Al echar un vistazo a las recién publicadas nominaciones a los Oscar, se diría que se han escogido títulos para tiempos de crisis, con el telón de
Al echar un vistazo a las recién publicadas nominaciones a los Oscar, se diría que se han escogido títulos para tiempos de crisis, con el telón de fondo de la esperanza Obama. Sí, tanto despido, tanta caída de la bolsa, tan pocos créditos... Recesión, colapso del sistema financiero, suma y sigue. Y como la cosa arranca de Estados Unidos –con los elementos locales que luego cada país aporta, no nos quitemos mérito–, pues podríamos decir que de algún modo el sueño americano se ha trocado un poco en pesadilla, y en Hollywood quieren dar un poquito de ánimos al personal, la vida es bella y tal.
Esto explicaría, por ejemplo, que una película tan oscura como su título, El caballero oscuro, haya quedado finalmente descabalgada de la carrera por el Oscar al mejor film. A cambio, tenemos Slumdog Millionaire, que viene como anillo al dedo en los tiempos que corren. Pues cuenta la historia de Rama Mahoma Thomas –vaya nombrecito más globalizado–, que de los suburbios más paupérrimos de Mumbai, va a pasar a convertirse en millonario, por obra y gracia de un concurso televisivo: sueño americano y realidad social transportados a India, puede ser una combinación perfecta a día de hoy. Tambien El curioso caso de Benjamin Button, desde el momento en que hablamos de un relato del autor de “El gran Gatsby”, Francis Scott Fitzgerald, es adecuado para 2009, pues hay toda una reflexión del paso del tiempo, las oportunidades que se esfuman y las cosas que merecen la pena. Dejar atrás tiempos políticos pasados es tema de rabiosa actualidad, así que El desafío. Frost contra Nixon, viene al pelo, pues el film consiste en recordar los errores del mandatario Richard Nixon, y ahora mismo muchos recuerdan los fallos de un tal George W. Bush.
