiado fino el otrora director de la revista Cinemanía, que ha debido recular con un comunicado asegurando que no quería crear polémica, que hablaba en tono informal, y bla, bla, bla...
