Desde luego, mal tiene que estar el sector automovilístico para que tengan que hacer marketing con el lanzamiento de un coche mortuorio. ¿Habrá que
Desde luego, mal tiene que estar el sector automovilístico para que tengan que hacer marketing con el lanzamiento de un coche mortuorio. ¿Habrá que firmar el acta de defunción de la industria del motor? No creo, pero desde luego hay que reconocer que es un rato excéntrica la estrategia de marketing de Mitsuoka Motor, con el lanzamiento de su último vehículo.
Todo viene a cuento de Okuribito, la película japonesa que ha ganado el Oscar al mejor film extranjero, y cuyo protagonista trabaja en una funeraria. Los chicos de Mitsuoka han pensado que era una buena idea aprovechar el éxito de la película para promocionar “un vehículo para despedir a los fallecidos con respeto”, según explican en un comunicado de prensa. De modo que el nuevo modelo Okuriguruma “servirá para dar más solemnidad a un momento tan importante”. Al parecer el director del film, Yojiro Takita, es de la zona donde tiene su sede Mitsuoka, lo que ha propiciado la “genial” idea.
