Mohamed Daradji, director de Ahlaam , estuvo a punto de experimentar en su primera película, junto a su equipo de rodaje, un ‘fundido en negro’,
Mohamed Daradji, director de Ahlaam, estuvo a punto de experimentar en su primera película, junto a su equipo de rodaje, un ‘fundido en negro’, hacia la eternidad. Y es que, desde luego, nadie dijo que fuera fácil rodar en la actualidad una película en Irak, un país que vive una guerra civil no declarada, o algo que se le parece. La odisea del director podía dar para una película.
Daradji tenía claro que rodar en su país era una empresa arriesgada, y de hecho contaba con escolta policial y la protección de la embajada holandesa. A todo el que quería oírles le explicaban que era un trabajo de estudiantes, con una trama amorosa (en realidad el film pinta de modo bastante oscuro a varios personajes rotos por la guerra). Para evitar bombardeos americanos, pusieron un letrero gigante en el set que rezaba: “Por favor, señor piloto, soy un cineasta iraquí reconstruyendo Irak. No me dispare. Consulte con su base.” El rodaje fue accidentado, pero el colmo fue el día en que fueron secuestrados, primero por tiradores sunitas, luego por chiítas, y finalmente fueron a prisión retenidos por tropas estadounidenses. Suena a sainete, pero la cosa distó de ser divertida: un sobrino de Daradji fue herido de bala en una pierna, y la vida de todo el equipo estuvo en serio peligro, pues el director es chiíta, pero aseguró a sus secuestradores sunitas que era de los suyos. Llevados a un hospital, entraron en liza los secuestradores chiítas. Y entregados a los yanquis después, tuvieron que escuchar amenazas de que iban a ser enviados a Abug Ghraib, y la acusación de que estaban haciendo una película de propaganda para Al Qaeda. Sólo la intercesión de los holandeses aceleró su liberación, y al final hasta se hicieron amigos de los carceleros de EE.UU. Faltó para el final feliz el colofón de ser nominada a los Oscar a mejor película extranjera. Pero es que los finales felices en Irak, por desgracia, parecen lejanos.
