La intolerancia a veces alcanza extremos insospechados. En Chicago es tradicional el Christkindlmarket, un festival-mercadillo navideño patrocinado
La intolerancia a veces alcanza extremos insospechados. En Chicago es tradicional el Christkindlmarket, un festival-mercadillo navideño patrocinado por la Cámara de Comercio Alemana. New Line, la productora de Natividad, creyó que era una buena ocasión para contratar algunos anuncios del film que cuenta el nacimiento de Jesús en Belén. Nada más apropiado, se diría, en un evento de carácter navideño.
Pero no pensaron lo mismo en el ayuntamiento de Chicago, que han pedido la retirada de la campaña publicitaria, preocupados de que pueda ofender a los no-cristianos. Aseguran en un insólito comunicado que los spots “no sólo serían insensibles a la gente de diferentes credos que acuden al festival por su comida y regalos únicos, sino que es contrario a los estándares aceptables de publicidad”. En ningún otro lugar de Estados Unidos se ha producido una reacción tan disparatada.
