Fue un ‘sex-symbol’ de los 60. Apodada ‘El cuerpo’, lució en todo su esplendor en títulos como la ‘primitiva’ Hace un millón de años . Pues bien,
Fue un ‘sex-symbol’ de los 60. Apodada ‘El cuerpo’, lució en todo su esplendor en títulos como la ‘primitiva’ Hace un millón de años. Pues bien, Raquel Welch habla de sexo en la página web de la CNN, en un artículo que titula "It's sex o'clock in America", y sus ideas son sorprendentes... porque rebosan sensatez, sin plegarse a ciertos cánones que parecen intocables de la libertad sexual.
Vale la pena leerlo entero, pero destacaré que señala, entre otras cosas, que lo mejor que le ha pasado en la vida son sus hijos. Que nunca agradecerá bastante que su primer marido, cuando ambos tenían 19 años, le apoyara en seguir adelante con su primer embarazo. Y dice de sus retoños que “ellos hicieron que pisara tierra y me forzaron a una madurez temprana. Y debo añadir que tener dos hijos no destrozó mi figura”.
Ah, pero hay más, mucho más. Por ejemplo, aquí va esta ‘perla’: “Si hubiera tenido una actitud diferente en lo relativo al sexo, la concepción y la responsabilidad, las cosas habrían sido muy diferentes. Un efecto significativo y duradero de la píldora en la actitud sexual de la mujer en los 60 fue ‘Ahora podemos tener sexo siempre que queramos, sin consecuencias. ¡Aleluya, que empiece la fiesta!’. Y aún sigue así. ¡En estos tiempos nadie parece capaz de ‘permanecer dentro de sus pantalones’ o de honrar un compromiso! Planteo la pregunta: ¿Sigue siendo el matrimonio una opción viable? Me avergüenza admitir que yo misma me he casado cuatro veces, pero aún siento que es la piedra angular de la civilización, una institución esencial que da estabilidad a la sociedad, proporciona un santuario a los hijos y nos salva de la anarquía”.
En fin, no voy a transcribir el artículo completo, pero la verdad, no tiene desperdicio al señalar los errores que subyacen tras la llamada “libertad sexual”, que han conducido a la infidelidad y a la promiscuidad adolescente, con las “teenagers” hablando con total desparpajo de felación ante la mirada atónita de sus madres.
Habrá quien diga que la Welch es una ‘cavernícola’ por defender la estabilidad matrimonial. A mí me parece una mujer muy, muy avanzada, con ideas de mucho sentido común.
