Esto de producir películas bélicas se ve que tiene efectos secundarios no deseados. Al menos Nicolas Chartier, coproductor de En tierra hostil ,
Esto de producir películas bélicas se ve que tiene efectos secundarios no deseados. Al menos Nicolas Chartier, coproductor de En tierra hostil, parece que ha llevado sus esfuerzos para ganar el Oscar un poquito lejos. El mail que ha enviado a sus amigos para pedir el voto cabe definirlo de belicoso. Pues el tipo, con auténtico ardor guerrero, exhorta: “Espero que te gustar En tierra hostil, así que si estoy en lo cierto y quieres que ganemos dile a Fulano y a sus amigos que nos voten en los Oscar, díselo a los actores, directores, gente del equipo, directores artísticos, los de efectos especiales... Si cada uno se lo dice a uno o dos de sus amigos, ganaremos nosotros y no una película de 500 millones de dólares. Necesitamos que ganen películas independientes como las que tú y yo hacemos”.
Como no hay muchas películas de 500 millones de dólares que compitan por la estatuilla dorada –sólo hay una–, el “misil” parece claro que va destinado a Avatar. Lo que ocurre es que las reglas de la Academia son bastante estrictas a la hora de hacer campaña por una peli, y este tipo de “armas de destrucción fílmica” no están permitidas. De modo que el amigo Chartier ha envainado, y con la bandera blanca pide disculpas diciendo que él es un recluta novato en esto de la guerra de los Oscar. Así que ha enviado un segundo mail contrito y pacifista, donde comenta: “Mi correo estaba fuera de lugar y no hermanado con el espíritu de celebración del cine en que consiste este reconocimiento. Estaba incluso más equivocado, personal y profesionalmente, por pedir que animaras a otros a votar la película, y hacer comentarios sobre otra película. (...) Mi ingenuidad, ignorancia de las reglas y simple estupidez del nominado novato no excusa mi comportamiento que lamento profundamente. (...) Debería haber tenido tiempo para leer las reglas.”
Bueno, suena bastante arrepentido este chico, ¿no? ¿Le ponemos, no obstante, un castigo? Desactivar bombas en Irak tal vez sea excesivo, pero la Academia podría quitarle algunas entradas para la ceremonia. ¡Hala, te fastidias!
