¿Es razonable que una niña de doce años interprete una escena en que es supuestamente violada? La pregunta viene a cuento de la película Hounddog ,
¿Es razonable que una niña de doce años interprete una escena en que es supuestamente violada? La pregunta viene a cuento de la película Hounddog, que acaba de presentarse en el Festival de Sundance. Y lo primero que me viene a la cabeza, mal pensada que es una, es si estamos ante la vieja estrategia de marketing que dice algo así como “que hablen de nosotros, aunque sea mal”. El plan del cineasta ‘indie’ de turno es sencillo: “Escojamos a una actriz infantil conocida, como es la encantadora Dakota Fanning (La guerra de los mundos (2005), La telaraña de Carlota), e insertémosla en una trama pelín sórdida. Contemos, claro está, con los permisos paterno y de su agente. Y dejemos caer la cosa, sin grandes aspavientos, hasta que la bola de nieve crezca…”
Paul Petersen, antiguo actor infantil, y abogado especializado en actores infantiles, lo tiene claro: es una violación flagrante de la letra de la ley federal sobre pornografía infantil: “No hay excusa posible. Los hechos sencillos y desnudos son que es ilegal, los estatutos son los que son, y Hollywood no puede escoger ignorarlos. Si hubieran creado un personaje de 15 años y contratado a una actriz de 19, no habrían oído una palabra de mí.” En cambio, lío al canto, el fiscal del distrito cree que no hay nada ilegal en el film. Para añadir más leña al fuego, están las entrevistas con la cría, donde declara: “Saben, yo soy actriz. Es esto lo que quiero hacer. (…) Y estoy creciendo. El 23 de febrero es mi cumpleaños. Cumpliré 13 años. Quiero papeles diferentes, no puedo hacer las mismas cosas que a los 6 años cuando tenga 14. Miro hacia delante.” Leyendo sus declaraciones, una no sabe si estamos ante una jovencita muy precoz, o si Dakota simplemente lleva la lección bien aprendida. Yo, lo único que quiero decir ahora, es que la inocencia infantil cada vez me la matan a edades más tempranas.
